Una mala noticia

La de los resultados de la CAV en el informe PISA que hemos conocido esta semana es una mala noticia. Sin dudas. Sin paños calientes. La consejera, Begoña Pedrosa, no ha echado balones fuera, no se ha escondido en la bajada generalizada, ni en las pantallas, ni en la migración: tenemos un problema y tenemos que abordarlo. Punto. Porque hay una generación de vascas y vascos en nuestra escuela pública, ikastolas y colegios privados (la ignorancia parece que no entiende de niveles socioeconómicos ni de compromisos), que tiene problemas para entender lo que lee y resolver problemas matemáticos. Y eso es muy grave.

Falla todo. Todo

De la misma manera que resulta pueril pensar que los problemas en Osakidetza solo son atribuibles a los políticos, como si la atención directa o las huelgas no afectasen, resulta simplista y tramposo señalar solo a los políticos ante los malos resultados en el informe PISA. Tenemos a los docentes más preocupados por sus condiciones laborales que por sus objetivos profesionales, tenemos reclamaciones sin fin por bajar ratios como si estos no bajasen solos por la natalidad, tenemos la mayor financiación de la Educación y tenemos derecho a exigir resultados. Cada palo tiene que aguantar su vela porque esta vez ha fallado todo.

Sí, es una tragedia

Tuitea Joseba Permach que lo que sucede en la educación de la CAV (no parece dirigirse al equivalente navarro) es una tragedia. Estoy de acuerdo con él: es una tragedia que Joseba Permach forme parte del sistema siendo, como es, docente en la EHU. Es una tragedia que sus méritos hayan sido suficientes y que su ética, probada durante años con sus explicaciones sobre la violencia directa en Euskadi, no haya sido un problema. Es una tragedia que personajes como él, con su pasado, no hayan sufrido el escarnio necesario y reparador que necesitamos y necesitan. Es una tragedia que no hayamos aprendido a repudiar el fascismo.

Son los inmigrantes, dice Gimeno

Joseba Permach, tan sagaz, tan dispuesto siempre a poner un tuit, no ha encontrado motivo para criticar al consejero navarro de Educación, Carlos Gimeno, que “subraya que la presencia de alumnos inmigrantes en Navarra afecta a los resultados de PISA” (Orain). Estamos viviendo semanas increíbles viendo a la izquierda española alertando de que los migrantes en Ceuta son peligrosos para las niñas, y señalando sin rubor también a los migrantes para justificar unos malos resultados en PISA. Ojo, que no nací ayer: sé que las pantallas y tratar igual al incapaz y al que no lo es (venga de donde venga), no ha mejorado nada.

Voy a perder amigos, lo sé

La situación es tan grave que es imprescindible abrir todos los melones: el de las pantallas, el de una igualdad entre el alumnado mal entendida, el de la inteligencia artificial, el de la dedicación del profesorado, el de la financiación, el de que el resultado responda el esfuerzo económico que hacemos todas y todos, pero también el de los modelos lingüísticos. Apostar por el euskera por convencimiento personal o compromiso con un país, o al menos, con su lengua, no justifica arrastrar al alumnado de entornos únicamente erdaldunes. Y por decir esto no soy menos abertzale que nadie ni amo menos el tesoro lingüístico de mi país.

¿Qué dicen en Ceuta?

No se me ocurre otra manera de empezar esta columna que revisando qué dicen en los medios de Ceuta sobre lo que ayer vimos y oímos en el Congreso. En Ceuta al Día, por ejemplo, destacan que Pedro Sánchez “desliza que la entrada no pudo evitarse y descarta acciones militares contra Marruecos ‘sin hechos probados’”. También llevaban a su portada estos entrecomillados: “No os prometeremos soluciones mágicas como otros”, “no se puede coger a un ser humano y arrojarlo al otro lado de la frontera como un saco de tierra”. Pero la principal noticia era sobre el “primer asesinato vinculado con la ola migratoria”.

Esto, también

En El Faro de Ceuta también abren con la “detenida tras la muerte de un marroquí en una casa de Poblado Regulares”. Sobre lo que dijo Pedro Sánchez en el Congreso, solo recuperaron esta frase: “No recibimos ningún informe que anticipara la escala de la crisis en Ceuta”, que convivía con este otro titular: “Fallece un menor marroquí acogido en el centro de La Esperanza”. En el subtítulo explican: “La muerte obedecería a causas naturales asociadas a la diabetes severa de la que ya estaba siendo tratado”. Lo confieso: es cuatro de septiembre y ya estoy aburrido de la visión madridcentrista de la vida y la política.

Lo que molesta es que exista el informe

En Demócrata ofrecen “el informe policial de Ceuta completo: 55 páginas sobre el ‘guiado activo’ marroquí y el plan para colapsar la frontera”. Ese informe ha molestado muchísimo al gobierno español, no por lo que cuenta, sino por su existencia. La participación de Marruecos era un rumor, una sensación, una afirmación sin pruebas, algo que podíamos dar por hecho basándonos solo en reels, pero que exista ese informe, encargado por una jueza (candidata del PP en una lista municipal, sí), desmonta el relato del gobierno español. Un relato que nadie entendía y ahora entiende menos: ¿por qué Sánchez intenta proteger a Mohamed VI?

Todo lo que cambia

El texto de Luis Miguel Fuentes en El Independiente sobre la participación de Marruecos sería completamente diferente antes de saber que existe ese informe “que no ha sorprendido a nadie salvo a este Gobierno”. “A Marlaska parece que lo despertó la noticia”, escribe. Y sugiere que el informe lo tenía que haber encargado Interior, no la jueza María Tardón. Pero eso habría desmontado que “Marruecos seguía siendo para el Gobierno aliado, colaborador y hasta fantasía de verano”, como lo ha presentado siempre Pedro Sánchez. Fuentes cree que “la escapatoria será” “una nueva cloaca sobre las cloacas precedentes”.

¿De qué se trata?

Vi el debate en el Congreso, todas las intervenciones, y la que más llamó mi atención por su nivel de hipocresía fue la de Mertxe Aizupura. Que ella hable de una Euskal Herria que siempre ha sido tierra de acogida, después de conocer los asesinatos selectivos que ejecutaba ETA, cuyos asesinos glosó ella, personalmente, tiene bemoles (dejémoslo ahí). Que asegure que lo que hace la derecha en Ceuta “se trata únicamente de aprovechar una crisis humanitaria y social para tener una cuestión más con la que confrontar a la sociedad” (RTVE), como si no lo hubiese hecho la izquierda abertzale durante décadas en Euskadi, debería de ser escandaloso.

Las contradicciones que nos ofrece Ceuta

Soy el primero que defiende la acogida y la integración de personas que arriesgan su vida y las de sus hijas e hijos por un futuro mejor. Pero es evidente para cualquiera que lo que está pasando en Ceuta nos ofrece, cuando menos, alguna contradicción que debemos revisar: ¿por qué la ciudad no es el sitio para 500 niñas que pueden ser víctimas de la violencia sexual (algunas, de hecho, ya lo han sido)? Ante esta noticia, ¿de verdad periodistas como Alejandra Martínez (de Canal Red) han viajado a Ceuta para mostrar que pueden andar solas por la noche y después hacerlo en cualquier ciudad de España o Euskadi les parece peligroso?

Tengo más preguntas

Ante esas contradicciones, me surgen preguntas: ¿esos violadores (ha habido agresiones probadas) siguen deambulando por Ceuta y pueden saltar al continente? ¿Cómo convive esa evidencia con los discursos bonistas que niegan realidades delictivas que destacan en todas las estadísticas policiales y judiciales? Según El Independiente, “El Gobierno contabiliza 2.500 menores en Ceuta pero sigue sin saber cuántos migrantes permanecen en la ciudad”. ¿Qué plan realista hay? ¿Por qué no nos cuentan cómo van a hacer esas devoluciones? ¿Saben cuántos migrantes han saltado ya al continente después de pagar a las mafias?

Sí, se puede

Sí, se puede estar a favor de la acogida y la integración y tener dudas razonables sobre los discursos bonistas que chocan de frente con la realidad. Sí, se pueden tener dudas razonables sobre los discursos bonistas y condenar, con absoluta seguridad, esto: “Israel bombardea zonas del sur del Líbano con proyectiles de fósforo” (Tercera Información). El que lidera Netanyahu es un gobierno genocida formado por un grupo humano despreciable, desde cualquier punto de vista humano: “según cifras oficiales libanesas, la escalada iniciada el 2 de marzo ha dejado más de cuatro mil muertos y alrededor de 12 mil heridos”.

El temazo que nos viene

Se lo leí a César Calderón y estoy completamente de acuerdo con él: podemos ponernos estupendos con nuestras banderas pacifistas, y podemos ser de discursos bonistas, de bulos de extrema derecha o, simplemente, personas que ven la realidad y se hacen preguntas, pero las próximas elecciones el tema clave va a ser cómo llenamos el carro de la compra sin gastarnos cien eurazos (no exagero, esto me ha sucedido la semana pasada, como a cualquiera). “La OCU calcula una subida de los alimentos del 35% en tres años”, “no podemos ni llenar una cesta con productos que antes eran básicos, como la carne o el pescado fresco”, denuncian en LaSexta.

Justifícame esto

No, el bloqueo de EE.UU. sobre Cuba no sirve para justificar la situación económica de la isla: esta excusa queda invalidada por la fortuna y el buen vivir que se atribuye a las y los herederos de Fidel Castro. Es la gestión del régimen la que ha llevado a esta situación límite que creadores de contenido como Emanuel González documentan en Instagram para recibir alguna limosna extranjera que para ellos puede ser una fortuna. Un dato que da este chico: 3.000 pesos (poco más de cien dólares) es la pensión mensual de su abuela, y eso es lo que vale una barra de jamón cocido. Emanuel también muestra los cortes de luz diarios y la escasez.

La dictadura que une a derecha e izquierda

Del mismo modo que el animal-print (la ropa que tiene estampados que imitan la piel del leopardo, por ejemplo) une a pijas, chonis y punks, China une a políticos de derechas e izquierdas, que admiran su desarrollo. Joseba Permach es uno de ellos: alucina en X porque condenen a un promotor inmobiliario. Josean Beloqui le responde en la misma red: “Te sugiero dos acciones a realizar en el país oriental: (1) protestar contra la construcción de la presa de las Tres Gargantas como se hizo con Itoiz. (2) Protestar contra la construcción de centrales nucleares, como se hizo en Lemoiz. Y luego nos lo cuentas, si puedes”.

Todos los buenos y alguno de los malos

Todas las buenas personas están de acuerdo en que lo que está haciendo Israel es una atrocidad, un genocidio. Todas las buenas personas y alguna de las malas que no dudan en usar el sufrimiento del pueblo palestino para enjabonarse y blanquearse. Es tan evidente que hasta el digital alemán DW, pese a su culpa histórica, informa de que “desde el comienzo de la tregua, las operaciones israelíes en Gaza provocaron la muerte de 1.286 personas”. En el último ataque, “al menos tres personas murieron este domingo en bombardeos de Israel en Gaza, incluido un niño de cuatro años”. Y nada, absolutamente nada, lo justifica.

¿Qué guerra?

RTVE está colaborando activamente en la españolización de Euskadi y Catalunya despreciando cualquier precaución hacia las sensibilidades nacionales diferenciadas. Compruebo en su web que el uso de las palabras en otros casos también intenta presentar una realidad a martillazos: “Los ataques masivos con drones y misiles disparan el número de víctimas civiles en la guerra de Ucrania”. ¿Qué guerra? Se trata de una invasión de Rusia (que todas y todos vimos en directo) sobre otro país, y de la defensa legítima de este país. Poner al mismo nivel al agredido y al agresor beneficia al Kremlin y justifica los próximos ataques ordenados por Putin.

Pero tú separa la basura

Una guerra (ideológica y comercial) es lo que deberíamos mantener con los ultrarricos, que son responsables directos del calentamiento global, las desigualdades y la crueldad de personajes como Putin, Netanyahu o Trump. También son los responsables de que nos cuestionemos cosas que están fundamentalmente bien: lo está, por ejemplo, que separemos la basura para reciclarla, pero cualquiera se pregunta si no está haciendo el canelo mientras, “en 9 meses, el yate de Mark Zuckerberg quemó 2 millones de litros de combustible y emitió 5,300 toneladas de CO2” (Motorpasión). Es decir, contamina 2.800 veces más que un coche.

Otro gran éxito del FC Barcelona

El FC Barcelona merece una sanción ejemplar, no solo por lo de Negreira, que si se confirma lo que cuentan las crónicas ya sería suficientemente grave; no solo por su pésima gestión económica y las trampas de las “palancas”, que le han permitido mantener el nivel competitivo y generar grandes ingresos; también por su manera de fichar. Ellos hacen una oferta al jugador (Nico Williams el verano pasado, Julián Álvarez, este) y esperan a que el futbolista se revele contra el club que le paga para abaratar al máximo la operación. Si no consiguen el fichaje, al menos, desestabilizan a otro rival. Y si nadie lo para seguirán haciéndolo.

Las preguntas

Las y los periodistas vascos tenemos una gran suerte: hay fascistas vascos que están deseando que les hagamos entrevistas. ¡Aprovechemos esa oportunidad! Rasmus Rainbo aprovechó hace solo unos días la suya ante Mark Rutte, al que preguntó a bocajarro (y en rueda de prensa, por supuesto) sobre Donald Trump: “¿Tiene esto (las amenazas de Trump) algún efecto sobre tu autoestima o tu amor propio cuando te sientas a su lado y no dices nada?” (20 Minutos). La pleitesía del de la OTAN para con su jefe es absolutamente nauseabunda, y cuestionamientos públicos como el del periodista danés son importantísimos.

El dolor

Ya no es una cuestión israelí o el apoyo mal medido y mal entendido del gobierno estadounidense al de Netanyahu (como si Trump fuese capaz de entender o de medir la consecuencia de sus acciones), la guerra de Irán se ha convertido en una cuestión económica y militar plenamente gringa, y como tal lleva semanas actuando el ejército de aquel país y su máximo responsable, es decir, el presidente: “EE.UU. deja al menos 14 muertos en Irán y Teherán responde atacando bases militares estadounidenses en el Golfo” (RTVE). Hablamos de personas fallecidas y de encarecimientos globales como si fueran inevitables, pero no lo son.

¿Es Trump un gafe?

Según Euronews, cada vez más estadounidenses creen que Donald Trump “gafa a los equipos que apoya”: medió para que Folrian Balogun pudiera jugar contra Bélgica y la selección estadounidense fue eliminada del Mundial. Fue a un partido de los Knicks y el equipo de New York lo perdió (no solo eso: fue el único que perdió de las finales). En fútbol americano, vio a los Washington Commanders contra los Detroit Lions y, por supuesto, ganaron los segundos. Asistió a la Ryder Cup y acabaron ganando los golfistas europeos. Y en la superbowl de 2025 predijo que los Chiefs vencerían a los Eagles y ganaron los Eagles.

¿Buena noticia para España?

Llevo meses pensando que Trump le va a montar un lío a España (y a Europa) con Ceuta y Melilla. Pero antes, de un modo más sibilino, ya está jodiendo al reino español apoyando al alauí: “Marruecos ata los votos para llevarse la final del Mundial 2030 gracias a Trump, Catar y Arabia”. Aunque si se cumple el gafe de Trump con los deportes, esta noticia en The Objective realmente es una buena señal para la RFEF, que quiere colocar la final del próximo mundial en el Santiago Bernabéu o el Camp Nou. “E Infantino no esconde su preferencia marroquí, principalmente por los 150 millones extra de recaudación que prometen”.

Más señales

Trump no hace nada efectivo para impedir la vía de agua a la Unión Europea, a la que odia porque no entiende que protejamos a la ciudadanía, por el Este, con la invasión rusa sobre Ucrania. Al norte, sus referencias episódicas a Groenlandia preocupan. Y por el sur, le resultaría tan fácil abrir un frente con Ceuta y Melilla que es tentador. De momento, “dispara las exportaciones a Marruecos mientras enfría la relación comercial con España”. Según Vozpópuli, la pieza clave es Duke Buchan, que antes de ser el embajador estadounidense en Rabat lo fue en Madrid, y conoce las oportunidades y debilidades de ambos mercados.