La UEFA nos rechaza

La noticia en DEIA sobre el rechazo de la UEFA a la oficialidad de la selección de Euskadi llegó a la portada de Menéame gracias a quienes siempre están dispuestos a apoyar a los pequeños y, por supuesto, a quienes rechazan que en la península haya otras selecciones que no sean la española, la portuguesa, la andorrana y la gibraltareña. ¡Ay, Gibraltar! Pero la “nocturnidad” de la decisión (unas horas antes de la final de la Eurocopa), la previsibilidad de los argumentos y, sobre todo, el camino recorrido, invitan a pensar que podremos doblegar esa voluntad. Porque la oficialidad de Euskadi y de otras selecciones solo es cuestión de voluntad.

Ganó Europa

Por supuesto que voy a hablar de la Eurocopa: el torneo que acabó el domingo fue uno de los mejores de su propia historia y demostró varias cosas. La primera, que el fútbol en abierto sigue siendo irresistible. La segunda, que el fútbol sigue siendo ese milagro que permitió a Europa odiarse sin destruirse: la victoria de Italia fue celebrada hasta por Ursula von der Leyen, que, aunque iría con Alemania hasta que fue eliminada, no dudó en agitar la bufanda italiana porque era también la europea. Sí, el fútbol también es política porque es sociología. Yo he de reconocer que tenía el corazón dividido y que vi el partido con un whisky… Irlandés.

Y Cerdeña

En la celebración del equipo italiano el portero Salvatore Sirigu llevó consigo una bandera sarda, después, Nicolò Barella se sumó a la foto con la Eurocopa. Esa bandera era la suya pero también era un poco la de todos los que, por ejemplo, lamentamos la noticia con la que abrimos la columna sobre el rechazo a la oficialidad de Euskadi. El nacionalismo sardo no es equiparable al vasco, al catalán o al corso, con el que suele confundirse, pero sigue siendo un símbolo de Europa: el de la diversidad, el de la reivindicación nacional, el de la cabida de todas las sensibilidades en un continente que quiere más y no se conforma.

La autonomía británica

El gobierno vasco fue firme con las medidas sanitarias que aplicaría durante la Eurocopa y el bilbaino fue muy hábil reclamando y consiguiendo una compensación por la huida de la UEFA facilitada por instituciones españolas. Y el gobierno británico, al final del periplo futbolístico, ha hecho lo que le ha dado la gana, como podíamos esperar: las imágenes del campo lleno y, sobre todo, de antes del partido o de la salida, con miles de personas unas junto a otras, son sorprendentes e indignantes a partes iguales, incluso aunque todo el mundo supiese que en Gran Bretaña iban a ser, como siempre, soberanos en sus decisiones.

Allá, lejos

Igual que los británicos son predecibles cuando se trata de que ellos siempre harán lo que consideren, lo son los japoneses en cuanto al orden. Así que cuando anuncian que los Juegos Olímpicos serán a puerta cerrada podemos esperar que así será porque la situación de la pandemia es grave en cualquier caso y la diferencia está solo en cómo se actúa. Y esto vale para gobiernos, instituciones deportivas y cada una y cada uno de nosotros. Ahora, la gran pregunta: ¿qué preferimos, ver esas imágenes de Londres tomada antes y después del partido, y el campo, lleno, o la precaución y el eco en los estadios?

Hoy, España-Suiza

Estoy siguiendo esta Eurocopa con más alegría y tiempo que las anteriores. Por fin algo bueno en esto de hacerse mayor. Desde que eliminaron a Escocia (como era previsible) lo hago sin pasión pero con interés. Nada comparable a lo que vivirá hoy Juan Carlos I, al que muchos imaginamos con el corazón dividido entre Suiza y España. Yo, que disfruto con los malos en las películas y las novelas, me lo magino además en un salón enorme, frente a una pantalla gigante de televisión, con un whisky carísimo y hielo bueno, rodeado de amigos con sufra que le ríen los comentarios. Todo esto, a varios miles de euros la noche.

Y el lunes, a darle duro al español

Hoy toca disfrutar de la Eurocopa, a partir de mañana, del fin de semana y, si eres Toni Cantó, el lunes puede que te toque estrenar oficina. Una oficina dedicada al idioma español a cargo de la Comunidad de Madrid, donde solo se habla esa lengua y en la que están las sedes del Instituto Cervantes, la RAE y Fundeu. Cantó explica que él va a aprovechar la oportunidad que le ofrece el castellano y que la izquierda y el nacionalismo “no han querido”. ¡Ya lo creo! Esperanza Aguirre lo llamaba “mamandurria” y el propio Cantó ha clamado contra los “chiringuitos” hasta que le ha tocado vivir de algo que lo parece.

Si fuera el único…

Rocío Monasterio ha tenido la suerte de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha considerado que su intento de falsificación para hacerse pasar por arquitecta era tan burdo que ha archivado el caso. En su estupendo hilo en Twitter, Jurist Priest ponía el acento en que “tendría sentido un archivo claro si realmente esa falsificación hubiera sido tan perceptible para todos que Rocío Monasterio no hubiera podido vender los inmuebles que sí consiguió vender”. Es decir, no se ha condenado una falsedad documental pero se señala a quienes la de Vox sí se la coló y pasan así de víctimas a primos.

Esto es ser de izquierdas

El primer gobierno de coalición de la historia de España, formado por dos partidos de izquierdas, nos está siendo muy útil para redescubrir en qué consiste ser progresista. Por ejemplo: en alargar tu vida laboral para cobrar más en tu jubilación o en acortarla cobrando menos… O complementando esa pérdida con planes privados o propiedades arrendadas, por ejemplo. ¡Qué descubrimiento! Pero es lo que nos espera: cada día que pasa estamos más lejos de la jubilación, y no más cerca, como debería de ser. Y que no nos traten como a tontos: el problema no es la generación del baby boom, el problema se agrava con ella.

Inaceptable

Mikel Iturgaiz tiene todo el derecho del mundo a jugar en cualquier campo de fútbol sin que le insulten por sus ideas políticas. Del mismo modo, tiene todo el derecho del mundo a expresarlas en Twitter, como hacemos todos. Así que la ola de solidaridad que ha recibido y agradece en Twitter solo es una cosa: justa. Como solo es inaceptable lo que le ha sucedido. Esto va de respetar a quien piensa diferente y a convencer con políticas y política para que evolucione en sus ideas si le da la gana. Esto no va de coaccionar ni de amedrentar. Por desgracia, eso ya ha sucedido y acabó como solo podía acabar: fatal.

El primer vasco que ha ganado el US Open

Jon Rahm no está logrando que nos interesemos masivamente por el golf, pero sí está abriendo nuestros horizontes: ya no es solo el fútbol o la pelota, ahora también prestamos atención a otros éxitos y nos dejamos fascinar por otra magia, la de un juego del diablo, como lo definía aquella tira de Olafo, con golpes imposibles y un significado distinto de la competitividad y el juego en equipo. Rahm es un tipo carismático que está alcanzando grandes hitos en su carrera, y que nos da pequeñas alegrías que para muchos serán muy grandes porque, sobre todo, es un chico de aquí que gana en todas partes.

La UEFA hace el ridículo

No importa el resultado final ni que se tratase de una investigación protocolaria: el brazalete de capitán con la bandera arcoíris que portaba el alemán, Manuel Neuer, a todas luces, era un símbolo de solidaridad con la comunidad LGTBI, que en el mundo del fútbol, por cierto, no es bien tratada. Y sigue sin serlo cuando se abren expedientes ante una combinación de colores que tienen un sentido claro en todo el planeta. La UEFA ha hecho el ridículo, no es un asunto menor y no estamos exagerando nada: la tolerancia no se cuestiona ni por protocolo ni para afirmar después que todo estaba bien. ¡Por supuesto que lo estaba!

También tenía que saberlo

Tampoco es válida la respuesta de Chimy Ávila sobre que desconocía que estuviera llevando una camiseta de Santiago Abascal y que este es un político de extrema derecha. Explica el de Osasuna que se la regalaron y le gustó el lema. ¿Con quién se junta para recibir “detalles” con tanta intencionalidad? Por supuesto, si damos por hecho que un jugador gana tanto dinero por, entre otras cosas, su mayor responsabilidad, lo menos que podemos exigirle es que ejerza y que no se exhiba a sí mismo portando fascistadas. Pedir perdón no es rectificar. Y es necesario que haga también los segundo.

Un debate menos

Con el de Fernando Llorente cerrado por él mismo intentando forzar su regreso a Bilbao, el de Javi Martínez podía ser el debate de este verano en el Athletic pero, por suerte para todos, el navarro lo ha cerrado rápidamente. Mi opinión al respecto la expresa José Manuel Monje como si estuviera en mi cabeza: “Me alegra que Javi Martinez se vaya a Qatar. Si sus intenciones futbolísticas son esas, para el Athletic no era válido. Retiro dorado”. Una decisión y un retiro muy lícitos pero que definen al deportista que prefiere más millones (como si no tuviera suficientes para varias generaciones) a más competición.

No es solo fútbol

Disfrutar de la Eurocopa en abierto nos permite hablar sobre el modelo de negocio del fútbol: el pay-por-view impide que crezca la afición. Es así de sencillo. Ojo, que el fútbol se vea fuera de una plataforma de pago no significa que no genere derechos ni millones para los clubes. Pero con la Copa América el debate sube de nivel: Piqué se la “regala” a Ibai Llanos para que dé “visibilidad a su Davis entre los jóvenes” (El Confidencial) ¿Qué significa esto? Que podremos ver los partidos en el canal de Twitch de Llanos y narrados por él, el mejor streamer en lengua castellana, mientras Piqué genera atención sobre su siguiente business.

¡Salid y competid, carajo!

Me ha costado más que nunca enchufarme a una final del Athletic. Sé lo privilegiado que soy: disfruté al Athletic de Bielsa, he celebrado dos supercopas, y he visto varias finales de Copa y una de la Europa League. Pero también he vivido demasiadas derrotas, y en la última noté un chasquido en mi interior: algo se rompió y empecé a pensar que mi generación se quedaría sin ningún gran título. Pero hoy es otro día, es día de final de Copa y el hooligan que vive en mí ha tomado el control. Solo pido, o mejor, exijo a los jugadores que me representan en el campo que compitan. Toda mi familia estaremos con ellos desde casa.

El sueño de Carlos

Nos hemos perdido dos finales de Copa, pero lo más importante es que nos estamos perdiendo besos y abrazos de nuestros seres queridos. Sin embargo, Carlos tenía un sueño desde niño: ver a la selección española en Bilbao. Y como no va a poder hacerlo clama venganza (“lo van a pagar”) contra el Gobierno Vasco. No contra la pandemia, no contra quienes incumplen y propagan el virus, no contra una RFEF que estaba deseando sacar a “la roja” de Bilbao (y a lo rápido que han designado Sevilla y han puesto todas las facilidades me remito). ¿Quién mezcla ahora política, fútbol y violencia por unos retuits?

Así es

Cuba es un país saqueado y empobrecido por sus propios gobernantes durante los últimos 70 años. Quien se vea en la necesidad de justificar aquella dictadura que revise sus motivos. Sin embargo, este tuit del Granma es casi completamente cierto: “Que Cuba socialista hoy compita, en igualdad de condiciones, desde su ámbito de nación bloqueada y pobre, con los centros científicos del mundo, en el desarrollo de vacunas contra la primera pandemia global del siglo XXI, no es solo una hazaña científica, es una hazaña cultural”. Sus científicos la han creado contra la dictadura socialista y la del comercio. Esa es su verdadera grandeza.

Delegado del PSOE con sueldo del gobierno

Es lógico que a un virrey la invasión competencial le dé igual. La historia lo ratifica. No es menos cierto que el puesto de delegado del gobierno en Euskadi o Catalunya es uno de los más políticos dentro del organigrama gubernamental español. La historia reciente lo ratifica. Además, en los últimos meses hemos podido comprobar que Denis Itxaso cree que es mejor tuitero de lo que realmente es y que se lanza, sin pensarlo mucho, a por sus obsesiones: el PNV y el lehendakari. Por último, lo que hemos aprendido es que los delegados del gobierno pasan, con mayor o menor ridículo, y nada de su obra prevalece.

Cosmopaletismo

Me van a sobrar líneas para comentar esta noticia, porque el titular en El Plural lo tiene todo: “Ayuso cree que Madrid es diferente a las capitales de provincia ‘porque la gente va a museos y teatros’”. Claro que sí, guapi. Entonces, cuando dice eso de que Madrid es España y España es Madrid, ¿qué quiere decir? ¿O da todo igual y se trata de decir algo? Como ayer mismo, que nos regaló este otro titular en Vozpópuli: “Si no hubiera sido por el Gobierno yo ya tendría Madrid vacunada al 100%”. La que Iturgaiz pone en el Parlamento como modelo nos toma por tontos, es evidente, pero la que queda como una “cosmopaleta” es ella.

Otro año de cosas de nazis

Escribo la primera columna de 2020 después de comprobar que no me ha caducado el carné de gilipollas. Al contrario, tengo entendido que lo han renovado con carácter general. Y me temo que el año que estrenamos viene, de serie, con todos los vicios negativos del anterior: en Segovia cerraban 2019 con una esvástica pintada sobre un monumento a las personas de la provincia que habían sufrido en campos de concentración nazi. También arrancaron la placa con sus nombres. Y sospecho en 2020 no vamos a ir a mejor: la extrema derecha se siente empoderada, fuerte y amparada.

Un año con gobierno en España

Si nada se tuerce, en pocos días (una vez más, impidiendo la conciliación de periodistas o trabajadores de los partidos) habrá un gobierno en España que, si nada se tuerce, otra vez, durará por lo menos un año. Tendremos oportunidades para valorarlo en su justa medida y para comprobar cuánto da de sí Pedro Sánchez cuando depende de otros y no es el llanero solitario, pero el arranque, que tendría que haber sido en abril, está siendo una tortura para todos. El fotógrafo Edu Nividhia apuntaba en Twitter: “Ya pueden dar una legislatura de oro. Menuda guerra que están dando”.

En Euskadi habrá elecciones en 2020

Pase lo que pase en España, en Euskadi habrá elecciones en 2020. Simplemente, toca. En el PSE, Idoia Mendia ya ha sido proclamada candidata. En el PNV lo más sorprendente es que hubiera cambio de candidato. En Bildu se desgañitarán para presentarnos una lista con la misma gente de siempre como si fuera una novedad. En Podemos harán lo que diga Pablo Iglesias. Y lo que suceda en el PP a nadie le importa en Euskadi. Solo pido a los dioses de la política, si es que existen, que hagan lo que puedan para que tengamos una campaña corta, limpia y con fotos bonitas, que es lo que buscamos todos.

Y en Bilbao, Eurocopa

Como tuiteaba Aitor Elizegi, no es la Eurocopa que desearíamos muchos, ya que Euskadi no ha podido pelear por un sitio en la fase final que se celebrará, en parte, en Bilbao. Así que la que actuará de local en San Mamés será la selección española. Una selección extranjera a la que deberíamos de tratar como tal mientras recordamos al mundo que aquí hay otra que queremos que sea oficial. A partir de ahí me encantaría que todos diéramos un trato escrupuloso a un equipo y su afición que no sentimos como nuestros. Cualquier acto de violencia sobrará. Y más si es en nombre de Euskadi.

Volveremos a hablar de Uber

Este año volveremos a hablar de tecnología y de propietarios millonarios de empresas que pierden un dineral con sus servicios mientras lo gana con rondas de inversiones. Un modelo artificial que, sin embargo, sigue estando vigente y se mantendrá en 2020 salvo milagro. En materia de inversiones creo que tampoco le ha caducado el carné de gilipollas a nadie. Y si solo hablamos de las que ya conocemos, como Uber o Glovo, suficiente: cuanto más sabemos de la empresa de falsos taxis peor es su imagen por las fiestas millonarias y un jefe latiguero y multimillonario que ahora es el enemigo de todos.