Cuando todo te da igual

A Hermann Tertsch todo le da igual. La vida, en general, le da lo mismo. No le importa qué está bien y qué está mal, y pasa de los valores y los principios. Es un iconoclasta en el peor sentido de la palabra, que dice lo primero que se le pasa por la cabeza. Les escribo todo esto para no poner, directamente, que es un imbécil peligroso capaz de tutear esto sobre el 11-M: “Sin aquellas bombas y sus casi 200 muertos, Zapatero hoy no compraría casa en Aravaca ni Iglesias la tendría en La Navata. Sánchez sería un parado de larga duración. Nadie conocería a Puigdemont y PNV y ETA no se repartirían los ingresos fiscales vascos”.

No nos chupamos el dedo

Igual que Pablo Iglesias hace política cabalgando contradicciones, Arnaldo Otegi la hace cabalgando mentiras. Mentiras, cada vez más gruesas y ante las que solo asienten quienes quieren mantener su puestito. Porque cualquier contraste con la realidad, con la calle (que no es lo mismo que una Herriko), le pondría en su sitio. Iñaki García Arrizabalaga, víctima del terrorismo, tuiteaba sobre la negativa de Otegi a decir que fue injusto: “Si a estas alturas no son capaces ni de suscribir algo tan básico como eso, ¿qué hay que entender? ¿Que justifican todo lo que pasó? A veces a uno le entran ganas de borrase de ser vasco, la verdad”.

Puigdemont, contra todos

Miren, lo que hace Puigdemont es muy sencillo, todos lo vemos y todos lo sabemos. Pero a algunos les interesa más cubrirle para no reconocer que siempre han estado equivocados o, como en el caso de la izquierda abertzale, porque cuanto peor, mejor. El PDeCat tenía tres opciones para las Europeas: o sin Puigdemont (y por eso quisieron adelantar un acuerdo con el PNV), o con Puigdemont (parece que así será) o contra Puigdemont (que es con lo que amenaza el President: con ponerse por su cuenta). Lo que es indefendible es que en su huida hacia delante el catalán arremeta contra Urkullu, que le defendió en el juicio del procés.

De insincero en insincero

De Tertsch a Otegi, de Otegi a Puigdemont, y de Puigdemont a Rivera. Este no es el juego de la oca, sino el de “la trola”, porque no ninguno está contando la verdad. Y solo con ver los hechos con un pelín de pausa cada mentira, cada manipulación, cada justificación de lo injustificable, cada maniobra electoral capciosa, cae por su propio peso, como la que señala Ícaro Moyano en Twitter sobre lo sucedido entre Silvia Clemente y Francisco Igea: “Cómo de facha no se habrá vuelto Ciudadanos para hacer un autopucherazo que buscaba quitar a uno de los suyos para poner a una del PP”.

Juliana tiene razón

Al respecto de lo que comentaba Ícaro Moyano, Enric Juliana hace un apunte también en Twitter de lo más interesante: “Lo de Ciudadanos en Castilla y León le pasa a Podemos y el auto sacramental no se apaga hasta abril de 2020”. Y tiene toda la razón: cómo en Ciudadanos han impulsado a una tránsfuga nada menos que del PP y han intentado manipular unas primarias de un modo bochornoso, puede ser un buen ejemplo de cómo actúan en Ciudadanos. Pero si los hechos, tal cual, hubieran ocurrido en Podemos estaríamos hablando sin parar de lo sucedido, que más que grave, es chusco y sintomático.

Viven de la venganza ajena

Uno de los tuits que más me ha impactado en este cambio de año es el de Maria Jauregi, hija de Juan Mari Jauregi, asesinado por ETA en Tolosa en el año 2000. Maria escribía: “Os agradecería que no utilizarais el nombre de mi aita. Está claro que no tenéis ni idea de cómo era. Mila esker”, en respuesta al tuit que Vox Guipúzcoa (así, con “u” y tilde) había lanzado asegurando que Pedro Sánchez e Idoia Mendia traicionaban la memoria de los socialistas vascos asesinados por ETA. Por desgracia para Jauregi, a los de Vox no les importa no saber cómo era su padre.

Y viven de los bulos

Son varios los periodistas y expertos en comunicación política y/o on-line que coinciden: Vox ha crecido como opción de voto gracias a los bulos en Internet. Bulos que cuesta desactivar y que se generan mucho más rápidamente que lo que se neutralizan, bulos que necesitan de perfiles que los muevan, y por eso aparecen constantemente usuarios en Twitter incluso sin nombre que, simplemente, meten cizaña y dinamizan el bulo, bulos que tocan lo que a la ciudadanía le mueve porque políticos, medios y agentes sociales poco responsables lo han colocado en las agendas.

Un ejemplo

No hay policía, juez, animalista ni periodista que haya dado con el perro que, según uno de los últimos bulos que mueve la extrema derecha, va a ser sacrificado por orden judicial después de haber mordido a un ladrón de origen rumano que había sido detenido más de 20 veces y ha perdido varios dedos por ese ataque del animal. La policía de Huelva, donde sitúan el hecho webs de origen sospechoso y dinamizadores de bulos de extrema derecha, ni siquiera tiene constancia de la existencia de ese delincuente habitual. Pero mientras los medios hacen pesquisas, el bulo crece imparable.

Cuestión de coherencia

Llevo meses repitiéndolo en esta columna: se es antifascista o no se es. Y no hay nada mejor para el fascismo (y peor para el antifascismo) que el postureo. Porque quien finge que se opone al fascismo y, al mismo tiempo, le ha dado aire, le alimenta dos veces. Miquel Roig, que acaba de abandonar la corresponsalía en Bruselas y nos deja a muchos huérfanos, pide coherencia a esos partidos que, como Podemos, sostienen un discurso contrario pero luego votan con las formaciones de extrema derecha o buscan fotos con Tsipras, que desde el primer momento gobierna con el Salvini griego.

Sí, es esta gente

También llevo semanas recordándoles que los votantes de Vox en Andalucía no son todos de extrema derecha. Muchos indignados que siguen sin respuesta le han dado una oportunidad a quien promete ahora ira y fuego. Pero entre los votantes de Vox, por supuesto, es probable que estén quienes han arrancado por cuarta vez la placa que en Aluche, Madrid, colocaron en recuerdo de Yolanda González, bilbaína asesinada por la extrema derecha en 1980. Iñaki García Arrizabalaga tuitea con bastante acierto: “Hay que tener la sangre muy envenenada” para atacar repetidamente la memoria de una víctima.

“Os lo dije”

No sé si Soraya Sáenz de Santamaría habrá respondido a algún compañero de partido con ese “os lo dije” después de ver el desastre potencial en el que se está convirtiendo Pablo Casado al frente del PP. Antes también era un político abocado a un fracaso estruendoso, pero no mandaba tanto. Veremos hasta qué punto es capaz de avanzar un líder calcinado antes de cumplir los 40, y veremos si entonces la exvicepresidenta dará un paso al frente o seguirá haciéndose a un lado, después de comprobar que no le ganó Casado en las primarias, sino el antisorayismo de algunos.

Casado habla de oídas

Pese a sus másteres, si es que los tiene, Pablo Casado se ha exhibido en más de una ocasión como un político que habla de oídas. Por ejemplo lo hace en sus discursos sobre ETA, la violencia y las víctimas. Por edad y por tipo de actividad es evidente que la presión de los terroristas y el dolor de los funerales se los han contado. Pero no se corta cuando se pone ante el micrófono, como suelen hacer los ignorantes, y así recibe respuestas como la de Iñaki García Arrizabalaga, una víctima real que le pide que no hable en su nombre: “¡A paseo con tanto político simplista del conmigo o contra mí!”.

Madrid también es la capital

No entiendo el éxito que tienen esos liberales radicales cuyos fundamentos económicos y sociales son de un simplismo pasmoso, y que no se cortan a la hora de dar recomendaciones y explicaciones tan de Perogrullo como inútiles. Bueno, sí lo entiendo: lo tienen en Twitter. Un ejemplo reciente: David Lacalle pone la bajada de impuestos de Madrid como modelo de éxito. Hombre, Madrid es la capital de España y la cantidad de empresas que se instalan solo por eso es un factor a tener en cuenta y que impide hacer comparaciones honestas con otras autonomías.

La crisis de reputación del taxi

En el enfrentamiento entre taxistas y las empresas Uber o Cabify estoy con los primeros. Sin duda. Porque las dueñas de las apps basan su modelo de negocio en la ausencia de obligaciones fiscales con hacienda e incluso laborales con los conductores. Pero no puedo negar que la crisis de reputación del mundo del taxi es ya inabarcable: el sector ha comunicado muy mal su situación, sus obligaciones, su posición de inferioridad frente a esas empresas con auras tecnológicas y un público potencial favorable por acrítico. Si lo cuentas mal, te perciben mal. Es así de sencillo.

No las haremos así pero las disfrutamos

Son fechas en las que muchos hemos salido o vamos a salir de viaje con una cámara. Volveremos con las tarjetas de memoria llenas, las descargaremos en el ordenador, empezaremos a pasarlas… Y la mayoría nos parecerá una castaña. Peores incluso si antes hemos visto la estupenda galería en Photolari con las fotos de viaje premiadas por National Geographic. ¡Qué mundo más bonito tenemos, y cuánta gente hay con talento capaz de capturarlo con máquinas que son verdaderas maravillas tecnológicas! Pero no se vengan abajo: sus fotos de las vacaciones son estupendas.

Tuitea una jueza

Llevo varios días sorprendido ante el debate doble que Manuela Carmena aborda estupendamente en dos tuits (aunque esté en contra, en general, de que los políticos se comuniquen así): la también jueza considera, primero, que la sentencia de La Manada “está profundamente equivocada” después de leerla “cuidadosamente”, y concluye que “Las sentencias judiciales pueden y deben ser criticadas y los jueces no pueden estar aislados de la sociedad”. Ahí vamos.

Se justifica un juez

Sin dar la cara, no como Carmena, un “juez indignado e inconformista” lanza un hilo con 14 tuits que se convierte en un catálogo de argumentos para justificar que los jueces no puedan ser criticados: “Si una sociedad igualitaria del siglo XXI cree que tener relaciones sexuales con alguien sin su consentimiento, sea como sea, es violencia y debe castigarse más, pidámoslo al legislador. Que deje de distinguir, y entonces los jueces no nos veremos obligados a tener que diferenciar”.

Tenemos derecho

Básicamente, estoy de acuerdo con Iñaki García Arrizabalaga: tenemos todo el derecho a criticar a un juez y a un tribunal. De hecho, leyendo varias justificaciones como la precedente, me daba la sensación de que había una consigna: los jueces con Twitter tenían que apuntar “al legislador”, esto es, a los políticos, pimpampún habitual, y hablar de una sentencia argumentada. Jabois recordaba que de las 370 páginas, 240 las ocupa el voto particular, especialmente indignante.

¿Lo tiene el ministro?

Lo confieso: estoy confuso. Un título falsificado no es motivo de dimisión pero sí acaban siéndolo unas cremas robadas. Una corrupción inextirpable en el PP no es motivo de relevo (“M. Rajoy” sigue siendo presidente del partido y del gobierno) pero sí puede serlo que el ministro Catalá opine sobre el juez discrepante en el caso de La Manada que ha indignado a todos. ¿Tiene que dimitir? Ya no lo sé. Pero sí creo que Rivera tiene que retractarse por señalar a ciudadanos con nombres y apellidos.

Cuando todo tiene que ser ETA

Acierta de pleno Begoña Beristain cuando comenta: “Pretender equiparar la violencia hacia las mujeres y el terrorismo de ETA es una mediocridad”, respecto al tuit de Rosa Díez en el que, en efecto, critica el éxito de la recogida de firmas contra los jueces de La Manada, éxito que no lograron contra Josu “Ternera”. La fundadora de UPyD incluso afirma que “la sociedad española” le da “mucha vergüenza”. La que produciría sonrojo es ella si alguien se la tomase en serio.

Ver Telemadrid en Nafarroa sí es posible

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Tan claro como lo que tuitea Iñaki García-Arrizabalaga, miembro del Consejo de EITB: “En Navarra podremos ver Al-Yazira y no podremos ver ETB. ¿Cuándo va a imperar el sentido común en todo esto?”. Pero no hacen falta ejemplos lejanos: en Nafarroa podrá verse Telemadrid o CanalSur, pero no ETB. ¿Por qué? Porque UPN, que es quien ha promovido la prohibición, quiere negar la realidad vasca del territorio y les aterra que se haga visible.

Lo que necesita España son otras elecciones

Ya han leído el título que va sobre estas líneas… Y lo leerán más veces porque pienso recurrir a él cada vez que me encuentre noticias como la que hemos leído en el Twitter de Masa Enfurecida: España “lídera” el ranking de paro juvenil en Europa, por delante de Grecia, Croacia, Chipre, Eslovaquia, Rumanía, Bulgaria… con una tasa (nada menos que el 49,9%) de más del doble de la de la Unión. En este contexto de urgencia lo que deciden los políticos españoles es repetir las elecciones generales.

Y además, ganará el debate

Casi a la hora de comer nos sorprendía la noticia: Mariano Rajoy acepta participar en el debate “a cuatro” de la campaña que nos viene encima. ¿Por qué ahora sí? Básicamente porque los otros tres candidatos ya tienen mochila: pactos capciosos, condiciones imposibles, pantomimas y teatrillos varios les han ido retratando. Ya no son los políticos nuevos que se presentaron en 2015, y en el terreno de la experiencia Rajoy se mueve mejor.

Lo de Cañete tampoco le afectará

Además, Mariano Rajoy ya está vacunado contra la corrupción. Poco importa que “la mujer de Arias Cañete se acogió a la amnistía fiscal cuando él era ministro” (El Confidencial), que además usara “en Panamá a los mismos testaferros de Correa, Bárcenas y González” (OK Diario) y que, al mismo tiempo, “un hijo de Arias Cañete cobró 45.000 euros de la Ciudad de la Justicia” (El Boletín). El desgaste por la corrupción y los abusos económicos de sus propios ministros ya lo ha sufrido.

Tú sabrás, Patxi

Patxi López sabrá si en estos cuatro meses ha aprendido alguna cosa. En el digital de Inda destacan las palabras del presidente del Congreso más breve de la historia política española (es difícil que repita) al respecto: “Espero que estos cuatro meses hayan servido para aprender unas cuantas cosas”. Pero yo soy pesimista. No creo que quienes han sido tan irresponsables de mandarnos a las elecciones sean capaces de hacer el ejercicio de humildad necesario para reconocer que no sabes algo.