¿Quién necesita leer?

Sigo preocupado por que la juventud actual no sea capaz de comprender lo que lee ni de resolver problemas de base matemática. Pero, ¿quién les incita a desarrollar su pensamiento si en redes sociales, constantemente, lanzan mensajes que empiezan por que no hace falta saber nada para facturar miles de euros cada mes? He estado buscando reels con este tipo de contenido y, en un ratito, he sacado más de veinte. Empiezo por Marian Miguens, que propone a sus seguidoras y seguidores que pidan a la IA cinco plantillas de páginas web, vender cada una por trescientos euros, y empezar a contar dinero. ¿Quién necesita aprender?

Escribe un libro sin saber escribir

Si lo de vender páginas web sin tener ni idea de diseño gráfico o programación te ha parecido sorprendente, espera. Óscar Figueroa presenta su propia fórmula para el éxito: pedir a Claude (una IA) que te escriba un libro con unas indicaciones bastante básicas, montarlo en una plantilla de Canva (una aplicación gratuita para editar), venderlo tres veces al día por diecisiete dólares y ganar, a fin de mes, 1.500 dólares extra. Cómo colocar semejante mojón, cómo ponerlo en marcha en plataformas de venta como Amazon, o las comisiones de esas plataformas son cuestiones que te planteas si haces, claro, una lectura mínimamente crítica.

¡Incluso puedes hacer aplicaciones!

Manu Buildss no se corta y así empieza su reel: “Si crees que eres completamente tonto…”. Ella ya sabe a quién se dirige, porque solo a una persona muy cortita le puede colocar su mandanga (y hay más reels como este). Atención: no hace falta saber programar para desarrollar una aplicación, se la pides a la IA y punto. Tampoco hacen falta estudios de mercado para detectar una necesidad, según ella. Y por supuesto, habla de subir una app al market de Apple, como si fuera fácil. Y porque habla para tontos, Manu Buildss finaliza recordando que hay que cobrar por la app para poder ganar dinero.

Simplemente, roba

Esta fórmula para ganar miles de euros sin esfuerzo es mi favorita: Christian Income te recomienda que encuentres un vídeo “viral” sobre Marvel, por ejemplo, una entrevista al elenco de una de esas pelis corales de superhéroes que han hecho últimamente. Después, le pides a una IA que convierta esa entrevista de YouTube en reels cortos, y los subes a Instagram y TikTok. A partir de ahí, solo tienes que esperar para recibir tráfico y, después, vendrán los ingresos. A Christian los ingresos, por cierto, le vienen de otro sitio, como él mismo escribe en su bio: “Si compran el plan expert los asesoro directamente”.

No se queda atrás

Se hace llamar Cyborgsammie072 y sus consejos para quienes no tienen el más mínimo espíritu crítico consisten en ganar mil euros fácilmente en un fin de semana. Solo tienes que apuntarte en una web en la que las marcas piden propuestas de diseño para sus productos y elegir uno que pague bien. Ahora viene lo mejor: a una IA (una concreta, la que está colocando él, por supuesto) le pides ideas y que escriba el prompt por ti. Y después vas a otra IA, de diseños, y pegas ese prompt. Ya tienes el diseño que pedían los clientes, tan idiotas, que van a pagarte mil euros por un resultado básico hecho por un software. Ya.

¡Qué puto morro!

Me quedé atónito viendo en televisión (en ETB y en euskera, para más señas) el último spot del ministerio español de vivienda con el claim “una ley para vivir”, en el que incluso acusan a las comunidades si esta no funciona. Sí, aunque parezca increíble, aunque se acumulen pruebas de que no es una buena ley, aunque Gabriel Rufián lo haya dicho en el Congreso, aunque hoy solo la defiendan ya el PSOE y EH Bildu, el gobierno de Pedro Sánchez sigue abanderándola. ¿Por qué? Porque creen que solo con mencionar “la vivienda” ya dominan el debate, como si los precios no fueran insoportables con la ley en plena vigencia y aplicándose.

Hartos de los pisos turísticos

En Asturias seguro que el gobierno de Adrián Barbón aplica la ley de Vivienda. La ley servirá para hacer un anuncio para televisión y YouTube, pero no arregla nada porque no ataja el problema desde la raíz y ni siquiera tiene en cuenta los alquileres vacacionales, uno de los principales agravantes, a la vista de cualquiera. “Las fachadas y portales de pisos turísticos, vandalizadas en Asturias en protesta contra la turistificación de los barrios”. Esta alerta en El Diario no debemos omitirla: la ciudadanía está harta. Otra cosa es que seamos coherentes cuando nos toca viajar y que seamos capaz de admitir que los hoteles son parte de la solución.

Posiblemente, la peor democracia del mundo

Tenemos que tener siempre presente que la mayor parte de la humanidad vive bajo regímenes totalitarios. La democracia es un logro que debemos preservar, pero no por eso tenemos que dejar de señalar las atrocidades que cometen algunas democracias, sin duda, condicionadas hábilmente por quien necesita que triunfe el mal para triunfar él: “Israel es incluido en una lista negra de países que cometen abusos sexuales” como arma de guerra, según lleva Javier Espinosa a Bluesky, citando a la BBC. Debemos hacer el esfuerzo también de memorizar este tipo de noticias para actuar en consecuencia cuando tengamos la oportunidad.

Una buena noticia

No entro a si la reforma laboral de Yolanda Díaz es buena o mala. No me importa para este caso (por supuesto, sí me importa que las personas trabajadoras tengan buenas condiciones, tanto como que las empleadoras las puedan mantener). Me importa la literalidad: “El Tribunal Constitucional rechaza por unanimidad el recurso de Vox contra la reforma laboral de Yolanda Díaz” (El Plural). Me importa, en resumen, que la judicialización de la política no tenga recorrido. Me importa que la política se haga en los parlamentos. Me importa que la voluntad de la ciudadanía (por medio de sus representantes, que la aprobaron) sea respetada.

Un poco de política catalana

El estado de la cuestión que ha escrito Óscar Benítez en Vozpópuli sobre ERC y Junts (ha obviado la influencia de Aliança Catalana) me ha resultado interesantísimo. El resumen es muy claro: Oriol Junqueras “lamina al sector crítico” en ERC, y en Junts el liderazgo de Puigdemont está más discutido que nunca, después de que los líderes que sí están en Catalunya vean que el exiliado no es capaz de condicionar al estado español para que se tome en serio su retorno. De esta manera, el partido republicano “se impone a Junts en la Cataluña ‘posprocés’”. Insisto: y todo esto sin tener en cuenta a la extrema derecha nacionalista.

«Condenadas por fomentar la adicción»

Esto en la web de RTVE es histórico. Y es correcto: “Un jurado en Los Ángeles, Estados Unidos, condenó este miércoles a Google (propietaria de YouTube) y a Meta (matriz de Instagram, Facebook y WhatsApp) a pagar tres millones de dólares en daños compensatorios, y tres millones en daños punitivos en una histórica demanda por adicción a las redes sociales. Meta será responsable del 70% de esta cuantía y Google, del 30% restante. La sentencia sienta precedente y podría influir en miles de casos similares”. El fallo “da la razón a una joven que denunció haberse vuelto adicta por el diseño llamativo de las redes”.

“Meta perjudica deliberadamente la salud mental”

Casi coinciden en el tiempo y comparten culpable, pero esta noticia es diferente a la anterior: “Un tribunal de Estados Unidos ha impuesto una multa de 375 millones de dólares (317 millones de euros) a Meta tras determinar que la plataforma perjudicó deliberadamente la salud mental de los niños y ocultó información sobre la explotación sexual infantil” (Euronews). Negro sobre blanco: “Meta incurrió en prácticas comerciales ‘inaceptables’ que se aprovechaban de las vulnerabilidades y la inexperiencia de los niños”, y sus redes (Instagram y Facebook) son “lugares idóneos para que los depredadores intercambien pornografía infantil”.

“Un negocio obsceno”

Así define Enrique Dans a modelo de negocio de las redes sociales digitales: “No estamos ante errores puntuales, sino ante un clarísimo y evidente patrón que todos conocemos perfectamente”, escribe a colación de las sentencias descritas en los párrafos anteriores. Y suma otra noticia: el despido de cientos de empleados en Meta. “La adicción no es un fallo: es el modelo”, sentencia. “Un modelo tóxico”, aclara. Por eso pide que “acabemos con un modelo de negocio, el de la publicidad hipersegmentada”. Y recuerda: “Mientras tanto, el deterioro del entorno informativo y democrático sigue avanzando”. Me sumo a su: “Liquidémoslas”.

“Se van a la mierda”

Marta Falcón lo tiene claro: las redes sociales se van a la mierda porque nos han exprimido por completo. Nos alejamos de ellas porque nos cabrea darnos cuenta de que hemos pasado más tiempo del recomendable (unos pocos segundos) viendo chorradas (algunas creadas con inteligencia artificial, lo que aumenta nuestro enfado) que, después, ni recordamos. Sin embargo, Falcón hace un buen ejercicio: preguntarse qué hacemos con nuestras identidades digitales o marcas personales (como la suya). Y responde: tenemos que ofrecer contenido que se diferencie, esto es, de calidad, auténtico y humano.

Ojo

No es la primera noticia que leo al respecto, pero sí la que lo enfoca de la manera más directa: “Cambio de estrategia en Wall Street: invertir en cualquier cosa menos tecnología” (Expansión). “Los inversores se han volcado en supermercados, empresas energéticas y fabricantes”. En concreto, “el auge de la IA en Wall Street se frena y los inversores muestran su preocupación por el impacto de esta tecnología” porque “se ha producido una importante rotación hacia lo que llamaríamos sectores inmunes a la IA, como servicios públicos, alimentación, minería, construcción y telecomunicaciones”.

Así funciona esto

“Las plataformas combaten menos la desinformación tras la vuelta de Trump, según un informe”, este titular en EFE no sorprende pero debería preocuparnos: es la confirmación de una intuición (lo que hace la investigación en ciencias sociales) generalizada. Y ojo porque no hablamos de X, sino de “Google Search, Bing, YouTube y LinkedIn”. Por si fuera poco, “la rápida integración de la inteligencia artificial generativa ha permitido la automatización a escala industrial de contenido engañoso”. Por cierto, “los resúmenes basados en inteligencia artificial que muestran los grandes buscadores de internet” “agravan” la situación.

El rey desnudo no quiere fotografías

Leo en la página web de la cadena SER que “el Pentágono excluye a reporteros gráficos por hacer fotografías ‘poco favorecedoras’ del secretario de Guerra, Pete Hegseth”. Y me descogorcio, claro. Pero, ¿qué hay mejor que un periódico que hace un buen tratamiento fotográfico? Y me refiero, sí, a buscar fotos espectaculares, buenas de los buenos y malas de los malos. Y cada periódico (incluido este, por supuesto), tiene sus buenos y sus malos de cabecera. Pero eso no tiene nada que ver con la censura del gabinete Trump, que desplaza la acción de periodistas, fotógrafos y editores, para favorecer a influencers ultraderechistas.

Insistiré

Aprovecho la noticia sobre los fotógrafos baneados por los trumpistas para traer este post en el blog de Metricool: “Las mejores alternativas a Instagram”. También anuncio de que insistiré en este tipo de posts porque debemos huir de los proveedores estadounidenses, especialmente, de las redes sociales digitales. De las recomendaciones excluyo Pinterest (estadounidense, por lo que no nos arregla nada) o Lemon8 (china, como TikTok), pero sí son buenas alternativas Flashes (creada en Berlín) Pinksky y Pixelfed (todas ellas descentralizadas, como Bluesky, y muy parecidas a Instagram), o BeReal (francesa y ya con otro concepto).

Me parece bien

Leo en Red Uno (una web boliviana, esto es lo mejor de Internet) que una “pasajera fue expulsada tras negarse a usar auriculares”, “en pleno vuelo”, “en la ruta Miami-Tampa”. Según el relato “la mujer, que aparentemente se encontraba en estado de ebriedad, comenzó a insultar a la tripulación y a otros pasajeros cuando le pidieron que bajara el volumen de su celular”. Yo creo que no hay que llegar a tanto. Me refiero a que no hay que llegar a que la persona que no usa auriculares en un espacio compartido esté ebria para echarla. Que vea sus reels con el volumen alto debería de ser suficiente. No es su educación, es nuestra dignidad.

A la mierda

El titular es muy llamativo (como todos los del Huffington Post, porque para ellos Internet sin clickbait es como un día sin sol): “Si se compra una habitación por 80.000 euros y se alquila por 700 euros al mes, la rentabilidad es muy interesante”, pero la verdad es que Gonzalo Bernardos no recomienda esta práctica. Pero lo más interesante de la pieza, para mí, es que haya especuladores que adquieren “habitaciones individuales en pisos con el fin de alquilarlas”. El economista avisa: eso es imposible, se compran porcentajes de una propiedad, y eso es siempre un lío. Sinceramente: que se jodan quienes son engañados por avaricia.

18.000 menores desplazados a la fuerza

Seguimos sacando temas de la montaña sobre el 23-F en la que nos ha sepultado el gobierno español: “Rusia ha deportado por la fuerza al menos a 20.000 niños ucranianos desde el comienzo de su invasión a gran escala. Kiev consiguió traer de vuelta a 2.000 menores. En algunos casos, los retornos tardaron años” (Euronews). Es decir: hoy hay en Rusia, todavía, 18.000 menores desplazados a la fuerza por el ejército ruso y retenidos por decisión del Kremlin. Y todavía habrá quien defienda esta la ocupación. “Uno de mis trabajos era limpiar la cámara de tortura”, declara uno de esos jóvenes recuperados por Ucrania.

Por ir cerrando

Yo también me puse estupendo y me formé una opinión sobre los therians. Por suerte, no tuve la oportunidad de escribirla: la quedada este grupo en Bilbao se canceló, como todas. Y este fenómeno sí me interesó, tanto que no me formé una opinión a priori. De lo que he leído me quedo con las reflexiones de Marcelino Madrigal en Bluesky: es la “búsqueda activa” la que sobredimensiona el fenómeno. TikTok permite “descubrir que existe un nombre y una comunidad”. “El algoritmo conecta a usuarios aislados y convierte el feed en una especie de ‘club’ donde esa identidad se normaliza”. Y los medios compramos, por supuesto.

¿Es tonto o es malo?

Cuando El Xokas (un conocido youtuber) se pregunta: “¿A ti te parece bien que Irene Montero ha cogido y ha metido a medio millón de migrantes para que puedan votar?”, ¿lo hace porque es un ignorante y un vago que no hace una búsqueda en Google que le explica que con la regularización no va vinculado necesariamente el voto, o porque lo sabe pero prefiere extender un discurso negativo contra la inmigración? Lo lleva Maica Travesa a Bluesky, que añade acertadamente: “Que Ibai permita personajes como el Xokas y esos bulos en su canal lo convierten en igual de miserable”. Sí, Ibai ya lleva varias de estas, y hay que recordárselo.

Se mueve el mundo y lo hace mal

Sigo en Bluesky, donde la usuaria Jane Austen Sugrañes (evidentemente, es un pseudónimo) ha escrito esto: “Cuán raros y turbios son los tiempos para que el papado, institución conservadora por naturaleza, esté la izquierda de gran parte de los gobiernos actuales. Ellos han cambiado poco, pero la realidad ha movido tanto la portería, que ser democristiano es el nuevo punk”. Y me ha hecho pensar porque me hago mayor y cada vez llevo peor los comentarios despectivos hacia la religión católica en la que fui educado. Sinceramente, no creo que ese desprecio mainstream haya traído nada bueno. A las evidencias me remito.

Que vuelvan los críticos, por favor

Bárbara Bulnes no tiene ninguna obligación de saber qué significa “por antonomasia”. Allá ella. Tampoco tiene ninguna obligación de subir a TikTok un vídeo en el que explica que leer Cumbres Borrascosas se le va a hacer difícil porque usa expresiones como la entrecomillada. Pero si lo hace se expone al escarnio que ha recibido y que no parece que le ha sentado mal porque le ha generado unos cuantos followers más. Pero yo sí tengo una obligación: la de reivindicar la figura del crítico, del experto que, con su criterio, recomienda libros, películas o restaurantes. La moda de los influencers dando su opinión, claramente, no ha resuelto nada.