Un referente compartido

Que José Luis Rodríguez Zapatero no era Bambi lo sabemos bien en Euskadi: él urdió el plan para poner a Patxi López de lehendakari con el PP después de ilegalizar a la izquierda abertzale (curiosamente, de eso no se acuerda ni en Sortu ni en Bildu). Y después, en su relato sobre el fin de ETA y el riesgo de rescate a España, obvió intencionadamente por completo las aportaciones del nacionalismo vasco. De comprar las elecciones con devoluciones fiscales también hablaremos. Ahora sobre él leemos noticias que nos preocupan como demócratas y que “resquebraja uno de los últimos referentes compartidos de la izquierda”, según Público.

La pregunta clave

Parto de una base: no lo entiendo. No entiendo que un expresidente de gobierno (el expresidente que sea del gobierno que sea) se dedique al “lobbismo”. Sabe que tiene una responsabilidad con su país, con su partido, y que tiene una pensión vitalicia, un despacho, una secretaria y un chófer para hacer sus gestiones, las que sean. Pero, ¿intermediar entre empresas y gobiernos, con comisiones de por medio? No lo entiendo. Por eso creo que en el asunto de Zapatero la pregunta clave la hizo Gabriel Rufián en el Congreso (y la coge al vuelo Sandro Pozzi en X): “¿Dónde acaba el lobbismo y empieza el tráfico de influencias?”.

¿Y dónde está Eneko Andueza?

Aiur García se hacía esa pregunta en X: “¿Alguien sabe dónde está Eneko Andueza?”. Después subía un “meme” muy bien hilado: convirtió la imagen de Aitor Esteban tirándose a una piscina con traje, que lanzaron en las redes del PSE y que tanto ha dado que hablar, en otra en la que es Zapatero el que se tira a una piscina llena de billetes con Eneko Andueza, precisamente, aplaudiéndole detrás. Cuando la comunicación política es una mierda (y su referencia ayer a Sabin Etxea hablando del mundial es otra cagada), parafraseando a Gabriel Rufián, precisamente, es como un boomerang y se convierte en una mierda mayor cuando vuelve.

No fue lehendakari

Eneko Andueza estaba en un acto con la delegada del gobierno de Pedro Sánchez en la CAV, aplaudiendo. Marisol Garmendia otorgaba la “Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III a Ramón Rubial, primer lehendakari de la democracia y presidente del PSOE entre 1976 y 1999”. Rubial sería un gran socialista y un gran español, pero no fue lehendakari. El “consejo general vasco” que presidió fue un órgano transitorio, entre el 78 y el 80, años en los que el lehendakari era Jesús María de Leizaola. Por mucho que insistan y que deseen, la realidad es tozuda. Y reescribir la historia es de fachas, por cierto.

¿Es o no es un dictador?

La misma pregunta que un periodista hizo a Donald Trump en el Air Force One volviendo de China es válida para Yolanda Díaz: “¿Cree usted que Xi Jinping es un dictador?”. Lo traigo porque la vicepresidenta española ha incrustado una visita a la dictadura comunista (yo no tengo que justificarles) entre la que hizo Trump y la que está haciendo Putin. Una visita en la que no ha escatimado elogios, por lo que hemos visto en su cuenta en Bluesky (Díaz abandonó su presencia en X hace meses), y en la que, por supuesto, ha omitido el “detalle” del régimen dictatorial. Ella y todos, por supuesto, porque comerciar con China exige mirar para otro lado.

Una buena noticia

Esta que publican en El Diario es, sin duda, una buena noticia: “El uso de X se hunde en España: la red cae a mínimos históricos desde la compra de Elon Musk”. Solo espero que en Euskadi también esté pasando. X es una red tóxica, en la que en la extrema derecha difunde su ideología sin reparos, en la que hay acceso fácil a una pornografía especialmente reprobable, y que pertenece a un sociópata milmillonario que hizo campaña por Trump y entró al gobierno de EE.UU. solo para recortar el gasto público, sin importarle las consecuencias. Así que, sí, consumir X menos te hace mejor persona y convierte este mundo en algo mejor.

El resto

El Diario extrae su titular del estudio de IAB Spain sobre el uso de las redes sociales. Xavier Tomàs en Threads rescata otros datos interesantes: “El 86% de la población mayor de 12 años” es usuaria de redes sociales digitales, y “dedicamos, en promedio, 61 minutos al día a las redes sociales”. Esos datos no me han sorprendido, la verdad, pero este, sí: “Los españoles tienen, de media, 5,2 redes sociales por usuario”. WhatsApp es la más utilizada, seguida por Instagram y YouTube. Facebook se descuelga pero sigue siendo la cuarta más usada, detrás van TikTok, Telegram, X y Linkedin. Y aunque son residuales, Threads supera ampliamente a Bluesky.

Ojo a Meta

Decía también Xavier Tomàs que Instagram “está consolidando su papel como ‘super red social’”. WhatsApp es la red líder, y ambas han sustituido a Facebook como super red y líder, lo que nos obliga a echar un ojo a Meta: según Enrique Dans, “sus empleados empiezan a entender que trabajan en una organización que durante años optimizó la adicción, la polarización, la vigilancia, la manipulación emocional y la degradación del discurso público”. Y asegura que las redes sociales “se han convertido en una basura asquerosa y pringosa. Que aquellos que viven de ellas y se convierten en sus cómplices vayan empezando a enterarse”.

Y hablamos de la IA, claro

Enrique Dans explica que las y los trabajadores de Meta han sido conscientes de que trabajan “para una organización tan perjudicial para la humanidad” cuando la empresa que “optimiza comportamiento humano para depredarlo”, esta vez, lo hará con ellos: la inteligencia artificial está aprendiendo sus rutinas para sustituirlos. Una IA perniciosa hasta este punto: la empresa que suministra electricidad a las poblaciones en torno al lago Tahoe va a cortar el suministro para enchufarlo en una empresa de IA que, simplemente, paga mejor. “Es como si no existiéramos”, denuncian los ciudadanos y recogen en Computer Hoy.

Por supuesto, Zapatero

No me escapo: por supuesto, voy a escribir sobre José Luis Rodríguez Zapatero. Pero lo haré cuando tenga algo que decir. El lunes, desde luego, no lo tenía claro: lo que leía en algunos medios parecía que encajaba muy bien con un cobro de comisión “creativo”. Dejémoslo ahí. Quienes salieron en su defensa rápidamente, más allá del PSOE, salieron a patinar y ahora vienen los resbalones: “El Gobierno asume el ‘riesgo’ de atarse a la ‘inocencia’ de Zapatero”, titulan en El Periódico. Y lo de ayer en el Congreso solo fue otra puesta en escena poco edificante. Para mí, la enjundia está en lo que dijo Gabriel Rufián: ¿dónde acaba el lobbismo?

«La Ley de Vivienda ha fracasado»

Lo he escrito muchas veces pero, tal vez, si lo dice Gabriel Rufián hasta quien no se da por aludido empieza a enterarse: “La Ley de Vivienda ha fracasado” (Demócrata). Podríamos hablar del papel de ERC, que la aprobó antes de unas elecciones municipales y, antes de unas catalanas, la recurrió, o de la petición recentralizadora de Rufián al gobierno español, pero vamos a centrarnos en lo que nos afecta: el éxito que nos colocaron en aquella campaña EH Bildu y PSE nunca lo fue. Lo sabe quien busca un piso. Y no vale con gritar “¡la vivienda!” para que parezca que haces algo: si la ley no fomenta la oferta no es útil.

Europa también lo intenta

El de la vivienda no es un problema vasco o español: es europeo (e internacional, desde que se generalizó Airbnb). Pero por primera vez Europa tiene “una hoja de ruta para el conjunto de la UE” (Euronews). En la Unión tienen claro que es una cuestión de oferta: “En Europa faltan en torno a diez millones de viviendas” y va a invertir “10.000 millones de euros” para reducir la burocracia, facilitar la construcción y rehabilitación, y modificar las normas fiscales. Ese es el modelo, no la limitación de precios y las obligaciones crecientes a los caseros (como si todos fuesen grandes tenedores) que retraen esa oferta necesaria.

Los monstruos

La Korrika encara en su txanpa final con los problemas que arrastra de regatas anteriores. La libertad de expresión no puede usarse como excusa, pero peor es lo de Pello Otxandiano que, invitando ahora a una reflexión (la enésima), solo demuestra que la izquierda abertzale llega 40 años tarde a todos los sitios. Ni la excusa ni la reflexión evitan las denuncias de COVITE (justas) porque en la carrera a favor del euskera, que debería de ser de todas y todos los vascos, se reivindique (utilizando a niños, además) a los asesinos de Ignacio Uria, Isaías Carrasco, Juan Priede o las víctimas de la T4, Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate.

Los superpolis

Ruidoso silencio el que guarda la cuenta en X de ErNE después de haber sido el gran derrotado en las elecciones sindicales de la Ertzaintza: pierde 931 votos y el nuevo sindicato mayoritario, Euspel, gana 926. Es imposible no hacer la correlación. Igual que cuesta mucho no pensar que hasta la aparición de este nuevo sindicato asindical, los superpolis de las supermanis se refugiaban en ErNE, ese sindicato con línea política y editorial, y que trabajó sin taparse en Aras de un tal Rodolfo, sus viseras y sus SEAT. Los que llevamos años observando la política debemos tener memoria y, por eso, felicitar también a ESAN, hoy, referencia del posibilismo.

Sigo pensando en ello

Abogados Cristianos es un colector más que una asociación, que utilizan el nombre de una religión para unos fines que nada tienen que ver con ella. Pero la eutanasia de Noelia Castillo es un tema que tiene que hacernos pensar sin caer en el maniqueísmo que algunos nos ofrecen. Sobre todo, a quienes somos aitas. Las dudas de Antonio Agredano en The Objective son muy parecidas a las mías porque “cuando pensamos en la eutanasia, en el buen morir, no imaginábamos esa juventud”. “Es difícil tener una opinión sobre el dolor ajeno y sobre voluntades tan feroces como esta”. Y el caso nos ofrece “una pregunta terrible. A qué estamos llamando libertad”.

Igual que Bildu, pero con las cartas sobre la mesa

La unión de izquierdas que plantea Gabriel Rufián es la misma que plantea EH Bildu, pero con las cartas sobre el tapete en vez de debajo de la mesa, para los triles. La gira veraniega de Arnaldo Otegi y compañía para reunirse con los diferentes partidos de izquierda del territorio español (colocando a Euskadi y Catalunya dentro de ese territorio, según su enfoque) buscaba, en esencia, lo mismo que ofrece el político de ERC entre aplausos: maximizar el voto en España y garantizar la cesión de protagonismo en sus “provincias”. Pero si prospera y sale bien: ¿quién negociará con Sánchez en nombre de las 14 izquierdas? ¿Rufián? ¿Otegi?

La tela y la lana

La propuesta de Gabriel Rufián (que comparte objetivos con la de EH Bildu, como ya ha quedado claro) es uniformizadora en beneficio de España. Eso, lo primero. E igual que no tiene en cuenta las particularidades nacionales (va por delante lo de “ izquierda”), tampoco tiene en cuenta otras dos cosas muy básicas: la primera, la financiación. Xavier Tomàs en Bluesky explica muy bien cómo se financian los partidos y la propuesta de ERC dificultará la viabilidad de algunos proyectos. La segunda, la ideología: no es lo mismo ser de la Chunta o de Geroa Bai que ser de Sumar o de EH Bildu. ¿Quién va a decidir qué partido único les representará?

Negar el problema

Junto a Gabriel Rufián habló Emilio Delgado en ese acto sobre la izquierda tan impactante. Ambos lo hicieron sobre los debates que esta corriente política se ha negado a sí misma. Rufián estuvo acertadísimo en su crítica a la relación entre el burka y la libertad religiosa (en la que han coincidido Patxi López y Yolanda Díaz), y Delgado estuvo atinado también hablando de seguridad. Miguel Ángel Guisado coge este tema y lo resume en Bluesky de diez: “Negar el problema hace que mucha gente de a pie piense que estás en la puta parra. Bienvenido cambiar el foco para desmontar a la derecha”.

La maldad

Mientras la izquierda española (incluidos los partidos EH Bildu y ERC, por voluntad propia) se reparte los papeles de galgos y podencos, la derecha mundial continúa creciendo en maldad: EE.UU. ha deportado a una madre con un bebé de dos meses de vida llamado Juan Nicolás, que se ha hecho conocido porque fue encerrado en un ICE sin asistencia médica pese a haber estado ingresado por bronquitis. Según el relato de Univisión, “el menor estuvo inconsciente horas antes”. “No le han querido dar medicamento”, denunció la madre, ya en la frontera, expulsada, donde no tiene ni “un techo donde dormir con sus hijos”.

Así gana la derecha

La izquierda española (sigo incluyendo por sus propios movimientos a ERC y EH Bildu) piensa en ahogarse a sí misma como solución, en vez de atajar uno de sus grandes problemas: ha potenciado las herramientas digitales que luego han beneficiado a la extrema derecha. Eso es innegable. Antes lo intuíamos, pero ahora Ekaterina Zhuravskaya lo ha publicado en Nature y lo ha confirmado: en X, en la terrible pestaña “para ti”, solo aparecen contenidos de derechas. Si ya eres republicano, te llevan al extremo. Si no lo eres, te llevan a la derecha y a esos marcos y argumentos que han sobrerrepresentado a los ultras.

¿Qué mensaje?

Este año solo había bebido una copa de vino a la hora a la que Felipe VI daba su discurso y ni me acordé de encender la tele para ver, por lo menos, la puesta en escena. Me importaron un poco más las reacciones al mismo, solo por trabajo. Y por puro gozo, he mirado la audiencia que obtuvo la emisión: “5,9 millones de espectadores, la tercera peor de la historia” (El Independiente). Pero es que el de 2024 fue el segundo peor, con 13.000 espectadores y espectadoras menos. Más datos: lo emitieron en 29 cadenas de televisión simultáneamente y las peores audiencias las obtuvo en Euskadi y Catalunya.

Siempre hay alguien con mejor puntería

La capacidad de reacción de Gabriel Rufián está fuera de toda duda, y sus resbalones son fruto de la cantidad de veces que consigue atraer la atención sobre sí mismo, eso lo tengo claro. Pero siempre hay alguien más certero, y esta vez ha sido Estefanía Molina en X, que critica así la referencia a la vivienda del de ERC durante el discurso de Felipe VI: “No hace falta ser monárquico para saber que no depende del Rey legislar para garantizar el acceso a la vivienda. Depende de los políticos. Y el fracaso es absoluto: entre los que no hacen nada efectivo, y los que aplican medidas contraproducentes simplemente por hacer populismo”.

Preservemos nuestra identidad europea

En mitad de la tormenta que llega desde el exterior, con EE.UU. y Rusia de la mano intentando acabar con el estilo de vida europeo, y desde el interior, con el populismo debilitándolo (no hagamos como que no pasa, por favor), tenemos que ser firmes en la defensa de lo que nos define: nuestros derechos, nuestros logros sociales, nuestra seguridad. “Menos 2 horas en un hospital de Estados Unidos: 41.297 dólares”. Este es el titular de la historia en Menéame de “un estadounidense acudió al hospital por hipertensión”. Esto no va de nacionalismo europeo romántico, esto va de asegurar un estilo de vida mejor.

Boadella, crack, jefe, cuñado

Vamos por partes. El Huffington Post hace un clickbait aburridísimo en su titular: “Un profesor sentencia con una sola frase al actor Albert Boadella, que dice que ahora hay más ‘tabús’ que con Franco”. El profesor es Abel Ros y su respuesta en X, esta: “Prefiero mil tabús democráticos que tres autocráticos”. Y lo importante en toda esta historia es la turra del Boadella, ese tío tan listo, exponente del pensamiento único que nos querían imponer a las y los vascos, y que el tiempo ha expuesto como un cantamañanas como otro cualquiera, empezando por mí.

Esto ya lo leí yo en un cómic

Quienes sean de Portugalete y tengan más de 40 años recordarán la pequeña tienda de tebeos, revistas y chucherías que había junto al cine Java, hoy un supermercado. Hasta allí peregrinábamos en cuadrilla para comprar cómics. En una de las series que leía, unos malos hacían emerger una isla en el océano para convertirla en un nuevo estado. Pues esa historia ya es realidad: “China lleva 12 años tirando toneladas de arena al océano. Y ahora estamos viendo cómo emergen islas en mitad de la nada” (Xataka), en concreto, en mitad del Pacífico, y los vecinos japoneses no están nada contentos con este expansionismo.