La Euskadi de hoy

“Esan denuncia una pintada con diana junto a la vivienda de un ertzaina en Vitoria-Gasteiz”, titulan en Demócrata. Junto a la diana, se puede leer “Txakurra kanpora” y adivinar un símbolo de ETA. Esta noticia es del 5 de septiembre de 2026, esto sucede en la Euskadi de hoy, en esa en la que la izquierda abertzale blanquea su pasado haciendo política en Madrid y apostando por la acogida de todos los inmigrantes que España y Francia no quieran. Y por supuesto que hablo de la izquierda abertzale porque en sus filas (en la dirección de Sortu, para decirlo claro), podemos encontrar a los últimos jefes de ETA. la del símbolo de la pintada.

¿Es grave?

¿Es grave esa pintada contra el ertzaina? ¿Debemos tomarnos en serio que en 2026 alguien mantenga la mecánica de amenazas del fascismo vasco? ¿O estoy exagerando y, oye, solo es cosa de algún chaval nostálgico, una gamberrada, un hecho sin importancia? Y que hayan pintado la palabra “asesinos” en la sede de EH Bildu en Barakaldo, ¿cómo nos lo tomamos? ¿Es grave? ¿Qué cambia? ¿A quién señala el tonto del spray esta vez y por qué? ¿Qué debemos hacer los demás? Aquello de “eso sale con aguarrás” que dijo Arkaitz Rodríguez, ¿también es aplicable en este caso? Esta contradicción que la cabalgue quien deba hacerlo.

Las formas y los fondos

El periodista de El Mundo, Juanma Lamet, ha comentado en X de esta manera la entrevista que han hecho en su diario al presidente de Rassemblement National, el principal partido de ultraderecha de Francia: “Me da mucho, mucho miedo Bardella, lobo con traje a medida que dice cosas gravísimas con lenguaje pausado y apariencia pacífica. Si éstos llegan al poder en los principales países, será el principio del fin de la UE”. Lo del “lobo con traje a medida que dice cosas gravísimas con lenguaje pausado y apariencia pacífica”, es aplicable a todos los populismos de base fascista europeos de hoy. También el vasco.

Si hay mando, que mande

En España, el partido que está metiendo el caballo de Troya en el gobierno es el PP. Sin duda. Un PP que ha confundido ser peleón con ser faltón, y taponar a la extrema derecha con imitarla. Un PP que no deja hacer, y ese error acaba siendo castigado por la ciudadanía: “El Gobierno toma el control del puerto de Ceuta para alojar inmigrantes pese al rechazo de Vivas”, leo en The Objective. Y pienso: si hay un mando único será para mandar, para tomar decisiones, aunque sean difíciles. Pedir un mando único para cuestionar lo que este decida es tan rastrero como equivocado, y yo, que no dejo de confiar en la gente, creo que será rechazado.

Tenemos derecho

Voy a cerrar la columna, pese a todo, de manera positiva: en Euronews han puesto en marcha un chatbot para resolver las dudas de las y los lectores sobre el nuevo derecho a reparar de europeas y europeos. No es que no tuviéramos ese derecho, es que ahora “los fabricantes están obligados a reparar determinados productos que sean técnicamente reparables”. “También deben ofrecer piezas de repuesto a precios razonables”. “El objetivo es alargar la vida útil de los productos” y, evidentemente, me parece bien. Esto, nuestras garantías y nuestro bienestar, es lo que ponen en peligro los populismos de base fascista, todos.

40 años no son nada. Y EA, menos

La cuenta en X de EA (sí, lo sorprendente es que todavía exista) ha celebrado el 40 aniversario de la formación con un vídeo lleno de votantes al PNV y sin un segundo para Maiorga Ramírez. Hablo del presente y del futuro, del pasado hablan ellos: 40 años de trayectoria política resumidas en un vídeo que podría llevar 40 años grabado (una cosa es imitar el estilo retro y otra quedarte clavado en él) y para acabar diluidos en una izquierda abertzale con la que comparte objetivo (eso es innegable): sustituir al PNV. ¿Les ha merecido la pena la irrelevancia por acariciarlo? Supongo que a algunas y algunos, sí.

Y votando con la derechona

Formar parte de EH Bildu, como hizo EA, supone estar contra el PNV de todas las maneras posibles, también votando con el PP. Julen Bollain ha publicado un tuit, en plan zasca a Jon Echeverría (¿qué más quiere el de Nuevas Generaciones que atención?), bastante elocuente, vinculando el nivel de integración política de la izquierda abertzale al número de veces que ha votado con la derechona española. En el tuit parece que ganan todos: Echeverría, Bollain, EA… Pero el que gana es el PP, oposición en Euskadi y España. Ellos sabrán.

“Tener miedo es racista”

Antonio Agredano ha estado en Ceuta, no escribe de oídas, y por eso reconoce en The Objective que sintió “temor en algunos encontronazos”, al contrario del discurso de periodistas como Alejandra Martínez, de Canal Red, que aseguraba que ella paseaba con total tranquilidad por la ciudad de madrugada. Ya. “El miedo es un lenguaje que muchos de aquellos inmigrantes manejan bien. Lo hacen con sus gestos, con su mirada y acercándose mucho a ti”, describe. Y recuerda que “se puede comprender la desesperación del inmigrante sin obligar al vecino a renunciar a su inquietud, a sus calles y a su libertad”.

Adelante

Estoy cansado del bonismo que no nos ha llevado a ninguna parte, como de todo lo que no nos ha llevado a ninguna parte y, al mismo tiempo, ha ayudado a los malvados y a quienes han acaparado la riqueza. Así que, sí, me alegro al leer esta noticia: “Decisión pionera sobre multirreincidencia: Barcelona logra la prisión provisional para un ladrón que acumula 34 condenas. Es la primera resolución en que se acuerda una medida cautelar pedida por el Ayuntamiento a partir de la nueva Ley de Multirreincidencia” (El Periódico). Quien esté (venga de donde venga) y quiera trabajar e integrarse, bienhallado. Quien esté para trapichear y robar, a la cárcel.

“El verdadero depredador”

Así llaman en Le Grand Continent a Mark Zuckerberg, con el que no tienen piedad (como si a Zuckerberg le importase, rodeado de sus millones). Lo que hace (en presente) Meta se resume muy bien en este párrafo: “Lo que era bueno para su negocio era malo para sus usuarios, y Mark Zuckerberg se decantó sistemáticamente por el negocio a sabiendas de que ello iría en detrimento de la salud mental de sus usuarios”, especialmente, de los más jóvenes. El creador de Facebook actúa con “una filosofía de depredación” porque está “obsesionado” con sufrir un “declive comparable al de Myspace”.

La juventud vasca que no sabe lo que es el fascismo

Ernai es la organización juvenil de Sortu. Sortu es el partido político que manda en EH Bildu. Y el órgano colegiado que decide el presente y el futuro de Sortu (y por extensión, de EH Bidu y de Ernai), es ese en el que aterrizan antiguos jefes y jefas de ETA como si no hubiesen hecho nada, y del que salió Pello Otxandiano para ser un candidato a lehendakari de diseño. Dicho todo esto, cuando Ernai organiza una manifa contra el fascismo y no se enfrenta primero al que tiene en casa solo posturea. Igual que posturean quienes apoyan a Ernai y Sortu, algunos muy famosos, también. Antifascista se es en todo momento y lugar o no se es.

El fascismo

Fascismo (además de terrorismo) es lo que hizo ETA: asesinar por la espalda o a distancia a quien no pensaba como ellas y ellos. Y esto no es discutible. Si las y los de Ernai no distinguen entre un fascista y un calcetín cuando lo tienen delante (y los tienen delante, o al lado, a diario), es su problema. Pero el resto ni podemos ni debemos hacerlo, como no lo hace Consuelo Ordóñez, que denuncia en X la praxis de María Jesús San José en el Gobierno Vasco, que ha vuelto a dejar en libertad a Soledad Iparraguirre, ‘Anboto’, “siguiendo los dictados de lo que les ordena la izquierda abertzale” a los socialistas, desde Sánchez a San José.

La hipocresía

Leo en The Objective que “Singapur ya encabeza las ventas de diésel a España con la sospecha de su ilícito origen ruso”. Significativamente, “entre enero de 2016 y septiembre de 2023, Singapur había vendido cero toneladas de diésel a España”. Es evidente que el gobierno español muestra una hipocresía fantástica, sabedor de que “desde el inicio de la invasión a gran escala, Singapur ha importado cargamentos marítimos de origen ruso por un valor estimado de 18.100 millones de euros”. Pero, ¿qué remedio le queda? Quiero decir: ¿estamos dispuestos a pagar más por ese diésel garantizando su origen no criminal?

Unpopular opinion

Sobre la polémica de las invitaciones a San Mamés o el comedor de Lezama tengo una opinión muy impopular, lo sé. Creo que la Junta Directiva del Athletic se he equivocado metiendo en el mismo saco a los jugadores del primer equipo del Athletic y al resto (trabajadores, exjugadores o exdirectivos). Creo que los jugadores necesitan el apoyo de sus familias y, como socio, espero que la dieta de los profesionales esté garantizada por el club. El resto de agentes en este conflicto sí tendría que ser como el resto de aficionadas y aficionados. ¿Con un cupo de entradas garantizadas para que las compren (insisto: compren)? Vale. Y ya.

Simplemente, el fútbol

Sí, me he ido hasta El Faro de Vigo para cazar la opinión de Denís Iglesias sobre Julián Álvarez, al que llama “bohemio y soñador” en el titular, y al que define así en su texto: “El Assange futbolero que lucha por los derechos de quienes no quieren seguir en trabajos que minan su libertad. Porque todos, en el fondo, hemos sido un poco Julián alguna vez”. Y recuerda, con esa sorna gallega, que “se le pide al jugador endiosado que sea un oficinista” (como ha pedido la Junta Directiva a los jugadores del Athletic, precisamente) pero que “los millonarios también tienen sueños y miedos. En muchos casos, a la altura de sus sueldos”.

¿Cuál es el fondo?

Esta noticia: “El Gobierno quiere trasladar a 500 niñas a la península y Feijóo exige que regresen todos a Marruecos” (El Cronista), me ha empujado a la misma duda que generó en mí las imágenes al principio de la invasión rusa sobre Ucrania, cuando veíamos a las mujeres abandonar el país y a los hombres coger un rifle e ir al frente. No dudo de la situación de emergencia de esas 500 niñas ni de la solidaridad que debemos ofrecer, pero el fondo me preocupa: ¿no hay menores varones igualmente desprotegidos? ¿Por qué cambia cómo acogemos la noticia en función del género? ¿Qué pensamos de esos chicos y por qué?

¿A quién quiere proteger?

En El Independiente intentan explicar “por qué Trump quiere acabar con el Tribunal Penal Internacional”. Según Marco Rubio, que escribió un artículo en The Wall Street Journal al respecto, “sus jueces están excediendo sus competencias”. En el digital recuerdan que “EE.UU. nunca ha sido miembro del Tribunal Penal Internacional desde su creación en 1998 por el Estatuto de Roma. Lo firmaron 120 Estados para juzgar a los autores de genocidio, crímenes de agresión, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra. Entró en vigor en julio de 2002”. ¿A quién intenta proteger Trump y, una vez más, por qué?

Una pista

Quiere la casualidad que después de mi última pregunta hable de Benjamin Netanyahu, que en su cartel electoral “señala al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, junto al ayatolá de Irán” (Huffington Post) junto al lema: “No dejéis que ganen”. Junto a Mamdani y Mojtaba Jamenei, en el cartel también aparecen el presidente turco, Recep Erdoğan, y el secretario general de Hezbolá, Naim Qassem. Igual creíamos que un tipo que ejecuta un genocidio iba a ser cuidadoso en la campaña para las elecciones de octubre. En otoño la ciudadanía israelí podrá demostrar qué le ha parecido el cartel y, ya de paso, el genocidio.

Mientras tanto, en Bildu…

Según Diario Socialista, “el pasado 20 de abril, en medio de las masacres perpetradas por el Estado de Israel en Palestina”, “Jon Iñarritu recomendó un libro propagandístico sionista en el Centro Sefarad-Israel. El diputado de EH Bildu asistió a una presentación que derivó en loas a Israel y ensalzamiento de ‘la lucha contra el antisemitismo’, calificando el manual como ‘beneficioso ante el desconocimiento’”. “El parlamentario vasco no solo acudió al acto celebrado en el centro neurálgico del sionismo en la capital española, sino que recomendó públicamente la obra en un vídeo difundido por el medio sionista Radio Sefarad”.

Que no te creas nada

El gobierno israelí, precisamente, conoce muy bien la actual guerra “híbrida”. “El objetivo no es que te creas una mentira. Es que no te creas nada”, anuncia Eduardo Bayón en Infopolítica, que recomienda, para entenderlo, “tres series (The Undeclared War, 8 Meses y The Capture)” que “describen las tres capas del conflicto híbrido: las redes, las élites y la mirada. Las tres tratan de confianza”. Se pregunta, acertadamente: “¿Cómo se defiende una democracia de un ataque que no puede reconocer que está sufriendo?”. Y sentencia: “El punto de entrada al Estado no es el sistema de seguridad, es el aparato comunicativo”.

Las preguntas que quedan sin respuesta

Mi compañera Iranzu Calvo ha hecho en Onda Vasca las preguntas adecuadas sobre los ceros en euskera de la PAU y que el rector, Joxerramon Bengoetxea, no ha respondido: ¿qué ha podido pasar para que haya habido diferencias tan llamativas entre correcciones? ¿Cómo han hecho exámenes tan terribles los que tienen apellidos de la I a la S de un centro concreto? Si los criterios de corrección son suficientemente claros, ¿por qué se generan estas desviaciones? ¿Debemos pensar que es normal lo que sucedió? ¿Qué va a pasar con los recursos? ¿Y por qué las notas en general han bajado (favoreciendo a estudiantes de otras comunidades)?

Otro dato

Mikel Segovia en El Independiente, por su parte, ofrece más información al respecto, información relevante, además: en el examen de recuperación de euskera, “estudiantes con un 0 han visto aumentada su puntuación hasta un 6,5 o incluso estudiantes que lograron un 0,7 en la primera convocatoria y que ahora, apenas un mes después, un corrector ha calificado su nivel de euskera con un 7,3”. Habla Segovia de “pequeños ‘milagros’ lingüísticos que reflejan la disparidad de criterios de corrección con los que este año se ha saldado la PAU en Euskadi”, y recuerda que “la EHU reconoce ‘anomalías’ en los tribunales”.

No defienden el euskera más que tú o que yo

El propio Mikel Segovia habla en su pieza del “manifiesto en defensa de los correctores” que presentaron “la portavoz de la coalición en el Ayuntamiento de Bilbao, María del Río. Junto a ella, aparece quien fuera concejal de Bildu en Hondarribia, Miren Lore Erriondo o el jurista Iñigo Urrutia, propuesto por la coalición para elaborar el borrador de una propuesta de nuevo estatus para Euskadi”. Este grupazo denuncia que se ha puesto “en entredicho” (El Debate) la labor de los correctores. No estoy de acuerdo: se ha puesto en entredicho la capacidad del equipo rectoral para reaccionar, y la protección que le ofrece un partido concreto, también.

La torpeza infinita

Según las crónicas, Alberto Núñez Feijóo se reunía en Euskadi con el empresariado para desplazar al PNV y ponerse él en el foco. Pues lo ha conseguido: su idiotez sobre que el absentismo, en el que metía sin tapujos ni filtro las bajas y las incapacidades, es un cáncer, ha atraído todas las miradas. En plata: dice el líder del PP que una baja por cáncer es un cáncer. Es tal la metedura de pata que no encuentra por dónde sacarla ni quien considera llamativo el dato de absentismo en la CAV (es decir, yo mismo). La capacidad del PP de inmolarse en Euskadi empieza a ser sorprendente.

Sánchez puede “ganar”

moncloa.com La habilidad de Núñez Feijóo para equivocarse, confundiendo firmeza con vehemencia y vehemencia con decir cualquier cosa vehementemente, da otra oportunidad a Pedro Sánchez. Lo digo completamente en serio: si Sánchez sale a “ganar” (esto es, a perder las elecciones pero gobernar con otro frente amplio de partidos), en vez de a perpetuar el sanchismo en el PSOE, puede lograrlo. Este PP no gusta y Vox da miedo. El cambio de ciclo parece inexorable pero no es inevitable. Para conseguirlo, Sánchez tiene que ser estratégico en el cuándo y en el cómo, mordiendo el espacio al PP y no a los partidos que le prestarán sus votos.