¿Y a quién votará Elizaran?

La denuncia que hizo EAJ-PNV en sus redes sociales me parece grave. Mucho más de lo que, sobre todo los que aplauden al instigador, se piensan que es. Y esa incapacidad para medir lo que realmente es importante me parece todavía más grave: un exdirigente de ETA, Aitor Elizaran, ha sido el que ha promovido una campaña en Twitter para llenar los batzokis de basura. Con una simple búsqueda en esta red social se ve claramente que él fue el que primero tuiteó al respecto. Luego, Otegi sonríe cuando dice que Euskadi ha pasado página, pero no es cierto: algunos siguen dando órdenes y otros siguen acatándolas.

“Patriotas”

Aunque no sea mi diputado favorito, precisamente, solo puedo aplaudir a Gabriel Rufián por este tuit: “Desde las 9:00 h., PP, VOX y Cs han hecho 6 preguntas y 1 interpelación en torno a Venezuela entre vítores, golpes e insultos. Ni uno solo de sus diputados se ha movido de sus escaños. Empieza el debate sobre las condiciones de vida del sector agrario y esta es la imagen. Patriotas”. La imagen es de los escaños del bloque conservador y la mayoría están vacíos. Ese es el “patriotismo” de los que se tienen por más españoles que nadie, el de la foto, por ejemplo, en un tractor. Luego, se aburren y se marchan.

Facha, no, superfacha

No conocía a Inma Sequí y eso que tiene más de 47.000 seguidores en Twitter. Más de 47.000 personas dispuesta a leer mensajes como este del pasado lunes: “10 de febrero de 1943. Apenas 6.000 españoles de la División Azul, a 25 grados bajo cero y con armamento ligero, hacen frente las 44.000 soviéticos y su artillería. La orden es resistir aunque el suelo se hunda. Cumplieron. Pelearon como fieras y frenaron a los rusos. Así fuimos”. En efecto: así fueron los franquistas y así son hoy los que se consideran sus herederos. Ese es justo el problema: que son personas empoderadas 40 años después del franquismo.

El business

Zaplana no solo fue la cara visible del PP en Valencia: al final, acabó promocionado por Aznar a nivel nacional español. Un tipo que con “sus colaboradores movieron más de 19 millones de euros a través de 14 países distintos para ocultar el presunto cobro de comisiones” en “una presunta actividad delictiva que se extendió durante 20 años a la sombra del PP”, según el periódico Levante, de Valencia. En el entramado, junto a Zaplana estaba su jefe de gabinete, Juan Francisco García, o dirigentes del PP valenciano como Juan Cotino, que llevó personalmente más de 600.000 € a Luxemburgo.

Mejor que una peli de espías

Lo de que la realidad supera la ficción es perfectamente aplicable en el caso de la empresa Crypto AG, creada en Suiza en 1940 para desarrollar comunicaciones cifradas para distintos gobiernos, entre otros clientes. Pues bien, la CIA la adquirió poco después en secreto y todo este tiempo ha tenido acceso a esos cifrados que les encargaban diferentes instituciones públicas o privadas. Lo sabemos ahora porque lo ha destapado el Washington Post, después de que la empresa cerrara en 2018. Hasta 60 países confiaron en ella durante 80 años, países que eran espiados sin mucha dificultad y hasta pagaban por ello.

El día después

Por fin ha llegado el 11 de noviembre. Hoy (no puede esperar más) Pedro Sánchez tiene que descolgar el teléfono y hacer su primera llamada para formar un gobierno cuanto antes. Cualquier vuelta que dé sobrará y nos cabreará. Pero toda la política no gira en torno a él: habrá que ver cómo se conforma el grupo mixto y cómo los que han hablado de coaliciones independentistas imposibles miran a los ojos a su electorado para contarles la verdad como ya ha hecho Gabriel Rufián: él no se ve en estos grandes grupos heterogéneos. Y es normal si uno observa a sus posibles compañeros de viaje.

Íñigo, ¿y tú qué vas a hacer?

Hemos hablado mucho durante la campaña del hundimiento de Ciudadanos y menos de lo que deberíamos de la gaseosa de Íñigo Errjón que, en el último suspiro de la campaña, tiró de política de cuñado: proponía que los políticos no cobren hasta que no se pongan de acuerdo. Y él, ¿qué va a hacer? ¿Va a seguir cobrando de la Asamblea de Madrid? ¿O va a recoger su acta de diputado y renunciar al sueldo? Íñigo Errejón ha sido uno de los perdedores de esta campaña, por mucho que haya logrado entrar en el Congreso. Pero no solo él, también su política pop con la que quería sonar a trap.

Toca hablar de los problemas de verdad

Que cobren, me parece bien, pero que se lo ganen: los políticos españoles tienen que ponerse de acuerdo en cómo van a afrontar temas que ya han convertido en urgencias por su inacción, y en qué van a priorizar, una decisión que siempre es difícil porque vas a enfadar a quien dejas para luego. Pero es lo que toca. Toca dejar de ser el simpático para ser el que ponga medidas y, sobre todo, su país en marcha porque España está parada y con el motor gripado (nadie lo arranca por si acaso): “Los españoles que volvieron de UK quieren irse otra vez: ‘El trabajo aquí es basura’”, leemos en El Confidencial.

Y poner en su sitio a todos

A los que no he visto quejarse de la falta de gobierno es a los grandes capitales: ni durante el breve gobierno después de la moción de censura ni durante el período en funciones ha salido un gran banco o un millonario a quejarse. ¿Por qué van a hacerlo si con las políticas de Montoro y sin que nadie les moleste viven estupendamente? España es el país de la indolencia que permite a Jaime Botín, tío de Ana Patricia, hasta intentar llevarse un Picasso a Francia vulnerando la prohibición. Le han pillado, sí, y está siendo juzgado, pero, ¿cómo amasan esas fortunas y esa impunidad con tanta libertad?

No solo a los de siempre

El excónsul español en Edimburgo ha acusado directamente a Josep Borrell de darle órdenes inconstitucionales como el seguimiento a los representantes del PNV que acudieron a la histórica jornada del referéndum escocés. Esto también hay que pararlo porque la Marca España es la de la tranquilidad de los ricos, la de la juventud sin aspiraciones de futuro, la de los políticos de salón de escaño en escaño y la de la vigilancia constante incluso a un partido que ofrece colaboración. Sin embargo, no soy optimista: hoy no veremos ninguna solución y en unos días la enfermedad crónica de España se volverá a agravar.

La crónica que hay que leer (aunque fastidie)

No, Twitter no sirve para informarse, y si el acontecimiento es muy relevante, como lo que estamos viendo en Catalunya, todavía es menos adecuado. Multitud de personas que no saben estar calladas y que no tienen nada que decir generan un ruido insoportable. Por desgracia, tampoco he leído buenas crónicas periodísticas (completa y equilibrada, escrita por alguien que conozca bien el terreno y el tema) salvo algunas excepciones como la de Isabel García Pagán en La Vanguardia. La crónica que hay que escribir, y no creo que le haya sido fácil, en la que Torra es retratado como lo que parece: un incapaz.

Cotarelo vs. Rufián

Nunca me ha caído bien Gabriel Rufián y, ahora, en cuanto ha tenido que ponerse serio se le han visto las costuras. Pero la situación no está para ser fiel a las filias y fobias: ha sido capaz de pisar el suelo de Barcelona, llamar a la calma, rechazar la violencia con claridad y ponerse en la diana de quienes creen que el fuego y los adoquines sirven para algo. Desde luego, Rufián ha pegado mil vueltas a Ramón Cotarelo, que carga contra él de forma injusta e inconsciente, como todo lo que dice. Lo que me lleva a pensar que algunos medios también tienen que hacer autocrítica, esos que legitiman precisamente a los Cotarelo y las Rahola.

Casi nadie muestra la vergüenza mínima

El gesto de dignidad y valor de Rufián y la crónica de García Pagán son excepciones. Sobre Catalunya, la mayoría de lo que leemos y escuchamos es basura. Sobre todo, en Twitter, pero no únicamente en esta red social. En un mitin del PSOE (últimamente, todo pasa mientras alguien del PSOE da un mitin), José Luis Ábalos tuvo el morro de decir: “Lo que está produciéndose hoy en Cataluña es la consecuencia de una acción u omisión de la gestión de Mariano Rajoy”, como si Zapatero no prometiera lealtad al estatuto catalán antes de dejar que lo cepillaran y convirtieran en el germen de todo lo que vino después.

Pero nadie supera a Rivera

Albert Rivera ha basado toda su carrera política en el oportunismo: ser el antagonista de CiU, sumarse al euroescepticismo, aparecer como nueva política y, finalmente, aprovechar la debilidad del PP que le facilitó Vox. Ahora, a Rivera le estará costando entender que le vaya tan mal cuando la oportunidad es de oro: Catalunya arde a manos de los independentistas. Pero nada le funciona: es el perdedor oficial de las próximas elecciones y ya va a tumba abierta, con vídeos sorprendentes de él en primera persona frente a la tele, como si fuera lo último que le han recomendado en un taller de redes sociales.

Nos tocan a todos

La ausencia de crónicas fiables salvo excepciones como la que hemos señalado en esta columna, hacen que uno mire con recelo tanto la violencia extrema que se adjudica a los manifestantes como la desproporción sistemática de la que son acusados mossos y policías nacionales. Pero hay un hecho que nunca falla: cuando los periodistas son agredidos la parte agresora no quiere testigos y esa es una señal de alerta. En las batallas del fin de semana en Catalunya periodistas, reporteros y fotógrafos han sido atacados y detenidos. Nadie desea que veamos la verdad y eso, insisto, es lo más preocupante.

El 1 de octubre catalán para pedir el voto

He leído el tuit varias veces para cerciorarme de que, sí, Arnaldo Otegi ha usado el 1 de Octubre catalán para vender su candidatura. Algo que no han hecho ni los catalanes, que son los que se llevaron palos y tienen a sus políticos en la cárcel. Pero el líder de Bildu sí ha tenido el cuajo: “Ahora, Repúblicas”, concluye su tuit en el segundo aniversario del referéndum por la independencia, así, como si nada. Pero ahí está, para su vergüenza (o debería ser para su vergüenza). Y yo me pregunto: ¿volverán a vendernos que harán un grupo con ERC o explicarán por fin por qué mintieron a los vascos?

Un energúmeno no representa a nadie

Gabriel Rufián hace bien en señalar al “energúmeno” que atacó a la compañera de Telecinco durante el aniversario del 1 de octubre catalán. Por desgracia, no fue solo uno. Por suerte, no representan a nadie. Y hay que empezar a admitir que es inevitable, que hay mucha gente frustrada porque unos no han sido valientes y otros (los que hablan, además, de una sociedad fracturada) han tensionado y tensionan todo lo que pueden para que la cuerda se rompa, y que es difícil canalizar esa impotencia… Que pagan los periodistas que tienen que hacer su trabajo (aunque a veces este solo sea intoxicar).

Un tuit que define una política

Hace un par de días Pablo Echenique tuiteó: “Para tener sanidad pública de calidad, derechos laborales o alquileres asequibles, para hacer una revolución verde y en la economía de los cuidados, hace falta atreverse a mirar a los ojos a los poderosos. De esto van las elecciones. Lo demás es ruido”. Sin quererlo, ha demostrado todo lo que miden mal en Podemos: las elecciones no van de ser valientes. Solo desde el gobierno se puede ser valiente. Y si no quiere ruido lo mejor que puede hacer Echenique es callarse, porque sus tuits no ayudaron a romper el bloqueo negociador, precisamente.

España, siempre

Ese es el lema de Vox para la campaña pero yo lo cambiaría por: “España, nunca” porque España nunca defrauda. Tomen nota: los tres jueces que han exonerado al coronel del ejército español Francisco García Santaella “consideran acreditado el delito de narcotráfico” por el que recibió 120.000 euros, pero no pueden condenarlo porque ha prescrito y porque el hachís que ayudó a introducir no superaba los 2.000 kilos que permitirían juzgar el caso de otra manera. García Santaella cometió este delito en 2005 pero no fue denunciado hasta diez años después. Hoy no tiene ninguna sentencia. Siempre así.

¡Qué troglodita!

Ya les he avisado estos días de que la caverna mediática de la que salieron a arrinconarnos a los vascos (y se fueron con el garrote entre las piernas) ha vuelto a abrir sus puertas. Ahora, pertrechados con las antorchas de Internet, aquellos nombres de infausto recuerdo vuelven al presente contra Catalunya. No solo periodistas, algunos políticos que entonces nos vendían como brillantes han regresado: Jaime Mayor Oreja ha salido de su gruta para confirmar que los hombres son hombres y las mujeres, mujeres. Y que todo lo demás, prepárense, “va contra la ciencia”. Xabier Lapitz lo define en Twitter: “Pensamiento elaborado”.

Qué irresponsabilidad

Íñigo Errejón me parece un político sobrevalorado, como todos los que estuvieron en la génesis de Podemos, pero no puedo negar que el tuit que mejor define la política española actual es suyo: “Qué irresponsabilidad”, escribió cuando se certificó, vía Rey de España (toma anacronismo y contradicción) que habría nuevas elecciones. Lo que hace Sánchez, sobre todo, y le han permitido Iglesias, Casado y Rivera, es una absoluta irresponsabilidad porque unas elecciones lo que hacen, justo, es otorgar a un candidato la responsabilidad de formar gobierno. Ellos fallan pero lo pagamos los demás.

O nos toman por tontos o lo son

Sin duda, el político más sobrevalorado de los últimos años no es Errejón, sino el que fuera su compañero de partido, Pablo Echenique (que, por cierto, antes fue compañero de partido de Albert Rivera). El número tres de Podemos sugería que Sánchez no quiso de vicepresidente a Iglesias pero lo será Rivera. O Echenique no se entera de nada o piensa que los demás no lo hacemos. Rivera hará lo que tenía que haber hecho Iglesias, precisamente: acordar una investidura y someterle desde un pacto de gobierno y la bancada de la oposición al mismo tiempo. No hay otra opción. Bueno, sí: si les dan los números, el trifachito.

El teatrillo, para quien se lo compre

Itxaso Atutxa se fijaba en otro elemento, precisamente en el que nos han llevado a esto: “Yolanda Díez (Podemos): ‘Yo he estado en las nueve horas de negociación’. Nueve horas. Nueve. Horas. ¿Negociación?”. Lo que han hecho PSOE y Podemos no es negociar, es intentar colarnos una batalla del relato que nadie le ha comprado, porque cada vez que se respondían en entrevistas o en Twitter, se lo afeábamos y lo señalábamos. ¿De verdad se creen que nos han colocado alguna de sus mentiras? ¿De verdad piensan que nos engañan con “nueve horas de negociación”? ¡Habrá que oírles en campaña!

Todo lo que está mal, en una foto

El diputado del PSOE y alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha tuiteado una foto de Rivera e Iglesias hablando en la cafetería del Congreso, donde el respeto a las relaciones entre diputados diferentes (necesarias, por supuesto) era la norma… Hasta esta semana. Puente ha roto una tradición por una foto, y ha criticado que dos personas hablen. Lo que sea por la campaña. Así está hoy el parlamentarismo en España: traiciones, censuras y chulería, porque Gabriel Rufián se lo ha afeado y Puente se ha puesto, encima, canallita. Creo que en el PSOE se alejan de la realidad y no lo saben. Como no saben lo que arriesgan.

¡Hasta Sánchez critica a Sánchez!

Pedro Vallín recuperó un tuit de Pedro Sánchez en 2016, este: “La responsabilidad de que el señor Rajoy pierda la investidura es exclusiva del señor Rajoy por ser incapaz de articular una mayoría”. Evidentemente, el actual presidente en funciones se refería a la repetición electoral a la que nos vimos abocados hace menos de cuatro años. El miércoles, Sánchez culpaba a todos menos a él de su fracaso y no asomó ni un brote de autocrítica. El Sánchez del pasado lo tenía más claro que el del presente, que solo ve un horizonte electoral teórico. Ojo a la primera encuesta después de lo que ha pasado esta semana.