El porno en X

“Las instituciones de la Unión Europea llegaron este jueves a un acuerdo para prohibir la creación de imágenes sexualizadas generadas con inteligencia artificial, sin el consentimiento de las personas afectadas”, leo en Infolibre y, evidentemente, lo celebro. “El pacto, cerrado de madrugada, prohíbe los sistemas de inteligencia artificial cuyo único propósito es el de generar este tipo de imágenes o de abuso sexual infantil” y “se ha pactado tras el escándalo que ha causado la generación de fotografías con Grok, la herramienta de inteligencia artificial de la red social X”. Porque sí, en X hay porno, mucho y malo.

Sí, existe, y es terrible

Voy a limitarme, a partir de ahora, a poner pantallazos del buscador en Google porque no quiero poner las imágenes de pornografía explícita que cualquiera puede encontrar fácilmente en X, la red social de Elon Musk. Y no hablo de imágenes generadas por Grok, su inteligencia artificial sin filtros: hablo de actos sexuales claros y evidentes de personas reales, no siempre actores y actrices profesionales, y no siempre personas adultas. Así que, sí, como había leído en blogs que hablan de Internet, la pornografía en X existe y es terrible, me faltan palabras para definirlo. Además, encontrarla es muy fácil.

Es cierto que hay un filtro

Es cierto que hay un filtro: para ver vídeos explícitos (sexuales o con imágenes violentas) es necesario enviar un selfie o una foto del DNI a la plataforma. En Google es fácil encontrar tutoriales para evadir el requerimiento por medio de una VPN cuyo funcionamiento se me escapa, pero que parece bastante generalizado para tener ese acceso al porno o a webs que, en principio, no pueden ser visitados en dispositivos con restricciones. Pero no me preocupa que un chaval busque y encuentre a un actor y una actriz follando y gimiendo como no lo hace nadie en la vida real. Me preocupa el acceso de los adultos a prácticas deleznables.

También en Facebook y en Telegram

Al primero que le oí hablar de lo fácil que era el acceso a la pornografía e incluso a la pedofilia en redes sociales, en este caso, Facebook, fue a Marcelino Madrigal. Nunca lo he comprobado, no tengo estómago para ello. Pero me fío (y él lo sabe) de este informático que ha colaborado con la policía, que ha dado charlas a y que ha publicado, una y otra vez, los riesgos de la web evidentes. Hoy, con Facebook fuera del foco, doy por hecho que esos contenidos siguen estando, pero también se habla, y mucho, de Telegram. La red social rusa, al parecer (y en X también hay links), está llena de canales con contenido pornográfico explícito.

¿Qué podemos hacer?

No solo es Facebook, X y Telegram. Evidentemente, el acceso al porno está en Google, también hay redes que han caído, como Tumblr, porque se llenaron de pornografía, y en Flickr prohibieron los vídeos de sexo explícito pero con la excusa de la foto artística es fácil encontrar imágenes pornográficas (que no eróticas). ¿Qué podemos hacer? En el caso de X, lo tengo claro: dejar de usarlo y dejar de hablar de lo que dicen en X unos y otros (especialmente, las y los políticos, y las y los periodistas). Hay alternativas de sobra para estar seguir la vida pública de los personajes públicos sin cebar al monstruo que ha creado otro monstruo: Elon Musk.

18.000 menores desplazados a la fuerza

Seguimos sacando temas de la montaña sobre el 23-F en la que nos ha sepultado el gobierno español: “Rusia ha deportado por la fuerza al menos a 20.000 niños ucranianos desde el comienzo de su invasión a gran escala. Kiev consiguió traer de vuelta a 2.000 menores. En algunos casos, los retornos tardaron años” (Euronews). Es decir: hoy hay en Rusia, todavía, 18.000 menores desplazados a la fuerza por el ejército ruso y retenidos por decisión del Kremlin. Y todavía habrá quien defienda esta la ocupación. “Uno de mis trabajos era limpiar la cámara de tortura”, declara uno de esos jóvenes recuperados por Ucrania.

Por ir cerrando

Yo también me puse estupendo y me formé una opinión sobre los therians. Por suerte, no tuve la oportunidad de escribirla: la quedada este grupo en Bilbao se canceló, como todas. Y este fenómeno sí me interesó, tanto que no me formé una opinión a priori. De lo que he leído me quedo con las reflexiones de Marcelino Madrigal en Bluesky: es la “búsqueda activa” la que sobredimensiona el fenómeno. TikTok permite “descubrir que existe un nombre y una comunidad”. “El algoritmo conecta a usuarios aislados y convierte el feed en una especie de ‘club’ donde esa identidad se normaliza”. Y los medios compramos, por supuesto.

¿Es tonto o es malo?

Cuando El Xokas (un conocido youtuber) se pregunta: “¿A ti te parece bien que Irene Montero ha cogido y ha metido a medio millón de migrantes para que puedan votar?”, ¿lo hace porque es un ignorante y un vago que no hace una búsqueda en Google que le explica que con la regularización no va vinculado necesariamente el voto, o porque lo sabe pero prefiere extender un discurso negativo contra la inmigración? Lo lleva Maica Travesa a Bluesky, que añade acertadamente: “Que Ibai permita personajes como el Xokas y esos bulos en su canal lo convierten en igual de miserable”. Sí, Ibai ya lleva varias de estas, y hay que recordárselo.

Se mueve el mundo y lo hace mal

Sigo en Bluesky, donde la usuaria Jane Austen Sugrañes (evidentemente, es un pseudónimo) ha escrito esto: “Cuán raros y turbios son los tiempos para que el papado, institución conservadora por naturaleza, esté la izquierda de gran parte de los gobiernos actuales. Ellos han cambiado poco, pero la realidad ha movido tanto la portería, que ser democristiano es el nuevo punk”. Y me ha hecho pensar porque me hago mayor y cada vez llevo peor los comentarios despectivos hacia la religión católica en la que fui educado. Sinceramente, no creo que ese desprecio mainstream haya traído nada bueno. A las evidencias me remito.

Que vuelvan los críticos, por favor

Bárbara Bulnes no tiene ninguna obligación de saber qué significa “por antonomasia”. Allá ella. Tampoco tiene ninguna obligación de subir a TikTok un vídeo en el que explica que leer Cumbres Borrascosas se le va a hacer difícil porque usa expresiones como la entrecomillada. Pero si lo hace se expone al escarnio que ha recibido y que no parece que le ha sentado mal porque le ha generado unos cuantos followers más. Pero yo sí tengo una obligación: la de reivindicar la figura del crítico, del experto que, con su criterio, recomienda libros, películas o restaurantes. La moda de los influencers dando su opinión, claramente, no ha resuelto nada.

La incoherencia

Escribe Javier Salvador en Bluesky que “la incoherencia tiene patas cortas”. Se refiere a “el mismo partido que impulsa la oposición al turismo en sus campañas, participa gobernando en ferias de promoción turísticas”, en este caso, en Zumaia. Sin salir del territorio ni cambiar de partido, en Tolosa, el ayuntamiento de EH Bildu ha desalojado a un grupo de migrantes del soportal del chalet de Arkaute (no hace falta poner link porque esta noticia ha salido en el Noticias de Gipuzkoa). El corolario del mismo Salvador en su bluit (un tuit en Bluesky, para que nos entendamos) vale para ambas noticias: “El arte del camuflaje sin complejos”.

La coherencia

Leo en Euronews que “los daneses usan apps para boicotear productos de EE.UU. ante la tensión por Groenlandia” y pienso rápidamente: quiero usarlas. En concreto, se trata de NonUSA, que se ha convertido en “la aplicación más descargada del país”. Otra es Made O’Meter (ambas están disponibles también en Euskadi), que da información a la persona usuaria de qué empresa hace el producto y en qué país está. Esta “ocupa el quinto lugar en la App Store del país nórdico”. Más allá del impacto real, “estas aplicaciones pueden dar a los consumidores una sensación de control”. Y eso también importa.

La pregunta

No tengo pruebas pero tampoco dudas de que Donald Trump tiene algún tipo de demencia o síndrome. Desde esta certeza, lo que me preocupa es saber si su círculo más próximo (Vance, Rubio, Hegseth, etc.) es consciente y le sigue el juego (peligrosísimo), o no es capaz de detectarlo (no sé qué es peor). Élisabeth Roudinesco en El Grand Continent lo expresa mucho mejor que yo: “¿Por qué las estructuras políticas, institucionales y sociales permiten esta locura? ¿Por qué las instituciones estadounidenses y occidentales contribuyen a hacer realidad el delirio del presidente de los Estados Unidos?”.

La náusea

La maldad ya no es el atributo de las némesis del bueno de la película. La maldad hoy es un modo de triunfar en el mundo: Naciones Unidas cifró hace solo tres días en 477 los asesinatos cometidos por el gobierno y el ejército israelíes en Gaza solo desde el alto el fuego. En estas circunstancias y no en otras, el stand de “Israel promociona en Fitur a empresas que organizan viajes por los territorios ocupados palestinos”. No son viajes a esos asentamientos, expresamente, como podemos inferir del titular de Público, pero sí periplos que se trazan sobre territorios ocupados, reforzando esa colonización.

La financiación

“OK Diario, EsRadio, Libertad Digital, Periodista Digital o EDA TV, entre otros, han recibido millones de euros en publicidad institucional por parte del Gobierno de Ayuso desde 2021 hasta 2024”. Diario Red, que ha estado buceando en la herramienta web que ha desarrollado Marcelino Madrigal para que conozcamos cómo reparte la publicidad institucional el gobierno de la comunidad de Madrid, y este es el resultado: Jiménez Losantos ha recibido casi dos millones; Eduardo Inda, millón y medio; Periodista Digital, el de Bertrand Ndongo, más de 300.000 euros; y la EDA TV de Javier Negre y Vito Quiles ha recibido 142.000.

La IA

La inteligencia será artificial, pero los gilipollas son de verdad: son los que generan las imágenes supuestamente graciosas que hemos visto estos días por medio de Grok, la herramienta que Elon Musk sirve en X. Desde Iñaki Williams con una camiseta de ETA, a Franco con la de la Real. Al respecto, Marcelino Madrigal en Bluesky advierte: “Muchos de los contenidos fascistas en redes como TikTok están siendo generados con IA. Lo que significa que los modelos no discriminan éticamente lo que ingestan, usan y sirven. La basura de Ia IA de Musk está comiendo mierda literalmente con la que inundará la red”.

La Wikipedia

Yo de historia de España sé muy poco. No tengo claro si es porque los hermanos menesianos no le daban importancia o porque mi cerebro iba borrando lo memorizado para dejar hueco al PC Fútbol. En Público recogen este post de Nieves Concostrina, también en Bluesky: “Felipe VI ha dicho en Segovia que se siente orgulloso de ser heredero del linaje de Isabel la Católica. ¡La madre que te parió, Felipe!! ¡La madre que te parió! ¿Es que nadie revisa los discursos que le escriben para que no quede como un indocumentado?”. Y certifican: “Les podemos asegurar con toda seguridad que Felipe VI no desciende del linaje de Isabel la Católica”.

La guerra sin muertos

Copio y pego esto de Xataka porque no voy a ser capaz de explicarlo mejor: “Este fin de semana, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció el despliegue significativo de tropas norcoreanas por parte de Rusia”, “su número asciende a 11.000 soldados”. Como respuesta, “Ucrania ha desplegado toda una campaña estratégica para persuadir a los soldados norcoreanos desplegados: rendirse y desertar. La iniciativa forma parte del programa ‘Quiero Vivir’, diseñado originalmente para facilitar la rendición de soldados rusos, y que ahora se extiende a los combatientes norcoreanos enviados por Pyongyang”.

Los coches serán chinos

No creo que tengamos que rendirnos pero sí tenemos que ser conscientes de que una de las principales industrias europeas, la del automóvil, se va a transformar por completo, incluso puede desaparecer: “El Xiaomi SU7 pisa el acelerador y prepara su desembarco en Europa” (Mundo Xiaomi). Hablamos del año 2030 y de un coche eléctrico que pude costar, según varios blogs, unos 30.000 € al cambio con toda la tecnología, todas las necesidades y todos los detalles, muy bien cubiertos. A partir de ahí, el precio sube, claro, pero estaríamos hablando de poco más de 40.000 €, para el tope de gama.

Se equivocan

Es un error flagrante que La Liga ponga al mismo nivel que Vinicius provoque al público, dirigiéndose a un niño (el vídeo ha corrido por X) de la afición del Rayo, al que le dice: “A segunda”, con que la afición local le cante “Vinicius, balón de playa”, después de la pataleta indigna que representó su club cuando no le dieron el balón de oro. La Liga se equivoca, insisto, porque no hay ningún insulto a Vinicius y sí hay una provocación manifiesta del jugador. La Liga se equivoca porque no puede jugar a compensar. Y porque si se pone estupenda con los cánticos, solo va a encontrar una respuesta más grave.

España va bien, que lo dice Permach

El mismo Joseba Permach al que oímos y vimos explicar que ETA atentaba porque había una estrategia represora del estado español, hoy se ha reconvertido en profesor de la UPV/EHU, tuitero y defensor de las virtudes de España y el PSOE: “La economía del estado creció un 2,5% en 2023, cinco veces más que la eurozona. La afiliación a la Seguridad Social alcanza los 21 millones de personas. Las personas en paro son 2.572.121 la cifra más baja en agosto desde el 2008”. Así comienza su hilo para alertar de la amenaza de la ultraderecha en ese país, contra una realidad que Permach resumiría como José María Aznar: “España va bien”.

Cuéntanos más, Joseba

Joseba Permach sabe mucho de lo que pasó en aquella época en la que él era el tipo duro de la izquierda abertzale. Y ahora que es profesor en la UPV/EHU su sabiduría será desbordante. Por eso, en el mismo hilo que comienza con sus loas a España, nos ilustra con la estrategia que tienen todos los populismos de base fascista, como el de la extrema derecha y el que él mismo practica desde X: “Se llaman ‘Agenda Setting’ y ‘Framing’. Son métodos para incidir en la opinión pública, condicionar los temas de debate y la forma de representarlos”. “Si imponen los temas y nos comemos sus marcos, la opinión pública va a variar a pasos agigantados”.

Maduro te explica Internet

Otro que en el pasado fue un látigo y hoy es manso es Juan Carlos Monedero, que tuvo que soportar la mirada y la vergüenza mientras Nicolás Maduro, junto al que se sienta para cederle la palabra, explicaba a su público cómo funciona Internet. Una serie de ideas sin conexión y fundamento, mezcladas para señalar a EE.UU. y, sobre todo, la ignorancia del propio Maduro. Y ahí estaba él, Monedero, aguantando el tipo ante una colección de estupideces. No le niego que intentó corregir algo, pero tímidamente. Porque a los dictadores, al final, todo el mundo les trata como tal. Y a los colaboracionistas, por cierto, también.

Tampoco ellos creían que estaban comiéndose la propaganda rusa

Marcelino Madrigal y Emilio Doménech mantuvieron una conversación muy interesante sobre la noticia de que Rusia montaba directamente agencias de noticias en EE.UU. para desinformar, y para ello usaba a influencers de esos que dicen que estamos todos comiéndonos información gubernamental cuando hay una verdad que ellos conocen porque la buscan. Pues bien: se estaban jamando propaganda rusa a cucharadas (conscientemente o no). Lo ha investigado, documentado y acreditado el departamento de Justicia estadounidense, pero sucederá en más países, como sugería Nanísimo. No eran más listos, eran todo lo contrario.

No es un dislate

El anuncio que ha hecho el propio Alvise Pérez (“he votado ‘no’ a subvencionar el espectáculo del toro de lidia, pese al apoyo total que PP y Vox han dado a dicha financiación pública”) ha sido mal interpretado. Por supuesto, sectores muy conservadores en España, en los que también pesca votos él, le han criticado con furia. Pero me parece más interesante pensar en quién lo aplaude: Dani Desokupa, el líder de este negocio, es un abierto animalista, y si Alvise ha decidido votar así y exponerlo es porque sabe que hay una nueva generación de ultras que mezcla lo liberal con lo antitaurino, entre otras ideas que parece que no pegan, pero sí.