¿Es España un polvorín?

Esa es la pregunta que deberían de estar haciéndose, si no en alto, en voz baja, vistos los últimos meses. Con Rajoy de presidente la insatisfacción de la derecha española, la de toda la vida, la fascistoide, era evidente. Con la llegada de Sánchez a Moncloa, además, se ha desatado: la detención de Manuel Murillo, un guardia de seguridad de 63 años con licencia de armas que tenía un arsenal en su casa (16 armas de fuego, algunas de precisión, otras modificadas ilegalmente por él mismo) que planeaba atentar contra Pedro Sánchez no es solo una anécdota aunque quieren que lo parezca.

¿Quién lo fomenta?

Nunca me ha gustado lo políticamente correcto porque siempre he creído que, mientras hacíamos rodeos para no molestar a nadie, los malos nos ganaban siendo más directos. Pongan aquí a Trump, a Salvini, a Le Pen o Macron… O a Pablo García Aguado, que ha pasado de alertar sobre los trolls de Internet desde el púlpito televisivo a convertirse en uno en Twitter, avisando a la ministra Carmen Calvo (que dejaba un mensaje feminista políticamente correcto) de su fuerza de hombre, también para liderar cambios. Será fuerte, pero ha borrado el tuit.

¡Claro que será mínimo!

El Confidencial cita fuentes anónimas de la banca para sustentar sus argumentos: los bancos no han hecho nada para que el Tribunal Supremo varíe su intención de condenarles a pagar el impuesto hipotecario; encima están llevándose una mala fama que, por su inacción, no merecen; y por supuesto, el abono de este impuesto por parte de la banca no supondrá un gran impacto en sus cuentas. De todo lo que les resumo solo me creo la última parte: si prospera el decreto-ley para que apoquinen los bancos acabarán imputando al cliente la pérdida de ese dinero.

“No a los semáforos”

A veces leo tuits que me desconciertan tanto que empiezo a pensar que no tengo ni idea de política después de pasarme más de diez años observando a los políticos y trabajando con sus gabinetes de comunicación. Ayer mismo me sucedió, cuando vi la serie de tuits del PP de Madrid en la que informaban de la concentración (21 personas) contra los semáforos que quiere instalar Manuela Carmena. ¿De verdad un partido político va a protestar contra la colocación de unos semáforos? ¿De verdad eso es lo mejor que tiene el PP contra Carmena? ¿De verdad no se sonrojan cuando se leen?

EE.UU., Banana Republic

EE.UU. despierta… Pero no se levanta. Según cuentan las crónicas, Trump sigue manteniendo el control del partido republicano y éste controla aún el Senado. Por supuesto, continúa en la Casa Blanca y nada apunta a una debacle en la reelección. Ante esta situación, solo puede ponerle nervioso Nancy Pelosi facilitando que la nueva Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, inicie ciertas investigaciones. Y por lo que parece, sí, a Trump le pone cardiaco poder ser investigado. La gravedad de la enfermedad política se ve en los síntomas: la expulsión del periodista Jim Acosta (CNN) le acerca al síndrome de la república bananera.

Inaceptable

La Fiscalía hizo pública ayer, en pleno puente, su petición de penas para los procesados tras el procés: “25 años de prisión para Junqueras y entre 16 y 17 para el resto de presos”. Así titulaba El Nacional porque el planteamiento era toda la noticia. La mala noticia. Unas condenas a todas luces excesivas para un delito que no existe, ya que la independencia no pasó de un gesto (ni siquiera dejó de ondear la bandera española). Una petición indignante e inaceptable para unos políticos que se limitaron a hacer su trabajo articulando la voluntad de sus votantes.

No nos conformemos con lo menos malo

Y en medio de toda la mala leche que generó la noticia, el Gobierno por medio de la Abogacía del Estado quiso desmarcarse pidiendo la mitad de pena que la Fiscalía. Es evidente que Pedro Sánchez buscaba así ganarse a los partidos catalanes en la votación del presupuesto, pero lo que no entienden en España es que un solo día de cárcel para Junqueras y el resto de presos preventivos ya es injusto. Enrocada en una justicia vengativa y en una idea de la unidad de España absolutamente imperial y desfasada, a la política española le falta no solo empatía, le falta realidad.

¿En qué manos estamos?

Y mientras los políticos catalanes y sus familias encajan una petición de penas brutal e inconcebible en democracia, en el PP se limitan a pasar cierto sofoco porque ahora sabemos que Villarejo, el policía y espía para todos, recibió un encargo directo de Cospedal para realizar un informe de su compañero de partido, Javier Arenas. Esos son los que han gobernado España y dan lecciones de ética, civismo y democracia. Esos son los que piden mano dura contra los políticos catalanes. Esos son los que fabrican independentistas incluso fuera de Euskadi o Catalunya.

España y su bandera

Y mientras la democracia global es atacada desde la justicia española por un sentido del honor equivocado e inasumible, la ciudadanía con cierta actividad en Internet se dedica a debatir si el chiste de Dani Mateo, que se limpia la nariz con la bandera española, se puede o no se puede hacer. Como nacionalista que soy, me parece de mal gusto, pero allá quien lo haga y lo aplauda. Como demócrata, me parece una estupidez semejante discusión cuando lo más grave de todo lo que está en juego se ha convertido en una cuestión de venganza, de colmillo y de sangre sin atentados.

Ánimo, Luca

Para que no me salga una úlcera me permito unas líneas de buen rollo, el que podemos encontrar con el hashtag #ÁnimoLuca, dedicado a Sangalli, el jugador de la Real Sociedad que ha sufrido un ictus. Compañeros de equipo, ex compañeros, futbolistas de otros clubes, deportistas en general, periodistas y muchos aficionados al fútbol han querido mostrar su solidaridad y enviar sus mejores deseos al realista por medio, sobre todo, de Twitter. A veces, las personas podemos empatizar y valorar lo rápido que a uno le puede cambiar la vida para mal. ¡Ánimo, Luca!

¿Quién puso España en manos de Villarejo?

Un solo hombre, por muy despiadado que sea, no acapara tanto poder. Es evidente, por lo tanto, que el famoso comisario José Manuel Villarejo ha contado con el apoyo de quienes le veían como un mal necesario. La última que se reunió con él y compartió información (porque esto nunca va solo en una dirección) es María Dolores de Cospedal, que sepamos. Y lo sabemos porque, una vez más, hay grabaciones. ¿Quién las realizó? ¿Quién las ha filtrado? ¿A quién perjudica que lo conozcamos (aunque no nos haya sorprendido mucho) y a quién beneficia? ¿Por qué?

¿Y si Rivera se centrase?

No sé si no acaba de verlo claro o, como suele ser habitual, Rivera está jugando con dos barajas hasta ver cuál le conviene más, pero el amago que ha hecho de centrar a Ciudadanos, sin duda, le conviene y perjudica a Casado, que se arrincona a la derecha peleando con Santiago Abascal. No sé, insisto, si a Rivera le falta valentía, convicción o un sondeo que le diga que separándose de la pelea de gallos ultras y facilitando los presupuestos, va y gana. Desde luego, un patriota de verdad vería fácilmente que quien gana con el posibilismo es el país, su país, en este caso.

Zorionak, Eider!

Encontrar a un medio catalán alabando a un medio vasco es un éxito. Y lo ha logrado Eider Hurtado con su programa sobre la monarquía española. Un sobresaliente para la presentadora y para EITB. A la dirección del ente seguramente no le extrañará si se encuentra con la envalentonada respuesta de partidos políticos que no son relevantes en el parlamento vasco pero que saben tocar las teclas mediáticas (o marcar los números de teléfono) de las cabeceras de Madrid. Volviendo al programa y a la noticia de El Nacional, por supuesto, empiezan destacando la aportación (menor) de Rufián.

La Fundación Franco vuelve a reírse de todos

Un número terminado en 36 y otro terminado en 39, eso es lo que juegan en la próxima Lotería de Navidad quienes quieran colaborar con la Fundación Francisco Franco. Por supuesto, no es una casualidad que los números coincidan con los del inicio y el final de la Guerra Civil que acabó con el militar golpista al frente de España durante 40 años negros. Y no lo es tampoco que se permita a esa banda de fachas que sigan riéndose de nosotros. Cuando el cuerpo del dictador sea exhumado habrá que continuar trabajando: no podemos permitir semejante desprecio.

Señorío madridista

Iker Fernández ha destacado en Twitter una frase del comunicado del Real Madrid para dar a conocer que despedían a Julen Lopetegui, esta: “La Junta Directiva entiende que existe una gran desproporción entre la calidad de la plantilla del Real Madrid, que cuenta con 8 jugadores nominados al próximo Balón de Oro, algo sin precedentes en la historia del club, y los resultados obtenidos hasta la fecha”. Es el resumen perfecto de una carta vergonzante en la que echan toda la culpa a un entrenador cuyo despido pone de manifiesto una planificación tan mala como las formas utilizadas.

No hay premio por tener las botas limpias

Comparto con Antonio Agredano la profesión, la edad y una riada de melancolía por nuestras venas. Pero él lo cuenta muchísimo mejor que yo, así que les invito a que lean su blog de vez en cuando, sobre todo si necesitan lamerse las heridas que hace el paso del tiempo. Dice Agredano que en la vida, como en el fútbol, “no hay premio por mantener las botas limpias” y que “ser de un equipo de fútbol es un compromiso moral con la derrota”, como lo es vivir. “Tirar un penalti tiene la bendición de poder fallarlo”, concluye como si nada a mitad del texto. Y permítanme que me quede con este mensaje positivo.

El puto amo

En este domingo lluvioso en el que acabará dando vueltas al periódico, antes o después leerá esta columna y se enterará (si no lo ha hecho antes) de mi admiración por Agredano y por Pep Guardiola. Estoy seguro de que si no fuera ex futbolista y entrenador también hoy estaría escribiendo sobre el catalán porque alguien con sus extraordinarias sensibilidad e inteligencia solo puede brillar. De Guardiola habla sin cortarse su amigo David Trueba para Líbero. Pero su relato vale tanto para el fútbol como para la vida: pasión, clarividencia, imaginación, escritura, conversación y, sobre todo, personas.

No estoy para mitades

En la otra gran revista de fútbol, Panenka, nos hablan de un delantero serbio de veinte años que lo remata todo y está ha llamado a ser uno de los grandes arietes del fututo, y reflexionan al mismo tiempo sobre la figura del “falso nueve” que tan de moda está y, por cierto, podemos atribuir a Guardiola. Si me lo permiten, me quedo con el primero porque no estoy ahora para medias tintas: denme un delantero letal, denme un tipo que va de frente, denme uno que venga a partirse la cara contra dos defensas desde el primer minuto hasta el último, denme la oportunidad de convertirme en eso.

El libro que nunca escribiré

La vida es ese penalti que tiras deseando que, al menos, vaya entre los tres palos. La vida es encontrarse con personas como Guardiola porque uno ya admite que nunca será Guardiola. La vida es conformarse con leer que un chaval que tiene la mitad de tus años está llamado a todo. La vida es darte cuenta de que nunca escribirás un libro y que no te importe. No porque no eres capaz, sino porque no eres famoso. Alberto Olmos vuelca en El Confidencial todo su resquemor, necesario para su catarsis y la mía: “Se han encontrado ya fórmulas para ser escritor sin abrir un libro ni poner una palabra”.

El hijo de Khashoggi

El hijo de Khashoggi que tuvo que estrechar la mano de Salman bin Abdelaziz y Mohamed bin Salman, rey y príncipe de Arabia Saudí, padre e hijo, tiene nombre: se llama Salah, y desde este fin de semana ya no reside en el país árabe. Ha decidido huir de la dictadura que ha asesinado salvajemente a su padre y le ha obligado a recibir las condolencias de quien quería verle muerto. El hijo de Khashoggi podría ser, perfectamente, título y materia para una columna de su propio padre, pero ya nunca lo será porque hay mucho hijo de puta suelto en este mundo, y eso es peor que la melancolía.

El gran error de los catalanes

El mesianismo en política es un gran error. No hay ideología, ni idea, ni movimiento que pivote en un solo hombre o una sola mujer. En la política lo imprescindible son los partidos: lo entendieron hasta en el 15-M, cuando les espetaban, sobre todo los conservadores, que fundaran un partido nació Podemos y acertaron. Y la extrema derecha ha encontrado en Vox, otro partido, el modo de expresarse. Los partidos son herramientas transformadoras, y el que no lo entienda así no entiende bien de qué va la democracia. Ni mesías ni cridas pueden sustituirlos.

La farsa saudí

Solo un dictador realmente duro es capaz de obligar al hijo de un represaliado (asesinado durante una salvaje tortura) a reunirse con él para transmitirle las condolencias. Es difícil pero necesario intentar ponerse en la piel de los familiares de Jamal Khashoggi, que no pudieron renunciar al llamamiento de la familia real saudí, que tuvieron que aguantar el pésame y hasta estrechar la mano de quien quería ver muerto al periodista. Para colmo, la dictadura ha anunciado que procesará a los asesinos de Khashoggi, que se enfrentarán a la pena de muerte, mientras los demás nos chupamos el dedo.

El objetivo tendrá que ser otro

Hace unos días Pablo Casado nos sorprendía hablando de drones, robots, coches autónomos y tecnología de vanguardia para España. Es evidente que no conoce el terreno que pisa si piensa que todo eso es plausible. Pero en su haber pondremos hacer una correcta lectura del diagnóstico: leemos en El Confidencial que Marruecos ha ganado a España y dos fábricas de automoción se instalarán en la monarquía del sur con unas condiciones laborales (semanas de 60 horas por 400 euros al mes) con las que no se puede competir, hay que cambiar de modelo productivo.

No comer carne está de moda

Nunca he sabido estar a la moda: en un momento de mi vida como este, en el que si me dan a elegir siempre escojo una txuleta, resulta que la tendencia es abandonar la carne. Bueno, en China, no, según leemos en Magnet. Pero sí en Occidente que sucumbe a la moda del “veganismo” (antes lo llamábamos “ser vegetariano”). No niego que habrá gente que apueste por ese modo de alimentarse, pero eliminar la carne y añadir vegetales atractivos (regados de salsas a veces que fastidian la pureza del plato) es una moda innegable en restaurantes, menús y preparados.

Leña al Athletic

La temporada pasada fue horrorosa para los seguidores del Athletic, pero a su final coincidieron las salidas de Ziganda y Arsène Wenger. Ya sé que son incomparables hoy, pero, ¿y si hubiéramos mantenido al navarro con paciencia, como hicieron en Londres con el francés? Hoy tenemos a un Berizzo que no mejora al ex delantero y unos jugadores que, como bien dice Latxaga, no se ganan el sueldo. Y a veces es así de sencillo: el fútbol nos emociona y se basa en la pasión, pero con que los del Athletic se ganen la próxima jornada lo que ganan a fin de mes es suficiente para empezar.