¡Qué barbaridad!

No sé cómo definir el hecho de que la Audiencia Nacional haya decidido meter a la cárcel, aunque sea de un modo preventivo, a la parte del gobierno catalán que han pillado. El resto, no lo duden, entrarán también por culpa de una justicia que parece capaz de prestarse a disfrazar las injusticias o de ponerse al servicio del cálculo político de quien mira ya a las próximas elecciones generales. ¿Hay motivación política? En mi opinión, eso es indiscutible.

¿Quién da la razón a Lamela?

He hecho varias búsquedas en Twitter sobre todo para buscar opiniones de todo tipo y ofrecérselas en esta columna. Sobre el tema económico hay cierto consenso: el mal dato de desempleo en Catalunya les afecta directa y negativamente. Pero en el tema judicial, también: es muy difícil encontrar a quien avale a la jueza Carmen Lamela desde su propio sector, y las duras críticas de juristas, sin embargo, abundan. Solo “opinadores” de la derecha aplauden sus decisiones.

Lapitz se lo cuenta mejor

Como siempre, Xabier Lapitz lo expresa mejor que yo: él también ha buscado fuentes que avalen esta prisión preventiva y tampoco ha encontrado quien dé la razón a Lamela. Además, muestra su preocupación por la actitud del gobierno español, que opta por comportarse como un estado represor dictatorial, con un fiscal y una jueza que coinciden excesivamente, y periodistas y ex miembros del gobierno que sugieren la necesidad de trucar el resultado electoral en Catalunya.

No necesitamos credenciales

Cierro el bloque catalán de esta columna con lo que no necesitamos: ni nosotros ni mucho menos quienes están en la cárcel o pueden entrar queremos a personajes como Abel Riu que reparten en Twitter carnés de buenos y malos, que miden si apoyas suficiente o no a los presos y al pueblo de Catalunya. Según él, mi titular: “Qué barbaridad” es típico de equidistante. Cuando toda la energía tiene que centrarse en defender la legitimidad algunos prefieren perderla.

#GoazenBeGo

Mi amiga y compañera del Grupo Noticias, Bego Beristain, va a cumplir el sueño de muchas personas (en este caso, no me incluyo): correr el maratón de New York. Y hacerlo, además, como exige la propia organización: con capacidad para competir. Un logro que es el resultado de muchas horas de esfuerzo y trabajo. Otro “runner”, desde Andalucía, me sugería usar el hashtag #GoazenBeGo para animarle este fin de semana. Mañana Bego cumple un sueño y estará bien acompañada.

Sí, me espero una trampa del Estado

Tendrán que explicarlo muy bien para minimizar el atropello que, en cualquier caso, supone la convocatoria de unas elecciones en Catalunya después de que un emisario del gobierno español imponga al Parlament su disolución. Solo escribirlo me parece terrible. Pero peor será cuando descubramos la trampa que activará el estado en Catalunya para intervenir en su resultado. ¿Prohibición de partidos independentistas? Ya lo han propuesto y ya lo hicieron en Euskadi.

Marichalar, el nuevo Capitán Trueno

El procés se está haciendo largo con plazos y un intercambio epistolar que, sinceramente, nos sobran. Pero la colección de barbaridades de España contra Catalunya nos mantiene alerta, y cuando flojea la historia aparecen los secundarios que, sinceramente, están dando un color al asunto, así, tirando a azul nacional, muy interesante: “Álvaro de Marichalar se instala en Barcelona para luchar contra el ‘proceso’”. Ahí le tienen. Salvando España. Salvando patrias.

Es que Madrid está irrespirable

Igual Álvaro de Marichalar ha abandonado Madrid porque el ambiente es irrespirable. Fíjense en estas dos noticias de El Confidencial: “La Fiscalía se querella contra Marcelo por un delito de fraude fiscal”. Y la otra: “Un error judicial libra a la familia dueña de Valdebebas de la megaquerella de Hacienda La Agencia Tributaria reclamaba 112 millones por delito fiscal a los Cort Lagos pero el retraso del juzgado en admitir a trámite la denuncia lleva a prescribir 111 millones”.

Que no se nos olvide

Lo sé: esta columna va sobre temas de actualidad. Pero tengo guardado el párrafo de Xabier Lapitz en Orain sobre Txema Agirre desde la semana pasada porque no podemos dejar pasar esto ni por Catalunya: Etxerat organizó un homenaje a los presos de ETA en la plaza que lleva el nombre del ertzaintza asesinado. “Luego se preguntarán por qué no consiguen más adhesiones para una reclamación, la del acercamiento, que por otra parte es totalmente justa”.

Sí, soy columnista

Permítanme que les hable de lo que yo hago aunque no les sorprenderá: soy columnista. Y ojo, escribirlo todavía me cuesta por el componente de vanidad con el que se percibe este trabajo (que no da para comer). Y celebro que esta semana se haya hablado tanto en Twitter y Facebook de nuestra labor, aunque sea para mal. Reivindico, en definitiva, el columnismo, el de la reflexión, el del papel, el de este periódico y el de otros. Y el bueno, además del de los amigos.

No, no nos quieren

La exclusiva de Onda Vasca sobre la denuncia de la Generalitat catalana contra las empresas vascas (y de otras comunidades) que, por fin, veían corregida la discriminación energética que sufrían, solo es una muestra de algo evidente: la animadversión de un sector importante del nacionalismo catalán a los vascos por sus logros económicos. El mismo que ahora, con el agua al cuello, pide sopitas políticas cuando no quisieron fotos con los vascos durante su “procés”.

Ibarretxe lo sabe bien

El mejor ejemplo del cinismo con el que actúan desde algunas filas catalanas los personifica el lehendakari Ibarretxe. ¿Quién le apoyó cuando fue a defender su estatuto al Congreso desde los escaños catalanes? Ahora le reciben con aplausos, se quieren sacar fotos con él y le ensalzan casi como a un visionario. Más de diez años tarde, bienvenidos a la realidad. Pero algunos tenemos memoria y sabemos qué pasó, qué dijeron y cómo actuaron: como ahora, egoístamente.

El enemigo actual, Urkullu

El actual lehendakari es también el actual enemigo: vendido como contrario al proceso catalán (cuando lo único que pide de todas las partes son garantías) es la cabeza de turco que necesitan algunos catalanes y que algunos vascos sirven en bandeja. ¿Dentro de otra década le veremos triunfar en Catalunya como hoy a Ibarretxe? Urkullu aguanta estoicamente y no se ha sumado al discurso fácil: sobre Catalunya dice la verdad. Dice lo que muchos pensamos: no van a ninguna parte.

Lo fácil lo hace cualquiera

Urkullu podía haber hecho lo fácil: sumarse a la marea catalana irresponsablemente y mirar para otro lado cuando la resaca traiga las consecuencias. Es lo que hacen en la izquierda abertzale: selfies, posados, sonrisas, tuits, frases huecas como que “los catalanes ya han ganado, pase lo que pase”. Irrealidad, en una palabra. Pero los que tragan no son los catalanes, que utilizan a su antojo a estos vascos que cargan con rufianes y esteladas para hacer de figurantes.

¿Quién gana?

¿Qué han ganado los catalanes? ¿Una sociedad más polarizada y un nacionalismo más dividido entre radicales y moderados? ¿A quién han ganado los catalanes? ¿A España, a Europa, a Euskadi? El que no ha perdido es Rajoy, que celebra que no tengamos respuestas para las preguntas anteriores mientras los catalanes averiguan qué pasará el 2 de octubre (¿otras elecciones autonómicas?) y algunos vascos aplauden a quienes quieren que sigamos pagando con recargo.

La respuesta era Facebook

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He colaborado con Begoña Beristain en Onda Vasca durante seis años y medio. Primero por la tarde, después por la mañana. Primero en la pequeña emisora de la calle Cristo, que también tenía su encanto, más tarde en la más moderna de Aita Lojendio. Primero con una sección de tecnología y entrevistas, después con una tertulia sobre Internet y redes sociales, y finalmente con una versión radiofónica del Bogando por la red. Esta temporada, los cambios en la programación de la emisora y en la vital del que les escribe, ha hecho que, de inicio, no podamos continuar con nuestro idilio en los micrófonos. Mientras duró, en Navidad intentábamos montar un gran encuentro con todos los contertulios y colaboradores de ese año, y jugábamos a hacer predicciones en las que, a la pregunta de qué herramienta no acabará el año que iba a empezar, respondí en varias ocasiones: “Facebook”. Cansado de hacer el ridículo, acepté que “Facebook” era la respuesta a otra cuestión: la de Mark Zuckerberg es la red social con más penetración y capilaridad en Euskadi, en España y puede que en el mundo. Al final, dejé de buscar la piedra azul para tropezar con ella como un mal actor. Reconozco desde aquí que Igor San Román lo vio claro antes que muchos (incluido yo, claro): Facebook es “la gran red social” y cualquier trabajo de marketing on-line empieza por ahí.

Y por fin, les hablo de política: después del inútil 26-J nos sorprendimos con un reportaje en El Mundo sobre cómo en el PP explicaban la mejora de sus resultados, en parte, con un trabajo específico en Facebook firmado por una importante empresa estadounidense. Mucho más discretamente, el PSOE también realizó un trabajo en redes sociales digitales, sobre todo en Facebook, para alcanzar los nichos que disputaba con Podemos y asegurárselos.

Los nuevos partidos que apostaron por Twitter encontraron justo lo que ofrece Twitter: un fogonazo de fama y una caída lenta pero irremediable. Los viejos que apostaron por Facebook, los del bipartidismo, siguen apostados en la alternancia. En Euskadi los patrones son similares: Bildu apostó por Twitter cuando nació sumando a todos los que se veían fuera de la moqueta, y el PNV se mantuvo en Facebook y en el liderazgo del país.

Pero Arnaldo Otegi es toda una estrella en Facebook con más de 70.000 seguidores. Sin embargo, consigue impacto en los medios gracias a Twitter donde, curiosamente, solo tiene unos “pocos” más: 76.000. Que tenga una cifra similar en ambas redes es significativo (la izquierda tradicional, como la derecha tradicional, sí responde a los toques de corneta), y el porcentaje de seguidores de fuera de Euskadi, seguramente, sea el mayor junto con el de Alfonso Alonso. El del PP mantiene la página en Facebook que usaba como ministro (lo que explica sus 9.000 seguidores). Idoia Mendia tiene casi 5.000: muy buena cifra para ella. Iñigo Urkullu, con su Facebook de reciente creación por la campaña, 800 (casi 10.000 tiene en el oficial como lehendakari), y la meliflua Pili Zabala, menos de 700, a los que habla de Pablo Iglesias. Cada loco, con su tema.

El Santander

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Fue uno de los temas del día en Twitter, alentado por un montón de tuits de “última hora” que hablaban del registro de una sede del Banco Santander por blanqueo. Con el paso de los minutos, quedó claro que buscaban información relacionada con la investigación al HSBC. Pero quedaron también los tuits generales de cierta algarabía por ver a una entidad que, ciertamente, maltrata a sus clientes, en un apuro semejante. Aunque el dinero sea el mejor impermeable.

Rubalcaba tuitea por campaña

Es tan cierto que el corazón que exhibe Unidos Podemos intenta ser el maquillaje que ablande la imagen de una coalición de tipos duros sobre el papel, que como todo el mundo sabe, lo resiste todo. Pero no es menos cierto que Alfredo Pérez Rubalcaba y su apelación a Heidi en Twitter queda un poco desubicada: la reactivación de la cuenta, a menos de una semana de la campaña, y el eco que tuvo en los digitales, suena a eso, a campaña. Y por lo tanto, a hueco.

Esto es justo lo que necesitaba Podemos

Cualquiera que sea insultado por un personaje como Francisco Granados, que ha podido robar a manos llenas pese a que escribe “habran”, así, con “h”, como se ve en las pruebas del juicio, es potencialmente mi amigo. Y que el número 2 de Esperanza Aguirre haya entrado al trapo que le ha tendido Podemos y haya contestado a Ramón Espinar (que le ha provocado buscando esta respuesta) con desprecios, es lo mejor que les puede pasar a quienes se presentan como los “anticasta”. Aunque tiene gracia que sea Espinar, hijo de uno que sacó brillo a su tarjeta “black”, precisamente el paladín de esta causa.

La película tampoco les viene mal

Fernando León de Aranoa se apresuró a terminar de grabar su película sobre Podemos durante la campaña del 20-D, según leíamos entonces, porque parecía que los de Pablo Iglesias podían empezar a pasar de moda y, por lo tanto, el documental dejaba de ser rentable. Lejos de eso, el director presenta ahora su trabajo, en plena precampaña y con Podemos más fuerte que nunca. ¿Casualidad? Ni las prisas de diciembre ni el oportunismo de junio pueden alejarse de la mano de Jaume Roures, millonario gestor de medios, modas, marcas y productos.

Música y radio

Por supuesto, la suma de estos ingredientes da como resultado una buena combinación. Pero Edu Araujo los separa, como en la nueva cocina vasca, pero sin bobadas: la música que usa para su programa, Itsas Tantak, en Onda Vasca, está disponible en la lista de Spotify que ha creado. Una listaza. Y lo escribo después de escucharla durante toda la semana. Una muestra de buen gusto musical y arte comunicativo, porque, ¿quién no quiere escuchar un programa sobre mar con este acompañamiento musical? Eskerrik asko, también por esto, Edu.