Triunfo perfecto del Athletic contra el Sevilla

Último partido en La Catedral de esta temporada y si todos los athleticzales hubiésemos inventado nuestro guión ideal, seguro que no hubiese sido tan perfecto como fue en realidad.

Goleadores: Raúl e Iker (Fotos: Oskar González y Borja Guerrero)

Ni en los mejores sueños lo hubiésemos imaginado así. El Sevilla equipo que no se jugaba nada, dejó su calidad en cuentagotas y no inquietó excesivamente. Lo que unido a que el Athletic sí se jugaba la quinta plaza y al pundonor de este equipo durante toda la temporada, hicieron que para el minuto 17 una internada por banda del incombustible Óscar, y un pase suyo excepcional, fuese rematado de forma inapelable por nuestro Gladiator particular, Raúl, que no encontró otra mejor forma de despedirse, que cabecear como un obús a la red. Hace 9 años, que parece que fue ayer, debutó en San Mamés, de la misma manera, también con gol. ¡Eskerrik asko, Raúl!

Iker, que no quería ser menos, fusiló un pase de Nico con la derecha, para poner en el marcador el 2 a 0, solo dos minutos después. Perfecto. Muniain debutó con 16 años contra el Young Boys, también en casa, pero no marcó en su primer partido y sí después, en la vuelta, en Suiza. ¡Qué mejor forma de jugar su último partido en Bilbao que marcando! ¡Eskerrik asko, Iker!

Y con este resultado acabó el partido, aunque entre medias también tuvimos más buenas noticias. Una es que volvió a jugar Jauregizar, saliendo desde el banquillo, para sustituir al mismo Iker, que por supuesto, se llevó una atronadora ovación y el cántico de Iker, Iker. Jauregizar volvió a demostrar en jugadas puntuales que tiene algo especial, y que aunque este año ha jugado poquito, el año que viene va a pisar fuerte, seguro. Otra es que debutó Aingeru Olabarrieta y pudo enseñar su desparpajo.

Unos se van y otro que llega (Foto: Athletic Club)

Debut, con pocos minutos pero con victoria. Seguro que no lo olvida, aunque el año que viene juegue en el Bilbao Athletic. Tambien tengo que hablar del partido de Julen Agirrezabala. Al inicio del comentario he dicho que el equipo hispalense enseñó su calidad con cuentagotas, pero cuando lo hizo, ahí estaba Julen para impedir que nos aguasen la fiesta. Por lo menos 3 paradas de mucho mérito. Una de ellas impresionante. Mantuvo la portería a cero de nuevo. ¡Madre mía, como la tenemos cubierta! ¡De no creer! La semana que viene Unai se jugará el trofeo Zamora en Vallecas, contra el Rayo, con Ter Stegen y Remiro. Si Unai no recibe gol, lo gana, sin hacer más cuentas, pero si recibe ya los cosas varían, según lo que hagan los otros dos porteros. Si alguien quiere conocer las variables en un tweet de Adurizpedia se explican muy bien. Os lo introduzco aquí por sí queréis pinchar en el link.

Asier sustituyó a Raúl, que como Iker, recibió la ovación de la tarde, y el cántico de Rulo, Rulo.

Y ovación enorme que se llevó también el equipo entero al acabar el encuentro, para agradecerles la temporada que nos han ofrecido. Se había certificado el quinto puesto, lo que supone 7,2 millones más que si se acabase sexto. Ahí es nada. Quinto y una semana antes de acabar la Liga. Ni en los mejores sueños hubiésemos imaginado eso. Menos, viendo el debut contra el Real Madrid en La Catedral, también, en la Liga, que además de ser una derrota fue un baño en toda regla. Pues bien, ese fue el único partido que el equipo ha perdido esta temporada (en San Mamés), en ambas competiciones . A partir de ahí, ha sido una auténtica maravilla. Se ha empañado un poco al final con algunos empates, que deberían haber sido victorias pero los árbitros no les han dejado. A pesar de ello, impresionante el equipo en casa. Impresionante. Encima no me olvido del triunfo en La Copa, así que podíamos haber estado 3 días aplaudiéndoles o 4, o 5, o….

Por haber aplausos también hubo para un rival, Jesús Navas que se retiró lesionado en el minuto 44. Hizo bien Quique Sánchez Flores en sustituirlo antes del descanso, porque así nos dio la oportunidad de darle la ovación que se merecía. Ha dicho esta semana que se retira, aunque luego parece que será en diciembre cuando lo deje, pero por si acaso… San Mamés le agradeció su carrera. Por supuesto, me uní al aplauso. El propio jugador además de devolver los aplausos en el campo, también los agradeció a través de las redes sociales.

El público tampoco se olvidó de corear el nombre de Álex Berenguer, que no sé que decidirá, pero ayer le quedó claro, otra vez, que le queremos aquí.

Poco antes de acabar el partido pusieron un mensaje en los marcadores para que no se abandonase San Mamés. Y de nuevo, se hizo otra despedida a Iker Muniain, al que se entregó un cuadro con su camiseta. Por cierto, bonito detalle del Sevilla que regalo a Iker otra camiseta,en este caso del Sevilla, con el número de sus partidos jugados (560). Se la dio Jesús Navas.

Y el colofón perfecto fue que Iker paso el testigo de capitán a Don Óscar De Marcos, y se aprovechó para anunciar que ha renovado y que sigue el próximo año. Imposible mejor final y más emotivo. Ya tenemos asegurado que el año que viene el Athletic va a tener el mejor capitán posible. Zorionak, Óscar! Zorionak, Athletic! Zorionak, athleticzales! Mejor no se puede acabar en casa.

Solo falta la guinda, el colofón la semana que viene contra el Rayo, donde el objetivo es que Unai Simón no reciba gol. A ver si lo consiguen. ¡A por ello! Y…

¡Aúpa Athletic!

Sentimiento Athletic a flor de piel

Ha pasado ya un mes desde que el Athletic volvió a ser Campeón de Copa tras 40 largos años.

Imagen Athletic Club

Podría decir que a partir de ese momento he tenido el sentimiento Athletic a flor de piel, pero no sería sincera, ya que desde bastante antes estaba ahí, y no solo en mi caso, sino imagino en el caso de todos los Athleticzales. Os voy a poner un ejemplo que me parece ilustrativo. El día antes de vacaciones de Semana Santa, les pedí a mis alumnos que si querían podían participar en una actividad promovida por el Club: hacer un dibujo que se entregaría a los jugadores tras la final en la Cartuja, y que yo me encargaría de llevarlo al lugar indicado. Al llegar a casa y ver los dibujos que habían hecho no pude evitar emocionarme. E imagino que ellos al hacerlos les pasaría lo mismo, si no, no me parece posible hacer los dibujos que hicieron. De verdad, todos una maravilla. De hecho, fui incapaz de entregarlos sin más en el Club, e hice fotocopias en color, para tras la final darle a cada uno el suyo, por si lo querían guardar, e incluso para quedarme yo con copias. Ejemplos: en uno, le decían a Iñaki que era su ídolo, en otro, en relieve con plastilina, aparecía una garra de león y encima ponía que había que aplastar, antes del partido, para tener buena suerte. En otro, una cara de león con sombras rojas, blancas, que… madre mía, ¡qué maravilla! Varios con el escudo, con todo lujo de detalles. Los nombres de los jugadores al lado cada uno de un corazón. Otro dos, totalmente premonitorios, uno que decía: «Bilbotik Mundu osora, lehenengo geltokia, Sevilla» (De Bilbao al mundo, primera parada, Sevilla),… y otro recogiendo la Copa de Campeones. ¡Y tanto que premonitorios! Vamos… que empecé la Semana Santa, pensando que ¡qué maravilla sería para todos estos alumnos que el Athletic fuese campeón!

Todo lo vivido posteriormente ha sido una acumulación de sensaciones, sufrimientos, confraternización, alegrías, lloros, abrazos, sentimientos de todo tipo, muchos de ellos indescriptibles, que cada aficionado seguro los habrá pasado en distintos lugares geográficos. En mi caso, como ya os dije, en Sevilla. Un fin de semana, extraordinario en familia, que terminó de la mejor manera posible, siendo campeones.

A base de multitud de vídeos, hemos visto cómo se ha celebrado en un montón de lugares del mundo: Santiago de Chile, New York, California, México, Venezuela, Londres,…. por supuesto, Bilbao, multitud de municipios de Bizkaia, y un montón de provincias españolas. Un sentimiento compartido, que ha hecho que me emocione cada vez que veo algo relacionado con el tema. Sentimiento que empieza viendo a los jugadores en La Cartuja: a Simón dándole consejos a Julen y cómo vivió la tanda de penaltis; a Iñaki, separado de todos, sin casi poder mirar; a Yuri con la toalla tapándose la cabeza; cada vez que veo a Álex metiendo el penalti definitivo, de nuevo; Álex, tras marcarlo corrió los 50 metros que le separaban de la grada de animación batiendo records de velocidad; a Muniain tirándose a llorar en el suelo; a Óscar tirándose encima de Iker; a Valverde agarrándose la cabeza tras abrazar al Vasco Aguirre; a Unai Gómez llorando encima de los espectadores de la grada, encima de los cuales saltó; a Adu, llorando solo y después abrazado a compañeros; a los Williams llorando juntos; a Guruzeta, agarrándole la cabeza a Julen que estaba roto; a Lekue, inconsolable, seguramente acordándose de su aita, arrodillado, medio echado sobre el suelo; a Raúl y a Vivían, saltando como locos; a Dani llevando a hombros a Iker con la Copa; a Villalibre llorando con Dani, con Julen; a Vesga con los puños al viento; a Oihan gritando: «Vamos, carajo»; a Imanol abrazado a Jauregizar y a Egiluz; a Prados, y a Yeray, en un corro enorme abrazados saltando; Raúl abrazando De Marcos; la sonrisa de satisfacción plena de Paredes; y la de Íñigo Ruiz de Galarreta que no le cabía en la cara; a Yuri llorando y agitando el puño en alto,… ; incluso Gorka Iraizoz abrazándose con Ander Herrera (la Copa también es suya); un Iribar entre lágrimas abrazando al capitán tras recibir la Copa; todos, jugadores, cuerpo técnico, etc… todos en torno a la trompeta de Villalibre…. La Cartuja entera cantando al unísono el «txoriak txori», con un enorme nudo en la garganta y una alegría inmensa en el corazón. Cada uno a su modo, todos sintiendo ese sentimiento y, ahora, hoy, un mes después, haciéndome llorar cada vez que lo vuelvo a ver. Como lloro cuando veo las celebraciones del público en la Cartuja, en la Athletic hiria, en San Mamés, el la Plaza Nueva,…

A partir de ahí, la semana posterior con la Gabarra de protagonista principal, fue de nota. Alguno comentaba que era imposible que estuviesen viendo el paso de los campeones por la ría más de un millón de personas, que casi no hay esos habitantes aquí. Ya… , pero es que no estábamos solo los de aquí… Que me diga alguien, que no conoce a alguna persona de fuera, que vino el jueves a ver la Gabarra. En mi caso puedo decir, más de un nombre, Janire, mi sobri, de Madrid, para verlo con sus hermanas y sus sobris, Gorka, un amigo de Madrid, que llegó con la lengua fuera después de trabajar, otra amiga, Miren, que vino,… desde DUBAI,… y todo ese montón de personas que han salido en otro buen montón de vídeos, de Cáceres, de Badajoz, de Segovia, de Tenerife, de Cantabria, Asturias, Barcelona, Venezuela… Los márgenes de la ría eran una locura de felicidad. O como dijo al día siguiente Angels Barceló, «Había tanta felicidad por metro cuadrado que los que lo contemplábamos a través del televisor solo podíamos sentir envidia». ¡Qué bonito todo su comentario! Os lo pongo aquí por si lo queréis escuchar entero. Pero dejadme que os diga otra frase suya preciosa: «¿Por qué la vida no es más veces así? Buscar, acompañados de otros, lo que nos hace felices y esto también lo puede hacer el fútbol, con una filosofía como la del Athletic.» Eso es, todos juntos, todos también distintos, todos diferentes, pero todos de la mano de algo tan comercial como el fútbol actual, pero que al aferrarnos a esa filosofía que nos hace distintos, le da un toque de locura, utopía, que cuando te lleva a una alegría, esa alegría se multiplica, por todo lo que queráis. Angels acaba con una frase de Eduardo Madina, que también suscribo: «Con los abuelos en la memoria, agarremos a nuestros hijos de la mano, en dirección a la ría de Bilbao». (Aquí yo añado a los padres y a cantidad de amigos que ya no están entre nosotros, aunque sí sigue en nuestros corazones). Y termina con un… «En esa ría de Bilbao estábamos todos.» Igual todos no, pero seguramente todos los románticos sí. Cualquiera de las fotos que se han hecho de esa subida de la ría en Gabarra, cualquiera, refleja lo que estoy comentando, mucho mejor que mis palabras. Me viene a la cabeza la del edificio en el que está la palabra Soñar, pero cualquier otra es válida.

Foto: David Herranz @DDherranzfoto

Pero también lo evocan otras situaciones que se han dado ese día, como por ejemplo, los campeones anteriores, los de 1984, que ya tienen relevo, acompañando en otro barco , los Clemente, Salinas, Urquiaga, Dani, Zubi, Urtubi, De Andrés, Goiko, Liceranzu, Gallego, Noriega, Endika, Sola, Núñez, Argote, etc… : Jon Aspiazu, segundo de Valverde, llevando puesta la camisa que llevó hace 40 años en la otra Gabarra, como integrante del Bilbao Athletic; o Mikel González, Director Deportivo, con una camiseta de Gorka Garai, del Sestao River, acordándose de todos los clubes convenidos del Athletic, de los jugadores/as que pasaron por Lezama y no llegaron al Primer Equipo, de los trabajadores del club y de sus compañeros de Dirección Deportiva. Gorka Garai representaba los 4 puntos. Y por su Aita y su Sestao; o Mikel Jauregizar con la camiseta de Hugo Rincón. Y sobre todo, la Gabarra detenida debajo de La Catedral, y los en ella subidos, jugadores, cuerpo técnico,el presidente, Jon Uriarte, directivos,… tirando a la ría pétalos de rosas, rojas y blancas, y flores, en recuerdo de todos los que no están. Detalles todos, que demuestran que esto es más que fútbol.

Todos aplaudiendo una idea. Todos unidos junto al equipo de nuestro corazón, un grupo distinto, y comprobando que con la filosofía actual es posible tocar el cielo con los nuestros, como lo hemos hecho, de modo que todos los niños, todos los alumnos puedan abrazar esta misma idea, que nos ha llevado a un triunfo tan deseado, como importante para todos, pero sobre todo para los más jóvenes, que todavía no lo habían vivido, y para nuestros mayores, que pensaban que igual no lo volvían a vivir. Ahí lo tenemos. Disfrutémoslo, todo lo que podamos y, ahora, a seguir soñando con más.

¡Aúpa Athletic!

Iker y Raúl, agur al Athletic

Llevo días sin escribir y se me están acumulando los temas, algunos de los que he dicho que iba a hablar, todavía no lo he hecho, como son la vergüenza de La Cartuja como sede de una final de Copa, y la maravilla de la Gabarra. Pero los dejo para más adelante, porque ahora prefiero despedir a dos grandes jugadores que dejan el Club.

Raúl en estado puro (Foto: Athletic Club)

Empezaré por Raúl García, un jugador que siempre me ha encantado, desde el minuto uno, que no me ha defraudado y que ha cumplido todas mis expectativas, incluso diría, que las ha mejorado. Un profesional como la Copa de un pino, de los que siempre quieres tener en tu equipo, y en este caso hemos tenido la suerte de poder disfrutarlo 9 temporadas. Por curiosidad, acabo de leer lo que escribí sobre él tras el partido de su debut. Curioso. Muy curioso. Nunca he acertado más con un jugador. Por si vosotros también queréis leerlo os introduzco aquí el enlace. El partido fue contra el Getafe el 13 de septiembre del 2015. Amén a todo lo que dije, se ha cumplido al dedillo. Un AUTÉNTICO PROFESIONAL. Sus números con nuestro Club son buenísimos. 357 partidos en los que ha metido 83 goles y ni sé las asistencias que ha dado, pero seguro que son muchas. Tiene dos títulos, una Supercopa y una Copa. De hecho, en este último trofeo tiene una participación importante, ya que en la final, entró en la prórroga y fue el que metió el primer penalti. Me alegro infinito por él. Se lo merecía. Este año ha participado poquito, pero ha sido definitivo, como acabo de decir. Va a hacer 38 años en julio y ha decidido retirarse. Una pena perder tus cualidades en el vestuario pero es así. Raúl, que la vida te siga sonriendo. Y a ver si nosotros tenemos suerte y como dije en la P.D. del comentario anterior, te quedas en el Club en algún puesto, para traspasar a los canteranos esa profesionalidad y ese gen competitivo tuyo tan contagioso, y si fuese necesario, incluso para hacer transfusiones de sangre… Jejeje. ¡Mil gracias por todo, Raúl!

Grande, Iker (Foto: Athletic Club )

Así mismo, también se va Iker, el capitán, que ha conseguido la enorme alegría de poder levantar la Copa, tan deseada por todos, tras 40 años de sequía. Iker no deja el fútbol, sino que se va a seguir jugando a algún otro equipo. Pena que no sea un One Club Man, pero con 31 años quiere seguir jugando, y me parece normal y perfecto. El Club le ha ofrecido seguir, pero tener el papel que ha tenido este año ha tenido que ser muy complicado para él. Ha participado muy poco. Poquísimo, aunque como en el caso de Raúl, con protagonismo especial en la Copa, al meter también él un penalti de esa tanda tan terrorífica que tuvimos. Mucho mérito de ambos por tirar y meterlo. El mismo Iker dijo que nunca había pasado tanto miedo en un campo de fútbol. Y nosotros, tambien. Mil gracias, Iker. Su carrera en el Club impresionante. De hecho lleva la friolera de 22 años. 15 temporadas en el primer equipo, una vida, 557 partidos y más de 70 goles. Las asistencias las desconozco pero serán muchísimas. Dos Supercopas y está Copa. Pena que tuvo dos lesiones graves de rodillas que le han impedido tener números incluso más impresionantes de los que ha conseguido. Segundo jugador con más partidos tras Iribar. Palabras mayores. Más de una vez le he criticado y aquí ha quedado escrito, pero he de decir que se le ha visto madurar, y que su comportamiento este año, que repito ha tenido que ser duro, ha sido ejemplar. Jugador diferente y diferencial. Así que Iker, Mila esker y también a tí, muchísima suerte allá donde vayas.

Raul, Iker, Iker, Raúl, dejan un hueco enorme en el vestuario, su veteranía se va a echar muchísimo de menos. Y ojalá el hueco no sea mayor, por lo que espero que Óscar De Marcos , continúe un año más. Lo deseo de corazón. Si se fuese él serían demasiados los veteranos que se van. Creo que el Club le necesita, el vestuario le necesita, y si el año pasado parece que le costó renovar,esperemos que este año no, y que siga. Por favor. Hay que convencerle, como sea.

Y acabo el comentario como siempre…

¡Aúpa Athletic!

Athletic, TXAPELDUN!

La familia del Athletic hemos logrado lo que llevábamos persiguiendo 40 años.

Campeones (Foto: Pankra Nieto)

Se dice pronto, pero es toda una vida. Vi ganar la anterior en 1984 y no sabía que iban a pasar tantos años hasta que se volviese a lograr otra. La Copa número 25. Suena fenomenal. El peso que nos hemos quitado de encima ha sido tal, que en cuanto parecía que ya ganábamos, porque Julen paraba el segundo penalti y el Mallorca tiraba al cielo el tercero, he empezado a ponerme histérica, y cuando ha marcado Berenguer he roto a llorar desconsoladamente, y no había manera de pararlo. Encima veía a mí alrededor muchísimas lágrimas, iguales que las mías, compartidas, de mi familia, de la directa, jejeje, y de la familia athleticzale también. Abrazos sentidos, interminables, y ahora, que han pasado ya unas cuantas horas desde el triunfo, solo de escribir y recordarlo, estoy otra vez llorando. Y repito, la lacra que nos hemos quitado de encima es IMPORTANTÍSIMA. Ese enorme peso de la historia, nos ha hecho perder más de una final, y no porque lo diga yo, sino porque cualquier aficionado lo sabe. El mismo Muniain, ha dicho nada más terminar la losa que se han quitado de encima. Los jugadores salían a las finales con una mochila de responsabilidad enorme y difícil de gestionar. Iker se ha acordado de sus compañeros que llegaron a finales y se tuvieron que quedar con la parte amarga, con la derrota. Esta también es de ellos. Ya está. Ya está. YA ESTÁ. Somos otra vez campeones de la Copa del Rey. Ya podemos partir de cero.

Siempre he dicho que el mérito de este equipo fue, ha sido, y es muy muy grande. Los números que tenemos a pesar de nuestra filosofía, o gracias a ella, son de auténtico escándalo, de buenos. Ésta era la sexta final en 15 años. Llevamos llegando a semifinales 5 años seguidos. Y de ellas hemos llegado a 3 finales. Pero… como dije en mi comentario anterior, faltaba la guinda. El broche de oro, el campeonar. Se ha logrado y ya no nos lo quita nadie.

Zorionak por supuesto a todos los jugadores. Pero dejadme que personalice en Iker y en Raúl. Zorionak chavales porque habéis tenido la fuerza de a pesar de la poco participación en los partidos, de tirar los penaltis. Zorionak, también a Ernesto, uno de los mejores entrenadores del mundo, como ha dicho el presidente. Entrenador que nos ha dado muchísimo y ya se va a quedar para los restos, que ha sido el que nos ha vuelto a convertir en campeones. Zorionak también a Jon Uriarte, a toda su junta directiva y a Mikel González, y a su trabajo invisible y visible. Zorionak a todos los que tienen relación con el trabajo en Lezama, del Athletic y de la cantera, este triunfo es de todos. Zorionak, por supuesto, a todos los niños aficionados del Athletic, y a los no tan niños pero que no habían visto ganar una Copa. No sé quién dijo hace poco el chiste ese de que la Copa (o quizá la Gabarra) no son los padres. No, es real. Existe. Zorionak a todos esos mayores, muy mayores, que han podido ver a su equipo del alma, campeón otra vez. Zorionak a mi ama, que seguro que de la primera que se ha acordado ha sido de mí. Pena que no la he podido llamar porque por las horas indecentes en las que ha acabado el partido, no podía saber siquiera si lo ha visto entero, o ha apagado la tele por ponerse muy nerviosa. (Corto la alegría para, unido a lo que comentó en esta última frase, criticar a la Real Federación Española de Fútbol por toda la organización de la Final. UNA AUTENTICA VERGÜENZA. TODO lamentable, horrible,… horario, lejísimos, una mierda de campo, una acústica horrorosa, se veían los jugadores como si fueran pitufos, casi ni se les distinguía, la accesibilidad lamentable, ni un ascensor, los exteriores mal iluminados y muy peligrosos si no tienes problemas de movilidad, así que si los tienes, una tortura… Con la linterna del móvil encendida para evitar obstaculos del suelo, agujeros, aceras repentinas,… Para meterles en la cárcel a todos por sinvergüenzas. Pero de esto hablaré otro día.

Vuelvo a las felicitaciones, que me he quedado en la de los mayores como mi ama. Zorionak a todos los athleticzales de fuera de Bilbao, de fuera de Bizkaia, porque son, desde mi punto de vista, los que más mérito tienen. Zorionak a los que son de aquí, y a todos los que me quedan, los que le habíamos visto ganar, pero, poco. Y Zorionak a todo el mundo en general. Vivos, e incluso muertos, porque sé que todos en cuanto Álex ha metido el gol, os habéis acordado de alguien que no está con vosotros. Es inevitable, la familia es así, cuando se tiene una alegría enorme hay que compartirla y si falta alguien es duro. Así que un abrazo enorme a todos vosotros a los que os falta alguien. Pero como me dijo el otro día Alfredo, en su programa de Hincha Bilbaino, para consolarme, pensad que seguro que están todos ellos sentados en el arco de San Mamés disfrutándolo con nosotros y gritando también ellos: ¡Aúpa Athletic!

Y a todo esto, ya podemos hablar de la Gabarra. Todas estas semanas poniéndome enferma cuando oía hablar de ella. Pues ya sí. Gabarra. Gabarra. Que la Gabarra no son los padres. A ver si el Athletic rectifica con el despropósito del dinero… y no se enturbia la celebración. Sea como sea, saldrá la Gabarra. Aunque sea que la lleven de acompañamiento, que no me fio mucho de como estará. Bueno sea como sea celebración va a haber. A ver qué tal. Gabarra. Jejejeje. Gabarra.

Más cositas que quiero comentar. La ciudad de Sevilla nos ha acogido con los brazos abiertos. Los hemos invadido pero ha sido un gusto como nos han tratado. Todo ha sido una fiesta, en lo que yo he visto. Porque también he tenido que leer, lo de la gentuza de siempre que tiene por deporte aprovechar los partidos para atizarse porque el Pisuerga pasa por Valladolid,porque ya me diréis que pintan en la pelea gente del Frente Atlético. ¿Parece que era incluso quedada? ¡Qué asco! Pido otra vez que trabaje el que deba, para ponerles cara, nombre, y separarles de todo lo que sea deporte, bueno, y te diría de la sociedad, incluso. Una pena porque enturbian la fiesta entre mallorquines y hinchas rojiblancos, que ha aparecido por Andalucía para disfrutar. La cifra de gente la desconozco. El campo era mayoritariamente zurigorri. La zona de la federación diría que toda. Una pasada. Estamos chalados, por amor a un equipo y los desplazamientos no es que sean masivos, es que son una locura. Y esta vez, por fin, locura con final feliz. Cuidados todos en la vuelta a casa, felices, contentos, pero también sanos y salvos. Cuidado en la carretera.

Y hoy me voy a despedir de manera distinta, porque os voy a enviar, además del Zorionak, un abrazo enorme a todos. Y, por supuesto, ¡Aúpa Athletic!, pero no un aúpa Athletic, más alto que el de otros días, no. Igual que el de siempre, porque no necesito que el Athletic sea campeón para decir altísimo mi …

¡Aúpa Athletic!

Derrota previsible en el Bernabéu

Si las visitas al Bernabéu, en general, son como las visitas al dentista, la de ayer era incluso peor.

Gol de Rodrygo (Foto: Athletic Club)

El partido estaba ahí en medio, como incordiando, antes de llegar a la final de Copa del Rey. Podíamos pensar antes del partido que era imposible que no les afectase, como así ha sido. El equipo no parecía el mismo de siempre. Por el beneficio de la duda les concedo que igual es porque era el Real Madrid el contrario, pero la presión adelantada, la garra, el asfixiar al rival no se ha visto ni un momento. No quiero decir que no lo hayan intentado, ¡que va! Pero no parecían los mismos. No se lo echo en cara porque son humanos y la importancia del próximo partido es innegable. El inicio parecía que era nuestro, con desparpajo y hacia arriba, 3 corners, incluso. Pero nos duró 8 minutos, lo que tardó Rodrygo en meter su gol. En 3 pases se presentaron en el borde del área y su tiro fue para dentro. Julen, novedad como titular en Liga, dio la sensación que pudo hacer más, pero intentó sacar el balón a mano cambiada, y no lo logró. El golpe fue duro, y al equipo le costó reaccionar. El Madrid tampoco es que hiciese maravillas, y salvo un tiro de Valverde, que respondió muy bien Julen, y un cabezazo de Tchouameni rozando el poste, nada más.

El segundo tiempo, fue parecido. Quizá el Athletic lo intentó un poco más, pero sin gran convencimiento. Hasta que en otra contra, de nuevo Rodrygo, tras quiebro a Vivían, marcó con calidad, el definitivo 2 a 0. Y ya. Salvo una volea de Iñaki que Lunin rechazó como pudo (los comentaristas dijeron que fue paradón, a mí me pareció que Iñaki le dio un balonazo), y un rebote de Muniain, nada más. Ellos tampoco, nada más, quizá porque no lo necesitaron. Seguimos aumentando la cuenta de años que salimos de allí derrotados.

Lo peor del partido la lesión de Yeray, que salió quejándose del abductor. ¡Vaya año lleva el pobre! Y a ver si puede llegar a la gran cita. Solo tiene seis días. También en lo negativo, el nivel al que está Oihan. Y ya van un montón de partidos seguidos. Espero que en la final se dé la vuelta como a un calcetín y se salga. O por lo menos que demuestre esa calidad que todos sabemos que tiene, pero que lleva partidos desaparecida. Confiamos en ti, Sancet.

Ernesto con la alineación y los cambios demostró que ya estaban pensados de antemano, para repartir minutos, pensando en la final. Normal. Nada que reprochar. El mejor del partido fue Beñat Prados (jugó 60 minutos), que está haciendo un máster de cómo debutar y dejarnos a todos con la boca abierta. Y que siga así.

Y ya sí. Ahora solo deben pensar en el sábado, y en la final. A mí, ya dije la semana pasada, que se me estaba haciendo larguísimo, y no quiero pensar lo que todavía falta. ¡Qué ganas de que llegue el día! Sexta final de Copa a la que llega el equipo en los últimos 15 años. Una Barbaridad. Mérito increíble llegar, pero ya sabemos como acabaron las otras 5. La última vez que se ganó fue hace 40 años. Demasiado tiempo. Y, sobre todo por los jóvenes, los más jóvenes, y también por los más mayores, estaría bien que pudieran poner el broche de oro en esta final. 40 finales ya jugadas y 24 ganadas. Esperando que la presión no les pueda, deseando que sean capaces de desarrollar el juego que han mostrado este año en muchísimos partidos, y sabiendo que lo van a dar todo en el verde, solo les puedo decir, que… ¡a por el Mallorca! Y, como siempre,…

¡Aúpa Athletic!