Te lo recomienda Agustín

Agustín Rosety, diputado de Vox, tuiteaba esto hace solo un par de días: “Francisco Franco fue uno de los fundadores de la Legión y protagonista de algunas de sus acciones militares más heroicas. No se puede celebrar el centenario de la Legión honrando a todos los legionarios, menos a uno de ellos. Os recomiendo el libro de Niko Roa. ‘El joven Franco’”. Por si acaso a alguno le quedaban dudas de qué son los de Vox. Lo que no entiendo es que, en democracia, pueda glosarse la figura del dictador que la precedió sin ningún problema. Porque no me hace falta leer el libro que recomienda Rosety para saber de qué va.

Algo más ya queda

Visto el tuit de Agustín Rosety, el de Borja Sémper sobre el enésimo homenaje a un preso de ETA, parece un poco deslavado: “Si algo queda en España del franquismo son los rescoldos de ETA: sus apologetas”. Bueno, algo más ya queda: quedan los franquistas y hasta un partido político fundado por un ministro de Franco. Un partido que a Sémper le tiene que sonar, por mucho que haya cambiado de vida (un cambio bien hecho porque en política se vive mal). Franquismo aparte, las imágenes del recibimiento en Hernani son las del fracaso de una parte importante de la sociedad, como dijo Arkaitz Rodríguez.

¡Claro que hay diferencia!

En una situación tan complicada como esta, me he puesto siempre del lado del gobierno, de cualquier gobierno, porque en una pandemia tomar decisiones difíciles, encontrar recursos y soportar la presión de todo el mundo que pide: “¿Qué hay de lo mío?”, no es fácil. Al contrario. En resumen: la pandemia nos afecta a todos por igual pero hay diferentes maneras de hacerla frente. Y hay algunos responsables que lo están haciendo mal: colocar dispensadores de hidrogel en 50 estaciones de metro en Madrid (hay más de un centenar) el 22 de septiembre debería de darles vergüenza en vez de sacarlo en su televisión autonómica.

No estarán tan mal en Nafarroa…

No estarán tan mal en Nafarroa cuando ELA y LAB no han convocado una huelga ni han anunciado más movilizaciones, y UGT y CCOO no se han puesto a disposición de los sindicatos vascos. Pero parece que pese a esa paz sindical, el coronavirus está golpeando al territorio, sobre todo en los municipios donde han celebrado “no-fiestas”. Lo que nos lleva a otro debate: pueden hacerse los indignados tanto como quieran los de siempre, pero el principal punto de contagio del coronavirus está en el ocio y luego los contagiados difunden el virus. No se trata de criminalizar, sino de ser realistas y atajar los contactos.

¿Cuántos avisos más tendrá?

Ojalá Javier Negre no haga caso a las recomendaciones y siga subiendo a su canal en YouTube contenido censurable. Al final y después de varios avisos o suspensiones temporales, llega un momento en que las plataformas cierran definitivamente los espacios problemáticos, que es en lo que se está convirtiendo el de este periodista que da voz a lo más fascistoide de las redes sociales (el nuevo famoseo rancio, un primor): solo hace un mes que le habían devuelto el canal en YouTube cuando han vuelto a cerrárselo por un tiempo. Así que, ¡ánimo, Javier, que tú puedes lograr el cierre definitivo!

Sí, lo parecemos

“Parecemos todos gilipollas, viviendo para trabajar”. Ese escueto tuit de Exe me sacudió, no lo pude evitar. Venía precedido de este otro: “Mensaje del curro a estas horas (21:16). Me da exactamente lo mismo que estés en México o en Indochina. Me paso tu horario por el forro. Ni perdón ni hostias”, y era claramente un desahogo (una de los funciones que definen a Twitter desde el principio). Y no era el único: durante los días anteriores había visto otros tuits de autónomos quejándose de peticiones peregrinas a horas disparatadas. Algo estamos haciendo mal, sin duda. Y es algo que podemos y debemos parar.

Stop

Con los años he aprendido a dejar de poner cara de interés. Al principio, lo hacía aunque tuviera enfrente a algún gurú hablándome de “desaprender” y “salir de la zona de confort”. Después, ya con WhatsApp generalizado (porque yo empecé en esto cuando los portátiles costaban cuatro cifras), me desahogaba chateando durante charlas llenas de tonterías con alguien que sabía que les prestaba el mismo caso que yo. Ahora, directamente, no pierdo el tiempo porque he aprendido que se acaba. Como Rocío en Twitter, ya sé identificar a los que no tienen escrúpulos para vender ideas de mierda. Y ahí les mando.

Sobre todo, en “Social Media”

He dado charlas y clases sobre manejo de redes sociales para marcas. Y en todas, que yo recuerde, empezaba preguntando: ¿una tienda de pinturas en un pueblo tiene que tener una página en Facebook? Era un ejemplo real: hace muchos años me llamaron para crear una y rápidamente lo rechacé porque me parecía que estaba atracando a ese comercio. Sé que otro “community manager” aceptó el reto y giró la factura. Algo parecido pero con mucha más gracia cuenta en un hilo en Twitter “Los Pájaros Pican”, que también tiene experiencia en el sector y llega a conclusiones similares. P.D.: ¡a la mierda los gurús!

Iglesias todo lo puede

Yo soy muy torpe: entre la columna, el trabajo como consultor en Identidad Digita, mi hija y mi hijo, y la mitad que me corresponde del trabajo en casa, apenas saco tiempo para ir dos veces por semana al gimnasio. Y no he visto a mis amigos desde que terminó el confinamiento. Sin embargo, Pablo Iglesias es un superhombre: tiene tres hijos, lidera un partido, es vicepresidente del gobierno de un Estado azotado por la pandemia, cuida el jardín, ve todas las series que molan y le sobra tiempo para hacer entrevistas y colgarlas en YouTube. La hostia, no: la rehostia. Porque además lo tuitea y por eso nos enteramos.

En efecto

Mucho gurús aseguran que la televisión lineal, la tradicional, es cada vez es menos importante: la gente prefiere ver series cuando quiera en plataformas de suscripción, como hace Pablo Iglesias, o contenidos directamente en YouTube, como los que crea Pablo Iglesias. Sin embargo, en El Independiente alertan de un fenómeno: el del político que baja a la tertulia y el debate… Como hizo Pablo Iglesias antes de formar Podemos. Personalmente, lo considero un error. Es una tentación por parte de las productoras porque creen que contentan a jefes de prensa y abaratan costes, pero pierden la política y, a medio plazo, la tele.

Javier Negre te pide dinero

En mi vida había visto a Javier Negre. Me bastaba con haberle leído en El Mundo y en Twitter para saber que es otro facha que va buscando la boca y que se ha venido arriba con Vox. Esta semana ha sido imposible no “disfrutar” de su vídeo quejándose de que la mayoría preferimos pagar cualquier otro servicio de entretenimiento que su canal en YouTube en el que junta a fachillas que van de estrellas del Twitter, y, después de verlo, creo que si Negre te convence es que tienes la autoestima muy baja. No pasa de ser un gañán agresivo con un único discurso para todo y con recursos económicos menguantes. Cada cosa, en su sitio.

Otro que se hace un Infanta Cristina

Ayer mismo contamos en la columna cómo Pablo Iglesias prefería presentarse engañado por Pedro Sánchez con lo de la fusión de dos bancos, uno de ellos rescatado con dinero público, como la Infanta Cristina, que no se enteraba de lo que firmaba. Hoy es Pablo Casado el que decide seguir la senda de la hija y hermana de reyes de España: cuando pasó lo de Bárcenas y sus sobres con dinero negro, supuestamente, él solo era un diputado por Ávila. Solo le ha faltado decir que estaba centrado en sus másteres o que era el único que no pilló cacho porque siempre ha sido el menos espabilado de la clase.

Y Cayetana, ¿qué opina de todo esto?

Al respecto, estoy deseando conocer la opinión de Cayetana Álvarez de Toledo. ¿Qué pensará ella, tan íntegra, tan inteligente, tan despierta, tan sagaz, de lo que no se enteró el diputado por Ávila, Pablo Casado? Espero verlo en su canal de YouTube. Y no es una ironía: la diputada del PP ha decidido abrir un espacio en esta web para hacer pública su opinión, por ejemplo, sobre que la han dejado fuera de los 44 diputados del PP más importantes que sí tendrán acceso al Congreso (que también marca restricciones). Así se ha inaugurado como “youtuber”. Todos menos Casado deseamos que continúe.

Pablo, ese no es el camino

Como ya he comentado en un párrafo de más arriba, Pablo Iglesias ha preferido esta semana quedar como si no se enterase de las cosas que dar pie a que pensemos que ha participado, aunque sea dejando hacer, de la fusión de un banco rescatado. Al mismo tiempo, el líder de Podemos ha querido dejar claro que, para chulo, su pirulo, y que discutió con Pedro Sánchez hasta el punto de que el presidente tuvo que pedirle perdón por no comunicarle la fuga de Juan Carlos I. Vaya, esto también se lo omitió. Pero este no es el camino: mostrar diferencias, ocultaciones y rendiciones no proyecta confianza.

Del otro lado, también

Pedro Sánchez entra al juego y, según El Independiente, reconoce que, en efecto, ocultó a su vicepresidente la fusión bancaria. El propio Iglesias ha contado cómo, anteriormente, le ocultó la salida abrupta de Juan Carlos I. Y ahora, ¿qué? Confiamos en un equipo de gobierno… Que no muestra que haya confianza entre sus integrantes. Durante el verano, Podemos filtró la oposición a Celaá en el mismísimo consejo de ministros. Y ante los PGE, amago de divorcio en las dos partes. Pero sabemos que se ponen de acuerdo para salvarse el trasero los unos a los otros para evitar comisiones y comparecencias incómodas en el Congreso.

No podemos obviarlo

Apenas he escrito sobre el llamado “Caso Dina” ni sobre las denuncias de Calvente que, rápidamente, el aparato mediático de Podemos intentó atajar con los argumentos de que se basan solo en rumores y de que el juez “va a pescar”. Pero no podemos obviarlo más: el que fuera abogado de la formación morada lleva muchos meses alertando de mala praxis, y hace solo unos días anunciaba en su cuenta en Twitter que “no estamos ante la Gürtel o Filesa. Mucho peor” (La Información). Hay que dar tiempo y contar los temas cuando haya algo, no a cada paso, pero ya han dado los suficientes para que no parezca bueno.

Mucho han tardado

En Twitter, Facebook, Instagram o YouTube hay muchos (demasiados, a todas luces) agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil, algunos incluso con cargos relevantes, que opinan sin tapujos con argumentos propios de la extrema derecha. La creación de Jusapol solo fue la materialización de esta corriente preocupante, porque esa gente forma parte de las fuerzas de seguridad del Estado que sostenemos vía impuestos, va armada y siente cierta impunidad. Algo que hay que corregir. Así que, bienvenida la suspensión de empleo y sueldo a Alejandro León Atienza, más conocido en YouTube por Jandro Lion, un ultra.

¿Y si no hay vacuna?

Creo que la habrá, y creo que será eficaz. Quiero decir que creo que la vacuna convertirá al coronavirus en una gripe, con su margen de decesos aceptable en una sociedad avanzada (ya veremos lo que pasa en países en vías de desarrollo). Pero no está mal, sobre todo para prever el año que, calculo, todavía nos espera, leer la pieza en Magnet sobre cómo deberíamos enfrentarnos al coronavirus si fuera un mal endémico y, al final, cambiase nuestro mundo radicalmente. De momento, estoy seguro de que va a cambiar nuestra organización del curso y de los horarios familiares, por lo menos, otro año entero.

¿Otro año de “tiktokers”?

Hacía tiempo que no traía a esta columna un tuit de Alberto Elías, que tiene la habilidad de resumir en un puñado de caracteres lo que pensamos muchos. Esta vez también lo ha clavado: “Estoy pasándolo mal por todos los influencers que han vivido mucho tiempo cómodos en su zona de confort con las fotos y ahora se están viendo obligados a intentar aparentar que saben bailar o son graciosos en vídeo para seguir subidos a la ola. La nueva reconversión industrial”. Y si siguen las medidas que limitan el movimiento y los posados exteriores, van a tener que seguir con sus tiktoks, donde muchos están claramente descolocados.

¿Y qué?

Leo en Público que “la campaña para retirar a Juan Carlos I el título de rey emérito supera las 50.000 firmas”, y pienso: ¿y qué? Esas recogidas digitales de identidades no sirven para nada. Bueno, para algo sí: quien las promueve puede engordar una base de datos. Y si lo hace sistemáticamente, como los portales dedicados a ello, puede empezar a perfilar e-mails por intereses de su propietaria o propietario. En resumen: utilizan el descontento e incluso las desgracias para obtener información que luego pueden comercializar si has aceptado sin leer (como hacemos todos) las condiciones adecuadas.

Si te engaña Pàmies…

Un vendedor de crecepelos como Josep Pàmies, que asegura que cura el autismo con sus brebajes (algunos, tóxicos), es uno de los que está detrás del movimiento negacionista y contra las mascarillas durante la pandemia. A veces, solo puedo pensar que tenemos lo que nos merecemos, y si alguien decide seguir a Pàmies se buscará lo malo que se encuentre. No todas las opiniones y argumentos son respetables. Creer que sí lo son es una de las tragedias que nos han regalado los medios de masas, especialmente Internet. Lo malo es que quien se contagie contagiará y ayudará a colapsar los hospitales.

Como si te engaña Musk

Shine McShine ha tenido el acierto de resumir en solo cinco tuits cómo actúa Elon Musk, a quien muchos siguen idolatrando pese a que ha dado muestras de sobra de ser un prestidigitador más que cualquier otra cosa. Aun así, sigue siendo modelo de sostenibilidad aunque, como recuerda el tuitero, con sus Tesla recibe “créditos de carbono” que luego vende a grandes empresas del automóvil para que sigan produciendo vehículos más contaminantes. Musk es un ejemplo de cómo el capitalismo se aprovecha hasta de la fragilidad del planeta, pero con fans a los que tiene engañados sorprendentemente.

Cifras de verdad

Después de ganar la Copa inglesa, el Arsenal ha anunciado el despido de 55 trabajadores. Es una cuestión de equilibrio financiero: para mantener el nivel futbolístico e invertir tiene que cuadrar el balance antes. Y eso que la victoria le ha generado 40 millones de libras. El Arsenal ha hecho lo necesario, pese al drama laboral, y sobre todo ha hecho un ejercicio de transparencia loable. Ha contado la verdad, lo que no es muy común en la élite del fútbol. Y ha anticipado lo que nos viene: los ingresos han tocado techo, toca aligerar. Y por supuesto, la empresa de turno ha empezado por los eslabones débiles y baratos.

Más cifras de verdad

Vamos con otra burbuja, la de YouTube: “El 90% de los vídeos de YouTube tiene menos de 1.000 visualizaciones”. Esta es la noticia de Trecebits. Una noticia muy importante para que midamos adecuadamente de lo que hablamos. En el mismo blog leemos también que “los usuarios de YouTube suben más de 500 horas de vídeo cada minuto”. 500 horas, ¿de qué? ¿Para qué? ¿Que interesan a quién si el 90% de los vídeos se mueven como txalupas a la deriva en un lago? Llenamos terabits de memoria en servidores en llanuras chinas que no valen para nada. Así de sencillo. Así de crudo. Así de real.

Las mascarillas llegan a la ficción

Creo que esta crisis sanitaria va a durar solo un par de años que, por supuesto, se nos van a hacer larguísimos. La crisis económica, por desgracia, durará más. También creo que cuando el coronavirus mate como la gripe retomaremos el 99% de nuestra actividad previa, incluso la más prescindible. Por eso apuesto por dejar el virus fuera de la ficción. No por obviarlo, mirar para otro lado o erradicarlo de nuestra memoria, sino para evitar el aburrimiento: la vida con mascarilla y distancia social es peor. Sin embargo, leo que “el creador de ‘This Is Us’, Dan Fogelman, confirma que incluirán la pandemia en su quinta temporada”.