Mucho más lógico

El cambio que habrían hecho en las aportaciones de los representantes de Podemos a su partido y que explican en La Política Online me parece correcto y mucho más realista: de ganar los famosos tres salarios mínimos a aportar el 20% de lo ganado (como máximo, según este medio). Eso, sí, la manera de hacerlo (bastante opaca) y la justificación (que también puedan aportar al partido quienes ganan menos de tres veces el SMI) es un disparate, porque el resultado es que quien más gana, más aporta, sí, pero más se lleva a su cuenta corriente. Y eso es lo lógico y lo progresista. Lo demás es populismo y cinismo.

Los socios de Ayuso

Un buen ejemplo de cómo está la política española hoy es que nos estamos centrando en la pugna entre dos políticos de mira corta, lengua larga y decisiones discutibles como Isabel Díaz Ayuso y Pablo Iglesias. Pero es que el segundo no es alternativa de la primera, sino la cuarta o quinta opción política. Después, hablamos mucho de la posible desaparición de Ciudadanos pero todos dan por hecho que Vox será el socio del PP. Y el número dos de la candidatura de ultraderecha, según El Plural, es para Jorge Cutillas, “detenido acusado de apedrear varios autobuses llenos de niños vascos” en 1982.

Correcto

El gobierno más progresista de la historia de España, según quienes forman parte de él, está dando que hablar más por sus pugnas internas y sus maniobras partidistas que por su gestión. Por eso cuando conseguimos rescatar una noticia sobre lo que hacen, la compartimos, porque es como un mosquito envuelto en ámbar con una gota de sangre de dinosaurio en su interior: “Consumo prepara un aluvión de denuncias a aseguradoras, bancos y aerolíneas por negarse a poner teléfonos gratuitos”. Esta noticia de El Independiente es buena sin apostillas. Tanto como escasa en el torrente que desde el propio gobierno español activan.

La tele

Esta Semana Santa ha habido más noticias que las derivadas del coronavirus y la final de Copa. Por ejemplo, la denuncia televisiva de Rocío Carrasco del maltrato que había sufrido por parte de su pareja. Ese discurso en televisión generará muchos análisis que yo soy incapaz de hacer, pero me quedo con este dato: “Las llamadas al 016 de violencia machista suben un 42% tras la emisión del caso”. La profesora de Comunicación Audiovisual, Estefanía Jiménez, recordaba cómo “en los 90 se emitió una telenovela en la que la protagonista tenía cáncer de mama. Las autoexploraciones se dispararon. Que la tele está muerta, dicen”.

La globalización cierra el círculo

China no es el último paso de la manufactura barata: Myanmar, Vietnam, Indonesia e incluso México son los países que utilizan las industrias chinas para fabricar sus componentes a un precio menor que si lo hiciesen en la propia China, según Magnet. Nosotros mismos, en Euskadi, fuimos parte de ese proceso de abaratamiento de la mano de obra. Vinieron por el precio más bajo pero intentamos darles argumentos con el buen hacer y la seriedad. En eso consisten las oportunidades de un mundo globalizado o, simplemente, que parece más pequeño gracias a la tecnología y los grandes transportes.

La política de fichajes

Es normal que los partidos hagan fichajes para sus listas electorales y quieran llamar la atención cuando alguien inesperado se ha subido al barco. Pero no es normal que las listas de un partido se hagan a golpe de fichaje. Porque un partido es puramente instrumental, es el medio para llegar a un fin. Y toda herramienta tiene que estar a punto para trabajar adecuadamente. Los partidos y las listas de aluvión acaban como Ciudadanos y como lo hará Podemos antes de lo que pensábamos todos si Iglesias insiste en su política de show: ayer un mantero, hoy un taxista contra Uber. Eso no es dar voz, es usar la de otros.

Madrid: cañas y tapas

Isabel Díaz Ayuso siempre ha despreciado la pandemia: no le han importado los contagios ni las cifras trágicas. Lo suyo era mantener la actividad. Pero no la de los bares, sino la suya propia como punta de lanza de “lo liberal” contra el gobierno español. Sin embargo, su menosprecio le puede salir muy caro: queda mucho para las elecciones y la comunidad de la capital española está ya “descontrolada” porque “se multiplican por 5 los contagios y repuntan los muertos” (El Plural). Estas solo son las cifras al inicio de la oleada de turistas europeos que llegan a Madrid a desfogarse, beber, comer gritar y lo que surja.

El turismo, en jaque

Pocas veces lo de “en jaque” es más adecuado: el sector turístico vasco, español y mundial está en peligro pero aún le quedan unos pocos movimientos para dar la vuelta a la situación. Esta Semana Santa supone una inyección no de la vacuna pero sí de un paliativo a la espera de la inmunidad. Después de arriesgarnos para salvar a tantos sectores también le toca al turismo. Otro movimiento es el de las ayudas públicas, pero este también puede estar tocado por la gestión, o todo lo contrario, del gobierno español: “Temor de las hoteleras a que SEPI dilate los rescates tras el escándalo Plus Ultra” (La Información).

Y el comercio mundial, casi

Una cuadrilla de egipcios ha sido la que ha logrado desatrancar el enorme carguero que atascaba el Canal de Suez. Miquel Roig nos los ha mostrado a muchos retuiteando a Mohammed Soliman, que es quien había compartido en Twitter el vídeo del momento de la liberación: ese grupo de hombres que saltan en la cubierta de lo que parece un remolcador ha permitido que el comercio mundial continúe. Esto también es la globalización, que tan lejos nos ayuden tan cerca y al revés, que las industrias auxiliares estén o estemos en todos los países del mundo, que esa alegría sea la nuestra.

Viviendo un sueño

Pertenezco a la generación que desde 1984 a 2009 atravesó el desierto con el Athletic. Después, tuvimos que esperar hasta 2015 para levantar aquella Supercopa que nos dieron en Camp Nou como si nadie quisiera. En 2012 vivimos a lo loco y lloramos como niños. Pero este 2021 ya llevamos una de las pequeñas y tenemos dos oportunidades a partir de mañana para llevarnos las grandes copas. Estamos viviendo un sueño, pero es incluso más que eso: el Athletic es lo que nos anima en medio de todo este horror, y pienso exprimirlo y disfrutarlo. Me alivia que mañana no haya periódico porque yo libero ya al hooligan que hay en mí.

Ya está bien de acontecimientos

La venta de Euskaltel es el enésimo acontecimiento que vivimos estando ya agotados. Por supuesto, los mismos parlamentarios, periodistas y tuiteros de cabecera que te hablan en Euskadi de derechos humanos, gas, TAV o pandemia, opinan ahora sobre la OPA. Mientras tanto yo estoy cada vez más cerca del guionista vasco Raúl Díaz, que tuiteaba: “Veo mucho tuitero que solo escribe de política. Ya sabéis: cabreo, mismo tema al unísono, ponzoña… No sé si pretenden movilizar o molestar. A mí suelen provocarme tristeza. Me pregunto si les pagan, si se ven como gurús… Yo deseo que sean bots porque si no, vaya vida, colega”.

La verdad es esta otra

Héctor Barnés explica muy bien en El Confidencial lo que nos pasa a muchos: “Empieza a abundar la sensación de que nos sacrificamos para que otros tengan barra libre para hacer lo que quieran: la solidaridad se ha convertido en un ‘tonto el último’”. Es así de sencillo y desmotivador: quienes intentamos cumplir somos los que mantenemos el equilibrio. Si todas y todos hiciéramos lo que nos dé la gana (y son muchas y muchos los que lo hacen) estaríamos muertos. Pero si los que salen, trampean, se creen más listos y pasan de todo se justifican con que están cansados, los que cumplimos lo estamos más.

El milagro de Ayuso

El milagro de Isabel Díaz Ayuso no tiene nada que ver con mantener la actividad del sector servicios mientras avanza la pandemia. El milagro que obra la presidenta de la Comunidad de Madrid consiste en desviar la atención de las cifras y conseguir que nos fijemos en las barbaridades que dice. Pero esta es la situación real: “Dramáticos datos en Madrid, botellódromo de Europa: Ayuso reconoce casi 3.000 nuevos contagios pero no actualiza el número de muertos este fin de semana” (El Plural). Información que se suma a la de que Madrid aporta 4 de cada 10 nuevos positivos en España.

Pero qué tomadura de pelo

El pasado domingo las bases de Podemos ratificaron que Pablo Iglesias será el candidato de Podemos a la comunidad de Madrid. Lo hicieron después del anuncio del vicepresidente español, después de que Podemos explicara que la anterior cabeza de lista iba a ser relevada, después de que el propio Iglesias haya nombrado sucesoras en su vicepresidencia, su ministerio y su escaño en el Congreso, y se haya despedido desde la tribuna de oradores. ¿Y ahora nos quieren vender un proceso democrático interno? ¡Venga ya! Ojalá se acabe pronto la moda de tratar a la ciudadanía como una audiencia infantilizada.

¿Qué impide la Policía?

Muchas cosas van mal en España si entre dos grupos de manifestantes, uno de franquistas y otro de mujeres que muestran la parte superior de su cuerpo, la policía detiene a las integrantes del segundo. Ya sé que la de los fachas era una manifestación permitida y las Femen fueron a reventarla, pero la foto no puede ser más elocuente: entre fascistas y tetas, las autoridades españolas actúan contra las tetas. Lo que demuestra que los franquistas, cuyo derecho a exhibirse es aceptado primero y protegido después, pueden tener razón: en el fondo, España ha sido maquillada, pero sigue siendo rancia.

Cuarto día, cuarto traspié

Pablo Iglesias se ha debilitado. Lógico: ha demostrado que carece de visión política. Tiene tantas dioptrías que es incapaz de ver que un escaño en la Asamblea de Madrid no merece abandonar una vicepresidencia del gobierno español. Y cuando uno primero siembra vientos y, después, muestra que se ha olvidado del paraguas del criterio, por lo que es claramente débil, la tempestad va a por él. Así que, sí, en solo unos días Ábalos se la ha jugado en Vivienda y Calviño con la reforma laboral. Iglesias ya tiene los dos pies fuera del gobierno, así que puede que no haya más ajustes de cuentas, pero a la política se llega con gafas y paraguas.

Ha quedado claro

Si un presidente es capaz de entregar su departamento de Educación a Vox da igual lo que haga después, ya ha dejado claro el tipo de político que es. Ha sucedido en Murcia y es una de las consecuencias de la moción de censura fallida, la que inició el larguísimo Sainete protagonizado por Iglesias, un actor en decadencia. Pero no la única, porque un gobierno autonómico menor ha hecho que todo estalle: Ciudadanos se precipita pero por el sumidero, el futuro de Podemos se complica, PP y PSOE se refuerzan absorbiendo lo que pierden los anteriores, y Vox coge aire y un departamento de Educación, consumando este absurdo.

Precisamente les falta educación

Vox es una especie de colector: primero recogieron a los fascistas que pulularon por la Falange o el PP de Aznar. Con este núcleo duro se dedicaron a recoger a quienes no se enteraban de nada y a quienes se engorilaban ante la perspectiva de una pseudodictadura olvidando cómo fue la de verdad. No hay una sola manifestación de Vox, en el sentido amplio de la palabra, que hable bien de ellos. Lo hemos comprobado en Sevilla, en otro de sus mítines encubiertos: “Simpatizantes de Vox llaman ‘puta’ y ‘zorra’ a una periodista” (El Plural) porque, para ellos, una fiesta también va de cebarse con lo que odian. Lo dicho: fascistas.

Hoy es 20-M

Marcelino Madrigal avisaba en Twitter de que el 20 de marzo, es decir, hoy, hay convocadas en varias capitales del mundo manifestaciones de ultras y negacionistas de tendencias de derechas. En realidad, Madrigal rebatía la noticia de El Español que hablaba de manifestaciones “de ultraizquierda”, argumento que han copiado otros diarios como La Razón. Pero a estas alturas, lo que diga El Español es lo de menos salvo para quienes le necesitan para hacer los coros: Pedro J. Ramírez ha fracasado en su intento de montar un digital que sea referencia de algo o alguien salvo sí mismo y su clac.

Cantó está amortizado

En República.com leemos este otro titular: “Toni Cantó no descarta ir a un mitin de Ayuso y llama al ‘voto útil’ ante la ‘desaparición’ de Cs en Madrid”. Este digital no es el único medio que convertido en noticia la última llamada de atención de Cantó. Pero me temo que su camino se ha agotado: Cantó no tiene nada que ofrecer en política y, sí, puede que el PP le exprima las últimas gotas en campaña pero no creo que vaya más allá. ¿Quién va a confiar en un tipo que salta de partido en partido despreciando a quienes han sido sus compañeros de filas? Me temo que el telón esta vez cae sobre los escaños que ha ocupado.

No lo contamos bien porque no queremos

Yo solo soy un columnista. Un columnista atípico, además, porque no puedo elegir libremente el tema y reflexionar buscando mi propio estilo. Me limito a cazar cinco noticias y a exponerlas con un breve comentario, lo que da de sí este párrafo. Es decir: no puedo profundizar. Pero hasta yo sé que cotizo para los que ya están jubilados, no para mí cuando me libre de las obligaciones. Igual que sé que los medios que refuerzan mensajes capciosos, como este titular en La Información, o tienen motivaciones políticas o son unos irresponsables: “El 61% de los jubilados cotizó el doble de años de los que cobrará su pensión”.

Y con las condiciones actuales, menos

Del mismo modo que conozco lo básico (que cotizo para otros, no para mí) tengo criterio para saber que las intenciones del gobierno español (el del PSOE y Podemos) es que cuando nos toque cobremos menos con cambios en los años del cálculo de la pensión, por ejemplo. ¿Por qué? Pues porque cada vez cotizamos peor: la nueva economía, basada en el modelo de Uber o Glovo, impide que haya calidad en el trabajo, el sueldo y la cotización. Así que las de la defensa global de los derechos laborales, como está pasando con los modelos de negocio esclavistas de las empresas mencionadas, son muy buenas noticias.

Estos no tienen problemas

Evidentemente, no es una casualidad que las y los 52 diputados de Vox oculten al Congreso su declaración de intereses económicos. Es una decisión de grupo que parece basada en dos pilares: una apuesta por reducir la transparencia y la necesidad de ocultar algunos patrimonios. Con la ausencia de las 52 declaraciones nadie echa de menos algunas que podrían dar que hablar, claramente. Y hablaríamos de ellas porque comprobaríamos que algunos simpatizantes del franquismo hoy tienen buenos motivos económicos y patrimoniales para defender un modo de pensar y unas actuaciones fascistas.

Felipe VI no es responsable

Esta España de Vox se explica con esta otra España: un medio digital claramente progresista, muy bien informado de la actualidad del PSOE, ha explicado que la Familia Real española la componen Felipe VI, Letizia Ortiz y sus hijas, que los cuatro se vacunarán cuando les corresponda y que el actual jefe de Estado “no es responsable de los actos de sus hermanas (…) que no reciben asignación pública” (El Plural). ¿O alguien se había pensado que la prensa iba a pedir responsabilidad al Rey? Las críticas a los monarcas son solo un entretenimiento: lo sustancial sigue atado y bien atado. Y nadie lo discute realmente.

La crisis del FC Barcelona

Escribo esta columna sin saber si el Athletic será finalista de la Copa por segundo año consecutivo, que es lo único que me importa realmente del fútbol hoy. Pero no puedo sustraerme a esta noticia de La Vanguardia: “El Barça de Bartomeu cedió datos de los socios a I3 Ventures para combatir a los críticos”. Como bien recordaba Aner Gondra en Twitter: también Rosell estuvo en la cárcel y luego fue declarado inocente. Pero las decisiones de Bartomeu, sean o no delito, retratan al personaje y lo invalidan hasta para su vida civil. Nunca he entendido qué gana quien se mete en estos líos.