Lo sabían

Por supuesto que voy a pensar mal porque tengo motivos para hacerlo: las juventudes socialistas de la CAV sabían que Pedro Sánchez iba a convocar elecciones cuando el viernes grabaron un vídeo para sus redes frente a Sabin Etxea, para acusar al PNV de que hayan decaído los decretos sobre vivienda. Es falso, cualquiera lo sabe. No solo el PNV apoyó el primero, es que en él había elementos negociados entre los de Sánchez y los de Estaban. Pero eso, al PSE y al propio PSOE, les da igual. La campaña estaba lanzada desde el consejo de ministros del martes pasado. La vivienda es solo una excusa.

No puedo dejarlo pasar

Me resulta insoportable la hipocresía de la izquierda abertzale, pero tengo que reconocer que con los partidos españoles (PSOE, PP, Vox, Sumar y Podemos) los que están trayendo a Euskadi esa política española reprobable: llena de mentiras, acusaciones, bloqueos y alejada de los acuerdos. Pero EH Bildu también tiene lo suyo: el modo en el que soba sin pudor la historia vasca, intentando hacer suyos al lehendakari Agirre o Lauaxeta, resulta incómodo para quienes sí respetamos la historia de Euskadi (y no soy el único). Sé que buscan eso: molestar y confundir. Pero también sé que la didáctica nos salvará del populismo de base fascista.

Un chef te dice la verdad

Vuelvo a la campaña, vuelvo a España, vuelvo a X (aunque no me guste hacerlo) y vuelvo a la vivienda, porque el chef José Andrés se quedó a gusto con su largo tuit sobre el tema: “España no tiene un problema de falta de decretos. Tiene un problema de falta de viviendas”. Según él, el gobierno español “prefiere intervenir sobre las pocas viviendas que existen antes que crear las condiciones para que haya muchas más. Prefiere presentar parches como soluciones y cargar sobre propietarios, promotores y ciudadanos el coste de su fracaso”. Y concluye: “La vivienda no se abarata repartiendo la escasez. Se abarata acabando con ella”.

La respuesta

José Andrés, al que todo el mundo aplaude cuando se planta con su ONG a dar de comer a las víctimas de un desastre natural o humano, o cuando se enfrenta a Trump, molestó al gobierno español: “Hoy tocaba el cuñado en Chef que ha hecho uno de los ridículos más antológicos que recuerdo en esta red social”, tuiteaba Óscar Puente, ministro español de Transportes y que se ofrece a ser el relevo de Sánchez cuando este lo deje. ¿Qué ridículo? ¿Qué escribió que no era cierto el cocinero asturiano? ¿Por qué considera Puente que solo él puede hablar, o en su caso, las juventudes socialistas que, como en Bilbao, mezclan y mienten porque es gratis?

“Puro Pedro Sánchez”

Estefanía Molina, que lleva años advirtiendo en X de que el gobierno español tapa con ideología y proclamas su pésima gestión en materias básicas como la vivienda, ha hecho su vaticinio sobre cómo va a ser la campaña que nos viene: “Las elecciones serán puro Pedro Sánchez: plebiscitarias sobre su persona, como siempre, él contra todos”. Sánchez sabe que solo él puede obrar el milagro pero que hasta para él va a ser dificilísimo conseguirlo, por eso cree que “mandar un PSOE hegemónico a la oposición es ahora el objetivo. El 29-N el PSOE barrerá definitivamente las plazas del 15-M de 2011”. Y eso también es cierto.