La política de la buchaca

Esta semana, la de la vivienda, Arnaldo Otegi ha visitado a Carles Puigdemont como un instagramer va a un restaurante, solo para contarlo en redes. Pero el que quiso aprovechar el viaje fue Gabriel Rufián, que pidió en X el de Bildu: “Pues dile que vote los Decretos, Arnaldo. Tú que tienes mano. Y habláis de derechos”. Un magnífico ejemplo de la política de la buchaca: a Otegi le venía bien Puigdemont (al menos, hasta el jueves). A Puigdemont le viene bien Otegi. Y a Rufián no le viene mal el encuentro para dar un txalo al de Junts y marcar distancia con el tragaldabismo de Bildu en Madrid. De ideologías y lealtades, que hablen otros.

Si te pasa, le pasa

Quería titular este párrafo así: “La increíble mujer a la que siempre la pasa lo que todo el mundo comenta”, pero era demasiado largo. Sin embargo, no descabalgo: a Ada Colau siempre le sucede algo relacionado con lo que más se habla. Justo esta semana ha hecho público en una entrevista que “tras separarse y ‘con un solo sueldo’, no podía afrontar el pago de su alquiler”, por lo que “deja su piso de hace 15 años por no poder pagarlo y se va a compartir con un familiar” (Público). Ay que ver, qué difícil está para “la gente” la Barcelona que gobernó durante ocho años hasta 2023.

Como siempre, Dedéu

Lo mejor de mi trabajo es que tengo leer a columnistas que me gustan, como Bernat Dedéu, en El Nacional, que a principios de esta semana ya vio todo lo que venía: “Aquí lo único que se intenta es hacer un poco de jaleo para resucitar a Pedro Sánchez después de la invasión de Ceuta, así como subsumir cualquier nuevo intento de revuelta independentista”. “Miren cómo acabó el 15-M y aparten la vista de los muñecos de la señora Maricarmen; y si les preocupa la vivienda… sobre todo no hagan caso a los estafadores que solo han provocado su encarecimiento y que continúan ejercitándose en la acampada”.

¿Y Ceuta?

Hemos empezado a hablar de vivienda y hemos dejado de hablar de Ceuta, donde están pasando cosas terribles, donde no sabemos realmente cuánta gente queda en la ciudad de los que pasaron la frontera coordinadamente. Ahora sabemos (justo ahora, que no hablamos de Ceuta), que Juan Vivas ha presentado ante el juez las diez llamadas que hizo a Pedro Sánchez o su jefe de gabinete desde días antes del asalto. Todas no fueron contestadas y lo más cerca que estuvo de hablar con el presidente español, hasta que el asalto fue consumado, fue con su jefe de gabinete. Diego Rubio. Con la invasión consumándose, logró hablar con él un minuto.

Terrorífico

El gráfico que mostró Donald Trump y que Dori Toribio ha republicado en X me parece terrorífico: es el plano de la mesa para el almuerzo que el presidente de EE.UU. ha celebrado con las principales empresas tecnológicas de su país para azuzarles, para que USA gane la carrera a China, supongo que a cualquier precio. El calentamiento global, que desconozcamos cómo va a comportarse la IA, la burbuja financiera alrededor, empoderar aún más a líderes zumbados como Elon Musk, la concentración de la riqueza… Todo da igual a Trump y su vicepresidente, Vance, pero también a casi todos los que almorzaron con ellos.

Otro error histórico

No me extraña que EH Bildu se haya quedado solo con Vox en el Congreso para votar en contra de una propuesta del PNV a favor de la “Variante Sur Ferroviaria y al transporte de mercancías por alta velocidad”, según ha informado en X el partido de Aitor Esteban y Maribel Vaquero. No me extraña, insisto, porque por encima de todo, EH Bildu ha basado su existencia en sustituir al PNV, y esa obsesión le lleva a posicionarse en contra de lo que la izquierda mundial apoya: el tren como medio de transporte más eficiente, menos contaminante y más beneficioso para ciudades y personas. Otro error histórico de la izquierda abertzale.

“El nuevo Sumar”

Reconozco que me divierte la gira que está haciendo Irene Montero con la excusa de unas primerias para las que nadie más se siente interpelado. Como excusa para hacerse una gira de medios me parece un innecesaria, la verdad. En la coalición de izquierdas a la izquierda del PSOE (Más Madrid, Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Comuns), siguen a lo suyo, lógicamente: “El nuevo Sumar se llamará Frente Amplio y espera presentar a su candidato en tres semanas” (El Salto). En lo que no se han puesto de acuerdo todavía, por lo que parece, es en la cabeza de cartel: “Ada Colau despierta confusión, ilusión y rechazo”.

Hay que escuchar siempre al sector primario

Es uno de mis pocos principios claros: hay que escuchar siempre al sector primario. Desde esa premisa, he encontrado especialmente interesante este post en el blog La Ciencia y sus Demonios: “Los agricultores de los países occidentales son profundamente conservadores y votan, elección tras elección a partidos cada vez más escorados a las ultraderechas”, “partidos que no ‘creen’ en el calentamiento global y por tanto no consideran que haya que tomar medida alguna, salvo por supuesto la muy cristiana tradición de sacar al santo en procesión para que llueva”. El más llamativo es el caso del campo estadounidense que adora a Trump.

Hablando del rey desnudo…

Hablando del Donald Trump, en la página web de la CNN han recopilado “las afirmaciones falsas de Trump ante las Naciones Unidas”, empezando por “ha sido un gran honor para mí resolver ocho guerras”. Ojo, porque dijo sin sonrojarse que “el planeta se está enfriando”, y que “nadie” ha muerto por el calentamiento global. También se inventó cifras imposibles de corroborar, como la inversión extranjera en EE.UU. que han apalabrado otros países, que desde la presidencia ha logrado bajar un 87% la delincuencia en la ciudad de Washington, o que el arsenal de munición de su país es mayor que nunca pese a las guerras.

“Cobardes morales”

He estado dando vueltas estos días a qué puede significar eso de “cobardes morales” (Público). Fue lo que llamó Benjamín Netanyahu a las y los representantes de los países que abandonaron la sala cuando el presidente israelí tomó la palabra en la ONU. “Cobardes morales”. ¿A qué se referirá? ¿Qué hay en la cabeza de quien diseña, ordena y ejecuta un genocidio al lado de su casa? ¿Qué es para un terrorista como él un “cobarde moral”? Por supuesto, yo también lo seré porque no soy capaz de comprender tanta maldad ni, sobre todo, que no fuese detenido en ese mismo momento para ser juzgado por una corte internacional.

“Ocho años prometiendo”

Soy de esos que sigue entrando a diario en Menéame para ver qué noticias mueven y comentan sus usuarios, pero a veces son los artículos, como este de CyP3riko, los que me sorprenden para bien. Dice su autor sobre el PSOE que “el problema es presentarse únicamente como acusación después de ocho años gobernando y después de décadas participando en la construcción de las propias reglas que ahora denuncia”. También recuerda que “la Ley de Arrendamientos Urbanos, de 1994, fue aprobada durante el Gobierno de Felipe González”, sí, es la que está en vigor y permite casos como el de Maricarmen, en Madrid.

No, no todos los desahucios son iguales

El caso de María del Carmen Abascal, en Madrid, nos pone ante una situación que, simplemente, no puede darse: que empresas puedan comprar edificios de viviendas (por debajo del precio que valen los pisos) y especular con las personas que viven en ellas o quienes entren cuando echen a las primeras. A colación, en Público aseguran que en España (Euskadi, incluida, por desgracia), hay 44 desahucios al día, pero debemos tener claro que no todos son como el de la ya famosa Maricarmen, ni mucho menos. El populismo empeora el problema de la vivienda tanto como el apoyo político con el que cuentan los especuladores.

¿Qué es la vivienda?

Puedo entender una segunda vivienda para alejarse de la rutina, para las hijas e hijos o para completar los ingresos. Pero por mucho que me esfuerce no puedo entender la especulación con la vivienda, empezando por quien monta un Airbnb. Todas y todos sabemos lo que implica especular, y también lo saben los protagonistas de estas noticias: “Ana Rosa silencia el desahucio de Maricarmen y las redes le recuerdan su imperio inmobiliario: 44 apartamentos a través de siete empresas” (El Plural) y “Xavi Hernández: la inmobiliaria que comparte con sus hermanos factura un 65% más y reúne pisos y locales en Cataluña” (Vanitatis).

Débil con los fuertes

Donald Trump hace muchas cosas mal, empezando por enriquecerse a manos llenas y enriquecer aún más a sus amigos millonarios, pero políticamente su característica más despreciable es que es fuerte con los débiles y débil con los fuertes. Lo ha vuelto a demostrar esta semana, agasajando al dictador chino como a nadie. Después de la alfombra roja, el recibimiento y los himnos, llega lo importante y llega así: “Un Trump en horas bajas se desdibuja ante Xi: mano tendida y tregua comercial” (El Periódico). Todo muy diferente a como se reúne con gobernantes democráticos, por cierto.

La actualidad

Ya sé que cuando afirmo que EH Bildu, exactamente igual que Vox, practica un populismo de base fascista, me quedo solo. Nadie quiere recordar a quién apoyaron y apoyan, ni quiere ver que en la mesa más alta de Sortu, el partido que dirige la coalición, se sientan los últimos jefes de ETA. Todo eso quedó atrás, viejo. Sin embargo, el franquismo está de moda: Los Javis presentan su película sobre Lorca y a todo las y los buenos progresistas se les deshacen los hielos, y RTVE estrenó ayer su documental “Cuelgamuros, entre lo difícil y lo imposible”, con su buena ración de expectación previa. No critico ningún trabajo, solo señalo una paradoja.

El drama es que es legal

Tiene razón Manuel Jabois: “Un sistema que echa a una anciana tiene muchas preguntas que hacerse” (lo ha dicho en la SER y lo recogen en el Huffington Post). “¿Qué clase de sistema produce un resultado legal que es humanamente absurdo?”, se pregunta con razón. Ese es el drama: que a quienes elegimos para el legislativo (y el PSOE lleva ocho años con mayorías suficientes para investir a Pedro Sánchez) no han hecho lo que debían para evitar que un fondo buitre ponga el alquiler que le dé la gana a una anciana con incapacidad, sin atender a su subsidio ni a que lleva viviendo setenta años viviendo en esa casa.

Necesitamos que nos digan la verdad

Para solucionar el problema de la vivienda necesitamos, evidentemente, soluciones, y no tuits. Decir que, si ganas las elecciones, “el primer día de gobierno” vas a aprobar “un Real Decreto” para “bajar los alquileres por ley, así de sencillo”, es una chorrada. ¿Cuántos pisos quedarán disponibles para ser alquilados si topas la mensualidad en 500 euros? Lo ha dicho Irene Montero, que se presenta a unas primarias a las que nadie más acude. Quienes defienden a los fondos buitres y quienes no les hacen daño poniendo por delante el populismo (porque esto no es idealismo: es populismo), no van a arreglar nada. Lo harán otros, como siempre.

Munición para le extrema derecha

Tengo clarísimo que la mayoría de migrantes que han llegado a Euskadi quieren trabajar, prosperar, traer o formar familias, asentarse y aportar para disfrutar de nuestro sistema. Quieren integrarse, en una palabra. Y también tengo clarísimo que quienes no quieran hacerlo (unos pocos) deben ser expulsados rápidamente. Dicho esto: aunque las 36 violaciones denunciadas en los últimos 46 días en Ceuta son pocas (y muchísimo para quienes las han sufrido), si han pasado miles de personas, la extrema derecha va a utilizarlas para criminalizarlas. “En todo 2025, el máximo histórico de la serie anual, hubo nueve violaciones”, según The Objective.

La losa de Trump

Quienes votaron a Trump no van a dejar de votar a los republicanos por el desprecio por la vida que ha demostrado el peor presidente de la historia de EE.UU., pero igual sí que dejan de apoyar al partido conservador por esto: “El diésel alcanzó un precio récord en Estados Unidos y ya encarece el transporte, la agricultura y las operaciones de miles de empresas” (La Opinión). El dato concreto asusta: “La subida equivale a cerca de un 55% frente al valor que tenía a finales de febrero, cuando comenzó el conflicto militar entre Estados Unidos e Irán”. La gasolina, por cierto, subió casi lo mismo: pagan el litro un 40% más caro que en febrero.

¿Y más cerca?

Pedro Sánchez quiere convertirse en el líder que hace frente a Trump en el mundo. Yo lo tengo claro: solo es otra pose para desviar la atención. Sánchez (como Trump, por cierto) tiene problemas de corrupción en su entorno (su hermano, su mujer, Zapatero) que no parecen erosionarle, pero, ¿y esto (en lo que también coincide con el republicano)? “Todas las formas en que la subida del diésel encarecerá la vida: desde hacer la compra hasta ir a trabajar” (La Información Económica). Porque el incremento salta “del surtidor al IPC” de muchas maneras: “Alimentos, ropa, electrodomésticos, materiales de construcción, medicamentos o pedidos”.

Malos días para jugar al tenis

Desconozco si la urbanización conocida como La Bilbaína, las de Laukariz o las del abanico de Plentzia tienen pistas de tenis, pero si las tienen, el 28 de octubre y siguientes, si el tiempo lo permite, serán días muy malos para jugar al tenis. Las y los médicos que no atiendan en consultas privadas tendrán que ocupar su tiempo durante los días de la huelga general que han anunciado, por ejemplo, jugando al tenis, mientras las y los pacientes, y al mismo tiempo contribuyentes, alucinamos con su falta de sensibilidad y, sobre todo, de realismo. ¿De verdad quieren hacernos creer que viven tan mal que tienen que recurrir a una huelga indefinida?

¿De dónde sacamos el dinero?

El ministerio español de Sanidad no cumple con las y los médicos, y el resto de personal de Osakidetza anuncia paros para que el Gobierno Vasco les mejore sus condiciones laborales. Es un puto descojono porque, al mismo tiempo, sabemos que miles de vascos (cien mil, en la última ocasión) se presentarán a la próxima OPE. Me hago la misma pregunta: ¿de verdad quieren hacernos creer que viven tan mal? Y lanzo otra: ¿de dónde quitamos el dinero para mejorar esas condiciones laborales a las que aspiran tantas personas? ¿De educación, de seguridad, de instrumental médico? ¿O subimos los impuestos para que vivan mejor?

Periodistas que preguntan

Las entrevistas en los periódicos son bastante más difíciles para las y los entrevistados que las que vemos u oímos, generalmente, pero la contundencia de las y los periodistas es mucho menos identificable, por desgracia. Un ejemplo: si un redactor repregunta, en el papel solo aparecerá la respuesta final. Sin embargo, si repregunta alguien de la tele, estamos casi ante un fenómeno excepcional. Lo hizo Cristina Pardo con Óscar Puente y lo hizo bien. Ahora tiene que demostrar que presionará también a otros. Yo, que soy perro viejo, echo de menos más mordisco en los medios audiovisuales, pero no por que lo hubiera antes, seamos justos.

Por si alguien tenía dudas

Por si alguien tenía dudas de las conexiones internacionales, “Trump celebra la victoria de la AfD en las elecciones estatales de Sajonia-Anhalt” (The Objective). La extrema derecha mundial está conectada y tiene un plan que funcionará especialmente mientras el estadounidense esté al frente. Pero no nos dejemos despistar: el gran desestabilizador es Putin. Trump o Alice Weidel son solo sus alfiles. Debemos identificar con claridad el eje del mal y quienes trabajan para reforzarlo (las grandes tecnológicas), sin romanticismos adolescentes ni argumentarios para tontos útiles. Solo así podremos empezar a pensar en hacerles frente.

También hay buena política

La única representante saharaui en el Congreso de los diputados, Tesh Sidi, de Sumar, ha sido valiente, leal y justa, al escribir esto en X: “En mi intervención de hoy hice una defensa de la buena política y de las buenas personas que hay en todos los partidos y, muy especialmente, en la Comisión de Justicia. Pero me dejé a mi querido Mikel Legarda Uriarte, de EAJ-PNV. Quiero hacer públicamente el agradecimiento que los nervios no me permitieron hacer desde la tribuna. Y no solo a él, sino a todo el PNV, por su defensa, sin titubeos, del pueblo saharaui durante estos 50 años. Eskerrik asko de corazón”.