El Athletic mejora en el Madrigal

Unai Simón protagonista (Foto: El Mundo)

El punto conseguido por los pupilos de Gaizka Garitano en el Estadio de la Cerámica sabe a gloria, sobre todo, teniendo en cuenta el rival. Más de un año llevan sin perder allí. Además llevaban 24 partidos seguidos marcando algún gol. Tienen al máximo goleador de la categoría, Gerard Moreno. Así que aunque nos encante flagelarnos diciendo que el equipo no ha hecho gran cosa, estos datos que acabo de escribir hay que tenerlos en cuenta.

En el primer tiempo el equipo durante los primeros 20 ó 25 minutos ya tuvo suficiente con detener las acometidas del rival. Poco a poco fue entrando en juego, saliendo algo de acoso del submarino amarillo, sobre todo a través del balón parado que también les metió a ellos en problemas. Llevamos más o menos 215 corners sin conseguir un gol, pero ayer se sacaron mejor y si llega a estar un poco espabilado Iñaki Williams de un cabezazo en el segundo palo podía haber puesto fin a esta estadística horrorosa. San José (en su primera titularidad) puso en aprietos a Sergio Asenjo con un tiro raso a dejada de Muni que volvía a jugar por segundo partido consecutivo de media punta, su verdadera ubicación. Nunca es tarde si la dicha es buena. El miércoles lo fue. Hoy no se ha notado tanto. Espero seguir viéndolo ahí. En el primer tiempo otro par de balones peligrosos a balón parado y una volea de Ibai que Sergio detuvo sin grandes problemas. Por parte de ellos un tiro de Cazorla bien rechazado por Unai ( que ya se empezó a distinguir como protagonista). Un Unai que en el segundo tiempo dio un recital. El Villarreal en esta segunda parte tuvo más oportunidades pero se encontró en la mayoría de ellas con un Unai muy sólido. Una parada con la cara, una mano de reflejos inmensos, un balón raso detenido… fue la pesadilla de los castellonenses. ¡Grande Simón!

Hablando de grandes, y aunque es del rival, nadie más grande que Cazorla. ¡Qué pequeño gran jugadorazo!

El Athletic también tuvo algún acercamiento peligroso sobre todo un pase de Ibai a la cabeza de Raúl que esta vez no estuvo tan certero como suele estar normalmente. Pena. Aunque hubiese sido demasiado premio.

El reparto de puntos es un resultado justo. Punto, que como siempre decimos, hay que hacer bueno en San Mamés el próximo domingo al mediodía (¡gracias Tebas!) contra el Levante, un equipo que está en estado de gracia. A ver si nos dan otra alegría como contra el Espanyol. ¡A por el Levante! Y…

¡Aúpa Athletic!

¿Núñez demasiado presionado?

Quiero empezar este comentario dejando claro que Unai Núñez me parece muy buen jugador. El domingo disputó su cuarto partido de la temporada y desconozco si el nivel que demostró en el Wanda Metropolitano fue debido a la presión o a qué otro motivo, pero sí creo que ha sido con diferencia su peor partido en el Athletic.

Unai disputando un balón (Foto: Área 11)

Una faena para él ya que se está jugando el puesto con Yeray, y con actuaciones así… Unai está viviendo una temporada rara, ya que la ha iniciado como flamante campeón del Europeo sub 21, pero sin conseguir la titularidad como rojiblanco. De hecho, además, se dio la paradoja que a principios de septiembre fue seleccionado por primera vez con la selección española absoluta, por delante de Yeray e Íñigo, pero sin conseguir adelantar a éstos en la carrera por ser titular.

A todo esto hay que añadirle el hecho de que el club está intentando renovar su contrato, que acaba en el 2023, pero que de momento Unai no está por la labor de hacerlo. Lo entiendo perfectamente ya que lo lógico es que el jugador quiera jugar y no ser suplente de nadie. Por otro lado, Rafa Alkorta, nuestro director deportivo, cometió una gran torpeza con unas declaraciones en las que decía que la cláusula de rescisión que tiene Unai es de 30 millones y que ese dinero no se paga por jugadores como él. Bien Rafa, bien. Para decir eso, mucho mejor que te estés callado. No sé a Unai, pero a mí me parece una declaración totalmente despectiva. A todo este conjunto hay que añadirle que el jugador ha cambiado de representante. A saber por qué. Mientras, en prensa no hace más que salir que si le quiere este equipo o le quiere el otro equipo. Hablan incluso del Bayer… ¿Será cosa del representante? O ¿será verdad? Vaya usted a saber. Con todo, muy tranquilo no creo que esté el jugador. De ahí viene el titular de este comentario. ¿Estaba el domingo excesivamente presionado? Igual sí o igual no. La cosa es que estuvo bastante desafortunado, iniciando su penar por el campo con una jugada de patio de colegio. En el minuto 8 cogió el balón con las dos manos tranquilamente, sin darse cuenta que estaba en juego, concediendo así una falta bastante peligrosa al equipo contrario. Jugada increible. No sé si eso le desconcentró o simplemente que Correa es mucho Correa, pero la cuestión es que el jugador colchonero le superó en varias ocasiones. Una fue en el gol y otra al final del primer tiempo, que no acabó en gol de chiripa. En el segundo tiempo también sufrió muchísimo y en la última jugada del partido de nuevo se vio superado no pudiendo despejar un balón que cabeceó tranquilamente un colchonero, pero no fue a puerta.

Mal. Mal partido de Unai, que repito, es un jugador que me gusta, pero que no tuvo su día. Por supuesto, es un solo partido. Y ni dudo de su capacidad, ni nada por el estilo. Un mal día lo tiene cualquiera. Igual que Yeray no estuvo fino en el partido contra el Valladolid, o que Iñaki Williams estuvo missing en el Wanda también. Ahora la labor es para Garitano que es el que debe elegir entre los centrales que tiene, que vuelvo a decir, me parecen los 3 de calidad. Quizá como solución, para desbloquear la situación con Unai, podía ser que Gaizka alternara a los 3 según el partido, o a los dos. Por supuesto, esto es un pensar en alto, porque no sé la opinión que tiene el entrenador de ellos.

Mañana mismo contra el Espanyol veremos por quién opta. Sea quien sea, que lo haga bien porque necesitamos revertir esta racha negativa con un triunfo. ¡A por el Espanyol! Y…

¡Aúpa Athletic!

Nuevo derby para el Athletic en Iruña

El Athletic el pasado sábado, ante un cuasi descendido Osasuna, consiguió su segunda victoria consecutiva fuera de casa.

Aritz agradeciendo a Óscar su pase (Foto: Deia)
Aritz agradeciendo a Óscar su pase (Foto: Deia)
Tres nuevos puntos que le acercan al objetivo del año de una manera clara, sobre todo porque los dos equipos que también están en la pelea han fallado este fin de semana. El Villarreal perdíó en casa ante el Eibar, que está haciendo un temporadón (me alegro por el equipo, pero mucho más por Mendilibar). Y la Real solo consiguió un punto en su feudo (Anoeta que presentaba un aspecto desolador), contra el Leganés (parte de culpa de los puntos perdidos por la Real la tuvo Iago Herrerín. Enhorabuena, Iago, por tu buena temporada). Así las cosas, nos situamos a dos puntos del quinto puesto y a uno del sexto, que es ahora el Villarreal que nos espera el viernes en su casa.
No es que el Athletic el sábado hiciese un gran partido, pero fue fundamentalmente eficaz, y a estas alturas de la competición eso es lo que se pide. Fue un partido raro, en el que se veía que los navarros no están muy sobrados de nada. En defensa no eran muy solventes y los rojiblancos tuvieron bastantes oportunidades. De hecho, con la perfecta comunión de la banda derecha (De Marcos y Williams) en el primer tiempo se consiguieron dos goles que parecía dejaban sentenciado el partido. Destaco más al segundo porque a Óscar quizás le tengo que poner el pero de alguna laguna defensiva que agudizó el flojo partido de Eneko Bóveda, que seguramente hubiese agradecido mucho la ayuda del lateral, que en algunos casos no tuvo. Pero Óscar estuvo mucho más, en labores ofensivas, algo que notó el equipo y el marcador (las dos asistencias furon suyas) y que nos recordó al mejor Óscar de la época de Marcelo Bielsa.
El primer gol fue de Aduriz, tras una preciosa jugada entre Williams y De Marcos. Su gol número 100 con el Athletic, sólo le falta uno para entrar en el Top 10 del equipo, igualando al gran Julen Guerrero. Grande, Aritz y enormes números los que tiene. Y más que va a conseguir.
Quiero mencionar, así mismo, a Arrizabalaga porque de nuevo nos sostuvo en el partido, cuando tras el gol de Aduriz el equipo se durmió un poco, dejando a los rojillos alguna ocasión clara, sobre todo un cabezazo tras saque de córner. Perfecto. También a Rico, que en el poco tiempo que jugó consiguío retener el balón y contemporizar un poco para que acabasen esos últimos minutos de partido sin muchos sobresaltos.
Por último, tengo que destacar, pero por torpe, al entrenador de los rojillos. Pero lo hago, con mi enorme agradecimiento porque… ¿qué hacía Sergio León, su mejor hombre, en el banquillo? Fue salir al campo y meter un golazo. Menos mal que no estuvo más tiempo y menos mal, también, que su delantero hasta ese momento, había sido Miguel de las Cuevas, el cual tuvo unas oportunidades clarísimas que incomprensiblemente no transformó en gol. Gracias. El Osasuna tuvo unas cuantas oportunidades y otros jugadores de primera nos hubiesen puesto en más problemas, de ahí que diga que no fue un buen partido. Pero… los nuestros no necesitaron más para traerse los 3 puntos. Objetivo logrado.
Y ahora casi sin tiempo ni para estirar los músculos nos llega a La Catedral el Espanyol, equipo que también se ha metido en la lucha por los puestos europeos. Le tenemos a 4 puntos, por lo que es fundamental ya que no nos vamos a jugar solo los 3 puntos de rigor. Además es el martes, para que de nuevo el viernes, otra vez sin prácticamente descansar, nos toque jugar otro encuentro súper exigente contra el Villarreal. Lo de Tebas y sus horarios es para hacérselo mirar. Para el Athletic es imposible que sean peores. Es que ni adrede. Tebas… Tebas… Tebas… , que sepas que por aquí no eres muy querido…
Pero… es lo que hay.
¡Aúpa Athletic y a por el Espanyol!

Undiano Mallenco, el peor

Siempre se dice que los aficionados tenemos ojeriza a los árbitros y que descargamos todas nuestras fobias contra ellos, hagan lo que hagan. No sé si esta frase es verdad o no. Quizá alguno sí que lo haga, pero en el caso que nos ocupa el tema es precisamente al revés. Este colegiado, me atrevo a decir sin pensar que me confundo ni un poquito, se la tiene jurada al Athletic. No sé el motivo, ni idea, pero sus actuaciones contra nuestro equipo no es que sean malas, es que son horrorosas. Algunos árbitros son malos, y da igual lo que piten, se confunden muchísimo pero indistintamente favoreciendo o perjudicando a cualquiera de los dos equipos, precisamente por el hecho de que son malos. No lo hacen a propósito. Sencillamente, no saben hacerlo mejor y fallan más que una escopeta de feria.

Undiano... ¿peroquete hemos hecho? (Foto: Athletic Club)
Undiano… ¿pero qué te hemos hecho? (Foto: Athletic Club)
Undiano no. No es de ese tipo de árbitros. Sus errores, muchos, son premeditados y pensados. Y esto no lo digo por un simple partido. No me estoy refiriendo a este último que nos ha arbitrado, que no ha sido de los peores. Hago el comentario teniendo en cuenta que cada vez que nos ha pillado por banda nos ha armado alguna gorda.
Para corroborar esto que digo no hay mas que poner las estadísticas que tiene con nosotros. Nos ha arbitrado la friolera de 32 partidos. De ellos solo hemos ganado 6, hemos empatado 10 y hemos perdido 16. Una estadística casi imposible. Y no es casualidad. El domingo en San Mamés el equipo consiguió ganar, pero por el camino, como siempre nos pasa con él, tuvo que soportar sus continuos errores y cambios de criterio según quien sea el que hace algo. El solito se dejó escapar el partido y posibilitó que se diese una tangana, por su incapacidad de cortar el juego sucio, con alguna otra tarjeta más. Estaba claro que el Espanyol venía con la lección aprendida y sabía que el organizador principal de nuestro juego era Beñat. Le pusieron un perro de presa encima y todas las jugadas, acababan con nuestro medio centro en el suelo, siempre, siempre después de haber pasado el balón. Los jugadores periquitos llegaban tarde, y cometían falta de todas todas. A pesar de la reiteración pocas o casi ninguna se saldaron con tarjeta. Eso propició que los jugadores del Athletic acabasen hasta el gorro puesto que veían que había barra libre, según el criterio del de amarillo. Nuestro amigo estaba favoreciendo el juego marrullero de los catalanes que lo único que hacían era cortar y vuelta a cortar el juego. Por supuesto, el público cada vez más enfadado, porque encima vio que las faltas de sus jugadores sí que eran tarjetas. Y no discuto esas tarjetas que nos sacó, porque bien sacadas estuvieron todas… Pero mi queja es … y a ellos… ¿por qué no? Si esto fuese poco, encima, estando cerquísima de la jugada, no pitó un penalti claro a Sabin Merino en el primer tiempo, cuando por detrás le arrollaron, y le mandaron al suelo, cerca de la línea de corner.
Además de esto, otra de sus características es que tiene la capacidad de desquiciar a unos y a otros, porque en un momento determinado se pone súper serio y súper estricto con un jugador, y como el domingo, va corriendo hacia él,… y … le obliga con gestos exagerados…, que en un saque de esquina tire hacia atrás el balón ¡MEDIO MILIMETRO! Jugada fundamental donde las haya… ¡MEDIO MILIMETRO hacia atras el balón! Incluso me atrevería a decir que el balón estaba perfecto, pero… es que le dan estas venadas. Increíble, pero cierto. Supongo que todos los que visteis el partido sabéis a qué jugada me refiero. Respuesta del público: más bronca y más gritos… y eso que al jugador que le mandó tirar hacia atrás el balón era del Espanyol.
Y así uno y otro partido. En nuestro caso nada menos que 32. Y lo peor de todo es que sabemos que nos volverá a arbitrar y volverá a ser igual de desastroso, porque este árbitro no es de los que he mencionado arriba que son malos. El problema de este árbitro es que es malvado. Malo no. Malvado, sí. Malvado, porque lo hace a propósito. Así que a rezar todos para que nos toque lo menos posible.
Y para no acabar con mal sabor de boca, cambio de tema radical y sólo decir que qué maravilla de goles los dos del otro día. El de Raúl García por la dificultad del remate de cabeza cayéndose y entre dos defensores, y haciendo un escorzo complicadísimo; y el de Williams… buf… no tengo ni palabras. ¡Qué preciosidad! Hace muchísimo tiempo que no veía nada igual. Ya no digo en La Catedral, sino en cualquier campo. ¡Qué pasada de gol! De esto último sí es bonito hablar y no de lo anterior, que es una pena, pero que también hay que denunciarlo.
¡Aupa Athletic y a seguir así!

David, Athletic, derrotando a Goliat, Real Madrid

La alegría que me llevé el miércoles con el pase del equipo a una nueva final de Copa, casi se quedó pequeña el sábado con la nueva victoria de los rojiblancos. La diferencia entre ambas victorias es por la calidad del rival. El premio por ganar al Madrid son tres simples puntos en la Liga, y por ganar al Espanyol ha sido nada menos que acceder a una nueva final. A pesar de ello, la euforia que sentí al acabar uno y otro partido nada tienen que ver. El Real Madrid es junto con el Barcelona el equipo que disputa otra liga paralela a la nuestra. Esa Liga llamada a veces de las estrellas, pero que estrellas estrellas sólo hay muchas, en ambos equipos. Su calidad no admite duda y es mucho mayor que la de los demás, e infinitamente mayor que la nuestra. Ya no hablo de presupuesto, que también, sino de tener casi internacionales en todas las líneas, mientras que nosotros con nuestra Filosofía hacemos lo que podemos, con lo que da de sí la formación aquí y el territorio geográfico en el que podemos pescar. Una enanez frente a la inmensidad del mundo.

Grande el Athletic (Foto: Álvaro Barrientos)
Grande el Athletic (Foto: Álvaro Barrientos)
Por eso titulo David frente a Goliat, y por esta razón tan simple de nuestra Filosofia es por la que cualquier alegría se multiplica por 23, y si es ganar a los todopoderosos, Barca o Madrid, pues ya no es alegría, sino euforia. Supongo que a muchos de vosotros os pasó lo mismo que a mí. Nadie daba un duro por ganar al Madrid. Ya se sabe que algún optimista o inconsciente insurrecto siempre te va a decir que ganará el Athletic, pero… teniendo los pies en el suelo es casi imposible esa posibilidad. Conclusión: que cuando ocurre te da como un ataque de alegría difícil controlar. Te acuerdas de todos aquellos que no hacen mas que clamar para acabar con nuestra Filosofía en cuanto vienen un poco mal dadas y aunque las grandes alegrías te las dan pocas veces es suficiente para reafirmarte en que ésta es nuestra manera de competir, la que nos hace estar tan orgullosos de nuestros chicos, de nuestro equipo, y de nuestra camiseta. Orgullo, pasión, amor a los colores… nada sería igual si la competición fuese en igualdad de condiciones. El plus ese que tiene el Athletic se lo da la Filosofía, que es la misma que hace que los aficionados del Athletic no seamos solo de aquí, sino de cualquier sitio, italianos, mexicanos, ingleses, murcianos, malacitanos,… da igual. Por ejemplo, De Puertollano (Ciudad Real), es Manuel Juliá y este fin de semana ha escrito desde su corazón rojiblanco “Un canto al origen”, que os recomiendo y del que rescato las siguientes palabras:
“Por eso ahora, cuando el gran Madrid de los dólares de Florentino, visita La Catedral, no puedo dejar de sentir una profunda solidaridad con los rojiblancos. Tienen a raudales ese sentimiento de calle que a veces el Madrid desprecia con su soberbia. Y entonces levanto mi copa en el bar, por ese amor vasco al fútbol que nada puede pervertir. Ni el dinero, ni la fama, ni la vanidad. Ni otra globalización que ese romanticismo de lo auténtico que alimenta la piel más difícil de alimentar: la piel del alma”.
Gracias Manuel por poner palabras a un sentimiento.
Y, unido a esto anterior, acabo diciendo que David ganando a Goliat, Nuestro Athletic derrotando al Real Madrid, no ha hecho otra cosa que alimentar y alegrar hasta el infinito la piel de mi alma y sé que la de muchísimos de vosotros también.
¡ Gracias Athletic!