Acoso… para las redes sociales

Cake Minuesa no hace periodismo: acosa a políticos como Aitor Esteban para colgarlo en sus redes sociales. ¿Qué preguntó al presidente del EBB (que ha insistido en X: “Efectivamente, no hablo con fascistas”)? ¿Con qué sentido informativo ha editado ese vídeo? Eso da igual. Lo importante, para él, es insistir mil veces en su mentira, mezclando al PNV con EH Bildu y con el PSOE. Lo que me lleva a la pregunta que suele ser clave: ¿cuál es el modelo de negocio de Cake Minuesa? ¿Quién le paga por hacer vídeos? Lo último que sabemos es que lo hizo la comunidad de Madrid, del PP, y el grupo de Vox en el Parlamento Europeo.

Siempre frente al fascismo

En Leitza y Lekunberri también han aparecido mensajes fascistas, esta vez, contra las y los vascos: “Euskaldun muerto” y “puto vasco”. Geroa Bai, no puede ser de otro modo, ha condenado estos ataques: “Frente al odio y la intolerancia, más convivencia, más respeto y más democracia”. No hay otro camino y, por desgracia, me temo que esto es literal: las redes sociales que nos ocupan cada día en esta columna son la autopista por la que circula el fascismo con una libertad, una velocidad y una facilidad pasmosa. De que la convivencia, el respeto y la democracia tengan hoy una circulación difícil tenemos culpa todas y todos.

Me preocupa

Precisamente en las redes sociales (y no solo en las redes sociales, pues también en fiestas de muchos tipos extienden su confusión interesada), la izquierda abertzale consigue el nivel de intoxicación que necesita. Me preocupa que miles de jóvenes crean que se manifiestan contra el fascismo de la mano de Sortu, esa Sortu en cuya dirección se integran los últimos jefes de ETA. Cuando hablo (y lo hago recurrentemente en esta columna, lo sé) de populismo de base fascista, me refiero justo al que ejerce Sortu y, por supuesto, EH Bildu. Que ese populismo funcione tan bien, con el “antifascismo” de postal y escaparate, es una pésima noticia.

“La familia nazi”

Hablamos muchas veces de los cachorros del fascismo y no solo de manera figurada: “La familia nazi de Alice Weidel, líder de AfD: su abuelo Hans fue juez al servicio de Hitler en la Varsovia ocupada” Esto de El Independiente no sorprende, la verdad. A veces pensamos que únicamente nosotros tenemos el problema: solo hay que ver la ascendencia de algunas caras conocidas de Vox, o la de quienes leyeron el mensaje del lekuko en la última Korrika. Pero comprobamos que también sucede en países supuestamente avanzados y que hemos admirado por cómo han sabido arraigar el pacifismo.

Nada nuevo

Leí hace tiempo en alguna red social (no recuerda cuál, como para acordarme de quién lo escribió), que lo bueno de los kinkis es que, generación tras generación, siempre se visten como kinkis. De la misma manera, el fascismo es fácilmente reconocible porque siempre actúa de la manera que lo ha hecho históricamente: “Nuevo ataque ultraderechista contra la Taberna Garibaldi con pintadas de ‘Viva VOX’. Con la pintada de hoy, la Taberna Garibaldi acumula así al menos cinco ataques de carácter ultraderechista documentados a lo largo de 2026” (Diario Red). Ni media broma con esto.

De lo que va esto

Cuando Pello Otxandiano pedía liderazgo al lehendakari Pradales y Eneko Andueza, que hiciera autocrítica, esta semana, lo que pretendían era evitar que habláramos de la entente, el pacto, el entendimiento, el negocio, en definitiva, entre sus partidos, que ejecuta lejos de los focos María Jesús San José: “Ya solo quedan 32 etarras en prisión tras la excarcelación del sanguinario Henri Parot” (Vozpópuli). Cuando Arnaldo Otegi asegura que ellos retrasarán todo lo que puedan la entrada de PP y Vox lo hacen solo por esos 32, que nadie se confunda. O mejor, que quienes tienen los muertos y a los asesinos en sus espaldas no logren despitarnos.

Fascismo esférico

La pieza que emitieron en los teleberris sobre el asesinato de Yoyes el pasado jueves es de esas que no pueden pasar como una más. Esos minutos son un compendio muy ajustado de cómo se ejecutó el fascismo: odio a quien piensa diferente, miedo, persecución, acoso, violencia, asesinatos… Todo eso era ETA. Y lo sigue siendo. Yo lo tengo presente cada vez que veo a sus miembros (de Otegi a Kubati) y a quienes les defendieron y defienden (Aizpurua, Permach, Otxandiano…) dándonos lecciones de solidaridad, ética, moral o justicia. Nuestro país tiene un paisaje natural más bello que el humano. Y no asumirlo nos está costando carísimo.

Y sin fronteras

Yo no digo “Israel, genocida, Palestina, askatu” y después aplaudo a los fascistas de aquí. Yo me pronuncio nítidamente contra ese genocidio, contra el fascismo de aquí y de allí, de antes y de ahora, y me enfrento contra él: “Un ataque israelí mató a una familia de cuatro personas en el norte de Gaza, entre ellas dos menores. El Ejército israelí aseguró que el objetivo del ataque era un militante”, leo en Euronews con horror y con el desasosiego que me produce ser consciente de que estos asesinatos son solo unas gotas más en un océano de dolor que Israel llena sin que nadie pueda detenerlo. No podemos dejar de hablar de esta atrocidad.

También en Catalunya

Uno es antifascista en todo momento y todo lugar o no es antifascista. Así que, sí, muchos de los que van de antifascistas solo posturean. Esto hay que decirlo más y actuar con contundencia ante ese intento de enjabonado. Pero lo más importante es identificar el fascismo: no importa la bandera con la que intente taparse la extrema derecha, que siempre será el enemigo (no olvidemos las lecciones de Indiana Jones), también en Catalunya. La participación de Aliança catalana en los actos de la Diada son perjudiciales para las reclamaciones independentistas legítimas y democráticas. Y no voy a entrar a discutirlo.

Su líder

Putin mueve los hilos, Netanyahu se limita a influir levemente y recoger los frutos, pero este mundo es una mierda tan grande que el líder político y espiritual de la extrema derecha mundial es un gilipollas: Donald Trump. El calificativo se lo ha ganado con actuaciones como esta: “¿Dónde estaba Trump el 11-S? Jactándose de que su edificio volvía a ser el más alto de Nueva York” (Huffington Post). “Con el paso de los años, y especialmente tras su irrupción en la arena política en 2015 como aspirante al Despacho Oval por el Partido Republicano, Trump comenzó a modificar y enriquecer el relato de sus movimientos tras los ataques”.

La Euskadi de hoy

“Esan denuncia una pintada con diana junto a la vivienda de un ertzaina en Vitoria-Gasteiz”, titulan en Demócrata. Junto a la diana, se puede leer “Txakurra kanpora” y adivinar un símbolo de ETA. Esta noticia es del 5 de septiembre de 2026, esto sucede en la Euskadi de hoy, en esa en la que la izquierda abertzale blanquea su pasado haciendo política en Madrid y apostando por la acogida de todos los inmigrantes que España y Francia no quieran. Y por supuesto que hablo de la izquierda abertzale porque en sus filas (en la dirección de Sortu, para decirlo claro), podemos encontrar a los últimos jefes de ETA. la del símbolo de la pintada.

¿Es grave?

¿Es grave esa pintada contra el ertzaina? ¿Debemos tomarnos en serio que en 2026 alguien mantenga la mecánica de amenazas del fascismo vasco? ¿O estoy exagerando y, oye, solo es cosa de algún chaval nostálgico, una gamberrada, un hecho sin importancia? Y que hayan pintado la palabra “asesinos” en la sede de EH Bildu en Barakaldo, ¿cómo nos lo tomamos? ¿Es grave? ¿Qué cambia? ¿A quién señala el tonto del spray esta vez y por qué? ¿Qué debemos hacer los demás? Aquello de “eso sale con aguarrás” que dijo Arkaitz Rodríguez, ¿también es aplicable en este caso? Esta contradicción que la cabalgue quien deba hacerlo.

Las formas y los fondos

El periodista de El Mundo, Juanma Lamet, ha comentado en X de esta manera la entrevista que han hecho en su diario al presidente de Rassemblement National, el principal partido de ultraderecha de Francia: “Me da mucho, mucho miedo Bardella, lobo con traje a medida que dice cosas gravísimas con lenguaje pausado y apariencia pacífica. Si éstos llegan al poder en los principales países, será el principio del fin de la UE”. Lo del “lobo con traje a medida que dice cosas gravísimas con lenguaje pausado y apariencia pacífica”, es aplicable a todos los populismos de base fascista europeos de hoy. También el vasco.

Si hay mando, que mande

En España, el partido que está metiendo el caballo de Troya en el gobierno es el PP. Sin duda. Un PP que ha confundido ser peleón con ser faltón, y taponar a la extrema derecha con imitarla. Un PP que no deja hacer, y ese error acaba siendo castigado por la ciudadanía: “El Gobierno toma el control del puerto de Ceuta para alojar inmigrantes pese al rechazo de Vivas”, leo en The Objective. Y pienso: si hay un mando único será para mandar, para tomar decisiones, aunque sean difíciles. Pedir un mando único para cuestionar lo que este decida es tan rastrero como equivocado, y yo, que no dejo de confiar en la gente, creo que será rechazado.

Tenemos derecho

Voy a cerrar la columna, pese a todo, de manera positiva: en Euronews han puesto en marcha un chatbot para resolver las dudas de las y los lectores sobre el nuevo derecho a reparar de europeas y europeos. No es que no tuviéramos ese derecho, es que ahora “los fabricantes están obligados a reparar determinados productos que sean técnicamente reparables”. “También deben ofrecer piezas de repuesto a precios razonables”. “El objetivo es alargar la vida útil de los productos” y, evidentemente, me parece bien. Esto, nuestras garantías y nuestro bienestar, es lo que ponen en peligro los populismos de base fascista, todos.

La juventud vasca que no sabe lo que es el fascismo

Ernai es la organización juvenil de Sortu. Sortu es el partido político que manda en EH Bildu. Y el órgano colegiado que decide el presente y el futuro de Sortu (y por extensión, de EH Bidu y de Ernai), es ese en el que aterrizan antiguos jefes y jefas de ETA como si no hubiesen hecho nada, y del que salió Pello Otxandiano para ser un candidato a lehendakari de diseño. Dicho todo esto, cuando Ernai organiza una manifa contra el fascismo y no se enfrenta primero al que tiene en casa solo posturea. Igual que posturean quienes apoyan a Ernai y Sortu, algunos muy famosos, también. Antifascista se es en todo momento y lugar o no se es.

El fascismo

Fascismo (además de terrorismo) es lo que hizo ETA: asesinar por la espalda o a distancia a quien no pensaba como ellas y ellos. Y esto no es discutible. Si las y los de Ernai no distinguen entre un fascista y un calcetín cuando lo tienen delante (y los tienen delante, o al lado, a diario), es su problema. Pero el resto ni podemos ni debemos hacerlo, como no lo hace Consuelo Ordóñez, que denuncia en X la praxis de María Jesús San José en el Gobierno Vasco, que ha vuelto a dejar en libertad a Soledad Iparraguirre, ‘Anboto’, “siguiendo los dictados de lo que les ordena la izquierda abertzale” a los socialistas, desde Sánchez a San José.

La hipocresía

Leo en The Objective que “Singapur ya encabeza las ventas de diésel a España con la sospecha de su ilícito origen ruso”. Significativamente, “entre enero de 2016 y septiembre de 2023, Singapur había vendido cero toneladas de diésel a España”. Es evidente que el gobierno español muestra una hipocresía fantástica, sabedor de que “desde el inicio de la invasión a gran escala, Singapur ha importado cargamentos marítimos de origen ruso por un valor estimado de 18.100 millones de euros”. Pero, ¿qué remedio le queda? Quiero decir: ¿estamos dispuestos a pagar más por ese diésel garantizando su origen no criminal?

Unpopular opinion

Sobre la polémica de las invitaciones a San Mamés o el comedor de Lezama tengo una opinión muy impopular, lo sé. Creo que la Junta Directiva del Athletic se he equivocado metiendo en el mismo saco a los jugadores del primer equipo del Athletic y al resto (trabajadores, exjugadores o exdirectivos). Creo que los jugadores necesitan el apoyo de sus familias y, como socio, espero que la dieta de los profesionales esté garantizada por el club. El resto de agentes en este conflicto sí tendría que ser como el resto de aficionadas y aficionados. ¿Con un cupo de entradas garantizadas para que las compren (insisto: compren)? Vale. Y ya.

Simplemente, el fútbol

Sí, me he ido hasta El Faro de Vigo para cazar la opinión de Denís Iglesias sobre Julián Álvarez, al que llama “bohemio y soñador” en el titular, y al que define así en su texto: “El Assange futbolero que lucha por los derechos de quienes no quieren seguir en trabajos que minan su libertad. Porque todos, en el fondo, hemos sido un poco Julián alguna vez”. Y recuerda, con esa sorna gallega, que “se le pide al jugador endiosado que sea un oficinista” (como ha pedido la Junta Directiva a los jugadores del Athletic, precisamente) pero que “los millonarios también tienen sueños y miedos. En muchos casos, a la altura de sus sueldos”.

¿Qué dicen en Ceuta?

No se me ocurre otra manera de empezar esta columna que revisando qué dicen en los medios de Ceuta sobre lo que ayer vimos y oímos en el Congreso. En Ceuta al Día, por ejemplo, destacan que Pedro Sánchez “desliza que la entrada no pudo evitarse y descarta acciones militares contra Marruecos ‘sin hechos probados’”. También llevaban a su portada estos entrecomillados: “No os prometeremos soluciones mágicas como otros”, “no se puede coger a un ser humano y arrojarlo al otro lado de la frontera como un saco de tierra”. Pero la principal noticia era sobre el “primer asesinato vinculado con la ola migratoria”.

Esto, también

En El Faro de Ceuta también abren con la “detenida tras la muerte de un marroquí en una casa de Poblado Regulares”. Sobre lo que dijo Pedro Sánchez en el Congreso, solo recuperaron esta frase: “No recibimos ningún informe que anticipara la escala de la crisis en Ceuta”, que convivía con este otro titular: “Fallece un menor marroquí acogido en el centro de La Esperanza”. En el subtítulo explican: “La muerte obedecería a causas naturales asociadas a la diabetes severa de la que ya estaba siendo tratado”. Lo confieso: es cuatro de septiembre y ya estoy aburrido de la visión madridcentrista de la vida y la política.

Lo que molesta es que exista el informe

En Demócrata ofrecen “el informe policial de Ceuta completo: 55 páginas sobre el ‘guiado activo’ marroquí y el plan para colapsar la frontera”. Ese informe ha molestado muchísimo al gobierno español, no por lo que cuenta, sino por su existencia. La participación de Marruecos era un rumor, una sensación, una afirmación sin pruebas, algo que podíamos dar por hecho basándonos solo en reels, pero que exista ese informe, encargado por una jueza (candidata del PP en una lista municipal, sí), desmonta el relato del gobierno español. Un relato que nadie entendía y ahora entiende menos: ¿por qué Sánchez intenta proteger a Mohamed VI?

Todo lo que cambia

El texto de Luis Miguel Fuentes en El Independiente sobre la participación de Marruecos sería completamente diferente antes de saber que existe ese informe “que no ha sorprendido a nadie salvo a este Gobierno”. “A Marlaska parece que lo despertó la noticia”, escribe. Y sugiere que el informe lo tenía que haber encargado Interior, no la jueza María Tardón. Pero eso habría desmontado que “Marruecos seguía siendo para el Gobierno aliado, colaborador y hasta fantasía de verano”, como lo ha presentado siempre Pedro Sánchez. Fuentes cree que “la escapatoria será” “una nueva cloaca sobre las cloacas precedentes”.

¿De qué se trata?

Vi el debate en el Congreso, todas las intervenciones, y la que más llamó mi atención por su nivel de hipocresía fue la de Mertxe Aizupura. Que ella hable de una Euskal Herria que siempre ha sido tierra de acogida, después de conocer los asesinatos selectivos que ejecutaba ETA, cuyos asesinos glosó ella, personalmente, tiene bemoles (dejémoslo ahí). Que asegure que lo que hace la derecha en Ceuta “se trata únicamente de aprovechar una crisis humanitaria y social para tener una cuestión más con la que confrontar a la sociedad” (RTVE), como si no lo hubiese hecho la izquierda abertzale durante décadas en Euskadi, debería de ser escandaloso.