Como un español de derechas y uno de izquierdas

La izquierda abertzale y la derecha española en Navarra abrazan la misma idea: apartar la Ikurrina como bandera única del país (si somos un país sin nombre, según los que quieren relegar “Euskadi” a solo tres territorios, ¿por qué vamos a ser un país con bandera?). Lo hemos visto gráficamente después de la polémica por que en la camiseta del Athletic para la próxima temporada aparezca un Zazpiak Bat: Ernai y el diputado de UPN, Alberto Catalán, apartaban en X la Ikurrina de Nafarroa y zonificaban nuestro país de la misma manera. Exactamente, la misma.

Sobre la barbarie que no respeta el derecho

Según la teoría de la comunicación política, los partidos tienen que hablar constantemente de los temas en los que están fuertes y no de los que les penalizan, por muy buenos argumentarios que hayan construido con los años. Eso le pasa a la izquierda abertzale que, por mucho que Arnaldo Otegi se vista de posibilista, en secuestrador se queda: “La gente necesita sentirse parte de una comunidad en un mundo sin reglas en el que la barbarie no respeta el derecho internacional”, dice a La Vanguardia, “barbarie” que “no respeta el derecho”, tú.

¿Este es el nivel?

Suelo citar a Estefanía Molina porque lo que dice sobre vivienda y estado de bienestar no se ajusta a lo que hoy consideran políticamente correcto en La1. Pero su reflexión sobre política española me ha dejado perplejo por obviamente equivocada: “El PNV y Junts hace tiempo se dieron cuenta de que les vendría bien que haya un Gobierno de derechas en España”. Eso es radicalmente falso: ¿cómo negociaría el cupo un gobierno del PP y Vox? ¿Mantendrían el sistema de elección de europarlamentarios como está hoy? ¿Traspasarían transferencias pendientes?

“Irán ejecuta”

Ni con los ejércitos israelí y estadounidenses atacando ha dejado el régimen de Irán de ser represivo como pocos en el mundo hoy (solo superado por China, según Amnistía Internacional): “Irán ejecuta a otro hombre vinculado con protestas de enero”. Abás Akbari “era acusado de librar una guerra contra Dios, destrucción deliberada de bienes públicos y alteración del orden público”. Según DW, al menos 14 personas han sido asesinadas desde enero. De hecho, “las ejecuciones se han multiplicado en Irán desde el inicio de la guerra”.

Por supuesto, vamos a hablar de ello

Estoy esperando a la comparecencia de Bingen Zupiria en el Parlamento para escribir una columna sobre lo que vimos todas y todos el sábado pasado en el Teleberri: la reacción de algunos ertzainas, desmedida, contra los integrantes de la flotilla que, sinceramente, da igual si provocaron. Porque esto va de proporcionalidad y de la capacidad para reaccionar debidamente de los agentes. Este tema, que generó “una multitudinaria manifestación recorre Bilbao entre gritos en contra de la Ertzaintza” (Infobae), no puede ser omitido.

Jugar en equipo

Esto de Arturo Puente en Bluesky después de las elecciones andaluzas es muy interesante: “Si todo el mundo que pacta contigo y se acerca a ti acaba teniendo problemas, tú también tienes un problema y deberías aprender a jugar mejor en equipo”. Como en Bluesky todo el mundo parece del PSOE menos yo, puede que se refiera a Podemos, pero yo creo que se refiere a los de Pedro Sánchez y María Jesús Montero, visto el éxito de Adelante Andalucía. En cualquier caso, ¿por qué los partidos que se autoproclaman de izquierdas, en general, no saben jugar en equipo y sus relaciones (allí y aquí) siempre parecen tóxicas?

Otro motivo

Pedro Sánchez primero piensa en su supervivencia política y, después, en todo lo demás. Por eso siempre he pensado que enviar a Salvador Illa a rendirse a Catalunya, y a María Jesús Montero a inmolarse en Andalucía, tenía más que ver con que nadie le hiciese sombra que con el bien del PSOE o de las sociedades catalana y andaluza. Estefanía Molina va un poco más allá en X y, partiendo también del principio de salvación política pedrosanchiano, considera que el envío de ministros (Pilar Alegría, a Aragón, incluida) tiene que ver con “acallar a las federaciones que pudieran ser críticas de cara a las municipales”.

La resaca

Termino ya (por hoy) con la resaca de la fiesta de la democracia en Andalucía, con un análisis de Xavier Tomàs en Threads: “Es imposible ‘hacerlo bien’ en redes sociales si no crees en ellas, no te gusta hacer vídeos, ni selfies, ni dominas el lenguaje, el formato, los ritmos o los códigos”. Se refiere a la campaña que ha hecho (o mejor: que no ha hecho) el PSOE en redes sociales digitales, donde el consultor detecta “un problema técnico” y otro aún más grave: “De liderazgos y contenidos”. Problemas que María Jesús Montero ha admitido, pero demasiado tarde. La comunicación on-line importa. Cada vez, más.

Drones y misiles para matar

Rusia lanzó ayer “un ataque masivo” con “más de 500 drones y decenas de misiles contra Ucrania, dirigidos contra varias ciudades” (Euronews). Drones de fabricación iraní, para más señas, porque todo el mal del mundo, todo, está conectado, abramos los ojos de una vez. “Los ataques rusos de los últimos días en Ucrania, dirigidos principalmente contra zonas residenciales de todo el país, han causado decenas de muertos”. Y para quien se lo esté preguntando: ni celebro ni omito “uno de los mayores contraataques de Ucrania contra Rusia” en el que “murieron al menos cuatro personas”, de los últimos días.

Shakira no cometió un delito fiscal

Me parece una buena noticia que Shakira reciba los sesenta millones de euros que la hacienda española le había liquidado. Me parece tan buena noticia esta como que la hacienda cobre hasta el último céntimo de quien no está al día con sus tributaciones. Lo que celebro es que se haga justicia y que quien ha estado señalada como defraudadora pueda ver reparada, al menos en parte (nunca será completamente) su reputación. Me alegra, en definitiva, que la gente no cometa delitos y que haga las cosas bien, porque estoy harto de las malas noticias. Y sí, hablaremos de Zapatero, pero cuando sepamos algo y toque.

Vaya cagada

Si todo el mundo menos tú, que has puesto el tuit y tienes que defenderlo, piensa que te has equivocado, que no son las formas, que no es leal a un socio global, que no es el canal, y que la víspera de una reunión a alto nivel tampoco es el momento, lo más probable que es que te hayas equivocado. En el PSE han ideado, generado con IA, posiblemente retocado en Canva, redactado el copy y, finalmente, publicado un tuit que no es desafortunado, es excepcional y grave (por sus posibles y lógicas consecuencias), y a toda la cadena de responsabilidad le ha gustado. Ahora les toca sacar la pata, cuanto antes y con claridad.

No son honestos

Seguí la sesión en el Congreso, las declaraciones en los pasillos, y he visto y oído tertulias y análisis posteriores a la derogación del decreto de emergencia para impedir el ascenso de los precios en los alquileres. Casi nadie dice la verdad en España: ni unos ni otros. Como denuncia sistemática y acertadamente Estefanía Molina, la vivienda se ha convertido en una bandera y en un ariete ideológico, pero no en un problema que resolver con medidas útiles. Defender ese decreto sin entrar al fondo, a que no debería de ser una emergencia, a que la ley de vivienda de Bildu y Sumar no ha servido para nada, es buscar la foto para la galería.

El fracaso

Ojalá en el Congreso abordasen el problema de la vivienda con honestidad, de frente, sin leyes para una campaña, como la que aprobaron Bildu, Podemos, Sumar, el PSOE y ERC (que después de la campaña la recurrió porque la cara dura hay que trabajarla día a día). Ojalá aprobasen una ley que prohíbe, sin ambages, que un inversor compre un edificio entero, que no permite bloques de viviendas turísticas en el centro de las ciudades, que asfixia a quien ofrece un Airbnb y a quien lo utiliza y, al mismo tiempo, que fomenta la oferta y que no señala siempre al propietario como al responsable de todo.

Cuándo y qué

Conocí a Francisco Letamendia cuando yo era alumno de la EHU y él, profesor. Siempre fue accesible y amable. Un contrapunto a compañeras suyas como Edurne Uriarte, que se lo pusieron fácil en lo personal y lo ideológico. Ahora EH Bildu lo reivindica. Lo hace Mertxe Aizupurua, que en su tuit de homenaje omite dos cuestiones muy significativas: que cuando clamó aquel famoso “gora Euskadi askatuta!” en la tribuna del Congreso lo hizo como parlamentario de Euskadiko Ezkerra (como diputado de Herri Batasuna, su partido no le dejó ejercer la defensa de sus votos en Madrid) y que no dijo “Euskal Herria”.

Lo suyo

Arnaldo Otegi reivindicaba, también en X, a Jokin Urain, alias “Kixkur”. Militante, nacionalista, socialista, escritor y camarada extraordinario. Así lo definía. En la cuenta de COVITE en la misma red, le completaban la hagiografía: “Condenado por 4 asesinatos”, “responsable del atentado con coche bomba contra un convoy militar en Galdácano en 1984, asesinando a Luis Asensio, Juan Enríquez y Francisco Javier Fernández. Otras 11 personas resultaron heridas, algunas de gravedad”, y “responsable del asesinato del militar retirado Alberto Aznar, en frente de la madre de la víctima”.

No me gusta este mundo

Escribe Miguel Ors en The Objective que “el desorden mundial ha llegado para quedarse”, que “no es posible desinventar las innovaciones” y que “Trump no es la causa, sino el síntoma de un malestar profundo”, por lo que cree que “los políticos que vengan detrás de Trump no se desmarcarán de él, sino que lo imitarán”. Añade una última recomendación: “Para triunfar en los tiempos que corren tienes que adoptar la estrategia de Iglesias, de Sánchez y de Abascal: ignorar los hechos e insistir en el relato”. Evidentemente, este mundo no me gusta, y no dejo de preguntarme cómo hemos acabado así.

E insistimos

Nuestra economía es una mierda que enriquece al rico y empobrece al pobre. Quien insista en que esto no es así, ya no lo dudo, lo hace porque quiere ser de los que se enriquecen. Una economía que no cuida a las personas sino a los inversores, que no sostiene empleos sino beneficios, ¿de qué sirve? Esa economía de mierda que enriquece a los Trump, Musk y Bezos, puede empeorar: “Amazon despide otros 16.000 empleados ante el auge de la IA” (Hipertextual). Tal y como van las cosas debemos apelara la intervención humana, es decir, a que hagamos algo quienes no somos unos avariciosos y sociópatas que dan asco.

Al otro lado, los discursos vacíos

La acción contra los ultrarricos también tiene que servir para señalar a los discursos vacíos como lo que son. Estefanía Molina lo hace bien en X: “Quizás algún día, ciertos partidos a la izquierda del PSOE que con tanta soltura sostienen argumentos como que «no hay que construir» igual se dan cuenta de las consecuencias que generan sus fetiches ideológicos. La escasez de pisos es precisamente lo que mejor le viene a los llamados «fondos buitre»: si hay pocos pisos, y mucha demanda –como es hoy la realidad en España– el precio escala de forma exponencial. Por tanto, son las familias las que no pueden acceder a esas viviendas”.

¿Emprendimiento?

Ver reels o tiktoks solo es perjudicial: perdemos el tiempo con chorradas, con recetas de mierda que no buscamos, simplemente, surgen, o con malos consejos dados por gente que no tiene ni puta idea. Y disociemos de una vez, por favor, la idea de que tienes que ser listo para ganar dinero. Que no, que para ganar dinero solo hace falta tener dinero o carecer de escrúpulos. Yo no sé quién qué tiene o qué le falta a Joe Burgerchallenge ni por qué habla de “emprendimiento” con Diana Moreno, cuando admite, sin rastro de vergüenza o rubor, que tenía que cotizar por lo que ganaba con sus vídeos en YouTube. ¡Oh, qué sorpresa!

Y va a más

Sigo con Joe Burgerchallenge, que tiene un canal de YouTube en el que ingiere grandes cantidades de comida. Pues muy bien. Yo disfrutaba viendo en televisión “Crónicas Carnívoras”, pero, claro, soy de otra época. Ahora se lleva la producción cutre y los personajes tan descarados como ignorantes. Pues vale. Reivindico mi derecho a ser un señor de cuarentaicinco años al que no le gusta eso. Una minoría, por lo que leo a Antonio Ortiz en X: “YouTube ya factura más que Netflix. En 2025 superó los 60.000 millones de dólares de ingresos”, “la parte publicitaria ronda 67% y la parte de suscripciones, el 33”.

Vale para Euskadi

Llevo mucho tiempo observando un paralelismo preocupante entre lo que hace crecer a Vox en España y lo que hace crecer a EH Bildu en Hegoalde. Estefanía Molina ofrece otro hack en uno de sus posts en X de promoción de su libro: “Si criamos jóvenes en el malestar, no podemos esperar que sean moderados dentro de un tiempo”. Ella se refiere al motivo por el que la juventud abandona posturas moderadas y se refugia en Vox. Y el mecanismo, insisto, me recuerda mucho al de la izquierda abertzale que, en el caso del sur de nuestro país, se ha pasado de frenada: una parte de la juventud vasca se echa, cada vez más, en brazos de GKS.

Van pero no la montan

Un sindicato hace política por definición. No le hace falta convertirse en partido ni nada por el estilo. Eso lo tengo claro. Pero cuando un sindicato hace campaña (que no es lo mismo que hacer política) las y los trabajadores ya no son el fin último, sino el medio. Y eso cambia mucho la película. Los sindicatos vascos han hecho, por fin, lo que le podíamos reclamar: que pidieran la subida del SMI donde existe la competencia, esto es, en el Congreso. Pero, ¿cómo han ido? Con tono bajo y alto cortesanismo, muy alejado de los actos de campaña (más que políticos) que hemos visto en la CAV, señalando a un partido concreto para beneficio de otro.

Hablando del Congreso

No creo que haya bajado el suflé del enfrentamiento entre Pedro Sánchez y las grandes empresas tecnológicas. Al contrario, estoy seguro de que el socialista ha metido el tema en el mueble bar esperando el mejor momento: él sabe que ha acertado. No me cuesta reconocerlo: hay que cortar el acceso a las redes sociales digitales. Enfu en X lo explica muy bien: “Solo hay 3 tipos de personas que les jode que los menores de 16 se les prohíba el acceso a RRSS: pedófilos, influencers o cryptobros que les timan, expertos en bulos de ultraderecha porque pierden gente a la que lavar en cerebro en la etapa vital más influenciable”.

Un experimento fallido

Cada día que pasa lo tengo más claro: la internet comercial es una de las peores cosas que ha inventado el ser humano, y la inteligencia artificial comercial va por el mismo camino. Dentro de esa internet comercial perniciosa, las redes sociales se llevan la parte del león. Creo que puedo decirlo así de categórico si llevo casi toda mi vida profesional viviendo de observarlas, ¿no? Pero si además veo que Enrique Dans lo piensa, me vengo arriba: cree que son “un experimento fallido que deberíamos haber clausurado hace años” y “sistemas que han causado daños sociales, psicológicos y políticos perfectamente medibles”.

La inteligencia artificial sigue el mismo camino

Igual que hay una internet profesional maravillosa que permite operar a distancia o estar bien informado (por medios de verdad, no por influencers tramposos), hay una inteligencia artificial que aporta valor, y no es esa que sirve para hacer imágenes de mierda mientras calentamos el planeta. Además, tiene otros efectos, como el aumento de precios: “La escasez de RAM empieza a presionar a Apple. Incluso siendo la mayor empresa de electrónica de consumo del mundo, sufre la presión de las empresas de IA que le compiten por memoria. La solución parece dejar el modelo más barato del iPhone 18 para 2027”, escribe Antonio Ortiz.