Y hasta aquí llegó Vox

El periodista Teodoro León Gross fue el que mejor lo tuiteó: Vox solo quiere seguir en el centro de la discusión política, por eso planteó al PP un acuerdo en Andalucía inadoptable, ni siquiera negociable, que empezaba por la expulsión de 52.000 personas o el desbaratamiento de las políticas de igualdad, y terminaba con el cambio de la fecha del Día de Andalucía o el apoyo a la tauromaquia y la caza. En campaña todo es posible, pero en las mesas de negociación y los parlamentos, plantear imposibles te retrata y te desgasta. Al final, para parar a Vox nos va a venir bien su éxito.

En su trampa

Pocas acciones en política he visto más capciosas que la ocupación del gaztetxe Maravillas en Iruña (que ha sido retomado porque no había ningún okupa en su interior): quien lo promovió tuvo muchos cuidado de no salpicar ni Asiron ni a Beaumont (que estaba de vacaciones, causalmente), y todos los dedos tenían que apuntar a Barkos ya Solana en la recta final de su primera legislatura. Pero como bien apunta José Miguel Gamboa con ironía tuitera, Bildu puede encontrarse en su propia trampa, y ahora ayuntamiento y departamento navarro de Interior tienen que mojarse.

Qué error

Con un movimiento feminista arrollador, resulta extrañamente torpe que UGT y CCOO hayan decidido convocar una huelga, precisamente el 8 de marzo, contra la reforma laboral que aprobó el PP y de la que se está beneficiando el PSOE mostrando datos de descenso del paro como si tuvieran algo que ver con los resultados. Así que la crítica de este humilde columnista se suma a las de furibundas (y con razón) usuarias de Twitter que alzan la voz ante lo obvio: el error de los sindicatos mayoritarios españoles que bien pretenden aprovecharse del feminismo o bien pretenden neutralizarlo.

Un mal político

Gabriel Rufián no es un buen showman pero intenta mejorar. Y es un mal político pero esto le da igual, y a los hechos me remito: un político que airea las ofertas de los otros partidos para entorpecer negociaciones no hace bien su trabajo. Una negociación discreta entre partidos, aunque te parezca disparatada, tiene que respetarse para generar confianza. Esa confianza será facilitadora de nuevas negociaciones, y las negociaciones de pactos que saquen adelante acuerdos, leyes y medidas concretas que benefician a la ciudadanía. Quien prefiera reventar todo esto no se gana lo que cobra.

Flickr, ¡no nos des sustos!

Flickr ha sido y es mi red social favorita, llevo en ella más de diez años y la actualizo cada día… Hasta ayer. Por primera vez en varios años, a la hora que escribo esta columna, no pude subir mi foto diaria por problemas técnicos derivados de modificaciones. Estos cambios, además, son regresivos: menos usabilidad para las cuentas gratuitas y más para los que pagamos. Bueno, es lo que hay. Acepto los cambios de propietario, los cambios técnicos, los cambios en apariencia y hasta los cambios de precio, pero, por favor, que Flickr no deje de ser lo que es: un espacio para ver y aprender.

Vergüenza

El final de la huelga de hambre de los presos de Lledoners fue una de las mejores noticias prenavideñas: Catalunya necesita volver a la normalidad urgentemente y esa es una labor de todos los actores y agentes. Flaco favor hacen a esta demanda Carlos Herrera, Juan Carlos Girauta, Arcadi Espada y Salvador Sostres con su foto desde una marisquería y el mensaje: “Empezamos huelga de hambre”. Los dos últimos ya son solo dos bufones de la derecha rancia. Herrera no debería de caer en el peor tuiterismo. Pero lo de Girauta, por diputado, es injustificable.

Nacionalismo paleto

Uno se los protagonistas de la foto de la vergüenza de la que acabo de hablarles, Juan Carlos Girauta, se ha enfadado con Hermann Tertsch porque el periodista ha echado en cara a Ciudadanos, fíjense, el reportaje en Diario Vasco de los líderes políticos de Euskadi comiendo en una sociedad donostiarra. Girauta y Tertsch son de esos a los que les gusta relacionar el nacionalismo con lo peor de lo rural, pero no he visto una muestra más clara de ese nacionalismo paleto que retorcer ese reportaje, muestra de una normalidad democrática vasca que deberíamos exhibir más.

No es un periodista

Cake Minuesa se quejaba estos días de Navidad de que nadie de LaSexta, Telecinco, Cuatro, o TVE le ha llamado para preguntarle qué tal estaba después de que el pasado 21 de diciembre un idiota le agrediese en Barcelona. Minuesa sabe que ningún periodista tiene obligación de llamar a un agredido. Pero le da igual porque lo suyo es provocar, también cuando va micrófono en mano y cámara a tres metros. Minuesa tiene de periodista lo que yo de cocinero: la cuchara de palo. E insisto: los compañeros que se han referido a él como “un reportero agredido” solo se han rebajado.

Monedero el rapero

Cuando vi a Juan Carlos Monedero marcarse un villancico navideño a ritmo de rap con su habitual matraca (que él es el pueblo y vigila al poderoso), me alegré: no hay mejor manera de retratar a alguien que esperar a su autorretrato. Y se supone que Monedero es de los listos: el profesor de Iglesias y Errejón, el que trabajaba para el gobierno venezolano y cobraba su buen dinero público chavista, el que tenía una sociedad unipersonal para tributar menos, y el que fundó La Tuerca y Podemos. Lo siento por quienes confiaron en su capacidad revolucionaria y ahora se encuentran a un aspirante a showman.

El vídeo que hay que ver

He escrito sobre Catalunya en el primer párrafo, en el central y reincido en este final pero con el vídeo que tienen que ver: lo ha publicado Gabriel Rufián (que sigue sin caerme bien) y en él se distingue a manifestantes con pañuelos amarillos que el pasado 21 de diciembre detenían a quienes tiraban contenedores y querían montar barricadas y algarabía. ¿Infiltrados? No tengo motivo para pensar que no lo fueran si comparo a estos buscadores de pelea con esa ciudadanía que volvía a dar una lección de civismo. Aunque en Euskadi sabemos demasiado de tontos con pasamontaña.

Dos grandes

Como dice mi compañero, Kike Hermosilla, parece que ya llueve menos: el Athletic gana y los que somos del Athletic, ya no sentimos el chaparrón sobre los hombros. Ayer se notaba en la barra de los bares y en las mesas de trabajo: hablábamos del Athletic, como después de cada partido, pero sin tanta tensión. Y en Twitter el ambiente también era otro: “13 jornadas de liga seguidas sin ganar, penalti en el 92 y lo tira a lo Panenka. Ídolo”, escribió Joseba Etxebarria, mostrando su humildad y la grandeza del delantero del Athletic, al que no le sobran años: le faltaban oportunidades.

Injustificable

Pablo Echenique casi acierta cuando apela a Antena3, Telecinco, El Mundo, La Razón, El Español y la Cadena COPE en su tuit: “Aquí os dejo este vídeo de los neonazis encapuchados que han reventado el acto de Pablo Iglesias. No os vayáis a liar y mañana los llaméis ‘jovenzuelos con banderas constitucionalistas’”. Y una carita sonriente que, precisamente, le sobra. Ningún ataque fascista puede tomarse a risa. Le sobra eso y le falta mencionar a LaSexta que, junto a otros medios supuestamente progres, también ha ayudado a blanquear a la extrema derecha sobre todo en Catalunya.

Muy bien hecho, Rufián

Fíjense lo contento que me puso la victoria del Athletic que creo que Echenique casi acierta y me parece que Gabriel Rufián lo hace de pleno cuando muestra en Twitter cómo se toma que un espabilado aproveche la corriente antinacionalista catalana para hacer negocio con aplaudidores de Boadella, Losantos y Espada: el político de ERC, que salvo excepciones como esta siempre se pasa de la raya, compró el cava que han comercializado con su apellido y la única crítica que hizo es el poco cuidado que han puesto en la etiqueta para cobrar 17 € por el producto.

Vaya cagada

Cristina Pardo se ha disculpado en Twitter, la red social en la que ella da caña… Y en la que esta vez se la han dado a ella, por la emisión de un reportaje en su programa en el que buscaban a los 44 votantes de Vox en Marinaleda. Se lo juro que, esta vez sí, lo vi venir, pero pensé que el pecado lo iban a cometer en el programa de Susana Griso o Ana Rosa Quintana donde, a cambio de señalar su valentía, iban a acabar señalados ellos. Pero, no, ha sido en LaSexta, la cadena progre, donde directamente les han buscado para señalarles en el “paraíso” comunista de Sánchez Gordillo.

Maduro, legitimado… Por la oposición

Estoy seguro de que intentarán justificarme incluso con argumentos que me parecerán bien la ausencia de la oposición en las elecciones municipales de Venezuela, pero no podré darles la razón. La obligación de los partidos políticos es presentarse a las elecciones, por mucho que intuyan un fraude, por mucho que luego azoten al gobierno, por mucho que crean que el efecto momentáneo de arrogarse toda la abstención les beneficie… La acción del partido de Maduro, que todos sabemos ya de lo que es capaz, será responsabilidad de quien le ha dejado actuar sin cortapisa.

A pesar de Rufián

Con lo que queda de CiU intentando encontrar la puerta de salida de la centrifugadora y los tirones de la CUP desde la izquierda pero hacia ningún lugar, ERC se ha quedado como opción más centrada para los nacionalistas catalanes. Se veía venir y, de hecho, habíamos avisado. Y la situación de Junqueras en la cárcel, aunque durísima, es mucho más digna que el paripé constante (y carísimo) de Puigdemont en Bélgica, Alemania o Dinamarca. Así que, a pesar de la bajura moral y política de Gabriel Rufián, ERC se prepara para liderar Catalunya y la mayoría nacionalista.

Y problema resuelto

Si se ha filtrado un mensaje de Cosidó que ha provocado la reacción airada (y un tantito insincera) de Marchena, y una cascada de reacciones que han generado una crisis en la cúpula de la justicia española, ¿qué remedio pone el PP? Eliminar el grupo de WhatsApp del que ha salido la filtración. Por un lado, lo entiendo (es la mejor manera de neutralizar la capacidad del filtrador de reincidir). Por otro, el tuit de EFE parece un titular sacado de El Mundo Today: “El PP disuelve el chat de Whatsapp al que Cosidó envió su polémico mensaje”. Y así la crisis de reputación galopa.

Lo que dice Aina Clotet

La ausencia de Aina Clotet de la serie de Leticia Dolera ha dado mucho, mucho que hablar esta semana. Yo me he limitado a comentarlo en un párrafo porque sí creo que la polémica está inflada. Pero quien ha llevado el globo hinchado es la propia Dolera, y la que ha insuflado ahora es la actriz. Vamos, que no necesitan comentaristas ni la latiguera ni la latigada en esta ocasión, porque ellas solas se han bastado: si una directora anuncia la realización de una película feminista y prescinde de una actriz porque se ha quedado embarazada, y esta se queja con rotundidad, lo que está sucediendo es lo normal.

Otro gigante del fútbol que lo deja

Didier Drogba ha anunciado vía Twitter que deja el fútbol. Lo hace a los 40 y en EE.UU., donde le ha llevado su aventura (Costa de Marfil, Francia, Inglaterra, Turquía y, finalmente, el país americano). Y lo hace dejando un buen recuerdo: el de un delantero que lo daba y lo peleaba todo, como nos gustan en Bilbao. Fuerte pero técnico, valiente pero noble, se recuerdan de él sus pugnas por el balón pero pocas o ninguna polémica. Un futbolista empeñado en triunfar que lo logró. Una persona empeñada en triunfar que lo logró, y todavía le queda media vida por delante.

La semana más digital… E intensa

El miércoles DEIA entregará sus Reconocimientos a las Mejores Iniciativas Digitales. En las páginas del periódico podrán ver quiénes son los premiados y quiénes participarán en el evento. Unos reconocimientos en los que tengo el honor de colaborar y que, lo confieso, me suponen un mes de trabajo intenso pero satisfactorio. Poco más se puede pedir. Bueno, sí, que la puesta en escena de la semana que viene salga bien, claro. Yo, se lo confieso, estoy encantado y, si nada se tuerce, el miércoles pienso disfrutar porque “desvirtualizaremos” a personas muy, muy interesantes.

Muniain ya es lo que queremos es

El gesto de Iker Muniain, de renovar su contrato con el Athletic sin cláusula de rescisión porque no tiene ninguna intención de irse del Club, está siendo poco valorado. Lo que nos diferencia, lo que somos y lo que queremos seguir siendo es, justo, lo que es Muniain desde esta semana: un jugador que ha madurado y que ha luchado contra sus lesiones para hacer lo que quiere, que es jugar en el Athletic. Y punto. Sin mirar qué hay fuera. Lo hicieron otros como el propio Urrutia o el inigualable Julen Guerrero. Ahora es Muniain el que forja otro eslabón fuerte en la cadena.

Rufián es la antipolítica

Solo espero que la última actuación de Gabriel Rufián en el Congreso de los Diputados sirva para que los periodistas que todavía se lo toman en serio se caigan del guindo de una vez. Para el de ERC la atención es gasolina, pero su motor no nos lleva a ningún lado que merezca la pena. Lo siento por Tardá (pero si no reacciona dejaré de lamentarlo y pensaré que está muy contento con la compañía) y es una lástima para el nacionalismo en su conjunto contar con un representante de tan bajo nivel. Sé que tiene seguidores, pero, ¿quién dejaría el ayuntamiento de su municipio en manos de Rufián?

No da para más

Es un error pensar que Rufián es la voz del pueblo y el azote del stablishment. Porque Rufián solo habla en su propio beneficio (acumula más de 7.000 euros al mes de sueldo) y se aferra al escaño porque fuera de él solo tendría sitio en las tertulias radiofónicas que no pagan. Y no en todas. Borrell, que no es ningún santo, le acusó de llevar únicamente estiércol y serrín al Congreso. Pero lo cierto es que Rufián mancha todo lo que toca. Y punto. Porque sus formas y su fondo nunca serán palanca de cambio: no tiene fuerza ni intención. Solo descrédito, una enorme ola de descrédito.

Ninguna sorpresa

El humorista gráfico Ferrán Martín muestra hábilmente en un tuit que no, no es ninguna sorpresa que PP, Ciudadanos, UPN y Foro Asturias se hayan abstenido en la votación en el Senado para condenar al franquismo. Dirán que no han votado en contra, pero contra el fascismo solo cabe una posición: el enfrentamiento activo. Dejar hacer te convierte en colaboracionista directamente. Lo que son los de Casado, Rivera (¡vaya con la nueva política!), los navarros de la caverna y los de Cascos. Abstenerse hoy contra Franco les retratará mañana. Ya lo recordaremos.

Cuando lo privatizas todo

Cuando te has acostumbrado a mercantilizarlo todo, a hacer de tu capa un sayo cuando aprietas a distribuidores y acabas utilizando a personas desesperadas como repartidores, y a obligar a productores a pasar por tus estándares, es lógico que pienses que la policía está para lo que te salga de los huevos. Perdónenme si he sido gráfico, pero es que la situación invita al exabrupto: en Madrid, Amazon pretendía que la Policía Nacional accediese a sus instalaciones y velase porque los trabajadores, declarados en huelga, hiciesen su trabajo. Pero los más modernos nos recordarán hoy todo lo que mola Amazon.