Eskerrik asko, Iago!

Iago Herrerín deja el Athletic a final de temporada ya que no se le renueva el contrato.

Despedida (Foto: Borja Guerrero y Juan Lazkano)

Ayer se le despidió, sin vestirse de corto porque ha sido el tercer portero del equipo. El «Txopo» e Iraizoz le entregaron un cuadro con su camiseta, con el número 13, su número. Ha estado 8 temporadas con nosotros jugando 119 partidos, más de la mitad de ellos en Europa y en Copa. Es un portero que siempre me ha gustado y que siempre ha estado ahí para ayudar al equipo. Sin ser titular más que un año, la sensación que me queda es que cuando jugaba siempre daba lo máximo y se dejaba notar. No le daba miedo salir, y aunque veces nos daba más de un susto por ello, también nos salvó de muchas. Un guardameta de reflejos. Soy de poca memoria, pero un año si pasamos rondas en Europa fue, sobre todo, gracias a él, porque jugamos unos partidos bastante malos y él con sus paradas, nos sostuvo en varias eliminatorias. En Copa, también, ha tenido actuaciones muy buenas, ayudando al equipo a llegar a varias finales. Una de ellas la pudo jugar, la del 2015. Pérdida, ya sabemos. Iago, eso sí, se va con dos títulos, las dos Supercopas. Se va un muy buen portero, al que creo que la pandemia le ha hecho mucho daño. Una pena. Pero, dicho esto, agradecerle sus años en el equipo, porque ha sido uno de los nuestros y lo seguirá siendo. Zorionak, Iago, y mucha suerte vayas a dónde vayas!

Y sobre el partido y Mateu, no hablo, sobre todo del segundo, porque estoy segura que le encanta ser protagonista, y si no es así, lo disimula de miedo. En fin…

El próximo domingo jugamos contra el Elche que se juega seguir en Primera División. Así que soy incapaz de decir eso que digo siempre. Por ello me limito a decir…

¡Aúpa Athletic!

P.D.: El Bilbao Athletic ganó ayer 2 a 1 al Celta B y está a un partido de subir a Segunda División. ¡Enormes cachorros! Os dejo en este link de tweeter la celebración al terminar el partido con los athleticzales.

Y lo mismo digo del Amorebieta. ¡Impresionante! Y el tweet con su celebración está aquí. ¡Mucha suerte a los dos en el sorteo de hoy!

Por último, el Eibar ha descendido está jornada y la verdad es que lo siento mucho por el equipo, por la afición y sobre todo por Mendilibar. ¡Suerte para el año que viene!

Un Athletic horrible pierde contra el Huesca

Curiosamente Marcelino tras el partido que perpetraron sus jugadores ayer no estaba enfadado.

Ésta paradón (Foto: Athletic Club)

Y la verdad es que yo tampoco. Será que a ambos nos enfada más perder puntos cuando has merecido más, como contra el Osasuna, que que te den un baño… como hizo el Huesca. Nos resignamos y ya. El Athletic no dio una a derechas, bueno, ni a izquierdas, ni a nada. Fue absolutamente desastroso en todas las facetas. Los primeros 3 minutos no auguraban nada bueno. Hubo un fallo de Íñigo Martínez, que se lió él solo y casi la arma. Otro de Núñez, que despejó un balón hacia el centro, justo enfrente del área, y un saque de banda de Balenziaga, casi directo al contrario, que inició un ataque de los rivales. Para el minuto 3 decidí que iba a dejar de contar los errores groseros… Y así lo hice, aunque la táctica del avestruz tampoco impide ver lo que era evidente.

Mikel Rico se comió el sólo nuestro centro del campo. La posesión de balón era total y absolutamente de ellos. Ni lo olíamos. Y empezaron a llegar sus oportunidades, una detrás de otra. Unai Simón salvó unas cuantas. Eso sí, casi nos metieron un gol desde la mitad de su campo…. pero el travesaño nos salvó. También Simón hizo un pase horrible a Vesga, que presionado, no controló el balón y casi marcan. Hasta el minuto 30 no conseguimos hacer una jugada. Bueno, dos seguidas y vino la única ocasión del primer tiempo de una falta sacada magistralmente por Ibai, que todo hay que decirlo, fue lo único que hizo, pero el remate de cabeza de Íñigo Martínez fue a las manos del portero. Ellos siguieron a lo suyo. Es decir, a dominarnos y a controlar el juego.

Seguro que fue el peor primer tiempo de la temporada. Horrible.

El segundo, como ellos no podían mantener el ritmo del primer tiempo, lo aprovechamos aunque sin convencimiento. Otros acercamientos pero ni fu ni fa. Mikel Rico remató de cabeza solo, por poco fuera. Y llegó la anchoa de Unai, que ya he dicho que había parado unas cuantas anteriormente, pero… Esa no. Le pasó, de mala manera, por debajo del cuerpo. Mal. Y van… Buf…

Para intentar evitar lo inevitable hubo cambios y se notó un poco en la banda derecha, sobre todo con Álex, y algún detalle de Raúl, pero nada importante. Un tiro muy bueno de Unai López y se acabó.

Hubo tantos jugadores que estuvieron mal que no voy a seguir.

Las razones igual las dijo Marcelino en la rueda de prensa posterior. Hay muchas bajas, muchos jugadores con muchos minutos y algunos juegan con molestias, se están jugando dos partidos por semana y … esto lo añado yo, están al límite. Anteriores encuentros se jugaron bien, pero con fallos tremendos. Ayer con los mismos fallos pero añadiéndole un juego infame. Conclusión: ¡cuanto antes acabe esto, MEJOR!

¿Igual le querían hacer un favor a Mikel Rico que es amigo de muchos de ellos? Igual. La verdad es que se merece lo mejor. ¡Que gozada verle! Jugó solo 70 minutos e hizo 10 km. Pero kms con sentido y criterio. De lo de ayer, lo único por lo que me alegro, es por él. Mucha suerte, Mikel, repito, te mereces lo mejor.

Y, otra vez, dentro de 4 días, otro partido. ¿¿Otro?? Eso es lo que me pregunta siempre una amiga: «¿Otra vez juegan?». Sí, y esta vez contra el Real Madrid. ¡A por ellos! Y…

¡Aúpa Athletic!

Impotencia del Athletic en la final

Es triste perder las finales, pero algunos nunca han tenido este sentimiento porque ni siquiera han llegado a ellas. Nosotros sí.

Impotencia (Foto: Borja Guerrero)

Hemos llegado a muchas pero la pena es que las hemos perdido. El golpe siempre es duro y lo que toca es levantarse. Pero no me puedo olvidar que es la tercera que jugamos este año, en poco más de dos meses, y no lo voy a dejar pasar. Hemos llegado a la final de Copa dos años seguidos. Sí, las hemos perdido. Pero, también acabamos de ganar una Supercopa, y nada menos que al Real Madrid, en la semi y al Barcelona, en la final. La Supercopa es nuestra. Hemos ganado un título. ¿Cuántos club pueden decir eso al acabar la temporada? Hemos hecho un temporadón. El problema es que al perder el último, o en este caso, los últimos encuentros, las dos Copas, el cuerpo que se te queda es horrible.

Marcelino dijo ayer que no te pueden meter 4 goles en 13 minutos, que no se los habían metido hasta ahora con él y que… ocurrió. ¿Por qué? Dijo que no sabía. Repitió que «no habían competido al máximo nivel otra vez, El Barça ha sido superior y ha ganado de forma merecida». Y yo añado que el mayor problema fue que el Barcelona salió desde el minuto uno en modo apisonadora, y la diferencia de calidad entre ambas plantillas, a nivel colectivo y jugador por jugador, a nivel individual, son abismales. El Barça es probable que no gane otro título esta temporada y salió a degüello. Hasta el minuto dos no conseguimos tocar el balón y fue solo eso, tocar Raúl y salir fuera de banda. Mala pinta tenía. 85% de posesión de ellos frente a 15% nuestro. El baño que nos dieron fue soberano. Y nuestros jugadores lucharon todo lo que pudieron, aunque la mayor parte del tiempo persiguiendo sombras y, una vez que recuperaban el balón, eran incapaces de hacer dos pases seguidos, por la propia presión de los culés, o por propia incapacidad. Imposible. A pesar de eso conseguimos llegar al segundo tiempo sin recibir gol. Increíble pero… Igual sonaba la flauta. ¡Qué ingenua! Los milagros no existen o son escasos.

El segundo tiempo fue más de lo mismo, y en el minuto 60, otra vez, Antoine Griezmann, abrió la lata, para que nos cayeran 4 seguidos, en 13 minutos (De Jong, uno y Messi, dos). Impotencia. Superioridad incontestable. Los nuestros lo intentaron pero no ver la diferencia (de todo), entre ambos equipos es estar ciego.

Algunos puedes pensar que en la Supercopa sí competimos y sí ganamos. Y encima se la ganamos a ellos. Por supuesto, pero porque se juntaron todos los astros, santos, y sobre todo, porque el Barcelona estaba en el peor momento de la temporada. Ellos mal y nosotros al 110 % y con algunos jugadores en estado de gracia.

Ahora sin embargo, como dijo Marcelino ayer, desde el partido contra el Atlético de Madrid, no estamos bien. Y a esto añado yo que jugadores franquicia están desaparecidos, pero siguen en el campo. Así es imposible y eso ha pasado. Ni más ni menos. Ellos son un equipazo que ayer estaba on fire, y a un nivel altísimo. Y nosotros somos un equipo normal, con varios de los jugadores buenos desaparecidos. Marcelino, ¿Por qué jugó ayer Muniain si no estaba al 100%? Y sobre todo, ¿Por qué no jugó Villalibre de titular? Sólo son dos detalles.

Al final lo de ayer resultó ser «Crónica de una muerte anunciada». De hecho, el ambiente prefuneral de estas dos semanas previas al encuentro nos confirma que nadie dábamos un duro por lo contrario.

Harta de perder finales pero súper orgullosa de haber llegado a ellas, y la persona más feliz del mundo por ser capaz de decir bien alto que soy del Athletic, que mis colores son los rojiblancos y que no hay mejor equipo que el nuestro. Mejor equipo para nosotros. Los demás tendrán los suyos, pero no los quiero. Nuestra forma de competir enorgullecía a mis abuelos y a mis padres, y ahora a mí y a mis hijos, y supongo que a vosotros y a los vuestros. Sí, hemos perdido pero ha sido increíble lo que han conseguido este año (y el pasado), y no tengo ninguna intención de quitarles mérito. Zorionak! A pesar de todo, Zorionak por la Supercopa y por estos dos subcampeonatos de Copa! La próxima vez, será mejor y seguiremos ahí para acompañaros y disfrutarlo juntos. Hoy como siempre, pero más fuerte que nunca…

¡Aúpa Athletic!

El Athletic… ¡El no va más!

¡Qué suerte tenemos por ser del Athletic! Con esta frase ya podía incluso acabar el comentario. Gracias por las alegrías que nos das. Y por las que nos quedan y nos vas a dar.

Cuadrilla (Foto: AFP/EFE)

Cuatro son las finales que vamos a jugar en un año. ¡CUATRO FINALES! Y con esta filosofía… No se puede estar más orgullosa. ¡Y una ya está ganada! y nada menos que al Barcelona, en la final, y al Real Madrid, en la semifinal. La Supercopa no nos la quita nadie, es nuestra. Y a ver lo que queda… Mucha ilusión, mucha alegría. Bizi ametsa, vive el sueño, ¡Y tanto que lo estamos viviendo!

Ya he dicho muchas veces que si tengo que utilizar una sola palabra para definir a este Club, sin duda, la que utilizaría sería FAMILIA. Y os voy a poner otro ejemplo más, para explicar esta afirmación, y perdonadme que me pase al plano personal. Ayer, nada más acabar el partido sonó el teléfono de casa, que no suena nunca, salvo por publicidad de distintas telefonías, y ahí estaba, al otro lado de la línea, mi madre, con sus 91 años como 91 soles, toda contenta para preguntarme, que qué tal estaba… jejejeje. Pues muy bien ama, eso sí, llorando, ¡Como iba a estar! Y con esa llamada, más. Mi ama diciéndome que qué bien, que qué partidazo y que qué ilusión. No hay más que decir. Solo FAMILIA. LA FAMILIA ATHLETIC.

La alegría es inmensa, pero no puedo olvidarme de los distintos comités: Comité de Competición, Comité de Apelación, tribunales, el TAB, Federación, Liga,… y de su intento de amargarnos la vida con la injustificable sanción a Íñigo Martínez. Ha sido una vergüenza, un atropello, una agresión al Club en toda su dimensión. Cuatro partidos, justo lo suficiente y necesario para que no jugase la semifinal de Copa. Por un apartarle la mano a un jugador que le estaba provocando poniéndole un dedo en la cara. Mal Íñigo por caer pero… ¡Alucinante! Persecución. Y ya… si lo comparamos con otras sanciones recientes, la injusticia es manifiesta. Por no decir… el no darle la cautelar… un escándalo. Pero… supongo que esto hace que nos alegremos mucho más por la victoria de los rojiblancos, porque parece que el Athletic molesta. Y me da mucha rabia, pero me hacen pensar eso, porque… qué otra explicación tiene que el árbitro ayer del partido, Del Cerro Grande, cuando estaba aplicando a la perfección la ley de la ventaja, en varias jugadas anteriores, casualidad, el gol de Berenguer del primer tiempo, no lo da, porque había pitado penalti, un segundo antes… cortando una ocasión manifiesta de gol, favoreciendo así al infractor. El cabreo que me agarré fue de órdago. Y si no llega a meter Raúl García el penalti… es que no quiero ni pensarlo. Así que les digo a todos, a los que mucha ilusión no les hace…: ¡El Athletic está en la final!

Otra vez remontando. Tras varias oportunidades nuestras claras, llegó la jugadita tonta en nuestra área, y ellos se adelantaron… Desesperante. Pero de nuevo la fe de este equipo que mueve montañas hizo que siguieran a lo suyo, es decir, a lo nuestro, hasta empatar.

El segundo tiempo fue mucho más trabado, con infinidad de faltas tanto del Athletic como del Levante y alguna ocasión más, pero solo a favor de un equipo, que era el que llevaba el peso del partido. Ellos parecía que sólo esperaban otro error nuestro. Menos mal que no llegó.

En la prórroga, en el segundo tiempo, llegó el delirio, con el gol de Álex, aunque con un poco de fortuna, porque su tiro lo desvió Vukcevic. Así, Berenguer, máximo goleador del equipo, nos mete en una nueva final de Copa. Gran partido el suyo, como enorme el trabajo de Yeray, el de Muniain, el de Raúl, el de Óscar,… Grandes ellos y sus compañeros. Enormes todos porque nos llevan a dos nuevas finales. Por no hablar de Marcelino. El cual ayer no paró de dar las gracias a sus jugadores. Lo que le honra. Se ve que hay feeling entre ellos y eso les está dando un punto extra a todos.

Y, para los que crean que esto es normal, no. Esto no es normal. Es una machada. Dos finales de Supercopa y dos finales de Copa en un mismo año. Dentro de algo más de un mes, la Real y el Barcelona se encontrarán con los leones que les intentarán amargar la vida, para ofrecernos a todos un festín que ni en los mejores sueños esperábamos. GRANDE ATHLETIC.

Disfrutadlo todos, porque aunque no lo podamos celebrar juntos, todo esto no nos lo quita nadie. Y… ¡Qué alegría!

¡Aúpa Athletic¡

Sin brillantez el Athletic elimina al Alcoyano

Ya avisó Marcelino, en la previa de la eliminatoria, que lo importante era pasar a la siguiente ronda de la Copa, dando igual cómo se jugase.

Delantero centro puro (Foto: Athletic Club)

Dicho y hecho, sin grandes alardes el equipo consiguió clasificarse, que era lo que queríamos. El Alcoyano también jugaba y ya, anteriormente, había eliminado a dos primeras, al Huesca y, a nada más y nada menos, que al Real Madrid. Así que la tarea no era fácil. Y así lo demostraron sus jugadores porque en el minuto uno tiraron una al palo. Nuestro entrenador introdujo 9 cambios en la alineación, y aunque en algunos momentos sí consiguió dominar a los alicantinos, en gran parte del primer tiempo no fue así. Cayeron en el juego que favorecía a los locales, no se consiguió entrar por bandas, y el Estaba cómodo. Y si a eso le unes una falta directa sacada perfecta, desde el borde del área, que desvía un poco la barrera, despistando a Ezkieta,… poniéndote en desventaja en el marcador,… entonces… se demuestra que Marcelino «ya había visto el partido antes». Es broma, pero era lo que podía pasar, porque ya nos pasó contra el Ibiza. Me gustó que Marcelino defendiese en la rueda de prensa posterior al partido a los jugadores del primer tiempo, y sobre todo a los sustituidos, Morcillo y Sancet. La labor de ellos fue desgastar a los rivales, y por supuesto, son válidos para jugar de titulares. Muy bien, Marcelino.

El segundo tiempo, ya fue otra cosa, gracias a la entrada de Iker y Raúl, ambos, almas de este equipo. Raúl se mata a trabajar y arrastra a todo el mundo. Además ambos ayudaron a Vesga y Unai López, en la salida de balón, y así, consiguieron una pequeña superioridad en el centro del campo, dominado todo el segundo tiempo. Fue fundamental. Mejoraron también a sus compañeros. De hecho, Lekue que quizá flojeó un poco en la primera mitad, combinando con Raúl, sacó un centro preciso y precioso, con la zurda, que Asier, con un salto portentoso remató de cabeza a gol. Nuestro delantero centro. Y no lo digo por decir, ya me entendéis. Mirad la foto que he puesto en el comentario, porque merece la pena. ¡Vaya salto!

¡Qué maravilla!

Empate y a seguir trabajando. Y el que más, Muniain, que no paró y que no hacía más que recibir faltas, una tras otra, porque era la única forma que tenían de pararle. Iker está, seguramente, en su mejor nivel. En una de esas faltas, con Iñaki ya en el campo, Iker hizo su sexta asistencia en 4 partidos. Un escándalo. Y en este caso, falló el héroe ante el Real Madrid, el portero José Juan, saliendo defectuosamente, y Williams, aprovechó y de cabeza también, nos dio la victoria. Luego, el cancerbero, para resarcirse del error, hizo una parada impresionante, a otro remate de cabeza de Williams. Hubo alguna llegada más pero así acabó el partido. Resultado justo, pero apretado, tras partido, repito, complicado, pero… solventado, que era lo importante, y a por el siguiente.

De todas formas, sí quiero comentar, que casi nos está pareciendo normal que el Athletic lo gane todo. Y no, no es normal. Llevamos cinco victorias consecutivas, cuatro de ellas fuera de casa, y también, cuatro de ellas remontando un resultado adverso. Ahora lo pensamos y nos parece que es sencillo. Cuando de normal y sencillo no tiene absolutamente nada, ya que el año pasado lo de remontar un partido era una auténtica quimera. Y ganar fuera… buf… Los números de nuestro nuevo entrenador son un escándalo. Estamos todos alucinados. Y que siga la fiesta, porque esto no para.

Y el domingo, a jugar contra el Barcelona en su campo. Encima, además de las ganas que nos tendrán, le tendremos delante, o más bien, enfrente, al ínclito Mateu Lahoz. ¡Qué horror! Se me abren las carnes, que diría el enorme Forges. ¿Sabéis que os digo? Que si yo fuera Marcelino, reservaba a los titulares para la Copa, de entre semana, que me parece mucho más importante que el partido de Liga. Porque os recuerdo que los partidos que nos arbitra éste fenómeno, suelen tener consecuencias, a modo de tarjetas,… y más escabechinas, No merece la pena. Que en Barcelona jueguen los suplentes. Y así, darlo todo para intentar pasar a la siguiente eliminatoria de Copa, que sería, nada menos, que otra semifinal. ¡Ah! Y, por supuesto, ganar con los suplentes al Barça. ¡Que gozada sería! ¡A por ellos! Y…

¡Aúpa Athletic!

y al acabar el partido hizo una importante defensa de los mismos, sobre todo en el caso de Morcillo y Sancet.