«Borroka da bide bakarra», pero no en precampaña

La condena de los “goras” a ETA durante los disturbios del pasado lunes en Bilbao evitó que EH Bildu se sumase al comunicado que sí firmaron el resto de partidos en el ayuntamiento. Por eso lanzó la izquierda abertzale su propia declaración de “rechazo” en X, demasiado larga para lo claros que son los hechos y como si nadie gritase eso de “borroka da bide bakarra” en las “manifas” ni romantizara a ETA. Como si los de negro no estuvieran ya en los fondos de los campos de fútbol vascos, enfrentándose a la Ertzaina cada vez que tienen oportunidad y usando hasta los desahucios como excusa.

La tragedia

Estás escribiendo sobre la campaña, sobre niñatos con chándal negro que llevan años oyendo la historia del terrorismo vasco contada por quienes siempre la justificaron, buscando historias… Y la tragedia te sacude: otro accidente ferroviario que sabes que va a segar vidas y sembrar tragedias en decenas de familias. Y ahora, ¿qué? Funerales de estado, campaña pausada, gestos serios, declaraciones medidas pero innecesarias, todas ellas, crespones negros, banderas a media asta… Pero nadie recuperará nada. Todo se pierde. Querámonos más y mandemos más al guano lo irrelevante.

9:08 AM

Según varios medios, el accidente ferroviario en Urda se produjo a las 8:54 de la mañana. A las 9:08, Óscar Puente tuiteaba sobre “la superioridad moral de la izquierda”, comparando la entrada en la cárcel de Lula da Silva y la huida de Flávio Bolsonaro a EE.UU., insisto, a las 9:08. Todos los tuits anteriores del ministro español de Transporte también tienen que ver con la campaña. Y me parece una vergüenza. Porque esto es muy sencillo: si dedicas tiempo a la campaña, a las elecciones, a X, no lo haces a la gestión. Y es evidente, con dos tragedias en un año, que la gestión ha fallado.

Lo pagarán en Gaza y Cisjordania

Las elecciones en Israel importan a cualquier ser humano. Esto no va de jugar a ser contertulio y, ayer, saber de política brasileña, hoy, de política israelí y, mañana, de política estadounidense. Se trata de intuir que el probable “bloqueo” (Vozpópuli, entre otros) de aquel parlamento para nombrar gobierno hará que el que está en funciones sea implacable (aún más, sí) con la población palestina en lo que queda de Gaza y en Cisjordania. El horror, una vez más, al servicio de los intereses políticos de Netanyahu y sus secuaces de extrema derecha. También podemos intuir que nadie hará nada.

Los amigos de Abascal

No quiero que pase esta noticia, y menos después de que ayer, en esta misma columna, hablásemos de cómo algunos “ex” de Vox señalaban a Israel como autor de injerencias directas en la gestión de su partido y en la composición de las listas. Pues bien, en Diario Socialista hemos encontrado esto: “Amichai Chikli, ministro de Asuntos de la Diáspora de Israel, confirmó que la extrema derecha europea responde a sus intereses y describió a Santiago Abascal como ‘la voz más sionista que existe en España’”. La misma extrema derecha que responde ante Putin y Trump, sí.

Un provocador de pacotilla

Vito Quiles es un cobarde que no apareció en Bilbao porque lo suyo es provocar vía tuit y perseguir a políticos en Madrid que sabe que no van a soltarle el improperio que merece porque está grabando. Un tipo que tuitea como un friki, desde la distancia, y que viaja rodeado de skinheads que hacen lo que siempre han hecho y ahora cobran por ello. Un ejemplar que no merece la atención que recibe. Vito Quiles es la excusa para montar una “manifa” y lo que surja (y vaya si surgió), por eso nadie que cayó en su trampa de ponzoña puede ahora desentenderse de lo que sucedió después en Bilbao.

Los que le pagan

A Vito Quiles le paga el PP y le sacan la cara los de Nuevas Generaciones. Así es hoy la derecha española, la misma que renuncia a presentarse en Gipuzkoa para que Vox intente sacar el escaño. Antes de que las manifestaciones contra el provocador se volvieran violentas, para sorpresa de nadie, los cachorros de Núñez Feijóo y de Andrés arremetieron contra EGI en X. Mira que había gente, colectivos y partidos a la que enfrentarse, que fueron a elegir a los que siempre se han desmarcado de la violencia. Porque lo del PP y lo de Quiles, su empleado, era un acto de precampaña en Bilbao.

Una recogida de cable… electoral

La izquierda abertzale intenta desentenderse de la violencia callejera que sufrimos el lunes en Bilbao. De la misma manera que dijeron: “¿Violencia terrorista? ¿Qué violencia terrorista?”, dicen ahora: “¿Violencia callejera? ¿Qué violencia callejera?”. Pero su cuenta oficial aplaudía las manifestaciones que derivaron en vandalismo, y sus líderes de opinión en X (la red de los líderes de opinión fachas) mostraban con orgullo imágenes de cosas quemadas en las calles de Bilbao… Hasta que alguien les recordó que estamos en precampaña y empezaron a recoger cable al estilo izquierda abertzale.

Dos discursos

Ya hablaremos del comunicado de EH Bildu después de desmarcarse del texto del ayuntamiento de Bilbao. Antes del último acto de cobardía de la izquierda abertzale, dudaba entre escribir en este punto sobre el tuit del lehendakari Pradales en el que decía: “La violencia no tiene cabida en Euskadi. Frente a la provocación, la palabra. Frente al autoritarismo, la democracia”. O sobre el de la candidata de EH Bildu en el ayuntamiento de Bilbao, precisamente, en el que usaba eufemismos: “Rechazo”, “lamentables hechos” o “estas actuaciones”. Así que he escrito sobre los dos.

La buena noticia

La violencia en las calles de Bilbao retratará a unos y a otros, a quienes los han justificado hasta un minuto antes de que les recuerden que estamos en precampaña, a quienes se escabullen y a quienes dicen, claramente, que esto está mal. Pero no opacarán un gran éxito deportivo vasco: Unai Simón, del Athletic Club, es el mejor portero del mundo. Ya se quedó a las puertas hace dos años ante Emiliano Martínez, pero este año el resultado ha sido justo. Para variar. El premio y su discurso, para un equipo de cantera como el nuestro, son especialmente importantes. Zorionak!

Un titular estupendo

Este titular en Marca refleja una derrota de mi equipo y, al mismo tiempo, una victoria de mi país: “España, campeón por equipos, gana el último duelo ante Euskadi del Mundial”. La normalización de Euskadi como selección de pelota es una incontestable victoria, la de una nación que aspira a ser reconocida y la de una política que funciona cuando los partidos tienen voluntad, acuerdan y ceden para responder a una necesidad. Euskadi ya compite oficialmente y en igualdad. Esa es la noticia, ese es el titular. Perderemos o ganaremos, pero ahí estamos porque muchos votaron a favor.

Bueno, es la verdad

Es posible que dos peperos se sitúen entre la derecha y la pared y digan la verdad, para sorpresa de Irene Cacabelos en X: Pedro Sánchez quiere que Vox suba para que el PP baje, y por eso confronta sobre todo con el discurso de Vox. Es posible estar de acuerdo con la estrategia de Sánchez y que esta sea irresponsable porque, al final, está cebando a un monstruo. Y es posible estar en desacuerdo con esa estrategia de Sánchez y pensar que el PP está haciendo muy mal las cosas si cuando pierde votos estos se van a la extrema derecha y su discurso es igual que el de los más fachas.

¿Quién controla Vox?

Hablando de la fachada, “los purgados de Vox se revuelven contra el acoso del lobby sionista: ‘No quiero estar en una lista de Netanyahu’”. Según El Plural, “Carla Toscano, García-Gallardo, Antelo y Ortega Smith denuncian posibles influencias israelíes, poniendo en cuestión su discurso sobre la soberanía nacional”, insisten. El ex baloncestista y portavoz de Vox en Murcia, “José Ángel Antelo ha afirmado: «No estoy ni quiero estar en ninguna lista de Netanyahu. No recibo órdenes de ninguna potencia extranjera. Mis únicos jefes son los españoles. Mi lealtad es con España”.

El amigo de los malos

El amigo de Netanyahu, precisamente, de Putin, de Delcy Rodríguez, de Musk, de Kim Jong-un, de Bukele, de Milei, de Infantino, de Mohamed Bin Salmán, de Mohamed VI y, de rebote, de Santiago Abascal, “advierte a Bruselas de represalias ‘devastadoras’ si limita el acceso de Starlink al espectro europeo” (Empresa Exterior). Dijo Iñaki Gabilondo en el Foro Gran Vía de Bilbao, recientemente, que ante Donald Trump lo mejor que puedes hacer es hacerte el muerto, y los hechos se empeñan en darle la razón. Mirándonos al ombligo: la autonomía tecnológica de Europa es perentoria.

Yo probaría a cerrarlos

Como a cualquier cuarentón que ve cine europeo (español, incluido, claro) sin pretensiones, Javier Gutiérrez me cae bien. Y si dice algo, lo leo. Sobre todo, cuando es algo tan acertado: “Lo de Madrid es insostenible. Vivo en una finca de 90 vecinos y más de la mitad ya son apartamentos vacacionales” (Vozpópuli). Yo probaría a prohibirlos, directamente. ¿Qué pasaría si esas viviendas dedicadas a la especulación con la intermediación de Airbnb salieran al mercado de alquiler normal, el de toda la vida, de familias, estudiantes o trabajadoras y trabajadores temporales?

Cómo nos «informamos»

Xavier Tomàs lleva ofrece en Threads unos datos especialmente relevantes a las puertas de una campaña: “En España, el 47% de la población utiliza las redes sociales para informarse, a 9 puntos de la televisión, y a 24 puntos de las páginas web”. Las principales plataformas para “informarse” son: “Por este orden, Instagram (32%, ¡+14% en un año!), Facebook (31%), WhatsApp (29%), YouTube (19%), TikTok (16%) y X (16%)” (sí, X va la última). Y “el consumo de vídeo para informarse se ha disparado, especialmente en TikTok (+7%, en 3 años) e Instagram (+5%)”.

Un paso más

Llevo tantos años en política que asistí a cómo los partidos hacían grupos de Facebook, he visto la llegada de lo que llamaban “política líquida”, el surgimiento de Ciudadanos, Podemos, Sumar y Vox, y la desaparición de los tres primeros, y ahora, esto que lleva Antoni Gutiérrez a X: “La Generación Z no elige un partido político, elige temas”. Habla de EE.UU., pero hay varias ideas que podemos importar: las y los jóvenes votantes “se identifican como independientes en mayor proporción que cualquier generación anterior a la misma edad”, y “votan por propuestas, no por lealtades políticas”.

Entre ricos se organizan bien

Para su sorpresa, Donald Trump está sufriendo electoralmente. ¿Cómo puede estar pasándole esto a él después de recortar el gasto público, insultar a periodistas delante de las cámaras, humillar a aliados históricos de su país, enriquecerse, enriquecer a sus amigos y, lo más importante, tratar a la ciudadanía como si fuera idiota? Sin embargo, ante los problemas, “Elon Musk acude al rescate de Trump con donaciones de 276 millones para evitar la debacle electoral republicana” (El Diario). Es decir: los ricos se ayudan entre ellos, más vale que los pobres, que somos más, también lo hagamos.

Sí, son los rusos

Este que han publicado en la cuenta en X de Newtral, como consecuencia de una entrevista a Guillermo Infantes en ‘Al Rojo Vivo’, es de esos hilos que hay que leer: “La propaganda prorrusa intenta apropiarse de las protestas juveniles en Europa y volverlas contra el gasto militar de la UE”. Por ejemplo, “Pravda ha creado webs en español, gallego, catalán y euskera”. Pero no solo actúan en Internet: “Un emisario de uno de los oligarcas más próximos a Putin vino hace unos meses a Madrid para apoyar a grupos españoles de ultraderecha”. ¿Quién está picando este anzuelo y por qué?

Un temazo

El Euskadi-Venezuela del próximo noviembre es un temazo. Para empezar, porque el partido se celebra el primer fin de semana de la campaña. Además, coincide con la manifestación que ha organizado EH Bildu en Bilbao, por lo que podemos imaginarles entrando al campo, casi, como en una procesión. Pero, ¿qué pasará luego? ¿Aplaudirán a Venezuela como representante del chavismo? ¿Qué chavismo, el de Delcy Rodríguez, rendida a Trump? ¿Quién defiende y representa ahora al pueblo venezolano? ¿Cómo les va a “los refugiados” en aquel país? ¡Ay, la política internacional!

Un aburridísimo monólogo

Pueden sacar quince cortes en las redes sociales de La Revuelta, y el doble, si quieren, porque a pildorazos y con un poco de azúcar todo entrará mejor, pero la entrevista a Pedro Sánchez, hasta la salida de Candela Peña, fue aburridísima. No es un buen monologuista Sánchez, que necesita el enfrentamiento (desde que nació políticamente), y Broncano se lo puso fácil con la excusa del “no sé”: solo le metió las gomas en lo más obvio, y eso es que este gobierno que reparte progresía ha querido resolver el problema de la vivienda en dos tardes y con dos decretos de última hora.

Todo le vale

Evidentemente, Pedro Sánchez usó La Revuelta como un instrumento de su campaña, que es para lo que llevó el espacio a La1. Igual que usa los consejos de ministros y los resquicios legales del Congreso en su beneficio. Y por mucho que lo digan las Maruja Torres de la vida, eso no le hace un buen político. Más bien, al contrario: “Sánchez acumula 6.600 euros en multas electorales y afronta un nuevo expediente de la JEC”, según Demócrata.  Lo nuevo es “la comparecencia del presidente en Moncloa el 6 de octubre”, porque Moncloa también está para su campaña. Of course.

Y al otro lado, estos

La España política es un drama. A un lado, un mal político que no duda en usar todo, absolutamente todo, en su beneficio. Al otro, esto: “El Gobierno de Moreno retira las primeras ayudas a ONG que atienden a inmigrantes sin hogar tras firmar la ‘prioridad nacional’ con Vox” (El Diario). Y en medio, las y los vascos que nos negamos a hacer seguidismo a un progresismo capcioso y una derecha rancia. Y que también nos revolvemos cuando nos obligan a posicionarnos en una dualidad falsa. Hay otro camino, uno que no lleva a Madrid (el que ha cogido EH Bildu), sino que sale de allí.

Están locos estos genocidas

Desconozco el contexto pero, realmente, no hace falta tenerlo en cuenta: el vídeo que ha colgado Benjamín Netanyahu en su canal en TikTok, hecho con inteligencia artificial, en el que recibe en el aeropuerto a Donald Trump y ambos se ponen a bailar alegremente es, sin duda, insultante. Que un genocida como Netanyahu haga risas con su amistad con el que tiene un plan para hacer de Gaza un gran resort no pasa el umbral más bajo de la tolerancia, la empatía y la sensibilidad humana. Pero como a Sánchez, a Netanyahu todo le vale en campaña. A ese nivel nada les diferencia.

“Rehuimos la compañía”

Antonio Ortiz lleva a X el reportaje de John Burn-Murdoch en Financial Times sobre el “retroceso de las relaciones presenciales en los países desarrollados”. Primero apunta al “encarecimiento del ocio”, pero “el tiempo dedicado a reunirse con amigos en casas particulares, parques y otros espacios gratis también se ha desplomado”. Curiosamente, “aumentan actividades individuales fuera de casa, como acudir al gimnasio”. Y barre el uso de las pantallas, que “ganan por comodidad y captura de la atención, eliminan el esfuerzo y el riesgo de decepción de quedar con alguien”.