¿Quién marca el paso de la izquierda abertzale?

Según la cuenta Estepan Lauaxeta en X, el parlamentario vasco Ikoitz Arrese, de EH Bildu, se encuentra detrás de la cuenta Malcom Ixa, en la misma red. Una cuenta que señala a políticos del PNV, lamenta muertes de asesinos de ETA y, en resumen, genera los bulos que la izquierda abertzale necesita mientras Otegi y Otxandiano hablan de subir el nivel. Lauaxeta se basa en la coincidencia, palabra por palabra, de dos tuits, en euskera y castellano. Yo no sé si los ha escrito la misma persona, a mí lo que me preocupa es saber si quien intoxica marca el paso.

Lo que nos deben

Como en el caso de Ikoitz Arrese y Malcom Ixa, es importante conocer quién: ¿quién nos debe más de 500 millones de euros? Hablo del listado de las y los mayores deudores a las haciendas de la CAV que han publicado en Gananzia. Son más de 500 millones, pero esa es la cantidad a la que he llegado contando de cabeza solo las primeras líneas, en menos de un minuto. ¿Qué se podría construir con ese dinero? La Subfluvial nos podría salir gratis, por ejemplo. ¿Cuántos meses o años de sueldos de trabajadores públicos podríamos pagar?

Que no se repita

No podemos evitar que Donald Trump haya ganado mil millones de dólares con las criptomonedas después de cambiar la legislación y de montar su propia empresa (con su propio nombre, incluso). No podemos esperar que alguien denuncie, investigue y juzgue algo que vemos todas y todos: que se ha beneficiado de su puesto para hacerse aún más rico. Lo que podemos hacer es evitar que esta mierda se repita, que personajes como él, Musk o Bezos dejen de apropiarse del mundo. Y en eso tenemos que afanarnos. Nuestra supervivencia va en ello.

Correcto

Cualquier decisión que Europa tome para cambiar las tendencias de consumo actuales será una buena decisión. Estamos gastando e importando por encima de nuestras posibilidades, a todas luces, y poco me parece pagar tres euros por las mierdas que importamos hasta nuestros domicilios desde China. Ojo: en China hacen cosas estupendas, también en Europa, y podemos compararlas y comprarlas en tiendas de las de toda la vida. No necesitamos la mayoría de chorradas que nos traen como si fuéramos ricos.

Larga vida al periodismo

No haber prestigiado a las y los periodistas durante décadas es uno de los mayores lastres que nos hemos puesto como sociedad (empezando, muchas veces, por la misma profesión). No lo digo como periodista, lo hago como observador. Sin embargo, el periodismo parece que tiene cierto futuro: en Linkedin han publicado el ranking de los puestos más demandados en el sector deportivo, y entre los más pedidos son los de director de comunicación (el más reclamado, de hecho), responsable de patrocinio o de eventos.

El problema no es Aldama

El problema no es Aldama. O sí. Pero si tu problema es que alguien le emule, joder, qué problemón tienes. Explico el trabalenguas: hablar de Víctor de Aldama (como hacen en El Plural y, en general, hicieron ayer todos los contertulios sospechosos de ser del entorno del PSOE) cuando a José Luis Ábalos le han caído 24 años y a Koldo García, 19, es señalar para otro lado. Y si pones el acento en que otros, en otras causas, pueden imitarle y “cantar” para librarse, es que sabes que puede salir mucha ponzoña de esa herida. En el PSOE ya no pueden perderse en disquisiciones: es inaplazable que asuman responsabilidades.

WokeUp News

“El medio de comunicación conformado por cargos orgánicos y afiliados de Más Madrid”, llamado WokeUp News me parece aburrido desde el nombre, lo confieso. También me aburre infinitamente Bluesky, la red social que el progresismo español ha hecho suya para leer el mismo argumentario que reciben, ya que estamos. Pero lo que llama mi atención en la pieza de Vozpópuli es que ese canal alternativo, como tienen Podemos (Canal Red) o Vox (Bipartidismo Stream), es la nueva “cantera de donde captar perfiles políticos” de Más Madrid. Un espacio en el que ver cómo se desenvuelven futuros parlamentarios.

Trump no es EE.UU.

Cuando Donald Trump dice en la Fox que “quiere el 20% del petróleo por ejercer de ‘ángel de la guarda’ del estrecho de Ormuz” (The Objective), estoy bastante seguro de que no está usando su posición de presidente de EE.UU. para que sea el país el que se quede con el crudo, sino su persona, sus empresas. ¿Qué pinta el yerno de Trump, Jarod Kushner, en las negociaciones de paz, si no es asegurar la parte del negocio para la empresa familiar? El beneficio es suyo pero la fuerza coercitiva la pagan todas y todos los estadounidenses: “Podría tomar perfectamente por la fuerza el estrecho de Ormuz”. ¿El clan Trump o el ejército?

A Musk ya le da igual

“SpaceX de Elon Musk se desinfla en bolsa y borra casi toda la euforia de su debut histórico”, leo en El Constitucional. “El giro llega después de que varios analistas advirtieran de una valoración difícil de justificar con las cuentas actuales de la empresa”. No solo eso: Morgan Stanley “ha otorgado a SpaceX la calificación más baja posible, una triple C, por los riesgos ligados a su estructura de poder”. Musk es capaz de vender al alza (y enriquecerse con ello), pero su hype “no basta por sí solo para sostener una capitalización de billones si el mercado empieza a mirar las cuentas con más cálculo”.

Solo saben jugar sucio

Llevábamos semanas leyéndolo: el FC Barcelona esperaba un gesto de Julián Álvarez para poder abordar su fichaje. El futbolista tenía que presionar al Atlético de Madrid, sociedad con la que tiene contrato hasta 2030 con una cláusula de rescisión de 500 millones, para que a ésta no le quedase más remedio que negociar. Y ha pasado. Lo que demuestra que el FC Barcelona solo sabe jugar sucio, valerse de trampas para esquivar su deuda impagable y seguir fichando incluso a jugadores con contrato haciendo imposible la convivencia de estos con el club que le paga. Un juego sucio que necesita a jugadores e intermediarios despreciables.

No es por lo hecho, sino por lo que queda por hacer

Mikel Segovia dedica una pieza en El Independiente a cómo “en la tormenta de procesos judiciales y casos de presunta corrupción que abruman al Gobierno y al PSOE, EH Bildu ha decidido bajar la voz. Es el socio que menos reproches ha vertido, el que más silencio ha guardado y quien se ha mantenido más próximo al Ejecutivo”. Pero no es como agradecimiento por el blanqueo de la izquierda abertzale, sino por lo que le queda a Sánchez por hacer: sigue habiendo presos de ETA en las cárceles (ya lo dijo Otegi) y en Bildu siguen pendientes de un volantazo del PSN y del PSE para sacar de la carretera al PNV.

¿Partido o país?

Como bien recordaba Mikel Segovia en su pieza, no conocemos el pacto de investidura que suscribieron Bildu y el PSOE pero podemos ver lo que ha sucedido: la entrega de Iruñea a Asiron y los subterfugios para la salida de los presos de ETA de las cárceles vascas. Para EH Bildu, sus cuitas son lo primero. Justo al mismo tiempo, en El Periódico publicaban esto otro: “Seguridad social, puertos y gestión migratoria: las exigencias del PNV antes de verano para dar vida a Sánchez hasta los Presupuestos”. Y después, “presupuestos o elecciones anticipadas”, será porque al PNV no le quedan presos en las cárceles a los que liberar.

24 años

España no va bien, aunque nos quieran hacer creer que los datos macroeconómicos y la imagen de Pedro Sánchez en el mundo son, prácticamente, inmejorables. Pero ya no solo es la política más descarnada, la de la gestión: “El Supremo condena a Ábalos a 24 años en la primera sentencia por corrupción al sanchismo” (The Objective). De momento, solo estamos hablando de enriquecimiento propio, pero tiene razón Núñez Feijóo (porque ha dicho lo evidente), en que no hay José Luis Ábalos ni Koldo García sin Pedro Sánchez. Y el presidente español tiene que actuar de acuerdo a su responsabilidad.

Trumpismo

“Donald Trump ha gastado 14 millones de dólares de fondos públicos en renovar la piscina reflectante del Monumento a Lincoln. Ahora su aspecto es peor que antes”. Este subtítulo del Huffington Post resume, junto con la intención de Trump de quedarse con el 20% de todo el crudo que pase por Ormuz a cambio de dejar de pegar misilazos, lo que es el trumpismo. Derroche, opulencia, ganancias y política efectiva nula. Por si quedaba alguna duda, el contrato de los catorce millonazos “se adjudicó a una empresa elegida a dedo”. Más trumpismo. Y como corolario: “La administración Trump no ha asumido la culpabilidad”.

Tenemos que tenerlo claro

No es el mundo que queremos pero es el mundo que tenemos: “Las redes sociales se han convertido en la principal fuente de información del mundo para todos los grupos de población y por primera vez superan a los medios tradicionales, según un amplio informe de la Universidad de Oxford” (Euronews). El porcentaje de población que tiene las redes como principal fuente de noticia no deja de crecer, y la juventud es el segmento más relevante. Al mismo tiempo, “las fuentes tradicionales, como los informativos de televisión y las aplicaciones, han caído 13 y 12 puntos, respectivamente, desde 2020”.

¿A quién ayuda que no haya denuncias públicas?

El hilo de Xuban en X sobre “los dos casos de agresiones sexuales de Errenteria” es anterior a la publicación en Diario Vasco de la pieza sobre cómo la izquierda abertzale ha enfocado siempre (y son unos cuantos ejemplos) las agresiones sexuales en su entorno: imponiendo su omertà. El tuitero recordaba que “en ninguno de los casos ha habido denuncia ante la Ertzaintza ni se ha acudido ante la justicia ordinaria”. Y se pregunta: “¿Os imagináis que cada agresión se dilucidara internamente en empresas, asociaciones o administraciones públicas?”. “Los fenómenos que no existen no se pueden combatir”, concluye.

Justifícame esto

Qué excesivamente cruel, injusto e innecesario es todo el dolor que produce Israel como para que un personaje profundamente egoísta y desalmado como Donald Trump alucine con lo que se permite a sí mismo Netanyahu (con la colaboración del resto del mundo, por supuesto). Lo vemos en lo grande (bombardeos indiscriminados e injustificables sobre Gaza, Irán o Líbano) y en lo pequeño: “Le quitaron su parcela en Cisjordania y ahora la ve anunciada en Booking como alojamiento ‘ideal’ en un asentamiento israelí” (El Diario). Esta violencia, aunque no mata, es también insoportable e intolerable, y no podemos permitirla ni un segundo más.

Yo no voy, pero tú, tampoco

Creo que las que no somos las peores personas del mundo tenemos que organizarnos. Si no lo hacemos, moriremos a manos de los ultrarricos que abrasarán el mundo buscando la manera de huir de él en las cápsulas espaciales de Elon Musk, Jeff Bezos y algún heredero tonto de Trump. Pero si nos organizamos, tiene que ser al unísono: en El Periódico hablan del libro de Joan Lluís Ferrer sobre la masificación de Ibiza que expulsa a la gente de allí. Yo estoy dispuesto a no ir y dejarles tranquilos, ¿y tú? ¿Y aceptamos juntos que sí puedan ir los ricos (que podrán pagar las pocas plazas hoteleras que sean sostenibles)? ¿Hay trato?

No nos flipemos

No flipemos: cuando hablamos de “centros de datos” no estamos hablando de sitios en los que se guardan las informaciones financieras y de salud de cada uno de nosotros. Estamos hablando de los ordenadores que generan las el porno que piden a la IA o los espacios físicos que guardan la famosa “nube” a la que nuestro teléfono sube sin preguntar los memes que nos envían por WhastApp. Y esos centros de datos, como los de Aragón, “dispararán la factura de la luz de los hogares y las empresas” (Arainfo). Amazon ya tiene seis centros de datos allí, y “para 2036 prevé contar con sesenta”, y Microsoft quiere sumarse a la fiesta del gasto.

Es el modelo de consumo

Mientras no cambiemos nuestro modelo de consumo (con miles de cosas innecesarias enchufadas o enchufables), las energéticas van a ganar cada vez más dinero. Es una correlación muy sencilla. Enfadarnos porque lo hacen, como diría Mariano Rajoy sobre el empate de España contra Cabo Verde, no vale absolutamente para nada. Otra cosa es esto que señalan en Euronews: “Los beneficios récord de la energía reavivan la petición de un impuesto extraordinario en Europa”. En concreto, “las perturbaciones ligadas al conflicto con Irán” “han contribuido a impulsar los beneficios en todo el sector”.

¿A qué está la EHU?

La EHU hacía mutis por el foro mientras alumnas y alumnos de la selectividad se quejaban de un examen de matemáticas injustificadamente difícil y de una colección de ceros en euskera de los que nadie se responsabiliza. Más que mutis por el foro, la EHU montó una fiesta (otra) en San Mamés, a 20 euros por asistente (evidentemente, las familias de quienes se licenciaban), sin que se conozca licitación por el alquiler del espacio y los conciertos, pero con una foto que Pello Otxandiano no dudaba en exhibir en X: el rectorado impulsado por EH Bildu y representantes de EH Bildu, juntos, en la fiesta en San Mamés. ¿Pagaron por entrar?

Pues ya estaría

La declaración de José Luis Rodríguez Zapatero en la Audiencia Nacional es otro escalón en el imparable ascenso de la corrupción política española, pero no es un paso más. Zapatero es un expresidente que, además, nos han querido colocar como brújula moral de la izquierda, por lo que el daño a España, al PSOE, pero también a todos los que nos dedicamos a hacer o comentar la política en España y en Euskadi, es importante. ¿Cuándo parará esto?, se preguntarán en Ferraz, pero asusta más la pregunta si nos la planteamos de un modo genérico: ¿tiene fin la corrupción política en España?

Las otras joyas

Llevamos una semana hablando de las joyas que José Luis Rodríguez Zapatero tenía en una caja fuerte, que valen más de un millón de euros cuando desde el entorno del expresidente se habló de 60.000 euros, y cuyo origen no ha sido aún aclarado. Pero hay otras joyas que también deberían de preocuparnos: “Corinna Larsen subasta las joyas que le regaló Juan Carlos I y recauda casi un millón de euros” (El Debate). ¿Con qué dinero pagó el rey emérito esos joyones? Aunque la respuesta sea “con el suyo”, la fortuna oculta del Borbón (muy útil cuando tienes amantes) vuelve a estar sobre la mesa. Y sin investigar. Así va España.

El salto de Belarra

Podemos siempre fue un proyecto profundamente madrileño y, por extensión, jacobino hasta el tuétano. Podemos hoy es la agencia de colocación de Ione Belarra e Irene Montero, pase lo que pase, caiga quien caiga y toque lo que toque. Solo así se explica el siguiente paso estratégico-táctico-político-sálvese-quien-pueda: “El salto de Belarra a la Comunidad de Madrid aleja un acuerdo con Mónica García para 2027” (EPE), paso que se da “una vez que el partido situara a Irene Montero como líder para la próxima candidatura a las generales”. Por supuestísimo. ¿Y tengo que creerme que Pablo Iglesias no dirige el cotarro desde su chalé?

Puto peloteo

No sé cómo habrá caído en Alemania la pleitesía de su canciller, Friedrich Merz, hacia Donald Trump, al que regaló una camiseta de la selección alemana de fútbol (el abuelo del presidente de EE.UU. era alemán) durante la cumbre del G-7, pero espero que haya caído muy mal. El puto peloteo exhibido por el germánico en un gesto completamente innecesario que Trump ni esperaba ni apreció (en ningún vídeo o foto se aprecia entusiasmo), sobraba. Merz no tenía ninguna necesidad de amigarse o de limar las incomodidades generadas por chocar contra un fascista, egoísta y desalmado. O estás contra los malos o les haces la pelota. Merz ha decidido.