Buf… Ya podemos resoplar tranquilos con estos 3 puntos conseguidos contra un Alavés voluntarioso, que nos las hizo pasar canutas.

Determinantes ambos, Williams Jr y Gorka (Foto: Markel Fernández)
Porque el resultado de 2 a 4, es una maravilla si lo ves en las noticias, sin ver el encuentro. Pero si se ve, ya es otro tema. Fue un auténtico horror, que se convirtió en gozada a partir del minuto 74.
El primer tiempo fue, otra vez, como para hacerte aficionada del curling. Se comenzó dominando, pero la primera llegada de ellos en el minuto 8 se convirtió en el 1 a 0. Vaya defensa de risa. El capitán, Amtonio Blanco, que llevaba 1 gol en Liga, recibió dentro del área solo y sin nadie que le atosigase, chutó y para dentro. Horrible. Y peor fueron todavía el resto de minutos hasta llegar al descanso. Otro crimen futbolístico perpetrado por todos nuestros jugadores. Quizá por salvar a alguien, Gorosabel, Guru, con algún intento, Rego,… Poco más. Para acabar de destrozar el primer tiempo, el árbitro Sr. Quintero, en el minuto 44 se inventó un penalti, que hay que tener mucha jeta para señalarlo. Una cosa demencial, cuando Rego puso las manos en la espalda del delantero, Toni Martínez, y éste se tiró hacia atrás,… Surrealista. El VAR, por vergüenza torera, se inventó un fuera de juego previo (otro acto de fe, creerlo), en vez de tener que discutir sobre ese penalti, que era una broma de mal gusto, muy pesada. Y que hubiese podido suponer el 2 a 0 antes del descanso. Y con este enorme susto en el cuerpo, a la caseta a meditar sobre el esperpento.
Ernesto, en su encuentro 500 entrenando al Athletic, tras supongo, abroncarles, hizo 3 cambios de golpe. Por fin, quitó a Iñaki antes del minuto 80, nada menos que en el 45, tras otro partido horroroso del bueno de Iñaki. Malo de solemnidad. Y su sustituto, que es increíble que siga sin ser titular, Robert Navarro, tardó un minuto y dos segundos en meter un gol. Llegar y besar el santo. Empate y mejores perspectivas. Pero la alegría dura poco en la casa del pobre y el Alavés, de córner, y ante la pasividad de Aymeric y de Oihan, también incorporado en el 45, metió por medio de Tenaglia, el 2 a 1. Desesperante. Pero este equipo no se rindió, una de las pocas cosas de aplaudir está temporada, y gracias a ello, se consiguió remontar ese desastre. Desde el minuto 74 en adelante, 3 goles como 3 soles. El primero de Sancet, al que se le cae la calidad de los bolsillos, pero que toda esta temporada ha jugado sin ellos. Ayer golazo para empatar. Y luego en 4 minutos, dos asistencias de Guru, para que Nico Williams, marcase dos goles. Y así, tras jugar con fuego demasiados minutos, se consiguió una victoria que sabe a gloria, que permite a Ernesto celebrar sus 500 partidos con una victoria, que la necesitábamos como el comer, y que nos permite olvidarnos del agobio de los puestos de descenso. Y que, increíblemente, nos deja pensar en Europa. Esto es de no creer. De locos, que haciéndolo tan mal, todavía se pueda pensar en ir a alguna competición europea. Y así es. Me alegro infinito por Ernesto, se merece ese triunfo y mucho más. Es historia viva del Club, nos ha llevado a cotas increíbles, en estos 10 años, y sus números no creo que los iguales nadie, y ni se acerque, en la vida. El Txingurri es un grande y la mejor forma de agradecérselo sería que los jugadores se pongan a ello y puedan seguir dándole más triunfos. La forma en que celebraron lo de ayer, indica que ellos también se han quitado un enorme peso de encima. Pero hay que seguir. Hay posibilidades, aunque como llevo diciendo un montón de semanas, hablar de Europa viendo lo que estamos viendo se hace muy complicado. Pero… los 44 puntos es lo que indican. Se puede. Veremos con qué nos sorprenden nuestros chicos la próxima semana en San Mamés contra el Valencia, equipo que sigue en líos, porque ha perdido este fin de semana, con el Mallorcay solo tienen 39 puntos. Más agobiados no pueden venir pero… Veremos lo que ocurre. Se puede. ¡A por los Ches! Y…
¡Aúpa Athletic!



