No puedo titular el comentario de otra manera.

El Athletic ha jugado 3 de los últimos partidos contra Celta, Valencia y Granada, sacando solo 1 punto, cuando dos de los encuentros eran en La Catedral. Ayer, perdieron 1 a 0 contra un equipo, el Granada, que llevaba sin ganar en su casa desde el 22 de diciembre del 2021. Cuatro meses y medio. Ahí es nada. Los jugadores del Athletic debieron pensar: «No os preocupéis nazaríes, que vamos a salir a jugar el partido, pero sin tensión alguna. Y la intensidad necesaria para llevarse los balones en las disputas, si eso… la ponéis vosotros». Dicho y hecho. Pocos balones recuperó el Athletic, disputas no creo ni que hubo, porque no llegaban a las balones, y si las hubo, fueron para ellos. Los primeros minutos, clarísimos de los andaluces. Luego, quizá recuperaron un poco el pulso los nuestros, pero como mucho duraría 15 minutos, hasta que llegó el regalo del año. Marce en la previa dijo que los años anteriores no se había conseguido entrar en Europa por errores individuales que habían impedido ganar partidos, pero que este año no estaba siendo así, aunque él tocaba madera. Pues la madera que tocó no debió ser de muy buena calidad porque la anchoa al alimón de Simón y Dani García fue de antología. Primero, pase de nuestro portero, a un jugador que está en el área, de espaldas, y que tiene a un rival a dos metros. Pase que jamás debería haber hecho porque es un error clamoroso. Y luego Dani, se durmió y en vez de pegarle un zurriagazo permitió que le robaran la cartera. Regalo al canto y gol de ellos. Horrible los dos. Inciso, si esa jugada es en el área contraria pitan falta del delantero nuestro seguro. SEGURO. Me explico, viendo la jugada repetida, la primera vez que el del Granada mete la pierna NO toca el balón, sino la cadera de Dani, éste se cae y en ese momento el otro se lleva el balón. Pero… Repito, pongo la mano en el fuego que al revés, hubiesen anulado nuestro gol. Lo cual no quita, para que tanto Dani, como Unai estuvieran fatal.
Y a partir de ese momento, el despropósito, el esperpento más absoluto. Nuestros jugadores no contentos con ir perdiendo ya 1 a 0, se dedicaron a dar una y otra vez el balón a los contrarios. Daba la sensación de que el 1 a 0 les parecía poco y que querían seguir regalando goles. De película del gordo y el flaco. Por lo menos hubo cinco entregas directas, sin oposición. Ver para creer. El Granada, que es evidente que no está para muchas florituras, no aceptó los regalos y nos permitió llegar vivos al descanso. Por cierto, en todo el primer tiempo solo hubo dos tiros a puerta. Uno de Vencedor, colocado, pero flojísimo y otro, de cabeza, de ellos mismos en propia puerta, de hecho fue la jugada más peligrosa.
Si por mí hubiese sido, hubiese hecho los cambios que Marcelino hizo en el minuto 60, en el descanso, pero… Cambió a Dani García, Lekue y Nico, para sacar al terreno de juego a Vesga, Petxarroman e Iñaki. Y sí, los 3 quitados no estuvieron bien, pero es que Muniain, Dani Vivían, Yuri, estuvieron también fatal. Demasiados, para arreglar el desaguisado.A partir de ahí, hubo una oportunidad de Asier pero se le fue alta. Luego introdujo a Zárraga y por último, a Raúl García, en lugar de Asier y Vendedor. Pero al de poco, Vesga se autoexpulsó con dos entradas de tarjeta amarilla. Un nuevo inciso: las tarjetas de Mikel fueron clarísimas, pero como también fueron clarísimas, las que no sacó antes, a otros jugadores del Granada, porque el árbitro no es que sea malo, es que es malvado. Hubo una entrada con los tacos a la altura del muslo, de escándalo, y no. Tarjeta para los de Karanka, no. Pero a Vesga sí. Roja, para ayudar. Es una vergüenza. Iñaki tubo una oportunidad a saque de falta de Muni (lo único que hizo bien en todo el partido. El resto de faltas y corners, ¡vaya horror!), pero Iñaki, en vez de tirar al muñeco, como nos tiene acostumbrados, tiró al cielo.
Y los últimos 10 minutos fueron lo único potable. Una especie de toque a rebato, que trajo un penalti de escándalo a Zárraga, que por supuesto no pitaron. Ni el árbitro, que ya sabía que no lo iba a hacer, ni el VAR, tampoco avisó. Disimularon anulando el gol posterior del Granada, pero… Lo importante, un penalti de libro, lo ignoraron. ES UNA VERGÜENZA. Ahora bien, dicho esto, también digo que más vergüenza me da el partido de mis jugadores. Raúl, que siempre cumple, tiró al palo en una jugada que se sacó el solo de la nada, tampoco tuvimos suerte.
Y final. Nuestro gozo en un pozo, como siempre. Y encima tener que oír las declaraciones de Unai Simón, que no me gustaron, porque debió ver otro partido. Eso sí, Marcelino vio el mismo que yo y dijo que el Granada mereció ganar, que no puedes fiarlo todo a un acoso final de 10 minutos, que hay que hacer algo más, mucho más. La pregunta es ¿Cómo es posible hacer este partido, jugando lo que se jugaban?
Harta.
Y ahora, a seguir rezando para que el Villarreal siga piciándola como nosotros, aunque a pesar de eso no logremos, más que malgastar oportunidades. En fin.
¡Aúpa Athletic!
P.D.: Un amigo me ha comentado que tras estar todo el año peleando por ello, las chicas del equipo senior de la Pathsanturtzi Futbol femenino de Santurtzi, se juegan el ascenso directo a la Liga Vasca de futbol femenino, este sábado a las 18:00, en el Benjamín Martínez de Santurtzi. Aurrera neskak!




