40 años no son nada. Y EA, menos

La cuenta en X de EA (sí, lo sorprendente es que todavía exista) ha celebrado el 40 aniversario de la formación con un vídeo lleno de votantes al PNV y sin un segundo para Maiorga Ramírez. Hablo del presente y del futuro, del pasado hablan ellos: 40 años de trayectoria política resumidas en un vídeo que podría llevar 40 años grabado (una cosa es imitar el estilo retro y otra quedarte clavado en él) y para acabar diluidos en una izquierda abertzale con la que comparte objetivo (eso es innegable): sustituir al PNV. ¿Les ha merecido la pena la irrelevancia por acariciarlo? Supongo que a algunas y algunos, sí.

Y votando con la derechona

Formar parte de EH Bildu, como hizo EA, supone estar contra el PNV de todas las maneras posibles, también votando con el PP. Julen Bollain ha publicado un tuit, en plan zasca a Jon Echeverría (¿qué más quiere el de Nuevas Generaciones que atención?), bastante elocuente, vinculando el nivel de integración política de la izquierda abertzale al número de veces que ha votado con la derechona española. En el tuit parece que ganan todos: Echeverría, Bollain, EA… Pero el que gana es el PP, oposición en Euskadi y España. Ellos sabrán.

“Tener miedo es racista”

Antonio Agredano ha estado en Ceuta, no escribe de oídas, y por eso reconoce en The Objective que sintió “temor en algunos encontronazos”, al contrario del discurso de periodistas como Alejandra Martínez, de Canal Red, que aseguraba que ella paseaba con total tranquilidad por la ciudad de madrugada. Ya. “El miedo es un lenguaje que muchos de aquellos inmigrantes manejan bien. Lo hacen con sus gestos, con su mirada y acercándose mucho a ti”, describe. Y recuerda que “se puede comprender la desesperación del inmigrante sin obligar al vecino a renunciar a su inquietud, a sus calles y a su libertad”.

Adelante

Estoy cansado del bonismo que no nos ha llevado a ninguna parte, como de todo lo que no nos ha llevado a ninguna parte y, al mismo tiempo, ha ayudado a los malvados y a quienes han acaparado la riqueza. Así que, sí, me alegro al leer esta noticia: “Decisión pionera sobre multirreincidencia: Barcelona logra la prisión provisional para un ladrón que acumula 34 condenas. Es la primera resolución en que se acuerda una medida cautelar pedida por el Ayuntamiento a partir de la nueva Ley de Multirreincidencia” (El Periódico). Quien esté (venga de donde venga) y quiera trabajar e integrarse, bienhallado. Quien esté para trapichear y robar, a la cárcel.

“El verdadero depredador”

Así llaman en Le Grand Continent a Mark Zuckerberg, con el que no tienen piedad (como si a Zuckerberg le importase, rodeado de sus millones). Lo que hace (en presente) Meta se resume muy bien en este párrafo: “Lo que era bueno para su negocio era malo para sus usuarios, y Mark Zuckerberg se decantó sistemáticamente por el negocio a sabiendas de que ello iría en detrimento de la salud mental de sus usuarios”, especialmente, de los más jóvenes. El creador de Facebook actúa con “una filosofía de depredación” porque está “obsesionado” con sufrir un “declive comparable al de Myspace”.

Política mezquina

En el PP vasco saben que la pelea que originó ataques a la Ertzaintza durante la Aste Nagusia ni se originó en Gogorregi, ni tiene nada que ver con esa txosna. Saben, también que, de hecho, quienes empezaron la discusión venían desde la zona en la que está Kaioak, la txosna por la que han pasado, sin mancharse los zapatos, varios representantes del PP. Pero esto da igual: Javier de Andrés sigue empeñado en ser la copia mala de Isabel Díaz Ayuso, e intenta mitigar que la irrelevancia palpable del PP llamando la atención y vinculando esa pelea con la txosna de EGI, por medio de una política mezquina, muy española, y emponzoñadora.

Más protestas culturales así

El gaitero Ricardo Oficialdegui se plantó en las oficinas del departamento navarro de Educación porque, según su denuncia, el consejero Carlos Gimeno “continúa sin firmar la Orden Foral imprescindible para incorporar la especialidad de Dulzaina-Gaita Navarra a los conservatorios” (Pamplona Actual) del territorio. Ante la nueva negativa de Gimeno, el gaitero se puso manos a la obra, literalmente, con lo que mejor sabe hacer, y empezó a tocar la gaita dentro de las oficinas, hasta que fue instado por la policía foral a abandonar las instalaciones y fue acompañado hasta la puerta, instrumento en mano.

Sigue el desconcierto

El desconcierto, la vergüenza o la falta absoluta de ella, la cosa es que siguen, de eso estoy seguro, y es lo peor, las mentiras: “La Policía informa a la Audiencia Nacional de que agentes marroquíes guiaron a los inmigrantes que pasaron a Ceuta”, titulan en El Periódico de España. Lo que no sabemos y deberíamos conocer es qué información tenía y el ministerio de Interior y, por extensión, qué sabía Pedro Sánchez cuando aseguró que detrás del asalto a Ceuta de miles de personas estaban Rusia e Israel. Y seguimos con lo que no sabemos: ¿por qué actúa así el gobierno español, encubriendo al reino de Mohamed VI?

¡Claro!

Es evidente que cuando Pedro Sánchez señaló a Rusia e Israel buscaba librar de la culpa a Marruecos pero también a sí mismo. Es evidente que no mencionó a EE.UU. porque, entonces, sí, tendría que implicar a la dictadura de Mohamed VI. Y es evidente que si echas balones fuera alguno te puede venir devuelto, también, de un balonazo: “Rusia pide a España pruebas sobre su supuesta implicación en la crisis migratoria de Ceuta” (EFE). No es Rusia el régimen más fiable, ni el más limpio, ni el menos sospechoso de desestabilizar las democracias occidentales, pero sí es un país que puede complicar más la situación si quiere hacerlo.

Ya ha ganado la derecha

Pase lo que pase en Ceuta, la derecha española y la mundial ya han ganado la batalla del relato: todo lo que gritan, lo que denuncian, lo que utilizan para meter miedo, está siendo confirmado: “Detenido un marroquí de 17 años por agresión sexual a tres menores de entre 10 y 11 años en un centro tras la avalancha de Ceuta”, denuncian en Abc. Lo que publican en Vocento, evidentemente, refuerza el argumentario de PP y Vox, igual que lo hace la preocupación de la izquierda por las quinientas niñas que siguen en la ciudad. ¿De qué se preocupan? ¿Por qué tengo la sensación de que unos y otros nos toman por tontos?

Más Europa (o menos)

Arranco la semana con un tuit de la anterior: “El Partido Popular Europeo ha pactado y aprobado con la extrema derecha para negociar un reglamento de retorno de personas migrantes no garantiza derechos fundamentales”. Lo escribe la jeltzale Oihane Agirregoitia en X, y anuncia en el mismo tuit: “Por ello hemos votado en contra. Orden en la política migratoria y eficacia en el retorno, por supuesto que sí, pero respetando la dignidad humana”. Es muy peligroso el juego de la derecha que se alinea con el monstruo nazi y, al mismo tiempo, con los antieuropeístas (que es otra manera de decir “el monstruo nazi”). Tomamos nota.

El monstruo

Sigo hablando del monstruo fascista: “El primer ministro de Hungría, el ultranacionalista Viktor Orbán, anunció este miércoles que su país dejará de exportar gas a Ucrania mientras Kiev no reanude el tránsito del crudo ruso hacia el territorio magiar” (Infobae). Orbán, Trump, Abascal, Le Pen, Salvini… Y algunos agentes vascos y catalanes, perfectamente conocidos y reconocibles, son los títeres que Putin ha ido colocando en Occidente para debilitarnos. Y le está saliendo bien la jugada: dejar enriquecerse a algunos (de dentro y de fuera de Rusia) a cambio de hacerlo él también y de hacer del Kremlin un business imperialista.

El otro

De la extrema derecha europea a la estadounidense: “Trump declara al Partido Demócrata como el ‘mayor enemigo de América’ tras ‘la muerte de Irán’” (Notimérica). Es evidente que el presidente republicano miente con que Irán está acabado y con que el otro gran partido estadounidense es enemigo de la ciudadanía. Pero da igual. No importa. No pasa nada. Todo sigue como si nada. “Los fascistas demócratas jamás protegerán a América, pero los republicanos lo harán”, ha escrito, con toda su jeta. Pero no podemos hacer como si no sucede, la suma de barbaridades no puede neutralizarnos, sino alertarnos.

La otra

Tampoco podemos hacer como si nada cuando Vozpópuli publica que “Madrid recauda el doble que hace diez años pese a eliminar todos los impuestos propios”. Sin tapujos ni vergüenza: el dumping fiscal de Madrid, al descubierto. ¿Y cómo lo consigue? Porque de eso no dicen nada en el digital, como si la recaudación fuese alquimia. ¡Pues cómo va a hacerlo! Vaciando España gracias a esa fiscalidad insuperable y a los magreos del PP, que funciona como una organización enfocada a centralizar todos los servicios, productos y empresas en el entorno de ese Madrid liberal, ayusista y eternamente pepero.

Ha pinchado hueso (pero no tiene razón)

Cuando vi a Patxi López en la tribuna del Congreso quejarse airadamente de que el PP usase la excarcelación de Txeroki y Anboto, lo primero que pensé es que el PP había pinchado hueso. Sabe el socialista que su partido tiene pecado, que es verdad que ha cambiado el blanqueo de la izquierda abertzale y la libertad de los asesinos por la estabilidad parlamentaria, con la colaboración de Eneko Andueza y María Jesús San José. Esto es un tema. Otro tema distinto es que Vito Quiles nunca tendrá razón, de que quien le defienda es un gilipollas y que hizo bien Patxi López en plantarle cara cuando insistió con el tema de ETA. Y punto.

Mil cuatrocientos millones de dólares

Esa es la cantidad que en diversos medios estadounidenses (New York Times o CNN) estiman que ha ganado la familia Trump solo en este primer año de mandato. Lo hemos visto en la cuenta en X de César López. Un usuario ha pedido Grok, la inteligencia artificial de Elon Musk, que traduzca el vídeo, y ha obtenido como respuesta que estos beneficios provienen de “proyectos inmobiliarios overseas, cientos de millones de inversiones y criptomonedas, y dinero que Amazon pagó a Melania por un documental”. La “impactante” cantidad es “mayor que todo lo que Trump ganó en 20 años, incluyendo herencia”.

Sí, hay modelo de negocio

Así que, sí, el trumpismo y la extrema derecha son un modelo de negocio. Por lo que cuando leamos noticias como esta en La Vanguardia: “Alicante cambia el guion a los refugios de la guerra por exigencia de Vox”, tendremos que preguntarnos qué historiadores revisionistas van a ganar dinero con ello. Esta es una de las contraprestaciones que el alcalde, Luis Barcala, del PP, ha cerrado con Vox a cambio de su voto favorable a los presupuestos. Insisto (e insistiré): quien engorda a Vox no es el albañil que le vota, sino el PP que le abre las puertas de la gestión para sus mierdas ideológicas y el beneficio directo de los suyos.

Ya podemos decirlo

La tragedia ferroviaria en Andalucía ha llevado a hablar, entre otros temas, de las consecuencias de esto que menciona Rural Data en X: “Esto es lo que pasa cuando tienes una red centralista. Toda Andalucía incomunicada”. Las consecuencias son billetes de avión y autobús más caros, y más horas para llegar a los destinos. José Antonio del Moral respondía con brillantez al tuit: “Euskadi lleva toda la vida así”. Incluso en semanas tan difíciles como esta, reclamo, como todos los partidos de Europa, empezando por los más progresistas, que mi país esté conectado por tren con el resto del continente, al norte Y al sur.

De lecciones y reflexiones valiosas

Precisamente la actualidad diaria que genera el accidente en Adamuz y la que venía de Davos, provocada por el aprobetxategi Donald Trump, han hecho que retrase hasta hoy un tema que había leído a Enrique Dans la semana pasada, y que también me había apuntado un compañero: “La inteligencia artificial no está destruyendo empleos: está destruyendo trayectorias profesionales”. El consultor se refería al trabajo básico en consultoría que hacen los junior, mi amigo, al que hacen los que empiezan en sociología. Primeras lecciones profesionales (sin entrar en la explotación, obviamente) muy valiosas que ya nadie va a recibir.

Yo qué sé ya

Soy aficionado a la fotografía analógica. Volví a ella cuando los carretes costaban tres euros, ahora no bajan de diez y llegan hasta cuarenta con facilidad (y yo he dejado de comprarlos) porque la película se ha puesto de moda. Tanto que “el jefe de Instagram dice que todas las marcas de cámaras se equivocan: nadie quiere ya fotos perfectas”, (Photolari). Adam Mosseri cree que “las compañías de cámaras están apostando por la estética equivocada. Están compitiendo para hacer que todo el mundo parezca un fotógrafo profesional del pasado”. Ojo, porque hay runrún de que se aproxima una crisis de fabricantes por exceso de stocks.

El PP, contra la pluralidad

El PP quiere impulsar una reforma electoral que impida que partidos como EAJ-PNV o EH Bildu tengan presencia en Europa. En mi opinión (y esta columna lleva mi firma y se publica en las páginas de opinión), el PSOE también la impulsaría, pero el acuerdo de gobierno que firmaron Pedro Sánchez y Andoni Ortuzar lo impide, expresamente. Eso es lo que denunciaba el PP en X ayer: que el PSOE y Vox (cada uno, por sus propios intereses) no se sumaran a sus votos para lograr laminar la presencia vasca, únicamente vasca, en el Parlamento Europeo. Su intención y su enfado lo que muestran es la intransigencia de un partido cada vez más radicalizado.

Hablando de la Unión…

Ningún foro de Davos ha resultado tan interesante como el actual: además de por la presencia del lehendakari Pradales, porque los asistentes han hablado con claridad, por lo menos, hasta que ha llegado Trump. De la misma manera, ninguna moción de censura a Ursula von der Leyen ha llamado tanto la atención como la de esta semana. La experta en ultraderecha, Anna López, la definía así: “Cámara casi vacía en Estrasburgo para debatir la cuarta moción de censura en siete meses contra von der Leyen. Ni siquiera Bardella apareció. Mucho ruido contra el acuerdo UE-Mercosur, pocas ganas de dar la cara”.

Y hablando del ruido…

Las mociones de censura contra Ursula von der Leyen las promueven los del bloque antieuropeo o, cuando menos, escéptico hacia la Unión, desde la derecha y desde la izquierda. Esa misma izquierda a la que hace referencia Estefanía Molina en su tuit sobre Groenlandia: “Cierta izquierda lleva toda la vida denunciando que la Unión Europea es el ‘patio trasero de USA’, pero cuando la UE tiene un contexto para desarrollar su estructura militar propia o independencia estratégica –como el actual–, también se oponen, mientras nos hablan de las bondades de China. Curioso, cuanto menos”.

El enemigo

Me paso un segundo por Bluesky, donde Roger Senserrich recordaba: “‘Como no me habéis dado el Nóbel de la Paz, ahora no me veo con la obligación de pensar en la paz, sino pensar en lo que es bueno para Estados Unidos’ es, de muy lejos, la cosa más increíblemente enajenada que un presidente de Estados Unidos ha puesto por escrito en décadas”. Creo que tenemos que reflexionar sobre cómo hemos permitido todas y todos (sin excepción, que aquí nadie se libra de haber contribuido, por lo menos, un poquito) que un puñado de ultrarricos profundamente imbéciles se haya hecho con el control.

Ponzoña

No falla: cuanto más buceamos en X peor huele la ciénaga. Y hoy he traído a esta columna muchos tuits, así que, como dice la chavalada: se viene ponzoña. Termino ya con el tuit de Juan Mas sobre la tragedia ferroviaria del domingo que, pese a estar publicado en la infame red de Elon Musk, me parece acertado: “Mirar al responsable no es politizar, es ser adultos. Politizar es organizar una comisión para explotar la tragedia durante meses, revelar detalles privados sin vínculo con la emergencia, convocar a familias desoladas a autos de fe, mientras en interno dices ‘es nuestro momento’”.