Injustísima eliminación del Athletic

No he encontrado otra forma de titular este comentario, porque pocas veces he visto una derrota tan injusta.

Agur a la final (Foto: Pablo Viñas)

No mereció perder el Athletic, se mire por donde se mire, y no mereció ganar Osasuna, tampoco, se mire por donde se mire. Por supuesto, lo siguiente que debo decir es que enhorabuena a los rojillos por llegar a la final de Copa. Afortunados ellos, que pueden vivir esa sensación por segunda vez en su historia. Una pena enorme que no sea el Athletic, que ayer puso todo lo que tenía que poner en el asador, que jugó bien, que dominó muchísimas fases del partido, que tuvo oportunidades, que quiso durante los 129 minutos, pero… falló por la impericia. La misma que nos persigue durante toda la temporada. Tuvimos más oportunidades que contra el Getafe, y jugamos bastante mejor, aunque también pecamos de precipitación en algunos últimos pases, nada nuevo por otro lado, pero que cabrea profundamente. Este partido lo deberíamos haber ganado 100 de 100 veces. Pero… No pudo ser.

Todos tenemos dos nombres propios en mente, y aunque sea injusto decirlo ahí están. Si Nico hubiese metido alguna de las dos oportunidades impresionantes que tuvo en el segundo tiempo, ni siquiera hubiésemos llegado a la prórroga. Lo lógico es que hubiese metido, una, o incluso las dos pero… es Nico, y aunque pida el oro y el moro para renovar, sigue siendo Nico. Hay que decir también que su partido en general fue flojo. Creo que tiene más calidad como para atreverse a encarar, más veces de las que lo hizo ayer. Valverde tras el encuentro dijo algo así como que es joven y que aprenderá a tener más pausa de cara a gol. Yo espero no solo eso, también espero que si renueva, que quiero que lo haga, tenga los pies en el suelo y vea de dónde parte. Inocente que es una, pero si no lo ve él (que es probable que no), ni su representante, que lo vea el Club y lo tenga en cuenta.

El otro nombre es el de Zárraga, curiosamente, otro de los que está para renovar, que parece que pide mucho y por eso no se logra el acuerdo. Es un jugador que me gusta, pero que todavía no ha hecho más que llegar. Ha jugado un par de partidos buenos y luego ha desaparecido y muchos lo solicitamos en el verde, pero ayer… Buf… ayer… madre mía. Ni palabras tengo. Salió en el minuto 98, antes de acabar la primera parte de la prórroga. Y tuvo un montón de pérdidas de balón seguidas, que acabaron de la peor forma posible. En el gol que nos eliminó. Lo recordará y lo recordaremos mucho tiempo. Ya sé que es cruel, pero son profesionales, cobran como tales, y encima a la hora de renovar exigen lo que exigen. Así que yo también les exijo.

Pero repito que el Athletic no mereció perder. No. Y soy incapaz de ver esta derrota como un fracaso. Incapaz. Es dolorosísima. Dura. Fracaso no. Parece que es fácil llegar a una semifinal de Copa, porque este equipo se lleva empeñando un montón de años en lograrlo. Incluso el llegar a las finales. Y no, no es fácil. Tiene su mérito, enorme y yo no sé lo voy a quitar. No hemos llegado a la final por mala suerte, por un milagro llamado Osasuna, que ayer consiguió que todo le saliese bien, y que chutando 2 veces a puerta metió un gol. Esto es fútbol y a veces ocurren estás cosas. Difícil de digerir, pero es lo que hay.

Antes de que en los comentarios me lo digan también voy a decir que a Valverde también le pido algo más. Debió hacer los cambios antes. Algo que tampoco es nuevo. Arrasate oxigenó antes a sus jugadores y esa falta de frescura pesó bastante en el juego de los nuestros, ya mediada la segunda mitad. El único recambio en los 90 minutos reglamentarios, fue Raúl (81) a quien no pongo ni un pero, pero sí crítico el elegido para salir. Guruzeta podía haber aportado más porque era cuando mejor estaba, bajando a por balones y abriendo a sus compañeros. Dejar a Raúl y a Guru juntos e intentar apuntillar el partido. No esperar a llegar a la prórroga para luego hacer los otros cambios. A Berenguer tampoco se le dieron muchos minutos. No es que luego hiciese gran cosa, pero quizá con más tiempo sí. Soy consciente que es fácil hablar después de visto. Lo sé.

Sin más, que dirían muchos jóvenes. Y ahora a ir como locos a por las 11 finales que nos quedan. Hay que entrar en Europa por lo civil o por lo criminal. Es dificilísimo pero no entendería otra cosa que no sea luchar todos los partidos como el de ayer. El siguiente es el Espanyol allí. A ver cómo se recuperan del palo psicológico, pero que lo hagan rápido, que más palo ha sido para nosotros. Eso sí, por mirar el lado «positivo», el pastizal que nos vamos a ahorrar no yendo a la final es de los de órdago a la grande. Igual igual que el dineral que va a perder la hostelería en Sevilla, que ayer lloraría tanto o más que nosotros con el resultado. Otro año será. El siguiente. ¿Por qué no? Pero mientras seguimos soñando la realidad nos pide ir… ¡a por lo periquitos! Y…

¡Aúpa Athletic!

P.D.: Por cierto, el ambiente espectacular con récord de asistencia a La Catedral en un partido de fútbol, con 51.544 personas. Todas ellas dejándose la garganta animando a su equipo. Cada uno al suyo, claro. Pero las 51.000 del Athletic, impresionantes. ¡Vaya ambientazo!

¡Qué pasada! (Foto: Pablo Viñas)

No tuvimos premio. Otra vez si lo tendremos. Las 500 de Osasuna sí lo tuvieron y les vuelvo a dar la enhorabuena. Además, espero (si no nos perjudica a nosotros por el tema Europa) que queden campeones.

¡Aúpa Athletic!

Un pobre Athletic regala un 1 a 0 a Osasuna

Pena no poder regalar un triunfo al gran Txopo, por su 80 cumpleaños. Mis felicitaciones desde aquí y esperemos que el regalo se lo hagan en la vuelta, o mejor, en Sevilla en la final.

Cemento armado (Foto: José Mari Martínez)

Pero puestos a no ganar, quizá éste es el encuentro que quería Ernesto. Traer a La Catedral un resultado que no fuese definitivo. O esa es la sensación que queda una vez visto el planteamiento y en partido en sí. Un 1 a 0, cuando los goles fuera, no valen doble, no es un tan buen resultado como antes para el ganador. Ni tan malo para el perdedor. ¿Quizá el mister ha pensado que en casa los nuestros van a ser capaces de ganar a los navarros, aunque haya que meterles dos goles? Seguramente es así. El Athletic desde la vuelta del Mundial no es el que era antes y está pasando por una crisis de juego y resultados. Por ello, hasta os puedo decir que estoy «casi» contenta con este 1 a 0, porque visto el partido que jugamos el domingo contra el Girona, me temía lo peor. Un desastre. Y no ha sido así. Me quedo con el mal menor.

El primer tiempo, ha sido totalmente igualado e incluso la única jugada de gol ha sido nuestra. Los rojillos tenían tanto miedo como el Athletic, y estuvieron muy bien atados. Valverde apostó por cemento armado en el centro del campo, y Dani García, en un buen partido no hizo muchas concesiones al rival. Osasuna no creó ni una sola ocasión y ni un solo tiro a puerta. Faltas laterales y algún córner pero poco más. Muniain tuvo dos oportunidades, de las que una fue a puerta y sacó muy bien Herrera, tras la que Iñaki metió gol, pero en fuera de juego. Es decir, a los puntos la primera parte fue de los rojiblancos, por tiros. Eso sí, si tenemos que hablar de juego, será del de cartas, del de tronos, o de truquemé… Se volvieron a perder sin oposición un sinfín de balones. Todos en posiciones de ataque. Cuando llegamos al tercer cuarto del campo se funden los plomos y se da una y otra vez el balón al contrario. En este trabajo Sancet se llevó la palma. Ni una. Ni media. Un desastre. Así es difícil conseguir algo.

El segundo tiempo empezó con una jugada increíble en la que todos estaban en campo rojillo, por lo que el contraataque del gol se lo pusimos «a huevo», aunque no quede muy fino dejarlo escrito. Imposible que De Marcos pillase a Abde, Vivían estuvo blando y el delantero finalizó muy bien. Un tiro. Un gol. Ahí quería ver al equipo… Pero la tónica siguió igual. El mismo miedo, el mismo conservadurismo. No se quería perder. Pero puestos a perder, mejor que fuese solo por un gol. Y a rajatabla. Solo en los últimos 15 minutos se achuchó un poco y se les metió a ellos en su área. Guruzeta tuvo su oportunidad, en el descuento, pero volvió a sacarla el portero. Conclusión: derrota por la mínima. ¿Contentos? No lo sé. Os contesto en la vuelta. El entrenador y los jugadores, no solo los del Athletic, también los de Osasuna, durante los 90 minutos no se han olvidado, ni por un segundo, que todavía quedaban otros 90 minutos por jugar. Había en el verde más miedo que vergüenza. Teniendo en cuenta de dónde veníamos, quizá ha sido una buena jugada del entrenador. Estamos tan flojos, creamos tan poco, que… ya sé verá en la vuelta. Osasuna también ha estado muy flojo. Los dos pensaban en lo mismo.

Ahora, nos queda más de un mes para la vuelta y en este tiempo se puede volver a alcanzar el nivel que se tenía antes del Mundial. Entrar en una inercia positiva que te puede ayudar a conseguir resultados, entre los que incluyo un resultado positivo en la vuelta.

Para añadir algún nombre en negativo y no dejar solo a Sancet en la crítica, añado a Muniain, a Iñaki, a Óscar, a Vivían,… Con tanto flojo es complicado hacer un buen partido. Llamativo que haya jugado Íñigo Martínez casi 4 meses después de su último partido. Ha estado bastante bien. Pregunta obligada y, perdonadme la maldad,… ¿estaba lesionado? Paredes contra el Girona no estuvo muy fino y ¿había que asegurar «recuperando» o acelerando la «recuperación» del ondarrutarra? Vaya usted a saber.

Y última pregunta del millón: ¿Dónde está Oier Zárraga? Lo digo porque pasó de jugar algún partido bastante bien a… desaparecer. Proponía juego, iba hacia adelante con criterio… No sé. Y como ahora estamos mal, quizá Oier ayudaba a mejorar. En la horrorosa estrategia que están perpetrando nuestros chicos? De Vencedor no pregunto porque este año ni lo hemos visto. Confío en él pero ni idea de cómo está. Pero a Oier sí lo hemos visto y ha aportado bastante, lo que hace que pregunte por él.

Para acabar, este domingo en Liga vamos a visitar al «Rayito», no es menosprecio, es cariño, de Don Andoni Iraola, tampoco es irónico, es absoluta admiración. Rival directo para entrar en Europa y ahí no vale contemporizar porque no hay partido de vuelta. Así que espero un equipo ambicioso que vaya a por los 3 puntos, pero para ello hay que estar bien. Y no tengo muy claro si estamos bien… lo que no me impide decir… ¡a por el Rayo! Y…

¡Aúpa Athletic!

Valverde un año más en el Athletic

Ya sé que no es noticia fresca pero como esto es un blog y hablo de lo que me parece, prefiero que empecemos con esto, antes que hablar del nuevo fiasco de ayer contra el Atlético en Madrid.

Acuerdo positivo (Foto: Athletic Club)

La renovación me parece una buenísima noticia. Nunca he destacado por ser del club de fans de Valverde, salvo cuando era jugador, pero sé que es un muy buen entrenador, y diría más, creo que es el mejor entrenador que puede tener ahora mismo nuestro club. Está en su casa, la que ama y se va a dejar los higadillos por intentar ponerla otra vez en lo más alto. En camino está y solo falta poner la guinda. Estamos en semifinales de Copa y aunque en Liga andamos dando una de cal y otra de arena, seguimos en la pomada para poder entrar en Europa de nuevo. El hecho de que siga él y que se haya cerrado el acuerdo ahora, le da más estabilidad a la institución. Él va a ser la cabeza dirigente también la próxima temporada, por lo que las decisiones que se tomen serán decisiones tomadas con vistas al futuro, aunque sea solo con vistas a un año. Menos es nada. Ya sabemos que a Ernesto le gusta ir año a año. Así también los jugadores saben a qué atenerse, lo digo por ejemplo por casos como el de Unai Vencedor, que debería plantearse una cesión, que por lo que se ha comentado, no ha debido aceptar en el mercado de invierno. Quedarse aquí para no participar nada no tiene sentido. Necesita minutos y con Ernesto no los va a tener. No es que sea adivina, es que si no los ha tenido hasta ahora, cuando a veces lo que nos falla es la creación y el dar con la tecla en los puestos de medio centro, y el entrenador ni se ha planteado el utilizar al de Recalde, … pues es evidente que debe salir. O eso le recomendaría yo. Volviendo al entrenador, al seguir un año más se puede consolidar su proyecto. Confío en él. A pesar de partidos como el de ayer. Confío en él y en lo que puede lograr. Suerte para lo que le queda, puesto que su suerte será la nuestra.

Y sobre la derrota de ayer, volver a comentar lo que ya nos ha pasado más veces en Liga este año. Se juega una gran primera parte, pero tras el descanso parece que el equipo es otro y suelta un segundo tiempo horrible. ¿A qué es debido el cambio? ¿No llega a gasolina? ¿Por qué algunos jugadores desaparecen? No lo sé. Ayer la metamorfosis fue desquiciante. En el primer tiempo la falta de pegada nos volvió a penalizar. El dominio del juego y las llegadas eran nuestras, aunque no se materializaron en nada positivo. El Atlético, sufría y no podía o no sabía hacer su juego.

En la segunda parte el panorama cambió. Dejamos de dominar, y pasamos a ser dominados. Se perdían continuamente los balones. Ellos fueron a por el partido, y el de siempre nos volvió a meter un gol. Griezmann está encantado cada vez que juega contra nosotros porque sabe que nos la acaba liando. Ayer una vez más. Y tras el gol, el Athletic fue incapaz de reaccionar. Por muchos minutos más que nos hubiesen dejado, no hubiésemos marcado ya que no creábamos peligro, pero tampoco juego. Una pena. Deberíamos haber aprovechado los tropiezos de los rivales pero… Otra vez será.

Lo mejor del partido fue Julen Agirrezabala, cuya titularidad sorprendió a todos. Dos paradones suyos sostuvieron al equipo, hasta que Antoine de manera perfecta lo superó tirando a la cepa del poste. Imparable. En lo demás, Julen impecable.

El mejor, Julen (Foto: EFE/AFP)

Por cierto, no me olvido de agradecer al Atlético de Madrid el homenaje previo al Athletic, por sus 125 años. Sencillo, bonito y buen detalle el dejarnos jugar allí con la camiseta rojiblanca. Aunque ya sabemos cómo nos sientan los homenajes… Pero esa es otra cuestión. Agradecérselo hay que hacerlo y así lo hago.

Y ahora a pensar en el Girona, que no se puede dejar escapar. ¡A por ellos! Y…

¡Aúpa Athletic!

P.D.: Lo de Jon Rahm es extraordinario y no puedo dejar de nombrarlo. Ayer logró su tercer título este año, de cinco torneos, lleva cinco títulos de los últimos nueve. Algunos de sus números solo son superados por Tiger Woods. Y ha recuperando el número 1 mundial del golf. Un crío de 28 años, de Barrika, del Athletic, mejor primer embajador del club por su 125 aniversario no hemos podido elegir. Es capaz incluso, de golpear la bola mandarla a una grada y pin, pin, pin, que baje y entre en el green. La suerte de los campeones, porque él lo es. ENORME. Zorionak, Jon! Y a seguir deleitándonos.

El Athletic a semis a costa del Valencia

Vesga el gol de la tranquilidad (Foto: Borja Guerrero)

A los que no hacen más que recordar lo que le limita la filosofía al Athletic, les diría que echen una ojeada a las estadísticas, por ejemplo de la Copa. Cuarto año consecutivo que llegamos a semifinales. Es una locura de dato. Orgullosa no, lo siguiente. A los que menciono al principio les puedo reconocer que claro que te limita, ¿y? Pero la alegría que te llevas cuando se logra algo no tiene precio. Y este equipo nos ha dado muchas alegrías. Sí, ya sé que también tristezas, pero para llegar a perder finales hay que llegar a jugarlas y para nosotros parece casi que es lo habitual, jugarlas. No estamos en la final y será complicado llegar a ella porque sea el rival que sea ninguno lo va a poner fácil, pero de momento estamos en las puertas. Sobresaliente el equipo y sobresaliente el partido que hicieron, que se distingue de los anteriores que hemos perdido o empatado recientemente, en la pegada. El gol te da la vida y te la quita si no llega. Contra el Real Madrid se hizo un muy buen partido en el que se falló arriba y se regaló más de la cuenta. Contra la Real igual. Ayer contra el Valencia, a pesar de jugar en su casa, se salió como siempre con el cuchillo entre los dientes para hacer una presión feroz que hizo parecer, en buena parte del primer tiempo, que el Valencia era un equipo menor. Los «ches» estaban ahogados y no podían sacar el balón. Su idea era sacarlo combinando desde su portero, pero la enorme y eficaz presión, les hacía perder el balón una y otra vez. Pocas veces llegaron a nuestra área, aunque una sí con peligro, con Cavani poniendo a prueba a nuestro portero de la Copa, Julen Agirrezabala, que no hace más que confirmar que es un muy buen portero. Prácticamente todo lo demás discurrió por los dominios valencianistas, donde los nuestros recuperaban e intentaban hacer daño. Pero no. Hasta que Herrera metió un centro al área, y el por mí siempre criticado Iñaki, le dejó de cabeza el balón a Iker, que fusiló con calidad, para ponernos por delante. Por cierto, titularidad de Herrera y Muniain, juntos, que no se daba desde hace mucho. Buen trabajo de ambos. A ver si recuperamos a los dos para la causa, porque calidad tienen. Ya sabéis los que me leéis que la suplencia de Iker la he aplaudido. No me parece nada malo que pasen por el banquillo. Y si cuando luego vuelven a salir, cumplen, como ayer, miel sobre hojuelas.

El empate del Valencia nos dejó fríos, a los espectadores, digo. Vino de un triple fallo. Diakhaby se internó hasta la línea de fondo, para que su pase de la muerte, lo alojase en las redes De Marcos. Ello dio vida al Valencia y sobre todo a su «encantador» público que hasta entonces estaba de uñas con su equipo. Pero los nuestros tuvieron la fortuna, calidad, de seguir percutiendo y casi seguido, gracias a otra asistencia de Iñaki, el balón le llegó a su hermano, que también fusiló a gol. Momento, el ideal, al final del primer tiempo, para ir al vestuario con ventaja. Perfecto.

El segundo tiempo similar, el Valencia incapaz de sacar el balón con criterio por la presión rojiblanca. Y nosotros sin crear grandes oportunidades en un acercamiento conseguimos el penalti sobre Nico. Llamativa la actuación del árbitro Del Cerro Grande en esta jugada. Primero ni lo vio ni lo señaló. Lo acepto porque siempre es difícil verlo en vivo. Lo de luego ya me parece peor y me explico. El VAR le avisó, por lo que pensé, que si le llamaban era porque era una jugada clarísima. Pero a él le costó un mundo, incluso acercarse al monitor. Al final, decidió que iba a verlo. Yo mientras pensaba… Seguro que es evidente que es pena máxima aunque no le apetece nada pintarlo. Mal pensada que es una. Lo que ocurre es que una vez que va a verlo, a los telespectadores nos sacaron un montón de veces las imágenes y ya desde la primera se veía que era escandaloso, porque le golpea el tobillo y lo desplaza. Clarísimo. Nítido. Manifiesto. Para todos, excepto para Del Cerro, que daba la sensación que estaba buscando algo inexistente para no tener que pitarlo. ¿Soy exagerada? O ¿a vosotros os dio la misma sensación que a mí? Al final, penalti. Gracias Del Cerro. En fin. Y Vesga que nos dio la enorme alegría de meterlo. 1 a 3. A partir de ahí, a controlar el partido e intentar evitar errores propios. Hubo uno garrafal de Yuri, cesión horrorosa y balón al delantero, que tiene un mano a mano con Julen que volvió a solventar de lujo. Hay portero. Hay portero. Ellos tampoco metieron mucho miedo ya y así se llegó al final, con el público sacando pañuelos. Y por nuestra parte, venganza cumplida y agradable, ya que la eliminación del año pasado, con este mismo equipo en modo SÚPER DESAGRADABLE, gracias a la ”amable» participación de Bordalás, nos dejó sin final, a pesar de merecerla, es decir, no muy bien recuerdo. Así que esta victoria sabe mucho mejor. A semifinales y a esperar al lunes para saber quién es el rival, entre Real Madrid, Barcelona y Osasuna. A por el que toque.

Y el domingo a Vigo a romper la racha negativa en Liga. Se necesita y lo pueden hacer. Así que… para no descolgarnos en esta competición… ¡a por el Celta! Y…

¡Aúpa Athletic!

Europa no es para el Athletic

Primero quiero recordar lo importante, que es que hoy tiene lugar la Asamblea Extraordinaria de Compromisarios para votar, espero, que SÍ, a la reforma de estatutos. Mi opinión está en un comentario de la semana pasada, cuyo link introduzco aquí para que podáis leerlo, si no lo habéis hecho ya.

Y sobre el reto de ayer de conseguir llegar a Europa, la verdad es que no tenía ninguna esperanza de que se consiguiera.

Berenguer el mejor (Foto: Deia)

En primer lugar, porque sabía que el Barcelona iba a perder en casa contra el Villarreal. Era una certeza. Y en segundo lugar, porque el Sevilla es mucho toro para nuestros chicos, sobre todo si se estaban jugando algo como así era. Conclusión: que otro año más el Athletic muere en la orilla por deméritos propios. En el campeonato de la regularidad si no lo eres estás penalizado y eso es lo que le ocurre a este equipo. Somos regulares jugando bien contra los grandes, pero en cuanto llegan los de abajo les tiemblan las piernas y se falla repetidamente. La lectura es sencilla. Ante equipos que van a por el partido claramente, y no teniendo nosotros nada que perder, se sale confiando en hacer la machada y bastantes veces se hace. Pero cuando tú eres el que tienes que proponer y alguien viene cerradito y bien ordenado, se nos funden los plomos y la creación brilla por su ausencia. Y así es, Rayo, Cádiz, Granada, Celta,… Y más puntos perdidos que te penalizan y te dejan en un octavo puesto sin premio.

Eso sí, a mí no se me quita la ilusión porque sé que vamos a volver a Europa porque estamos siempre cerca. Y algún día tendremos también suerte y no anularan el gol de Yuri, o aunque no hagan eso, por lo menos pintaran penalti cuando un jugador del Villarreal vuelva a dar el balón con el brazo. Digo estas dos jugadas porque el árbitro en ambas es el mismo, Del Cerro Grande, que ayer se retiró del arbitraje en el campo, pero seguro que nos sigue torturando desde la Sala VOR… ¡Qué cruz tenemos con los árbitros malvados! Por supuesto, antes de que me digáis que lloro, ya sé que ayer no perdimos por el árbitro. Lo sé. El Sevilla tiene mejores individualidades que el Athletic. Tuvo una cuántas oportunidades pero, sobre todo, En Nesyri, que se empeñó en fallar. Pero en el segundo tiempo, una contra del Sevilla, fue culminada perfectamente por Rafa Mir. Imposible reponerse. Además ya sabían que el Villarreal ganaba 0 a 2 en Barcelona. Supongo que eso también habrá influido.

Antes de eso el Athletic tuvo sus oportunidades, pero no concretó ninguna. Tuvimos además del gol anulado por mano a Yuri, un tiro de Berenguer, otro de Raúl, otro de Iñaki, y en el segundo tiempo, el tiro al palo de Iñaki, ¡pero que mala suerte tiene! Luego ya, poco más.

Y otro año igual. Y si le tengo que poner nota a la temporada le pondría un seis o un siete. Porque hemos estado ilusionados en muchos momentos y se han conseguido cosas, en Copa, aunque también nos quedamos en la orilla. Llegar a la final de la Supercopa, fastidiándoles la fiesta a la Federación o a la Liga y a los árabes. Pero también, tengo que decir que en los partidos decisivos finales, los dos de semifinal de Copa, y la final de la Supercopa, se nos funden los plomos. Una pena. Creo que se puede lograr más y que Marcelino puede dar más al equipo. Pena porque tiene toda la pinta que esta semana va a decirnos: Agur. Yo otro año le daba. Y vete a saber si eso se lo puede ofrecer el nuevo candidato a Presidente que ayer dio el paso adelante, Jon Uriarte.

Por cierto, hablando de los candidatos, Barkala sobre la reforma de estatutos dijo que no iba a decir nada para no influenciar. Para mí eso significa que va a votar que no, porque si votase que sí lo diría y apoyaría o impulsaría que la gente hiciese lo mismo Esto ya para mí lo desacredita. ¡Qué pena!

Por cierto, no me olvido de dar la enhorabuena al Bilbao Athletic de Patxi Salinas y Joseba Núñez, que el sábado consiguieron la salvación matemática a falta de una jornada. Bien. Buen papel el realizado por ellos y su equipo, ya que cuando lo cogieron parecía que estaban más muertos que vivos. El sábado ganando al Racing de Santander por 2 a 1, con goles de dos de las promesas que pueden dar mucho, Luis Bilbao y Malcom Ares. Dos muy buenos goles. Os pongo el enlace resumen para que los veáis. Zorionak!

Y aquí acaba la temporada. Y el año que viene más y mejor, seguro.

¡Aúpa Athletic!