«Me cansé de ver»

María Valentina Gómez (más de 97.000 personas seguidoras en Instagram) empieza su reel diciendo: “Me cansé de ver cómo te dicen: ‘Crea un e-book con inteligencia artificial’”. Inmediatamente después, da sus propias recomendaciones para crear un e-book con inteligencia artificial. Pues muy bien, así va esto: los listos se aprovechan de los tontos que van a leer mierda generada por prompts escritos por quienes no son capaces de abordar la creación de un libro real. Un libro que, además, tiene que servir para resolver problemas. ¡Que no nos pase nada! ¿De verdad hay público para tanto aprovechado?

“Hemos sido engañados”

Así empieza su reel Marian Sánchez (1,7 millones de personas seguidoras en Instagram): “Hemos sido engañados. Para ser creador de contenido o influencer ya no hace falta echarle diez horas al día”. Según esta “experta en Tecnología” (así, con mayúscula en la T, es como se presenta), puedes pedir a la IA que te escriba los guiones de los vídeos que publicas. Y es cierto pero, ¿cuánto va a durar esa mandanga? Cuando todos los vídeos se parezcan entre sí incluso más que lo que lo hacen ahora (los influencers, básicamente, siempre se han copiado entre ellos), ¿qué pasará? Llevo años diciéndolo: el lujo del futuro será la creación humana.

Cualquiera puede programar

Influencers que desprecian el trabajo de los escritores, expertas en tecnología que desprecian el trabajo de los trabadores en marketing y digital y, cómo no (que los de mi oficio nos apuntamos a todo), periodistas que desprecian el trabajo de los programadores: “El fin de la programación como la conocemos. En la era de los agentes de IA, muchos desarrolladores de Silicon Valley apenas programan. En su lugar, están haciendo algo muy, muy extraño”. Esto lo publican en el New York Times, no en un digital que busca tráfico llamando la atención, y eso tan “extraño” que hacen es escribir prompts y repasar líneas de código por si acaso.

Si nos suplantan, hagámoslo mejor

Cómo no, la inteligencia artificial también sirve para generar contenidos exactamente iguales a los que puede publicar cualquier medio: “Vídeos falsos que suplantan a ‘Euronews’ difunden desinformación sobre la guerra en Oriente Próximo”, alertan en Euronews, precisamente. O lo que es lo mismo: la inteligencia artificial es muy útil para los constructores de bulos, lo que nos obliga a las y los periodistas reales a hacerlo mejor, a ser más humanos, más honestos (tanto que no pueda replicarse), más profundos (de momento, la IA escribe sobre todo generalidades), más genuinos y con más estilo propio.

Por fin una buena noticia: se las cargan

La influencia de Donald Trump, la avaricia y las carreras hacia ninguna parte que han decidido iniciar las distintas empresas que controlan redes sociales van a acabar con ellas. Celebrémoslo. Estamos a unas 10 horas de ver reels sin sentido de desinstalarnos todos Instagram, ¿o no? Pues si necesitamos más motivos, allá va esto que explica Joan Martín en X (la red social que primero cayó): “Instagram empieza a convertir Reels en escaparates: hasta 30 productos por vídeo; links, catálogo de Meta y afiliación; posibilidad de monetizar directamente, más visibilidad en campañas”. En resumen, “de contenido a canal de venta”.

Criptomonedas, claro

No sé lo que tardaremos, pero cuando la maldad deje de hacer lo que le dé la gana en el mundo tenemos que hacer una reflexión planetaria para averiguar cómo hemos llegado a este punto, cómo Trump, Putin o Netanyahu han acumulado tanto dinero y poder, cómo pudimos permitir la creación de criptomonedas y que estas se convirtiesen en un producto financiero más. Inventos virtuales que nadie sabe cómo funcionan (y ese es el modelo de negocio) que también sirven para otras cosas: “La Guardia Revolucionaria de Irán utiliza las criptomonedas para financiar milicias y eludir sanciones occidentales” (Euronews).

Esto lo cambia todo

Sigo preguntándome “¿cómo hemos podido permitir esto?” y voy ahora con otra evidencia: los coches eléctricos son el caballo de Troya de China para reventar los mercados del resto del mundo. Una burra que muchos han comprado (literalmente). Es tan redondo el business que ahora China avanza con el paso más esperado y lógico: “Carga en 5 minutos: el golpe de efecto de BYD que llena concesionarios” (Foro Coches Eléctricos). En ese tiempo, la carga alcanza el 70%, y en nueve minutos supera el 90%. Con esta tecnología BYD pretende imponerse a los competidores dentro y fuera de China, esa dictadura de la que usted me habla.

Otra novedad… esperada

La inteligencia artificial que usamos con gratuidad no es gratis, oh, sorpresa, y por eso vamos a empezar a pagar por ella todas y todos. Incluso quienes evitamos su utilización si no es plenamente consciente. Enrique Dans adelanta que “la inteligencia artificial tenderá a convertirse en infraestructura, y la infraestructura rara vez se cobra de forma transparente: se empaqueta, se cruza, se mete en lotes de todo tipo y se usa para defender negocios adyacentes con márgenes mayores. También veremos, y de hecho ya estamos viendo, un regreso con fuerza del viejo modelo publicitario”, esto es, ChatGPT “está probando anuncios”.

El sexo

Hace ya muchos años calculaban que, seguramente, el 50% del contenido en Internet sería contenido sexual, y el otro 50%, todo lo demás. Yo creo que hoy ese porcentaje se mantiene si no crece por la parte erótica, y hemos normalizado la pornografía en nuestras redes sociales. Por ejemplo, Tumblr (antes servía para alojar blogs sobre tendencias estéticas), que ha endurecido (propicio verbo) sus políticas para reducir el porno en su plataforma. En Trecebits nos ofrecen alternativas igual de accesibles: OnlyFans, Reddit, Pillowfort, Pixiv, Plerona, Newgrounds y, por supuesto X. Y se dejan Telegram, la más siniestra de todas.

Tecnología para la guerra

El mundo es como lo hemos hecho: con una inteligencia artificial de dudosa inteligencia, con líderes empoderados y enriquecidos, con su pornografía y con sus guerras, que no van a menos, sino a más, y que cambian: “Destruir drones baratos con misiles que cuestan millones es una ecuación insostenible”, y ahí Ucrania lleva una gran ventaja al resto del mundo. Una ventaja que puede comercializarse vendiendo equipos y exportando conocimiento, pero eso no va a pasar de momento: “Todos los sistemas disponibles deben quedarse en el país”, “la prioridad absoluta es defender el propio territorio ucraniano” (Xataka).

Siete jóvenes anónimos

Es la organización de la Korrika, y nadie más, quien decide que la del euskera sea una fiesta sectaria. Ya no se trata de libertad de expresión mal entendida o de las reflexiones a las que siempre nos invita Pello Otxandiano. Se trata de la decisión de elegir a “siete jóvenes anónimos” que no eran tan desconocidos, como describe Lauaxeta en X: el hijo de los miembros de ETA David Pla y Kizkitza Gil San Vicente, un candidato de EH Bildu en las últimas elecciones vascas, un líder de Ernai, una activista de EH Bai (la marca de Bildu en Iparralde) y una defensora pública del tristemente famoso udaleku de Bernedo.

Antes de

Antes de la última colada a la que nos sometía Korrika, en una decisión que dice de quien la toma que cree que todos somos idiotas menos los de la izquierda abertzale, en la Korrika ejercieron su “libertad de expresión” (entre comillas, sí) los de siempre: “En el casco viejo de Bilbao portaron las imágenes de los etarras Arantxa Zulueta, Beatriz Etxebarria, Liher Aretxabaleta e Íñigo Zapirain”, también las de Patxi Ruiz y Orkatz Gallastegi, y en el kilómetro que compartieron Etxerat y Sare, Kepa del Hoyo portó el lekuko “por el peso simbólico de ser hijo de un etarra fallecido”, como recuerda COVITE en X.

¿Quiénes son los amigos del sionismo?

Juan Manuel de Prada fue uno de los primeros que alzó la voz al principio del genocidio israelí sobre Gaza en contra del gobierno sionista de extrema derecha. De Prada, sí, el columnista del Abc que tenía claro que su visión católica y conservadora le obligaba a ser crítico con lo que veía, además de por humanidad básica. El pasado fin de semana, la derecha que camina cegada por Netanyahu y sus intereses no supo cómo reaccionar ante esto: “La Policía israelí impide la asistencia del jefe de la Iglesia Católica de Jerusalén a la misa de Ramos” (Europa Press). Por eso asistimos a un silencio que debería sonrojar a muchos.

Cerrando los puñitos

Si los de Vox llaman “derechita cobarde” al PP es porque se tienen a sí mismos como la derechona valientota. Pero no lo demuestran en el caso de Israel, que “debe explicar y corregir lo ocurrido en la Iglesia del Santo Sepulcro” (en X). ¡Hala, qué enfado tan gordo! ¡Qué terrible cabreo el de Vox! ¡Qué dureza contra quien ataca sus valores cristianos (esos que sobra, maltrata y tergiversa hasta arrancar todo lo cristiano)! Sí, me hace gracia ver cómo se retuercen después de plegarse al sionismo. Y sí, tiene que escocerles que un católico no practicante y vasco vea lo evidente y denuncie lo injustificable con más contundencia.

Tres periodistas asesinados

La agresión de las autoridades de Israel a los católicos en su país, y en todo el mundo, es grave, pero no es un baño de sangre. Es peor lo que hacen Netanyahu y sus secuaces ultras (los que tiene como ministros) a otros seres humanos: “Líbano entierra a los 3 periodistas asesinados por Israel”, muestra Javier Espinosa en Bluesky. Una vez más, el gobierno y el ejército israelíes dispara sobre los ojos del mundo e intenta impedir que conozcamos los que hace. Pero Netanyahu está más cerca de ganar las elecciones que de ser juzgado por un tribunal internacional. Hacemos mal muchas cosas en el mundo.

Más Europa (o menos)

Arranco la semana con un tuit de la anterior: “El Partido Popular Europeo ha pactado y aprobado con la extrema derecha para negociar un reglamento de retorno de personas migrantes no garantiza derechos fundamentales”. Lo escribe la jeltzale Oihane Agirregoitia en X, y anuncia en el mismo tuit: “Por ello hemos votado en contra. Orden en la política migratoria y eficacia en el retorno, por supuesto que sí, pero respetando la dignidad humana”. Es muy peligroso el juego de la derecha que se alinea con el monstruo nazi y, al mismo tiempo, con los antieuropeístas (que es otra manera de decir “el monstruo nazi”). Tomamos nota.

El monstruo

Sigo hablando del monstruo fascista: “El primer ministro de Hungría, el ultranacionalista Viktor Orbán, anunció este miércoles que su país dejará de exportar gas a Ucrania mientras Kiev no reanude el tránsito del crudo ruso hacia el territorio magiar” (Infobae). Orbán, Trump, Abascal, Le Pen, Salvini… Y algunos agentes vascos y catalanes, perfectamente conocidos y reconocibles, son los títeres que Putin ha ido colocando en Occidente para debilitarnos. Y le está saliendo bien la jugada: dejar enriquecerse a algunos (de dentro y de fuera de Rusia) a cambio de hacerlo él también y de hacer del Kremlin un business imperialista.

El otro

De la extrema derecha europea a la estadounidense: “Trump declara al Partido Demócrata como el ‘mayor enemigo de América’ tras ‘la muerte de Irán’” (Notimérica). Es evidente que el presidente republicano miente con que Irán está acabado y con que el otro gran partido estadounidense es enemigo de la ciudadanía. Pero da igual. No importa. No pasa nada. Todo sigue como si nada. “Los fascistas demócratas jamás protegerán a América, pero los republicanos lo harán”, ha escrito, con toda su jeta. Pero no podemos hacer como si no sucede, la suma de barbaridades no puede neutralizarnos, sino alertarnos.

La otra

Tampoco podemos hacer como si nada cuando Vozpópuli publica que “Madrid recauda el doble que hace diez años pese a eliminar todos los impuestos propios”. Sin tapujos ni vergüenza: el dumping fiscal de Madrid, al descubierto. ¿Y cómo lo consigue? Porque de eso no dicen nada en el digital, como si la recaudación fuese alquimia. ¡Pues cómo va a hacerlo! Vaciando España gracias a esa fiscalidad insuperable y a los magreos del PP, que funciona como una organización enfocada a centralizar todos los servicios, productos y empresas en el entorno de ese Madrid liberal, ayusista y eternamente pepero.

Ha pinchado hueso (pero no tiene razón)

Cuando vi a Patxi López en la tribuna del Congreso quejarse airadamente de que el PP usase la excarcelación de Txeroki y Anboto, lo primero que pensé es que el PP había pinchado hueso. Sabe el socialista que su partido tiene pecado, que es verdad que ha cambiado el blanqueo de la izquierda abertzale y la libertad de los asesinos por la estabilidad parlamentaria, con la colaboración de Eneko Andueza y María Jesús San José. Esto es un tema. Otro tema distinto es que Vito Quiles nunca tendrá razón, de que quien le defienda es un gilipollas y que hizo bien Patxi López en plantarle cara cuando insistió con el tema de ETA. Y punto.

«La Ley de Vivienda ha fracasado»

Lo he escrito muchas veces pero, tal vez, si lo dice Gabriel Rufián hasta quien no se da por aludido empieza a enterarse: “La Ley de Vivienda ha fracasado” (Demócrata). Podríamos hablar del papel de ERC, que la aprobó antes de unas elecciones municipales y, antes de unas catalanas, la recurrió, o de la petición recentralizadora de Rufián al gobierno español, pero vamos a centrarnos en lo que nos afecta: el éxito que nos colocaron en aquella campaña EH Bildu y PSE nunca lo fue. Lo sabe quien busca un piso. Y no vale con gritar “¡la vivienda!” para que parezca que haces algo: si la ley no fomenta la oferta no es útil.

Europa también lo intenta

El de la vivienda no es un problema vasco o español: es europeo (e internacional, desde que se generalizó Airbnb). Pero por primera vez Europa tiene “una hoja de ruta para el conjunto de la UE” (Euronews). En la Unión tienen claro que es una cuestión de oferta: “En Europa faltan en torno a diez millones de viviendas” y va a invertir “10.000 millones de euros” para reducir la burocracia, facilitar la construcción y rehabilitación, y modificar las normas fiscales. Ese es el modelo, no la limitación de precios y las obligaciones crecientes a los caseros (como si todos fuesen grandes tenedores) que retraen esa oferta necesaria.

Los monstruos

La Korrika encara en su txanpa final con los problemas que arrastra de regatas anteriores. La libertad de expresión no puede usarse como excusa, pero peor es lo de Pello Otxandiano que, invitando ahora a una reflexión (la enésima), solo demuestra que la izquierda abertzale llega 40 años tarde a todos los sitios. Ni la excusa ni la reflexión evitan las denuncias de COVITE (justas) porque en la carrera a favor del euskera, que debería de ser de todas y todos los vascos, se reivindique (utilizando a niños, además) a los asesinos de Ignacio Uria, Isaías Carrasco, Juan Priede o las víctimas de la T4, Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate.

Los superpolis

Ruidoso silencio el que guarda la cuenta en X de ErNE después de haber sido el gran derrotado en las elecciones sindicales de la Ertzaintza: pierde 931 votos y el nuevo sindicato mayoritario, Euspel, gana 926. Es imposible no hacer la correlación. Igual que cuesta mucho no pensar que hasta la aparición de este nuevo sindicato asindical, los superpolis de las supermanis se refugiaban en ErNE, ese sindicato con línea política y editorial, y que trabajó sin taparse en Aras de un tal Rodolfo, sus viseras y sus SEAT. Los que llevamos años observando la política debemos tener memoria y, por eso, felicitar también a ESAN, hoy, referencia del posibilismo.

Sigo pensando en ello

Abogados Cristianos es un colector más que una asociación, que utilizan el nombre de una religión para unos fines que nada tienen que ver con ella. Pero la eutanasia de Noelia Castillo es un tema que tiene que hacernos pensar sin caer en el maniqueísmo que algunos nos ofrecen. Sobre todo, a quienes somos aitas. Las dudas de Antonio Agredano en The Objective son muy parecidas a las mías porque “cuando pensamos en la eutanasia, en el buen morir, no imaginábamos esa juventud”. “Es difícil tener una opinión sobre el dolor ajeno y sobre voluntades tan feroces como esta”. Y el caso nos ofrece “una pregunta terrible. A qué estamos llamando libertad”.