En resumen: construir más

Algunos se desdicen (para su desgracia, tenemos memoria), y donde dijeron que no hacía falta construir más viviendas, ahora dicen que siempre estuvieron a favor de hacerlo. Otros, como EH Bildu en Euskadi, no aplica la ley del suelo en sus municipios porque es un lío: la VPO cuesta dinero y tiempo, y liberar metros para que vengan constructores a sus pueblos les fastidia el relato. Pero todos saben la verdad, y si no lo saben, que vean el vídeo de Jorge Galindo en X, en el que muestra cómo el número de viviendas es insuficiente y qué implicaría construir más.

Más datos

Resolver el problema de la vivienda en dos decretos, como pretende el PSOE, después de aprobar (con la colaboración de EH Bildu, ERC y Sumar) una ley que solo ha agravado el problema, es un bonito deseo, pero la realidad es otra, entre otros motivos, por la desidia del PSOE. Solo “desde la pandemia, los precios han subido: obra nueva, 70%; segunda mano, 57%; alquiler, 40%. La inflación ha sido del 22%. Hay una generación cuyo acceso a la vivienda no depende de su salario, sino del ‘dopaje’ de su familia (herencia o ayuda)”, según Fernando Valls en X.

La solución inaplazable

La solución al problema de la vivienda es inaplazable, es complicada y para alcanzarla tendremos que hacer sacrificios. ¿Estamos dispuestos a pagar muchísimo dinero por una habitación de hotel e incluso a quedarnos en nuestras casas (al menos, tendremos casa)? Porque, por ejemplo, la muy socialista ciudad de “Vigo tiene casi siete pisos turísticos por cada vivienda disponible en alquiler” (Vigo Al Minuto). ¿Qué ha hecho el PSOE allí? ¿Cómo va la turistificación de Vigo? ¿Y los precios de la vivienda? ¿Cómo pueden dar lecciones como si nada?

Los intereses

Lo del PSOE es hipocresía; lo de EH Bildu, oportunismo; y lo del PP es simplemente, interés. ¿Por qué ni apoyan ni negocian medidas para resolver el problema de la vivienda? Porque tienen su vivienda asegurada, incluso tienen alguna más, tienen inversiones en un fondo o tiene un pasado que ocultar, como los Aznar (que tienen todas a la vez): “Cuando Ana Botella malvendió 1.860 viviendas públicas a un fondo buitre”, rememoran en El Diario. Y yo rememoro que el lehendakari Patxi López quiso hacerlo en Euskadi.

Es el sistema

La legislación que han sostenido PSOE y PP (porque han querido) ha generado un sistema de inversores que buscan rentabilidad comprando vivienda, pero también un sistema en el que parece normal acaparar pisos y en el que no se señala al especulador debidamente. Es más, se le protege: “El Supremo avala ocultar la identidad de los grandes tenedores de vivienda. Revelar el nombre específico de las 3.187 personas jurídicas que constan como propietarios de más de diez inmuebles incrementa de forma relevante el riesgo de ocupación ilegal” (Público).

Un análisis de altura

Los partidos ofrecen lo mejor que tienen a la sociedad, estoy seguro, y sé que cuando alguien habla (en una entrevista o en el parlamento) puede equivocarse. Pero cuando escribes un tuit sin que te hayan descerrajado una pregunta, muestras tu altura, como ha hecho Jon Sánchez, el único representante de Sumar en la cámara de Gasteiz: “Donostia es la ciudad con la vivienda más cara en el Estado. Zamora la capital con la vivienda más barata. Zamora es también la única capital donde gobierna Izquierda Unida. No será la única razón, pero algo tendrá que ver. Su alcalde Paco Guarido algo bien habrá hecho”. Nivelón. O nievlín.

Correcto

Estoy harto de este mundo lleno de malas personas y malas acciones. Por eso celebro que las acusaciones de corrupción se queden en nada y aplaudo que los medios tengan (tengamos) que rectificar cuando hemos tirado de alarmismo o hemos tirado a dar: “El Mundo, El Periódico, Libertad Digital, Vozpópuli y OKdiario se ven obligados a rectificar sus ‘noticias’ sobre los falsos abusos en la Taberna Garibaldi”, leo en Diario Red, el digital de Pablo Iglesias. Básicamente, ninguno de los medios citados “se puso en contacto con la Taberna Garibaldi ni con las personas afectadas antes de publicar sus informaciones”, y por eso erraron.

Pero Diario Red hace lo mismo

Iba yo a salir de Diario Red tan contento ante una rectificación que hace un mundo y una profesión mejores, cuando me topé con esto: “La ‘trama Leire’ se vio con el exlíder del PNV, Andoni Ortuzar, y se reunió en Ferraz por el rescate de Tubos Reunidos, según la UCO. Apunta a que la presunta trama habría obtenido 247.000 euros por su labor de mediación y más de la mitad fue para el expresidente de SEPI”. Así que en el digital de Pablo Iglesias, desde el que no dejan de dar lecciones de periodismo, también se apuntan al “difama que algo queda”, a mezclar churras con merinas en los titulares y al “que se jodan” sin contrastar. Vaya.

¿Cómo llegó hasta ahí? ¿Y por qué?

No tengo ningún motivo para dudar de la honorabilidad del vicelehendakari del Gobierno Vasco, el socialista Mikel Torres, ni después de saber que “Leire Díez cruzó 1.288 mensajes” con él solo por el rescate de Tubos Reunidos, precisamente, según El Independiente. La pregunta que me surge es: ¿cómo llegó esta tía a poder hacer eso? Ya sabemos que Cerdán le dio los galones. También sabemos cómo empezó “la fontanera del PSOE”: defendiendo a Patxi López cuando este era lehendakari y X se llamaba Twitter. Pero el fenómeno sigue fascinándome: ¿por qué Cerdán la eligió? ¿Por qué Torres sentía que debía responderle?

Con este PP solo puede ir Vox

Leire Díez me daba caña en Twitter cuando Patxi López era lehendakari porque yo se la daba a él en esta misma columna. Nunca me corté: no me parecía un buen lehendakari y había llegado a Ajuria Enea apoyándose en la ilegalización de la izquierda abertzale y en un pacto oculto con el PP (que Zapatero validó). Pero creo que en el combate político-periodístico tiene que haber profesionalidad y humanidad, y creo que lo que hizo Núñez Feijóo cuando dijo que el padre de López no estaría orgulloso de él (que sí lo estaría, sin duda) es una ruindad. Amenazar con que “que se acostumbren” es certificar que con este PP solo puede ir Vox.

¿Es lo que necesita Palestina?

No entro a discutir que fue innecesaria la violencia de los agentes de la Ertzaintza contra los miembros de la flotilla que llegaban a Loiu. Pero todo lo sucedido, incluida la querella contra los responsables del operativo hasta el consejero Zupiria, nos está permitiendo googlear algunos nombres, como el de José Javier Osés, condenado por pertenecer a ETA y ser detenido en Francia con una pistola; o los de Haizea Ziluaga e Iker Sarriegi, los abogados que han puesto esa querella, que son también abogados de presos de ETA y fueron investigados por la policía. ¿De verdad esa es la solidaridad que necesita Palestina? ¿De verdad a todos les parece bien?

Qué lejos ha llegado esta chica

Jorge Herrero hace en Vozpópuli una versión comentada del currículum de Leire Díez, conocida como “la fontanera del PSOE” y vértice de las aristas de Cerdán, la UCO, la SEPI y hasta el hermano de Pedro Sánchez. Recuerdo perfectamente su primera época, cuando desde Vega de Pas arremetía a diario en Twitter contra quienes criticábamos al entonces lehendakari Patxi López. De ahí, a la Empresa Nacional del Uranio, después, a Correos (donde cobraba seis cifras anuales, según Herrero) y, finalmente, a la sede del PSOE, “destinada a cortocircuitar la justicia”. Qué lejos ha llegado y yo, blanco de sus críticas hasta que ascendió, aquí me quedé.

¿Tenemos ese tiempo?

El hilo de Julio Lleonart en Bluesky sobre la vivienda en España me ha parecido muy interesante porque, vaya, para variar alguien deja de lado lo teórico y dice las cosas como son (y no como nos gustaría que fuesen): “Creo que mucha gente no tiene en cuenta muchas variables y la más importante es el tiempo”. “Si la solución es construir vivienda pública para alquiler social el problema sigue siendo el tiempo”. Porque “tal y como está el mercado, no hay casas (las pocas que se hagan) hasta dentro de 3 años”. Y concluye: “Dejad de agitar varitas mágicas. No hay solución para ya”.

Una buena noticia

“El salario medio vasco alcanza los 35.170 euros anuales y lidera la clasificación estatal”. Este titular en Bizkaia Gaur, sin duda, es el de una buena noticia. Podemos ponernos quisquillosos y hablar de los precios de los pisos en nuestra comunidad, de la cesta de la compra, de los impuestos, etc., pero tener los mejores sueldos solo es bueno. También podemos señalar que en otros países europeos el sueldo es más alto, sí es cierto. Y podemos discutir si es gracias a la presión sindical o por la capacidad para generar riqueza, como si no fuese multifactorial, empezando por el impulso institucional. Pero sigue siendo una buena noticia.

No, no es normal

No es normal que un examen de la PAU (la selectividad) genere llantos y desánimo. Simplemente, no lo es. Y me dan igual las explicaciones de que se trata de que el alumnado sepa responder a cuestiones transversales y competenciales. Se trata de no joder la vida de quienes necesitan una nota altísima para la carrera con el examen de matemáticas. Todo lo demás son excusas. “Están buscando que la universidad pública sea un privilegio”, lamentaba una madre en Radio Nervión. Pero lo más probable es que muy poca gente conociese la ocurrencia. Lo más justo sería que quienes la conocían se pongan también un poco nerviosos.

Un referente compartido

Que José Luis Rodríguez Zapatero no era Bambi lo sabemos bien en Euskadi: él urdió el plan para poner a Patxi López de lehendakari con el PP después de ilegalizar a la izquierda abertzale (curiosamente, de eso no se acuerda ni en Sortu ni en Bildu). Y después, en su relato sobre el fin de ETA y el riesgo de rescate a España, obvió intencionadamente por completo las aportaciones del nacionalismo vasco. De comprar las elecciones con devoluciones fiscales también hablaremos. Ahora sobre él leemos noticias que nos preocupan como demócratas y que “resquebraja uno de los últimos referentes compartidos de la izquierda”, según Público.

La pregunta clave

Parto de una base: no lo entiendo. No entiendo que un expresidente de gobierno (el expresidente que sea del gobierno que sea) se dedique al “lobbismo”. Sabe que tiene una responsabilidad con su país, con su partido, y que tiene una pensión vitalicia, un despacho, una secretaria y un chófer para hacer sus gestiones, las que sean. Pero, ¿intermediar entre empresas y gobiernos, con comisiones de por medio? No lo entiendo. Por eso creo que en el asunto de Zapatero la pregunta clave la hizo Gabriel Rufián en el Congreso (y la coge al vuelo Sandro Pozzi en X): “¿Dónde acaba el lobbismo y empieza el tráfico de influencias?”.

¿Y dónde está Eneko Andueza?

Aiur García se hacía esa pregunta en X: “¿Alguien sabe dónde está Eneko Andueza?”. Después subía un “meme” muy bien hilado: convirtió la imagen de Aitor Esteban tirándose a una piscina con traje, que lanzaron en las redes del PSE y que tanto ha dado que hablar, en otra en la que es Zapatero el que se tira a una piscina llena de billetes con Eneko Andueza, precisamente, aplaudiéndole detrás. Cuando la comunicación política es una mierda (y su referencia ayer a Sabin Etxea hablando del mundial es otra cagada), parafraseando a Gabriel Rufián, precisamente, es como un boomerang y se convierte en una mierda mayor cuando vuelve.

No fue lehendakari

Eneko Andueza estaba en un acto con la delegada del gobierno de Pedro Sánchez en la CAV, aplaudiendo. Marisol Garmendia otorgaba la “Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III a Ramón Rubial, primer lehendakari de la democracia y presidente del PSOE entre 1976 y 1999”. Rubial sería un gran socialista y un gran español, pero no fue lehendakari. El “consejo general vasco” que presidió fue un órgano transitorio, entre el 78 y el 80, años en los que el lehendakari era Jesús María de Leizaola. Por mucho que insistan y que deseen, la realidad es tozuda. Y reescribir la historia es de fachas, por cierto.

¿Es o no es un dictador?

La misma pregunta que un periodista hizo a Donald Trump en el Air Force One volviendo de China es válida para Yolanda Díaz: “¿Cree usted que Xi Jinping es un dictador?”. Lo traigo porque la vicepresidenta española ha incrustado una visita a la dictadura comunista (yo no tengo que justificarles) entre la que hizo Trump y la que está haciendo Putin. Una visita en la que no ha escatimado elogios, por lo que hemos visto en su cuenta en Bluesky (Díaz abandonó su presencia en X hace meses), y en la que, por supuesto, ha omitido el “detalle” del régimen dictatorial. Ella y todos, por supuesto, porque comerciar con China exige mirar para otro lado.

Más Europa (o menos)

Arranco la semana con un tuit de la anterior: “El Partido Popular Europeo ha pactado y aprobado con la extrema derecha para negociar un reglamento de retorno de personas migrantes no garantiza derechos fundamentales”. Lo escribe la jeltzale Oihane Agirregoitia en X, y anuncia en el mismo tuit: “Por ello hemos votado en contra. Orden en la política migratoria y eficacia en el retorno, por supuesto que sí, pero respetando la dignidad humana”. Es muy peligroso el juego de la derecha que se alinea con el monstruo nazi y, al mismo tiempo, con los antieuropeístas (que es otra manera de decir “el monstruo nazi”). Tomamos nota.

El monstruo

Sigo hablando del monstruo fascista: “El primer ministro de Hungría, el ultranacionalista Viktor Orbán, anunció este miércoles que su país dejará de exportar gas a Ucrania mientras Kiev no reanude el tránsito del crudo ruso hacia el territorio magiar” (Infobae). Orbán, Trump, Abascal, Le Pen, Salvini… Y algunos agentes vascos y catalanes, perfectamente conocidos y reconocibles, son los títeres que Putin ha ido colocando en Occidente para debilitarnos. Y le está saliendo bien la jugada: dejar enriquecerse a algunos (de dentro y de fuera de Rusia) a cambio de hacerlo él también y de hacer del Kremlin un business imperialista.

El otro

De la extrema derecha europea a la estadounidense: “Trump declara al Partido Demócrata como el ‘mayor enemigo de América’ tras ‘la muerte de Irán’” (Notimérica). Es evidente que el presidente republicano miente con que Irán está acabado y con que el otro gran partido estadounidense es enemigo de la ciudadanía. Pero da igual. No importa. No pasa nada. Todo sigue como si nada. “Los fascistas demócratas jamás protegerán a América, pero los republicanos lo harán”, ha escrito, con toda su jeta. Pero no podemos hacer como si no sucede, la suma de barbaridades no puede neutralizarnos, sino alertarnos.

La otra

Tampoco podemos hacer como si nada cuando Vozpópuli publica que “Madrid recauda el doble que hace diez años pese a eliminar todos los impuestos propios”. Sin tapujos ni vergüenza: el dumping fiscal de Madrid, al descubierto. ¿Y cómo lo consigue? Porque de eso no dicen nada en el digital, como si la recaudación fuese alquimia. ¡Pues cómo va a hacerlo! Vaciando España gracias a esa fiscalidad insuperable y a los magreos del PP, que funciona como una organización enfocada a centralizar todos los servicios, productos y empresas en el entorno de ese Madrid liberal, ayusista y eternamente pepero.

Ha pinchado hueso (pero no tiene razón)

Cuando vi a Patxi López en la tribuna del Congreso quejarse airadamente de que el PP usase la excarcelación de Txeroki y Anboto, lo primero que pensé es que el PP había pinchado hueso. Sabe el socialista que su partido tiene pecado, que es verdad que ha cambiado el blanqueo de la izquierda abertzale y la libertad de los asesinos por la estabilidad parlamentaria, con la colaboración de Eneko Andueza y María Jesús San José. Esto es un tema. Otro tema distinto es que Vito Quiles nunca tendrá razón, de que quien le defienda es un gilipollas y que hizo bien Patxi López en plantarle cara cuando insistió con el tema de ETA. Y punto.