No, no lo han hecho

Todas las interpretaciones sobre los actos de Isabel Díaz Ayuso que he leído me parecen plausibles: que es muy lista, que es muy tonta, que es la más trumpiana, o que quiso ser influencer y tuvo que conformarse con la presidencia de la Comunidad de Madrid. Y cuando parece que su colección de sainetes va a terminarse, renueva la temporada y empieza fuerte, con declaraciones en la Asamblea que no dejan a nadie indiferente. Sobre los dos apartamentos que usa durante el confinamiento afirma que “cualquier otro presidente habría hecho lo mismo” cuando es evidente que ninguno lo ha hecho.

¿Un “pesebrero” queda invalidado?

No seré yo el que ponga en duda la capacidad profesional de Víctor Rey después de haber abandonado la práctica política en Podemos. De hecho, son otros los que ponen permanentemente en duda la valía profesional de cualquiera que pase por un partido político (diferente al suyo) o los que hablan sistemáticamente de puertas giratorias. En concreto, Iglesias llamó “pesebreros” a los colaboradores de los partidos, y son los de su entorno los que señalan contratos privados que siempre parecen sospechosos… Como podrían ser ahora los de Rey para un medio digital dirigido por una ex asesora de Iglesias.

Y en la centrifugadora

En política, tan importante puede ser para alguien pasar por un cargo… Como que el cargo pase por él. Es decir: Iglesias tiene que ser otro después de ser vicepresidente, y Garzón también tiene que transformarse después de pasar por un ministerio. Hay una evolución para bien… Pero también se endurece la piel por todo lo que dejas atrás en lo personal y lo político. Podemos empieza a perder lastre y también músculo con la salida de los anticapitalistas que, lo han demostrado una vez más, cuando toca gobernar prefieren huir. Algunos no han nacido para construir. Solo son y serán “anti”.


En El Blog Salmón se preguntan: “¿Es necesaria una ley general del teletrabajo?”. La respuesta es clara: sí. Y cuanto antes, mejor, porque sin vacuna contra el coronavirus y viendo cómo se toman algunos la desescalada, vamos a volver a estar confinados. Hoy en España solo está vigente un acuerdo marco de 2002. Desde entonces han cambiado las herramientas y, sobre todo, la capacidad para estar conectados a nuestro correo electrónico y nuestros archivos, lo que lo cambia todo de tal manera que, por supuesto, es necesario regular el derecho al trabajo pero también al descanso estemos o no confinados.

Y no

Lo que no podemos permitir que se extienda es la idea entre los más jóvenes de que precisamente eso, las ideas, no tienen dueño, que la creación nace de la imaginación y, por lo tanto, no tiene coste ni valor. Es lo que millones de jóvenes en todo el mundo están percibiendo por culpa de Tiktok donde, como bien explican en Magnet, el plagio, antes mal visto y después discutido, con la popularización de las redes sociales digitales, ahora es sustituido por la viralidad. A ninguno le importa quién lo hizo primero, lo que quieren es hacerlo ellos, grabarlo, subirlo y que le den al “like”. ¿Y cuando sea su idea?

Teletrabajo, sí. En pijama, no

He teletrabajado, así que sé que las recomendaciones que hace Clap For Marta en Twitter tienen fundamento. Si es de esas personas que tienen que trabajar desde casa a partir de hoy y no están acostumbradas… Tome nota: nada de pijama (ropa cómoda, sí, por supuesto). Hay que crear un espacio de trabajo, a poder ser en una habitación aparte, y cerrar la puerta cuando se termine la jornada. Nada de trabajar en la cocina o el sofá. Tampoco ayuda picar algo delante del ordenador. Es mejor parar, preparar un café, disfrutarlo y volver al tajo. Y a todo esto hay que sumar lo más difícil: las niñas y niños en casa. ¡Ánimo!

Vacaciones, tampoco

Me parece alucinante que haya quien se esté tomando como unas vacaciones este aislamiento por una pandemia que puede matar a las personas con las defensas bajas. No salgo de mi asombro ante la acumulación de noticias de que este fin de semana no pocos han decidido viajar desde sitios que son focos del virus hasta otros municipios para pasar el fin de semana, ¡aunque fuese en sus segundas residencias! Esto va de responsabilidad, de cuidarnos para no perjudicar a nadie, de reflexionar sobre en qué consiste vivir en comunidad: pensar qué sucedería si todos hicieran lo que yo hago. Así de fácil.

Ya volveremos a hacerlo

Todas y todos vamos a pasarlo mal estos días. Todos los trabajos se van a resentir: es más difícil cumplir plazos, meter horas… Algunas pérdidas serán irreparables, como en el caso de conciertos o exposiciones temporales, y hay muchas pequeñas empresas y autónomos que van a tener que cerrar sus locales… Y perder buena parte de la facturación del mes. Cuando todo esto termine hay que volver a gastar. Así de fácil. Hay que cortarse el pelo, salir a tomar algo con los amigos, comprar un par de zapatos y programar un viaje… No todo se arregla acumulando papel higiénico. Todos dependemos de todos.

Otro virus

Hay un mal que se extiende como un virus en Internet: el de los “influencers” (a veces, nadie más que ellos se cree que lo son) que dan consejos de mierda. Así de claro. En Público han destapado a alguno y alguna que, para evitar el coronavirus, aconseja tomar té caliente. No es un médico ni nada por el estilo, solo es alguien que tiene que decir algo para mantener la atención de su audiencia y un buen puesto en el ranking en el que le coloca un frío algoritmo. Este virus también es difícil de parar y para combatirlo tenemos que echar mano del sentido común y la fuerza de todas y todos contra el bicho.

¿Y si hay campaña?

A la hora a la que yo escribía estas líneas no sabíamos si iba a haber campaña o no. Si finalmente arranca el jueves, veremos cómo actúan los partidos vascos en las redes sociales, como siempre, y comprobaremos si alguno ha decidido hacer frente a Vox en TikTok. Según La Vanguardia, los de Abascal reinan en la red social de los adolescentes sin oposición. Para Vox es más fácil: su mensaje es simplista y va a lo básico (populismo en estado puro), para el resto, que se empeña en explicar ideas y va de frente, va a ser evidentemente más difícil entrar en este espacio. Por suerte, TikTok, como la adolescencia, pasa.

La política en Twitter

El hilo de Enzo Abbagliati sobre lo poco importante que es Twitter, evidentemente, me ha gustado. El consultor demostraba que durante la última campaña británica, en Twitter, Jeremy Corbin contaba con mucha más atención y apoyo que Boris Johnson. Ya sé que luego leeremos lo contrario, que las redes sociales digitales han permitido vuelcos como el de Trump, Bolsonaro, el Brexit o incluso Vox. Pero eso, simplemente, no es cierto: es la televisión la que hace palanca, las redes sociales solo hacen de caja de resonancia. Y en las próximas elecciones vascas, Otegi barrerá en Twitter… Y Urkullu ganará en votos.

El dinero en la política

Hay muchos políticos que han pasado históricamente de las redes sociales y se han centrado en otros asuntos. Algunos, por desgracia, se han centrado en utilizar la política para enriquecerse. Entre estos últimos, que son minoría pero son altamente indignantes, solemos encontrar a miembros del PP como Eduardo Zaplana e Ignacio González que, según El Confidencial, “negociaron con Aguas de Barcelona para sacar mordidas con patentes. (…) El expresidente madrileño organizó una reunión con un alto ejecutivo de Agbar para colocarle un producto de tratamiento de aguas. La detención de González frustró el negocio”.

Y el dinero volátil

Esta era digital ha traído muchos discursos volátiles, pero también mucha economía irreal. El ascenso de empresas como el propio Twitter o Tesla son un gran ejemplo: no dejan de perder millones cada año y compiten en mercados saturados pero acumulan rondas de financiación millonarias. De eso viven y por eso cotizan al alza en bolsa. En el caso del fabricante de coches, como leemos en El Blog Salmón, cotiza muy por encima de cualquier otro valor, incluso aunque las cifras negativas sean tozudas, siga alargando las listas de espera, continúe con un tope bajo de coches fabricados cada año y la competencia haya entrado en su negocio.

Tiktok puede cambiarlo todo

La industria del porno es uno de los motores de Internet. Hablo en serio: han innovado en la velocidad de descarga y reproducción, el alojamiento web, los sistemas capciosos de carga de archivos, el marketing en redes sociales e incluso en el pago por contenidos. Pero esto último ha sido, posiblemente, lo que peor les haya salido. Pero Tiktok viene al rescate: esta red social ha habilitado un formato de pago para seguir a ciertas cuentas cuyos propietarios pueden hacer y emitir shows porno. Esto es una auténtica novedad y coloca a Tiktok en una posición de privilegio para los próximos años ante la mojigatería de Facebook.

16 años de Flickr

Esta semana que hoy termina hemos celebrado el aniversario más triste de Flickr porque esta red social, mi preferida, está gravemente herida: superada por Instagram y el enorme crecimiento del consumo en el móvil, donde la calidad del detalle en la foto es lo de menos, la que fue la primera gran red de fotógrafos profesionales y amateurs pasa por sus horas más bajas. Pero yo que soy un romántico sigo empeñado en que sobreviva, entre otros motivos, por el que argumentan desde Flickr con más énfasis: el archivo visual del mundo que guarda es incalculable e inigualable. Ojalá pasemos otros 16 años hablando de ella.

El señorito es el que conduce

Después de las críticas a Vox en un acto de agricultores en Madrid, en el partido han intentado por todos los medios lavar su imagen y asegurar que lo que vimos todos (que el intento de apropiarse de su reivindicación derivó en una queja airada del colectivo de trabajadores del campo) no es cierto. Hasta han publicado una foto a todas luces ridículas de Santiago Abascal conduciendo un tractor en plan señorito, con pose altiva, y rodeado de sus sufridos trabajadores mientras el capataz, con las manos en los bolsillos y el puro en la boca, les vigila desde el fardo de paja. Para pajas mentales, las que se hacen en Vox.

Autodefensa de matón de patio

Precisamente en ese acto pudimos ver al vicesecretario de comunicación de Vox y diputado por Teruel, Manuel Mariscal, agredir a una manifestante cuando su jefe, Abascal, era rechazado. El propio Mariscal respondía en Twitter que “no me voy a quedar quieto ante un escrache a mis compañeros”. Pero, ¿qué escrache si fueron ellos los que acudieron a la manifestación? ¿Qué dices, Manuel? ¿Por qué nos tomas por tontos a todos y, en especial, al colectivo al que buscasteis para la foto? “Nosotros no nos callamos”, termina el tuit. Y es cierto. Pero eso no significa que tengan razón.

Vox busca a los chavales entre 12 y 16 años

Ni Twitter ni Insragram: la red social más importante entre los más jóvenes es Tiktok y Vox ya se ha puesto a trabajar en ella. No es el único partido presente pero sí el que más implantación tiene a su manera, ya que el perfil no está reconocido por la organización y el contenido, como cabría esperar, mezcla muchas cosas, no todas necesariamente ciertas. Pero logra su objetivo: “TikTok está lleno de fans adolescentes de Vox”, es el resumen que hacen en Vice, donde está publicado el reportaje que recoge Vozpópuli. Un paso lógico después de intoxicar YouTube con “creadores” fachas. Los jóvenes ya no son rojos, son azules.

Y la izquierda se defiende con un GIF

En esta tesitura, nada alentadora, ha llegado a España la comunicación institucional enrollada: el ministerio que dirige Alberto Garzón comunica en Twitter como lo hacía IU. Es decir, con chistes, gracietas, GIF, links falsos, bromas… ¿Lo que necesita España? Según ellos, sí. A mí este tipo de información desde los poderes públicos se me atraganta un poco: una institución tiene que comunicar on-line como se espera que lo haga off-line. Lo disruptivo puede ser gracioso pero no es eficaz. Tampoco es joven, por cierto: los chistacos y las referencias son para cuarentones, no para veinteañeros. ¿Cuándo se darán cuenta?

Son 5 clubes

Yo no puedo pedir a nadie que piense como yo. Para eso estoy yo. Así que me limitaré a ampliar el afortunado (pero con algún error, a mi criterio) tuit de Aitor Lagunas: son cinco los clubes vascos en Primera esta temporada (supongo que le faltará Osasuna) y supongo que en la contabilidad de jugadores, del mismo modo, le falta incluir los navarros. Además, el éxito del fútbol vasco va más allá de lo que está logrando en España: Arteta dirige al Arsenal (antes lo hacía otro gipuzkoano, Emery) y Deschamps, a la selección francesa. Y Herrera y Javi Martínez siguen jugando en Manchester y Munich. Ahí es nada.

Pero, ¿qué dices?

En el PP han perdido el rumbo. La elección de Pablo Casado ha sido un error: ya está claro que no es capaz de tener una visión a medio plazo, así que no hablemos de un plan para un país. Solo sabe achicar espacios y eso también lo hace mal porque a lo que está llevando el PP mientras pugna con Vox es al precipicio con argumentos como: “Almeida dice que el debate no es el ‘pin parental’ sino ‘si los padres quieren que Pablo Iglesias eduque a sus hijos’” (Europa Press). Allá él, sí, pero su derrota la sufriremos todos, porque cuando el PP desaparezca lo que quedará en pie será la extrema derecha sin contrapesos.

De Tertsch te lo puedes esperar

Vox ha salvado a Hermann Tertsch, que ha pasado de rozar la marginalidad de los piano-bar a pisar moqueta con un sueldazo en Bruselas representando a los de Abascal mientras tuitea. Porque hice la comprobación por curiosidad: los fines de semana baja el ritmo. Vamos, que su jornada laboral la gasta en tuitear mierdas como esta: “El pin parental es un instrumento para evitar que tu hijo llegue a casa y diga que Otegi visitó el cole y lo idolatra, que las mujeres que secuestran a sus hijos o ponen denuncias falsas son heroínas y que pretenda penetrar a su hermanito para liberarlo del heteropatriarcado”.

Víctima… De sus propios argumentos

Termino ya la racioncita diaria de noticias sobre ultras con la que ha generado la parlamentaria en Andalucía, Luz Belinda Rodríguez, que ha anunciado que deja Vox (pero no su acta) porque siente que las mujeres están apartadas y que la han espiado. Podría sonar hasta bien si, como recuerda Mauro Entrialgo en Twitter, la propia Luz Belinda Rodríguez no hubiera negado como parlamentaria de Vox la desigualdad salarial por motivo de género o la necesidad de la visibilización de la mujer. Es precisamente ese feminismo que rechazaba el que la ampara. A partir de ahora, que vote en consecuencia.

Y el PP, con las casas de apuestas

Tiene razón Rubén Sánchez en que todos teníamos claro que, de un modo u otro, el PP saldría en defensa de las casas de apuestas. El liberalismo que ahora abandera Casado y le sirve como excusa ideológica ampara, por supuesto, el enriquecimiento con las adicciones. Pero el de Facua va más allá y, por medio de unos simples pantallazos a titulares de noticias, muestra la vinculación de políticos del PP con empresas de casas de apuestas. Vamos, que no es solo algo ideológico, es algo del bolsillo de los suyos, sin rodeos. La de las apuestas es una amenaza real que debemos atajar, por el bien de todos, también por el de los hijos de los del PP.

Tiktok ha venido a ganar

Estoy seguro de que la expansión de Tiktok, la red social china que arrasa entre los más jóvenes, no es solo un objetivo empresarial teniendo en cuenta las maniobras anteriores del gobierno del país del que viene. Pero también tengo claro que está siendo un éxito y que quieren ser el Facebook del futuro (pero del futuro próximo) con todo lo que eso significa: ingresos, diversificación del negocio y, sobre todo, datos. Ya hemos visto entrar a figuras del fútbol como Ramos y una estrella de la música como Rosalía se ha incorporado esta semana. ¿Por afición? ¿Por diversión? Venga, no me hagan reír…