
Vito Quiles es un cobarde que no apareció en Bilbao porque lo suyo es provocar vía tuit y perseguir a políticos en Madrid que sabe que no van a soltarle el improperio que merece porque está grabando. Un tipo que tuitea como un friki, desde la distancia, y que viaja rodeado de skinheads que hacen lo que siempre han hecho y ahora cobran por ello. Un ejemplar que no merece la atención que recibe. Vito Quiles es la excusa para montar una “manifa” y lo que surja (y vaya si surgió), por eso nadie que cayó en su trampa de ponzoña puede ahora desentenderse de lo que sucedió después en Bilbao.
Los que le pagan
A Vito Quiles le paga el PP y le sacan la cara los de Nuevas Generaciones. Así es hoy la derecha española, la misma que renuncia a presentarse en Gipuzkoa para que Vox intente sacar el escaño. Antes de que las manifestaciones contra el provocador se volvieran violentas, para sorpresa de nadie, los cachorros de Núñez Feijóo y de Andrés arremetieron contra EGI en X. Mira que había gente, colectivos y partidos a la que enfrentarse, que fueron a elegir a los que siempre se han desmarcado de la violencia. Porque lo del PP y lo de Quiles, su empleado, era un acto de precampaña en Bilbao.
Una recogida de cable… electoral
La izquierda abertzale intenta desentenderse de la violencia callejera que sufrimos el lunes en Bilbao. De la misma manera que dijeron: “¿Violencia terrorista? ¿Qué violencia terrorista?”, dicen ahora: “¿Violencia callejera? ¿Qué violencia callejera?”. Pero su cuenta oficial aplaudía las manifestaciones que derivaron en vandalismo, y sus líderes de opinión en X (la red de los líderes de opinión fachas) mostraban con orgullo imágenes de cosas quemadas en las calles de Bilbao… Hasta que alguien les recordó que estamos en precampaña y empezaron a recoger cable al estilo izquierda abertzale.
Dos discursos
Ya hablaremos del comunicado de EH Bildu después de desmarcarse del texto del ayuntamiento de Bilbao. Antes del último acto de cobardía de la izquierda abertzale, dudaba entre escribir en este punto sobre el tuit del lehendakari Pradales en el que decía: “La violencia no tiene cabida en Euskadi. Frente a la provocación, la palabra. Frente al autoritarismo, la democracia”. O sobre el de la candidata de EH Bildu en el ayuntamiento de Bilbao, precisamente, en el que usaba eufemismos: “Rechazo”, “lamentables hechos” o “estas actuaciones”. Así que he escrito sobre los dos.
La buena noticia
La violencia en las calles de Bilbao retratará a unos y a otros, a quienes los han justificado hasta un minuto antes de que les recuerden que estamos en precampaña, a quienes se escabullen y a quienes dicen, claramente, que esto está mal. Pero no opacarán un gran éxito deportivo vasco: Unai Simón, del Athletic Club, es el mejor portero del mundo. Ya se quedó a las puertas hace dos años ante Emiliano Martínez, pero este año el resultado ha sido justo. Para variar. El premio y su discurso, para un equipo de cantera como el nuestro, son especialmente importantes. Zorionak!



