Un análisis de altura

Los partidos ofrecen lo mejor que tienen a la sociedad, estoy seguro, y sé que cuando alguien habla (en una entrevista o en el parlamento) puede equivocarse. Pero cuando escribes un tuit sin que te hayan descerrajado una pregunta, muestras tu altura, como ha hecho Jon Sánchez, el único representante de Sumar en la cámara de Gasteiz: “Donostia es la ciudad con la vivienda más cara en el Estado. Zamora la capital con la vivienda más barata. Zamora es también la única capital donde gobierna Izquierda Unida. No será la única razón, pero algo tendrá que ver. Su alcalde Paco Guarido algo bien habrá hecho”. Nivelón. O nievlín.

Correcto

Estoy harto de este mundo lleno de malas personas y malas acciones. Por eso celebro que las acusaciones de corrupción se queden en nada y aplaudo que los medios tengan (tengamos) que rectificar cuando hemos tirado de alarmismo o hemos tirado a dar: “El Mundo, El Periódico, Libertad Digital, Vozpópuli y OKdiario se ven obligados a rectificar sus ‘noticias’ sobre los falsos abusos en la Taberna Garibaldi”, leo en Diario Red, el digital de Pablo Iglesias. Básicamente, ninguno de los medios citados “se puso en contacto con la Taberna Garibaldi ni con las personas afectadas antes de publicar sus informaciones”, y por eso erraron.

Pero Diario Red hace lo mismo

Iba yo a salir de Diario Red tan contento ante una rectificación que hace un mundo y una profesión mejores, cuando me topé con esto: “La ‘trama Leire’ se vio con el exlíder del PNV, Andoni Ortuzar, y se reunió en Ferraz por el rescate de Tubos Reunidos, según la UCO. Apunta a que la presunta trama habría obtenido 247.000 euros por su labor de mediación y más de la mitad fue para el expresidente de SEPI”. Así que en el digital de Pablo Iglesias, desde el que no dejan de dar lecciones de periodismo, también se apuntan al “difama que algo queda”, a mezclar churras con merinas en los titulares y al “que se jodan” sin contrastar. Vaya.

¿Cómo llegó hasta ahí? ¿Y por qué?

No tengo ningún motivo para dudar de la honorabilidad del vicelehendakari del Gobierno Vasco, el socialista Mikel Torres, ni después de saber que “Leire Díez cruzó 1.288 mensajes” con él solo por el rescate de Tubos Reunidos, precisamente, según El Independiente. La pregunta que me surge es: ¿cómo llegó esta tía a poder hacer eso? Ya sabemos que Cerdán le dio los galones. También sabemos cómo empezó “la fontanera del PSOE”: defendiendo a Patxi López cuando este era lehendakari y X se llamaba Twitter. Pero el fenómeno sigue fascinándome: ¿por qué Cerdán la eligió? ¿Por qué Torres sentía que debía responderle?

Con este PP solo puede ir Vox

Leire Díez me daba caña en Twitter cuando Patxi López era lehendakari porque yo se la daba a él en esta misma columna. Nunca me corté: no me parecía un buen lehendakari y había llegado a Ajuria Enea apoyándose en la ilegalización de la izquierda abertzale y en un pacto oculto con el PP (que Zapatero validó). Pero creo que en el combate político-periodístico tiene que haber profesionalidad y humanidad, y creo que lo que hizo Núñez Feijóo cuando dijo que el padre de López no estaría orgulloso de él (que sí lo estaría, sin duda) es una ruindad. Amenazar con que “que se acostumbren” es certificar que con este PP solo puede ir Vox.

Que no pase de hoy

Vox es un partido político legal y hay gente que le vota. Tengo que resignarme ante ello aunque no lo entienda, como tampoco entiendo la desmemoria de las vascas y los vascos que perdonan a la izquierda abertzale su fascismo. Será que tengo pocas entendederas, como se decía en el siglo XX (memoria sí tengo, al parecer). Y sigo con lo que no entiendo: no entiendo que nadie en el Athletic de Bilbao se diese cuenta de que Amaia Martínez y un par de afiliados de Vox usaron una visita al museo (según se dice) para grabar un vídeo a favor de que la selección española juegue en San Mamés. No lo entiendo. No paso de hoy sin decirlo.

¡Vaya!

Hablando de Vox, “el grupo de extrema derecha Patriots for Europe, en el que está inscrito la formación ultra española Vox, tiene que devolver 276.967 euros de fondos de la UE que utilizó de forma indebida en 2024” (El Diario). “Este grupo ultra tiene otra investigación pendiente por la utilización de ayudas por 4,3 millones de euros cuando tenía como denominación Identidad y Democracia entre 2019 y 2024”. Seamos sinceros: ¿nos sorprende? Esos 276.967 euros se fueron en “donaciones impropias”, “infringir las normas de contratación pública” y “conceder contratos mediante procedimientos irregulares”.

La diferencia

La mano derecha de Pedro Sánchez ha sido condenada a 24 años; la mano derecha de su mano derecha, a 19; y la mano derecha que sustituyó a la primera mano derecha sigue pendiente de juicio (y huele igual de mal, cuando menos). Mientras todo esto pasa sin consecuencias ni responsabilidad políticas en España, uno asiste atónito a noticias, condenas y consecuencias: “Peter Murrell, exdirector ejecutivo del Partido Nacional Escocés y exmarido de Nicola Sturgeon, ha sido condenado a cinco años y tres meses de prisión por apropiarse indebidamente de 400.000 libras esterlinas de fondos del partido” (Euronews).

Euskadi, como siempre

Ya sé que la noticia es de la semana pasada, pero me resistía a dejarla pasar como si nada y la he guardado en mi lista de temas para la columna hasta que he encontrado un hueco. Un hueco para expresar que en Euskadi algunos no han cambiado nada: “Insultan a policías y ertzainas en el registro de un detenido por su relación con Hezbolá. Los concentrados insultaron a los agentes llegando a pedir que les fusilasen: ‘Policías al paredón’” (The Objective). Junto a estas amenazas, los de siempre gritaban “Palestina, resistencia”, dejando claro que algunos usan el dolor de Gaza para sus mierdas. Sus putas mierdas de siempre.

Hablemos de fútbol

Esta noche, entre el viernes y el sábado, Bielsa se la juega ante La Roja. Pero no vengo yo a hablar del Mundial, sino de un personaje que ya pasado por la columna: Anas Laghrari, que lo mismo ayuda a Laporta con sus palancas que susurra al oído de Florentino Pérez (algo que casi nadie puede hacer). Pues bien, el “financiero”, como le llaman en Vozpópuli, es el encargado de cambiar la naturaleza del Real Madrid (de Club a Sociedad) sin que se note: busca “captar inversión y cristalizar una valoración récord que además permita a los socios convertirse en ‘propietarios económicos’ sin transformar formalmente la entidad”.

Javier de Andrés, pa’lante

Javier de Andrés, El Mundo o El Confidencial, saben que están removiendo el lodo para vincular al PNV, al que el PP y su entorno mediático siguen odiando, con las famosas cloacas del PNV. Que el PNV medie con los interlocutores del PSOE (la responsabilidad del PSOE de que sus interlocutores fueran Leire Díez y Santos Cerdán es harina de otro costal) para ayudar a Tubos Reunidos no tiene nada de malo, y quien quiera embarrarlo mezclándolo con la corrupción (acreditada ya en el PSOE al más alto nivel), tendrá que ser coherente con sus intentos y sus intenciones, e irán, como dice Miguel Ángel Rodríguez, pa’lante. Sin duda.

El odio

El PP y su entorno mediático, me repito, lo sé, siguen odiando al PNV por aquella moción de censura contra Mariano Rajoy. Luis Miguel Fuentes muestra esa versión en El Independiente, donde describe a los de Aitor Esteban como “racistas de berza, beatos de perol, absolutistas de lo suyo, progresistas de la prehistoria, joteros de Dios y soldados de la raza y de la manteca”. Y eso que él mismo reconoce que “el PNV ya sale en los informes de la UCO alrededor de Leire Díez y de Tubos Reunidos, algo que no tiene por qué significar todavía nada”. Aún así, les califica después: “Ambiguos y escurridizos, bamboleantes y curiles, pomposos y cobardes”.

Como si nada

Pero el odio no debe cegarnos: hay mucha más actualidad que la que intenta mezclarlo todo en una montaña de estiércol. Están los hechos: “Sánchez admite la corrupción de Ábalos, atribuye los casos familiares al lawfare y deja a Zapatero en el limbo” Este titular en El Nacional hay que leerlo dos veces: la corrupción de Ábalos, los casos familiares y Zapatero. Lo escribo con total honestidad: el lawfare y la espera a que se defina lo del expresidente, como la condena a Aldama, son secundarios. Lo importante es todo lo que tiene que afrontar Sánchez y no afronta, es todo eso sobre lo que tiene responsabilidad y esquiva.

Aquellos aplausos a Ábalos

Sigo con los hechos, como los aplausos a José Luis Ábalos que en Vozpópuli han recuperado con acierto. Porque esos aplausos ocurrieron, porque cuando uno de los ministros de máxima confianza de Pedro Sánchez bajaba del estrado, la bancada socialista el arropaba y le premiaba. Mientras tanto, Ábalos ingresaba diez mil euros al mes para sus gastos que le pasaba Koldo después de gestionar las comisiones que le ayudaba a generar Aldama. ¡Y nadie sabía nada! Lo siento pero no me lo creo: no me creo que ninguno de los que aplaudían no se oliese algo, no tuviese alguna sospecha, no hubiese visto un gesto o un gasto extraño.

¿Han logrado lo que pretendían?

Me sorprende que en el Huffington Post se hagan la pregunta más pertinente durante el aniversario del Brexit: “¿Ha logrado Reino Unido lo que pretendía al irse de Europa?”. El resumen, desde un punto de vista social, puede ser este: “Colapso no ha habido, pero sí se ha pagado un precio, alto, y eso hace que la población hoy, mayoritariamente, apueste por hacer el camino de regreso o, como poco, por ampliar las conexiones con Europa hasta donde la separación deje”. Y la única que ha rentabilizado el Brexit, es decir, que está mejor que hace diez años, es la extrema derecha en el Reino Unido. Oh, sorpresa.

Nunca les han ganado a tontos

A los chavales que han decidido destrozar las cámaras de seguridad de la parte vieja de Gasteiz nunca les han ganado a tontos. Dicen que están “en contra del control social” y para demostrarlo han generado más inseguridad en las calles de la capital. ¿Qué les parece la idea a quienes vuelven solos por esas calles? ¿Quién se alegra de que no haya cámaras de videovigilancia? En la condena del ayuntamiento a este ataque a la seguridad de la ciudadanía, hemos descubierto que EH Bildu también cree que la presencia de cámaras vulnera la libertad de las personas. Vaya. ¿Y las cien que hay en Iruñea funcionando 24 horas al día?

Viudo de Bielsa

Creo que Marcelo Bielsa es lo mejor que le ha pasado al Athetic: nos quitó por fin los complejos que empezó a sacudirnos Joaquín Caparrós y nos enseñó, sobre todo, que una persona con grandes principios tiene sitio en el fútbol de élite. Este fin de semana he descubierto que en su foto oficial para el mundial, como seleccionador de Uruguay que es, aparece cabizbajo, ofreciendo más el cráneo que la cara. Él dice que simplemente le tomaron una foto, pero todos sabemos que es particular manera de mostrar su opinión y, especialmente, sus protestas contra la FIFA y este show desmedido que ha montado.

Los que sobran

Entre las críticas que Marcelo Bielsa ha dicho en voz alta está la que ha hecho a Gianni Infantino, al que acusa de hacer que el fútbol deje de representar a las aficiones para representar a los empresarios. Un ejemplo claro de esto es la figura de Anas Laghrari, uno de los pocos asesores de Florentino Pérez y que, al mismo tiempo, “cobró una comisión de más de 10 millones por salvar al Barça de Laporta” (Marca). “Su banco Key Capital, fue clave en la activación de una de las palancas clave para el conjunto culé en 2022” (sic). El problema del fútbol moderno no es la cámara del árbitro, es toda la gente que gana dinero poniéndola.

Las mejores fotos “gastronómicas”

Como bien dicen en Photolari, “la mejor foto gastronómica del año no se parece a las de los ‘foodies’ en Instagram”. Escenas costumbristas vinculadas con la restauración, la pesca, la recolección, el procesado de alimentos… Y con espacio para la denuncia. También hay pequeños virtuosismos técnicos y bodegones contemporáneos, como podíamos esperar. Disfrutando de las fotos ha llamado mi atención que en la mayoría en la que aparecen personas aparece solo una, reflejando la tendencia del mundo hacia el individualismo o, mejor pensado, poniendo el foco con nitidez en lo humano.

Por fiarse de Elon Musk

Elon Musk ha dicho con claridad que confiaba en los pequeños inversores para hacerse trillonario. El de X se dirigía a ellos especialmente para la compra de acciones de su empresa (con lo que disparaba el valor de las suyas), sabedor de que tiene muchísimos admiradores que le siguen por su capacidad para la avaricia. Personas que son capaces de comprar coches horrorosos, como el Cybertruck, que parece diseñado por un niño de prescolar, y meterlos en un lago solo porque Musk ha dicho que podrían hacerlo. Spoiler: “El coche medio hundido, sus tres ocupantes saliendo por la ventanilla y el conductor detenido” (Vozpópuli).

No, la «zona tensionada» no soluciona nada

La ley española de Vivienda que EH Bildu y ERC le aprobaron al gobierno español solo para poder decirlo en una campaña electoral es una pésima ley que no ha arreglado nada. Más bien, al contrario. Y que no vengan con la vieja milonga de que lo que pasa es que no se aplica, porque en Barcelona, donde los del PSC se apresuraron a poner en marcha eso de las “zonas tensionadas”, hoy tienen esta realidad: “La presión sobre los alquileres en Barcelona es cuatro veces mayor que en Madrid tras la ley de vivienda” porque “la oferta de vivienda se ha contraído” tanto que por cada anuncio hay 462 contactos en Barcelona, y en Madrid, 103.

Población y censo

Precisamente sobre Barcelona, Xavier Tomàs publicaba hace unos días un hilo muy interesante en Threads: “Desde 1979, la diferencia entre el número de ciudadanos con derecho a voto (en las elecciones municipales), y el de habitantes, ha pasado de las 300.000 a las 600.000 personas”. Así, “el ‘gap’ entre el censo electoral (que no para de bajar) y de la población (que no para de crecer) es cada vez más grande”. La curva de la gráfica que muestra Tomàs es fascinante y provoca una paradoja igual de magnética: ¿a quién lanzan mensajes o para quién toman decisiones las y los políticos, para quienes viven o para quienes votan?

Totalmente irrelevante

Pensando también en la próxima campaña, este subtítulo en Público me ha parecido maravilloso: “La pugna entre Lara Hernández y Verónica Martínez Barbero ha acaparado los focos tras la dimisión de la secretaria de Organización del partido, entre críticas a la actual coordinadora por acoso laboral”. Y estas, ¿quiénes son? Pues nada menos que la secretaria general de Sumar y la coordinadora de la misma formación. ¿Qué diferencia hay entre esos roles? Pues ellas sabrán. O no. Lo que yo tengo clarísimo es que fuera de Yolanda Díaz, Sumar es una formación absolutamente irrelevante, para regocijo de EH Bildu.

Una nueva normalidad

La famosa “nueva normalidad” postpandemia ha llegado para quedarse: las altísimas temperaturas que hemos sufrido en mayo y estamos sufriendo en junio, “según advirtió el Servicio de Cambio Climático de Copernicus de la UE, se está convirtiendo en la ‘nueva normalidad’” (Euronews). En concreto, en mayo, “la sensación térmica alcanzó valores de entre 35 y 40 grados en amplias zonas de Europa” y “la temperatura media de la superficie del mar fue también la segunda más alta jamás registrada, solo por detrás de la de mayo de 2024”. Y en 2027, las temperaturas globales llegarán “a máximos históricos”. Otra vez.

Soy un viejo pero disfruto más que tú

Leyendo el post en Linkedin Noticias sobre los nuevos consumos de fútbol que se esperan para el Mundial (resúmenes, highlights, recopilaciones de goles, pantallas múltiples, narradores en redes sociales, etc.), me he dado cuenta de que soy un viejo. También he pensado que gracias a eso voy a disfrutar más y mejor de lo poco que pueda ver del Mundial porque voy a ver partidos enteros, sin saber si serán una castaña o entretenidos, descubriendo a jugadores y entrenadores, y animando de manera aleatoria a una selección u otra (porque a la mía no le han dejado intentar clasificarse, por lo que sea).