¿Por qué no está bien mencionarlo?

Ayer dediqué una columna entera al porno explícito que se puede encontrar en X con facilidad. Sin embargo, escribir estas líneas me está costando más y no dejo de preguntarme: ¿por qué? Según El Blog Salmón, un “bot” ha permitido identificar los ordenadores que se ponen a la venta en el norte de Marruecos y muchos de ellos coinciden con equipos robados en Catalunya y Andalucía. “Los dispositivos conservaban señales claras de su procedencia, como etiquetas oficiales o configuraciones propias de centros educativos” y no son “robos puntuales, sino auténticas redes que combinan logística, distribución y canales de venta digital”.

El “retardismo de izquierdas”

Creo que hay que contar la verdad: la de las miles de personas que migran a Euskadi a buscar un futuro mejor para sus familias, y las de los delincuentes que se organizan para robar y vender, sean de donde sean. Confundir la ideología de clase con el bonismo mezquino en migración, vivienda o ecologismo no ayuda a nadie ni a nada. Sobre lo último, Emilio Santiago se quejaba en Bluesky de un “retardismo de izquierdas” después de que Antonio Maíllo propusiese “prohibir las energías renovables en suelo agrícola fértil para proteger el campo andaluz”. Yo también creo que “hace falta un debate urgente”, pero no solo “en la izquierda”.

No tengo pruebas, tampoco dudas

Vuelvo a Marruecos, país que “da por hecho el apoyo de EEUU frente a la ‘colonización española’ en Ceuta y Melilla” (Vozpópuli). Ha pasado desapercibido, pero “el congresista republicano de origen cubano Mario Díaz-Balart” ha elaborado un “informe” en el que “sostiene que Ceuta y Melilla, aunque administradas por España, están situadas en ‘territorio marroquí’”. El informe “insta” a Marco Rubio “a promover un acuerdo diplomático entre España y Marruecos sobre el estatus futuro de ambas ciudades”. Llevo mucho tiempo pensándolo: EE.UU. va a atacar a Europa por Ceuta y Melilla. Me apuesto un café con pintxo.

Justo ahora que alquilar es más caro

Justo ahora que alquilar es más caro que nunca y que los partidos de izquierda se han caído del guindo y han dejado de empujar a la gente a pagar una renta, los bancos “apuestan por endurecer las condiciones de acceso a la financiación y elevar el interés que cobran por las hipotecas” (Infobae). ¡Ya es casualidad! Cuando las casas los compraban los rentistas (y la izquierda miraba para otro lado porque ya tenía el discurso armado, digámoslo todo de una vez), las hipotecas no estaban tan caras. Ahora que la propiedad es una alternativa a esos alquileres infames, los bancos reaccionan para joder (sigo diciéndolo todo) a los de siempre: nosotros.

Sobreoptimizando

Llevo varios días oyendo hablar de la “tienda 9” de Mercadona que Antonio Ortiz resume así en Threads: “Adiós a los mostradores de carne o pescado tradicionales. Todo al corte y envasado”. Incluida la pescadería, peces enteros, como ha enseñado Cocituber en un reel. No lo he probado (lo haré, seguro), pero de saque coincido con Ortiz, que está “cada vez más convencido de que hay un momento en el que sobreoptimizar se vuelve en contra del objetivo”. Y continúa: “Lo que empieza con buenas decisiones teniendo en cuenta datos, acaba en que sea el único criterio de decisión”, sin importar lo que realmente queremos los clientes.

¿Y por qué no expulsión del país?

Me ha hecho mucha gracia el editorial de Marca después de la final de Copa: “Expulsión de un año de la Copa al club cuya afición pite el himno”. ¿Por qué de la Copa? ¿Por qué solo durante un año? ¿No podrían expulsar al país que no quiere ser España y llamarlo, qué se yo, derecho de autodeterminación? En cualquier caso, no ha trascendido (no digo que no lo hayan escrito, pero no ha tenido tanto recorrido) ningún editorial del Marca en el que exija la expulsión de una competición de los clubes cuyas aficiones muestran símbolos fascistas. Sin ir más lejos, un aficionado del Atlético de Madrid asesinó a uno de la Real. ¿Pidieron su expulsión de la Liga?

¿Para qué quieres más de tres viviendas?

Soy vasco pero opino como “la mayoría de los españoles” que “cree que nadie debería tener más de tres viviendas y pide más impuestos a los multipropietarios” (Cadena SER). Vamos a ver: ¿para qué quieres más de tres viviendas? Evidentemente, para especular. Y me da lo mismo un Airbnb que un alquiler loco a largo plazo. Así que, sí, estoy totalmente de acuerdo con freír a impuestos a quienes se frotan las manos comprando viviendas en efectivo para sacarles un rendimiento, incluso se me queda corto: también freiría a impuestos a las y los usuarios de Airbnb para que sean conscientes de que son parte del problema.

¿Quién tendrá la culpa?

Yo lo tengo claro: el precio del alquiler y de la vivienda, en general, se ha disparado desde que Airbnb se ha generalizado. ¿O no? Puede que no tenga razón pero, por si acaso, me gustaría comprobarlo: ¿qué pasaría si eliminásemos Airbnb, pero no en Bilbao, ni en Euskadi, ni en el estado español, sino en el continente? Porque el problema se ha globalizados, oh, sorpresa: “El alquiler se dispara en Europa”. En Euronews destacan dos factores: “Una demanda que crece más deprisa que la oferta” y “la ausencia de vivienda pública”. Por cierto, la subida de los precios tanto en España como en Francia están por debajo de la media europea.

Todo lo malo

Donald Trump no tiene un pelo de tonto ni está senil: multiplica la fortuna de su familia y sus amigos y no tiene ningún tipo de empatía con las personas que sufren por culpa de sus guerras o las de sus aliados, de Putin a Netanyahu. Es el peor mandatario del mundo, si entendemos la política como el arte de hacer cosas posibles por medio del entendimiento, y no es capaz de ser útil ni esperando a que los profesionales hagan su trabajo en un momento delicado: “Altos mandos militares limitaron su acceso a la Sala de Crisis durante la operación en Irán por preocupación ante su posible interferencia en la toma de decisiones” (Demócrata).

Otro cuento del Calcio

En la final de la Champions League del año pasado, el PSG pasó por encima del Inter de Milán: 5-0. Fue la última vez que vimos a un equipo italiano llegar tan lejos, algo extraño para quienes crecimos con el mejor momento de la Juve, a la que precedió un Milan mítico, y con aquel Inter, precisamente, de Mourinho. También estaban la Fiore y el Parma… Equipos que se pasaron por Europa marcando goles y épocas. Hoy la serie A es una liga menor y del pasado solo quedan los escándalos que se repiten: “Red de lujo, sexo y fiestas clandestinas: así operaba la trama que captó a más de 50 futbolistas de Milán, Inter y Juventus” (Vozpópuli).

¡Por fin es lunes!

Por fin es lunes y, si eres de los privilegiados que trabaja solo de lunes a viernes y los fines de semana no tiene ni que encender el ordenador, enhorabuena. Vamos a empezar, en cualquier caso, la semana con fuerza, con energía, con alegría, porque si no nos vamos a la mierda ante noticias como esta: “Uno de cada seis autónomos se jubilará en cinco años. Lo triste, es que no hay relevo generacional para 600.000 negocios” (Pymes y Autónomos). Como todas y todos sabemos, este “drama” “amenaza especialmente a pequeñas empresas familiares, comercios de proximidad y oficios tradicionales”. Pero, ¿quién abre o continúa un negocio hoy?

Más buenas noticias. O no

Y si para abrir un negocio hay que ser un valiente, para ser autónomo y contratar hay que ser Indiana Jones: “El número de autónomos con trabajadores en nómina sigue en caída libre. En los últimos tres ejercicios se ha reducido en más de 15.000 personas, mientras sigue el aumento de los que no tienen trabajadores a su cargo” (Vozpópuli). Una vez más, son dados del estado, pero no me extrañaría que en Euskadi la situación fuese igual o peor: hoy, “el 86,1% de los autónomos no tienen empleados” ni incentivos reales para tenerlos. ¿Quién va a crear empleo? ¿Las grandes corporaciones y lo público? ¿Qué tipo de país deja eso?

Siempre podremos seguir los pasos de Amancio Ortega

Nunca seré rico porque no lo entiendo: no entiendo que triunfes con tus tiendas de ropa, como ha hecho Amancio Ortega, y después te metas en el fregado de comprar y vender edificios. Que el gallego es un lince para los negocios, como se decía antes (cada día soy más de los de antes), está fuera de toda duda: ahora el tío se ha convertido en “el mayor magnate inmobiliario del mundo” (Euronews). Con mi mentalidad de pobre, si hubiese ganado tanto dinero como él y pudiese dejar una empresa rentable (a nivel mundial) a la siguiente generación, me dedicaría a disfrutar y a hacer disfrutar. Por eso no moriré rico, lo sé.

La reconversión

Con ese modo de vida de pobre que llevo, cuando pienso en cambiar de coche me debato entre invertir en uno europeo por todo lo que nos va en ello, o dejarme llevar por las marcas chinas y sus eléctricos. Como mi pensamiento es, además de pobre, poco original, algunos han empezado a virar: “De coches a drones militares: la reconversión silenciosa de la industria europea del automóvil”. “SEAT ha mantenido contactos con Indra para explorar la fabricación de vehículos militares ligeros”, como Volkswagen, y Renault ya desarrolla drones, buscando “una ampliación de su mercado” (The Objective).

El PP, a lo que importa. O casi

En el PP no se enteran. Bastante tienen todos con que Isabel Díaz Ayuso no se los coma, lo sé, pero mientras Sánchez pilota la imputación de su mujer desde China, la crisis energética enfrentándose a Trump y el “caso mascarillas” compareciendo con Lula da Silva, “un plato ‘fake’ de pulpo gallego en la cantina de la Eurocámara moviliza al PP: ‘Hay cosas por las que merece la pena luchar’. El eurodiputado que protestó por un plato ‘Galician-style pulpo’ que en realidad eran anillas de pota organiza una degustación de ‘polbo á feira’” (Público). Por mucho que Adrián Vázquez Lara quiera dar “relevancia” al sector pesquero, no van bien.

Alucino

Escribo esta columna diaria desde 2009 (y me sorprendo diariamente de que nadie se haya cansado de mí) y he visto muchísimas cosas. Empecé cuando Facebook era lo más y ya vamos por la IA. pero si algo ha permanecido constante todo este tiempo es la figura del tonto útil. Todos los días se manifiesta uno. El de hoy es Jesús Banegas que, en Vozpópuli, publica un alegato a favor de los ultraricos y del sistema que los genera, loando a EE.UU. porque los permite más y más ricos, negando la herencia de fortunas y metiendo en el mismo saco a envidiosos y comunistas. En resumen: un catálogo excepcional de idioteces.

Dos por el precio de uno

Parece que hoy hay dos por uno porque, en Público, Pablo Batalla se queja de que en Segovia han abierto una universidad privada a la que acuden niños pijos que no saben sacar la basura y ahora no haya ni taxis para que las y los segovianos acudas a sus sesiones de quimioterapia, según su relato. Vuelvo a alucinar. Entonces, ¿es mejor que esa universidad esté en Madrid? ¿Es mejor dejar que Segovia siga igual, envejeciéndose? ¿No es mejor pedir al ayuntamiento que mejore el sistema de recogida de basuras y genere nuevas licencias de taxi? Las verdades del progresista también pueden ser verdaderas chorradas.

El ejército cubano, listo

Es posible estar en contra del bloqueo al que Donald Trump está sometiendo a la isla de Cuba, recrudecido en los últimos meses, en los que la isla no puede contar con los suministros venezolanos, rusos o chinos, y estar, al mismo tiempo, en contra de la dictadura cubana, que lleva más de setenta años empobreciendo a su ciudadanía y utilizando el embargo como excusa. “El país se está preparando para la posibilidad de una agresión militar”, dice a Euronews el viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, como si pudieran prepararse ante algo. Y con eso justifican el puño de hierro dentro y el apoyo acrítico de fuera.

Otro régimen

Generalmente, quien necesita un buen blanqueo suele ser el primero que se apunta a enjabonar las manchas de sangre en los uniformes ajenos. Y ahí tenemos a Irán, presentado como un bastión de la resistencia y no como la dictadura durísima que es con la oposición y con todas las mujeres, piensen lo que piensen. Pero eso tampoco justifica la guerra que nos han plantado Netanyahu y Trump por intereses políticos y económicos, ¿respectivamente? “El mundo se prepara para racionar su consumo de energía”, alertan en El Independiente. ¿Qué familiar de Trump se forra con esto?, pienso yo.

Simplemente, indignados

El tiempo, la sociología y la aceptación de la realidad nos han enseñado que aquella marea de votos que supo capitalizar Pablo Iglesias no fue generada por el maremoto de una izquierda dormida, sino por una marejada indignada cebada por izquierda y derecha que han recogido los frutos por turnos. “Los jóvenes indignados españoles se inclinan hacia la extrema derecha”, titulan en Expansión. ¿Y de qué nos extrañamos? Más allá de esa indignación, la izquierda lleva años señalando a los chicos jóvenes no migrantes como sospechosos, cuando no culpables, de todos los males. Una estrategia absolutamente equivocada.

Más Europa (o menos)

Arranco la semana con un tuit de la anterior: “El Partido Popular Europeo ha pactado y aprobado con la extrema derecha para negociar un reglamento de retorno de personas migrantes no garantiza derechos fundamentales”. Lo escribe la jeltzale Oihane Agirregoitia en X, y anuncia en el mismo tuit: “Por ello hemos votado en contra. Orden en la política migratoria y eficacia en el retorno, por supuesto que sí, pero respetando la dignidad humana”. Es muy peligroso el juego de la derecha que se alinea con el monstruo nazi y, al mismo tiempo, con los antieuropeístas (que es otra manera de decir “el monstruo nazi”). Tomamos nota.

El monstruo

Sigo hablando del monstruo fascista: “El primer ministro de Hungría, el ultranacionalista Viktor Orbán, anunció este miércoles que su país dejará de exportar gas a Ucrania mientras Kiev no reanude el tránsito del crudo ruso hacia el territorio magiar” (Infobae). Orbán, Trump, Abascal, Le Pen, Salvini… Y algunos agentes vascos y catalanes, perfectamente conocidos y reconocibles, son los títeres que Putin ha ido colocando en Occidente para debilitarnos. Y le está saliendo bien la jugada: dejar enriquecerse a algunos (de dentro y de fuera de Rusia) a cambio de hacerlo él también y de hacer del Kremlin un business imperialista.

El otro

De la extrema derecha europea a la estadounidense: “Trump declara al Partido Demócrata como el ‘mayor enemigo de América’ tras ‘la muerte de Irán’” (Notimérica). Es evidente que el presidente republicano miente con que Irán está acabado y con que el otro gran partido estadounidense es enemigo de la ciudadanía. Pero da igual. No importa. No pasa nada. Todo sigue como si nada. “Los fascistas demócratas jamás protegerán a América, pero los republicanos lo harán”, ha escrito, con toda su jeta. Pero no podemos hacer como si no sucede, la suma de barbaridades no puede neutralizarnos, sino alertarnos.

La otra

Tampoco podemos hacer como si nada cuando Vozpópuli publica que “Madrid recauda el doble que hace diez años pese a eliminar todos los impuestos propios”. Sin tapujos ni vergüenza: el dumping fiscal de Madrid, al descubierto. ¿Y cómo lo consigue? Porque de eso no dicen nada en el digital, como si la recaudación fuese alquimia. ¡Pues cómo va a hacerlo! Vaciando España gracias a esa fiscalidad insuperable y a los magreos del PP, que funciona como una organización enfocada a centralizar todos los servicios, productos y empresas en el entorno de ese Madrid liberal, ayusista y eternamente pepero.

Ha pinchado hueso (pero no tiene razón)

Cuando vi a Patxi López en la tribuna del Congreso quejarse airadamente de que el PP usase la excarcelación de Txeroki y Anboto, lo primero que pensé es que el PP había pinchado hueso. Sabe el socialista que su partido tiene pecado, que es verdad que ha cambiado el blanqueo de la izquierda abertzale y la libertad de los asesinos por la estabilidad parlamentaria, con la colaboración de Eneko Andueza y María Jesús San José. Esto es un tema. Otro tema distinto es que Vito Quiles nunca tendrá razón, de que quien le defienda es un gilipollas y que hizo bien Patxi López en plantarle cara cuando insistió con el tema de ETA. Y punto.