Rafa Hernando pide más

Más de la mitad de esta columna va a ocuparla Rafael Hernando si alguien quiere dejar de leer o pasar directamente a los párrafos finales, lo entiendo porque el portavoz del PP es un sinvergüenza insoportable. Un tipo capaz de reclamar al gobierno español material de protección para los sanitarios dando la cifra de muertos… Como si su partido no gobernase en cinco comunidades autónomas, incluida la de Madrid, donde la gestión privada de la Sanidad ha podido llevar a la precarización cuyas consecuencias sufrimos hoy. Como si Díaz Ayuso no se sacara fotos junto a aviones que vienen cargados desde China.

Rafa Hernando dice “soplapolleces”

Rafael Hernando está confirmando durante esta crisis que es un político despreciable, de los que sobran, de los que no necesitamos. No solo porque se dedique a hacer populismo barato, dando la cifra de muertos mientras lanza la responsabilidad al aire, a ver quién la coge. También porque tuitea de esta manera: “Sánchez traslada el Aló Presidente del sábado al domingo. Y suelta las mismas soplapollaces y mentiras a las que nos tiene habituados. Churchill, Kennedy o Suarez no son nada comparados con él. Gran Timonel al que debemos nuestra subsistencia Nos trata como a idiotas. ¡Basta ya!”.

Rafa Hernando difunde bulos

Quien miente y quien escribe provocando, por supuesto, también difunde bulos. Por ejemplo, ese que tanto han movido en Vox sobre que el gobierno español ha limitado la comunicación en WhatsApp. La propia empresa lo ha desmentido, explicando lo que ya sabíamos: que ha sido una medida a nivel mundial para evitar la propagación de información falsa. Información como la que difunde Rafael Hernando en Twitter. ¿Qué no moverá en WhatsApp, donde solo le ve quien él quiere? Este es el nivel de algunos políticos actuales. Si desde la oposición no quieren colaborar, que no estorben, por lo menos.

Arturo Puente lo resume bien

¿Por qué políticos con experiencia hacen esto? Arturo Puente lo explica también en Twitter: “Todo el mundo con alguna responsabilidad de gobierno está nervioso, porque una crisis así tiene enorme potencial desestabilizador. Y por lo mismo, todo el que tiene intereses está activado, a ver qué cae. La guerra de propaganda es tan intensa que todo puede ser campo de batalla”. Y en medio está la ciudadanía y un Periodismo que no está a la altura, dejándose llevar por la propaganda y el populismo, sin aportar el contexto necesario ni recordar debidamente por qué estamos así.

El pesimismo que comparto

Ando con cierto pesimismo, es cierto. Estos días, en los que he podido alzar la vista del ordenador, he visto en televisión y en los medios digitales la peor versión de lo que somos, como periodistas y como personas. Así que comparto irremediablemente lo que tuiteaba Lontzo Sáinz: “A veces creo que todos tenemos algo importante que aportar, somos personas inteligentes que conocemos nuestras limitaciones y somos capaces de pensar y escribir respetando todas las opiniones. Entro en Twitter y se me pasa”. Yo ni vi lo que venía, ni sé lo que hay que hacer, ni veo lo malvados que son todos los que mandan.

Sí, es una práctica fascista

La propagación de bulos y la difusión de verdades parciales es una práctica fascista. Y cuando digo fascista no me refiero solo a la extrema derecha española: en Euskadi ha habido y hay también fascistas que antes señalaban y mataban al que pensaba diferente y, ahora, envueltos en un manto de verdadera democracia que ellos mismos han tejido, están haciendo un ejercicio de populismo y de difusión de falsas noticias comparable solo a lo que hace Vox. En España lo tienen bien identificado pero en Euskadi funciona igual: un mensaje alarmista en WhatsApp seguramente sea otra mentira del fascismo.

Unos soldados no muy espabilados

Para la propagación de bulos los fascistas necesitan una organización marcial compuesta por soldados que no sean muy listos. Si lo fueran, no estarían dispuestos a acatar las órdenes de una banda de fascistas que no se manchan las botas. Un ejemplo del nivel es la ocurrencia que tuvieron muchos usuarios de Twitter próximos a la extrema derecha española, de repetir un tuit como si fueran robots. ¿El resultado? Que Twitter les ha bloqueado por ese tuit… Y por todo su seguidismo anterior con mensajes calcados y retuits masivos a sus “generales” (por seguir con el símil marcial). Así de listos son.

Quien los cuente como suyos también colabora

La cantidad de cuentas en Twitter relacionadas con la extrema derecha que participaron de la ocurrencia y fueron cerradas por la red social fue tan alto que varios líderes de opinión de ese ámbito ideológico han puesto el grito en el cielo porque han perdido cientos de seguidores de golpe. Por supuesto, han hecho pasar un ataque de idiocia por uno a la libertad de expresión por parte de Twitter. Pero esta mierda solo cuela ya a quien quiere que se la cuelen. Algunos de esos líderes todavía mantienen puestos relevantes en periódicos como El Mundo, como Javier Negre. Los colaboracionistas siempre estuvieron presentes.

Los que faltaban

Hoy estamos celebrando el Aberri Eguna en casa. Hoy, como cualquier otro día, mucha gente esta celebrando cumpleaños en casa. También los de niñas y niños. Y aniversarios. Y hasta nacimientos, y nadie puede ir a conocer al nuevo miembro de la familia. Estos días, quien haya querido, también estará celebrando la Semana Santa en su hogar. Así que la queja de los autoproclamados Abogados Cristianos parece fuera de lugar: “Misas canceladas, templos cerrados y desalojados…. Están aprovechando el coronavirus para imponer su laicismo”. También parece que solo se representan a sí mismos.

Una rectificación a tiempo

Tengo muchos amigos del sector de espectáculos, eventos y audiovisual. “Titiriteros”, se llaman a sí mismo algunos. Y como sé lo que trabajan y lo que cuesta crear, producir, distribuir y sostener la cultura, tengo mucho respeto por ellos. Pero creo que la huelga que habían convocado durante el confinamiento es un error. Sé que sufrirán la crisis económica derivada de la sanitaria y que van a necesitar todo nuestro apoyo como consumidores (y también de los medios, que tenemos responsabilidad en dar a conocer su trabajo y su importancia), pero todos sabemos que no son los únicos.

Lo que no necesitamos

En medio de esta crisis mundial, con las cifras de personas fallecidas aumentando cada día, lo que menos necesitamos es a idiotas propagando bulos. Aunque sean médicos como Jesús Candel, más conocido como “Spiriman”. Este personaje, reconocido por populista más que por sanitario, propagó el bulo de que equipos médicos iban a ser enviados a Madrid dejando Andalucía desabastecida. Información que el propio consejero de Sanidad desmintió y explicó. Pero el bulo ya está lanzado, la sombra de la duda, extendida, y el virus del “vete tú a saber”, propagado. También necesitamos contener todo esto.

¿Cuánto tiempo libre tiene Albert?

Parece que el ciudadano Albert Rivera tiene mucho tiempo libre en su nuevo trabajo y que pretende emplearlo en hacerse influencer, y si para eso tiene que extender bulos, pues lo hace. Porque todo clic viene bien para el convento. Y si hay que decir que el CSIC alertó en enero al gobierno español de la peligrosidad del coronavirus aunque el propio Centro Superior de Investigaciones Científicas lo hay negado, se dice. Idafe Martín le respondía en Twitter: “Hace casi 24 horas que el CSIC desmintió esto. Pero el señor Rivera tiene un tuit resultón y aquí vinimos a lo que vinimos. A esparcir mierda”.

Unos y otros son iguales

En este caso, resultan igual de negativos en su papel de esparcidores de bulos quienes aseguran que el PP no recortó la inversión pública en Sanidad allá donde pudo, como hace Álvarez de Toledo, como quienes usan esos recortes para atribuírselos a la Sanidad Vasca, como hacen los que quieren ser Álvarez de Toledo (y en Euskadi, por lo que se ve en Twitter, son unos cuantos). Al virus lo derrotarán los médicos y los científicos, y a los parásitos sociales y políticos tenemos que derrotarles entre todos: a quienes no pagan impuestos, a quienes no cuidan lo público y a quienes mienten por interés electoral.

¡Qué habrán escrito!

Si el confinamiento, además de para parar la epidemia, sirve para que periodísticamente nos saquemos de encima a Fernando Sánchez Dragó y a Alfonso Ussía, puede que hasta merezca la pena el esfuerzo. El primero se ha quejado de que le han echado de El Mundo y el segundo de que, por primera vez, no le han publicado una columna en La Razón. Estas decisiones me reconfortan porque, aunque las dos cabeceras nos hayan acostumbrado a leer barbaridades en sus páginas, por lo menos han sabido jubilar (esperemos que lo de Ussía sea inminente) a viejos que dicen bobadas aunque estén escritas bien.

Si solo te llega por WhatsApp es falso

No necesitamos a Spiriman, no necesitamos a los Albert Rivera que mienten, no necesitamos a las Álvarez de Toledo que manipulan, no necesitamos a quienes se empeñan en parecer copias locales de los anteriores, no necesitamos a los carcas cavernarios, y no necesitamos a quienes nos pasan noticias falsas o memes pidiendo imposibles o echando la culpa a quien no toca. También doy por bueno este confinamiento si nos queda claro lo que Jorge Matías también ha movido en Twitter: “Si lo has leído en WhatsApp es mentira”. Mejor dicho: si solo lo has leído en WhatsApp es mentira. Grabémonoslo en los móviles.

Sí, saldremos

El periodista Zigor Aldama lanzaba esta semana en Twitter un mensaje esperanzador: imágenes de la calle en China, donde reside, junto a estas líneas: “Casi dos meses después, la vida regresa a las calles de Shanghái. Aunque todavía la mascarilla es obligatoria, el buen tiempo y el fin de la primera batalla contra el coronavirus se notan en el ánimo de la gente. De esta se sale con sentido común y responsabilidad”. Así es. Lo sabemos. Pero se nos está haciendo largo y, los que más, hoy cumplirán el quinto día de confinamiento con sus hijos en casa. Incluso en el mejor de los casos, esto va a ser duro.

Cómo van a acabar… Los móviles

El guionista portugalujo Raúl Díaz lanzaba este mensaje en Twitter: “Me estáis llenando el WhatsApp de mierdas. Primer aviso”. Evidentemente, no es una amenaza seria, pero sí un aviso sobre lo que nos está pasando a todas y todos: ¿cuántas veces cargamos el móvil cada día de este confinamiento? ¿Cuántas imágenes y vídeos recibimos a lo largo de la jornada en los grupos de WhatsApp? Esta pandemia es excepcional, pero el uso de las redes sociales estos días también lo está siendo: un montón de desinformación pulula, ¿con qué intenciones? Antes de reenviar, piensa y si es necesario, comprueba.

Increíble

El virus ha llegado a América. De momento, no voy a mencionar la intención de Trump de comprar en exclusiva para EE.UU. la posible vacuna que están desarrollando en Alemania. Hoy no toca hablar de hijoputismo extremo, pero sí de la irresponsabilidad máxima de Daniel Ortega, el presidente de Nicaragua que ha convocado una manifestación contra el coronavirus Managua. Según el presidente y su gabinete, será el amor el que salve al país de la pandemia mundial. Un auténtico despropósito para cualquiera que haya visto lo sucedido en el resto del planeta. Lo de Nicaragua va a ser una tragedia.

¿La banca pide qué?

Cuando uno se hace mayor y firma una hipoteca sabe lo importante que es el sostenimiento del sistema financiero. Por eso ahora entiendo que entre las ayudas del gobierno para que las consecuencias del coronavirus no sean catastróficas en lo económico, se contemple a este sector. Pero no puede ser que desde el primer día (el lunes) la banca levantara la mano para pedir dinero público con la excusa de garantizar préstamos (que es su negocio) a pequeñas empresas y trabajadores autónomos. A veces, la línea que separa la importancia del sistema financiero del chantaje bancario es extremadamente delgada

No dejemos que se olvide

Solo hace un par de días que la Casa Real se descojonó de nosotros intentando tapar entre el coronavirus y el estado de alarma la noticia de que Felipe VI renunciaba de boquilla a la herencia de Juan Carlos I y que dejaba a este sin asignación (dando por hecho que puede ganarse bien la vida con sus comisioncillas), así que no podemos dejar que caiga en el olvido: “¿Dónde están ahora los de ‘yo no soy monárquico, soy juancarlista’?”, se preguntaba en Twitter Alejandro Izaguirre. Y tiene razón: ya nadie se declara juancarlista y la monarquía, pese a todo, que es mucho, está más amparada que nunca.

Qué es populismo

La política y las elecciones no son lo mismo desde que todos, absolutamente todos, tenemos Internet en la palma de la mano y muchos tenemos presencia en redes sociales digitales… O WhatsApp. El principal cambio es que el populismo lo tiene más fácil. Populismo como el de Salvini y todos sus equivalentes por el mundo: el líder de la ultraderecha europea se tiró más de 45 minutos posando para selfies con sus admiradores después de un mitin la semana pasada. ¿Qué dijo? No importa, esas fotos fueron lanzadas por sus protagonistas a toda su red, haciendo que Salvini lograra su objetivo: pescar incautos.

Qué es una estupidez

Una estupidez es lo que dijo Iván Espinosa de los Monteros a Ana Rosa Quintana: “Pasamos miedo cuando vamos a la cafetería y nos encontramos a ciertos especímenes de Podemos”. El de Vox quiso responder así a Pablo Echenique (otro que destaca en eso de decir cosas inapropiadas), que previamente se había expresado así: “Miedo me dan los jueces que podría proponer Vox”, según Vertele. Pero entre ambas afirmaciones, a estúpida gana la de Espinosa de los Monteros, claramente. Ese es el nivel de algunos líderes españoles: el desprecio por el desprecio y la falta de ideas por bandera.

Que no lo hubiera contado él

Un popular usuario de Twitter, Anacleto Panceto (más de 190.000 seguidores) reflexionaba hace unos días: “¿Dónde vive Abascal? ¿Quién es la pareja de Casado? ¿Qué lavavajillas usa Arrimadas? ¿Dónde compra sus camisas Pedro Sánchez? ¿Qué música escucha la pareja de Felipe VI? Si no sabes responder a esto, deberías preguntarte por qué sabes estas respuestas sobre Pablo Iglesias”. Lo sabemos por un único motivo: porque Pablo Iglesias lo ha contado. Porque él nos mostró su VPO heredada y las camisas compradas en grandes almacenes, y porque rompió vía Facebook con su anterior novia.

¡Qué pesadez!

Comparto con Pablo Batalla Cueto su hastío por las personas adultas que tienen quejas adolescentes constantes contra el poder. El escritor criticaba así una cita del actor George Carlin, que aseguraba no creerse nunca nada de lo que diga el gobierno. Y me sumo a la crítica: hay protestas que uno tiene que superar cuando cotiza y cuando elige a quienes gestionarán los impuestos de todos. Incluso aunque su opción no sea la mayoritaria y no gobierne. Echar la culpa a quien gobierna, sea quien sea, a quien gestiona, al empresario en genérico, está bien a los 15, pero después, cada año que pasa suena peor.

Que me estás contando

Después del “éxito” de las bitcoin y de oír a muchos que se supone que sabían algo del tema que ya nada volvería a ser como antes en el mundo financiero, Facebook anunció su propia moneda. La red social ya había intentado captar fondos de los usuarios antes, esta vez lo hacía con grandes partners: Visa, MasterCard, PayPal, eBay, Stripe, Booking Holdings, Mercado Pago o Vodafone, entre otros. Después de la salida de la empresa de telecomunicaciones, todos los mencionados han abandonado el barco de Libra, y el segundo intento de Facebook de captar fondos parece que acabará como el primero.