Populismo en mayúsculas

Si no ofrecemos sueldos atractivos a nuestros representantes políticos estos serán personas con mucho dinero y tiempo (volveríamos a la casilla de salida de la democracia representativa) o personas sin otras aspiraciones laborales. Difícilmente podremos atraer a la política municipal a ingenieros, profesores de universidad o funcionarios de carrera con sueldos que no les igualen, por lo menos, lo que perciben para meterse en más líos que no necesitan. Con la bajada de sueldos, Bildu (que también ha votado antes incrementos) tiende la trampa del populismo: algunos han caído y otros le están ayudando a desplegarla.

Iglesias, diga la verdad

Otro que tira de manual populista es Pablo Iglesias, que sigue empeñado en tocar poder (él personalmente, no su partido) de la mano de Sánchez y, si no, pincha el balón. Pero esta vez parece que no va a poder: los sondeos marcan otro descenso para Podemos en caso de repetición electoral, así que no va a atreverse, como hace cuatro años, a mandarnos de nuevo a otra campaña. Sánchez lo sabe y sigue dejando hacer, al más puro estilo de Rajoy, por cierto: si Iglesias quiere vender que será el Congreso el que decida si entra en el gobierno, que lo venda. Sánchez se ve ya presidente en segunda votación.

Buenas noticias

La puesta en libertad de Carola Rackete es una buena noticia para todos y todas: la humanidad queda por encima de la interpretación estricta de la ley que puede hacer un ministro de la extrema derecha italiana. Así que hoy me he reconciliado un poco con el Mundo gracias a la jueza que no ve delito en la actividad de la capitana que rescata a personas que arriesgan su vida huyendo de la peor cara del ser humano. ¿Debemos entrar en el problema de fondo y evitar que haya países controlados por mafias, expoliadores y extorsionadores? Sí, pero de momento el trabajo de quienes rescatan a los refugiados solo merece elogio.

Una gran entrevista

Bittor Arginzoniz es un personaje que despierta una gran curiosidad: un perfeccionista que obtiene uno de los mayores reconocimientos en su profesión pero él solo quiere seguir trabajando. Y Cristina Jolonch le ha hecho una entrevista extraordinaria en La Vanguardia, de esas que dibujan al personaje en pinceladas y que cumplen el sobado halago: “Para enseñarla en las facultades de periodismo”. Esta entrevista sí merece ser mostrada como un gran trabajo periodístico: da con el personaje y el momento, y deja a Arginzoniz que se haga un autorretrato ayudado por las preguntas.

Las trampas al solitario

Habría preferido que el Athletic no hubiese incorporado a Bibiane Schulze, igual que habría preferido que no lo hubiera hecho en los casos de Diarra o Laporte, por mucho que nos haya reportado en lo deportivo y lo económico el francés. En definitiva, me gustaría que mi Athletic no se hiciese más trampas al solitario, como bien apunta Iker Fernández en El Desmarque. Al mismo tiempo, me preocupa porque me pone frente al espejo el acertadísimo tuit de Albert: “Los argumentos anti-Bibiane me recuerdan demasiado al ‘eres español porque lo pone en tu DNI’”. Y sobre todo, me asombra la actual maquinaria de dar o quitar la razón.

Rivera sigue apostando por sí mismo

La nueva política la inventó UPyD, hay que reconocerle el mérito si entendemos la nueva política como los proyectos personalistas en los que los líderes apuestan siempre y únicamente por sí mismos. Después del desvanecimiento de los de Rosa Díez y el centrifugado de Podemos, ahora vamos con la ruptura de Ciudadanos, la más cruenta de las tres, si la memoria no me falla. En La Vanguardia hay una frase que me parece muy representativa: “La decisión ya está tomada”, en referencia a que Rivera será fiel a su plan de intentar superar al PP cueste lo que cueste. Pues parece que el coste lo va a pagar quien más tiene que perder.

Y tira balones fuera

Sobre su crisis, evidente, pero también potenciada por los medios españoles, Albert Rivera no ha tuiteado nada. Él prefiere hacerlo sobre la ruptura de España, los pactos de otros, y el terrorismo, como en su tuit sobre la “vergüenza” y el “escándalo” que supone que en Gasteiz se haya exhibido un cartel con la cara de Diego Ugarte, condenado por el asesino de Fernando Buesa y Jorge Díez. Partiendo de la base de que el cualquier homenaje a un asesino está mal, no está bien que Rivera acuse de indolencia a PSE y PNV, los partidos precisamente en el que militó y con el que compartió gobierno Buesa.

Ciudadanos ha perdido el norte

Parece que la falta de encuestas y sondeos preelectorales ha dejado a Ciudadanos sin rumbo. Hasta el punto de que la campaña sobre los “pactos de la infamia” que ha lanzado en Twitter le ha explotado en la cara, acusando al PSOE por ejemplo de ceder alcaldías en Catalunya a partidos nacionalistas con mayoría absoluta o, en el caso de Zigoitia, que el PSOE haya facilitado la alcaldía al PNV en virtud de su pacto global. Da la casualidad, como recuerdan en El Jueves (sí, la revista satírica se ha dado cuenta del ridículo naranja), de que la alternativa era un gobierno de Bildu. ¿Eso es lo que querían los de Rivera?

Lo otro lo tienen bien marcado

Aunque en las asignaturas de democracia interna y pactos Ciudadanos parece que no llega al cinco, hay una en la que sí tiene claro lo aprendido: en Córdoba, el ayuntamiento en manos de PP y los de Rivera ha tomado su primera medida, según Público, que no es otra que recuperar los nombres franquistas en dos calles y una plaza. En este tema no caben titubeos, balones fuera o sorpresas: lo primero es lo primero, incluso aunque los cambios del callejero estén amparados por la ley y aunque la Memoria Histórica cuente con un consenso y un crédito importantes. El régimen debe ser reparado.

Habrá más oportunidades

La selección española de fútbol ha abandonado el Mundial haciendo frente a una de las favoritas al título. Esta noticia sería portada en los medios deportivos y también en los generalistas si fueran jugadores y no jugadoras. El Mundial sigue y podremos disfrutar de buenos partidos, jugadas y paradas. Y el fenómeno del fútbol femenino, fútbol al fin y al cabo, también continúa creciendo: nunca más habrá un Mundial con jugadoras y un espacio tan exiguo en los medios. Los periodistas tenemos una responsabilidad y debemos ejercerla. Y si no, exigirla. Zorionak a Paredes, Lucía y Naihakari García, y Quiñones.

Lo dicen todos

Esta vez es la Comisión Europea la que señala a Vox como elemento desinformador en la campaña de las pasadas elecciones europeas. No lo señalamos ni los columnistas ni los periodistas de medios de comunicación que no comulgan con las ideas de este partido (la mayoría). Según la web de La Vanguardia, Julian King, comisario europeo de Seguridad, cree que Europa no puede normalizar los debates ni los argumentos que partidos como Vox, en el caso de España, despliegan sobre temas tan sensibles como la inmigración. Vamos, que Vox hace lo típico de los populismos con los temas de la extrema derecha.

No nos dejemos engañar, por favor

Periodistas, políticos y la sociedad en general debemos estar en la misma trinchera y reclamar información veraz para que todas las personas puedan tomar una decisión antes de unas elecciones. Así que pelear contra las noticias falsas y los argumentarios que solo buscan cabrearnos con mentiras, es cosa de todos. Como también lo es no compartir bulos, buscar en Google una explicación y contarla cuando, por ejemplo, recibimos uno de esos vídeos de un político que parece que habla borracho o drogado. Son vídeos ralentizados que buscan generar dudas sobre el sistema democrático en su conjunto.

España prueba de su medicina

Como nacionalista vasco estoy bastante cansado de que nos retraten como quieren los que, simplemente, son más. Novelistas, guionistas, científicos de parte pero también columnistas y hasta blogueros nos apabullan con historias y estereotipos falsos pero escritos mil veces, así que siempre hay algún enlace para mostrarnos como malvados. Y no hablo de ETA, cuya vergüenza histórica va aparte. Así que no me da ninguna pena que en Netflix esté triunfando “Criminales en el Mar”, una comedia que ridiculiza España (y otros países europeos) por medio de tópicos. Es más, estoy deseando verla.

Menos es más, también en Internet

Parece que en Internet cabe todo pero en realidad no es así. Salvo los de Google, Apple, Facebook y demás superempresas, los servidores se saturan y las webs pierden agilidad. Además, no creo que sea necesario que todas las páginas tengan que intentar informar de todos los temas del momento. Así que celebro la noticia que tuiteaba Katharine Viner, editora del The Guardian: después de tomar la decisión de rebajar el número de noticias diarias en su medio, también en la versión digital, han subido las visitas. Menos contenidos más elaborados hacen el producto informativo más atractivo.

No dejen a sus niños solos con YouTube

YouTube es objetivamente una gran herramienta con el principal problema de la cantidad de contenido negativo que almacena y que, según varias noticias en los últimos meses, acaba siendo visible. Pero no creo que sea una herramienta para niños ni siquiera en su versión “Kids” (aunque me parece más adecuada que la normal), que además no satisface a partir de los 13 años, según Trecebits. En general, me parece que la tele lineal (ETB3, Clan o Disney) no está suficientemente valorada, y hay apps que permiten reproducirla en tablets y móviles a los que todos los aitas y todas las amas recurrimos.

Cargar con Puigdemont

Para muchos yo soy un mal abertzale porque critico a Carles Puigdemont y su estrategia. No sé qué pensarán esos de Marta Pascal, expresidenta del PDeCat, muy próxima a Artur Mas y muy crítica con las decisiones del president y la actual dirección, que no le planta cara. La entrevista a Pascal en La Vanguardia es para no perdérsela porque presenta a una política posibilista y pragmática, que sabe muy bien lo que se juega (ella misma ha sido investigada) y, precisamente por eso, cree que hay que empezar a dar pasos en otro camino, hacia la negociación, hacia los puntos comunes y hacia lo que es posible.

Pedro J. y el nuevo periodismo

Cuando Pedro J. Ramírez puso en marcha su digital, El Español, y comenzó con la campaña de captación de suscriptores, nos vendía su medio como una oportunidad, una cabecera libre de presiones empresariales, libre del peso del papel, libre de créditos y servilismos. El nuevo periodismo, por supuesto digital, llegaba a España de la mano del exdirector de El Mundo. Hoy, en su medio, además de las mismas conspiraciones que alentó en el papel, podemos leer noticias falsas como esta que publican en su división navarra: “Desvelan que Moncloa ya diseña la unión fiscal entre Navarra y País Vasco de cara a una futura anexión”.

Siniestra… Y facha

Rosa Puig, que se define en Twitter como historiadora, lanza en esta red social una pregunta sobre lo siniestra y reconocible que resulta la escenografía que utilizó Vox en su mitin de Barcelona: un fondo negro, dos cintas rojigualdas y un atril central en el que Ortega Smith gesticuló sin ningún tipo de reparo para regalar poses y fotos como la que rescata la propia Puig. La imagen es reconocible, es siniestra y es, básicamente, facha (no sabemos si buscado o no, claro). Pero no de ese “facha” que ha sobado la izquierda usándolo contra todo lo que no le gustaba, sino facha de verdad, fascista, para que nos entendamos.

La Junta de Andalucía ya comunica de otra manera

Todo servicio de community management necesita un rodaje, pero del mismo modo que antes podíamos ser permisivos con ciertos errores porque todos estábamos empezando, ahora ya conocemos los mecanismos y sabemos que, por muy nuevos que sean todos en el área de comunicación digital de la Junta de Andalucía, eso de sugerir que una birrita no es mala con un enlace a una noticia en un periódico desde una cuenta institucional, es un error. Un error que los responsables de esta comunicación no han mandado eliminar. Se ve que el estilo tuitero de los tres partidos que soportan el gobierno andaluz también se ha impuesto.

Así de sencillo

Los grandes problemas tienen soluciones muy complejas. Y en el caso de la eutanasia, cuyo debate se ha abierto parece que de un modo definitivo, por fin, la solución también será compleja, con debates, acuerdos, legislación, interpretaciones y juzgados, pero su enunciación es muy sencilla y cabe en un tuit como ha demostrado Juan Ignacio Pérez: “Ni sedación ni cuidados paliativos son alternativa a la eutanasia. Mi vida es mía o, si acaso, de mi mujer y mis hijos también. Si algún día decido dejar de vivir, espero que quien me ayude, si no puedo hacerlo solo, no tenga que asumir riesgo alguno por ello”.

La posverdad según Girauta

Juan Carlos Girauta nos toma por tontos, como todos los que quieren construir esa posverdad por medio de mentiras que algunos admiten para reforzar sus posiciones. En este caso, se quejó de que era “calumnia y demagogia” su pertenencia a los peones negros, esos que se manifestaban pidiendo que se diera por bueno que el 11-M lo hizo ETA. En El Diario han sacado un vídeo de él en una manifestación de ese grupo y declaraciones a favor de esta tesis aunque acataba la sentencia que decía que el atentado nada tenía que ver con ETA. Ahora, Girauta quiere borrar su pasado pero no va a poder.

¡Pero si has votado con ellos, Pablo!

Otro que quiere imponernos su posverdad es Pablo Casado, que después de tumbar junto a Ciudadanos, Bildu, PDeCat y ERC los presupuestos del gobierno español antes incluso de discutirlos, tuiteaba: “Hoy en las Cortes españolas se ha producido una moción de censura de facto contra Sánchez. A través de la movilización ciudadana hemos conseguido revertir las negociaciones que se estaban produciendo con los secesionistas. Han negociado y estaban dispuestos a seguir haciéndolo”. ¡Pero si es el PP el que ha votado con los catalanes y Bildu para tumbar a Pedro Sánchez!

¿Por qué?

Pedro Vallín ha escrito en Twitter un hilo imprescindible sobre ese voto en contra de PDeCat y ERC. Se lo resumo al máximo: solo Puigdemont (y seguramente Torra) creen que cuanto peor, mejor. Junqueras, el resto de presos y la mayoría de los políticos catalanes saben que la situación sería más favorable con Sánchez. Pero ambos partidos han acabado tumbándole por el mismo motivo: el miedo a explicar a la ciudadanía catalana que esto se ha acabado, que la independencia nunca se declaró, que tienen que negociar dentro de España y ser posibilistas, a contar la verdad.

“Hasta los c… de todos nosotros”

Otro cronista de La Vanguardia, Enric Juliana, recordaba ayer en Twitter a Estanislau Figeras, presidente de la Primera República que acabó dimitiendo y expresando: “Estoy hasta los cojones de todos nosotros”. Lo hacía previendo que hoy puede que sepamos la fecha de las próximas elecciones. Sea la que sea, con la cita del 26 de mayo confirmada, propios y extraños van a acabar hartos de la política española y de los políticos incapaces de ponerse de acuerdo, y esto va a afectar a unas elecciones que nada tienen que ver con eso, como son las municipales, forales y europeas.

Lo moderno es atacar una librería

Lo moderno no es montar una cafetería para tomar cereales con leche, ni poner en marcha una librería para editoriales y escritores alternativos, lo más moderno es atacarlo, quejarse, hablar de gentrificación mientras miras de reojo el móvil para ver si te han dado el OK para el piso que has contratado en Airbnb para Semana Santa. Lo moderno es pintar “moríos, modernos” en una librería que ya ha sido atacada (sí, “atacada”) con pintura y carteles anteriormente. Lo liberador, lo transgresor, lo que es más moderno que lo moderno es, como han leído, atemorizar a quien vende libros.