Casado y Abascal siguen siendo pececillos

Casado se ha dejado barbita de experimentado y Abascal va de tipo duro por la vida, pero PSOE y Podemos se la jugaron bien a los dos con la composición de la mesa del Congreso: solo tuvieron que dejarles reducirse en su propio jugo. Es lo que pasa cuando ladras más que muerdes. Pero también es una muestra de a lo que están en la derecha: Casado y Arrimadas viven preocupados porque Abascal no les devore, y los de Vox saben que primero tienen que engordar al monstruo para que este luego dé mejores golpes. Lo de comer está a la derecha y lo de romper, en todos lados.

Vox solo entiende de una cosa

Casado se metió en la jaula del león convencido de que sabría domarlo antes de que le devore… Pero tiene toda la pinta de que no calculó bien el hambre de la bestia. Porque el de la mesa del Congreso es el menor de sus problemas: el propio Abascal ha anunciado en Twitter que apretarán en las comunidades donde PP y Ciudadanos dependen de Vox para gobernar. Así es la ultraderecha: solo entiende la política y la vida apretando, yendo más allá, rompiendo pactos y chantajeando para que las cosas salgan a su manera o se destruyan. Y ese es el juego al que decidieron jugar Casado y Rivera. Suya será la responsabilidad.

Pero, ¿qué dices?

Alguien tan presuntuoso que en Twitter se hace llamar Publio Escipición y que explica que un abuelo suyo fue diputado (sin especificar si lo fue durante las cortes democráticas o las anteriores), intentaba despreciar a Marta Rosique porque, según él, no estaba a la altura. A la altura, ¿de qué? Todos los parlamentos democráticos del mundo están abiertos a la ciudadanía. Esa es la grandeza de la democracia: que no hay que ser doctor en nada ni hablar varios idiomas, solo es necesario ser elegido o elegida. Tampoco importa la edad, el género ni el origen. Y al que le importe no ha entendido nada.

No es menos cierto que…

Bernat Dedéu recibirá muchos palos por su última columna en El Nacional, y aunque tengo la impresión de que le gusta meter los palos en el avispero, creo que tiene razón: quien reivindica algo es la persona más interesada en tomarse en serio su reivindicación, y no es menos cierto que la búsqueda de la originalidad en la causa catalana está infravalorando una serie de reclamaciones justas, desde la independencia a la libertad de los presos políticos. Las camisetas, las proclamas pretenciosas, los mensajes en las papeletas de voto en el Congreso, ¿sirven para legitimar o para todo lo contrario?

En Podemos solo hay tres personas válidas

Cinco años después de su irrupción y varias escabechinas internas después, en Podemos solo quedan tres personas válidas: Pablo Iglesias, Irene Montero y Pablo Echenique que, según leemos en El Confidencial, “se perfila como portavoz en el Congreso en sustitución de Irene Montero”, que irá al Gobierno. Una vez soltado el lastre de Errejón y otros que se fueron con él (y que no fueron capaces de nada), Iglesias, que se mantiene como líder mientras los demás van cayendo (ya ha visto bajarse del escaño a Rubalcaba, Rajoy y Rivera) proyecta la imagen de que solo le valen sus más leales seguidores.

Sí, estos son vuestros cuervos

Voy a guardarme el tuit del Sr. Brus para usarlo cada vez que vea a alguien del PP intentar hacer frente a la ultraderecha con la boca pequeña: “Estos cuervos son vuestros”. El tuitero se lo lanzaba a Borja Sémper, que mantenía una discusión para la galería (porque hasta que no rompan con Vox todo lo que hagan en el PP contra ese partido es solo para la foto) con un defensor de las ideas ultras de los de Abascal. Así que, que no nos vengan los Alonso, los Martínez Almeyda, los García Egea ni los Casado a decirnos que ellos ya afean a Vox, porque solo les legitiman cuando intercambian poder político.

Y también son vuestros

Todo lo que he escrito en el párrafo anterior sobre el PP es aplicable también a Ciudadanos, ese partido cada vez más irrelevante desde que calentó a los votantes de extrema derecha tanto que acabaron abandonándoles para irse, en masa, al verdadero partido ultra. Imágenes bonistas como las de Felisuco anunciando que van a trabajar para erradicar la violencia machista son un insulto mientras abrazan poder político gracias a los votos de Vox vía acuerdo a tres bandas con el PP. Para hacer política que sume es necesario empezar por apartar a la extrema derecha. Todo lo demás es palabrería.

Donde no dan los números dan las firmas

Donde no les dan los números para hacerlo medio escondidos, PP y Ciudadanos tienen que pactar abiertamente con Vox: “Hoy, en El Espinar, el PP, C’s y Vox firman esta moción pidiendo la derogación de la Ley contra la violencia de género y alertan contra la violencia en aquellos países que ‘no pertenecen a la civilización occidental’. Machismo y racismo todo en uno. Es tan repugnante…”, tuitea el socialista castellano Luis Tudanca. Esta y no otra es la realidad, y cuanto más intentan ocultarla con mensajes bonistas más indignante resulta la situación porque hablamos de personas que son asesinadas.

Esto es lo que son

El vídeo de Ortega Smith ignorando a una víctima de la violencia machista que le increpa (Nadia Otmani recibió tres disparos cuando intentó evitar que su cuñado asesinara a su hermana) es el que tienen que ver Borja Sémper, Felisuco y todos los representantes, afiliados y simpatizantes de PP y Ciudadanos, porque es el vídeo de la vergüenza, de una ultraderecha que ni siquiera mira a la cara a una víctima después de hacer un discurso contra un consenso básico, como el de la violencia de género. Si son capaces de ver ese vídeo sin romper con Vox por lo menos que tengan la vergüenza de callarse.

Y no, no son víctimas

El colmo del recochineo e incluso la humillación hacia las verdaderas víctimas es que Vox se presente como víctima de un linchamiento mediático solo porque señalamos la cobardía de Ortega Smith, lo ultra de su discurso y la hipocresía de todos, absolutamente todos los miembros de PP y Ciudadanos que les dan poder político. “Resistid y no tengáis miedo. En VOX siempre defenderemos a los que son perseguidos por ser valientes en la defensa de España”, dicen en su tuit los de Abascal. Lo único que no sé es si se descojonaban mientras lo escribían o eran capaces de contener la risa.

Sánchez ha dado una nueva oportunidad a estos

Lo que ha pasado en Madrid es solo el principio y parece que van en serio: los que forman el trifachito ya han aprobado una iniciativa de la Asamblea para ilegalizar a los partidos nacionalistas. Quien no piense como ellos queda al margen de la ley. De ahí a perseguirnos solo les queda dar otro paso. Y lo han hecho en campaña porque quieren dejar claro a los españoles que ellos son los que nos hacen frente. Mañana tenemos una buena oportunidad para dejarles claro que nosotros también les haremos frente, como ya hicieron otros antes. Y Sánchez deberá cargar con haberles dado otra oportunidad.

La campaña más rara

Terminamos con esa amenaza del trifachito a los partidos nacionalistas la campaña más extraña que yo he vivido en primera línea. No solo porque ha sido una semana y la presión, lejos de concentrarse, ha ido de un lado para otro: nunca he oído tan pocas ideas. Lo que han escrito en Público de “muchos ruido y pocas nueces” pocas veces será mejor utilizado: en España, ruido, a tope de temas generales, y nueces de lo concreto, ni una. ¿Qué demonios van a hacer para garantizar las pensiones? ¿Qué ideas tienen para hacer frente a la nueva crisis? ¿Qué prioridades tienen los partidos españoles?

Y muchas, muchas mentiras

Del mismo modo que hemos devaluado la palabra “fascista” y ahora que los tenemos enfrente ellos se aprovechan de ese excesivo uso, todo lo que hemos hablado de las mentiras de los políticos en campaña, demasiadas veces a la ligera, les viene bien a los fascistas de verdad: Vox es el partido que más ha mentido con total impunidad, delante de periodistas y otros políticos. Aitor Esteban, que les ha hecho frente, es una isla que resiste al tsunami mientras todos los demás callan. También los de Maldito Bulo han intentado plantarles cara desmontando las mentiras de los de Vox, sobre todo, sobre la inmigración.

Pero, ¿cómo puede haber ganado tanto dinero?

Suelen decir que cuando no te explicas una fortuna algo raro hay. Pues yo no me explico la fortuna de Marcos de Quinto desde que veo cómo se comporta como diputado electo de Ciudadanos. Sus excesos son habituales, su falta de empatía, también, pero su torpeza desde ayer va a ser legendaria: “Ser independentista es como ser del Betis, es complicado que alguna vez ganen la Liga”, ha afirmado, haciendo un flaco favor a la candidatura de los de Albert Rivera en Sevilla y Andalucía. Ahora, que vuelva a explicarnos cómo ha amasado su fortuna. Por el contrario, a Ciudadanos esta campaña se le está saliendo carísima.

Siempre Madrid

Esta campaña es la campaña de cinco machotes de Madrid. Entre ellos se ha colado Aitor Esteban representándonos a todos los que pasamos de esa falsa hombría y ese real franquismo, y también intentan colarse otros, con menor fortuna, como Íñigo Errejón, que para acercarse a la chavalada ha propuesto construir un estadio para los eSports (cuyo auge es un fenómeno apasionante). Josu Eguren acierta en su respuesta: es una propuesta mirando solo a Madrid porque su universo es ese. En resumen, que esta campaña ha servido para que los políticos de Madrid muestren qué comparten: una mirada muy corta.

La gran metedura de pata

Mientras en el PSOE se dedicaban a intentar cruzar todos sus dedos para que Cayetana Álvarez de Toledo o Isabel Díaz Ayuso metieran la pata, no se dieron cuenta de que el que la había metido hasta la altura de la ingle era Pedro Sánchez, que reconoció la clara injerencia del gobierno español en el sistema judicial vía fiscalía: “La fiscalía, ¿de quién depende?”, preguntaba con convencimiento el presidente en funciones. “Eso querría yo saber. Si la fiscalía actúa con criterios jurídicos o sometida a decisiones políticas. Machacando el Estado de Derecho”, respondía Joaquín Urias en Twitter .

Vox señala, los ultras ejecutan

Después de 48 horas de persecución de Vox a inmigrantes menores de edad no acompañados, un grupo de extrema derecha ha manado a la UCI a uno en Zaragoza, con el cráneo hundido. Que no me venga ahora nadie con que se trata de una causalidad o mirando para otro lado, especialmente, que no me venga nadie que haya dado alas a Vox convocando unas nuevas elecciones para que siga engordando el monstruo o dándoles poder, directamente, vía pacto de gobernabilidad. Esto es tan grave como parece: son los de la Falange que se manifiestan y los cabezas rapadas que dan palizas.

Y la prensa les blanquea

En estas estamos, intentando que todos abran los ojos y vean al monstruo como lo que es, cuando en Vozpópuli sacan esta noticia: “Santiago Abascal es el líder político favorito para los jóvenes y Pablo Iglesias, el más aburrido para irse de fiesta. La generación Z han elegido al líder de Vox como su favorito y también han escogido quién es su candidato a la presidencia preferido para irse de fiesta”. Por mí, Bea Téllez de Meneses puede irse a la mierda, porque en ningún momento recuerda que la juventud elige a la extrema derecha. Y también los autores del autor del estudio: “Generación Z & Políticos”.

Rosa Díez pide el voto para otro partido

Finalmente, el segundo cambio de partido de Rosa Díez se ha consumado después de que esta semana haya pedido el voto para el PP junto a Pablo Casado y Cayetana Álvarez de Toledo en Barcelona. Lo ha hecho sonriente, encantada de volver a ser enfocada por las cámaras, y con una indumentaria que no ha pasado desapercibida, justo lo que ella buscaba. Y así, la que empezó en el PSE y fundó UPYD, ha acabado en el PP… De momento, porque ella nunca cierra ninguna puerta, nunca agota ningún camino que le lleve al imperio español y, sobre todo, a un micrófono encendido con tomas para las cámaras.

La campaña más española

Más que sorprenderme a mí mismo dando la razón a Pérez Reverte, me ha sorprendido el escritor español tuiteando esto con lo que estoy tan de acuerdo: “Anoche vi el debate. Esta mañana muchos dicen que los españoles no merecemos tener esos políticos, a cual más mediocre. Pero no estoy de acuerdo. Creo que realmente son los políticos que merecemos, porque nos representan. Encarnan lo que hemos sido, somos y pretendemos ser”. Así va a votar España el próximo domingo, eligiendo entre el menos malo de los males o el peor, a ver si revienta todo. Cada vez me siento más lejos de esa realidad.

¿Ahora, sí? Bienvenidos todos

No sé si será porque las encuestas le dan un subidón que convertiría de nuevo a España en un peligro dentro la UE pero el velo que cubría a Vox parece que por fin se ha caído, y ya solo sus socios, PP y Ciudadanos, siguen sin señalarles como lo que son: extrema derecha. El resto de partidos se ha sumado, también algunos periodistas como Susana Griso que, después de colaborar en su blanqueo, ha intentado meter las gomas a Espinosa de los Monteros (aunque le ha salido fatal). Por fin, sus discursos fachas son reconocidos por todos como tal: hasta una cita del falangista Ramiro Ledesma nos coló Abascal en el debate.

Una simple descripción

Ahora que muchos se van sumando a arrinconar al fascismo, es el momento de apretar y señalar a quien, como Pepe Reina, da alas a la extrema derecha. Sillonbowl, un usuario de Twitter interesante y que es de los que antes también llamaba a las cosas por su nombre, era así de claro: “Pepe Reina es fascista por votar a fascistas y compartir ideas fascistas. Y decir que alguien es basura por votar fascismo o por coquetear con ideas propias del fascismo, por mucho que después se haga el digno… Eso no es fascismo, es descripción”. Por el bien de todos, no podemos ceder en el marcaje.

Menos gestos y más gestas

Entiendo que para ellos será difícil admitir que cometieron un gravísimo error, pero tenemos que obligar entre todos a que el PP rompa sus acuerdos con Vox. Eso sí que es una gesta, y no los gestos de los que presume Cayetana Álvarez de Toledo: una foto en la plaza de Vic (donde los partidos nacionalistas son elegidos por una amplísima mayoría) y un vídeo de ella soltando lazos amarillos en TV3 son sus mayores “logros” contra personas que solo se solidarizan con los presos políticos catalanes. Lo verdaderamente valiente es que el PP rompa sus acuerdos con Vox. Todo lo demás es colaboracionismo.

Aunque mejor están calladas…

Solo quedan dos días de campaña y la gran metedura de pata de Cayetana Álvarez de Toledo o Isabel Díaz Ayuso no llega. Pablo Casado ha logrado retener a las líderes con discurso extremo que él mismo ha aupado y en el PSOE tienen un problema: si logran repetir sus resultados de abril lo darían todo por bueno. En cambio, la que habla es Marimar Blanco, contra la que el PSOE no va a alzarse, para asegurar que en el gobierno navarro hay un miembro de Bildu aunque no sepa cómo se llama. Jon Arrizabalaga le responde en Twitter con lo obvio: “No sabes su nombre porque no lo hay”.

Señalar a periodistas también es de nazis

Marimar Blanco, Cayetana Álvarez de Toledo o Inés Arrimadas, como Santiago Abascal, aunque sean vascas y catalanas o se presenten por Euskadi y Catalunya, comparten una estrategia: utilizar estas nacionalidades para hacer campaña en España. Por eso, cuando Arrimadas señaló al moderador del debate en TV3, que también es director de la cadena, y le dijo que cuando apliquen el 155 “lo primerito” será despedirle, se dirigía más a los votantes españoles que a los vascos. Pero es que además hizo algo muy nazi: señalar al periodista enemigo. Por cierto, que también lo hicieron algunos independentistas en la calle y está igual de mal.