
The Economist tiene un web fascinante que consigue que entre todas las semanas. Y no, no me las estoy dando de lector de prensa en inglés, al contrario: veo un dibujito. En concreto, miro un gráfico, el que muestra el nivel de desaprobación de Donald Trump entre la ciudadanía estadounidense. Pues bien, su nota (menos 27 sobre la línea de aprobado, es decir: un 2,3, para los que fuimos a EGB) es bajísima. Mucho más baja que la de Biden y más baja, incluso, que su propia nota a estas alturas de mandato de la primera legislatura. Mañana sabremos si tiene algo que ver con la intención de voto.
Que se mueran los viejos
La entrevista a la politóloga Anna López en el Huffington Post es de esas que hace que piense que el tiempo que dedico a Internet está bien empleado. Al menos, en parte. Vamos con ella: “La ultraderecha ha sabido entender mejor que nadie el ‘malestar’ y el ‘lenguaje’ de muchos jóvenes. Con esta idea: ‘Ha resignificado el concepto de rebeldía’”. “Vox ha conseguido normalizar su discurso gracias a los pactos con el PP”. “¿Qué hace el PP hablando de fraude electoral y de recortes en las pensiones? ¿Qué hace dando pábulo a las denuncias falsas sobre violencia machista?”, se pregunta.
Recordar lo básico
Rocío Vidal lo dice y escribe muy bien en su Instagram: “En vaya momento estamos que hay que dedicar tiempo y esfuerzo en desmontar estos discursos que llegan a millones de personas”. Se refiere a las “afirmaciones misóginas” que ha visto en un vídeo que comentamos en esta misma columna: el debate que organizaron en Zona Gemelos (en YouTube), entre influencers de izquierdas y de derechas. Pues bien, los conservadores ponían en duda la capacidad de “las mujeres” para “votar racionalmente”, señal clara de que no hemos hecho avergonzarse debidamente a los tontos.
Un agente de IA
¿Tiene pinta de post patrocinado en Xataka? Sí, pero me parece que explican muy bien algo de lo que llevo meses oyendo hablar pero me cuesta escribir: la diferencia entre un agende de inteligencia artificial y pedirle algo a una IA por medio de una caja de texto. Hay programas que puedes conectar, por ejemplo, a tu correo electrónico, para que te avise de cuál es importante e incluso responda por ti a los que le indiques. Pero incluso en un post en el que intentan vender algo, avisan, por si acaso: “La IA nos puede echar una mano, pero no es una herramienta infalible”.
Derecho a desconectar
En esta columna he hablado varias veces de Alfonso Ortega, Cocituber, porque, a diferencia de otros influencers gastronómicos, sus descripciones de los platos se limitan a “muy rico, “rico” y “esto no está bueno”, y la de los restaurantes, a “bien” y “mal”. Pero hasta él, con su franqueza y llaneza, necesita un descanso, y lo ha contado con la misma franqueza y llaneza: “Sé que desde fuera parece una vida maravillosa, y en muchos sentidos lo es. Pero mantener este ritmo durante años acaba pasando factura”. “Mientras Cocituber crecía, Alfonso se iba quedando atrás”.



