Retrátate tú ahora

El PSOE y Sumar han inflado el globo de la vivienda, han hecho de ello el principal problema, han querido lanzar la conversación y condicionarla con sus lemas de campaña y una ley (aprobada por EH Bildu) que no resuelve nada pero que fue muy eficaz como reclamo electoral. Y ahora ese globo les ha estallado en la cara. No hay mejor prueba de lo desnortado que está el gobierno español: “Yolanda Díaz llama a manifestarse contra el Gobierno del que forma parte: ‘Que se movilicen mucho y más’” (La Voz de Galicia). El mismo gobierno que lleva dos legislaturas lanzando temas a sus socios para se retraten tiene que sacarse ahora un selfie muy incómodo.

Una ley útil, de todos y para todos

España necesita una ley de vivienda útil para la ciudadanía, y no útil para los partidos durante una campaña electoral, como la que aprobaron EH Bildu, PSOE y Sumar, con un objetivo refalsado. Y es absolutamente imposible conseguirla en unas horas, con la presión de “la calle” y con la sensación de descontrol que tienen los partidos del gobierno. Una negociación de ese calado para proteger a inquilinos y caseros necesita tiempo y generosidad, no dos decretos “para satisfacer a ambos lados del alero” (Euronews) como si no tuviesen que votarlos el viernes en el Congreso el resto de partidos del bloque de la investidura.

No todos los desahucios son como el de Maricarmen

De hecho, ni siquiera el desahucio de Maricarmen es como nos quieren hacer creer: ella era una mujer conocedora de su situación y con recursos para haberse evitado el viaje de ida y vuelta. Pero insisto: eso da igual. Lo importante es lo que su caso ha dejado a la vista y que avergüenza a los partidos que se autoproclaman progresistas. Me centro: en EPData muestran que en el primer trimestre de 2026 hubo en España 4.005 desahucios. En todo 2025, 24.540. Pero no todos para otorgar la vivienda a unos especuladores que multiplicarán el precio del alquiler: hay muchos pequeños propietarios que solo quieren echar a un jeta. Así de claro.

Lo fácil

Perjudican al mercado de la vivienda quienes favorecen a los especuladores porque quieren y quienes aseguran defender a los perjudicados y lanzan ambiciones como si no tuviese consecuencias: “Los acampados no se irán hasta que el Gobierno apruebe contratos indefinidos de alquiler” (El Imparcial). Vamos a ver: ¿quién va a poner su piso en alquiler de modo indefinido? Irene Montero aseguró que los precios tenían que limitarse por ley. ¿Quién va a poner sus pisos en alquiler por 500 euros? Las medidas populistas reducen la oferta drásticamente, pero para el tuit, oigan, quedan de maravilla. ¿Qué es lo importante?

Yo vuelvo, como la mula al trigo

Con mi infinita ignorancia, a mí se me ocurre una idea para mejorar un poco la situación: prohibir los Airbnb. Me remito a la cifra que he encontrado en Madrid Actual y que Borja Carabante, del ayuntamiento de la capital española, ha presentado como un buen dato: en Madrid hay 13.431 pisos turísticos, frente a los 22.435 en agosto de 2024. Si hasta el PP presenta esa reducción como una buena noticia, ¿reducirla a cero no sería la mejor novedad? ¿Cómo afectaría al mercado de una ciudad que hubiese 13.431 viviendas disponibles, simplemente, para vivir? ¿Estamos dispuestos a que los hoteles sean todavía más caros?

¡Qué puto morro!

Me quedé atónito viendo en televisión (en ETB y en euskera, para más señas) el último spot del ministerio español de vivienda con el claim “una ley para vivir”, en el que incluso acusan a las comunidades si esta no funciona. Sí, aunque parezca increíble, aunque se acumulen pruebas de que no es una buena ley, aunque Gabriel Rufián lo haya dicho en el Congreso, aunque hoy solo la defiendan ya el PSOE y EH Bildu, el gobierno de Pedro Sánchez sigue abanderándola. ¿Por qué? Porque creen que solo con mencionar “la vivienda” ya dominan el debate, como si los precios no fueran insoportables con la ley en plena vigencia y aplicándose.

Hartos de los pisos turísticos

En Asturias seguro que el gobierno de Adrián Barbón aplica la ley de Vivienda. La ley servirá para hacer un anuncio para televisión y YouTube, pero no arregla nada porque no ataja el problema desde la raíz y ni siquiera tiene en cuenta los alquileres vacacionales, uno de los principales agravantes, a la vista de cualquiera. “Las fachadas y portales de pisos turísticos, vandalizadas en Asturias en protesta contra la turistificación de los barrios”. Esta alerta en El Diario no debemos omitirla: la ciudadanía está harta. Otra cosa es que seamos coherentes cuando nos toca viajar y que seamos capaz de admitir que los hoteles son parte de la solución.

Posiblemente, la peor democracia del mundo

Tenemos que tener siempre presente que la mayor parte de la humanidad vive bajo regímenes totalitarios. La democracia es un logro que debemos preservar, pero no por eso tenemos que dejar de señalar las atrocidades que cometen algunas democracias, sin duda, condicionadas hábilmente por quien necesita que triunfe el mal para triunfar él: “Israel es incluido en una lista negra de países que cometen abusos sexuales” como arma de guerra, según lleva Javier Espinosa a Bluesky, citando a la BBC. Debemos hacer el esfuerzo también de memorizar este tipo de noticias para actuar en consecuencia cuando tengamos la oportunidad.

Una buena noticia

No entro a si la reforma laboral de Yolanda Díaz es buena o mala. No me importa para este caso (por supuesto, sí me importa que las personas trabajadoras tengan buenas condiciones, tanto como que las empleadoras las puedan mantener). Me importa la literalidad: “El Tribunal Constitucional rechaza por unanimidad el recurso de Vox contra la reforma laboral de Yolanda Díaz” (El Plural). Me importa, en resumen, que la judicialización de la política no tenga recorrido. Me importa que la política se haga en los parlamentos. Me importa que la voluntad de la ciudadanía (por medio de sus representantes, que la aprobaron) sea respetada.

Un poco de política catalana

El estado de la cuestión que ha escrito Óscar Benítez en Vozpópuli sobre ERC y Junts (ha obviado la influencia de Aliança Catalana) me ha resultado interesantísimo. El resumen es muy claro: Oriol Junqueras “lamina al sector crítico” en ERC, y en Junts el liderazgo de Puigdemont está más discutido que nunca, después de que los líderes que sí están en Catalunya vean que el exiliado no es capaz de condicionar al estado español para que se tome en serio su retorno. De esta manera, el partido republicano “se impone a Junts en la Cataluña ‘posprocés’”. Insisto: y todo esto sin tener en cuenta a la extrema derecha nacionalista.

Un referente compartido

Que José Luis Rodríguez Zapatero no era Bambi lo sabemos bien en Euskadi: él urdió el plan para poner a Patxi López de lehendakari con el PP después de ilegalizar a la izquierda abertzale (curiosamente, de eso no se acuerda ni en Sortu ni en Bildu). Y después, en su relato sobre el fin de ETA y el riesgo de rescate a España, obvió intencionadamente por completo las aportaciones del nacionalismo vasco. De comprar las elecciones con devoluciones fiscales también hablaremos. Ahora sobre él leemos noticias que nos preocupan como demócratas y que “resquebraja uno de los últimos referentes compartidos de la izquierda”, según Público.

La pregunta clave

Parto de una base: no lo entiendo. No entiendo que un expresidente de gobierno (el expresidente que sea del gobierno que sea) se dedique al “lobbismo”. Sabe que tiene una responsabilidad con su país, con su partido, y que tiene una pensión vitalicia, un despacho, una secretaria y un chófer para hacer sus gestiones, las que sean. Pero, ¿intermediar entre empresas y gobiernos, con comisiones de por medio? No lo entiendo. Por eso creo que en el asunto de Zapatero la pregunta clave la hizo Gabriel Rufián en el Congreso (y la coge al vuelo Sandro Pozzi en X): “¿Dónde acaba el lobbismo y empieza el tráfico de influencias?”.

¿Y dónde está Eneko Andueza?

Aiur García se hacía esa pregunta en X: “¿Alguien sabe dónde está Eneko Andueza?”. Después subía un “meme” muy bien hilado: convirtió la imagen de Aitor Esteban tirándose a una piscina con traje, que lanzaron en las redes del PSE y que tanto ha dado que hablar, en otra en la que es Zapatero el que se tira a una piscina llena de billetes con Eneko Andueza, precisamente, aplaudiéndole detrás. Cuando la comunicación política es una mierda (y su referencia ayer a Sabin Etxea hablando del mundial es otra cagada), parafraseando a Gabriel Rufián, precisamente, es como un boomerang y se convierte en una mierda mayor cuando vuelve.

No fue lehendakari

Eneko Andueza estaba en un acto con la delegada del gobierno de Pedro Sánchez en la CAV, aplaudiendo. Marisol Garmendia otorgaba la “Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III a Ramón Rubial, primer lehendakari de la democracia y presidente del PSOE entre 1976 y 1999”. Rubial sería un gran socialista y un gran español, pero no fue lehendakari. El “consejo general vasco” que presidió fue un órgano transitorio, entre el 78 y el 80, años en los que el lehendakari era Jesús María de Leizaola. Por mucho que insistan y que deseen, la realidad es tozuda. Y reescribir la historia es de fachas, por cierto.

¿Es o no es un dictador?

La misma pregunta que un periodista hizo a Donald Trump en el Air Force One volviendo de China es válida para Yolanda Díaz: “¿Cree usted que Xi Jinping es un dictador?”. Lo traigo porque la vicepresidenta española ha incrustado una visita a la dictadura comunista (yo no tengo que justificarles) entre la que hizo Trump y la que está haciendo Putin. Una visita en la que no ha escatimado elogios, por lo que hemos visto en su cuenta en Bluesky (Díaz abandonó su presencia en X hace meses), y en la que, por supuesto, ha omitido el “detalle” del régimen dictatorial. Ella y todos, por supuesto, porque comerciar con China exige mirar para otro lado.

Ya está aquí el 23-F

Llevamos desde el lunes hablando de este tema porque Pedro Sánchez lo ha querido así. Y seguiremos haciéndolo todo el fin de semana. ¿Por qué? Porque España no va bien y porque la amenaza: “Yo o el caos” es el único argumento electoral y político (que son dos cosas distintas) del socialista. ¿Y qué hay mejor que una colección de links sobre fascistas intentando tomar el poder el 23-F? Entre la torpeza de Núñez Feijóo y Sánchez pasándose de listo, está quedando una Españita ruinosa. ¿La realidad? Que el golpe de Estado ha cerrado en falso, que seguimos sin saber toda la verdad y que sacar un conejo de una chistera sigue funcionando.

Las mujeres que son asesinadas

Si en vez de el PSOE y Sumar, después de un gobierno de coalición del PSOE y Podemos que puso en marcha políticas feministas como nadie, según su propio relato, estuviera el PP en el gobierno, todas y todos estaríamos de acuerdo que esto es inaceptable: “Diez mujeres, una niña y un niño asesinados por agresores machistas en España en menos de dos meses” (Efeminista). Propongo otro cambio: en vez de “agresores machistas” leamos “atracadores con navajas”. ¿Qué pasaría? ¿No estaríamos en alerta? España no va bien porque las cifras de los asesinatos machistas son una barbaridad y las medidas para evitarlo no están funcionando.

Una ley que agrava el principal problema

La ley española de Vivienda que aprobaron PSOE, Sumar, EH Bildu, ERC (que después la recurrió, porque la cara dura hay que trabajársela) y Podemos ha agravado el problema de la vivienda. Esto hay que decirlo alto, claro y más. España no va bien si el principal problema que identifica su población fue tratado como un argumento de campaña por estos partidos y el reglamento derivado lo agrava. ¿Qué se puede hacer ante estas evidencias? Corregirlo, pero eso supondría admitir la treta. Es mucho más fácil huir hacia delante y hablar del 23-F, como hace Pedro Sánchez, y de que Vox viene la EHU, en el caso de EH Bildu.

“Autónomos pobres”

El PSOE y Sumar quieren que España sea un país de funcionarias y funcionarios, y el empresariado debe ser el enemigo. En Hegoalde, EH Bildu también hace seguidismo con este tema negando la realidad: que la fiesta la pagan las empresas y las y los autónomos. Una realidad que también implica esta: “El 25% de los autónomos españoles son autónomos pobres. Casi 800.000 sobreviven con ingresos iguales o inferiores a 670 euros al mes” (El Blog Salmón). ¡El 25%! ¿Qué país va bien cuando quien genera y recauda el IVA es tratado como un delincuente potencial y, además, acaba empobrecido?

“Una cosa”

Recupero el primer párrafo de la columna para cerrarla: llevamos desde el lunes hablando de la desclasificación de la documentación sobre el 23-F, que iba a ser hoy a las 12:00 (finalmente, se retrasó hasta mediodía), y va Yolanda Díaz y elige las 11:59 para hacer público en Bluesky que no se presentará como candidata en las próximas elecciones generales. ¿Por qué? Pues para que pase desapercibida su muerte política, aunque la verdad es que olía a cadáver desde hace mucho tiempo. La que fue señalada como próxima presidenta del gobierno por Iván Redondo ha acabado arrastrada, como Pablo Iglesias, por Pedro Sánchez.

Igual que Bildu, pero con las cartas sobre la mesa

La unión de izquierdas que plantea Gabriel Rufián es la misma que plantea EH Bildu, pero con las cartas sobre el tapete en vez de debajo de la mesa, para los triles. La gira veraniega de Arnaldo Otegi y compañía para reunirse con los diferentes partidos de izquierda del territorio español (colocando a Euskadi y Catalunya dentro de ese territorio, según su enfoque) buscaba, en esencia, lo mismo que ofrece el político de ERC entre aplausos: maximizar el voto en España y garantizar la cesión de protagonismo en sus “provincias”. Pero si prospera y sale bien: ¿quién negociará con Sánchez en nombre de las 14 izquierdas? ¿Rufián? ¿Otegi?

La tela y la lana

La propuesta de Gabriel Rufián (que comparte objetivos con la de EH Bildu, como ya ha quedado claro) es uniformizadora en beneficio de España. Eso, lo primero. E igual que no tiene en cuenta las particularidades nacionales (va por delante lo de “ izquierda”), tampoco tiene en cuenta otras dos cosas muy básicas: la primera, la financiación. Xavier Tomàs en Bluesky explica muy bien cómo se financian los partidos y la propuesta de ERC dificultará la viabilidad de algunos proyectos. La segunda, la ideología: no es lo mismo ser de la Chunta o de Geroa Bai que ser de Sumar o de EH Bildu. ¿Quién va a decidir qué partido único les representará?

Negar el problema

Junto a Gabriel Rufián habló Emilio Delgado en ese acto sobre la izquierda tan impactante. Ambos lo hicieron sobre los debates que esta corriente política se ha negado a sí misma. Rufián estuvo acertadísimo en su crítica a la relación entre el burka y la libertad religiosa (en la que han coincidido Patxi López y Yolanda Díaz), y Delgado estuvo atinado también hablando de seguridad. Miguel Ángel Guisado coge este tema y lo resume en Bluesky de diez: “Negar el problema hace que mucha gente de a pie piense que estás en la puta parra. Bienvenido cambiar el foco para desmontar a la derecha”.

La maldad

Mientras la izquierda española (incluidos los partidos EH Bildu y ERC, por voluntad propia) se reparte los papeles de galgos y podencos, la derecha mundial continúa creciendo en maldad: EE.UU. ha deportado a una madre con un bebé de dos meses de vida llamado Juan Nicolás, que se ha hecho conocido porque fue encerrado en un ICE sin asistencia médica pese a haber estado ingresado por bronquitis. Según el relato de Univisión, “el menor estuvo inconsciente horas antes”. “No le han querido dar medicamento”, denunció la madre, ya en la frontera, expulsada, donde no tiene ni “un techo donde dormir con sus hijos”.

Así gana la derecha

La izquierda española (sigo incluyendo por sus propios movimientos a ERC y EH Bildu) piensa en ahogarse a sí misma como solución, en vez de atajar uno de sus grandes problemas: ha potenciado las herramientas digitales que luego han beneficiado a la extrema derecha. Eso es innegable. Antes lo intuíamos, pero ahora Ekaterina Zhuravskaya lo ha publicado en Nature y lo ha confirmado: en X, en la terrible pestaña “para ti”, solo aparecen contenidos de derechas. Si ya eres republicano, te llevan al extremo. Si no lo eres, te llevan a la derecha y a esos marcos y argumentos que han sobrerrepresentado a los ultras.