Europa importa

Hoy elegimos a quien nos pone luces, nos pavimenta y gestiona nuestros residuos. Hoy elegimos cosas muy importantes. Pero todo ello viene marcado, aunque no lo parezca, desde hace un par de años por Bruselas. Cuando uno va de visita al Parlamento te lo advierten rápidamente: si sigues su actualidad podrás anticipar la legislatura local de cada estado miembro. Así que hago mío el post en El Blog Salmón sobre lo importante que es votar hoy en las Elecciones Europeas, y hacerlo pensando en cada uno de nosotros y no en la foto de reparto de escaños de los grandes partidos españoles esta noche.

Madrid y las afueras

Pese a lo muy pegadas a nuestro día a día que están las elecciones que hoy celebramos en Euskadi (insisto, empezando por las europeas), esta noche sufriremos en las televisiones de ámbito español una atención exagerada a las elecciones en Madrid. Es una de las perversiones del sistema de medios en España: Madrid carece de prensa local porque los medios “nacionales” ejercen además como regionales allí. Así que la batalla de Madrid, especialmente relevante por el peso de Vox y “las izquierdas”, no lo negaré, va a dar guerra informativa a quien elija medios españoles para informarse de su pueblo y territorio.

La segunda vuelta de Vox

Los 24 escaños que ha logrado Vox en el Congreso de los Diputados, sin duda, es un resultadazo. Parece hasta un milagro si uno dedica más de dos minutos a escuchar los argumentos de sus principales líderes. Pero España es así a veces. Hoy, sin embargo, Vox parece que no es tan importante porque, como le pasó a Podemos aunque quiso evitarlo proponiendo otras marcas, en las municipales han saltado a la luz casos de ultraderechistas o candidatas como María Salud Anguita Verón, número uno a la alcaldía de Jaén y acusada en 2009 por haber sustraído productos de un supermercado sin abonarlos.

Y la doble moral de Podemos

Creo sinceramente que Iñigo Errejón ha explicado mejor que nadie lo que ha pasado con Amancio Ortega: uno puede dejar la propina que quiera después de pagar la cuenta. ¿Aporta en impuestos directos y directos un gran capital a la hacienda española? Seguro. ¿Habrá usado arquitectura financiera para pagar menos impuestos? Entra dentro de lo posible. ¿Es bueno que gracias a sus donaciones haya nuevos equipos médicos contra el cáncer? Sin duda. Y llegamos a la última pregunta: ¿gobiernos apoyados por Podemos han aceptado esas donaciones a las que se oponen? Según La Información, sí.

Guardiola, siempre en mi equipo

Ojalá después de haberlo ganado todo a Guardiola le apetezca enfrentarse a retos como el que supone el Athletic. Mientras llega ese momento y pese a tener a la prensa española en su contra porque es nacionalista catalán (¿quién es el que señala y maltrata al que piensa diferente?), sigue dándonos lecciones de fútbol y de vida. Fonsi Loaiza, oportunista como pocos, esta vez acertaba tuiteando la respuesta del se Santpedor: preguntado por cómo se sentía siendo el suyo el primer equipo que ganaba todos los títulos de Inglaterra en un año, Guardiola respondió que ya lo había logrado antes un equipo femenino.

Hoy también toca esto

Los partidos autoproclamados de izquierda y portadores de la voz de las personas trabajadoras (como si no hubiera suficientes muestras sociológicas de que al PP también le han votado en “barrios obreros” y que en Vox no solo confiaron los señoritos andaluces) hoy están de reivindicación: es uno de mayo y estamos a la puerta de otras elecciones, así que toca foto. Pero más nos valdría a todos que se pusieran con los problemas derivados del empleo y las cotizaciones, de una vez: en El Blog Salmón alertan de la gravedad real del problema de las pensiones que los partidos, especialmente los de izquierda, eluden.

Robots que controlan a las personas

Este primero de mayo también podemos celebrar, o no, que estamos en el siglo XXI y las condiciones laborales son como las soñábamos en el siglo XX, o casi: esclavos que te traen en una bici lo que quieras de la calle, empresas que organizan a taxistas sin licencia, o robots que califican a trabajadores en función de su productividad en una empresa maravillosamente bien valorada por los usuarios como es Amazon. Una mierda pinchada en un palo. Pero ya se lo he dicho en el párrafo anterior: hoy toca hacer política vía foto y vía tuit, y no meter mano a la derivada más perversa que nos ha traído la tecnología.

La derechita victimista

Santiago Abascal o alguno de los pensadores de la extrema derecha (ya sé que acabo de escribir una contradicción como la copa de un pino) pusieron de moda la idea de “la derechita cobarde” para referirse al PP y a Ciudadanos. Estos partidos señalados hoy podrían devolvérsela hablando de “la derechita victimista” después de que el de Amurrio insista que los medios les tratamos mal. ¿Igual se queja de que hablamos poco de ellos? En cualquier caso, no es una buena idea la que trasladan: el lamento continuo, como en el caso de Podemos (que tardó casi 10 días en darse cuente) no suma, más bien genera rechazo.

Una buena semana para leer a OK Diario

Habrá pocos días en el año en el que esté justificado hacer clic en un digital asqueroso como es OK Diario, pero estos que vivimos bien pueden ser esas excepciones. Dice Eduardo Inda en el editorial del digital que las derechas tienen que volver a unirse, y seguro que el PP también apela al voto útil para que la tragedia no les resulte irreparable. Lo malo es lo que se deduce de la lectura: que el voto a Ciudadanos (que ya es más extremo) y el voto a Vox (que sigue resultándome incomprensible) es solo un voto que antes amalgamaba el PP. Ya lo sabíamos, pero ahora lo dicen claramente.

Esto no va con Feijoo

Nadie va a mover un dedo para salvar a Pablo Casado, que ya es otro cadáver político. Después de las europeas, municipales y autonómicas en el caso de España, la canícula va a servir solo para socarrar al PP a la espera de que alguien venga con el nanas, frote y certifique si el utensilio vale o está tan quemado que es mejor comprar uno nuevo… Con Ciudadanos consolidándose más de lo que merece. Los pasos a seguir están tan claros que Núñez Feijoo incluso se ha librado de la foto de la derrota, dejando su silla vacía en la Ejecutiva postelectoral. Hoy, haber sido despedido por Casado habla bien de uno.

El problema es España

En El Blog Salmón están publicando una serie de posts que no dejan en buen lugar las políticas económicas que proponen o implementan los partidos españoles. Frente a un déficit agigantado y un sistema de la Seguridad Social que nadie quiere reformar pero sigue siendo un sumidero de dinero, en esta bitácora destacan la capacidad de maniobra de otras entidades “locales”. “El verdadero problema reside en la Administración Central. Tras las elecciones, el Parlamento deberá dar respuesta, en especial, al problema de un Sistema de la Seguridad Social que ya no da más de sí y requiere urgentemente una reforma”, concluyen.

Y creen que la solución es la bandera

Personalmente, entiendo el nacionalismo como la ideología que centra tu atención en sacar en adelante tu nación y que genera un escenario que resulta atractivo para que cada vez más gente quiera sumarse al proyecto. No entiendo el nacionalismo como la excusa para justificar cualquier malversación, por error o por avaricia, y para envolverte en la bandera cuando vayan mal dadas. Casado, de momento, no ha dicho nada sobre qué hacer con una Seguridad Social que se hunde y nos hunde (tampoco Sánchez, por cierto), pero sí ha anunciado una ley que considerará delito participar en una pitada cuando suene el himno español.

El regreso a la casa común

En un PP más aznarista que con Aznar, personajes como Esperanza Aguirre podrían sentirse especialmente cómodos, sobre todo después de la época de pragmatismo y galleguismo de Rajoy. Pero hay algo que les incomoda cuando todo podía ser una balsa ideológica: la presencia de Vox, que les hace sentir, como a la propia Aguirre, que no están todos, que faltan los que están presos de su propia nostalgia hacia antiguos regímenes que otros partidos aplacan mejor. Ese es el PP de hoy, teledirigido por Aznar pero sin el alcance suficiente para llegar al Este, a ese lado derecho, al que han regresado algunos, como a las cavernas.

Me espían

Mi móvil me escucha y graba, sabe dónde voy y hace capturas de pantalla cuando navego, pero no tengo ni idea de dónde manda esos archivos que dan tanta información sobre mí. Mi ordenador personal también me espía y se lo cuenta a alguien. No sé a quién. Incluso mi furgoneta envía los datos que manda a mi aplicación a la de otra gente que no conozco. Así que, como entenderán, no quiero un cacharro de esos a los que das órdenes cuando estás en casa para que activen la domótica. En realidad, no sé si todo lo que acabo de escribirles es cierto, pero yo me comporto como si lo fuera.

¡Oh, sorpresa!

Me hago viejo o, como dicen esos que se hacen viejos pero quieren aparentar que no, me hago “putoviejo”. Echo de menos el cine que cuenta historias, echo de menos conocer a los grupos de música que están de moda, echo de menos los teléfonos que solo servían para hablar y echo de menos las gasolineras (y sus precios). También echo de menos los CD, las portadas, los libretos y hasta la mala leche de ver cómo algunos grupos y productoras no los cuidaban. Ahora tengo otro motivo para extrañar los soportes físicos: la música en streaming ya contamina más con el gasto energético que genera que el plástico de los CD.

Prometen lo imposible

Aunque el PP esté dedicando todos sus esfuerzos en empatar su partido con la extrema derecha, en el bipartidismo esas tablas parece que están aseguradas… Como lo han estado siempre: en El Blog Salmón denuncian que “un análisis por encima de las propuestas económicas del PSOE y del PP conocidas hasta el momento denotan inconsistencias y elevados niveles de riesgo de meter a España en problemas de solvencia a medio plazo”. ¿Cómo? Básicamente, PSOE y PP se limitan a combinar mensajes, pero no a hacer sumas: bajar impuestos, aumentar el gasto (o la deuda) y rebajar el déficit es imposible.

El PP, sin rumbo

Empiezo a creer que el problema del PP no es que haya virado hacia la extrema derecha, sino que se ha quedado sin equipaje ideológico y, directamente, a la nueva dirección, que bebe de la más casposa, la de Aznar, le da igual todo. Prueba de ello es que con cuatro ideas machaconas se montan un programa, como se desprende de la lectura que han hecho en El Boletín del que acompaña a Casado en su campaña: la famosa rebaja fiscal, especialmente ventajosa para quienes más tienen, y Venezuela ocupan parte del espacio que, sin embargo, no dedican a la corrupción ni la memoria histórica.

Cómo se financia Ciudadanos

El tema del pago por ocupar buenos espacios en las listas de Ciudadanos ha vuelto a aparecer. Hace ya un tiempo lo pudimos leer en La Marea, pero la publicación de algunos hechos concretos en El Mundo, en pleno arranque de la campaña, ha prendido otro incendio en el bosque de la inconsistencia en el que andan perdidos Albert Rivera y los suyos: En San Sebastián de los Reyes y en Fuenlabrada pagaron 18.000 y 11.000 euros por estar en lo alto de las listas, en Alcobendas el cabeza de lista habría pagado 2.500 euros por el puesto, y en Arroyomolinos, ir quinto costaba 1.200 y, sexto bajaba hasta los 600.

En Vox, todo vale

Los que van sin sonrojarse por el mundo, porque no pega con su ideología, son los de Vox: Iván Espinosa de los Monteros, el líder económico de los de Abascal, no solo habría creado una sociedad para construir su vivienda, lo que ya supone pagar impuestos de un modo ventajoso, también intentó eludir el pago de una parte de la obra. Cuando la constructora lo denunció disolvió la sociedad para dar esquinazo a la deuda, pero entonces denunciaron a la persona que estaba detrás de la sociedad… Y la encontraron: Espinosa de los Monteros fue condenado a pagar la deuda y los intereses, según El Plural. Ese es el gurú económico de Vox.

Nos llevan años de adelanto

“En Inglaterra, el fútbol juega un papel muy importante en nuestra cultura, por eso vamos a trabajar para mantener la salud y sostenibilidad de nuestra liga”, de ese modo han zanjado los clubes de la Premier el debate sobre la superliga que nos ha tenido entretenidos (y un poco preocupados) estas semanas. Lejos de dejarse llevar por elucubraciones económicas irreales, los clubes de la isla han sido coherentes con otras decisiones previas (limitar el cambio de horarios o pactar el precio de las entradas) y han decidido no enfadar a los hinchas. Ellos sí saben que sin aficionados de las ciudades y de los barrios no hay fútbol.

Sí, puede que haya cierto revanchismo

Twitter me facilita mucho encontrar temas para esta columna, pero sin Facebook nunca hubiera existido. Del mismo modo, sin Facebook, entendido como el principio de las redes sociales digitales y de una Identidad Digital más compleja, no estaría dedicándome a lo que hago. Así que es imposible para mí sentir ganas de revancha hacia Facebook, como sí hará una parte importante de la prensa. Ícaro Moyano lo ha sintetizado muy bien (en Twitter): “Es la guerra. Facebook lleva años siendo hostil con los medios y ahogándoles. Ahora los medios se van a cobrar la pieza.

La tele (pública) según la (extrema) derecha

Parece un titular de la web satírica “El Mundo Today” pero no lo es. Santiago Abascal respondió a Federico Jiménez Losantos que “se pueden dejar el programa de toros y el de Juan Imedio” en Canal Sur en el caso de que no sea posible su cierre. Ahora, díganme qué modelo prefieren: ¿el normalizado que genera tejido empresarial audiovisual pese a la discusión política, periodistas y a pie de calle (inevitable) sobre sus contenidos, o uno “nuevo” (del cambio, ya saben) que toma a la ciudadanía por tonta, directamente? Seguro que entre uno y otro está la virtud, pero no en el punto medio.

Nos equivocamos igual

A veces yo también menciono a Enrique Dans como máximo exponente de una época, esa en la que leíamos blogs en los que algunos (como Dans) consideraban que gracias a Internet íbamos a ser más libres, más listos y, si me apuran, hasta más guapos. Mr. Insustancial tuiteaba hace poco algo parecido: “De aquellos análisis de Enrique Dans sobre cómo los medios digitales iban a superar en calidad y ética a los medios tradicionales lo que más me fascinaba es que se desmontaban con una sola pregunta: ¿por qué? La respuesta eran cosas peregrinas como ‘estarán hechos por gente’”.

La resaca del 21-D

Además de las imágenes que servirán a unos para decir que en Catalunya se vive en un estado prebélico y a otros para decir que en Catalunya se está viviendo una revolución, y de la hostia que se comió el provocador con cámara Cake Minuesa, la resaca del Consejo de Ministros en Catalunya debería de incluir un dolor de cabeza para los de Sociedad Civil Catalana, que andan midiéndose las hojas de la navaja en público: la asociación contraria al independentismo ha sido descabezada y parece que desde dentro han dejado correr rumores de malgasto de dinero, justo cuando Vox tiene más fuerza que nunca.

La partida es muy larga

He sido el tipo raro en mi sector: soy de los pocos que tiene un trabajo estrechamente ligado a la tecnología y no ha invertido en criptomonedas. Todavía somos menos los que seguimos viendo un modelo de estafa piramidal de base tecnológica, esa excusa que sirve para eludir impuestos a muchas empresas con modelos de negocio basados en aplicaciones y posesiones de terceros. Pero no escribo esto para sacar pecho y decir que tenía razón. De hecho, espero no tenerla y que todos mis amigos recuperen sus inversiones en bitcoins y similares después de un 2018 desastroso.