El mejor aliado de Pedro Sánchez

Quién iba a decir a los muertos, a los que mataban, a los presos, a los que les obligaban a no acogerse a medidas disciplinarias, a los que justificaban todo lo anterior, y a los carniceros de Mondragon y similares, que todo lo que hicieron iba a servir, en última instancia, para que el partido de la izquierda abertzale heredera de todo lo que hicieron se convierta en el “mejor aliado” de un gobierno español y del PSOE. Según Vozpópuli, Bildu se ha quedado como el único defensor de las “tesis de la conspiración judicial”, como quieren precisamente Pedro Sánchez y los suyos, incluso después de más de 120 imputados en este PSOE.

Lo que viene

Pese a todo, Pedro Sánchez es el único que puede lograr que Núñez Feijóo y Abascal no gobiernen en España, con el retroceso que traerían. Pero para hacerlo posible, el socialista tiene que ser inteligente y generoso, pensar por primera vez en el bien común antes que en sí mismo, desembarazarse del abrazo de oso de Bildu o ERC, y buscar la mejor fecha para la batalla electoral, en vez de la que le conviene a él para sostener el sanchismo al frente del PSOE. Porque impedir lo que puede venir merece esa generosidad: “Tellado dice que Vox es el partido ideológicamente más próximo al PP y que son centro-derecha” (Diario Red).

No es la primera vez

Con el paso de los años he aprendido que lo más importante en esta profesión es la memoria. Así que no me sorprendo de que Trump haya interferido en el Mundial para que la FIFA levante la sanción al máximo goleador de su selección. En el del 78, Videla también usó el fútbol para enjabonar su dictadura y maniobró para favorecer a Argentina, finalmente ganadora. Lo peligroso es que Trump actúe como un dictador de los 70 y que el mundo se lo permita. Si este Mundial merece el desprecio del planeta, habrá que expresarlo con total claridad en todo momento, y no en función de intereses, como hace la megaprogre RTVE.

Acaban de inventar el intervencionismo

Permíteme que me descogorcie de risa antes de comentar esta noticia: “OpenAI propone ahora ceder un 5% de su capital a la Casa Blanca para frenar la presión política en torno a la IA. Sam Altman plantea que la medida se extienda a todo el sector para ‘compartir los beneficios de la IA’” (El Diario). 2026, y los inventores de la IA acaban de descubrir el intervencionismo del Estado. Primero, dicen que quieren devolver parte de las ganancias a la ciudadanía, a la que tienen que compensar por el modelo de explotación (pocas veces estará mejor aplicado), después, que así se beneficiarán, también, de la legislación posterior. Es todo un descojono.

“Bombardeos rusos matan”

Donald Trump iba a acabar con la invasión rusa sobre Ucrania en quince días. Y así seguimos, por desgracia para el mundo: “Bombardeos rusos matan a nueve personas en Kiev” (DW). También hay 43 personas heridas y se espera que estas dolorosas cifras aumenten porque siguen buscando personas entre los escombros. Es la respuesta del Kremlin a esto: “La ciudad de Sebastopol, en la península de Crimea anexada por Rusia, quedó sin electricidad tras un ataque ucraniano”. Sigue la guerra y se han acallado ya las voces que defendían a Putin por nostalgia socialista o porque el dinero fresco de Rusia ya no llega.

¿Otro hecho aislado?

“La Universidad Complutense de Madrid ha sancionado al profesor y cofundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, con un año de suspensión de funciones tras considerar acreditada la comisión de una ‘falta muy grave’ por acoso sexista a varias alumnas” (El Plural). Que sepamos, no les ha metido mano, pero sí ha sido un baboso. No tanto como Íñigo Errejón, al parecer. Y para completar el triángulo machirulo, pero de izquierdas, podemos recordar ese “la azotaría hasta que sangrase” que Pablo Iglesias dedicó a Mariló Montero en un chat privado con los anteriores y que alguien filtró. No son hechos aislados: es una forma de pensar compartida.

El papelón de Ione Belarra

Irene Montero es la madre de los hijos de Pablo Iglesias, y pase lo que pase en Podemos, el mejor escaño siempre está reservado para ella. Las preguntas por lo tanto se las tenemos que hacer a la, nominalmente, secretaria general de Podemos, Ione Belarra. ¿Qué hace allí? ¿Ante quién responde? ¿Por qué continúa? ¿Le compensa poner la cara por un proyecto completamente a la deriva y menguante porque se devora a sí mismo a cambio de “un trabajo cuqui tras haber envenenado nuestra sociedad con sus hipérboles y su ira”, como escribía Antonio Agredano en The Objective? “Deja ya de salvarnos”, le pide el escritor.

Sus amigos rusos

Precisamente de Ione Belarra e Irene Montero recordamos chorradas magníficas tras la invasión rusa sobre Ucrania, como si el Kremlin de Vladímir Putin fuera el órgano de gobierno de una sistema socialista e igualitario. Pues bien, ni lo era, ni lo fue nunca, ni lo será mientras aquellos a los que defendían sigan mandando con puño de hierro y difundiendo ideas retrógradas: “Un tribunal de Rusia condena al propietario de un bar por organizar eventos del movimiento LGBTI” (Europa Press, en su web). Organizar estos eventos es delito porque “el movimiento LGBTI había sido reconocido como una organización extremista en Rusia”.

Otro amigo

Vamos con otro amigo, pero esta vez de Juan Carlos I, uno del que desconocemos su nombre pero ha dicho: “Don Juan Carlos necesita tres millones de euros para vivir por muchas invitaciones que reciba. Su día a día no es como parece”. Lo cuenta Paloma Barrientos en Vanitatis, como si tuviera que darnos pena. “La cuestión no es que tenga amigos que le van a recibir con los brazos abiertos, pero no para pagar el continuo movimiento del avión privado”. Está carísimo el queroseno. Lo que sugiere la pieza es que esos tres millones anuales se los regalan cada año los jeques, y que en España sus amigos no tienen tanto dinero (para él).

Esto me fascina

Asegura Alicia Figueroa en Linkedin que los carteles hechos con IA, aunque resulten baratos, accesibles y, aparentemente, modernos, “no están ayudando a tu marca. La están hundiendo”. Lo que me fascina es la reacción tan rápida que como seres humanos hemos tenido. Todavía no se ha acabado de extender el uso de la IA para generar esos carteles y hay muchísima gente que los descubre a diario, pero hemos generado ya un rechazo. Esa respuesta más o menos parecida pero heterogénea (no nos gustan a mucha gente que piensa diferente e incluso de diferente edad) no puede ser casual. Hay una respuesta atávica ahí escondida.

Jugar en equipo

Esto de Arturo Puente en Bluesky después de las elecciones andaluzas es muy interesante: “Si todo el mundo que pacta contigo y se acerca a ti acaba teniendo problemas, tú también tienes un problema y deberías aprender a jugar mejor en equipo”. Como en Bluesky todo el mundo parece del PSOE menos yo, puede que se refiera a Podemos, pero yo creo que se refiere a los de Pedro Sánchez y María Jesús Montero, visto el éxito de Adelante Andalucía. En cualquier caso, ¿por qué los partidos que se autoproclaman de izquierdas, en general, no saben jugar en equipo y sus relaciones (allí y aquí) siempre parecen tóxicas?

Otro motivo

Pedro Sánchez primero piensa en su supervivencia política y, después, en todo lo demás. Por eso siempre he pensado que enviar a Salvador Illa a rendirse a Catalunya, y a María Jesús Montero a inmolarse en Andalucía, tenía más que ver con que nadie le hiciese sombra que con el bien del PSOE o de las sociedades catalana y andaluza. Estefanía Molina va un poco más allá en X y, partiendo también del principio de salvación política pedrosanchiano, considera que el envío de ministros (Pilar Alegría, a Aragón, incluida) tiene que ver con “acallar a las federaciones que pudieran ser críticas de cara a las municipales”.

La resaca

Termino ya (por hoy) con la resaca de la fiesta de la democracia en Andalucía, con un análisis de Xavier Tomàs en Threads: “Es imposible ‘hacerlo bien’ en redes sociales si no crees en ellas, no te gusta hacer vídeos, ni selfies, ni dominas el lenguaje, el formato, los ritmos o los códigos”. Se refiere a la campaña que ha hecho (o mejor: que no ha hecho) el PSOE en redes sociales digitales, donde el consultor detecta “un problema técnico” y otro aún más grave: “De liderazgos y contenidos”. Problemas que María Jesús Montero ha admitido, pero demasiado tarde. La comunicación on-line importa. Cada vez, más.

Drones y misiles para matar

Rusia lanzó ayer “un ataque masivo” con “más de 500 drones y decenas de misiles contra Ucrania, dirigidos contra varias ciudades” (Euronews). Drones de fabricación iraní, para más señas, porque todo el mal del mundo, todo, está conectado, abramos los ojos de una vez. “Los ataques rusos de los últimos días en Ucrania, dirigidos principalmente contra zonas residenciales de todo el país, han causado decenas de muertos”. Y para quien se lo esté preguntando: ni celebro ni omito “uno de los mayores contraataques de Ucrania contra Rusia” en el que “murieron al menos cuatro personas”, de los últimos días.

Shakira no cometió un delito fiscal

Me parece una buena noticia que Shakira reciba los sesenta millones de euros que la hacienda española le había liquidado. Me parece tan buena noticia esta como que la hacienda cobre hasta el último céntimo de quien no está al día con sus tributaciones. Lo que celebro es que se haga justicia y que quien ha estado señalada como defraudadora pueda ver reparada, al menos en parte (nunca será completamente) su reputación. Me alegra, en definitiva, que la gente no cometa delitos y que haga las cosas bien, porque estoy harto de las malas noticias. Y sí, hablaremos de Zapatero, pero cuando sepamos algo y toque.

El mayor daño posible

Rusia inició la invasión militar de Ucrania para quedarse con el mayor territorio posible, y con las ganancias que pueda obtener de él. Ha ejecutado masacres, ha secuestrado a niñas y niños, ha forzado a la población a rusificarse, y hoy día continúa intentando hacer el mayor daño posible. Por eso ha comenzado a lanzar sus drones a plena luz del día contra la población civil: tres personas muertas y 12 heridas es el balance de su último ataque. Hace tiempo que no oímos ese coro de voces que justificaban al Kremlin por una nostalgia mal entendida o por pura intoxicación, pero no debemos olvidar quién cantaba las canciones que ordenaba Putin.

La inteligencia artificial nos cae mal

Escribe Enrique Dans que “la impopularidad de la inteligencia artificial ya no se puede maquillar”, y tiene razón. ¿Qué pasa cuando vemos una imagen en la calle o en WhastApp, o un reel en Instagram, hechos con inteligencia artificial? Pues que pasamos de ellos rápidamente. Sugiere Dans que las empresas que nos la proporcionan han perdido rápidamente la legitimidad, y enumera diferentes acciones que están llevando a cabo, con sus inmensos recursos económicos, para retenerla. Por supuesto (y por suerte), el consumo de recursos también nos importa y “a todo ello se suma el comportamiento político del sector”.

Que se la cobren

Leo a Manel Márquez en X esto: “Jennifer Baldini, creadora de contenidos, ha vuelto a España (mayo de 2026) para ser atendida tras sufrir complicaciones de salud derivadas de una operación de aumento de glúteos realizada en Andorra. Se van para no pagar y vuelven para ser curados gratis”, y evidentemente, además de ver el vídeo que adjunta, busco más información para confirmarlo. Como la jetada de vivir en Andorra para tributar menos y volver a casa para que la sanidad pública arregle una operación estética me parece máxima, sigo usando el condicional y sé que no es legal pero, si así fuese, ojalá se lo cobren.

¡Claro que importa!

Es bastante lógico lo que exponen en la CNN: como Donald Trump ya ha protagonizado excentricidades y ha difundido sus propias exageraciones “mucho antes de ser considerado anciano”, no han extrañado a la población ciertos comportamientos que ha mostrado en su primera legislatura, en la que ha estado fuera y durante la última campaña. Pero a sus 79 años “eso está empezando a cambiar”. Incluso, “una encuesta realizada el mes pasado por The Washington Post, ABC News e Ipsos reveló que el 59 % de los estadounidenses opinaba que Trump no tenía la agudeza mental necesaria para ejercer como presidente”.

Vuelven los “dumbphones”

Alberto Soler explica muy bien una tendencia que ya ha aparecido en varios blogs y digitales: vuelven los “dumbphones” o “teléfonos tontos”, como contraposición a los “smartphones”. Para que nos entendamos: los Nokia que usamos a principios de siglo, desconectados de Internet y sin aplicaciones, ahora vuelven a venderse, sobre todo, en los países nórdicos (no me queda claro si de segunda mano o se han vuelto a fabricar). Soler los recomienda como “primeros teléfonos” para las y los adolescentes, en vez de esos relojes con tarjeta SIM. Como aita que se asoma a ese balcón, no me parece mala idea. Pero sigo sin estar seguro.

¿Y si no vamos?

Yo estoy dispuesto a renunciar, a aceptar que nunca visitaré Ibiza y que no me importe, a cambio de que la gente allí pueda vivir dignamente y no como leemos en Motorpasión: “Ibiza desaloja a 200 personas que vivían en sus furgonetas y cierra la puerta a las campers. Eran trabajadores que no se pueden permitir un piso”. ¿Que solo los más ricos podrán entonces visitarla? Ya. ¿Y qué? Por supuesto que sería mejor organizarnos y que no todo responda a la oferta y la demanda, pero hay batallas que no se pueden plantear como un todo o nada porque, si no, no avanzamos. Me conformaría con que la gente allí viva con normalidad.

Intolerable

No salgo de las Baleares, esta vez, por desgracia: “Ingresado un hombre de 49 años tras sufrir una ‘brutal paliza’ homófoba en Formentera”. Intolerable, inaceptable, incomprensible… No sé cómo decirlo, no sé cómo expresar mi rechazo sin caer en los improperios que, como lector, no mereces ver. “La víctima intentaba tomarse una fotografía frente al cartel de la obra de teatro ‘Entrepares’, de temática LGTBI” cuando un coche “hizo un amago de atropello”. “Tras la recriminación por parte del peatón, se bajaron” “al grito de ‘y encima maricones’”. Y comenzó la paliza que debe ser motivo de condena implacable por parte de la justicia.

¿A cambio de qué?

Me gustaría ver cómo quienes justificaron la invasión rusa sobre Ucrania justifican ahora la utilización de militares de Corea del Norte a cambio de pasta, dinero, tela, guita, financiación para una dictadura durísima que tiene engañadas a millones de personas (de hecho, a un país entero). Hemos visto y leído muchísimas chorradas para enjabonar a esta Rusia que forma parte del eje del mal con Irán, EE.UU. e Israel, sin ir más lejos. Y hace tiempo que notamos un silencio chirriante porque quienes argumentaban como al Kremlin le gustaba ahora se ponen, con todo su morro, al lado de las víctimas en Gaza o Líbano.

Bien hecho

“De forma coordinada, Los Verdes, SPD y Die Linke han publicado un comunicado en el que anuncian que dejarán de publicar en la plataforma X”, leo en El Salto, y casi me dan ganas de levantarme y aplaudir. Todo lo que ayude a minimizar una red social perversa, que contiene y redifunde todo lo malo que hay en el mundo (en lo ideológico y en lo sexual, por lo menos), será bienvenido. Ojalá esta decisión coordinada sea un ejemplo y mandemos todas y todos a la mierda la red social de Elon Musk. Alternativas hay de sobra, solo necesitamos voluntad y, sobre todo, conciencia de lo que nos jugamos utilizando X.

Al menos, nos queda el humor

“Donald Trump ha comunicado que empieza a sospechar que hay gente a la que no le cae bien”, aseguran en la página web de El Karma. “Es como un pálpito que tiene, que probablemente no sea nada, sólo cosas suyas”, estiran el chicle con su humor ácido. “¿Es por algo que he dicho?”, se pregunta, según el digital satírico. “Teme estar sobrepensando mucho la cosa”, se responden. Para rematar el chiste, el presidente de EE.UU. dice que sus colaboradores “le dejan en visto” en WhatsApp. Evidentemente, todo esto es broma, pero reconozco que me ha parecido genial la falsa pieza del falso informativo, Txarriboda News.