El troleo

Fue Gabriel Rufián, que votó a favor, el que reconoció que la ley española de vivienda del PSOE, Sumar, Podemos y EH Bildu (después ERC se descabalgó) no funciona. Que es una ley mala y que la situación de la vivienda ha empeorado desde que está en vigor. Pero como la cara dura también hay que trabajársela, EH Bildu lanzó ayer un streaming en X para presentar “la campaña nacional en favor de las políticas públicas de vivienda”. Primero, ¿nacional… español? ¿Vasco? ¿Que cada uno entienda lo que quiera? Lo segundo: ¿políticas públicas de vivienda de quien ha errado, no lo ha reconocido e insiste en dar lecciones?

Y el hackeo

El hackeo que ha sufrido la vicelehendakari Ibone Bengoetxea tiene que servirnos a todas y todos de aviso. Sí, nuestras cuentas pueden ser sustraídas, te cambian la contraseña, publican lo que quieren (en este caso, un tema de inversiones) y el daño ya está hecho. También debe recordarnos que ellas y ellos, los políticos, las personas con altísima responsabilidad en el gobierno, son humanos y tan vulnerables como cualquiera. Pero sobre todas las cosas, llama la atención lo bien que están hechos el texto en euskera y los pantallazos falsos. Al final, la “inteligencia” artificial sirve para hacer el mal, para sorpresa de nadie.

La intención importa

Me preocupa la sociedad que estamos construyendo entre todas y todos, sin excepción, y que dejaremos en herencia a nuestras hijas e hijos. Me preocupa el egoísmo, algo tan sencillo como preguntarnos: “¿Qué pasaría si todos hiciésemos esto que estoy haciendo yo?”. Y veo casos muy próximos que agrandan esa preocupación, como el del club de rugby de Igorre. Desconozco los entresijos, pero creo que si los gestores del club han sido honestos la solidaridad de quienes han cobrado y tienen que hacerlo es lo único que puede salvar la situación. La solidaridad, sí, y la empatía como motores de cambio, ¡qué revolución!

No sobreviviríamos a un Chernóbil

Tenemos que hacer caso a los indicadores. El caso del barco en el que ha surgido un brote de hantavirus no puede pasar como si nada: igual nadie necesita cruzar el océano en mayo para ver pingüinos por afición. Pero ya que los ricos han hecho lo que han querido, a los demás nos toca actuar (como siempre). Hacerlo con seguridad, con derechos, con responsabilidad… pero hacerlo. El “bloqueo” (El Debate) que proponían algunos trabajadores del puerto en Canarias me dejó ojiplático e hizo que me preguntase: si sucediese una tragedia como la de Chernóbil, ¿quién arrimaría el hombro? ¿Qué harían los sindicatos en las horas críticas? ¿Y por qué?

Lo escribo porque puedo

Ernesto Valverde no se merecía el partido que jugó el Athletic el día en el que el club quiso homenajearle, y su trayectoria en el club no merece estas sensaciones finales. Pero la afición, las y los socios no merecemos tampoco ver partidos como el del domingo. No es permisible, no es justificable. Y tampoco lo es, por cierto, que los jugadores que pueden ser convocados para un mundial pidan el cambio con cada punzada de dolor por si acaso y como si las nóminas (las más altas) las pagaran la RFEF. Y menos cuando estamos jugándonos entrar en Europa, que es lo que hará viables esos sueldos. Alguien tiene que poder hacer algo.

El poder

No es fácil entender el tuit de Pablo Iglesias, en respuesta a Oskar Matute, sobre cómo, en su opinión, el PNV tiene un “rol crucial en la sostenibilidad histórica del bloque de poder español”. Según Iglesias, “Podemos puso en jaque a ese bloque”. No es fácil de entender por la prosa enrevesada, habitual en él, y porque fueron los votos de los de Pradales los que permitieron a Sánchez formar el gobierno en el que él fue vicepresidente mientras Bildu, precisamente, se abstuvo. No es fácil entender que Iglesias muerda la mano que le dio de comer salvo por la lógica oportunista, esa que habla tan mal de la lógica política del de las lecciones gratis.

La cobardía

De momento, lo único que ha puesto Podemos “en jaque” es al propio Podemos, que puede desaparecer del parlamento vasco. Por decir esto y recordarle lo anterior, Pablo Iglesias me ha bloqueado en X (antes, Twitter). Así es su capacidad de aceptar no ya una crítica, sino un simple recordatorio de cómo fue su ascenso a la vicepresidencia y cómo está siendo el descenso en picado de su partido. Allá él. Yo tengo la conciencia muy tranquila, desde luego. Ni he ido de fracaso en fracaso profesional, ni degüello a mis amigos para convertirlos en enemigos, ni pasaré a la historia como un oportunista en política, comunicación y hostelería.

¿Por qué Broncano?

Vamos, por fin, con personas que hacen cosas: ¿por qué el PSOE se ha empeñado en el fichaje de Broncano para La1? No criticaré la decisión hasta ver el producto, porque de esto va la tele, no de apriorismos. Pero llama la atención que RTVE arriesgue tanto sin posibilidad de retornar la inversión vía publicidad: el empeño no es otro que competir con El Hormiguero, porque Pablo Motos y su ideología neoliberal, por mencionar solo un “neo”, está haciendo mella en la sociedad. Un programa televisivo diario con trasfondo ultraconservador todavía hoy, en la era del streaming, puede hacer un agujero ideológico en la sociedad.

La guerra sigue

Mientras miramos a Palestina horrorizados, la vida sigue, y mientras en Gaza simplemente sobreviven con un dolor infinito, en nuestras calles celebramos el paso de la gabarra, llevamos a nuestras hijas e hijos a las extraescolares y follamos con quien quiere follar con nosotros. La vida sigue y la guerra, también: “Nueva noche de ataques contra civiles en Ucrania”, tuitea Ricardo Marquina llevando a X la realidad que sigue ahí mientras nos hacemos a la idea, otra vez, casi sin querer, de que Rusia ya ha vencido, con apenas unos arañazos y unas magulladuras en el cuerpo del Kremlin. En las familias de las y los soldados la herida será otra.

“El fútbol era esto”

Tomo prestado el tuit de Rodrigo Marciel para darnos cuenta de que la comunión que hemos vivido en Bizkaia entre el Athletic Club y su afición ha sido extraordinaria… Pero no debería de serlo: “El fútbol era esto”. Ver a chavales que podrían estar en la grada jugar en el campo, ver a entrenadores que merecen estar en los banquillos acolchados con billetes disfrutar de una victoria como un cuarentón más. El momento en el que Ernesto Valverde saca su camarita, tan parecida a la mía, de un bolsillo y saca una foto desde la gabarra a la afición, me emociona por su simplicidad tanto como la enorme victoria que para nosotros supone la copa número 25.

Agur, Lehendakari

El fallecimiento del lehendakari Ardanza ha agitado esta atípica campaña, especialmente en Bizkaia: su victoria política sobre Garaikoetxea, los avances sociales bajo su mandato y su posición inequívoca, pacífica, ante le ETA más sangrienta, son sus grandes aportaciones al país. El lehendakari Ibarrexte lo escribió muy bien ayer: con él se va una parte de la vida política vasca, pero nos deja un gran legado. Sin la Euskadi del lehendakari Ardanza no sería posible la del lehendakari Urkullu. Ardanza, sin duda, fue un eslabón fuerte en la cadena, y estos días las semblanzas a su figura lo son también a la historia de nuestro país.

La jugada del PSE

El PSE sabe muy bien qué cartas tiene que jugar esta campaña: su afirmación constante de que va a otorgar sus votos en el Parlamento al candidato del PNV solo busca desactivar el voto a Imanol Pradales. Si PSE y PNV lo tienen claro, ¿para qué votar? Eso es lo que persiguen las y los socialistas: un PNV lo más débil posible y en sus manos. Pero además de insistir en eso, su claim de campaña dice otra cosa (tiene las cartas que quiere, pero las juega mal): es el partido que decide. ¿Que decide qué? ¿No estaba tan claro? ¿O si el PNV está demasiado débil y Bildu alcanza sus mejores expectativas, tomarán otra decisión?

Que lo expliquen

Una de las cosas que más me sorprende de “la nueva política” no es que todo se reduzca a fascismos con la cara lavada, sino que ya nadie da explicaciones (aunque en realidad tiene mucho que ver con lo anterior): por ejemplo, nadie en el PSOE ha salido, ni va a salir y, lo peor, ni se plantea salir a desgranar cómo Luis Rubiales pasó a “ser el hombre del sanchismo en el fútbol a un apestado” (El Debate). Lo hemos naturalizado, ya casi nadie se hace preguntas: ¿No vamos a escuchar ni una explicación? ¿Ni siquiera una justificación? ¿De verdad la vida ya es como Twitter: lanzar nuevos mensajes para enterrar los anteriores, y ya está?

La derecha putinista

Vladímir Putin ha sido el gran agitador del tablero mundial. Y empezó a serlo mucho antes de que decidiera invadir Ucrania por el morro: ha sabido desestabilizar democracias consolidadas (que además eran sus mejores clientes) apretando por los extremos. Con la izquierda rendida al pasado ruso, la derecha debía plegarse al alcance actual del Kremlin. Lo explica muy bien Enric Juliana en un hilo en el que pone negro sobre blanco cómo fue y quién lo hizo posible, harto como está el periodista catalán de que le nieguen la mayor ignorantes y, lo que es peor, desinformadores que crecieron, sin saberlo o sabiéndolo, al calor de Putin.

El triunfo de las y los veteranos

La confesión de Ernesto Valverde de que la Copa que ganó el sábado con el Athletic había sido el triunfo que más había disfrutado, me ha reconciliado con él. No, hasta el sábado no le perdoné que cerrase su segunda etapa con nuestro club para irse al FC Barcelona. Pero ya estoy en paz. Más allá de lo emocional e irracional, llamó mi atención estos datos que publicaba la Adurizpedia: “Es el entrenador de más edad que jamás haya ganado un título con el Athletic. Logra ganar la Copa 21 años después de su debut como mister del equipo de su vida”. Traducido: las y los veteranos molamos y Valverde, sin duda, es nuestro guía.

El carbón es para el PSE

Si “la mayoría de vascos y de votantes socialistas creen que Sánchez pactará con Bildu frente al PNV en Euskadi” pese a que Eneko Andueza ha dicho varias veces que no lo hará, lo que está claro es que “la mayoría de vascos y de votantes socialistas creen que” el PSE miente. Si eso no merece el carbón de los Reyes Magos de Oriente, no sé qué lo merecerá. Curiosamente, según la pieza de Vozpópuli que cita una encuesta propia, solo las y los votantes del PNV se fían (o se quieren fiar) de las palabras de Andueza. En el resto de partidos, empezando por Bildu, lo tienen claro: el PSE no está diciendo la verdad. Otra vez.

Un poco de distancia

La huelga de enfermería y las reclamaciones de las y los sanitarios en Catalunya nos permiten coger un poco de distancia y ver con más detalle el conflicto: el problema no es el reemplazo, sino que no hay profesionales suficientes para cubrir las bajas. Lo que reclama el sector en Catalunya es que la oferta laboral sea mejor que la de otras comunidades y países europeos para atraer a más personal. ¿Y qué pasa con las áreas a las que dejarán sin médicos ni médicas? ¿Es ética esta reclamación de ser la Sanidad que la tiene más larga (la nómina)? ¿Y por qué no reclaman más plazas en las facultades que faciliten esos reemplazos?

Vox sube el listón

Si el PP pide procesar a quienes den pasos efectivos hacia la independencia de sus territorios, en coherencia con su ideología, Vox “plantea en su enmienda a la amnistía penas de prisión por negociar con Puigdemont” (El Periódico de España). Y así, entre las derechas, pueden seguir subiendo el nivel de sus argumentos contra quienes no creen que España es una e inamovible por la gracia de Dios, o lo que es lo mismo: pueden seguir ahondando en la tontería de sus reclamaciones. Porque en esencia (ni en PP ni en Vox se dan cuenta) lo que piden es que las y los políticos nacionalistas no sean consecuentes y que el sistema se estreche.

Arévalo, un debate en sí mismo

La muerte de Paco Arévalo ha abierto varios melones de un golpe. El primero, el evidente: ¿es “el humor” suficiente excusa para hacer chistes de “mariquitas y gangosos”? ¿Podemos mirar con los ojos de hoy las gracietas de hace 30 o 40 años? ¿Debemos hacer ese revisionismo? Y el más actual de los debates: ¿no es una tontería que las posturas políticas (en este caso, las de Paco Arévalo) tengan que ver con la defensa o el ataque a un trabajo o un arte? Lo que estamos leyendo en Twitter, a favor y en contra de “Arévalo”, invita a pensar que hay muchas personas dispuestas a defenderse a sí mismas usando el nombre de los muertos.

Correcto

Ernesto Valverde no debería encontrar hoy carbón debajo del árbol, no solo por la temporada que estamos disfrutando, también por sus declaraciones, que ha recogido Endika Río en X (lo que los viejos conocemos como Twitter): “Cada continente tiene derecho a celebrar su copa en las fechas que crean oportunas en función del clima. Quizá los europeos deberíamos adecuarnos a la Copa África, igual tenemos que modificar nosotros el calendario”. El centralismo de la Europa futbolística, y es solo mi opinión, está ligada a los orígenes de FIFA y UEFA, y a la ideología de sus líderes desde entonces.

Son mejores. Y punto

Me reconcilian con mi país las imágenes de las aficiones de Real y Athletic juntas y revueltas, gracias a la cerveza y al txakoli, antes del derby. Y la derrota, siendo como soy socio del Athletic, no me ha dolido especialmente porque aceptaba, desde antes del inicio, que los de Donostia son mejores. No es derrotismo, de hecho, solo con el Athletic me permito ser un hooligan. Es la realidad: han invertido mejor nuestro dinero (a cambio de fichajes que no nos han salido tan bien), han hecho un mejor equipo y van a ser superiores durante unos cuantos años. A los de San Mamés nos toca ir a lo nuestro, que hoy es diferente lo de la Real.

La radiografía de un mal momento

Sé que pierdo mi sentido de la mesura cuando hablo o escribo del Athletic, así que he tardado en hacerlo por eso y porque cada día más me da pereza discutir sobre fútbol: me parece muy perjudicial la idea que algunos quieren instalar de que no se puede cuestionar nada del Athletic ni de quienes fueron elegidos (por una mayoría aplastante) para tomar decisiones. O por lo menos, que no podemos hacerlo en DEIA. Pero nadie puede negar la radiografía de Endika Río: “Todos los goles de la Real llegaron por pérdidas en campo propio. Penalti y roja de chiste de Yeray. La Real fue mejor y por eso ganó. 10 puntos de 30 y fuera de Europa”.

Lo que sí es preocupante

No me preocupa la situación del Athletic: queda liga y hay talento de sobra para entrar en Europa. Sí me preocupa, como a mi compañero José Manuel Monje, la situación del “B”: un club de cantera como es al que animo debe mimar su lanzadera al primer equipo. Y es evidente que no lo está consiguiendo después de hacer un ejercicio público de desnaturalización y otro, que también me sorprende, de pragmatismo mal entendido. Nos prometieron una banda de rock’n’roll y al escenario ha subido Valverde de solista, que siempre ha sido cantautor. Pero todo esto es ya pasado: mañana toca animar a tope contra el Espanyol.

El chiste del jefe

Sigo escribiendo sobre fútbol, o sobre algo que se le parece: Gerard Piqué apareció con un Twingo en el polideportivo en el que se juega la liga que ha organizado con jugadores de tercera, uno enmascarado y unos cuantos ex de primera. Evidentemente, pretendía demostrar que conoce la canción que le ha dedicado Shakira, como todo el mundo, y que tiene sentido del humor. Y para que todo el mundo vea el chiste está la cuenta en Twitter de su invento, la Kings League Infojobs (porque lo revolucionario es meter a los jóvenes publicidad de trabajo temporal y snacks). Cuando lo vi, me pareció un Elon Musk de Hacendado. Pero qué sabré yo.

Shakira y Piqué, SL

Antes de hacer públicas a ritmo de rap sus movidas de pareja, Shakira y Piqué formaban una sociedad más allá de la pareja: en Magnet recuerdan cómo “lanzaron su propia colección de NFT”, esas imágenes digitales que con las que puede demostrarse la propiedad de las mismas, lo que es una gran idea pero se convirtió en un engañabobos, literalmente: “La industria NFT ha perdido un 92% de su valor tan solo un año más tarde”. Un timo de la estampita en el que colaboraron el futbolista y la cantante, el primero con una empresa que generaba esas imágenes y la segunda vendiendo y defendiendo horteradas inimaginables.