La legión de idiotas

Elon Musk multiplicó su riqueza apelando a una legión de seguidores que compraron sus acciones pensando en que podrían llegar a ser como él, y vieron cómo estas, primero, subieron y, después, se quedaron en los valores iniciales. Toda esa banda de cuatreros muchimillonarios metidos en política (para enriquecerse aún más) lo son porque hay una legión de idiotas que les creen. Gerardo Tecé lo escribe así en Ctxt: “Hay un prisma infinitamente más interesante que el del matón y es el de los pelotas que rodean al matón”. “No es Trump lo más sabroso del trumpismo, sino los idiotas y mudos que lo hacen posible cada día”.

“El hijoputismo cotiza al alza”

Pedro Vallín comentaba en Bluesky la noticia en El País sobre “la red de conserjes” que da “chivatazos” a los inversores. Uno de ellos aseguraba haber cobrado 50.000 euros por avisar de un fallecimiento, ante lo que el periodista se preguntaba: “¿Y deja que le hagan una foto?”. El usuario Moremarquesa respondía en la misma red social: “El hijoputismo cotiza al alza, como bien sabemos”. Y tiene razón: sabemos bien que no pensar en la comunidad, en quienes nos rodean, tiene premio. En esencia sería tan fácil como preguntarse antes de actuar: ¿qué pasaría si todo el mundo hiciese lo mismo?

¿Por qué los trabajadores votan a la derecha?

El plan de Alberto Núñez Feijóo para recortar los derechos de todos los trabajadores solivianta y hace que nos sorprendamos por que siga habiendo “tanto tonto de los cojones que todavía vota a la derecha”, como dijo el alcalde socialista de Getafe, Pedro Castro. Xavier Tomàs ha escrito en Threads un hilo muy interesante (como hace siempre) sobre cómo la derecha ha estudiado mucho más el comportamiento de los votantes y sabe que “los vectores del miedo, o el rechazo al diferente, entre otros, no entienden de fronteras ideológicas o de clase”. La “simplificación y emocionalización del mensaje” es resultado también de esos estudios.

El sanchismo se prepara para la oposición

Estoy convencido de que si Pedro Sánchez sale a ganar (es decir: a seguir gobernando aunque pierda las elecciones) puede lograrlo. Pero mucho me temo que Sánchez está pensando en que el sanchismo no pierda la batalla interna del PSOE (donde una parte vive en la oposición desde hace tiempo) cuando él pierda la presidencia: “La nueva tele de la izquierda”, como la llama Miquel Giménez en Vozpópuli es una buena muestra de que se preparan para la hibernación. “De momento, Javier Ruiz dicen que se va”, pero “¿Santaolalla lo acompañará en ese tránsito?”. “Los mentideros hierven: que si Intxaurrondo, que si Broncano, que si Cintora”.

El mundo se desinforma

Soy periodista, así que, por supuesto, voy a llamar “desinformación” a la mayoría de noticias que las y los habitantes del mundo encontramos en redes sociales. Pues bien, estas redes son la principal fuente de información a escala planetaria. Los datos son de Reuters, que ha hecho 180.000 encuestas en 48 países sobre el consumo de noticias, y Deutsche Welle (más conocido como DW en su versión en castellano) los ha presentado en Bonn. El director del estudio, Jim Egan, cree que los resultados son “preocupantes en muchos aspectos”. En EE.UU., por ejemplo, los menores de 25 años no manejan medios informativos habitualmente.

El mejor aliado de Pedro Sánchez

Quién iba a decir a los muertos, a los que mataban, a los presos, a los que les obligaban a no acogerse a medidas disciplinarias, a los que justificaban todo lo anterior, y a los carniceros de Mondragon y similares, que todo lo que hicieron iba a servir, en última instancia, para que el partido de la izquierda abertzale heredera de todo lo que hicieron se convierta en el “mejor aliado” de un gobierno español y del PSOE. Según Vozpópuli, Bildu se ha quedado como el único defensor de las “tesis de la conspiración judicial”, como quieren precisamente Pedro Sánchez y los suyos, incluso después de más de 120 imputados en este PSOE.

Lo que viene

Pese a todo, Pedro Sánchez es el único que puede lograr que Núñez Feijóo y Abascal no gobiernen en España, con el retroceso que traerían. Pero para hacerlo posible, el socialista tiene que ser inteligente y generoso, pensar por primera vez en el bien común antes que en sí mismo, desembarazarse del abrazo de oso de Bildu o ERC, y buscar la mejor fecha para la batalla electoral, en vez de la que le conviene a él para sostener el sanchismo al frente del PSOE. Porque impedir lo que puede venir merece esa generosidad: “Tellado dice que Vox es el partido ideológicamente más próximo al PP y que son centro-derecha” (Diario Red).

No es la primera vez

Con el paso de los años he aprendido que lo más importante en esta profesión es la memoria. Así que no me sorprendo de que Trump haya interferido en el Mundial para que la FIFA levante la sanción al máximo goleador de su selección. En el del 78, Videla también usó el fútbol para enjabonar su dictadura y maniobró para favorecer a Argentina, finalmente ganadora. Lo peligroso es que Trump actúe como un dictador de los 70 y que el mundo se lo permita. Si este Mundial merece el desprecio del planeta, habrá que expresarlo con total claridad en todo momento, y no en función de intereses, como hace la megaprogre RTVE.

Acaban de inventar el intervencionismo

Permíteme que me descogorcie de risa antes de comentar esta noticia: “OpenAI propone ahora ceder un 5% de su capital a la Casa Blanca para frenar la presión política en torno a la IA. Sam Altman plantea que la medida se extienda a todo el sector para ‘compartir los beneficios de la IA’” (El Diario). 2026, y los inventores de la IA acaban de descubrir el intervencionismo del Estado. Primero, dicen que quieren devolver parte de las ganancias a la ciudadanía, a la que tienen que compensar por el modelo de explotación (pocas veces estará mejor aplicado), después, que así se beneficiarán, también, de la legislación posterior. Es todo un descojono.

“Bombardeos rusos matan”

Donald Trump iba a acabar con la invasión rusa sobre Ucrania en quince días. Y así seguimos, por desgracia para el mundo: “Bombardeos rusos matan a nueve personas en Kiev” (DW). También hay 43 personas heridas y se espera que estas dolorosas cifras aumenten porque siguen buscando personas entre los escombros. Es la respuesta del Kremlin a esto: “La ciudad de Sebastopol, en la península de Crimea anexada por Rusia, quedó sin electricidad tras un ataque ucraniano”. Sigue la guerra y se han acallado ya las voces que defendían a Putin por nostalgia socialista o porque el dinero fresco de Rusia ya no llega.

Como un español de derechas y uno de izquierdas

La izquierda abertzale y la derecha española en Navarra abrazan la misma idea: apartar la Ikurrina como bandera única del país (si somos un país sin nombre, según los que quieren relegar “Euskadi” a solo tres territorios, ¿por qué vamos a ser un país con bandera?). Lo hemos visto gráficamente después de la polémica por que en la camiseta del Athletic para la próxima temporada aparezca un Zazpiak Bat: Ernai y el diputado de UPN, Alberto Catalán, apartaban en X la Ikurrina de Nafarroa y zonificaban nuestro país de la misma manera. Exactamente, la misma.

Sobre la barbarie que no respeta el derecho

Según la teoría de la comunicación política, los partidos tienen que hablar constantemente de los temas en los que están fuertes y no de los que les penalizan, por muy buenos argumentarios que hayan construido con los años. Eso le pasa a la izquierda abertzale que, por mucho que Arnaldo Otegi se vista de posibilista, en secuestrador se queda: “La gente necesita sentirse parte de una comunidad en un mundo sin reglas en el que la barbarie no respeta el derecho internacional”, dice a La Vanguardia, “barbarie” que “no respeta el derecho”, tú.

¿Este es el nivel?

Suelo citar a Estefanía Molina porque lo que dice sobre vivienda y estado de bienestar no se ajusta a lo que hoy consideran políticamente correcto en La1. Pero su reflexión sobre política española me ha dejado perplejo por obviamente equivocada: “El PNV y Junts hace tiempo se dieron cuenta de que les vendría bien que haya un Gobierno de derechas en España”. Eso es radicalmente falso: ¿cómo negociaría el cupo un gobierno del PP y Vox? ¿Mantendrían el sistema de elección de europarlamentarios como está hoy? ¿Traspasarían transferencias pendientes?

“Irán ejecuta”

Ni con los ejércitos israelí y estadounidenses atacando ha dejado el régimen de Irán de ser represivo como pocos en el mundo hoy (solo superado por China, según Amnistía Internacional): “Irán ejecuta a otro hombre vinculado con protestas de enero”. Abás Akbari “era acusado de librar una guerra contra Dios, destrucción deliberada de bienes públicos y alteración del orden público”. Según DW, al menos 14 personas han sido asesinadas desde enero. De hecho, “las ejecuciones se han multiplicado en Irán desde el inicio de la guerra”.

Por supuesto, vamos a hablar de ello

Estoy esperando a la comparecencia de Bingen Zupiria en el Parlamento para escribir una columna sobre lo que vimos todas y todos el sábado pasado en el Teleberri: la reacción de algunos ertzainas, desmedida, contra los integrantes de la flotilla que, sinceramente, da igual si provocaron. Porque esto va de proporcionalidad y de la capacidad para reaccionar debidamente de los agentes. Este tema, que generó “una multitudinaria manifestación recorre Bilbao entre gritos en contra de la Ertzaintza” (Infobae), no puede ser omitido.

¿Qué ha hecho Trump?

Sabemos que Donald Trump ha anunciado una tregua en Irán a su manera: el ejército de EE.UU. no atacará infraestructuras energéticas en aquel país pero podrá seguir asesinando a bombazos a su ciudadanía. También sabemos que dice que le han llamado dirigentes iraníes aunque, como recuerda Sandro Pozzi en X, “hace tres días afirmaba en un acto público que quería hablar con los iraníes pero que no había interlocutor para hacerlo”. Sabemos, finalmente, que Irán ha negado esos contactos. Y sabemos que sus palabras han movido los mercados. Entonces, en esencia, ¿qué ha hecho Trump? Y sobre todo: ¿por qué?

¿Por qué?

Trump ha vuelto a hacer lo que siempre hace: amenaza primero y, después, tiende la mano (tengo la secreta esperanza de que Europa esté empezando a cogerle la medida). Porque antes de esa tregua tan peculiar, el presidente de EE.UU. había asegurado que arrasaría Irán. Pero, ¿qué paso después? Pues que el país atacado se defendió: “Irán responde a Trump con atacar zonas energéticas de EE.UU.” (DW). Entonces, ¿por qué el republicano da ese paso atrás ahora, por su manera habitual de hacer las cosas o porque se rila cuando el acosado le hace frente y le enseña su kung-fu? Pero surge otra pregunta: ¿y si no es por nada de eso?

Pues por dinero

Julián Macías era mucho más práctico en Bluesky: “Trump es un jugador de cartas que no para de lanzar órdagos y luego se retira. Cada declaración que hace provoca oscilaciones en los precios en bolsa o del petróleo, pienso que sus declaraciones las hace pensando en su enriquecimiento y el de su familia sobre el resto de motivos”. ¿Qué pasó en los mercados? ¿No generó Trump una oportunidad para invertir en petróleo antes de una nueva (e irremediable) subida? En la misma red social, The Last Independent ofrecía una buena respuesta: “Sus allegados con información privilegiada, que son los que financian su campaña, se forran”.

Un ejemplo

Barron Trump ya es “millonario a los 19 años”. ¿Cómo ha logrado su “fortuna de 150 millones”? Pues “gracias a las criptomonedas y a su última y solvente empresa”, que es “de bebidas funcionales”, sea lo que sea eso. Antes, “probó suerte con una empresa inmobiliaria de lujo. Vamos, los clásicos trabajos que hace un joven para abrirse camino en la vida”. En resumen: “Cultura del esfuerzo de la buena”, se pitorrean en Público, donde comentan un artículo elogioso en El Español al joven heredero. Seguro que Barron es hoy más rico que el fin de semana, y seguro que el anuncio de su padre sobre Irán ha tenido mucho que ver.

Y lo político

Otro que está ganando a manos llenas mientras las y los iraníes son bombardeados sin misericordia es Valdímir Putin. No tengo pruebas pero tampoco dudas de que la familia de Putin se lleva algo de la venta de petróleo y recursos que está haciendo al mundo tras el ataque a Irán y el consecuente bloqueo de ese mercado. Además de lo que se le quede entre las uñas a los oligarcas rusos, esta guerra beneficia directamente al Kremlin, que ha atacado, no lo olvidemos, territorio ucraniano por el morro, y que amenaza a la Unión Europea y a la OTAN con la aquiescencia de Trump, para sorpresa de nadie.

Moketa da bide bakarra?

La ocurrencia no es mía: me contaron que lo dice un conocido político navarro y abertzale, me pareció brillante y vino a mi cabeza cuando leí la enésima crítica a Arnaldo Otegi desde la izquierda, esta vez, en Diario Socialista: Kolitza le acusa de “reducir” la “memoria antifascista a mero trampolín para Ajuria Enea, con el programa socialdemócrata como bloque dinamizador. Una maniobra calcada a la táctica del PSOE en Madrid”. Y entre otras patadas al tobillo, le lanza la de que, si alcanza Ajuria Enea, convertirá a la “Ertzaintza en un cuerpo policial de Netflix”. Y le acusa de querer “liquidar” a los “antifascistas” “de calle”.

Nos insulta a todas y a todos

El falso antifascismo de la izquierda abertzale en su conjunto, exhibido estos días sin vergüenza, me ha obligado a retrasar esta referencia a El Nacional: “‘Silencio, cerdita’: Trump pierde los papeles con una periodista que le pregunta sobre Epstein”. El insulto de Donald Trump a Chatherine Lucey no se quedó en el Air Force One, como hemos visto. La prensa estadounidense e internacional han reaccionado de un modo esperanzador, señalando al rey desnudo o, más ajustado en este caso, faltón y nervioso ante un caso de posibles abusos sexuales.

El fin de los partidos

Ya he escrito en esta columna que llevo tiempo preguntándome: “¿Cuándo empezó a torcerse todo?”. La llegada del Internet comercial es un buen momento para marcar el punto de inflexión hacia el abismo, pero el día en el que los partidos políticos tradicionales empezaron a perderse el respeto a sí mismos también está entre los candidatos. La pieza del Huffington Post sobre cómo Trump (el mismo que dijo eso de: “Silencio, cerdita”) y su movimiento MAGA han transformado el partido republicano, tal vez para siempre, me ha resultado sorprendentemente (dada la ligereza tradicional del medio) interesante.

¿Qué puede salir mal?

“Alemania levantará la restricción de exportar armas a Israel”, leo en el digital DW, siglas que significan “Deutsche Welle” u “ola alemana”, según DeepL Translate. “Alemania embargó las exportaciones de armas a Israel en agosto de 2025, medida que será eliminada a partir del 24 de noviembre”. Vamos, que ese embargo solo ha estado vigente cuatro meses. Ya sé que la culpa histórica alemana puede explicar el complejo de sus gobiernos y de su opinión pública, pero creo que el antifascismo consiste en recordar que el fascismo no se puede relativizar, ni justificar, ni, como dijo Durruti, discutir.

A ver, bien no le ha ido…

Es verdad que la semana de Pedro Sánchez podía haber sido mejor: la sentencia condenatoria al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha sido un golpe duro, sobre todo, en la línea de credibilidad del PSOE. Pero por mucho que quiera anotarse el tanto, Bosco Vallejo-Nágera (sí, es exactamente lo que parece cuando lees su nombre) amenazó en X con un mensaje pretendidamente ambiguo pero que ni por esas puede vincularse a la sentencia: “A Pedro Sánchez le han dado 72 horas para que anuncie su dimisión, de lo contrario se van a filtrar hasta videos…”. Esto tuiteó hace una semana el gallo.