Hacienda no te quita nada, César

César Cereceda ha publicado un reel en Instagram después de ganar un bote de más de 200.000 euros en el concurso de televisión, ‘Esto no es normal’. Se queja César de lo que le toca contribuir y habla, sin tapujos, de lo que le “quita” Hacienda incluso antes de cobrarlo. Lo cuenta con aplomo y juventud, y también con un profundo desconocimiento sobre cómo funciona el mundo y la vida. Todas y todos tenemos que sumar para que la Sanidad funcione, para que los centros educativos y de ocio estén ahí, para que el funcionariado pueda hacer su trabajo en las mejores condiciones posibles, etc. No falta didáctica, sobran opiniones idiotas.

Ojo

No hace falta ser muy perspicaz para intuir que las manifestaciones convocadas en España el próximo miércoles, 2 de septiembre, “bajo los lemas ‘Toda España por Ceuta’ y ‘Ceuta no está sola’” (El Faro de Ceuta), pueden convertirse en manifestaciones xenófobas y de rechazo a las personas migrantes, sobre todo desde el norte de África, independientemente de su nivel de integración. La convocatoria ha partido de la red social X, que pertenece a Elon Musk, una persona carente de empatía y humanidad, a todas luces, y que hizo el saludo nazi dos veces cuando iba a ser nombrado estrecho colaborador de Donald Trump, ante todas las cámaras.

Sin paños calientes

André Abeledo no se anda con delicadezas en Nueva Tribuna para definir a Donald Trump, precisamente: “Junto a Netanyahu, es lo peor que le ha pasado a la humanidad desde Adolf Hitler. Sin duda alguna”. Hay más: “Este genocida, este personaje nefasto sin una pizca de empatía, incapaz de controlar ni sus propios esfínteres, quiere dominar el mundo y nos pone a todos en peligro”. Y advierte: “Detrás del payaso hay miles y miles de muertos”. También recuerda “la caza del inmigrante como si fuera una alimaña dentro de su propio país”. “Todo esto sería una tragicomedia magnífica si no fuera una tragedia real”, concluye.

Cuatro meses de daño

Me aburre escribir sobre el FC Barcelona y su modo de fichar, primero, como si pudiese (todavía tiene una deuda milmillonaria), y sobre todo, como si Joan Laporta pudiese saltarse las normas y las reglas del mercado. Si para cuando salga publicada esta columna no ha fichado a Julián Álvarez, con la colaboración del jugador que está haciendo todo lo posible para que el club que con el que firmó un acuerdo millonario de larga duración lo malvenda, no pasa nada: en enero, cuando vuelva a abrirse el mercado, esperan poder hacerlo después de cuatro meses más de erosión al Atlético de Madrid. Luego se extrañarán de que les pitemos.

Jugadores profesionales de videojuegos

Tom Gauna ha explicado en un reel en Instagram cuál es su trabajo como jugador profesional del FIFA, el célebre videojuego de fútbol: un cliente le ha pedido que suba de nivel a su equipo. La práctica se llama “boosting”, y por sesenta euros, el “gamer” compite en un torneo de quince partidos, gana todos y logra que el equipo del “cliente” tenga el máximo rango posible. Soy un señor mayor, lo reconozco, y por barato que me parezca, no lo entiendo: la gracia está en jugar, en superarse. ¿O no? Y si el juego me genera frustración, busco otro y no vuelvo a consumir la serie. Para mí todo es mucho más sencillo.

¿Quién sabía qué?

A medida que sumo años felizmente doy más importancia a los fundamentos: tener claros unos pocos principios morales y, sobre todo, no olvidar la base de mi profesión. “Quién hace qué” es el periodismo más sencillo y, a la vez, más eficaz. Por eso, ante lo que estamos conociendo sobre lo que está pasando en Ceuta y, sobre todo, pasó en las horas previas al asalto, creo que la pregunta que hay que perseguir es: “¿Quién sabía qué?”. En El Periódico, Juan José Fernández ha hecho una de las mejores crónicas al respecto: “Interior recibió en julio siete avisos escritos, orales y telefónicos del CNI sobre Ceuta pero los vio insuficientes”.

Esto sí lo tenían claro

Lo que no era suficiente para el gobierno español, claramente, era el barco con el que navegaba Felipe VI, por eso, vía impuestos, la Armada le ha comprado el Hispania, por un milloncejo de euros, que a escote nada es caro. Es una noticia “vieja”, lo sé, de primeros de este mes que ya vemos partir, con especial congoja, pero no por eso es una noticia caducada: lo que nos cuesta la monarquía, con estos gastos tan bien repartidos en diferentes ministerios (aceptados incluso cuando Podemos formaba parte del Gobierno), sigue siendo un tabú en España. Incluso en esta España sin presupuestos generales desde la anterior legislatura.

Que se mueran los feos

Hay miles de artículos críticos con Donald Trump, básicamente, porque se lo merece. Pero el de Pablo Sebastián en Vozpópuli me ha llamado la atención por este pasaje: el presidente de EE.UU. abandonó Ankara en un avión militar, vía Londres, por un riesgo real de misilazo contra el Air Force One. Pero el avión presidencial sí despegó con la tripulación, las y los asesores, y las y los periodistas que suelen viajar con él, a quienes no se avisó ni del riesgo ni de la ausencia del presidente, que “se escondió en un contenedor de catering para fugarse”. “Que se mueran los feos”, pensaría Trump, cobarde, indigno y absolutamente criticable.

Hay que dejarlo claro

Uno de los problemas de nuestra civilización, con la que puede acabar Donald Trump, a la vez máximo exponente del problema al que me refiero, es que no hemos tratado a los imbéciles como imbéciles. No quiero deslizar después de este preámbulo que el alcalde de Labastida, Dani García Ruiz, del PP, me parezca un imbécil. Al contrario, me merece el máximo respeto como representante de la ciudadanía que es. Pero me veo obligado a señalar su último tuit hasta hoy: uno en el que se responde a Aitor Esteban, cuando el del PNV dice que él va con la selección vasca, que es “de Soria. Desciende de Soria”. García Ruiz ha mostrado su nivel.

Sábado, sabadete

“El sexo placentero y frecuente obra milagros en nuestra longevidad”. Esta es el titular de una noticia en Welife que, evidentemente, ha llamado mi atención. Según el digital, “la receta para la esperanza de vida” consiste en: “Dormir, hacer ejercicio, comer bien… y una feliz vida sexual”. Según un dato del Journal of Psychosexual Health y que recogen: “Las mujeres que rara vez practicaban sexo tenían un riesgo de morir un 70% más alto en comparación con las que lo tenían por lo menos una vez por semana”. “Un sexo placentero actúa casi como antibiótico”, concluyen. Y recuerdan el “placer también en la tercera edad”.

Gobernar o hacer campaña

La gestión del gobierno español en la crisis humanitaria, pero también política, de Ceuta, está en la línea normal de la gestión del gobierno español. Si la alternativa para Moncloa no fuese Núñez Feijóo apoyado por la extrema derecha, veríamos a Pedro Sánchez de una manera muy distinta. Estefanía Molina también lo tiene claro: “El Gobierno se ha equivocado planteando lo de Ceuta como un combate entre administraciones. Es lo que están acostumbrados a hacer”, “su presidente no cuenta con un margen de maniobra equiparable al de una Comunidad Autónoma”, por ejemplo, “la Sanidad depende directamente del Ministerio de Mónica García”.

“Chao, pescao”

Escuché en directo, en televisión, el primer “chao” con el que Isabel Díaz Ayuso quería zanjar las preguntas sobre el ático que compró la comunidad de Madrid. Ante la insistencia de los periodistas, la presidenta quiso ser más contundente: “Chao, pescao”. Ese es el nivel, vergonzante para cualquier afiliado al PP. Pero que el árbol no nos impida ver el bosque: “El Gobierno de la Comunidad de Madrid dio instrucciones claras a la hora de buscar un nuevo inmueble”: debía tener “entre 250 y 400 metros cuadrados y una gran terraza” (Público). “Esas características encajan con el ático que el Gobierno madrileño compró” por 6,3 millones.

“Dólar por dólar”

Siempre hemos dicho que Donald Trump es un pésimo político porque tiene el rasgo más despreciable en alguien de ese gremio: es débil con los fuertes y fuerte con los débiles. También se han dado cuenta de ello en el gobierno canadiense, que “responderá a los nuevos aranceles estadounidenses de manera ‘»‘proporcionada, selectiva y estratégica'»‘, igualando las medidas de Washington ‘dólar por dólar y arancel por arancel’” (Euronews). También explican por qué rompieron las negociaciones comerciales con los representantes de EE.UU., que hicieron propuestas “antieconómicas, injustas y, en última instancia, inaceptables”.

Lo que nos viene

Es cierto: solo Pedro Sánchez puede obrar el milagro de frenar un gobierno de la derecha con la extrema derecha en España, como ya ha logrado. Y es innegable: a Sánchez se le puede reconocer capacidad para resistir, pero no para gobernar. Eso, sí, resistiendo consiste que leamos noticias como esta en El Plural: “Finlandia prometió 100.000 empleos y se hunde en el paro con la ultraderecha”. Finlandia “ha apostado por una agenda de recortes y reformas laborales destinada a reducir el gasto público y flexibilizar el mercado de trabajo. Y eso es lo que PP y Vox han defendido en España en numerosas ocasiones”.

El Atlético resiste… por todos

Del mismo modo (y salvando todas las distancias, que son vidas humanas) que Ucrania resiste los ataques de Rusia por todos los europeos, el Atlético de Madrid está resistiendo frente al FC Barcelona por todos los clubes que no son el Barça. El modo en el los de Laporta pretende conseguir el fichaje de Julián Álvarez es la más rastrera que existe: le convence (cuando no puede hacer una oferta a un jugador con contrato en vigor que no vaya a terminar en seis meses), y le insta a que ponga todos los medios para que el Atlético se vea obligado a malvenderlo. Esta prepotencia debe ser frenada. Esta vez, los del Metropolitano hacen bien.

Más dinero (el nuestro, por supuesto)

Leo en Euronews que “el precio de la cesa de la compra, en aumento: las guerras y las olas de calor encarecen el pan y la pasta”. Cuando hablamos de guerras y de calentamiento, por cierto, hablamos de lo mismo: los misilazos de Trump y Netanyahu aumentan la temperatura del planeta. Da igual, ellos no van a notar el ascenso del precio de los alimentos. Muchas y muchos podremos pagarlos. Pero cada vez a más gente no le alcanza. Y yo sigo alucinando con que hayamos construido, entre todas y todos, y no se libra nadie, un mundo en el que la preservación de la vida y el acceso a la comida más básica, no sea el primer objetivo.

Muy mal

Me parece bien el ahorro en papel y sellos, pero siempre que las comunicaciones on-line sean acordadas por quien envía el correo y por quien lo recibe. Especialmente, si hablamos de cosas tan importantes como las comunicaciones con la Seguridad Social. Así que solo puede parecer muy mal esta noticia en el Huffington Post: “La Seguridad Social cambia las normas y a partir de septiembre dejará de enviar notificaciones por carta a miles de personas”. La excusa (vaga) es que los destinatarios “suelen estar trabajando, de modo que están familiarizados completamente con el uso de dispositivos electrónicos”.

Por cierto…

A la extrema derecha se le combate con inteligencia, con información, con honestidad y, por supuesto, siendo buenas personas. Ahí va mi aportación en forma de noticia: “El número de autónomos extranjeros crece 20 veces más rápido que el de los españoles” (Vozpópuli). En términos generales, en junio, mientras la mayoría pensábamos en las vacaciones, se dio “un nuevo récord de afiliados extranjeros” a la Seguridad Social. Así que, sí, vienen a trabajar, a formar parte de la sociedad. Miremos nuestros barrios: ¿quién está abriendo negocios (y no hablo solo de tiendas “de conveniencia”)? ¿Quién está cogiendo los que se traspasan?

Más me preocupan los ultrarricos

No me preocupan las y los migrantes que vienen a trabajan y abren los negocios a los que nacimos aquí renunciamos: ferreterías, tiendas de electricidad, fruterías… Me preocupan los ultrarricos: Argemino Barro muestra en X un gráfico muy elocuente sobre la “riqueza acumulada por Donald Trump en el último año y medio vs. riqueza acumulada por sus antecesores”. George Bush ganó en sus dos primeros años más de tres millones de dólares; Barack Obama, más de uno y medio; Jose Biden, cien mil dólares; y Donald Trump en el mismo período ha ganado 4.200 millones de dólares (“billion”, en inglés).

Elon Musk se rio de ellos

Sigo con los ultrarricos que disparan sus fortunas aprovechándose de los idiotas. Sandro Pozzi tuiteaba: “El desplome continúa. Las acciones de SpaceX están ya por debajo del precio de la oferta y hay un esfuerzo por mantenerlas por encima de los 110 dólares el título. De momento va como se esperaba, no debería ser una sorpresa”. Es decir: cuando Musk animaba a su legión se seguidores a comprar esas acciones porque se harían ricos (como él), sabía que estaba riéndose de ellos. Al final, él consiguió que su empresa recibiese la inyección de dinero que necesitaba, disparó su fortuna y los incautos se quedan igual (de pobres).

Más guerras que nunca

No es una percepción, no es porque los medios tengamos más y mejor tecnología para contarlas, no exageramos: “La Escuela de Cultura de Paz de la UAB publica su informe anual —uno de los principales anuarios elaborados en el Estado español sobre conflictividad, derechos humanos y construcción de paz—, en el que identifica 40 guerras activas en el mundo, la cifra más alta de la última década, y alerta de un aumento de los conflictos internacionales y de sus consecuencias humanitarias”. Así de claro expresan en Kaos en la Red nuestro fracaso colectivo: “El mundo llega al número más alto de conflictos armados de la última década”.

Y más crueles

Insisto e insistiré hasta que consiga mover un milímetro este gran montón de mierda: entre todos y todas, sin excepción, hemos construido un sistema que no defiende la vida y cede el poder al más fuerte, el que más dinero tiene y, por extensión, a las peores personas: “Fuerzas israelíes irrumpen en un hospital, en Belén, en Cisjordania” (Al Mayadeen), “agredieron a pacientes y visitantes”, y “sembró terror entre los enfermos”. Hasta ahí quería llegar porque lo que hacen el ejército y el gobierno israelíes es terrorismo. Terrorismo de estado, por supuesto. Y el mundo debe reaccionar cuanto antes, sin miedo al sionismo ni al antisemitismo.

También más tontos

A mis 46 años ya sé que se puede ganar mucho dinero y ser un imbécil. Es más importante no tener escrúpulos que poseer talento, y Donald Trump es el mejor ejemplo de esta evidencia. El mismo que “publica una imagen en la que declara el estrecho de Ormuz como ‘nuevo territorio’ de EE.UU.” (Diario Red). Se piensa que todos menos él somos tontos y que con enseñar un gráfico es suficiente. Normal que el ministro iraní de Exteriores, Kazem Qaribabadi, le haya respondido así en sus redes sociales: “Pronto su ilusión respecto al estrecho de Ormuz se corregirá, o nosotros corregiremos las ilusiones de este iluso”.

Todos sabemos que es imposible

No espero nada de la Comisión Europea de von der Leyen, fuerte con los débiles y débil con los fuertes (lo peor que puede ser un político). Pero esta manera de tomarnos el pelo es demasiado hasta para el organismo: “Bruselas avala la devolución de todos los migrantes a Marruecos, incluidos los menores” (El Independiente). Entiendo que lo más parecido que tenemos a un gobierno europeo y el gobierno español de vacaciones Santillana estén preocupados por el efecto llamada (tú pasa a Ceuta, que primero te dan lo básico y después te trasladan a la península gratis), pero todos sabemos que esa devolución al 100% es imposible.

“Un buen tipo”

Rodeadas y rodeados como estamos de malas personas que exhiben con orgullo su capacidad para hacer daño, creo que lo mejor que se puede decir de alguien es que es (o era) una buena persona. Así define en Bluesky el guionista portugalujo Raúl Díaz a Juan Tamariz, “al que he admirado (e imitado tocando el violín cuando algo salía bien) y que me hizo reír tanto. Un genio y algo más difícil: un buen tipo. Él siempre llevaba sombrero, pero somos nosotros hoy los que nos lo deberíamos quitar”. Tamariz era un mago universal (uno de los mejores del mundo) que nos enseñó qué era la magia de cerca. Qué suerte haber disfrutado de él.