Lo más parecido a un español de izquierdas…

No sé si lo dijo Josep Pla o no, pero lo de que nada se parece más a un español de izquierdas que un español de derechas es una verdad empíricamente comprobada. Pongo un ejemplo muy reciente: Ernest Urtasun, que echa mano de todo el repertorio tradicional de la derecha para justificar que el Guernica no puede ser trasladado temporalmente a Euskadi. Se lo reprochan hasta en Diario Red, el digital de Pablo Iglesias, que tiene su guasa, porque Podemos seguramente sea más centralista y jacobino, todavía, que Sumar. En la competición de antivasquismo y anticatalanismo, empatan, eso sí se lo concedo. Empatan todos.

España conquistando Euskadi

Sigo con otro ministro chupi de este gobierno español de coalición superprogre: Pablo Bustinduy ha estado esta semana en Eibar a poner su españolísima pica en Euskadi. Me da igual que sea con la bandera republicana a modo de capa de Superman: vino a reivindicar España con el alborozo añadido del PSE, esa franquicia socialista de una organización madrileña, que se suma a lo que toque mientras puedan cantar el “yo soy español, español, español”. La cobertura del evento que han hecho algunos medios que se autoprclaman como vascos, por cierto, es para mirarla con lupa. Parece que la luz de la izquierda ciega sin iluminar.

Tanto dolor, ¿para qué?

Este titular en RTVE me ha parecido devastador: “Atxurra Egurrola, el etarra que ordenó el secuestro de Ortega Lara, queda libre tras cumplir 30 años en prisión”. Tres décadas en la cárcel, perdiéndote la vida, por cometer delitos que han destrozado la existencia de familias enteras. ¿Qué sentido tiene? ¿A quién ha beneficiado esto? Porque a Euskadi, como país, no lo ha hecho. ¿Cuánto dolor hemos soportado y ha sido ejercido con crueldad por vascos que ahora son homenajeados? Lo que nos lleva a otra serie de preguntas a las que no pienso renunciar: ¿quién les homenajea? ¿Quién los justifica? ¿Quién los considera “sus” presos?

Mñe

No tengo pincel fino para esbozar esta realidad, pero esta noticia en Vozpópuli me hace torcer el gesto, cuando menos: “Sánchez abre una grieta en Occidente al apoyar los postulados de Xi Jinping sobre Taiwán. En un comunicado, China aseguró que el presidente del Gobierno apoyaba la anexión de Taiwán, postura que no fue verbalizada en público tras el encuentro”. También hace que se me tuerza el gesto que EE.UU. sea el más entusiasta defensor de una Taiwán completamente independiente de China, pero sé que el imperialismo, venga de donde venga, no trae nada positivo a nadie. Si Sánchez apoya a China, yo por lo menos dudo.

Con la iglesia ha topado

Me parece una magnífica noticia que la iglesia católica sea la piedra con la que ha tropezado Donald Trump. Como en toda la historia de la humanidad, cuando los que tienen peores intenciones empezaron a sobar a la iglesia, todo comenzó a ir mal. Así que, si León XIV sigue la línea que marcó Francisco, y se va alejando de los malvados, los prepotentes y los soberbios, será cada vez más, la iglesia de más gente. Y si Donald Trump sigue atacándola y provocando con cada embestida un cisma (qué curioso usar este término para hablar de la fuerza de la iglesia) entre sus seguidores creyentes, se convertirá en el refugio de las buenas personas.

Hemos normalizado lo que no es normal

En Euskadi hemos normalizado lo que no es normal, como que en una carrera de apoyo al euskera se legitime el terrorismo de ETA. Visto con un poco de distancia, es una atrocidad como un país de grande, pero estamos demasiado dentro o, mejor dicho, los que tienen que blanquear su pasado están demasiado dentro de algunas empresas (privadas y públicas) y no nos dejan coger un poco de perspectiva. COVITE y la Fundación Fernando Buesa “piden no financiar la Korrika con dinero público”. Y lo que es peor, los ultras ya tienen su excusa: “Vox la denuncia por enaltecer el terrorismo” (El Independiente).

Fascistas de aquí y de allí

Los del “español el que no bote” que oímos en nuestros campos de fútbol son iguales que los del “musulmán el que no bote” que cantaron en el campo del Espanyol durante el España-Egipto. Insisto en que damos por hecho cosas que vemos (fotos de asesinos en una carrera a favor del euskera) y oímos (desprecio a quienes vinieron a levantar Euskadi junto a quienes ya estaban) que no son normales. La perspectiva que nos ofrece la vergüenza absoluta del partido de “la roja” debe ayudarnos a identificar al enemigo. Y el enemigo no son las personas, son las ideas fascistas y racistas. Aquí y allá.

Gracias a las placas solares

La misma izquierda abertzale que necesita blanquearse y legitimarse es la gran enemiga en Euskadi de las plantas fotovoltaicas o de los aerogeneradores. “Los europeos podrían ahorrarse miles de millones de euros gracias a la energía solar”, leo en Euronews y pienso que si fuésemos independientes tendríamos un problema muy serio, porque seríamos absolutamente dependientes de los combustibles fósiles que seguirían llegando de Rusia o EE.UU. ¿Es esto lo que quiere Bildu? Pues que lo diga, pero ese ecologismo del “no a todo” hoy se desmonta solo viendo las malas noticias… y las buenas.

No es por las personas

Precisamente una cantidad ingente de combustible fósil es lo que ha recibido la dictadura cubana: “100 mil toneladas de crudo ruso llegaron a Cuba desafiando el bloqueo”. Dicen en Diario Red, bien borrachitos de épica, que “la dignidad cubana mueve la solidaridad internacional y recibe un respiro, demostrando que los principios no se negocian”, como si el envío tuviera que ver con las personas y no con el tablero mundial que poderosos igual de malvados en todos los sitios y que necesitan a tontos útiles de igual manera, se están repartiendo. Quien compra la mandanga de Putin y Díaz-Canel solo es un colaboracionista.

Como siempre, es el modelo de consumo

Antes de la crisis energética que empezó Rusia invadiendo Ucrania y que han agravado Israel y EE.UU. atacando a Irán, sonaban las voces de quienes alertaban sobre el falso debate que estábamos sosteniendo. No se trata de hablar de cómo se genera la energía (con gas, con plutonio o con placas solares), sino de cómo la utilizamos. Después de descubrir el estrecho de Ormuz y lo importante que es para que mantengamos nuestro nivel de consumo, nos desayunamos con que “Bruselas exige recortar el consumo de energía y advierte de un impacto duradero sin retorno rápido a la normalidad” (Demócrata). Estoy a favor de gastar menos.

«La Ley de Vivienda ha fracasado»

Lo he escrito muchas veces pero, tal vez, si lo dice Gabriel Rufián hasta quien no se da por aludido empieza a enterarse: “La Ley de Vivienda ha fracasado” (Demócrata). Podríamos hablar del papel de ERC, que la aprobó antes de unas elecciones municipales y, antes de unas catalanas, la recurrió, o de la petición recentralizadora de Rufián al gobierno español, pero vamos a centrarnos en lo que nos afecta: el éxito que nos colocaron en aquella campaña EH Bildu y PSE nunca lo fue. Lo sabe quien busca un piso. Y no vale con gritar “¡la vivienda!” para que parezca que haces algo: si la ley no fomenta la oferta no es útil.

Europa también lo intenta

El de la vivienda no es un problema vasco o español: es europeo (e internacional, desde que se generalizó Airbnb). Pero por primera vez Europa tiene “una hoja de ruta para el conjunto de la UE” (Euronews). En la Unión tienen claro que es una cuestión de oferta: “En Europa faltan en torno a diez millones de viviendas” y va a invertir “10.000 millones de euros” para reducir la burocracia, facilitar la construcción y rehabilitación, y modificar las normas fiscales. Ese es el modelo, no la limitación de precios y las obligaciones crecientes a los caseros (como si todos fuesen grandes tenedores) que retraen esa oferta necesaria.

Los monstruos

La Korrika encara en su txanpa final con los problemas que arrastra de regatas anteriores. La libertad de expresión no puede usarse como excusa, pero peor es lo de Pello Otxandiano que, invitando ahora a una reflexión (la enésima), solo demuestra que la izquierda abertzale llega 40 años tarde a todos los sitios. Ni la excusa ni la reflexión evitan las denuncias de COVITE (justas) porque en la carrera a favor del euskera, que debería de ser de todas y todos los vascos, se reivindique (utilizando a niños, además) a los asesinos de Ignacio Uria, Isaías Carrasco, Juan Priede o las víctimas de la T4, Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate.

Los superpolis

Ruidoso silencio el que guarda la cuenta en X de ErNE después de haber sido el gran derrotado en las elecciones sindicales de la Ertzaintza: pierde 931 votos y el nuevo sindicato mayoritario, Euspel, gana 926. Es imposible no hacer la correlación. Igual que cuesta mucho no pensar que hasta la aparición de este nuevo sindicato asindical, los superpolis de las supermanis se refugiaban en ErNE, ese sindicato con línea política y editorial, y que trabajó sin taparse en Aras de un tal Rodolfo, sus viseras y sus SEAT. Los que llevamos años observando la política debemos tener memoria y, por eso, felicitar también a ESAN, hoy, referencia del posibilismo.

Sigo pensando en ello

Abogados Cristianos es un colector más que una asociación, que utilizan el nombre de una religión para unos fines que nada tienen que ver con ella. Pero la eutanasia de Noelia Castillo es un tema que tiene que hacernos pensar sin caer en el maniqueísmo que algunos nos ofrecen. Sobre todo, a quienes somos aitas. Las dudas de Antonio Agredano en The Objective son muy parecidas a las mías porque “cuando pensamos en la eutanasia, en el buen morir, no imaginábamos esa juventud”. “Es difícil tener una opinión sobre el dolor ajeno y sobre voluntades tan feroces como esta”. Y el caso nos ofrece “una pregunta terrible. A qué estamos llamando libertad”.

Me mojo

De la misma manera que no entendí que el entorno de CCOO y UGT se desmarcase de ELA cercenando los derechos de la ciudadanía que quiere dirigirse a la administración pública en euskera, entiendo el funeo de AEK a CCOO, que pretendía hacerse un “basquewashing” en la Korrika. Hablemos claro: el ataque al euskera que, cada vez vemos más claramente, surge de los sindicatos españoles en Euskadi (denunciando la exigencia del euskera en las OPE) es un error estratégico (y moral) gravísimo, y las quejas del PSE y Podemos por que no cuela el blanqueo de comprar un kilometrito, son ridículas. El euskera se defiende o no se defiende.

¿Para quién es la carrera?

Precisamente porque el euskera se defiende o no se defiende, también es un error estratégico y ético la utilización partidaria de la Korrika. Una utilización de la que AEK debería desmarcarse claramente. Si no lo hace, la Korrika no será por el euskera y para todas y todos, sino de unos pocos (los que portan imágenes de presos de ETA, los que hacen campaña por un partido político). ¿Es así o es, como nos cuentan, por un idioma minorizado (y CCOO y UGT colaboran activamente en su minorización)? Si fuera para toda la ciudadanía, AEK debería de ser la primera interesada en evitar denuncias como las de COVITE en X.

Así suena

No hay manera de justificar la utilización del euskera para reivindicar a las y los presos de ETA, por eso Joseba Asiron salió trasquilado cuando fue a por esa lana. El alcalde de Iruñea se equivocó al comparar la exhibición de quien utilizó la violencia con al apoyo a un equipo deportivo, porque solo puedes equivocarte cuando intentas hacer esa comparación imposible. Pues bien, de la misma manera suenan las apelaciones a la libertad de expresión de las y los responsables de Korrika. Insisto en la universalidad de la reivindicación y en poner en valor la labor de AEK. Justo por eso la coordinadora debería evitar lo injustificable.

No solo es un nepobaby

Un día hablaremos de los nepobabies de la izquierda abertzale: esas “hijas de” e “hijos de” que han hecho carrera política o hicieron carrera militar (hablo de ETA, sí). De saque, después de las elecciones en Iparralde, podemos hablar de Egoitz Urrutikoetxea, alias “Ternerita”, el hijo de Josu Ternera que va a ser alcalde de Lexantzü-Zünharre por EH Bai (la marca de EH Bildu en Iparralde, claro). Urrutikoetxea no solo es político e “hijo de”, como recuerdan en El Español, también “colaboró con la banda y fue condenado”. A mí lo que más me preocupa es su actual papel en Seaska porque el euskera, de nuevo, no necesita ciertos abrazos.

El PSOE sí cumple con EH Bildu

Cualquier noticia sobre María Soledad Iparragirre, alias “Anboto”, es una mala noticia, como esta en El Imparcial: “Escándalo por la excarcelación de la ex jefa de ETA, ‘Anboto’, tras el acuerdo PSOE-Bildu”. La he elegido porque me parece que hace un buen enfoque: la “semilibertad” (esa de la que disfruta Txeroki y que organiza una asociación con otros “ex” de ETA) la firma la consejera socialista María Jesús San José, lo que muestra que el PSOE (por medio del PSE) se está apresurando a cumplir con EH Bildu, que a todas luces ya, cuando negoció la investidura puso sobre la mesa únicamente a Asirón y los presos de ETA.

El partido monárquico es el PSOE

En España, el partido monárquico ha sido y es el PSOE. Lo que será nadie lo sabe porque nadie sabe qué quedará del socialismo después de Pedro Sánchez. Pero vamos a la famosísima desclasificación de los documentos sobre el 23-F, en la que ha quedado claro que los “militares lamentaron tras el 23-F ‘dejar al Borbón libre’ y señalaron a Juan Carlos I como un ‘objetivo a batir y anular’” (El Independiente). O lo que es lo mismo: no sabemos cuánto sabemos del golpe de Estado (el gobierno español dice que esos son todos los documentos), pero “salvar al soldado Juan Carlos” es sin duda el título de esta película.

Lo importante de lo que sí sabemos

De lo que sí sabemos, más allá del lavado de cara a Juan Carlos I, lo más significativo para mí es esto en El Nacional: “Los seis miembros del Cesid con participación activa el 23-F: solo dos procesados”, y esto en Público: “Familiares de guardias civiles que participaron en el asalto al Congreso recibieron ‘amplias sumas de dinero’”. Ambas cuestiones me parecen claves en aquella transición que Victoria Prego blanqueó: ¿cuántos se fueron como si no hubiesen hecho nada y cuánto dinero (y de dónde procedía) se pagó y a quién para mantener el orden? En resumen: ¿cuántos chantajes militares aceptó España?

¿Qué dicen los expertos?

Ha pasado desapercibido este hilo en X del director de Documentación, Biblioteca y Archivo del Congreso español. Sobre la documentación del 23-F que hemos conocido, Miguel Ángel Gonzalo considera que “la verificación independiente por investigadores es casi imposible”. “Falta una nota técnica archivística: criterios de selección, metodología de digitalización, identificación del equipo responsable y, sobre todo, la cadena de custodia desde 1981 hasta hoy. ¿Dónde han estado estos documentos 44 años?”. “La desclasificación es un acto político necesario. Convertirla en un acto archivístico riguroso es el siguiente paso”, concluye. 

“El PSOE cree”

“La ‘ultraderecha conspiró’ y la sociedad defendió la democracia”. Ese es el resumen que el diputado socialista José Zaragoza hizo a la entrada del Congreso español y que recoge El Imparcial. Toda esta mandanga sesgada y monárquica no va de memoria histórica, ni de dignidad, ni de voluntad política para avanzar en la reparación. Esto va de que el PSOE quede bien, de que pueda hablar de “transparencia” y, sobre todo, de que cale que los Tejero y Armada de entonces son los Abascal y Feijóo de hoy. Un cortinón de humo de Pedro Sánchez, que no será un buen político (digan lo que digan) pero es el mejor sanchista.

ETA no fue antifascismo, es fascismo

El miércoles en el Teleberri emitieron opiniones preocupantes de varios jóvenes vascos (seleccionados a pie de calle) que no tenían claro que Franco era malo. Lo hicieron a colación de una jornada organizada por Gogora para deslegitimar el fascismo porque, y esto es acojonante, en 2026 es necesario deslegitimarlo por culpa de los bulos de Vox. Pues lo mismo hay que hacer con ETA: deslegitimarla ante la corriente blanqueadora de EH Bildu. Y la desclasificación del 23-F que ha hecho el PSOE no ayuda, porque puede presentar a la banda como adversaria del fascismo. Pero ETA también fue y es fascismo. Vasco, pero fascismo.