Con el mazo dando

Pedro Sánchez ha logrado que Donald Trump acceda a ser antagonista, su “no a la guerra” se ha convertido en su principal lema de campaña permanente, mantiene un gobierno tan progresista como pacifista, y juega a engañar a la OTAN, pero la realidad es esta: “España aumenta su gasto militar un 50% y supera el 2% del PIB después de dos décadas” (El Periódico). Todavía no sé si me parece bien (por las amenazas de la extrema derecha que vienen desde Oriente y Occidente) o mal (porque estas amenazas no acaban de consumarse), pero da igual mi opinión: la verdad es que España está incrementando su gasto militar.

Taza y media de realidad

“¿Cuáles son las CCAA con más acusados por corrupción en 2025?”, se preguntan en El Boletín, y se responden, por supuesto: “Madrid, a la cabeza”, con 31 acusadas o acusados por corrupción. “A continuación, la Comunidad Valenciana y Andalucía, empatadas con 27. Tras ellas, están Cantabria (14 personas), Extremadura (12) y Murcia (11)”. Nafarroa y la CAV tienen cero. Por cierto, todas las comunidades mencionadas porque ocupan esos puestos de deshonor están gobernadas por el PP. Pero seguro que los de Núñez Feijóo, Javier de Andrés y su lideresa (la del vasco, por lo menos), Díaz Ayuso, no encuentran ningún patrón.

También es noticia

Otra ración de realidad se ha repartido en EE.UU., donde “el gobierno de Trump comenzará a reembolsar 166.000 millones de dólares de aranceles”. No lo he leído en un tuit ni en un blog y lo he cogido porque me viene bien. ¡Ese entrecomillado es un titular en el New York Times! Eso, sí, las empresas tendrán que “presentar documentación al gobierno para recuperar lo que pagaron en aranceles ilegales”, lo que supone dedicar horas (y dinero) para recuperar unos abonos que, como parecía y confirmó la Corte Suprema, no eran legales. “El gobierno ha insinuado que podrían pasar meses antes de que las empresas reciban algún dinero”.

Lo que es Irán

EE.UU. e Israel están bombardeando Irán por el morro, por la conveniencia política de Netanyahu y por la económica de Trump y su entorno. Eso es inadmisible y que lo sepamos también importa, aunque poco podamos hacer. Pero Irán, ni bajo la lluvia de bombas, ni con la propaganda basada en el humor, ni cobrando en yuanes o criptomonedas el paso por Ormuz, ha dejado de ser esto: “Irán anuncia la ejecución de un joven de 22 años por pertenencia al grupo salafista Jaish al Adl” (Euronews). Por desgracia, no es una excepción: “La República Islámica ha ejecutado a 20 personas en menos de dos meses”.

Qué bonito era el fútbol

Que el rival del Rayo el pasado fin de semana fuese la Real Sociedad es puramente circunstancial. De hecho, la reflexión de Sergio Camello, delantero franjirrojo, es atemporal y vale para ese partido como vale para cualquier otro: “Qué bonito era el fútbol cuando era fútbol. En lo que se está convirtiendo esto es una mierda”. Se refiere, por supuesto, al VAR y al show-business que ha montado La Liga para justificar inversiones que yo siempre resumo de la misma manera: el VAR nos robó la emoción del gol, que es la esencia del fútbol. Quien no quiera revertirlo o no le gusta el fútbol o está en el reparto.

Para la campaña

Cuando lo humanitario y lo justo es para la foto o la campaña, malo. Que sí, que siempre es mejor una buena acción aunque sea oportunista a una mala en cualquier otro momento, pero lo de Pedro Sánchez es de puta traca. “El presidente del Gobierno aterriza en Andalucía por primera vez en la precampaña para apoyar a Montero” (segundo subtítulo en la web de RTVE) y anuncia que “propondrá este martes a la UE romper el Acuerdo de Asociación con Israel” (titular). Pero, ¿qué profundidad tiene su propuesta? ¿Sabe todo lo que está en juego (empezando por lo de la CAF)? ¿O su juego es el de anunciar y luego que no suceda?

No se enteran de nada

Un tío capcioso como Pedro Sánchez está dando sopas con onda a Alberto Núñez Feijóo, que no se entera de nada. Este tuit durante la final de Copa es otra muestra de cómo la derecha española pasa de Euskadi y no le interesa lo que pensamos o sentimos, ni cómo atraernos a sus ideas: “Pitar el himno nacional. El desahogo acomplejado de unos pocos que desprecian a su país y utilizan el deporte para exhibir sus frustraciones. Los símbolos se respetan aunque no los sientas como propios. Viva el fútbol. Y viva España”. El PP no entra en el fondo, y a las vascas y los vascos les resulta un partido cada vez más ajeno. Y añado: zorionak, Real!

La diputada

Ione Belarra se presentó en las instalaciones de Navantia exigiendo entrar. Quería estar (lo voy traduciendo: sacarse la foto) con los dos operarios que se han subido a una grúa exigiendo ser contratados y denuncian la existencia de listas negras. Pero la de Podemos acabó convirtiéndose en noticia por hacer el ridículo asegurando que como diputada tiene derecho a entrar en cualquier empresa pública hasta donde quiera y cuando quiera. ¿Seguro? Lo dudo mucho porque, ¿qué supone eso? ¿Puede exigir un diputado de Vox estar presente en cualquier reunión de cualquier administración? Por cierto: no entró. Pero sí se hizo el vídeo.

Ni a Trump le sale todo bien

Lo que le ha pasado a Donald Trump es un aviso, sobre todo, a Pedro Sánchez (mucho más que a Ione Belarra, que cada día más tiene cara de Inés Arrimadas): “Trump es abucheado en su ‘patética’ aparición en la UFC con asientos vacíos y mientras EE.UU. está en guerra. Este es el primer evento deportivo al que asiste el presidente desde que estalló la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y con su aprobación a un nivel negativo récord” (The Mirror US). Si no gestionas, lo fías a las reacciones de la sociedad a tus anuncios y, en el mejor de los casos, aciertas siempre, acabas generando desafección.

La realidad de EE.UU.

España va mal pero EE.UU. va peor, incluso aunque los datos macroeconómicos sean positivos. La sociedad siente preocupación, ve precios elevados y, por si no fuera suficiente, asiste a noticias como esta: “Un hombre mata a 8 niños en Luisiana, 7 de ellos hijos del atacante de 31 años. El autor de la masacre murió tras una persecución policial. EE.UU. suma ya 114 tiroteos masivos en 2026, en un año marcado por la violencia bajo la administración de Trump” (Euronews en Bluesky). Esta es la realidad de un país que es un estado fallido y que está liderado por un Trump que ha normalizado el enriquecimiento propio sobre la gestión.

Lo más parecido a un español de izquierdas…

No sé si lo dijo Josep Pla o no, pero lo de que nada se parece más a un español de izquierdas que un español de derechas es una verdad empíricamente comprobada. Pongo un ejemplo muy reciente: Ernest Urtasun, que echa mano de todo el repertorio tradicional de la derecha para justificar que el Guernica no puede ser trasladado temporalmente a Euskadi. Se lo reprochan hasta en Diario Red, el digital de Pablo Iglesias, que tiene su guasa, porque Podemos seguramente sea más centralista y jacobino, todavía, que Sumar. En la competición de antivasquismo y anticatalanismo, empatan, eso sí se lo concedo. Empatan todos.

España conquistando Euskadi

Sigo con otro ministro chupi de este gobierno español de coalición superprogre: Pablo Bustinduy ha estado esta semana en Eibar a poner su españolísima pica en Euskadi. Me da igual que sea con la bandera republicana a modo de capa de Superman: vino a reivindicar España con el alborozo añadido del PSE, esa franquicia socialista de una organización madrileña, que se suma a lo que toque mientras puedan cantar el “yo soy español, español, español”. La cobertura del evento que han hecho algunos medios que se autoprclaman como vascos, por cierto, es para mirarla con lupa. Parece que la luz de la izquierda ciega sin iluminar.

Tanto dolor, ¿para qué?

Este titular en RTVE me ha parecido devastador: “Atxurra Egurrola, el etarra que ordenó el secuestro de Ortega Lara, queda libre tras cumplir 30 años en prisión”. Tres décadas en la cárcel, perdiéndote la vida, por cometer delitos que han destrozado la existencia de familias enteras. ¿Qué sentido tiene? ¿A quién ha beneficiado esto? Porque a Euskadi, como país, no lo ha hecho. ¿Cuánto dolor hemos soportado y ha sido ejercido con crueldad por vascos que ahora son homenajeados? Lo que nos lleva a otra serie de preguntas a las que no pienso renunciar: ¿quién les homenajea? ¿Quién los justifica? ¿Quién los considera “sus” presos?

Mñe

No tengo pincel fino para esbozar esta realidad, pero esta noticia en Vozpópuli me hace torcer el gesto, cuando menos: “Sánchez abre una grieta en Occidente al apoyar los postulados de Xi Jinping sobre Taiwán. En un comunicado, China aseguró que el presidente del Gobierno apoyaba la anexión de Taiwán, postura que no fue verbalizada en público tras el encuentro”. También hace que se me tuerza el gesto que EE.UU. sea el más entusiasta defensor de una Taiwán completamente independiente de China, pero sé que el imperialismo, venga de donde venga, no trae nada positivo a nadie. Si Sánchez apoya a China, yo por lo menos dudo.

Con la iglesia ha topado

Me parece una magnífica noticia que la iglesia católica sea la piedra con la que ha tropezado Donald Trump. Como en toda la historia de la humanidad, cuando los que tienen peores intenciones empezaron a sobar a la iglesia, todo comenzó a ir mal. Así que, si León XIV sigue la línea que marcó Francisco, y se va alejando de los malvados, los prepotentes y los soberbios, será cada vez más, la iglesia de más gente. Y si Donald Trump sigue atacándola y provocando con cada embestida un cisma (qué curioso usar este término para hablar de la fuerza de la iglesia) entre sus seguidores creyentes, se convertirá en el refugio de las buenas personas.

Que no se flipen

Que no se flipen los españoles cuando “Xi sitúa a España en el ‘lado correcto de la historia’ ante la ‘ley de la selva’” (Público), porque el presidente chino es un dictador. No lo olvidemos. Y cuando dice que “tanto China como España tenemos principios y abogamos por la justicia”, se está pitorreando de algo, de alguien, o de todas y todos. Entiendo la presencia de Sánchez en el país del régimen, convertido en mercado y proveedor principal, y la omisión de las críticas al partido único, al sistema de chivatos, a la represión brutal y a la oligarquía económica vinculado a todo lo anterior. Pero para fliparse no es.

El efecto Hungría

“El efecto Hungría”, como lo llaman en Demócrata, tendrá una primera réplica en Andalucía, y beneficiará en un instante al PP: cargarte políticamente a los nazis, como Indiana Jones y como ha hecho la ciudadanía de aquel país, satisface, y hay mucha gente dispuesta a repetir. “Vox se desinfla”, que junto a que “Montero se estanca” provoca que “Moreno acaricia ya la absoluta”. Pero a corto plazo, esto va a provocar un problema al PP, que ha decidido vincular su futuro a los ultras que hoy mayoritariamente aborrecemos. Si el PP se queda a uno, dos o tres escaños de la absoluta, ¿a quién va a pedir los votos? ¿Y a cambio de qué?

No es tonto, es malvado

Donald Trump no ha perdido la cabeza ni es un tonto a las tres: es profundamente malvado, tanto que es incapaz de apreciar lo más básico. La puesta en escena de cómo recoge hamburguesas del McDonald’s en la puerta exterior del despacho oval, traídas por una repartidora a la que entrega cien dólares como agradecimiento, para demostrar lo buena que es su medida de eliminar los impuestos en las propinas, lo que permite a esa pobre mujer (votante de Trump, según dice él) pagar el tratamiento para el cáncer de su marido, es un ejemplo inmejorable de lo grotesco que es hoy el país del malvado Trump.

Vamos bien

Fernando Savater ha criticado duramente la política vasca siempre que esta iba bien: cuando se encaminaba al fin de ETA, cuando Ibarretxe hizo un plan plausible, cuando Jaime Mayor Oreja se metió una buena torta electoral… Ahora critica que el gobierno vasco reclame que el Guernica pueda ser expuesto en Euskadi. Se mete con Picasso, con la obra, a la que llama “el cuadrito”, con el PNV, recrea una conversación que puede ser perfectamente un invent y, por supuesto, llama a todos los vascos (a todos menos a él, que ha sido funcionario de la EHU): “Incurables aprovechateguis”. En resumen: vamos bien.

Era una Nikon, ¿y qué?

La mejor cámara es la que tienes en la mano. Si entiendes eso, vas bien. En general, el marquismo en fotografía nunca ha ido conmigo… más allá de la espiral en la que entras cuando compras tu primer dispositivo de objetivos intercambiables. Tampoco comprendo el “hate” a algunas marcas (yo también tengo mis menos preferidas después de usarlas). Así que me ha divertido mucho el reel de Kevin Álvarez, que se cachondea de quienes han criticado que en la Artemis II hayan usado una Nikon de hace diez años para fotografiar el planeta, fruto de una colaboración tecnológica que lleva activa desde los años sesenta. ¿Y qué?

Define «no a la guerra»

No critico que el gobierno de España mande una fragata a Chipre, ni que impulse la ampliación de las bases de Morón y Rota que usa EE.UU., ni que amplíe el presupuesto en Seguridad, explicando tanto el destino del dinero como de dónde lo sustrae (porque el dinero público es finito y si lo ponemos en un sitio no lo ponemos en otro). Lo que critico es que Pedro Sánchez instrumentalice la guerra y la paz, agitando con una mano una bandera blanca mientras, con la otra, firma esto que tuiteaba Miquel Roig: “El Gobierno aprueba 1.300 millones para Defensa por ‘necesidades ineludibles’ y oculta su destino”.

El mundo, en sus manos

Cuando los buenos recuperemos el control del mundo tendremos que hacer un análisis exhaustivo sobre cómo hemos permitido que malos y tontos se hayan hecho con el poder, el dinero y los recursos. Y arrancárselo todo, por supuesto, para que no volvamos a ver contradicciones insoportables como la que denuncia en Brian Allen en X: Donald Trump yendo a jugar al golf con sus amigos millonarios mientras en EE.UU. se dispara el coste de vida, el mundo sufre sus decisiones irresponsables o su nombre aparece en los archivos de Epstein. La ciudadanía tiene que reaccionar allí en las elecciones legislativas de mitad de mandato.

Las seguidistas

No me escondo, mi primera opción era titular este parrafito así: “Las tontas útiles”, pero me he cortado. Eso es lo que me ha sugerido este bluit de Julián Macías: “Ayuso fue a New York, al premio a Milei del medio sionista Algemeiner, incluyéndola en la lista de las 100 personas que más apoyan Israel. Aparece junto al director del Mossad y el jefe del IDF. Milei dijo ‘soy presidente más sionista de la historia’ y ‘vamos a ganar la guerra’”. Ese es el modelo de Díaz Ayuso: seguidismo a Israel y a EE.UU., y por extensión, el de Javier de Andrés, que se pelea por ser el alumno aventajado de la madrileña. ¿En esto también? Que lo diga.

Los amigos

Hablamos de Irán, de Trump y Netanyahu porque son mala gente, pero poco hablamos de esto que hemos encontrado en Diario Socialista: “Arabia Saudí bate récords de ejecuciones con más de 1.130 personas decapitadas en cinco años”. Con un poco de mala leche, redirigen así el tema: “Pedro Sánchez se solidariza con el príncipe Mohamed bin Salman por las represalias iraníes contra bases de EE.UU en suelo saudí, mientras la tiranía wahabí acumula 356 ejecuciones solo en 2025 y occidente guarda silencio”. Y bien escrito eso de “tiranía”, porque hablamos de Oriente Medio como si no fueran dictaduras hereditarias de puño de hierro.

Ojalá sea el último tuit

Cada día intento escribir una columna libre de tuits. La red social de Elon Musk es un pozo de mierda, o lo que es lo mismo, una colección interminable de mensajes de extrema derecha debidamente dirigidos. Aunque a veces hay cosas interesantes, como las que escribe Miquel Roig, descubrimientos como el de Brian Allen o pistas interesantísimas como esta que deja Javier Lacort: “Las Ray-Ban Meta envían a una subcontrata en Kenia lo que captura la cámara cuando usas Meta AI. Sus trabajadores han visto desnudos, sexo, números de tarjetas de crédito… Y no es por un fallo. Es el sistema funcionando exactamente como está diseñado”.