Los decretos

Los famosos decretos con los que el gobierno español pretendían pasar la presión a otros partidos para que el problema de la vivienda no le estallase entre las manos tras el desahucio de Maricarmen, y que después se aprobaron en un subterfugio legal e indecoroso, nos tan traído a esta situación: “Causan la retirada de 4.235 viviendas del alquiler en sólo diez días”, según Expansión. Yo estoy preocupado porque sabemos que esos decretos eran parches que no solucionaban el problema, pero la ciudadanía sigue reclamando medidas contraproducentes por culpa de la demagogia y el populismo.

La izquierda y la derecha españolas

En un popular canal de YouTube, Zona Gemelos, hoy habrá un debate entre influencers de izquierdas y de derechas. He “stalkeado” los nombres y, será por mi edad, no me han entrado ganas de perder parte de mi domingo en esta movida. Tampoco nada me invita a estar en un bando u otro de los que se me ofrecen. Mi posición, vasca y humanista, es hoy difícil de defender, pero me siento ajeno a esta historia de derechas e izquierdas españolas a la que se ha sumado EH Bildu porque votos va antes que principios. Bueno, para la izquierda abertzale, todo va antes que los principios.

“Un mundo inhabitable”

No es inhabitable porque está mi familia, están mis amigos y porque hay libros maravillosos, pero me cuesta cada vez más vivir en este mundo que no entiendo y esta sociedad (la vasca) que me cuesta reconocer cada día un poco más. Es Antonio Agredano quien ha hablado de “inhabitable” en The Objective, donde se explaya: “Soy autónomo, pero de eso nadie habla”. “Nada de adultez. Solo un jolgorio juvenil. Y cometer en privado los pecados que censuramos en público”. “El problema de fracturar la convivencia es que cualquiera puede despeñarse también por esa grieta”.

Una buena noticia

La rendición de Donald Trump ante Vladímir Putin sin que EE.UU. haya implosionado, sin que los defensores del Kremlin se hayan inmutado, sin que la extrema derecha europea se haya sonrojado, es una de esas cosas que hacen que no entienda este mundo. Sin embargo, la situación, que parece insostenible para el pueblo ucraniano, machacado a misilazos rusos, ha generado una buena noticia: “La UE avanza hacia la adhesión de Ucrania tras el fin del veto húngaro” (Euronews). Y si esta no te parece una buena noticia, vete con tu amado eje Trump-Putin-Podemos-Bildu-Le Pen-Abascal.

A ver si esta va a ser la solución

Dice Vari Caramés, el nuevo Premio Nacional (español) de Fotografía, a La Voz de Galicia: “Soy analógico. ¿La tecnología?, intento no molestarla. Yo sigo tirando del rollo”. ¡A ver si esa la solución pasa por dar la espalda a cierta tecnología! Asegura el fotógrafo gallego, célebre por sus capturas espontáneas e incluso movidas: “Soy permisivo hasta cierto punto, pero no retoco las fotos, como mucho afino el contraste y la densidad”. ¡Qué maravilla! Tiene toda mi admiración como fotógrafo y filósofo. Con “intención, atención y ternura”, ese es su modo de mirar el mundo. Yo, en su equipo.

Una buena noticia

Vamos a ver muchas noticias sobre el tema de la vivienda, como quiere Pedro Sánchez, durante las próximas semanas (también alguna en esta columna, pero creo que no como quiere Pedro Sánchez, precisamente), pero no me quita nadie que hoy empiece con una buena noticia: “El independentista Parti Québécois gana en Quebec sin mayoría y reabre la vía del referéndum” (Euronews). Como en la CAV, “no ha logrado suficientes escaños para gobernar en solitario”, pero “el primer ministro canadiense, Mark Carney, promete cooperar”. El partido de Paul St-Pierre Plamondon ha ganado una década después. Celebrémoslo.

Huelga general… por el PSOE

No trago con esto. No voy a entrar en el juego de que la huelga general del 11 de noviembre, el día antes de que, de facto, empiece la campaña, es por la vivienda. Es por el PSOE, es un “salvar al soldado Sánchez” de libro, es una vergüenza, un teatrillo y una utilización del drama diario de miles de personas, absolutamente inaceptable. Una huelga general montada para protestar contra los votos de PP, Vox y Junts, y por supuesto meterán en el lío al PNV, Coalición Canaria y cualquiera que no sea esa izquierda que se ha declarado “un bloque”. Un bloque que no es progresista, ni por la vivienda, ni por la gente: es el bloque populista.

De un derechazo

Antonio Agredano agita el tema de la vivienda con un derechazo, otro, en The Objective, donde ha escrito una de esas columnas en las que descarna la realidad política: define esos decretos tumbados por el Congreso y llevado de nuevo por el PSOE a la diputación permanente como “chatarra legislativa para seguir enturbiando, dividiendo, demonizando”. Agredano también deja una frase lacerante, como suele hacer: “Nada en ocho años y la salvación en apenas dos tardes. Es de un infantilismo que me insulta e interpela”. “Se debe legislar en frío. Con antelación y horizontalidad. Con precisión. Con valentía”, avisa.

Se equivocan (perdón por decirlo)

Soy lector de Microsiervos casi desde la primera vez que me conecté a Internet, en aquellos ordenadores de la EHU en los que explorábamos esta herramienta, y en esta columna ha aparecido el famoso blog muchas veces. Pero hoy les saco para decir, con claridad y un punto de culpabilidad, que se equivocan: explican “cómo solicitar no recibir envíos postales de propaganda electoral” porque consideran que sobran. Pero no es así: nadie compara (ni on-line) programas electorales, y lo más parecido a contrastar ideas lo puedes hacer solo con esos envíos postales. No sobra el papel, sobra dar por sentado que en Internet nos informamos.

Lo que está pasando en Ceuta

La vivienda y la campaña tapan lo que está pasando en Ceuta, que es gravísimo. Empezando porque no nos dicen, tal vez porque nadie lo sabe, cuántas personas quedan en la ciudad de las que pasaron la frontera masivamente. Pero siguiendo por los centros de acogida desbordados, menores de ambos sexos agrediendo al personal, los delitos, incluidas las agresiones sexuales, se han triplicado respecto al mismo período del año pasado, y ahora, esto: “Un vehículo kamikaze irrumpe en Ceuta atravesando la frontera del Tarajal y vuelve a evidenciar la vulnerabilidad del paso fronterizo”. “Buscan al conductor” (Ceuta Ahora).

Quién paga la fiesta

No sé mucho sobre lo que está haciendo Zohran Mamdani como alcalde de New York, y lo que leo o escucho lo dudo. Pero esto de Estefanía Molina me parece coherente con la poca información fiable que conozco del personaje: “Mamdani va a ser poco reivindicado por la izquierda en España” porque “viene a decir que gastar más no es más eficiencia, que la democracia de poco sirve si no ofrece resultados, que la gente quiere orden y seguridad, que la gente quiere esforzarse y sentir que tiene un sentido”. Sin embargo, “En España te dicen que el IMV, el escudo social, y demás, es una gran muestra del Estado del Bienestar”.

Euskadi, también

Entiendo la política como el ejercicio de sentarse con representantes de otros partidos y alcanzar un acuerdo para mejorar la vida de la gente. No la entiendo como una colección de posicionamientos y sentencias (o tuits) que quedan muy bien pero ayudan muy poco. Por eso solo puedo estar de acuerdo con Antonio Agredano cuando escribe que “España necesita despodemizarse” (The Objective). En Euskadi, por cierto, la izquierda también debería abandonar esa política de “pancartas al viento y supervivencia. Esta paz, chalet y cargo público”. “Este desprecio a las ideas ajenas y divinización de las propias”.

No es periodismo: es acoso

España y Euskadi también deben abandonar el señalamiento y el matonismo comunicativo en redes sociales. Pero me voy a centrar en el principal acosador a pie de calle del populismo de base fascista español: “Orden de alejamiento para Vito Quiles: no podrá acercarse a la casa de Sarah Santaolalla” (Huffignton Post). Quiles no es periodista, es un acosador profesional, como Cake Minuesa o Bertrand Ndongo. Con el agravante, recordémoslo siempre que podamos, de que Quiles fue contratado por el PP para cerrar la campaña en Aragón, a lo que hay que sumar lo que reciben estos atosigadores en forma de subvención o contrato con gobiernos del PP.

Hola, “pescao”

Sobre el desahucio de María del Carmen Abascal también han hecho una pieza en El Mundo Today, esta: “La Comunidad de Madrid asegura no tener ningún ático comprado, vacío y actualmente sin uso donde pueda alojar a Maricarmen”. Y sigue: “Recuerda que sería irregular que desde el gobierno se adquirieran viviendas para ciudadanos concretos”. Evidentemente, han jugado con el paralelismo entre el caso del ático que Isabel Díaz Ayuso fue a ver pero nadie sabe a qué iba a ser destinado (y que despachó con un “chao, pescao”), y la expulsión de su casa de la ya famosa Maricarmen, para su desgracia.

Y el gas pimienta

En El Karma, el satírico vasco anterior incluso a El Mundo Today, recuperan otro suceso de la semana pasada para dar su particular vuelta a la actualidad: “Aunque pueda sonar contraintuitivo, el gas pimienta no lleva pimienta”, alertan, ante la tentación que puede suponer usarlo en la cafetería del Congreso: “El formato de bote con líquido presurizado es muy cómodo y permite dosificar la cantidad de producto mucho mejor que el tradicional recipiente con molinillo”. Pese a ello, prohíben su uso para “que no haya que volver a desalojar zonas del Congreso por la nube tóxica”.

40 años no son nada. Y EA, menos

La cuenta en X de EA (sí, lo sorprendente es que todavía exista) ha celebrado el 40 aniversario de la formación con un vídeo lleno de votantes al PNV y sin un segundo para Maiorga Ramírez. Hablo del presente y del futuro, del pasado hablan ellos: 40 años de trayectoria política resumidas en un vídeo que podría llevar 40 años grabado (una cosa es imitar el estilo retro y otra quedarte clavado en él) y para acabar diluidos en una izquierda abertzale con la que comparte objetivo (eso es innegable): sustituir al PNV. ¿Les ha merecido la pena la irrelevancia por acariciarlo? Supongo que a algunas y algunos, sí.

Y votando con la derechona

Formar parte de EH Bildu, como hizo EA, supone estar contra el PNV de todas las maneras posibles, también votando con el PP. Julen Bollain ha publicado un tuit, en plan zasca a Jon Echeverría (¿qué más quiere el de Nuevas Generaciones que atención?), bastante elocuente, vinculando el nivel de integración política de la izquierda abertzale al número de veces que ha votado con la derechona española. En el tuit parece que ganan todos: Echeverría, Bollain, EA… Pero el que gana es el PP, oposición en Euskadi y España. Ellos sabrán.

“Tener miedo es racista”

Antonio Agredano ha estado en Ceuta, no escribe de oídas, y por eso reconoce en The Objective que sintió “temor en algunos encontronazos”, al contrario del discurso de periodistas como Alejandra Martínez, de Canal Red, que aseguraba que ella paseaba con total tranquilidad por la ciudad de madrugada. Ya. “El miedo es un lenguaje que muchos de aquellos inmigrantes manejan bien. Lo hacen con sus gestos, con su mirada y acercándose mucho a ti”, describe. Y recuerda que “se puede comprender la desesperación del inmigrante sin obligar al vecino a renunciar a su inquietud, a sus calles y a su libertad”.

Adelante

Estoy cansado del bonismo que no nos ha llevado a ninguna parte, como de todo lo que no nos ha llevado a ninguna parte y, al mismo tiempo, ha ayudado a los malvados y a quienes han acaparado la riqueza. Así que, sí, me alegro al leer esta noticia: “Decisión pionera sobre multirreincidencia: Barcelona logra la prisión provisional para un ladrón que acumula 34 condenas. Es la primera resolución en que se acuerda una medida cautelar pedida por el Ayuntamiento a partir de la nueva Ley de Multirreincidencia” (El Periódico). Quien esté (venga de donde venga) y quiera trabajar e integrarse, bienhallado. Quien esté para trapichear y robar, a la cárcel.

“El verdadero depredador”

Así llaman en Le Grand Continent a Mark Zuckerberg, con el que no tienen piedad (como si a Zuckerberg le importase, rodeado de sus millones). Lo que hace (en presente) Meta se resume muy bien en este párrafo: “Lo que era bueno para su negocio era malo para sus usuarios, y Mark Zuckerberg se decantó sistemáticamente por el negocio a sabiendas de que ello iría en detrimento de la salud mental de sus usuarios”, especialmente, de los más jóvenes. El creador de Facebook actúa con “una filosofía de depredación” porque está “obsesionado” con sufrir un “declive comparable al de Myspace”.

¿Otro hecho aislado?

“La Universidad Complutense de Madrid ha sancionado al profesor y cofundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, con un año de suspensión de funciones tras considerar acreditada la comisión de una ‘falta muy grave’ por acoso sexista a varias alumnas” (El Plural). Que sepamos, no les ha metido mano, pero sí ha sido un baboso. No tanto como Íñigo Errejón, al parecer. Y para completar el triángulo machirulo, pero de izquierdas, podemos recordar ese “la azotaría hasta que sangrase” que Pablo Iglesias dedicó a Mariló Montero en un chat privado con los anteriores y que alguien filtró. No son hechos aislados: es una forma de pensar compartida.

El papelón de Ione Belarra

Irene Montero es la madre de los hijos de Pablo Iglesias, y pase lo que pase en Podemos, el mejor escaño siempre está reservado para ella. Las preguntas por lo tanto se las tenemos que hacer a la, nominalmente, secretaria general de Podemos, Ione Belarra. ¿Qué hace allí? ¿Ante quién responde? ¿Por qué continúa? ¿Le compensa poner la cara por un proyecto completamente a la deriva y menguante porque se devora a sí mismo a cambio de “un trabajo cuqui tras haber envenenado nuestra sociedad con sus hipérboles y su ira”, como escribía Antonio Agredano en The Objective? “Deja ya de salvarnos”, le pide el escritor.

Sus amigos rusos

Precisamente de Ione Belarra e Irene Montero recordamos chorradas magníficas tras la invasión rusa sobre Ucrania, como si el Kremlin de Vladímir Putin fuera el órgano de gobierno de una sistema socialista e igualitario. Pues bien, ni lo era, ni lo fue nunca, ni lo será mientras aquellos a los que defendían sigan mandando con puño de hierro y difundiendo ideas retrógradas: “Un tribunal de Rusia condena al propietario de un bar por organizar eventos del movimiento LGBTI” (Europa Press, en su web). Organizar estos eventos es delito porque “el movimiento LGBTI había sido reconocido como una organización extremista en Rusia”.

Otro amigo

Vamos con otro amigo, pero esta vez de Juan Carlos I, uno del que desconocemos su nombre pero ha dicho: “Don Juan Carlos necesita tres millones de euros para vivir por muchas invitaciones que reciba. Su día a día no es como parece”. Lo cuenta Paloma Barrientos en Vanitatis, como si tuviera que darnos pena. “La cuestión no es que tenga amigos que le van a recibir con los brazos abiertos, pero no para pagar el continuo movimiento del avión privado”. Está carísimo el queroseno. Lo que sugiere la pieza es que esos tres millones anuales se los regalan cada año los jeques, y que en España sus amigos no tienen tanto dinero (para él).

Esto me fascina

Asegura Alicia Figueroa en Linkedin que los carteles hechos con IA, aunque resulten baratos, accesibles y, aparentemente, modernos, “no están ayudando a tu marca. La están hundiendo”. Lo que me fascina es la reacción tan rápida que como seres humanos hemos tenido. Todavía no se ha acabado de extender el uso de la IA para generar esos carteles y hay muchísima gente que los descubre a diario, pero hemos generado ya un rechazo. Esa respuesta más o menos parecida pero heterogénea (no nos gustan a mucha gente que piensa diferente e incluso de diferente edad) no puede ser casual. Hay una respuesta atávica ahí escondida.