Hartazgo

La pandemia nos desgasta como individuos y como sociedad, lo que afecta, por supuesto, a la política. Pero los políticos que utilizan la pandemia para desgastar a los gobiernos son ruines. La crítica es recomendable, pero nada justifica el azote a personas que están dándolo todo para que la Sanidad no colapse y el flujo económico que la sufraga no se detenga. Muchos, además, van de almas puras, pero poco tienen de puros y algunos nada mostraron nunca de alma. Para esos, sopas con honda: “La CEOE presionó para que Vox salvara el decreto de los fondos junto a EH Bildu” (La Información).

Son esos. Y no otros

Los que en Euskadi van de almas puras pero no lo son tampoco tienen problemas en dar lecciones a los demás de política, de solidaridad, de dignidad y de cuidado de las personas. Pero la pureza de su alma se puede medir en lo poco que les importa recibir los votos de quien pinta “gora ETA” en la fachada de la casa de un asesinado por la banda, y ser compañero de agrupación de quien la mantiene, como denuncia Pello Salaburu en Twitter. La política en Euskadi empezó a españolizarse cuando adoptó la muy española costumbre política de blanquear al fascismo, y pelillos a la mar. Y así nos va.

Ya puede empezar la campaña

Si algo ha mostrado en los últimos años de qué madera están hechos los del alma impura es su colección de intentos de sumar la causa de los presos políticos catalanes a su problema con sus propios presos. Se la han colado a algunos ilustres como Quim Torra, es cierto. Pero no es menos cierto que cualquiera capaz de distinguir un huevo de una castaña es capaz de reconocer las diferencias. Me centro, que mi intención era hablar de gente de bien: los presos políticos catalanes podrán participar en la campaña electoral que acaba de arrancar. Y que eso suceda es de justicia, es así de sencillo.

Por cierto

Precisamente un exconseller del Govern, Carles Mundó, “reprocha que no se hable del elevado número de muertos en Madrid” (El Plural), una cifra que “con los datos en la mano, se hubieran tenido que encender todas las luces de alarma”. El propio Mundó explica muy bien la situación: “En Madrid todo es más fácil y se presenta la gestión de la pandemia como una especie de milagro donde sin pedir sacrificios a los ciudadanos consiguen los mismos resultados”. La cruda realidad es que “Madrid ha registrado un 50% más de fallecidos por cada millón de habitantes que Cataluña”.

La bolsa

Aunque los justicieros por su cuenta acaban dándome más miedo que la inacción de las autoridades, tengo que reconocer mi simpatía por el grupo de traders aficionados que han organizado en Reddit (el gran foro de Internet en inglés) la manera en la que golpear a fondos especuladores. Lo mejor no es solo que han demostrado que es posible, sino que lo han hecho y han dejado claro que pueden volver a obrar como Robin Hood. El aviso esta vez es para los tiburones: los navegantes han les han quitado el mordisco sin un solo rasguño. Para entenderlo bien: nadie lo ha contado como Javi Sánchez en Vanity Fair.

El gobierno de «la gente»

Las y los autónomos no somos “la gente”. Somos otra cosa, qué se yo, empresarios. O algo peor: aspirantes a empresarios que no valemos y por eso nos hacemos autónomos. Pero está claro que nos estamos forrando así que esta fiesta de la subvención y la ayuda directa la vamos a pagar, en parte, nosotros. Todo sube: el paro, el sueldo de los miembros del gobierno y la cuota de autónomos hasta 24 euros al mes en lo que va de 2020. Este 2020. Si el de Rajoy fue un gobierno de millonarios alejados de la ciudadanía, este de funcionarios y profesores de universidad no parece más pegado a la realidad.

Bueno, todo no sube

Este gobierno español habla mucho de los impuestos de los ricos pero a los que recorta es a lo pobres. A los autónomos, por medio de la subida de la cuota, y en el CIS a los que lamina es a los encuestadores que, por supuesto, forman el eslabón más débil de la cadena de investigaciones sociológicas públicas: “El precio por entrevista baja de los 17,50 € antes de la pandemia a los 12,06 actuales. (…) (las y los encuestadores) en ocasiones cuentan con sueldos que no superan los 500 euros” (La Información). A tope de discurso de izquierdas, a tope de proclamas, puños en alto y fotos antidesahucios… Pero con el mazo dan.

Ahora, coherencia

Los dos principales partidos de la CAV han aprobado las cuentas del gobierno español que golpean a ciudadanos tan peligrosos para las arcas públicas como los autónomos y los encuestadores del CIS. Así que ahora les toca tirar de las reservas de coherencia. Pello Salaburu en Twitter afilaba más el disparo a portería: “Pues a aguantar el paraguas con gotas de lluvia durante un año. El ‘sí’ a los presupuestos es el sí a la Guardia Civil, a la Casa Real, al ejército, a las bombas fabricadas en España… A todo eso va a decir ‘sí’ EH Bildu. Bienvenidos a la política real, un poco más compleja que la de boquilla”.

El termómetro industrial

Por muchos hilos en Twitter que publiquen los expertos en teorías (porque sobre el terreno, poco), lo cierto es que en los centros de trabajo y el transporte público no se dan los contagios. Exactamente por el mismo motivo por el que no se dan en las ikastolas ni el transporte escolar. Así que la difícil decisión de salvar la industria que tomaron los gobiernos hoy es indiscutible por positiva, y más con titulares como: “La industria afronta con esperanzas 2021: prevé elevar su inversión un 10%. La expectativa de las vacunas y la ayuda europea hacen que las empresas sean optimistas” (El Confidencial). Cuanto mejor, mejor.


“¿Hemos normalizado cientos de muertos diarios?”. Eso se pregunta Alberto Sicilia en Público, y yo creo que la respuesta es evidente: sí. Ni el Teleberri ni el Telediario acongojan tanto como en marzo o abril. Eso nos permite salir a la calle, hacer una vida normal y sostenernos económicamente a nosotros mismos y a todo el sistema social, que está gastando lo que no tiene. Pero como sugiere el autor, el precio no puede ser la relajación, los contagios y la resignación ante la lotería de la muerte. Al virus, igual que a la crisis, tenemos que combatirlo entre todas y todos. Esa será la única manera de vencer.

Una pérdida irreparable

David Gistau era muy de derechas, muy español y muy del Real Madrid. Es decir. No tenía nada que ver conmigo. Además de eso, escribía de maravilla y en eso también éramos diferentes. Gistau era de esos columnistas, para mí, imprescindibles, porque disfrutaba leyéndolo incluso aunque no estuviese de acuerdo con él. Y si no lo estaba me hacía pensar: ¿por qué alguien culto y hábil mentalmente puede llegar a esas conclusiones? Su pérdida es trágica en lo humano e irreparable en lo profesional porque no queda en la derecha española nadie que deje ese disfrute y ese poso. Sin Gistau, todo es caverna en la otra orilla.

Condiciones inhumanas

Lo sabíamos porque lo habíamos visto en algún reportaje, pero ahora también lo sabe el mundo: las condiciones laborales de los temporeros inmigrantes que trabajan en el campo de Huelva y las de algunos “barrios” como Los Pajaritos, en Sevilla, o La Cañada Real, en Madrid son inhumanas. Lo dice Philip Alston, relator de la ONU de pobreza severa, que ha visitado España durante dos semanas. También alerta sobre la carestía de la vivienda y el riesgo (el real, no el que difunden algunas asociaciones para salir en el Teleberri) de pobreza infantil. España es un país articulado para los ricos, según Alston.

Idiocia infinita

No me gusta el feminismo que señala. Partimos de esa base. También podemos partir de esta otra: Juan Carlos Girauta intenta llamar la atención de Vox y no es el primer “ex” de Ciudadanos que intenta dejarse querer por la extrema derecha (de momento, con escaso éxito). Ahora, pasemos ese feminismo por la capacidad deductiva de Girauta y, ¿qué tenemos? A ETA. Las feministas señalaron a Abascal durante una manifestación (para jolgorio de este) y Girauta, siempre dispuesto, tuiteaba: “Igual que la ETA. Menuda piara. Si le pasa algo, estáis grabadas”. Todo el tuit es un autorretrato.

Caminos interminables

Por mucho que lo intente, no voy a poder describir mejor que Pello Salaburu el jardín en el que se está metiendo UPN: “El vasco Aitor Esteban no vale para reclamar competencias forales. Pero el madrileño Ortega Smith es aceptado como gran navarrista pidiendo que no haya transferencias. Quién te ha visto y quién te ve, UPN”. Cada uno elige a sus compañeros de fatigas pero, a veces, basta ver quién está en un bando para que tú elijas con facilidad el otro. Allá quien prefiera a Ortega Smith para defender que no haya transferencias que siempre implican más autogestión y más empleo.

Madres imprescindibles

La ministra de Igualdad, Irene Montero, visitó el Instituto de la Mujer con su hija Aitana en un cangurito. La foto es tan apropiada que lo sabe ella, lo sabe su equipo de comunicación y lo sé hasta yo. Por eso han hecho un vídeo en formato cuadrado que ella misma ha difundido. Con suerte, se vuelve viral. Vale. A mí, de partida, casi todo me parece bien. Menos lo de los niños cantores, bailaores, contadores de chistes, cocineros o bebés para la foto. Y vale, ella es la ministra del ramo, pero Iglesias es el vicepresidente de Derechos Sociales, ¿por qué no lleva él el cangurito? Si lo hace, ¿vendrá con vídeo viral?

Al fascismo, leña

En este tema tengo dudas. Sí tengo claro que a la extrema derecha solo hay una manera de tratarla: mal. El rechazo a quien defiende sus ideas tiene que ser activo, no vale pasar de largo. Por otro lado, soy plenamente consciente de que Vox, Ciudadanos y PP vinieron a Euskadi a provocar, a buscar pelea (y la encontraron), a generar vídeos para las televisiones y las redes sociales, a mostrarse como héroes cuando, como bien dice un tuitero, no pasan de “macarras”, y buscabocas (esto lo añado yo). Lo mejor que podíamos hacer para frenarles, esta vez, era ser activos… En inteligencia. Lo nunca han sido los del pasamontañas y la gasolina.

Antifascistas de postal

Muchos de los que se manifestaron contra Vox o quisieron dejar claro a los de Ciudadanos que en Errenteria no pintaban nada no son antifascistas. Porque al fascismo se le combate siempre, y quien estuvo callado ante el fascismo de ETA (que asesinaba a quien pensaba diferente) ahora se puede manifestar contra quien le dé la gana, pero no puede ir de antifascista por la vida, porque no lo es. Además, en este caso, como destaca Pello Salaburu en Twitter, es un error porque le han hecho la campaña a los ultras a los que, sin duda, siempre, hay que combatir. ¿O estos antifascistas de postal también estaban de campaña?

Ultras de verdad

Muchos que van de antifascistas en Euskadi lo son a medias, porque contra otros no se enfrentaron. Pero los que sí son ultras de verdad son los que vinieron este fin de semana: palizas a manifestantes, como denuncia Pedro Vallín en Twitter, comparando los violentos hechos de Oviedo protagonizados por la extrema derecha española la semana pasada con los de los nazis alemanes; neonazis con condenas por haber salido “de caza” y haber dejado hasta con minusvalías a sus víctimas, como leemos en La Marea; negacionistas del holocausto con espacio en medios igualmente ultras para su paranioas. Esto va en serio.

Abascal salió “corriendo”

Rafa Hernando nunca ha sido un tipo comedido. De hecho, si de algo ha pecado es de lo contrario. Esta semana, para variar, le ha tocado a la cuña de su madera ser el blanco de su trazo grueso: “A ver @Santi_ABASCAL ya está bien de atacar a los del PP y pretender regalar lecciones de valentía porque la realidad es que mientras cientos de concejales y cargos del PP permanecieron en el Pais Vasco y no se rindieron nunca, tú saliste corriendo. No te fue fácil pero respeta” (sic). Pero la pelea de gallos entre un Hernando que tiene que defender su parcela y Abascal no ha dado más de sí: el de Vox no entra al trapo ante nada.

Todo puede darse la vuelta

Solo puedo dar la razón a Iñaki Ortiz ante el notable éxito de Podemos del fin de semana: “Hoy Pablo Iglesias y Alberto Garzón han llenado el Astelena en Eibar, pero como han ido a pedir el voto y no a tocar los cojones para salir en las noticias, han pasado más desapercibidos”. Lo que dice es tan cierto como que cada día hay partidos vascos que llenan plazas en paz sin la repercusión mediática de Vox, Ciudadanos, PP… O Podemos. Por otro lado, la relación con los medios de Iglesias, últimamente, se basa precisamente en esa notoriedad por medio de enfrentamientos, así que, lecciones de humildad, pocas.