Un sistema que no prioriza la vida

Estoy profundamente preocupado por el mundo que hemos construido y que dejamos a la siguiente generación. Básicamente, hemos generado un sistema en el que la vida no es la principal prioridad. Y no hablo de la globalización ni de la conspiración mundial del eje Putin-Trump-Netanyahu y otros desalmados. Hablo de cosas muy concretas y nada lejanas: “Los documentos que prueban que Madrid manipuló la lista de espera del Ramón y Cajal: ‘Evitad anotarlos como preferentes’” (Menéame). Con esa manipulación lograban bajar las listas de espera retrasando cirugías urgentes e importantes, según el denunciante.

¿Y esto?

Pasó casi desapercibido con la actualidad política de la semana pasada, pero me resisto a eliminarlo de mi lista de links: “La magistrada Pepa Tarodo que ha instruido la causa del denominado caso Azud –que incluye irregularidades en pagos tanto a personas relacionadas con el PP como con el PSOE valenciano– concluye que los socialistas fueron ‘dopados’ a las elecciones municipales en Valencia de 2007 al financiar cerca de medio millón de euros con mordidas a cambio de adjudicaciones públicas” (Vozpópuli). “El PSOE se habría financiado de manera ilegal a través de cuatro mega licitaciones” en la campaña de Carmen Alborch.

¿Cómo que no?

Estoy completamente en desacuerdo con esto en Público: “Por qué prohibir las redes a los menores no basta: ‘La responsabilidad no puede recaer en las familias’”. ¿Cómo que no? Ya sé que las tecnológicas han diseñado las redes para atraer la atención de las y los menores, pero la responsabilidad de explicarlo y de limitar el acceso es, en primera instancia, de la familia. No podemos delegar eso, no debemos dejarlo en manos de los gobiernos para que legislen o prohíban (ya hay normativa al respecto, por cierto), porque la chavalada va a encontrar el modo de saltarse los controles. Esto nos apela directamente, no busquemos excusas.

La rentabilidad

Me acuerdo de Housers, aquella “‘startup’ inmobiliaria que prometía grandes rentabilidades”, como también recuerdan en El Diario. Pues bien, “tras una década de quejas, demandas de inversores insatisfechos, disputas entre los socios e incluso varias multas de la CNMV”, un cambio de nombre y la salida de Antoni Brussola, uno de sus fundadores y condenado “por desviar 55.000 euros desde sociedades vinculadas a proyectos de Housers a la cuenta de una empleada de otra empresa que él presidía”, varios usuarios se quejan de que la empresa tiene retenidos miles de euros y no hay ni rastro de las ganancias prometidas.

Correcto

Arde Bogotá, un grupo del que no he oído nada con atención pero al que voy a dar una oportunidad en mi Spotfy, ha anunciado nueva gira con un cambio (que no “novedad”, y ahora me explico) en el sistema de entradas, que “no se venderán online, sino exclusivamente en físico, en las taquillas de cada sala” (El Independiente). Es decir, como hacíamos antes: quedada, madrugón, cola, alegría cuando las metías en la cartera y un bonito recuerdo de una gran noche, si todo iba bien. Un aplauso para la gente que nos da este tipo de alegrías. Sin colas virtuales, sin darle al F5, sin códigos QR que, admitámoslo, no nos han mejorado la vida.

De lo que va esto

Cuando Pello Otxandiano pedía liderazgo al lehendakari Pradales y Eneko Andueza, que hiciera autocrítica, esta semana, lo que pretendían era evitar que habláramos de la entente, el pacto, el entendimiento, el negocio, en definitiva, entre sus partidos, que ejecuta lejos de los focos María Jesús San José: “Ya solo quedan 32 etarras en prisión tras la excarcelación del sanguinario Henri Parot” (Vozpópuli). Cuando Arnaldo Otegi asegura que ellos retrasarán todo lo que puedan la entrada de PP y Vox lo hacen solo por esos 32, que nadie se confunda. O mejor, que quienes tienen los muertos y a los asesinos en sus espaldas no logren despitarnos.

Fascismo esférico

La pieza que emitieron en los teleberris sobre el asesinato de Yoyes el pasado jueves es de esas que no pueden pasar como una más. Esos minutos son un compendio muy ajustado de cómo se ejecutó el fascismo: odio a quien piensa diferente, miedo, persecución, acoso, violencia, asesinatos… Todo eso era ETA. Y lo sigue siendo. Yo lo tengo presente cada vez que veo a sus miembros (de Otegi a Kubati) y a quienes les defendieron y defienden (Aizpurua, Permach, Otxandiano…) dándonos lecciones de solidaridad, ética, moral o justicia. Nuestro país tiene un paisaje natural más bello que el humano. Y no asumirlo nos está costando carísimo.

Y sin fronteras

Yo no digo “Israel, genocida, Palestina, askatu” y después aplaudo a los fascistas de aquí. Yo me pronuncio nítidamente contra ese genocidio, contra el fascismo de aquí y de allí, de antes y de ahora, y me enfrento contra él: “Un ataque israelí mató a una familia de cuatro personas en el norte de Gaza, entre ellas dos menores. El Ejército israelí aseguró que el objetivo del ataque era un militante”, leo en Euronews con horror y con el desasosiego que me produce ser consciente de que estos asesinatos son solo unas gotas más en un océano de dolor que Israel llena sin que nadie pueda detenerlo. No podemos dejar de hablar de esta atrocidad.

También en Catalunya

Uno es antifascista en todo momento y todo lugar o no es antifascista. Así que, sí, muchos de los que van de antifascistas solo posturean. Esto hay que decirlo más y actuar con contundencia ante ese intento de enjabonado. Pero lo más importante es identificar el fascismo: no importa la bandera con la que intente taparse la extrema derecha, que siempre será el enemigo (no olvidemos las lecciones de Indiana Jones), también en Catalunya. La participación de Aliança catalana en los actos de la Diada son perjudiciales para las reclamaciones independentistas legítimas y democráticas. Y no voy a entrar a discutirlo.

Su líder

Putin mueve los hilos, Netanyahu se limita a influir levemente y recoger los frutos, pero este mundo es una mierda tan grande que el líder político y espiritual de la extrema derecha mundial es un gilipollas: Donald Trump. El calificativo se lo ha ganado con actuaciones como esta: “¿Dónde estaba Trump el 11-S? Jactándose de que su edificio volvía a ser el más alto de Nueva York” (Huffington Post). “Con el paso de los años, y especialmente tras su irrupción en la arena política en 2015 como aspirante al Despacho Oval por el Partido Republicano, Trump comenzó a modificar y enriquecer el relato de sus movimientos tras los ataques”.

Me parece mal

Si algo debemos aprender de la huelga del personal médico es que no vale con agitar el “soy médico” como garantía. Lo ha demostrado Mónica García, que ha gestionado el ministerio de Sanidad y las protestas de las y los facultativos probadamente mal. También debemos aprender que un cambio legislativo es necesario: las y los médicos, como otros sectores, no deberían tener derecho a huelga. Su protesta, legítima, no puede entrar en conflicto con la vida o la muerte de las y los pacientes. No es admisible ni defendible. De ninguna manera.

La realidad

No hay médicos en paro. No nos preguntamos por la responsabilidad de los sindicatos médicos en ese déficit ni en esa gestión de los horarios. No miramos, no atendemos lo suficiente a la realidad de toda esa gente que, joder, simplemente no es funcionaria: “Los autónomos están retrasando su jubilación en agosto más allá de los 67 años y su pensión media sigue por debajo del SMI” (Pymes y Autónomos). Detecto una peligrosísima tendencia a señalar a quien no es funcionario como un incapaz y un condenado a la pobreza, mientras quien cobra de lo que generan los otros es, cada día más, un privilegiado.

¿Qué hacemos con la inversión milmillonaria?

No dudo de que hay una inteligencia artificial maravillosa, que está ayudando a sectores muy específicos. Pero igual que existe ese Internet que permite hacer operaciones a miles de kilómetros, literalmente, y existe un Internet comercial que sobreutilizamos la mayoría, tenemos esa IA desconocida y la conocida, de la que recelamos cada día más. Y no hablo de los carteles o la literatura “copulativa”, como he leído recientemente: “Por el momento, no ha cumplido ninguna de sus expectativas y un reciente estudio elaborado por la consultora Gallup confirma que, cuanto más usan la IA los empleados, menos les convence” (Xataka).

Una semana menos

España está mal gobernada. Esto hay que tenerlo claro, igual que tenemos claro que la derecha y la extrema derecha españolas dan mucho miedo y preferimos este desgobierno y desacierto continuado. Pero España está mal gobernada y cada vez lo estará peor, pase lo que pase: “Ceuta rompe en dos al Gobierno, ministros que no se hablan y ya no es tabú el adelanto electoral”, según Vozpópuli. Iván Libreros cree que “el Gobierno ha entrado en fase de descomposición” y que, como dijo Broncano, marzo será mes electoral. Pedro Sánchez ya “no convence a su parroquia”. “La política, amigo”, sentencia.

Un millón más

Cuando Pedro Sánchez abandone Moncloa esto es lo que va a entrar: “El patrimonio de Javier Milei aumentó 43% y el de Karina 209% en un año” (Clarín). No exagero, Argentina no queda lejos, no importa, realmente, que Feijóo haga de parapeto (no es capaz de frenar ningún exceso en su partido, ¿y pretende frenar los de la extrema derecha?), los fascistas y populistas vienen a enriquecerse (lo que llevan años haciendo, por cierto) y a exprimir el país. Lo hace Milei, lo hace Trump, Putin, Netanyahu… Y sobre todo lo hacen sus entornos. Feijóo será el pagafantas y, en frente, el PSOE será un páramo.

Es violencia, no es diversión

Las agresiones a la Ertzaintza con la excusa de la Aste Nagusia no tienen nada que ver con las fiestas, sino con la violencia y con la deshumanización de las y los trabajadores, de las personas a las que llamamos cuando nos roban, cuando nos amenazan o cuando nos agreden. Lo siento pero no entiendo ni he entendido jamás eso del “pim, pam, pum” a la Ertzainza, ni las amenazas gratuitas, ni el ACAB (“all cops are bastards”). Creo que lo único que puede impulsar a una chavala o a un chaval a lanzar sin motivo un vaso a un ertzaina es un trabajo eficaz para vaciarle de valores, y quien hace esa labor es quien debería ocuparnos.

Sánchez no tiene la culpa

Cuando Pedro Sánchez “exonera a Marruecos de la crisis de Ceuta y apunta a ‘Rusia, Israel y una internacional ultraderechista’” (Vozpópuli), no solo libra a Marruecos de la culpa: también se libra a sí mismo. Que el reino de Mohamed VI lance personas a España como bombas de racimo y que plantee una batalla ideológica sobre la españolización de las ciudades, pone en el disparadero al presidente español. Por eso Pedro Sánchez ha preferido ser el objetivo de Rusia, Israel y la ultraderecha mundial. La pena es que no ha podido meter a EE.UU. en la coctelera porque, claro, eso implicaría meter a Marruecos… y volver a empezar.

No importemos los problemas

Me ha gustado el hilo en X de Denis Itxaso en el que muestra que los alquileres “de temporada” suponen solo el 3,5% del total de los alquileres en la CAV (91.440). También explica que si vemos muchos de ese tipo de alquileres es porque “un contrato residencial dura años y desaparece del mercado visible” y “uno de temporada vuelve al escaparate”. En resumen: “Contar anuncios no es contar viviendas”. “El problema de fondo es que faltan viviendas y que las rentas de entrada están por encima de lo que muchas familias pueden pagar”. Con todo, yo probaría a prohibir los contratos de temporada y Airbnb, en general.

Nos metieron otro gol

El Athletic perdió una vez más en el Cam Nou, y si no acabó goleado es porque tenemos al mejor portero del mundo. Pero antes incluso de empezar, el FC Barcelona ya nos había marcado un gol: en vez de homenajear a esa selección española que basa su éxito en negar el derecho de naciones como Euskadi y Catalunya a competir, optaron por poner en el centro y en el foco a la estelada catalana. Así, nadie tuvo que desentenderse, ni pitar, ni soportar aplausos al caballo ganador en su propia casa, ni abandonar el campo, como pasó en Anoeta cuando Oyarzabal sacó esa copa del mundo lograda gracias a la negación.

“La majestuosidad del toro”

Vaya por delante que mi posición ante las corridas de toros no es de negación ni de repulsa. Simplemente, no entiendo que alguien que habla de “la majestuosidad del toro”, como hizo Eneko Andueza (en un vídeo-homenaje que ha corrido por X), disfrute después con torturar a seis animales hasta la muerte, y con que tres personas, más los banderilleros y los picadores, se jueguen la vida. Yo soy más de fútbol, lo reconozco. ¿Más prosaico? Puede. Pero que no me encontrarán buscando sangre y hablando de nobleza, al mismo tiempo. Y menos en este momento en el que “los toros” son la bandera de ese españolismo ranciosísimo.

¿Quién sabía qué?

A medida que sumo años felizmente doy más importancia a los fundamentos: tener claros unos pocos principios morales y, sobre todo, no olvidar la base de mi profesión. “Quién hace qué” es el periodismo más sencillo y, a la vez, más eficaz. Por eso, ante lo que estamos conociendo sobre lo que está pasando en Ceuta y, sobre todo, pasó en las horas previas al asalto, creo que la pregunta que hay que perseguir es: “¿Quién sabía qué?”. En El Periódico, Juan José Fernández ha hecho una de las mejores crónicas al respecto: “Interior recibió en julio siete avisos escritos, orales y telefónicos del CNI sobre Ceuta pero los vio insuficientes”.

Esto sí lo tenían claro

Lo que no era suficiente para el gobierno español, claramente, era el barco con el que navegaba Felipe VI, por eso, vía impuestos, la Armada le ha comprado el Hispania, por un milloncejo de euros, que a escote nada es caro. Es una noticia “vieja”, lo sé, de primeros de este mes que ya vemos partir, con especial congoja, pero no por eso es una noticia caducada: lo que nos cuesta la monarquía, con estos gastos tan bien repartidos en diferentes ministerios (aceptados incluso cuando Podemos formaba parte del Gobierno), sigue siendo un tabú en España. Incluso en esta España sin presupuestos generales desde la anterior legislatura.

Que se mueran los feos

Hay miles de artículos críticos con Donald Trump, básicamente, porque se lo merece. Pero el de Pablo Sebastián en Vozpópuli me ha llamado la atención por este pasaje: el presidente de EE.UU. abandonó Ankara en un avión militar, vía Londres, por un riesgo real de misilazo contra el Air Force One. Pero el avión presidencial sí despegó con la tripulación, las y los asesores, y las y los periodistas que suelen viajar con él, a quienes no se avisó ni del riesgo ni de la ausencia del presidente, que “se escondió en un contenedor de catering para fugarse”. “Que se mueran los feos”, pensaría Trump, cobarde, indigno y absolutamente criticable.

Hay que dejarlo claro

Uno de los problemas de nuestra civilización, con la que puede acabar Donald Trump, a la vez máximo exponente del problema al que me refiero, es que no hemos tratado a los imbéciles como imbéciles. No quiero deslizar después de este preámbulo que el alcalde de Labastida, Dani García Ruiz, del PP, me parezca un imbécil. Al contrario, me merece el máximo respeto como representante de la ciudadanía que es. Pero me veo obligado a señalar su último tuit hasta hoy: uno en el que se responde a Aitor Esteban, cuando el del PNV dice que él va con la selección vasca, que es “de Soria. Desciende de Soria”. García Ruiz ha mostrado su nivel.

Sábado, sabadete

“El sexo placentero y frecuente obra milagros en nuestra longevidad”. Esta es el titular de una noticia en Welife que, evidentemente, ha llamado mi atención. Según el digital, “la receta para la esperanza de vida” consiste en: “Dormir, hacer ejercicio, comer bien… y una feliz vida sexual”. Según un dato del Journal of Psychosexual Health y que recogen: “Las mujeres que rara vez practicaban sexo tenían un riesgo de morir un 70% más alto en comparación con las que lo tenían por lo menos una vez por semana”. “Un sexo placentero actúa casi como antibiótico”, concluyen. Y recuerdan el “placer también en la tercera edad”.