No escupas hacia arriba

Tener hijos es como tener cargos públicos que representan a tu agrupación política: no puedes escupir hacia arriba porque te va a caer sobre la cara. Bildu esperó hasta la llamada de un periodista preguntando por la información que, evidentemente, iba a publicar: solo entonces los de Arnaldo Otegi reaccionaron y cesaron a Jokin Tolosa por saltarse las normas anti-covid e irse de fiesta “en reiteradas ocasiones” a un municipio en el que no estaba empadronado. Que la vida son dos días y pasarlos confinados es de tristes. Tolosa, además de concejal de Bildu en Anoeta es profesor de Primaria en una ikastola. Ahora, a secarse el esputo.

Más de lo mismo

Hablando de saltarse las normas para la fiesta propia: el vídeo de Arnaldo Otegi desde la puerta de la cárcel en la que pernoctan los presos políticos catalanes sigue generando comentarios, entre otros espacios, en Twitter. Esta vez son dos víctimas de ETA las que se dan cuenta del intento de blanqueo que perpetra el de Bildu: Josu Elespe cree que este hecho “es un grave insulto a Oriol Junqueras, a la persona, y a su causa” e Iñaki García Arrizabalaga considera que “Comparar a Oriol Junqueras con Txapote (por ejemplo) claramente beneficia a unos y perjudica a otros. Y quien calla otorga”.

Uno de los suyos

Puedo entender el corporativismo por defecto. Pero cuando entre tus filas tienes a un personaje que demuestra que está erosionando tu colectivo o profesión, precisamente por corporativismo, tienes que ser quirúrgico. También celebro que, por fin, estemos hablando del poder judicial como lo hacemos de los otros dos: con nombres y apellidos. Así, si Garbiñe Biurrun y Aner Uriarte han decidido proteger y exculpar a Luis Garrido, allá ellos. Pero también, acá, nosotros podremos decir que nos parece indefendible la decisión, el personaje y quien lo ampara porque se cree que el colectivo es intocable. Ya, no.

Nos toca arreglarlo

Un juez vasco desautoriza aquí medidas que se han mostrado eficaces en el resto del mundo, pues bien, nos toca a nosotros, como parte de la ciudadanía, arreglar el desaguisado: si los bares están abiertos porque así lo ha decidido quien ha hecho suyo un himno negacionista, tendremos que tener cuidado de no llenarlos y de no disparar los contagios. Por desgracia, tuits como el de Iñaki Olabe solo muestran lo que vemos todos: el nivel generalizado de “a mí me da lo mismo” que nos empuja al interior de los bares, a bajarnos la mascarilla y a dejarnos llevar hasta la ronda de cervezas en la que nos olvidamos de la pandemia.

El abuelo de Leonor

Bernat Barrachina es la persona que rotuló el ya famoso: “Leonor se va de España, como su abuelo”, en un programa informativo de La1 de Televisión Española, y que le ha costado el puesto. Él mismo lo explicaba así en su cuenta en Twitter: “Me han despedido, como al abuelo de Leonor”. El rótulo es inapropiado, sin duda, pero no merece en ningún caso el despido. Incluso quien busca seguir sobreprotegiendo a una institución ilógica como la monarquía tienen que entender que ese cese perjudica la imagen de la Corona. Pero así son las cosas: en España los de siempre siguen teniendo quien les proteja. Hagan lo que hagan.

También son los suyos

Lo que dijo Macarena Olona en el Congreso de los Diputados sobre los militares franquistas que en un grupo de WhatsApp fantaseaban con golpes de estado y millones de fusilamientos, que esa gente era “de los suyos”, es muy grave. Pero en la misma España que ha amparado a semejante calaña sabiendo perfectamente que existía, ¿qué más da? Es la misma España en la que el PP, un partido que ha estado en el gobierno, también quiere dejar claro que esos fascistas son de los suyos, expresando una equidistancia abominable, como la que mostró Ana Beltrán en La1, televisión que pagamos todos.

Así les va

Está claro que en España con dos partidos políticos para tanto facha es suficiente. De hecho, durante décadas con el PP fue suficiente. Luego surgió Ciudadanos, que solo sirvió para cebar a Vox (el mismo Ciudadanos que surgió sustituyendo a UPyD, y ese no es un detalle menor), pero hoy todo vuelve a reducirse a dos formaciones. En Ciudadanos solo tienen que ocuparse ya de una cosa: cómo disolverse con un poco de dignidad. Cualquier otro esfuerzo será baldío y, por definición, solo conducirá a la melancolía. Lo saben y ya dan pasos en este sentido: en Catalunya pueden pasar de ganar las elecciones a cuarta opción.

Pues en Podemos no les va mejor

Está claro: Teresa Rodríguez no ha guardado el hacha de guerra. “Demanda a Dina Bousselham por decir que se apropió de 109.000 euros de Podemos e IU”, leemos en República.com. Bousselham fue asesora de comunicación de Pablo Iglesias y ahora dirige La Última Hora, un digital que ha promocionado Podemos (pidiendo en sus canales oficiales a sus seguidores que se suscribieran), en el que el partido morado coloca a sus prescriptores, su agenda y sus mierdas, como con la que quiso salpicar a la que fue una de sus caras más visibles en Andalucía y toda España, con una noticia que ni siquiera fue firmada.

Los minions de Twitter

Este tuit de Javi Sánchez sirve para hablar de la extrema derecha pero también de los partidos de izquierda que han gastado muchos recursos en formar a su gente para que use Twitter… Y ahora se tiene que comer la red con patatas: “Una cosa que tiene que ser un poco agotadora es ser minion del facherío y estar todo el día dale que te pego a intentar aupar TT”. Porque un trengind topic no vale de nada fuera de Twitter, porque todos los habituales de esa red social ya tienen su opción política definida, porque los periodistas ya solo compran el tuit del jefe de filas político y hace tiempo que no pierden el tiempo con chorradas.

Sí, lo podemos exigir

El FC Barcelona es un gigante cansado, que se tambalea cuando intenta ponerse de pie y dar un par de pasos. Es una máquina que gasta muchísimo dinero y genera cada vez menos. Es un equipo de fútbol venido a menos y un club sin gestión. Es el fútbol sin el fútbol: lo peor de este deporte. Esta semana ha aprobado un ERTE para 77 trabajadores que, me da, no afecta a la primera plantilla. Es cierto que esta finalmente se ha avenido a negociar, a retrasar cobros y hasta a pequeñas quitas. Pero creo que a los futbolistas a los que hacemos millonarios prematuros, como decía Bielsa, tendríamos que exigirles más implicación.

Cabalgando contradicciones. Primera parte

Decía Pablo Iglesias que en política es necesario cabalgar contradicciones y, al paso que va, le va a doler el culo de hacerlo. Primera contradicción que nos encontramos un día cualquiera: una importante, de las que hacen que se escuchen crujidos en el barco del gobierno, es este tuit de Ione Belarra, hoy secretaria de Estado, a la ministra Robles, de su mismo ejecutivo (por si alguien lo dudaba al leerlo): “Cuando eres la ministra favorita de los poderes que quieren que gobierne el PP con VOX, quizá estés haciendo daño a tu gobierno. Ser humilde es no dejarse adular por la derecha mediática”. ¡Toma castaña!

Cabalgando contradicciones. Segunda parte

Una contradicción muy habitual del gobierno español, por lo que hemos visto hasta ahora, es la de un fondo pretendidamente bonista y unas formas un tanto grotescas. Miguel Ángel Heredia, senador del PSOE por Málaga, tuiteaba sobre la educación concertada: “Ni hay que educar a pijos con dinero público. Ni hay que mantener los privilegios educativos de unos pocos con el dinero de todos. Quien quiera el elitismo de una educación privada que se lo pague con su dinero. Y el dinero público para una buena educación pública y de calidad”. Espero que sepa que está mintiendo burdamente.

Cabalgando contradicciones. Tercera parte

Cómo cabalgan esta contradicción en Podemos nos lo van a tener que explicar muy despacio y con mucho esmero, porque todos podríamos imaginarnos qué estarían diciendo desde la oposición si, como parece, la expulsión de inmigrantes previa agrupación en campos, como en Lesbos, es la solución que plantea el gobierno español para los inmigrantes que llegan a Canarias. El desastre es evidente, ya que el ejecutivo no ha intervenido hasta que el problema ha alcanzado unas dimensiones indecentes. Y la solución será aún peor, de cualquiera de las maneras. Así que es deber de todos atender a las explicaciones.

Cabalgando contradicciones. Cuarta parte

No puedo culpar al gobierno español ni a ningún otro de la Unión que haya tomado o apoyado esto: “La supresión de patentes que permitiría a los países pobres acceder a las vacunas contra la covid” (Púbico). Desde marzo en esta columna llevo alertando de las decisiones que habría que tomar en altas instancias. Decisiones desagradables que iban a implicar ponernos por delante a nosotros antes que a otros. Pero cuando los partidos del gobierno, especialmente Podemos, han hecho de la pureza del alma y el apoyo a los pueblos oprimidos su bandera, esta decisión chirría. Y, no, mirar para otro lado no es una opción.

Cabalgando contradicciones. Quinta parte

“Las cosas claras” es una castaña de programa. También es verdad que nunca encontré la gracia a “Al rojo vivo”, así que su copia tiene todas las papeletas para no gustarme. Pero el programa de Jesús Cintora cumple con dos circunstancias muy concretas: lleva a la La1 la agenda que le interesa al ala más izquierdista del gobierno y pone una pica en Flandes para que las productoras privadas hagan contenido informativo para el ente público. Vaya, vaya. Según El Independiente, los sindicatos están bastante mosqueados. Según mi experiencia, esta contradicción es de las gordas. Ya ni ladramos cuando cabalgan.

Sánchez, culpable

Estas elecciones son una faena que me roba horas de sueño y de estar con mis hijos. Estamos aquí, hablando de ellas solo porque a Pedro Sánchez le dio la gana convocarlas. Un presidente en funciones que ayer sumaba 100.000 parados más y que en el debate restó más que otra cosa. Solo le honra decir que se opondrá a la ilegalización del PNV que propone Vox. El resto de su tiempo fue un desperdicio porque no aclaró nada, salvo que para Catalunya planea más mano dura. En Twitter, resumieron su intervención: “A Pedro Sánchez le das a elegir entre graparse los huevos y pactar con Podemos y te pregunta a qué pierna”.

Casado, verde

Pablo Casado mejora pero sigue sin llegar: nadie se lo cree como presidente del Gobierno. Lo cierto es que nadie se lo cree, en general. ¿Qué Pablo Casado es el de verdad, este, más moderado, o el que se destapó como un rival de Abascal por el espacio que queda entre la derecha y la pared? Debatiendo no estuvo mal pero como está verde cayó en el error de hablar de corrupción, que siempre le perjudicará porque preside el partido más corrupto, y se equivocó también hablando de meter dinero en un sobre para hablar de la deuda pública. Eso, sí, supo arrinconar al PSOE, pero dejó claro que su futuro es con Vox.

Rivera, hundido

Juan Soto Ivars resumió mucho mejor de lo que yo podré hacerlo la intervención de Rivera en el debate: “Le han puesto un alzador a Rivera para que pareciera más alto. Fernando de Páramo le lleva una maleta llena de objetos para que saque. A última hora, como había cachondeo con el alzador, lo han quitado. La historia del partido, entera, está contada en estas tres frases”. Rivera está en las últimas: el próximo lunes, a más tardar, tendrá que dimitir. Y Fernando de Páramo, irse con él. ¿A dónde? Siempre le he ubicado en Vox pero él sabrá. Yo solo sé que me alegro de que desaparezcan.

Iglesias, fuera de sitio

Más que fuera de sitio, Pablo Iglesias está fuera de tiempo con su discurso maniqueo, pretendidamente social y ampliamente incoherente con sus actos (¿de qué cuna vienen? ¿A qué chalés van cuando termina todo? ¿Cómo vamos a creernos que pretenden preocuparse de lo de todos si empiezan ocupándose siempre cada uno de los suyo dentro de su partido, su familia política y sus propias obsesiones?). Está tan fuera de foco que dejó unos segundos que en Twitter cazaron al vuelo para hacer un GIF: mira a un lado, al otro, alza una mano y arquea las cejas. Nunca entendieron nada y siguen sin hacerlo.

Abascal, facha

Lo grave no es que la noche del lunes Abascal mintiese mirando a cámara e hiciese un discurso xenófobo cuando lograba no trastabillarse consigo mismo. Lo grave es que Abascal estaba allí, que nadie puso un cordón sanitario a la extrema derecha. Lo grave es que Espinosa de los Monteros, Ortega Smith y Abascal han podido decir lo que les ha dado la gana, amenazar y soltar datos falsos a porrillo en la tele sin que ningún periodista y moderador de esos debates le pare los pies, sin que ningún político salvo Aitor Esteban les haga frente y les diga que mienten y merecen nuestro desprecio.

¿De qué es esta foto?

Me han hinchado las narices todos esos que andan sacando la cara al PSOE e intentando convencernos de que la exhumación de Franco no fue un acto de exaltación franquista porque EFE publicó la tarde del jueves una foto aérea en la que se veía a la familia portar el féretro en soledad y porque a las puertas de El Valle de los Caídos había un puñado de frikis. Miren: lo que vimos en La1 (no en LaSexta o Trece TV) fue un “¡viva Franco!” como la copa de un pino, y las fotos que han publicado los medios internacionales son las de un dictador que sale a hombros con solemnidad y en presencia de una ministra.

Son frikis, sí. Pero también millonarios

Y que no me vengan con que los Franco están solos, porque no lo están. Esa banda de herederos de palacios robados y fortunas acrecentadas en democracia, en el entierro de El Pardo (que no fue televisado pero su mantenimiento sí será pagado por todos), acabó gritando: “¡Esto es una dictadura!” cuando un agente quiso requisar los móviles para que nadie lo grabara. Que sí, que todos esos franquistas que estaban allí, incluido Tejero, al que el cordón policial dejó pasar, tenían pinta de frikis. Pero los franquistas peligrosos son los que mantienen la memoria y el poder, y a esos nadie les para los pies.

¿Quién mantuvo a Tertsch?

Pocas dudas tengo, por ejemplo, de que Hermann Tertsch tiene más de personaje de freak show que de cualquier otra cosa. El hoy eurodiputado de Vox gritó “¡profanadores!” mientras el socialista Javier Moreno intentaba colocar su claim de campaña en el parlamento de Bruselas. Así está el patio. Pero, ¿quién ha puesto a Tertsch en ese escaño? ¿Cuántos están dispuestos a aupar a Vox hasta la cuarta fuerza? Y lo que más me preocupa: ¿quién ha mantenido a Tertsch todo este tiempo? ¿Quién le ha publicado su bazofia y quién la ha leído? ¿Por qué ese pensamiento se ha mantenido e impulsado?

Peor me lo pone, ministra

Y si todo lo que acabo de contarles sigue sin callar a los de la campaña socialista que defienden que no hubo esos honores a Franco que todos vimos, por favor, que me expliquen la frase de la ministra que fue testigo: “La exhumación de Franco no fue un funeral sino un acto de todos”. ¿Qué tiene mío ese “¡viva Franco! ¡Viva España!”? ¿Qué tiene de mi aita ese poroso cordón policial que dejó pasar a Tejero? ¿Qué tiene de mis antepasados represaliados esa salida a hombros del cadáver? ¿Qué tiene de los históricos socialistas la segunda oportunidad que los actuales están dando a la extrema derecha?

Sí, le fue útil para la campaña

En cualquier caso, no creo que la exhumación de Franco saliera como quienes mandan en el PSOE soñaron. Últimamente todas sus fantasías salen mal: seguro que imaginaron que después de la sentencia del procés su apropiación del discurso del PP supondría el desplazamiento de los de Casado, y no fue así. Al contrario. Y hace solo unos días fantaseaban con descubrirse como la verdadera izquierda a un montón de jóvenes, y tampoco. Por lo menos, la última exaltación franquista ha servido a Pedro Sánchez para tapar unos malos datos de empleo. Con eso se queda. Los parados se quedan con menos.