«La fuerza del amor»

Entiendo la contraposición entre el amor y el odio (el alimento de la extrema derecha con la que se quiere casar Alberto Núñez Feijóo), pero no entiendo el “te quiero” ni entiendo el beso público de Pedro Sánchez a Begoña Gómez. No lo entiendo porque no sé a lo que apela, no sé la fibra que quiere tocar. Solo lo entiendo de una manera: que sigamos hablando de él porque la campaña es con Sánchez o sin Sánchez. Pero no podemos caer en su trampa: hay muchos temas de los que hablar (y no solo vivienda o pensiones) y hay otras posiciones que defender. Su simplismo es insultante.

Lo que importan a Euskadi los partidos españoles

La izquierda española importa el cainismo; el PSOE, el “conmigo o contra mí” (y EH Bildu lo ha comprado al 100%); y la derecha de Feijóo y De Andrés ha importado a Euskadi un ayusismo para imbéciles y una confrontación innecesaria. “El PP apuesta por el joven ‘influencer’ Jon Echeverría en Guipúzcoa como cabeza de lista”, leo en The Objective. ¿Eso es lo mejor que pueden ofrecer a la ciudadanía vasca: a un veinteañero provocador que estira en tertulias televisivas el argumentario victimista pepero post ETA? No, no les han tocado estas cartas para jugar con ellas, las han elegido.

Si es más cutre, explota

Tenemos que hablar con nuestras hijas e hijos sobre política, ver el Teleberri con ellas y ellos, asegurarnos de que distinguen lo que está bien y lo que está mal, quiénes son los malos y quiénes son los buenos (como Indiana Jones) y garantizar que se hagan preguntas si ven algo tan cutre salchichero (sí, vengo de los 90 directamente a 2026) como el debate entre influencers de izquierda y derecha que organizaron el pasado domingo en el canal Zona Gemelos, de YouTube. Pero no nos despistemos, porque en la emisión lleva más de medio millón de visualizaciones, la mayoría, de jóvenes.

Romantizar la violencia

Antes de hablar con nuestras hijas e hijos tenemos que tener claro qué está bien y qué está mal. Y es evidente, viendo las imágenes de la violencia en Francia, en qué lado debemos ubicarnos: en el de que ni justifica ni romantiza la violencia, como hace Público: “Francia se rebela contra un Estado que ha dejado de garantizar el futuro”. Prender fuego a un ayuntamiento está mal, sin ninguna duda. Vandalizar comercios, pequeños o grandes, está mal. Atacar a la policía como una turba está mal. Justificar todo lo anterior está mal. Y hacerle el trabajo a la extrema derecha está muy mal.

Por interés. Punto

En el fondo esto es muy sencillo porque los malos no se ocultan: “Trump suspende temporalmente las sanciones del Congreso contra Rusia por ‘interés nacional’” (EFE). Por eso me alucina, primero, y me empuja al pesimismo, después, la cantidad de personas que siguen apoyando a los más perversos o que, volviendo a la violencia en Francia, obvian que todo lo que estamos viendo va a beneficiar únicamente a la extrema derecha. Hoy, más que nunca, seguramente, los ogros parecen ogros y el quinqui que te roba el móvil tiene toda la pinta de que va a hacerlo.

Política mezquina

En el PP vasco saben que la pelea que originó ataques a la Ertzaintza durante la Aste Nagusia ni se originó en Gogorregi, ni tiene nada que ver con esa txosna. Saben, también que, de hecho, quienes empezaron la discusión venían desde la zona en la que está Kaioak, la txosna por la que han pasado, sin mancharse los zapatos, varios representantes del PP. Pero esto da igual: Javier de Andrés sigue empeñado en ser la copia mala de Isabel Díaz Ayuso, e intenta mitigar que la irrelevancia palpable del PP llamando la atención y vinculando esa pelea con la txosna de EGI, por medio de una política mezquina, muy española, y emponzoñadora.

Más protestas culturales así

El gaitero Ricardo Oficialdegui se plantó en las oficinas del departamento navarro de Educación porque, según su denuncia, el consejero Carlos Gimeno “continúa sin firmar la Orden Foral imprescindible para incorporar la especialidad de Dulzaina-Gaita Navarra a los conservatorios” (Pamplona Actual) del territorio. Ante la nueva negativa de Gimeno, el gaitero se puso manos a la obra, literalmente, con lo que mejor sabe hacer, y empezó a tocar la gaita dentro de las oficinas, hasta que fue instado por la policía foral a abandonar las instalaciones y fue acompañado hasta la puerta, instrumento en mano.

Sigue el desconcierto

El desconcierto, la vergüenza o la falta absoluta de ella, la cosa es que siguen, de eso estoy seguro, y es lo peor, las mentiras: “La Policía informa a la Audiencia Nacional de que agentes marroquíes guiaron a los inmigrantes que pasaron a Ceuta”, titulan en El Periódico de España. Lo que no sabemos y deberíamos conocer es qué información tenía y el ministerio de Interior y, por extensión, qué sabía Pedro Sánchez cuando aseguró que detrás del asalto a Ceuta de miles de personas estaban Rusia e Israel. Y seguimos con lo que no sabemos: ¿por qué actúa así el gobierno español, encubriendo al reino de Mohamed VI?

¡Claro!

Es evidente que cuando Pedro Sánchez señaló a Rusia e Israel buscaba librar de la culpa a Marruecos pero también a sí mismo. Es evidente que no mencionó a EE.UU. porque, entonces, sí, tendría que implicar a la dictadura de Mohamed VI. Y es evidente que si echas balones fuera alguno te puede venir devuelto, también, de un balonazo: “Rusia pide a España pruebas sobre su supuesta implicación en la crisis migratoria de Ceuta” (EFE). No es Rusia el régimen más fiable, ni el más limpio, ni el menos sospechoso de desestabilizar las democracias occidentales, pero sí es un país que puede complicar más la situación si quiere hacerlo.

Ya ha ganado la derecha

Pase lo que pase en Ceuta, la derecha española y la mundial ya han ganado la batalla del relato: todo lo que gritan, lo que denuncian, lo que utilizan para meter miedo, está siendo confirmado: “Detenido un marroquí de 17 años por agresión sexual a tres menores de entre 10 y 11 años en un centro tras la avalancha de Ceuta”, denuncian en Abc. Lo que publican en Vocento, evidentemente, refuerza el argumentario de PP y Vox, igual que lo hace la preocupación de la izquierda por las quinientas niñas que siguen en la ciudad. ¿De qué se preocupan? ¿Por qué tengo la sensación de que unos y otros nos toman por tontos?

Javier de Andrés, pa’lante

Javier de Andrés, El Mundo o El Confidencial, saben que están removiendo el lodo para vincular al PNV, al que el PP y su entorno mediático siguen odiando, con las famosas cloacas del PNV. Que el PNV medie con los interlocutores del PSOE (la responsabilidad del PSOE de que sus interlocutores fueran Leire Díez y Santos Cerdán es harina de otro costal) para ayudar a Tubos Reunidos no tiene nada de malo, y quien quiera embarrarlo mezclándolo con la corrupción (acreditada ya en el PSOE al más alto nivel), tendrá que ser coherente con sus intentos y sus intenciones, e irán, como dice Miguel Ángel Rodríguez, pa’lante. Sin duda.

El odio

El PP y su entorno mediático, me repito, lo sé, siguen odiando al PNV por aquella moción de censura contra Mariano Rajoy. Luis Miguel Fuentes muestra esa versión en El Independiente, donde describe a los de Aitor Esteban como “racistas de berza, beatos de perol, absolutistas de lo suyo, progresistas de la prehistoria, joteros de Dios y soldados de la raza y de la manteca”. Y eso que él mismo reconoce que “el PNV ya sale en los informes de la UCO alrededor de Leire Díez y de Tubos Reunidos, algo que no tiene por qué significar todavía nada”. Aún así, les califica después: “Ambiguos y escurridizos, bamboleantes y curiles, pomposos y cobardes”.

Como si nada

Pero el odio no debe cegarnos: hay mucha más actualidad que la que intenta mezclarlo todo en una montaña de estiércol. Están los hechos: “Sánchez admite la corrupción de Ábalos, atribuye los casos familiares al lawfare y deja a Zapatero en el limbo” Este titular en El Nacional hay que leerlo dos veces: la corrupción de Ábalos, los casos familiares y Zapatero. Lo escribo con total honestidad: el lawfare y la espera a que se defina lo del expresidente, como la condena a Aldama, son secundarios. Lo importante es todo lo que tiene que afrontar Sánchez y no afronta, es todo eso sobre lo que tiene responsabilidad y esquiva.

Aquellos aplausos a Ábalos

Sigo con los hechos, como los aplausos a José Luis Ábalos que en Vozpópuli han recuperado con acierto. Porque esos aplausos ocurrieron, porque cuando uno de los ministros de máxima confianza de Pedro Sánchez bajaba del estrado, la bancada socialista el arropaba y le premiaba. Mientras tanto, Ábalos ingresaba diez mil euros al mes para sus gastos que le pasaba Koldo después de gestionar las comisiones que le ayudaba a generar Aldama. ¡Y nadie sabía nada! Lo siento pero no me lo creo: no me creo que ninguno de los que aplaudían no se oliese algo, no tuviese alguna sospecha, no hubiese visto un gesto o un gasto extraño.

¿Han logrado lo que pretendían?

Me sorprende que en el Huffington Post se hagan la pregunta más pertinente durante el aniversario del Brexit: “¿Ha logrado Reino Unido lo que pretendía al irse de Europa?”. El resumen, desde un punto de vista social, puede ser este: “Colapso no ha habido, pero sí se ha pagado un precio, alto, y eso hace que la población hoy, mayoritariamente, apueste por hacer el camino de regreso o, como poco, por ampliar las conexiones con Europa hasta donde la separación deje”. Y la única que ha rentabilizado el Brexit, es decir, que está mejor que hace diez años, es la extrema derecha en el Reino Unido. Oh, sorpresa.

Un programa de un solo punto

El PP vasco tiene un programa de un solo punto: el PNV. A la entrevista a Javier de Andrés en Vozpópuli me remito: en once preguntas de doce responde hablando sobre el partido de las y los de Aitor Esteban. Preguntas como “¿cree que crecerán en las autonómicas del 2028?”, “¿qué balance hace de estos tres años al frente del PP vasco?”, o “¿dónde ve al PP vasco en el 2028?”, su respuesta también es hablar del PNV. ¿Propuestas propias? ¿Proyectos para la ciudadanía vasca? ¿Ideas para ponerlas encima de la mesa durante una entrevista amable? Cero. Ninguna. ¿Rumbo propio distinto al de Isabel Díaz Ayuso? Tampoco.

Y con el mazo, dando

Leo en el Huffington Post que “la princesa Leonor y la infanta Sofía lo dan todo con Bad Bunny tras su encuentro con el papa”. Pocas veces podremos utilizar mejor lo de: “A Dios, rogando, y con el mazo, dando”. Que a mí me da igual, eh, que entiendo que a las chavalas les guste Bad Bunny, y es evidente que el recogimiento de las vigilias y las celebraciones sin emisión en directo no va con ellas, que primero son Borbón y luego, lo demás. Ya lo dice el cantante: “el sábado teteo, el domingo misa”, como bien recoge la autora de la crónica, Marina Prats (porque yo me confieso incapaz de entender al puertorriqueño cuando canta).

No solo es el IVA a la hostelería

Hay alguien en el gobierno español, la agencia EFE, RTVE y otros medios y agencias clave, que maneja muy bien la agenda mediática en España. La visita del Papa es el mejor ejemplo: durante días no se ha hablado de otra cosa, dando un respiro al PSOE. Pero hay otros: “La Comisión Europea pide a España que revise el IVA reducido en hostelería”, alertan en la web del ente audiovisual español (y así se ha extendido la noticia). ¿Es cierto? Sí. ¿Es la única petición? No. Básicamente, la Comisión pide una subida de la recaudación reduciendo las exenciones. Y también “avisa sobre la falta de vivienda social”. Por cierto.

Sigamos hablando de Palestina

No podemos dejar de hablar de Palestina porque Netanyahu no ha dejado de dar la orden de matar: “Israel asesina a un bebé de siete meses en Cisjordania y bombardea un campo en Gaza”. Al acercarse a un control una familia al completo en su coche (el padre, que es profesor de la universidad de Belén, la madre, el hijo mayor, el pequeño y la abuela de ambos), la policía disparó y una bala alcanzó en la cabeza al más pequeño. Y en Gaza, “en el campo de desplazados de Jawazat, un bombardeo mató a ocho personas el sábado”. Solo el fin de semana y solo en Gaza, al menos 19 personas han sido asesinadas, según El Salto.

El mundo, en sus manos

Las y los palestinos mueren por decenas cada semana, en Líbano y en Irán los bombardeos siguen matando a gente; en Ucrania, Rusia ataca a la población civil cada vez que los invadidos hacen algún avance, y solo estoy mencionando los conflictos más flagrantes y en los que EE.UU. tiene una implicación directa. Tampoco detallo la situación interna de aquel país, en el que los problemas graves (como el consumo de fentanilo o la economía) no se han solucionado. Me limito a señalar lo evidente antes de mostrar, en la cuenta en X de Sandro Pozzi, a Donald Trump dormido durante un acto en su despacho oval. Otra vez.

Define «no a la guerra»

No critico que el gobierno de España mande una fragata a Chipre, ni que impulse la ampliación de las bases de Morón y Rota que usa EE.UU., ni que amplíe el presupuesto en Seguridad, explicando tanto el destino del dinero como de dónde lo sustrae (porque el dinero público es finito y si lo ponemos en un sitio no lo ponemos en otro). Lo que critico es que Pedro Sánchez instrumentalice la guerra y la paz, agitando con una mano una bandera blanca mientras, con la otra, firma esto que tuiteaba Miquel Roig: “El Gobierno aprueba 1.300 millones para Defensa por ‘necesidades ineludibles’ y oculta su destino”.

El mundo, en sus manos

Cuando los buenos recuperemos el control del mundo tendremos que hacer un análisis exhaustivo sobre cómo hemos permitido que malos y tontos se hayan hecho con el poder, el dinero y los recursos. Y arrancárselo todo, por supuesto, para que no volvamos a ver contradicciones insoportables como la que denuncia en Brian Allen en X: Donald Trump yendo a jugar al golf con sus amigos millonarios mientras en EE.UU. se dispara el coste de vida, el mundo sufre sus decisiones irresponsables o su nombre aparece en los archivos de Epstein. La ciudadanía tiene que reaccionar allí en las elecciones legislativas de mitad de mandato.

Las seguidistas

No me escondo, mi primera opción era titular este parrafito así: “Las tontas útiles”, pero me he cortado. Eso es lo que me ha sugerido este bluit de Julián Macías: “Ayuso fue a New York, al premio a Milei del medio sionista Algemeiner, incluyéndola en la lista de las 100 personas que más apoyan Israel. Aparece junto al director del Mossad y el jefe del IDF. Milei dijo ‘soy presidente más sionista de la historia’ y ‘vamos a ganar la guerra’”. Ese es el modelo de Díaz Ayuso: seguidismo a Israel y a EE.UU., y por extensión, el de Javier de Andrés, que se pelea por ser el alumno aventajado de la madrileña. ¿En esto también? Que lo diga.

Los amigos

Hablamos de Irán, de Trump y Netanyahu porque son mala gente, pero poco hablamos de esto que hemos encontrado en Diario Socialista: “Arabia Saudí bate récords de ejecuciones con más de 1.130 personas decapitadas en cinco años”. Con un poco de mala leche, redirigen así el tema: “Pedro Sánchez se solidariza con el príncipe Mohamed bin Salman por las represalias iraníes contra bases de EE.UU en suelo saudí, mientras la tiranía wahabí acumula 356 ejecuciones solo en 2025 y occidente guarda silencio”. Y bien escrito eso de “tiranía”, porque hablamos de Oriente Medio como si no fueran dictaduras hereditarias de puño de hierro.

Ojalá sea el último tuit

Cada día intento escribir una columna libre de tuits. La red social de Elon Musk es un pozo de mierda, o lo que es lo mismo, una colección interminable de mensajes de extrema derecha debidamente dirigidos. Aunque a veces hay cosas interesantes, como las que escribe Miquel Roig, descubrimientos como el de Brian Allen o pistas interesantísimas como esta que deja Javier Lacort: “Las Ray-Ban Meta envían a una subcontrata en Kenia lo que captura la cámara cuando usas Meta AI. Sus trabajadores han visto desnudos, sexo, números de tarjetas de crédito… Y no es por un fallo. Es el sistema funcionando exactamente como está diseñado”.