Ni desmemoria, ni pasar página

En el quince aniversario del fin de ETA, me quedo con la reclamación que el lehendakari Iñigo Urkullu hace en sus redes sociales como presidente de eAtlantic Fundazioa: “No a la desmemoria, no a pasar página”. Pero también con lo que recuerda: los miembros de ETA y todo su entorno pretendieron hablar “en nombre de un Pueblo al que nunca representaron”. Y destaco, sobre todo, el terrorífico legado que dejó la banda y sus justificadores: una “cultura del odio al pensamiento político diferente, transmitido y trasladado a generaciones posteriores”.

Un cierre en falso

Euskadi no ha hecho la catarsis necesaria; los que asesinaron a quien pensaba diferente y los que lo defendían, no han pasado vergüenza; no se ha deslegitimado el terrorismo, al contrario: los que dejaron de matar, de secuestrar, de ordenarlo o de justificarlos, se presentan como personas sensibles, solidarias y líderes para el futuro. Euskadi, digámoslo, no ha cerrado su etapa violenta. Simplemente, no mira atrás. Por eso esta semana leemos esto en Orain: “Los dos detenidos acusados de terrorismo siguen en la comisaría de Irun y el tercer investigado sería un irlandés con vínculos con el IRA”.

Esto, también

Si los que llevan toda la vida viviendo de la izquierda abertzale, como Arnaldo Otegi, o a los que regresan, como Floren Aoiz, no reniegan de que lo que hicieron (secuestrando y justificando), ¿qué podemos pedir a las y los más jóvenes? “Desde Euskadi al resto del Estado: así es la nueva generación de comunistas que reivindica la lucha de clases”, titulan con cierto romanticismo en Público. Pero, ¿de dónde sale la fuerza de GKS? ¿A quién imita? ¿Qué va a pasar en Euskadi cuando a esa chavalada (que reúne a miles de personas) le toque convertirse en adultos funcionales?

¿Quién va a contar nuestra historia?

Temo el sándwich que a la sociedad vasca le harán entre unos, los que siempre han contado la historia desde un punto de vista españolista que asegura que ETA representó y fue celebrado por todo el nacionalismo vasco, y los otros, los que ahora quieren presentarnos los asesinatos como accidentes y a quienes los justifican (en presente, sí), como los vascos más empáticos y sensibles. Por ejemplo, el viñetista Unai Gaztelumendi reclamaba en Instagram que transmitamos a nuestras hijas el valor de quienes están presos por terrorismo. Yo prefiero transmitir el valor de la paz.

Hace cinco años fue el décimo aniversario

Tal día como ayer pero en 2021, por la mañana, Arnaldo Otegi y Arkaitz Rodríguez hicieron una lectura muy grave y afectada en Aiete. Por la tarde, el líder de EH Bildu se reunió en Eibar con militantes de Sortu y anunció que la estrategia posibilista con Pedro Sánchez que han seguido durante este tiempo porque quedaban 200 presos de ETA en las cárceles. Hoy los terroristas salen de la cárcel con el plácet de la consejera socialista de Justicia, María Jesús San José, Otegi se presenta como la muleta vasca del sanchismo y los victimarios siguen siendo la prioridad de la izquierda abertzale.

Una mala noticia

La de los resultados de la CAV en el informe PISA que hemos conocido esta semana es una mala noticia. Sin dudas. Sin paños calientes. La consejera, Begoña Pedrosa, no ha echado balones fuera, no se ha escondido en la bajada generalizada, ni en las pantallas, ni en la migración: tenemos un problema y tenemos que abordarlo. Punto. Porque hay una generación de vascas y vascos en nuestra escuela pública, ikastolas y colegios privados (la ignorancia parece que no entiende de niveles socioeconómicos ni de compromisos), que tiene problemas para entender lo que lee y resolver problemas matemáticos. Y eso es muy grave.

Falla todo. Todo

De la misma manera que resulta pueril pensar que los problemas en Osakidetza solo son atribuibles a los políticos, como si la atención directa o las huelgas no afectasen, resulta simplista y tramposo señalar solo a los políticos ante los malos resultados en el informe PISA. Tenemos a los docentes más preocupados por sus condiciones laborales que por sus objetivos profesionales, tenemos reclamaciones sin fin por bajar ratios como si estos no bajasen solos por la natalidad, tenemos la mayor financiación de la Educación y tenemos derecho a exigir resultados. Cada palo tiene que aguantar su vela porque esta vez ha fallado todo.

Sí, es una tragedia

Tuitea Joseba Permach que lo que sucede en la educación de la CAV (no parece dirigirse al equivalente navarro) es una tragedia. Estoy de acuerdo con él: es una tragedia que Joseba Permach forme parte del sistema siendo, como es, docente en la EHU. Es una tragedia que sus méritos hayan sido suficientes y que su ética, probada durante años con sus explicaciones sobre la violencia directa en Euskadi, no haya sido un problema. Es una tragedia que personajes como él, con su pasado, no hayan sufrido el escarnio necesario y reparador que necesitamos y necesitan. Es una tragedia que no hayamos aprendido a repudiar el fascismo.

Son los inmigrantes, dice Gimeno

Joseba Permach, tan sagaz, tan dispuesto siempre a poner un tuit, no ha encontrado motivo para criticar al consejero navarro de Educación, Carlos Gimeno, que “subraya que la presencia de alumnos inmigrantes en Navarra afecta a los resultados de PISA” (Orain). Estamos viviendo semanas increíbles viendo a la izquierda española alertando de que los migrantes en Ceuta son peligrosos para las niñas, y señalando sin rubor también a los migrantes para justificar unos malos resultados en PISA. Ojo, que no nací ayer: sé que las pantallas y tratar igual al incapaz y al que no lo es (venga de donde venga), no ha mejorado nada.

Voy a perder amigos, lo sé

La situación es tan grave que es imprescindible abrir todos los melones: el de las pantallas, el de una igualdad entre el alumnado mal entendida, el de la inteligencia artificial, el de la dedicación del profesorado, el de la financiación, el de que el resultado responda el esfuerzo económico que hacemos todas y todos, pero también el de los modelos lingüísticos. Apostar por el euskera por convencimiento personal o compromiso con un país, o al menos, con su lengua, no justifica arrastrar al alumnado de entornos únicamente erdaldunes. Y por decir esto no soy menos abertzale que nadie ni amo menos el tesoro lingüístico de mi país.

¿Por qué aquí?

Quienes han querido destruir siempre la Ertzaintza lo que peor están llevando es que el consejero de Interior hoy sea Bingen Zupiria: la manera en la que ha asumido los hechos desde el primer momento y ha dado explicaciones en el Parlamento a petición propia es inapelable, y sus reflexiones no pasan desapercibidas. Por ejemplo, su respuesta a Gorka Ortiz de Guinea, que arranca preguntándose “¿por qué aquí?” ha sucedido lo que sucedió el sábado. Y “por qué aquí” seguimos sin debatir no el modelo policial, sino el modelo de convivencia con el pasado de cada uno, pero también con unas bases éticas y con unas instituciones cuestionadas.

Siete agentes de baja

Gracias precisamente a esas explicaciones sabemos que “siete ertzainas resultaron heridos y permanecen de baja laboral” (Orain). No discuto que, vista la violencia de las imágenes (que nunca debió darse), haya contusiones, pero, ¿de verdad los sindicatos van a proteger acríticamente a los ertzainas que han aporreado la reputación del cuerpo? ¿Los siete tienen lesiones incompatibles con su trabajo? ¿Están de baja por el impacto emocional personas entrenadas para hacer lo que hicieron (en un momento en el que no debían)? No lo pregunto en voz alta para dar la razón a los provocadores: es lo que debemos preguntarnos todos.

A ver

Puedo ser absolutamente crítico con la actuación de algunos ertzainas, y preocuparme por la toma de decisiones de los agentes, y afirmar, al mismo tiempo, que a mí no me da lecciones de solidaridad ni de pacifismo una persona condenada por pertenencia a banda armada, con más de 40 delitos de kale-borroka en su historial, que cuando le detuvieron llevaba una pistola y que, en las imágenes, se le ve encararse a un policía y agarrar a otro (lo que no debió ser resuelto con violencia, sino con inteligencia). José Javier “Jotas” Oses exhibe ahora un victimismo renovado después de haberse enjabonado con el sufrimiento palestino.

Cuando los solidarios importan más

Sí, apoyé expresamente la primera flotilla hacia Gaza. Después de conocer el Palestine-washing que pretendían hacerse algunos participantes fui perdiendo mi entusiasmo. Condené la humillación gratuita de Itamar Ben Gvir a los integrantes de la actual flotilla. Y con los porrazos inexcusables de Loiu, aborrecí la violencia policial en mi país pero también acabé por desencantarme: ¿los solidarios tenían que parecernos, por lo menos, igual de importantes que las víctimas de Gaza? Vistas las imágenes, que recoge en X con sorna el ministerio israelí de exteriores, en otras partes del mundo también lucen protagonismo y provocaciones.

El apoyo iraní

Los agentes de la ertzaina gestionaron tan mal las provocaciones y el victimismo profesionalizado (eso también lo vimos), que la dictadura iraní ha utilizado la violencia (injustificable) para hacer uno de sus vídeos generados con inteligencia artificial comparando lo que sufrieron los de la flotilla (los del Palestine-washing) con el bombardeo de Gernika. Y los que son capaces de cerrar los ojos ante la instrumentalización del dolor sienten alborozo como si el régimen iraní se hubiese convertido en un gobierno de luz después de ser masacrado por EE.UU. e Israel. Pues no, los principios no cambian en función de los enemigos.

A una escala desconocida

Reconozco a EH Bildu el manejo de los tiempos: arranca la semana con un acto sobre vivienda y los medios le compran el discurso siguiendo esta forma contemporánea de ejercer el periodismo. No nos preguntamos si es verdad lo que dicen, esperamos a que venga otro a desmentirlo y así no tenemos que buscar la noticia de mañana, que viene sola. Aunque el documento que EH Bildu ha colgado en su web sea un despropósito y aunque Pello Otxandiano, claramente, esté haciendo otra reflexión desmesurada: “Planteamos una promoción de vivienda pública a una escala desconocida en este país”, titula Orain. Pues vale.

¡Cómo de exagerado será su ejercicio de populismo!

Cómo de exagerado será el ejercicio de populismo que está haciendo EH Bildu, que hasta Denis Itxaso parece razonable cuando reclama algo tan básico como que el partido que lideran Pello Otxandiano y Arnaldo Otegi (el feminismo, como la vivienda, mejor en abstracto) apliquen la ley del suelo para fomentar la oferta. ¿Por qué no lo hacen? Porque eso implica construir vivienda pública, y eso los ayuntamientos de Bildu solo lo hacen si la tela la suelta el Gobierno Vasco. O porque eso supone que los constructores levanten edificios casas y es más fácil vivir contra ellos (porque el populismo no se hace solo) que trabajar y negociar, claro.

¿Cuánto tardan en construir un edificio de VPO?

La solución que plantea EH Bildu es que el gobierno vasco (porque sus ayuntamientos no van a hacer nada) se endeude en mil millones de euros para construir VPO. ¿Cuánto tardaríamos en tener acceso a esas viviendas? ¿Y mientras tanto? Pues como recuerda Jonatan Moreno en Instagram, el Gobierno ha puesto ya en marcha planes para que podamos pagar un alquiler o una hipoteca de viviendas ya hechas, e intenta fomentar la salida al mercado de todas las que están vacías con garantías para las personas propietarias. La media de VPO en la CAV es del 10%, sobre el 8 de Europa y el 3 del Estado, como recordaba Igotz López en el Senado.

A Florentino Pérez se le ha caído la careta

Florentino Pérez se ha marcado un Juan Carlos I. Es decir: ha hecho algo tan injustificable que es imposible aguantarle la careta. Los fragmentos que nos ha regalado durante su última rueda de prensa son historia del madridismo por lo que suponen, el final del señorío que no era otra cosa que omertà. Pero Florentino Pérez siempre ha sido así: es el mismo que el de Figo, el de Vicente del Bosque, el de los tolilis, la Supercopa y Real Madrid TV, solo que ahora nadie calla ni concede porque el modelo está agotado, porque solo es un viejo con dinero (mucho dinero) que no se ha dado cuenta de que lo es. Hacerse a un lado es un arte que los ricos desconocen.

El mismo Gerard Piqué de siempre

Hace poco leí en Bluesky, creo, que hay personas con dinero que piensan que el mundo entero está a su servicio. Florentino Pérez sin el velo que le ha cubierto tiene pinta de ser así, pero el que seguro que lo es, porque lo vemos, es Gerard Piqué, que lleva una mala racha porque no le dejan hacer lo que le da la gana, que es lo que él cree que es lo normal: primero le sancionan como dueño del Andorra por atacar a unos árbitros. Y después, “la CNMV multa a José Elías y Gerard Piqué con 300.000 euros por el uso de información privilegiada en la compra de Aspy” (El Economista). Todo esto, en un par de semanas. Cómo somos los pobres, hay que ver.

Muy lejos de la realidad

Es significativo que los sindicatos hayan elegido unas fotos horrorosas, en una sala amplia en la que solo están sus representantes sosteniendo un cartel, para hablar de “éxito” de la convocatoria del pasado martes. Saben que no es verdad, que solo convencieron a quienes ya estaban convencidos, y que cerraron empresas y edificios públicos que tienen fuertemente controlados. El resto únicamente bajaban la persiana al paso de los piquetes o las manifestaciones. Esta es la verdad y lo sabemos todas y todos. La huelga era una cosa que sucedía mientras Euskadi intentaba funcionar. Todo lo demás es comprar una moto.

Me faltan fotos

Pongo el link a la web de EITB pero podría poner cualquier otra galería como ejemplo, también la de este periódico: en los álbumes sobre la huelga del martes me faltan fotos. Me faltan las fotos de los bares en los que los manifestantes tomaban café o zuritos y comían pinchos, como si la hostelería fuese ajena a su huelga general. Me faltan las fotos de las oficinas trabajando con normalidad (que hubo muchas, muchísimas). Me faltan las fotos de quienes bajaban las persianas solo al paso de las movilizaciones. Me faltan las fotos de quién limpia lo que ensucian. Y me faltan las fotos de cómo se organizan al paso ante ciertas sedes. Entre otras.

Ernai, cómo no

También me faltan en las galerías de las páginas web las fotos que publica Ernai en X (¿dónde si no?): chavales y chavalas de negro, agresivos, con la cara tapada, que eran los que “animaban” a las y los autónomos (esos que generan empleo e IVA, y pagan cotizaciones) a cerrar. En Euskadi hemos normalizado cosas que no son del todo normales, como que las juventudes del principal partido de la oposición sustituyan a los sindicatos en las funciones que les corresponden durante una huelga (los piquetes informativos, de toda la vida). Y si eran los galgos de Ernai o los podencos de GKS no le importa a nadie.

Política… y campaña

De la misma manera que casi nadie está en contra de que los sueldos suban, empezando por el SMI, nadie duda de que los sindicatos pueden hacer política. Pero lo del martes más que política, fue un acto de campaña (y ahí estaba Ernai para confirmarlo). Aitor Esteban lo dejaba claro en su Facebook: “la CAV y la CFN no tienen capacidad para aumentar el Salario Mínimo Interprofesional. Eso corresponde al Ministerio de Trabajo”.” En EAJ-PNV apoyamos la reivindicación de un SMI propio” “y negociamos ya en el Congreso la propuesta que los mismos sindicatos que convocan la huelga han llevado”.

Todas y todos lo sabemos

Por si quedaba alguna duda de que en el parlamento vasco nuestras y nuestros representantes no pueden decidir una subida del SMI y, por lo tanto, la huelga del martes no era por las y los trabajadores, sino por unos políticos, Unai Sordo lo deja claro: “El Salario Mínimo Interprofesional tiene que ser el mismo en todo el país” (Demócrata). Su país es España, claro. Otro día hablamos (y hablaremos) de sus ataques al euskera y de su proyecto uniformizador en nombre de las y los currelas, pero Sordo sabe que su posición está avalada por toda la normativa al respecto. Entonces, ¿qué fue la huelga del martes? ¿Y por qué?