Un eficaz Valencia elimina al Athletic

Se esfumó el sueño copero, esta vez antes de llegar a la final.

Tristeza (Foto: Borja Guerrero)

Una pena, pero quizá desde San Mamés se vio que el equipo no lo iba a conseguir. La oportunidad perdida de llevar un buen resultado a Mestalla ha sido demasiado lastre.

Ayer fue la confirmación. Estoy de acuerdo con lo dijo Marcelino en rueda de prensa, sin ser literal, de que el Athletic no lo hizo mal, sobre todo en el primer tiempo, que lo hizo bastante bien, teniendo más y mejores oportunidades que el Valencia, pero… como ya nos ha pasado otras veces, esas oportunidades hay que materializarlas, y no se pudo lograr. Era el día del NO. Y lo que cambió el choque y diría que hasta el resultado definitivo fue el error de Iñaki, en ese pase al hueco que le hizo Muniain, en el que se fue en velocidad, pero remató de la peor forma posible. Sigo sin entender cómo teniendo el balón para chutar con su pierna buena, recortó para dejárselo en la mala. Incomprensible. Falló. Si llega a meterla podíamos haber visto otro partido pero…. No fue así y, para colmo de males, en la siguiente jugada Guedes sí demostró su calidad. Golazo desde fuera del área y adiós. Mazazo al equipo que había tenido también otras oportunidades para adelantarse, pero por malos pases últimos, decisiones erróneas, o fallos de cálculo, sólo el gol del portugués subió al marcador.

El segundo tiempo, fue de ataque descontrolado y poco eficaz de los nuestros y control sin agobios del Valencia, que estaba en su salsa. Desarboló nuestro juego casi sin despeinarse. Impotencia es la palabra que mejor define el segundo tiempo. O incluso incapacidad. El Athletic del primer tiempo, no asomó. No pudo. El Valencia no le dejó, o su mismo nerviosismo e inoperancia se lo impidieron. Los cambios tampoco ayudaron mucho. Quizá Petxa mejoró a Lekue y atacó más, pero poca cosa. Vencedor no se notó, y Sancet tampoco. Muniain no fue ni determinante ni presente casi. Iñaki desapareció. El mejor que me estaba pareciendo. Vesga, fue sustituido por Zárraga, que tampoco aportó. Nada. El segundo tiempo fue un morir en la orilla rezando para que se diese el milagro, que podía haber llegado con el tiro de Yuri en el descuento, pero ni siquiera fue a puerta. Una pena.

El Valencia nos superó con sus armas, sin ser excesivamente superiores, pero un toque de calidad, les fue suficiente. Y en el escenario de intentar remontar la suficiencia valenciana no nos dejó ni una mínima opción.

Nuestro gozo en un pozo. Eliminamos a Barcelona y a Real Madrid, pero… al Valencia no. Nos ahorramos la final en La Cartuja, un dineral, y la posibilidad de tener esa alegría de ganar una final de Copa después de tanto tiempo. Pero… el año siguiente lo intentaremos. 3 finales seguidas hubiese sido una pasada. Nos quedamos en dos. Pero volveremos. Mimbres tenemos, así como jóvenes y calidad y un futuro más que prometedor. Seguro que volveremos. Y por supuesto…

¡AÚPA ATHLETIC!

¡Octava final del Athletic en 11 años!

Nada… Como sin importancia… Sin mérito ni ruido. Como si fuese lo normal. Otra final para el Athletic.

Raúl nos mete en la final (Foto: EFE)

Sufrimos muchísimo porque contra el Real Madrid es lo que suele pasar. Pero el triunfo ha caído de nuestro lado y la Federación se queda sin su final preparada, sin su clásico y sin el partido para el que organizaron un sorteo preparado, para llevar a los eternos rivales hasta La Cartuja. Pena que no sea contra la Real, para acabar de amargarles su final.

Ya he dicho que sufrimos los últimos minutos, pero el primer tiempo fue un auténtico recital de los rojiblancos, que no dejaron respirar a los blancos, a los que mataron al contrataque. La presión alta impidiendo la salida del balón madridista, consiguió que Lucas Vázquez errase al sacar el balón, el cual interceptó Dani García, que se inventó un pase, que atravesó todas las líneas y dejó en franquía a un Raúl, matador, que no perdonó. Poco después, Ander Capa, metió un pase también extraordinario, en este caso a Íñigo Martínez, que de nuevo iba a encarar a Courtois. Menos mal, que otra vez Lucas, nos facilitó todo, e hizo un penalti muy claro al defensor. A Raúl no le tembló el pulso y engañó completamente al portero belga. Se resarce así de haber dejado a sus compañeros contra este mismo equipo, en los primeros minutos de partido de esta Liga, con un jugador menos. Me alegro por él, como me alegro por Dani García, al cual le hemos dado mucha candela este año.

En el segundo tiempo el Madrid tocó, como es normal, a arrebato. Y sufrimos sí. Pero ahí, también se notó la mano del entrenador, de Marcelino, que estuvo muy hábil a la hora de hacer los cambios. Oxigenando al equipo, quitando a los que más cansados estaban. Capa, Balenziaga, (por cierto, muy bien los dos laterales y me alegro también por Balen que suele recibir bastante), luego Muniain,… El ritmo que impuso el equipo era muy difícil de mantener y, de hecho, no se consiguió, pero… los cambios ayudaron a poder seguir luchando. Y sí que el Madrid tuvo ocasiones e incluso palos, pero tampoco podemos olvidar que el Athletic tuvo, así mismo, varias claras. Muniain, Villalibre, Williams,… La jugada del remate de cabeza de Iker, que casi entra, es impresionante. Una maravilla, con quizá, 15 pases de nuestros jugadores al primer toque, que acaba con el balón en banda, centro al área y Muni que casi la cuela. Una maravilla. Pena que no culminó porque hubiese sido para verla repetida en bucle mil veces. Una pasada.

Por cierto, del árbitro y del VAR, porque estoy aburrida del tema, solo voy a decir que si el VAR solo iba a entrar en posibles penaltis si los veían claro… ¿Que buscaban en el minuto 95? ¿Setas? Cualquier cosa les hubiese servido… Es lamentable. De hecho, la retransmisión se centra en un salto entre Vesga y Ramos… Y resulta que lo que miraban era una posible mano de Núñez. Cualquier cosa… Les hubiese dado igual. Sin más.

Y así el Athletic, olvidándome de lo que no merece la pena, vuelve a estar en otra final. Octava final en once años. ¿Qué queréis que os diga…? Pues que me parece una barbaridad. Muchísimo mérito tiene este equipo. Y, por supuesto, enhorabuena a los jugadores, enhorabuena a Marcelino, y no me olvido, como no se ha olvidado el mismo entrenador actual, enhorabuena a Gaizka Garitano, porque esto también es de él. Detallazo por parte de Marcelino de reconocerlo y también de Íñigo Martínez, a los que les oí mencionarlo. ¡Zorionak a todos!

Y ahora el domingo, a culminarlo. Ya sería la bomba. Otra vez contra nuestra bestia parda. Es difícil, sí, pero ya les quitamos una Supercopa. Así que… ¡A por el Barcelona! Y…

¡Aúpa Athletic!