¿Quién llamaba a la violencia?

Hoy en Francia llamarán a la violencia muchas menos personas que hace una semana. Lo harán porque sus llamamientos han logrado su objetivo y Quentin Deranque, al que en El Independiente califican como “joven ultra” de extrema derecha, ha sido asesinado a golpes. Entre los agresores, calificados por el mismo medio como “militantes antifascistas”, estaba “el asistente de un diputado de la Francia Insumisa, Raphaël Arnault”. Una historia devastadora que, sin embargo, nadie reconocerá haber impulsado pese a que vemos casi a diario llamadas a parar al fascismo con violencia, ese fascismo que en Francia es ahora, también, víctima.

La libertad, ¿de quién?

Es evidente que Vox intenta colocarnos su mierda fascista cuando lleva al congreso el uso del burka en España. Es evidente que las mujeres (por lo que parece, unas quinientas en España) usan esa prenda represiva porque les obligan directa o estructuralmente. Y es evidente que el discurso de la vicepresidenta del gobierno más progresista y chachi de la historia de España, Yolanda Díaz, es reprobable: “Prohibir el burka ‘vulnera’ la Constitución española al ir contra la libertad religiosa” (es un tuit de Europa Press, no de OK Diario). ¿De quién es la libertad? Porque de esas mujeres obligadas a usar un burka no creo.

La dictadura china hará lo que quiera

El manejo de los robots y de los drones que la dictadura china ha mostrado al mundo esta semana, con la excusa de su año nuevo, sumado a la inteligencia artificial que va soltando poco a poco, en la medida justa para desactivar los anuncios de otras empresas, especialmente las estadounidenses, debe servir para que tengamos claro que China hará lo que quiera cuando quiera con el resto del mundo. Si le interesa que sigamos siendo su comercio, lo seremos. Si prefiere arrasarnos militarmente, lo hará. Cuando quiera dominar el planeta tecnológicamente desactivando el resto de sistemas, lo dominará. Y punto.

¡Por fin!

Llevo varias semanas denunciando esos vídeos en redes sociales para hacer música sin saber de música, vender dibujos para colorear sin saber dibujar o hacer copies para promocionar productos sin saber marketing básico, a lo que sumo el atrevimiento de Coral Hart, que ya no escribe sus novelas románticas y solo pega resultados de Chat GPT. Así que me alegra leer esto de Antonio Ortiz en X: “‘¿Por qué deberíamos pagar por algo que ni siquiera te molestaste en escribir?’, citan en un reportaje del NYT sobre escritoras de novela romántica que utilizan IA”. “Quizá la respuesta es que muchos lectores no van a notar la diferencia”, añade.

¡Cómo no voy a ser de Plutón!

Ayer celebramos el día internacional de Plutón, ese planeta que dejó de serlo y volvió a entrar en la lista de nuestro sistema solar un tiempo después, ese cuerpo celeste tan lejano que no sabemos si es enano o un grupo de piedrolos unidos por un gas. Yo me enteré ayer de la conmemoración gracias a un bluit (un tuit en Bluesky) y lo que celebramos, cero sorpresas, es la fecha del descubrimiento que hizo Clyde Tombaugh en 1930. Personalmente, me declaro del “Team Pluto” porque Plutón es el Athletic Club, el PNV, el Aquarius de naranja y el compañero de pupitre que escribe poesía de los planetas. ¿Cómo no vamos a quererlo?

La mejora por decreto

Me parece genial que a la gente le suban el sueldo. Eso significa que la empresa para la que trabajan va bien y que su labor está reconocida. Las dos son sensaciones estupendas. Pero si esos no son los motivos, habrá que atender lo que sucede: “Yolanda Díaz propone subir el salario mínimo un 3,1% y llevarlo hasta 1.221 euros al mes”. De saque, esta en 20 Minutos también me parece una buena noticia porque responde a una cuestión de justicia social. Pero la mejora de la economía no puede ser solo por decreto, y si lo es, como hace este gobierno español, hay una serie de errores que se quieren tapar.

¿Cómo se paga esto?

Para que los sueldos suban de manera espontánea, sin recurrir a los decretos, hace falta que la economía vaya bien. Y para eso hay que atraer riqueza y dinamizarla. Solo con las cotizaciones de las personas asalariadas, por mucho que crezca el funcionariado, no da. Y menos si tenemos en cuenta estos datos que leemos en Vozpópuli: “La nómina de las pensiones subirá en 2.800 millones en 2026 por la incorporación de 140.000 pensionistas más. Cada mes se producen en el sistema público alrededor de 44.000 altas de nuevos pensionistas y unas 33.500 bajas”. En noviembre el estado dedicó 13.720 millones de euros a abonar 10,42 millones de pensiones.

Suiza, claro

Seguimos conociendo detalles de la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores. En este caso, “Suiza ordena el bloqueo de eventuales bienes de Nicolás Maduro” (Swissinfo). ¿Cómo que el presidente venezolano tenía “presuntos bienes” en Suiza? ¿Cómo que estos han sido bloqueados “de manera preventiva” “para evitar una fuga de capitales”? ¿Qué capitales? ¿Qué fuga? ¿Con qué derecho? ¡Cómo no voy a acordarme de esta otra noticia de 2015! “Los 4.197 millones de dólares que María Gabriela Chávez posee en sus cuentas de Andorra y Estados Unidos la convirtieron en la venezolana con más dinero” (Infobae).

Ella confía

Escribe Esperanza Aguirre que “si hay una persona que tiene como principal objetivo acabar con el totalitarismo comunista en América es, sin duda, Marco Rubio”. En el mismo párrafo, la del PP asevera: “Podemos estar absolutamente tranquilos”. En el siguiente describe como “operación quirúrgica magistral” la detención ilegal de Maduro, y sigue con su ida de olla cuando habla de “la no menos magistral maniobra de colocar a Delcy Rodríguez al frente de ese país”. Quien publica este tipo de opiniones (en este caso, The Objective) hace una gran labor dejando claro qué piensa cada una o cada uno… y sus seguidores.

Ya están aquí

Según Huffington Post, “los robots humanoides ya están aquí: con funciones que vienen a quitarte trabajo, que no el trabajo”. Bueno, eso está por ver. De momento, me acuerdo de las leyes de la robótica que escribió Isaac Asimov y que en Wikipedia han compilado así: “Un robot no hará daño a un ser humano, ni por inacción permitirá que un ser humano sufra daño. Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entren en conflicto con la primera ley. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley”.

«Trump entiende lo que entiende»

La frase no es mía, el periodista Michael Wolff se la atribuye a Steve Bannon en el libro “Fuego y furia: En las entrañas de la Casa Blanca de Trump”, sobre la primera legislatura del republicano: “Trump entiende lo que entiende”. Mucho me temo que esto no va a entenderlo: “Dinamarca pide respeto a su integridad territorial después de que Trump nombre enviado a Groenlandia” (Independent). No lo entenderá porque no querrá hacerlo (y no completaré el dicho popular) y porque para él el respeto no importa. Importa solo lo difícil que se lo pongas, por lo que creo que Europa tiene que empezar a ser un rival fuerte para Trump.

Y no le importa el conocimiento

Visto lo visto, Trump parece que es de esos que desprecian lo que no son capaces de entender. Lo digo porque su menosprecio por el conocimiento es alarmante: “Trump destituye a casi 30 diplomáticos de carrera en una reconfiguración de la política exterior” (Voz.us). “África es la región más impactada, con embajadores destituidos en 13 países, entre ellos Nigeria, Senegal, Somalia y Uganda” también han caído los de Filipinas, Vietnam, Guatemala o Surinam, entre otros. La idea de Trump es “reorientar la política exterior del país hacia funcionarios plenamente alineados con la agenda de ‘Estados Unidos Primero’”.

Los planes de la derecha

Por todo lo escrito (hoy y todos los días), parece lógico que si opinas lo contrario a lo que piensa Trump haces lo correcto. Por extensión, opinar lo contrario a lo que piensan sus tentáculos más cercanos también lo será: “Vox recupera su plan de reducir el número de diputados en la Asamblea de Madrid de 136 a 91” (Vozpópuli). Puede parecerme exagerado que una comunidad como la de Madrid tenga 136 parlamentarias y parlamentarios, cuando la CAV solo tiene 75, pero si Vox quiere reducir el número será por algún interés perverso, empezando por el de reducir la democracia, que es el más evidente, claro.

¿Alguien se acuerda de Alvise?

El partido de Alvise Pérez consiguió tres europarlamentarios en las últimas elecciones. Pues bien, los dos que no son él, “Diego Adrián y Nora Junco, se integraron en el grupo parlamentario Conservadores y Reformistas Europeos y poco después se querellaron contra Alvise al denunciar no solo una campaña de hostigamiento en redes como consecuencia de los mensajes que Alvise había publicado sobre ellos sino que, incluso, habían llegado a temer por su integridad física al revelar también el lugar en el que se encontraban o al que se dirigían” (InfoLibre). La pregunta es: ¿qué tipo de seguidores y votantes tenían?

¿Cómo convivirán?

Una pregunta parecida podríamos hacernos con el partido de Yolanda Díaz: ¿alguien se acuerda de Sumar? Yo hablo de “partido” porque estoy chapado a la antigua. También podemos referirnos a Sumar como “movimiento” o “marca” porque da igual: ¿quién lo tiene en cuenta? ¿Cuándo ha sido el último acto político que han organizado con simpatizantes y líderes orgánicos? ¿Qué es Sumar hoy? Lo que tengo claro es que es una gran paradoja, porque quienes saltaron de Podemos a ese espacio, ¿qué van a hacer? No hay ejemplo más claro que el de Alba García en Euskadi, así que podremos seguir el proceso de cerca.

Nadie lo escribe como Agredano

Disfruto leyendo a otros columnistas. No me importa lo que opinen, pero sí que escriban bien, y nadie ha escrito como Antonio Agredano el ocaso de Yolanda Díaz: “Pablo Iglesias, que no tiene una idea buena, la eligió a dedo para sucederle. Aún eran tiempos de vértigo y coleta. Él iba a parar el fascismo y terminó abriendo un bar”. “Alguna vez analizaremos los años de Podemos en el Gobierno de España y tendremos que hacerlo con un gorro de papel de aluminio puesto. Nunca tan poco talento dio tanto de sí”. Como recuerda Agredano, tanto Iglesias como Iván Redondo vaticinaron que Díaz sería presidenta del Gobierno.

111 veces

Oxfam Intermón ha hecho un resumen imprescindible de su propia investigación, en la que “analiza la desigualdad salarial en las 40 mayores empresas españolas”. Pues bien, “el salario más alto en estas compañías es en promedio 111 veces superior a la nómina media. En base a esta relación salarial, una persona con un sueldo intermedio tendría que trabajar más de un siglo para igualar lo que gana el máximo ejecutivo en un año”. Además, “la brecha salarial de género en sueldos medios alcanzó el 18,2%. Para ganar lo mismo, las mujeres tendrían que trabajar cada día 1,5 horas más que los hombres”.

Cuba, hoy

Si hace tiempo que no sabemos nada de Cuba es porque la maquinaria propagandística de la izquierda tapa su desastre cotidiano. Solo recibimos noticias de la isla cuando la colección de medios y opinadores que se tienen a sí mismos como superprogresistas tienen una moto que vendernos. Hoy, la realidad de la isla es esta: una “epidemia” de “virus transmitidos por mosquitos: dengue, chikungunya y oropouche” que “se suman a otros virus respiratorios como la covid” y que “llega en un momento de crisis extrema que afecta al sistema sanitario con escasez de medicamentos y limitaciones diagnósticas” (BBC).

La dictadura coreana vende la vida de sus súbditos

Leo en Xataka que “gracias al respaldo ruso, el régimen de Kim Jong-un empezaba a acelerar la modernización de su ejército, con avances en misiles, drones y hasta indicios de apoyo técnico en programas tan sensibles como el de su primer submarino de propulsión nuclear anunciado”. ¿Cómo lo paga? “Poniendo a sus propios soldados en la tarea más peligrosa de la guerra de Ucrania”, “como carne de riesgo extremo, enviados a limpiar campos de minas en zonas de combate activo, allí donde la probabilidad de morir o quedar mutilado es estructuralmente alta. La confirmación ha llegado de boca del propio Kim Jong-un”.

La electricidad

Tenemos un problema con el clima, tendremos un problema con el agua y con la comida, pero la batalla que los estados librarán entre ellos será por las fuentes de energía, y ahí (como en todo), China lleva ventaja al mundo porque hoy genera “la energía eléctrica más barata del planeta” (Urgente 24). La dictadura comunista lo ha entendido rápidamente y ya es su ventaja competitiva: por eso su inteligencia artificial ha superado a la estadounidense; por eso genera más chips que Nvidia y, además, son competitivos; por eso los gigantes tecnológicos de EE.UU. están preocupados. Y el resto del mundo también debería estarlo.

El detalle

Estos detalles que podemos encontrar en Internet no son, precisamente, menores: “El maquillaje del buen dato del empleo en España: hay 740.000 trabajadores fijos discontinuos inactivos. No trabajan y tampoco figuran en las listas oficiales del paro” (El Blog Salmón). Lo de dejar de llamar “parados” a los parados para que dejen de contar podría ser un chiste pero parece que es la realidad: “El llamado ‘paro oculto’” muestra un “mercado que combina elevadas cifras de ocupación con un volumen creciente de inactividad”. Una fórmula que “ha dejado de ser residual y se ha convertido en una herramienta ampliamente utilizada”.

La idiotez

Estoy seguro de que habrá algún tecnófilo que leerá estas líneas y pensará que soy un viejo anclado al pasado. Sinceramente, me preocupa menos que las y los niños que están matriculados en la “escuela de EEUU donde los alumnos solo aprenden con IA” (Business Insider). Se trata de un “experimento educativo en Texas” (¿qué puede salir mal?) y “Alpha School promete ‘aprender el doble’ en 2 horas con IA” que con un ser humano. “La red intenta crecer con nuevas sedes”. sin embargo, algunas familias han denunciado “métricas rígidas dictadas por software, presión por objetivos y lagunas curriculares”, para sorpresa de nadie.

Esto sí lo veo

Nunca ha habido tantas facilidades e incentivos para tener hijas e hijos, ni tantas trabas y obligaciones para tener un perro, sin embargo, el número de descendientes no deja de reducirse y el de mascotas, de ampliarse. Si la tendencia no se invierte, doy por hecho que la compañía de robots en el futuro será un modelo de negocio rentable. De hecho, “los robots podrían llegar a los hogares en 10 años, afirma Boston Dynamics” (Euronews). De momento, la empresa sigue centrada en que sean útiles para el transporte de cargas, pero reconoce que la entrada de la inteligencia artificial puede cambiar el mercado.

Funciona. O casi

A veces las cosas funcionan y las noticias son, simplemente, buenas: “La Comisión Nacional de Mercados y Valores sanciona a la compañía de Elon Musk por incumplir la legislación sobre la publicidad de los chiringuitos financieros” (Huffington Post). Todos esos anuncios capciosos son supuestos “escándalos” de famosos (fácilmente, denuncié o bloqueé más de cien) han supuesto a X cinco millones de multa. La clave de la sanción ha sido “la falta de revisión”. O lo que es lo mismo: la reducción de gastos que ejecutó Musk. Lo que me temo es que esos cinco millones hayan sido menos que lo que se ahorró e ingresó con los anuncios.

Digámoslo claro

Traigo este tema a propósito un lunes porque habría sido mucho más peligroso hablar un viernes o un sábado de lo que, seguramente, es lo que más echo de menos desde que empecé a cuidarme: una hamburguesa con huevo, lechuga, tomate, cebolla y mahonesa (una “a caballo” de toda la vida, en la hamburguesería del barrio) acompañada con patatas fritas de verdad. Luego vino la moda de las carnes gordas y crudas (que muy bien) y, finalmente, “la burbuja de las hamburguesas premium”. ¿Hamburguesa con risketos o con oreos, en serio? Ahora el mercado empieza a dar muestras de fatiga y saturación (Vozpópuli). ¡Cómo no!