A EH Bildu se le puede hacer larga la semana

El lunes, Pello Otxandiano hablaba de punto de inflexión, el martes, de “una escala desconocida” en la construcción de VPO en la CAV (como si el porcentaje de vivienda protegida respecto al parque total no fuese casi el triple que en el resto de España y mayor que en Europa), y ayer mostraba un libro, en su habitual tono de maestrillo, para no hablar de lo que importa: los municipios gobernados por EH Bildu en Gipuzkoa son los que menos suelo ceden para que el Gobierno Vasco construya VPO (lo sacaban en Diario Vasco y lo recoge Estepan Lauaxeta en X). De promover esa vivienda protegida, motu proprio, ni hablamos. Ni habla.

¿Qué es especular?

Dice Ibai Llanos que, en su famosa velada de boxeo entre influencers, él peleará contra los especuladores inmobiliarios. Ibai se rodea de “traders” que invitan a invertir en todo lo que dé dinero rápido, fondos buitre, incluidos. Y en el acto del lunes, Pello Otxandiano habló después de Óscar Matute. Entonces pienso: ¿qué es especular? Pues además de “efectuar operaciones comerciales o financieras con la esperanza de obtener beneficios aprovechando las variaciones de los precios o de los cambios”, la RAE en su primera acepción dice: “Reflexionar en un plano exclusivamente teórico”, porque la práctica, ya lo vemos en ambos casos, es bien diferente.

¡Qué necesidad!

Según las encuestas, Juanma Moreno este domingo obtendrá una mayoría absoluta que le permitirá gobernar sin el yugo (y las flechas) de Vox. Veremos. De momento lo que sabemos es que esta última semana de campaña (esa en la que lo más importante es no cometer errores) ha lanzado una canción interpretada por él. Riesgo máximo en un 2026 en el que puedes pedir a una inteligencia artificial que, con la misma música e incluso con la misma voz, te cante otra letra. Yo no soy un buen creativo, pero Andalucía rima, por ejemplo, con “mamografía”, y “la mejor tierra del mundo” puede ser sustituido por “el PP te birla lo público”.

¿Qué buscaba Pedro Sánchez?

Pedro Sánchez ha quemado a Pilar Alegría y María Jesús Montero, cuyos futuros políticos son hoy más complicados que nunca, después de haber abandonado los ministerios para ser vencidas con contundencia por el PP. ¿Por qué? Pues llevo tiempo pensando que Sánchez está enviando a las cruzadas a quienes pueden sonar para reemplazarle a medio plazo, reforzando la sensación de que el PSOE es él. Y nadie más que él. La estrategia se ha demostrado electoralmente desacertada, políticamente contradictoria pero estratégicamente beneficiosa a quien quiere perpetuarse como la alternativa a la extrema derecha abanderando el caos.

15 años del 15-M

Quince años después del 15-M, Pablo Iglesias tiene un chalet, Íñigo Errejón se ha destapado como un machirulo, Irene Montero salta de escaño en escaño buscando su supervivencia, Izquierda Unida intenta salirse de Sumar sin volar por los aires lo que queda de la izquierda a la izquierda del PSOE, y los indignados se refugian en la extrema derecha. Dicho todo esto, no podemos ni sugerir que aquella acampada, aquella oleada de indignación, aquel movimiento épico, fuese un éxito. Más bien, todo lo contrario. Eso, sí, algunas y algunos llevan viviendo de contertulias y contertulios, y comentaristas de la actualidad, desde entonces.

Dice alto y claro que es mala persona

Detrás de la cuenta en X conocida como “Invertir es vivir” (qué hortera, tú) se esconde Gonzalo Candela, al que podemos considerar autor de este mensaje: “Lo voy a decir alto y claro: no estoy de acuerdo en que se me obligue a financiar unos servicios públicos que no quiero utilizar. Personalmente, voy a hacer todo lo que esté en mi mano para reducir (legalmente) el pago de impuestos”. Lo que dice alto y claro Candela es que es mala persona, además de no muy listo. “No es tonto porque ha ganado mucho”, dirá algún cándido. Pues no, hay que empezar a disociar esas ideas porque para hacer mucho dinero solo hace falta tener dinero.

Estamos rodeadas y rodeados

Esta noticia en El Diario da miedo: “El peaje que Vox exigirá a Azcón para darle su apoyo: medidas xenófobas, acoso a las ONG o bajadas de impuestos. La extrema derecha, que ya ha dejado claro que quiere entrar en el Gobierno de Azcón, buscará impulsar medidas regresivas en el ámbito educativo o social, y ultraliberales en lo económico”. El PP de Alberto Núñez Feijóo va a tragar con esta laminación de la igualdad solo por poder, y Pedro Sánchez va a estar encantado con la situación. Ambos lados de la misma moneda debemos tenerlos en cuenta en Euskadi: estamos rodeados de maldad y de quien celebra la maldad porque le beneficia.

Simplemente, Podemos

El editorial de Diario Red, el digital que dirige Pablo Iglesias, es un compendio estupendo de lo que Podemos no ha entendido. Ni una línea de autocrítica después del desastre en Aragón; sobre la propuesta indefinida de Rufián, asegura que lo que daña a la izquierda es hablar de sí misma para, a continuación, hablar largamente de la izquierda; critica el uso de programas como el de Ferreras, en los que Pablo Iglesias se hizo con su popularidad; e incluso habla de que “hace falta una izquierda —como la que hubo en la legislatura pasada— con autonomía política respecto del bloque de poder”, legislatura en la que Iglesias era vicepresidente.

¿De qué habla Mouliaá?

En el asunto de Íñigo Errejón y Elisa Mouliaá hay varios elementos que me preocupan: me preocupa el mensaje que reciben las mujeres que se han sentido acosadas por hombres con poder, con tantos vaivenes y declaraciones sin el tono y el contenido adecuados; me preocupa, por supuesto, la impunidad con la que actuó el propio Errejón, en una izquierda (entre varios partidos) que toleró, cuando menos, comportamientos babosos; y me preocupa lo que denuncia en sus declaraciones la misma Mouliaá. ¿Qué presiones percibe y recibe? ¿Dónde y cómo? ¿Por quién? ¿Es el machirulismo transversal? ¿Y de la hipocresía no hablamos?

Para variar, un discurso

He echado un ojo a las redes de las y los europarlamentarios vascos sobre el debate de la regularización que el PP ha llevado a Bruselas y ha acabado en circo. Idoia Mendia no lo menciona, Javier Zarzalejos lo resuelve en un tuit, Pernando Barrena ha montado un podcast para que otros hablen de migración y la única que muestra un discurso al respecto es Oihane Agirregoitia: recuerda las seis regularizaciones que han hecho PSOE y PP en España, que su partido, el PNV, está a favor pero no por decreto, entra al fondo (la demografía en Europa) y sentencia: “Euskadi merecen más planes integrales y menos titulares”.

No fue un mal día para Sánchez

Podrán machacarnos con la torta política que las y los aragoneses han dado a la exministra Pilar Alegría y al PSOE. Pero la realidad es que la derrota en las últimas elecciones no hiere a Pedro Sánchez, que va a presentarse, otra vez, como la única opción contra un PP cada día más en manos de Vox. Porque una cosa es ver a Feijóo de presidente y Abascal, de comparsa, y otra que un político blandengue esté en manos de una fuerza ultra que parece no tener techo. Por si fuera poco, Elon Musk, que es tonto, “vuelve a cargar contra Pedro Sánchez tras la derrota del PSOE en Aragón” (El Periódico). El de ayer no fue un mal día para el líder socialista.

¿Qué podía salir mal?

Pese a la victoria electoral en Aragón (las elecciones las gana el partido por el que los demás se cambiarían), tienen un problema más grave en Génova que en Ferraz. Esto es indiscutible. Ya era innegable, de hecho, el viernes, cuando supimos que el PP había contratado a Vito Quiles y a Los Meconios (un grupo de música con el que contaba Vox por sus letras revisionistas) para la recta final de la campaña aragonesa. ¿Qué podía salir mal? Pues todo lo que salió mal: el PP ha dado un paso más hacia un monte yermo en el que, pasado el Rubicón, solo queda Miguel Tellado defendiendo la contratación de Quiles. Y Díaz Ayuso, por supuesto.

Quina hòstia, tú

Cito a Rita Barberà para presentar este titular en Infobae: “‘Se Acabó la Fiesta’ de Alvise triplica en votos a Podemos en Aragón, pero ninguno de los dos consigue entrar en las Cortes”. Quina hòstia, tú, como diría la alcaldesa de Valencia. La victoria incontestable de Vox se ha llevado por delante al agitador ultra, vale, pero a Podemos le ha arrastrado su propia soberbia. Las y los de Belarra, Montero e Iglesias “no han llegado al 1%” y, por supuesto, han perdido su último escaño en Aragón, donde llegaron a tener quince hace diez años (que en política española es muchísimo, no vamos negarlo).

Son millonarios e idiotas

Tenemos que dejar de pensar eso de que “tan tonto no será si ha ganado mucho dinero”. Los millonarios de hoy demuestran que para serlo solo necesitan dos características: tener mucho dinero y ser un sociópata de mierda. Dicho esto, vamos con el tonto nuestro de cada día: no voy a valorar el mensaje de Trump en su red social cargando contra Bud Bunny y demostrando, una vez más, que como buen idiota que es desprecia aquello que no es capaz de comprender. Prefiero quedarme con el sentido del humor de El Mundo Today: “Donald Trump pregunta cuándo se pasará Bad Bunny por la Casa Blanca para regalarle el Grammy”.

No desprecio lo que no entiendo

Voy a ser muy cuidadoso con mis próximas líneas porque no entiendo muy bien lo que pasa por la cabeza de Elisa Mouliaá y, ante esto, no voy a hacerme un Trump y despreciarlo. Primero me entero de que vinculó en X el fallecimiento de una niña con el karma porque su madre se ha metido con ella en su proceso contra Íñigo Errejón. Y yendo al fondo del asunto, se ha retirado del proceso… Y ahora critica que también lo haga la fiscalía: “¿Pero qué vergüenza es esta?”, clama (El Economista). Insisto en que no entiendo lo que hizo y dijo, lo que hace, dice y tuitea y, precisamente por eso, no lo valoraré, pero sí lo señalo.

La ejemplaridad

Arnaldo Otegi hablando de ejemplaridad suena a Alberto Núñez Feijóo hablando de ejemplaridad. De lo suyo gastan, y seguro que en España a ambos les compran el relato, pero en Euskadi nos acordamos, en el caso del PP, de cómo está pagada su sede; y en el caso de EH Bildu, de dónde vienen muchos de sus representantes y dirigentes. Cuando Arnaldo Otegi militaba en ETA, ¿de dónde salía el dinero? ¿Y de la “caja B”, esa que servía para resistir mientras el cabeza de familia comía maco, cuándo vamos a hablar? Ahora de lo que Otegi quiere hablar es de ejemplaridad y “cero corrupción”, mirando a España, claro.

El entorno

Sigo con las comparaciones: cuando pensamos en el entorno de aquel Aznar de la mayoría absoluta, pensamos en corrupción. Cuando pensamos en aquel Podemos de Errejón, Iglesias y Monedero, pensamos en el machirulismo coral que luego hemos conocido. Y cuando pensamos en Ábalos, Koldo García, Cerdán y, ahora, Paco Salazar, pensamos que el entorno de Pedro Sánchez no puede ser un golpe de la mala suerte. Somos personas adultas y sabemos cómo funcionan los grupos humanos: alguno que siempre te pide tabaco y nunca lo compra siempre hay, pero los que buscan bronca suelen ir vestidos para la ocasión.

El estilo

Cambio de párrafo por necesidades de la maquetación, porque me toca hablar, de corrido, de otro grupo de personas que mejor si lo ves de lejos: “‘El machismo de un diputado de Ayuso frente a Más Madrid: ‘Veros así me pone, me pone, me pone mogollón’”, titulan en El Plural sobre el discurso y la actitud chulesca de Alonso Bernal, representante del PP en la asamblea de Madrid. Lo de Ayuso, evidentemente, tampoco es casual: ni la presencia inevitable de Miguel Ángel Rodríguez, ni lo de su entorno, ni lo del gestor de un hospital público que pedía alargar listas de espera para beneficiar a su empresa privada, ni lo del que se pone mogollón.

La puta guerra

Cierro el círculo: no es casual que en la España política podamos escribir varios párrafos hablando de miserias humanas que se van juntando hasta hacer montoncito y que, subiéndose en él, alcanzan el poder. Si alzamos la vista, por desgracia, lo que vemos es aún más terrible: Javier Espinosa muestra en X un misilazo sobrecogedor sobre población civil: “No es Gaza sino Ucrania pero el espíritu y el ideario que anima a los dos ejércitos agresores, el ruso y el israelí, es el mismo”, aclara con tino. Abramos los ojos, dejemos a las mentes pequeñas enredarse con las cosas menores y distingamos entre el bien y el mal, antes de que sea demasiado tarde.

“Esclavos del scroll”

Si no tuviese que mantenerlo por motivos laborales, desinstalaría Instagram. Su scroll infinito es la mayor mierda para la mente que se ha inventado, junto al de TikTok o los shorts de YouTube. Al respecto, me ha gustado esto que he encontrado en Público: “En una encuesta con más de mil personas, un 18% afirmó tener una adicción a esta red social, pero solo un 2% mostró síntomas reales”. De hecho, las “científicas hacen hincapié en la necesidad de diferencia entre hábito y adicción”. Lo que tenemos son malos hábitos que nos llevan al pozo sin fin de guano. Si nos alejamos del móvil ganamos. Realmente, es así de fácil.

El votante que se informa

Esto que escribe Eduardo Bayón en Bluesky es muy, pero que muy inetersante: “El votante de la ultraderecha catalana se informa más que el resto. El problema es cómo se informa. Hay un predominio absoluto de las redes sociales sobre la televisión. También pasa en Vox o la CUP. Es la principal diferencia entre partidos tradicionales y emergentes/rupturistas”. El analista establece una relación directa entre la intoxicación informativa y el voto a los extremos, lo que explica el interés de la extrema derecha, precisamente, en despreciar a los medios tradicionales, los que informamos. Por eso quien puede debe prestigiarlos.

Un historión

Esta pieza en la BBC es de las que merece una lectura dominical: “Las autoridades en Dinamarca nos quitaron a nuestros bebés tras una prueba de aptitud parental y ahora luchamos para recuperarlos”. La denuncia la hace Keira, una groenlandesa, y aunque la prueba de aptitud se aplicaba en toda Dinamarca, según la BBC, el resultado era especialmente alto en Groenlandia, precisamente. Entre otros motivos, por la redacción compleja y en danés para una población no habituada a relacionarse en ese idioma. El relato de las madres que podían pasar dos horas con su recién nacido antes de entregarlo por no ser “aptas” es terrorífico.

Otro

Este domingo está lleno de historias que merecen atención, como la que cuenta Almudena Ariza en X: “Un juez francés de la Corte Penal Internacional, Nicolas Guillou, está viviendo un auténtico calvario porque EE.UU. lo sancionó tras autorizar las órdenes de arresto contra Netanyahu y Yoav Gallant, ex-ministro de Defensa israelí, por los crímenes en Gaza. Desde entonces, no puede usar Google, Apple o Amazon, ni reservar hoteles, ni pagar con tarjetas, ni abrir cuentas bancarias. Europa entera le cierra las puertas por miedo a Washington. Un juez europeo, en suelo europeo, ‘económicamente borrado’ por hacer su trabajo”.

“Yo sí te creo”, a veces

Los buenos periodistas son los que cazan buenas historias y las escriben bien. Pero hay otros profesionales que son necesarios en los medios, como los que titulan con acierto. Y no me refiero al odioso clickbait ni a los divertidos titulares que buscan los periódicos deportivos. Me refiero a esto: “Errejón reprocha al juez que asuma sin pruebas la versión de Mouliaá” (El Independiente). En pocas palabras muestra una contradicción llamativa, la del fundador de Más País como representante que fue de esa izquierda que gritaba: “Hermana, yo sí te creo”, para dejar claro que solo con la denuncia tenía que bastar. Pues Errejón no opina lo mismo.

Hablemos de esto

He pensado mucho si debía plasmar o no en la columna mi opinión sobre este tema. Porque opinión sí tengo, como todas y todos: “El 45 % de las 169 plazas de la OPE de difícil cobertura de Osakidetza sigue sin cubrirse” porque “75 adjudicatarios han renunciado a la plaza o han solicitado una excedencia” (Orain). Creo que, como sociedad avanzada, igual que estamos revisando algunas ideas preconcebidas, podemos criticar, por fin, a las y los profesionales de la sanidad. Igual ellas y ellos tampoco hacen todo bien, igual tienen la sartén por el mango más de lo que pueden, igual esas renuncias y excedencias son, claramente, una vergüenza.