Partido nacionalista español no madrileño

Supongo que se llamará “España Vaciada” y que algún partido intentará echarle el guante para coaligarse con este nuevo que anuncian en La Vanguardia. Se trata de una formación que quiere representar a esa España no solo vaciada, sino despreciada. Teruel Existe es el modelo: el sistema electoral español garantiza que haya representación de esa España olvidada (bien lo sabe Casado, cuyo origen político es Castilla) y esa puede ser la oportunidad del nuevo partido para que sus representantes no sean cuneros como Maroto sino representantes que defiendan sus intereses de verdad. Es decir, que hagan política.

Este es un temazo

El modo en el que las personas más jóvenes se relacionan con los medios de entretenimiento o información tradicionales es fascinante. En la generación que viene Internet sí ha provocado un claro cambio sobre sus hábitos de consumo y para ellos las teorías clásicas de la comunicación o las industrias culturales son otra cosa. Las primeras, historia. Las segundas, las que ellos mismos financian con suscripciones que los más mayores entendemos menos por el hábito y quienes las merecen. En Xataka dan una vuelta a un tema que merece muchísima atención, reflexión y acción para alfabetizarles en lo suyo, no en lo nuestro.

Pues no estoy de acuerdo con el New York Times…

Para los redactores del New York Times yo seré un columnista de un periódico de pueblo, así que mi opinión sobre su texto les importará poco. Y hacen bien. De hecho, no estoy del todo en desacuerdo: en el prestigioso periódico vaticinan que Manhattan no volverá a ser como antes, que el teletrabajo, aunque sea a modo parcial, va a mantenerse, y que difícilmente volverán todos los oficinistas a trabajar de continúo y coincidir. Yo creo que, simplemente, será cuestión de tiempo que todo vuelva a la normalidad. Y de un tiempo menor que el que esperamos, además. Volveremos a llenar las oficinas, los cafés y las tiendas.

¿Lo queremos así?

Espero que la vacuna termine con la pandemia y que la pandemia acabe con estos nuevos hábitos y horarios. Para lograrlo, todos tenemos que hacer una cesión de nuestra propia libertad, por decisión propia o ajena, es decir, de las autoridades. Y ser coherentes, claro: si nos dan libertad reclamamos restricciones y si nos dan restricciones reclamamos libertad. ¿O queremos el modelo australiano? “Las autoridades de Australia ordenaron este lunes el confinamiento durante tres días de unos 2,4 millones de habitantes de la ciudad de Brisbane, la tercera más poblada del país, tras acumular siete infecciones” (Vozpópuli).

China vuelve a ser proteccionista

“El mercado chino” se ha convertido en uno de los argumentos más repetidos para justificar cambios de producción, precios, horarios y hábitos. Pero al mercado chino, que solo es un eufemismo para referirse a la dictadura china, realmente, le da igual Occidente salvo para que nuestras empresas se implanten allí y generen trabajo y capacidad de gasto. Una capacidad de gasto que revertirá parcialmente en Occidente gracias a la globalización, es cierto, pero no tanto como nos (o les) vendían: amparándose en un boicot, el gobierno chino está relanzando internamente sus marcas propias para desplazar a gigantes como Nike o H&M (Magnet).

Mucho más lógico

El cambio que habrían hecho en las aportaciones de los representantes de Podemos a su partido y que explican en La Política Online me parece correcto y mucho más realista: de ganar los famosos tres salarios mínimos a aportar el 20% de lo ganado (como máximo, según este medio). Eso, sí, la manera de hacerlo (bastante opaca) y la justificación (que también puedan aportar al partido quienes ganan menos de tres veces el SMI) es un disparate, porque el resultado es que quien más gana, más aporta, sí, pero más se lleva a su cuenta corriente. Y eso es lo lógico y lo progresista. Lo demás es populismo y cinismo.

Los socios de Ayuso

Un buen ejemplo de cómo está la política española hoy es que nos estamos centrando en la pugna entre dos políticos de mira corta, lengua larga y decisiones discutibles como Isabel Díaz Ayuso y Pablo Iglesias. Pero es que el segundo no es alternativa de la primera, sino la cuarta o quinta opción política. Después, hablamos mucho de la posible desaparición de Ciudadanos pero todos dan por hecho que Vox será el socio del PP. Y el número dos de la candidatura de ultraderecha, según El Plural, es para Jorge Cutillas, “detenido acusado de apedrear varios autobuses llenos de niños vascos” en 1982.

Correcto

El gobierno más progresista de la historia de España, según quienes forman parte de él, está dando que hablar más por sus pugnas internas y sus maniobras partidistas que por su gestión. Por eso cuando conseguimos rescatar una noticia sobre lo que hacen, la compartimos, porque es como un mosquito envuelto en ámbar con una gota de sangre de dinosaurio en su interior: “Consumo prepara un aluvión de denuncias a aseguradoras, bancos y aerolíneas por negarse a poner teléfonos gratuitos”. Esta noticia de El Independiente es buena sin apostillas. Tanto como escasa en el torrente que desde el propio gobierno español activan.

La tele

Esta Semana Santa ha habido más noticias que las derivadas del coronavirus y la final de Copa. Por ejemplo, la denuncia televisiva de Rocío Carrasco del maltrato que había sufrido por parte de su pareja. Ese discurso en televisión generará muchos análisis que yo soy incapaz de hacer, pero me quedo con este dato: “Las llamadas al 016 de violencia machista suben un 42% tras la emisión del caso”. La profesora de Comunicación Audiovisual, Estefanía Jiménez, recordaba cómo “en los 90 se emitió una telenovela en la que la protagonista tenía cáncer de mama. Las autoexploraciones se dispararon. Que la tele está muerta, dicen”.

La globalización cierra el círculo

China no es el último paso de la manufactura barata: Myanmar, Vietnam, Indonesia e incluso México son los países que utilizan las industrias chinas para fabricar sus componentes a un precio menor que si lo hiciesen en la propia China, según Magnet. Nosotros mismos, en Euskadi, fuimos parte de ese proceso de abaratamiento de la mano de obra. Vinieron por el precio más bajo pero intentamos darles argumentos con el buen hacer y la seriedad. En eso consisten las oportunidades de un mundo globalizado o, simplemente, que parece más pequeño gracias a la tecnología y los grandes transportes.

Suena igual

Reconozco que no caí hasta que vi el tuir de Margaret Castor: “El PP es la nueva Batasuna”, sentenciaba mientras mostraba a José Luis Martínez Almeida, que condenaba el ataque a la sede de Podemos en Cartagena y luego añadía un “pero” sobre la supuesta violencia que las víctimas también ejercían, justificando ataques contra la sede del PP, según el alcalde de Madrid. Tiene razón el tuitero: esa condena con boca pequeña y “pero” bien grande suena igual que aquellas que teníamos que oír sobre la violencia que ejercían unos contra todos y a la que siempre acompañaba un “pero”, según la izquierda abertzale.

Por su cara bonita

Durante el confinamiento y las posteriores restricciones ya leímos noticias sobre la alegre movilidad de los sobrinos de Felipe VI. Froilán y Victoria Federica son de los que creen que cumplir las normas es de pobres y de pringados, que ellos, por su cara bonita y sus relaciones familiares, pueden hacer lo que les salga del cetro real. Total, si su madre se ha vacunado en Abu Dabi en una visita al abuelo, ¿qué pasa por que ellos vayan a Marbella? Con lo que mola Marbella… Pero la pelota está en el tejado de las autoridades del gobierno más progre de España, que podrían actuar para que no cunda el ejemplo, ¿no?

Todos los líderes políticos

“Un año después de la pandemia, la popularidad de todos los líderes políticos ha caído en picado”, aseguran en Magnet, y ponen como ejemplo paradigmático a Angela Merkel: “Si en abril del año pasado gozaba de una aprobación del 70% hoy a duras penas llega al 20%. Ha pasado de ejemplo a seguir en la gestión política de la pandemia a juguete roto del coronavirus”. No hace falta ser un fino analista para saber por qué se ha dado este fenómeno global: la oposición política ha sido carroñera en casi todos los parlamentos y la ciudadanía necesitaba echar y expiar sus culpas, y siempre señalaba al gobierno.

Y si no, al Senado

A Toni Cantó se le queda corta la Asamblea de Madrid. Eso parece que creen en el PP, según El Independiente, donde leemos que estarían pensando enviar al ex de Ciudadanos y UPyD al Senado. “Hemos fichado un político y un discurso” es la sentencia con la que justifican la maniobra a la que el actor se habría prestado. Si Ciudadanos no pasa el corte del 5% en las elecciones del 4 de mayo su desintegración se aceleraría y Cantó sería quien mantendría las revoluciones altas. Además, es evidente que Maroto no ha cumplido como portavoz del PP, y Cantó serviría de reclamo y escopeta a la vez.

Un recuerdo de su inoperancia

Ya sé que mi visión está sesgada y, sobre todo, alejada del territorio en el que tuvieron que votarle, pero la web que ya ha habilitado el equipo de Donald Trump y que, de momento, funciona como recordatorio de su gestión, para mí, es la web de una época pasada y nefasta. No puedo evitar ver sus fotos, por muy seleccionadas que estén, como de otro momento, de un momento que no quiero que regrese, y confío en que también en EE.UU. suceda. Esa web, seguramente, será la que activen más adelante como alternativa a las redes sociales habituales para colocar sus discursos que, seguro, huelen a vino añejo de la misma manera.

Miserables de aquí

Quien ha pintado con una plantilla “urteko salto onena” en el lugar en el que un coche de la Ertzaintza cayó al río Urumea y falleció un agente es un miserable. Quien ha diseñado, quien ha impreso, quien ha llevado en el bolsillo y quien ha pegado en un cristal una pegatina en la que se lee “zipaiorik onena errekan dagoena” y se ve cómo una grúa saca el vehículo del río, es un ruin y un canalla. Y como bien apunta Javier Salvador en Twitter, se trate de la misma persona o de varias, también es un cobarde. Tan miserables y cobardes como quienes ahora callan pero han promovido, amparado y justificado a estos mierdas.

Miserables de allí

El de la pintada, el de la pegatina y el del silencio ante la mofa por el fallecimiento de un ertzaina no se ven igual que Carmelo Romero, pero son el mismo tipo de espécimen despreciable. El diputado del PP por Huelva era un desconocido hasta que ayer gritó a Íñigo Errejón “vete al médico” después de que el de Más Madrid preguntara en el Congreso por la asistencia psicológica y recordara que en España hay 10 fallecidos por suicidio cada día. Romero está inhabilitado para la política y el PP debería cesarle sin dudas. También en Madrid hay un mierda visible y quien ha promovido su ánimo guarda silencio.

Segundo día, segundo traspié

Hoy también toca escribir sobre Pablo Iglesias, por supuesto. Si ayer abríamos la columna con el primer traspié del vicepresidente español y futuro candidato de Podemos a la comunidad de Madrid, que Mónica García rechazaba su oferta en los medios de una candidatura unitaria y le acusaba de machismo, hoy toca que hablemos de su segundo traspié consecutivo. Pedro Sánchez acepta a Yolanda Díaz de vicepresidenta, como Iglesias había designado, pero vicepresidenta tercera. Iglesias se ha debilitado mucho en solo dos días y su carrera hacia la Asamblea solo acaba de empezar. No todo es retórica, amigo.

Madridcentrismo

Iba a titular el párrafo con un “catetos de ciudad”, pero me parece injusto para las y los madrileños, pues no todos son tan madridcentristas y reduccionistas (de ahí el catetismo) como Pablo Iglesias, que evidentemente no mide bien en política cuando abandona la vicepresidencia del gobierno (que se forma después de una repetición electoral entre otros motivos porque el líder de Podemos tenía que estar integrado en el ejecutivo) para liderar una candidatura que intenta entrar en un parlamento autonómico. Insisto en que este movimiento muestra los dos fallos: el de mesura y el de centralidad jacobina.

La intrahistoria

Las formas son claramente diferentes y Pablo Iglesias tiene mejores intenciones que Isabel Díaz Ayuso, evidentemente. Pero el mismo punto de partida no es una casualidad: el mesianismo de ambos políticos, su tendencia al populismo, su costumbre de vestir con gravedad lo ligero y sus decisiones, que huelen a irresponsabilidad, son puntos en común en esta lucha que PP y Podemos plantean como un antagonismo atávico. Pero nada hoy es tan dramático como el coronavirus y en Magnet lo recuerdan bien: ambos participaban en el programa La Tuerka y admitían tomar cervezas juntos hace solo unos años.

Él se busca el apuro

Pernando Barrena no ha pasado su mejor semana: el eurodiputado de Bildu ha tenido que escuchar en una mesa que moderaba a su homólogo de Los Verdes defender que la alta velocidad ferroviaria es una alternativa ecológica y sostenible, y ha terminado cortando el discurso que, evidentemente, no le convenía. Todos hemos visto su incomodidad en YouTube. Lo que no conviene a ninguno de Bildu es la verdad: sus mentiras sobre el TAV van descubriéndose, y ellos solitos han convertido el tema en su problema. Primero era la fortaleza a atacar pero ha acabado siendo el castillo medieval a defender como puedan.

Pero, ¿qué dices?

¿Qué oiríamos decir a Díaz Ayuso si ETA siguiera activa? ¿Y a Albert Rivera? ¿Qué dirían sobre el terrorismo Iglesias y Echenique? Y la gran pregunta: ¿dónde estaban cuando ETA señalaba y mataba a políticos? No obstante, es evidente que algunos parecen añorar los discursos que les brindaban los de las pistolas: “No puedo permitir que el futuro de casi 7 millones de personas esté a expensas de si nos pegan un tiro o no”. Eso respondió Isabel Díaz Ayuso a Pedro Piqueras cuando éste le preguntó… ¡Por Ignacio Aguado! Y eso que esta semana el de Ciudadanos ha quedado como uno de los políticos más pusilánimes de España.

El régimen cubano

Si algo caracteriza a las dictaduras es que no se esconden y acaban dejando mal a quienes se empeñan en ponérnoslas como ejemplo: “Detienen en Cuba a Maykel Osorbo, cantante crítico con el castrismo”. Esta es, además, la “segunda vez en dos días” (Público). Osorbo no es cantante crítico normal: el gobierno está revolucionado, más que nunca pese a su retórica, porque el tema en el que participa, “Patria y Vida”, se ha convertido en un alegato generacional y contemporáneo contra la dictadura. Desde el entorno de Osorbo denuncian que están viéndose acosados por la policía, que no les permite salir de sus casas.

Menos chorradas

Twitter es un colector, pero si por fin lo cierran echaré de menos a tuiteros como Mr. Insustancial, que esta semana ha dejado un mensaje de esos que me hubiera gustado escribir a mí: “Si queréis ser fachas sed fachas pero, por dios, no echéis la culpa a los demás de vuestra decisión. Estoy hasta el coño de escuchar coartadas baratas”. Quienes justifican al que interrumpe a un eurodiputado que dice la verdad, que animan a la que tira de metáforas bélicas para justificar su falta de altura política, que apoyan a los que encarcelan a cantantes lejos y que golpean a fotógrafos cerca, dejaos de chorradas: sois fachas.

Casi un millón de personas haciendo el ridículo

Twitch es un fenómeno muy interesante: su oferta de canales y su modelo de negocio son maduros y llegan a un público que no está descubriendo un modo de consumir, sino que lo tiene asimilado. La incorporación de los grandes comunicadores de la nueva generación ha generado un efecto llamada que en Magnet encuadran perfectamente: “Twitch ya tiene más de un millón de canales en español. El 90% no supera los tres espectadores”. Es decir: hay un millón de personas o marcas haciendo el ridículo, queriendo parecer jóvenes y contemporáneos, y dándose una hostia contra la dura realidad.