Más ingresos… Para ellos

El cambio en las cotizaciones de las y los trabajadores por cuenta propia es solo una manera de que el Estado recaude más. No hay otro beneficio. No discuto que la cuota tendría que ser flexible para quien factura menos, pero el clima que ha generado este gobierno, el más progresista de la historia de España, según quienes lo forman, y en el que han colaborado otros agentes, señalando el supuesto cutrerío de quienes generamos facturas e IVA, y hacemos menos gasto de los recursos públicos, está lleno de alteraciones climáticas, como las que hemos sufrido estas semanas. Un debate falso ha llevado a un pago real. Otro más.

Y menos gasto

Empezamos el año laboral después de todos los festivos navideños con una noticia mala aunque esperada: “La edad de jubilación sube a 66 años y cuatro meses” (Público). Y no dejará de subir, por lo menos, hasta los 67 años y medio. Así que, sí, cada día que pasa nos queda más para la jubilación, no menos. Solo hay que relacionar esta noticia con la anterior para darse cuenta de que el Estado, esta vez por medio del gobierno más progre y chachipiruli, busca ingresar más y gastar menos. Un síntoma evidente de modelo económico neoliberal… O fallido (a menos que seas el FC Barcelona y puedas activar las palancas que te inventes).

Los que cotizarán por nosotros

En resumen: pagaremos más y durante más tiempo para mantener el sistema de servicios sociales de la actualidad. ¿Y cuando nos toque cobrar nuestras pensiones? Pues nos encontraremos con la famosa generación de cristal que tan fácilmente se indigna, además. No estoy del todo de acuerdo con el profesor Daniel Arias-Aranda, pero su ya popular post en Linkedin sobre cómo hoy en la universidad el profesorado simplemente deja hacer y pasar al alumnado es bastante llamativo. Sus críticas a los ordenadores en el aula y a cómo el sistema (en todos sus niveles) ha restado valor a la institución universitaria son muy acertadas.

La chavalada descubre la subcontrata

En El Periódico de España se hacen eco de un nuevo fenómeno entre la chavalada: contratar a guionistas y editores baratos, especialmente de Latinoamérica, para mantener sus canales de YouTube. Lo llaman “automatización” y dan hasta cursos, por supuesto, de pago y vía YouTube, sobre cómo hacerlo. Incluso recomiendan pasar de aplicaciones como “Fiver o Upwork (plataformas para contratar freelancers), donde hay gente muy profesional, pero los precios son muy elevados”, y dirigirse directamente, vía Facebook Ads, a profesionales de Colombia y Venezuela, donde “los sueldos son bastante diferentes”.

Una buena noticia

Esta que publican en Pymes y Autónomos me parece una gran noticia: “La cultura del workaholic ha muerto y la gran renuncia sale como ganadora en la carrera laboral”. Es decir, ya no apreciamos a quienes viven para trabajar, algo hemos avanzado, y la capacidad de hacer renuncias por mejorar en calidad de vida, sin embargo, es algo que valoramos mejor. Si logramos colectivizar eso, empezando por las y los jefes que contratan a “workahólicos” que les solventan el corto plazo, mejoraremos como civilización. Una noticia, insisto, muy esperanzadora sobre todo cuando solo recibimos señales de que nos vamos por el desagüe.

Sí, es peligroso

Llevamos un par de semanas viendo cambios en las fotos de perfil de las redes sociales y WhatsApp: imágenes muy llamativas de nuestras amigas, amigos y familiares convertidas en personajes de cómic o manga, generadas por una inteligencia artificial. Tengo varias cosas en contra, empezando por el desprecio al trabajo de dibujantes de verdad. Mis reticencias, evidentemente, no impedirán que veamos cada vez más, según se extiendan los links a las apps y webs, pero ojo, porque hay riesgos: estamos mandando fotos (y datos biométricos) a aplicaciones para que nos “dibujen”, a las puertas de la era del reconocimiento facial.

Yo también lo haría

En estos días que pueden ser de descanso, o de cuidado de hijas e hijos, pasaremos tiempo haciendo pruebas en nuestro móvil, ya sea con aplicaciones que generen imágenes para nuestros avatares, ya sea comprobando si TikTok es para mí. Para mí no lo es, desde luego. Primero, porque creo que simplemente condensa lo peor de cada red social, especialmente, YouTube. Y para seguir, pero siendo esto lo más importante, por el control chino de la herramienta, el mismo que ha provocado que “el Senado de EE.UU. aprueba por unanimidad prohibir TikTok en los dispositivos oficiales” (Nius). Y me parece bien.

Solo es cuestión de dinero

Siempre es una cuestión de dinero. Nada más. Pero especialmente, como sospechábamos, lo era en todo lo que rodea al Mundial de Qatar. Bueno, casi todo, porque el liderazgo del emirato, al frente del mundo árabe más que nunca, es un beneficio que no vimos venir distraídos, como estábamos, con las cuestiones económicas (digamos sobornos, digamos gasto ingente mientras los trabajadores morían). Pero centrándonos en eso, según El Periódico de España, “nada está prohibido en Qatar si puedes pagarlo”. Esta frase del reportaje me parece magnífica: “Los vicios solo están prohibidos, en la práctica, para los pobres”.

Como en Europa

La verdad es que la evolución del caso de los supuestos sobornos en el Parlamento Europeo por parte de Qatar y Marruecos me deja bastante tranquilo: la trama parece ser corta, concentrada en unas pocas personas que, por grande que fuera su influencia, en un edificio tan imponente como el que alberga la eurocámara, los despachos y todas las dependencias, siempre es relativa. En este caso, la maquina burocrática y el complejísimo sistema de equilibrios han actuado a favor de la honestidad, y esto debemos contarlo, contextualizarlo y destacarlo. Porque la fortaleza de la institución, como su debilidad, es la nuestra.

No te arrepientas

Sí me desasosiega ver que tantas y tantos jóvenes se arrepienten de lo que han estudiado. Me apena más eso que el hecho de que el Periodismo y la Comunicación sean dos de las carreras consideradas como errores de elección junto a Sociología, Arte, Magisterio o Turismo. Lo cuentan en Magnet, donde recogen una encuesta en de ZipRecruiter y LinkedIn. El arbitrario reparto de sueldos entre sectores y una civilización con una preocupante tendencia al canibalismo empujan a arrepentimientos tempranos que se rumian el resto de la vida. Es necesario un cambio de actitud y de reconocimiento, empezando por el económico.

Sí, es un exceso

Ibai Llanos es, seguramente, el vasco con mayor sentido del espectáculo. Un auténtico talento creativo lleno de energía, insultantemente joven y que consigue un milagro: conectar con el público más difícil (la juventud con cierta capacidad de gasto) en sus propios canales. Primero, lo hizo como “caster” o narrador de videojuegos. Ahora, simplemente, como showman: vive en una casa que le paga su nueva empresa y se graba haciendo lo que se le pasa por la cabeza. Siete días a la semana durante seis años, sin descanso. Lo ha contado en una entrevista y a algunos nos ha parecido una exageración, también, por lo que muestra a su público.

No hay polémica: hay caso

Ibai Llanos se ha revelado contra las críticas: se considera un privilegiado (“hago literalmente lo que me da la gana”) bien pagado. Pero el mensaje me parece terrible: su joven público está viendo que el trabajo a destajo es una opción real (no, no lo es: existe el derecho al descanso), y otros “generadores de contenido” (como se autodenominan) apoyan el modelo de negocio sin privacidad y sin tregua que les posibilita Internet. ¿Esa es la liberación que nos iba a traer la gran red? ¿Así nos facilita la vida la tecnología? No hay polémica: están equivocados y ese mensaje es pernicioso. Lo que debería de haber es caso de oficio y regulación.

Teletrabajar desde un parque público

Con todas las barbaridades que estoy leyendo, a estas alturas, podría abrir una serie: “No lo llames esclavitud, llámalo ‘teletrabajo’”. Empezando por quienes nos invitan a creer que hemos teletrabajado durante el confinamiento con nuestros hijos en casa, siguiendo por quienes nos invitan a llevarnos el trabajo a la playa y terminando por quienes nos recomiendan teletrabajar desde un parque con una wifi pública. Eso no es trabajo, es una especie de mendicidad, una puta mierda, una gilipollez y un mensaje que merece una contestación en toda la cara. El trabajo es digno o es un abuso. Y punto.

No estudies: solo pelea

Trabajar a destajo, desde cualquier sitio (lo que implica, también, en cualquier momento) y haciendo que todo dependa de ti: ¿ese es el mercado laboral que queremos dejar a nuestras hijas e hijos? Pues más vale que vayamos espabilando y frenando la tendencia. En La Información leemos que, en el Reino Unido, según Linkedin, “el mercado laboral es actualmente tres veces más competitivo” con puestos de trabajo para los que no hace falta titulación, solo algo de formación: desarrollo, marketing on-line, servicio al cliente, ventas, análisis de datos… ¿Ese es el mensaje: compite y no estudies? ¿Quién gana con él?

Las fotos del verano

Dicen que Felipe VI está muy bien preparado para ser Jefe de Estado. Me gustaría verle en un entorno militar o uno laboral reales, con minúscula, y sin apellido ni contactos. Pero sé que no pasará, que toda la vida será un Borbón, con o sin trono. De momento, este año está haciendo una gran labor: un álbum de fotos precioso por la geografía española, posando cerca de la gente pero sin tocarla. Una serie de cuadros costumbristas increíbles, como el de Benidorm: ellos, impecables; el pueblo, medio metro más abajo, con sus lorzas postconfinamiento, sus bañadores del año pasado y sus móviles para inmortalizarles la espalda.

«No despejo el balón»

Dani Álvarez asume con humildad la parte de responsabilidad que le toca por la poca atención que prestamos (por supuesto, me sumo a su equipo) al deporte femenino. Por culpa de ese desequilibrio, la deportista de élite Maite Zugarrondo ha abandonado su carrera y ha buscado sustento fuera de la cancha porque tiene que asumir la acogida de sus sobrinas. El de Radio Euskadi lo expresa gráficamente: “No despejo el balón”. No podemos hacerlo, pero es difícil recibir un pase en forma de noticias, seguimiento o fuentes. La igualdad en la atención deportiva es tarea de todos y todas, y no es una tarea menor.

Un fantasma

La política de los gestos es efectista pero no es útil. Lo hemos visto en Podemos: mucha foto, mucha pose, un cactus en el Congreso y un bebé en el escaño y, al final, más líos entre ellos que soluciones para todos. Vox ha empezado ocupando los asientos que tradicionalmente ha usado el PSOE para aparecer en el plano con Sánchez, como preludio de una legislatura que llenarán de fotos buscadas y acabará como su cuenta de Instagram: inútil y desagradable. De momento, la foto del primer día se la ha sacado Edu Nividhia: Abascal con una mueca entre siniestra y palurda vigilado por un fantasma arcoiris.

Bien dicho, Calderón

Suscribo cada palabra de este tuit de César Calderón: “Hay gente pidiendo el voto en LinkedIn. Insisto: ¡hay gente pidiendo el voto en LinkedIn! Si no vale para lo que en teoría debería valer, como para que alguien te vote por ver tu publi al lado de 14.000 CV. Lo del ‘sobrinity manager’ de algunos candidatos es para mirárselo”. Aunque sabemos mucho más que cuando Calderón y yo nos conocimos, descubriendo las campañas on-line, hoy parece más difícil que entonces hacer una campaña de medios responsable y bien segmentada por culpa de los que creen saber y los que están equivocados pero todavía no lo saben.

No, no va a pasar nada a su Hauwei

Aunque ayer incluso ocupara alguna portada en un diario vasco la verdad es que los propietarios de un Hauwei pueden estar tranquilos. El mandato de Trump (que puede quedar en suspenso o revocarse) afectará a los teléfonos que se van a ensamblar, no a los que ya están en las tiendas ni a los que están en los bolsillos de los usuarios. Todavía está por ver si las actualizaciones de Android seguirán llegando a los terminales o si eso la Casa Blanca lo considera también proveer al enemigo chino y, por lo tanto, estará prohibido. Miguel de Blas pone en Twitter un poco de necesaria cordura.

El hilo de la semana

Esta columna, para variar, está llena de buenas prácticas: un periodista que conoce el terreno que pisa, un fotógrafo atinado, un consultor que dice la verdad, un experto con sentido común y mi compañero Aner Gondra, que ha escrito el hilo de la semana y puede que del año sobre el Athletic sugiriendo una historia alternativa a la oficial sobre el origen del Club. Gondra recuerda en Twitter el reportaje que publicó en DEIA con esta hipótesis y pone en valor el trabajo de los cronistas de aquella época (hace 140 años) y de hoy, que permitirán contar la historia del Athletic, de estas campañas electorales y de este tiempo cambiante.

Ayer era el día

Podría escribir todos los días cinco párrafos solo con lo que hacen y dicen otros tantos fachas. Están desatados, agigantados, enaltecidos. Son impunes, tienen fuerza y creen que ha llegado su momento en España, en Europa y en el Mundo. Solo así se explica que el heredero de un dictador hoy sea millonario y use las redes sociales para alabar la memoria de su abuelo, golpista y represor. Twitter debería cerrarle la cuenta y la Fiscalía del Estado actuar de oficio. Pero de momento no pasa nada y el monstruo ultra sigue engordando porque nadie impide que le den de comer.

Pero no vale todo

Del mismo modo, no entiendo que alguien crea que vestir a la Virgen del Pilar con el manto de La Falange la víspera del 20-N no es una mala idea, empezando por los responsables directos y terminando por las autoridades del Estado. Si España ha llegado al punto (o nunca lo abandonó) de no distinguir entre la democracia y la dictadura, y los ultras y el resto, España tiene un problema que, vuelvo a insistir, alguien tiene que atajar. No puede ser que no pase nada, pero tengo pocas esperanzas en que sí suceda y se ponga pie en pared ante tanta soberbia fascista.

No, Marchena no es un héroe

Manuel Marchena ha hecho un roto al sistema judicial español, controlado en sus más altas instancias por PSOE y PP (y Podemos, que entró en el juego). Pero su acción no es heroica, precisamente: abandona el barco cuando se filtra la intención de Cosidó (PP) de manejar salas y tribunales como el que preside. Pero si conocíamos a Marchena era porque un partido le había propuesto y él había entrado en el juego. El juez juega ahora sus cartas e intenta salir airoso, pero si Cosidó hubiera sido más hábil en sus comunicaciones el reparto del pastel judicial se habría consumado.

Pedro, ¡gobierna y tira!

Muchas veces tengo la sensación de que Pedro Sánchez y su gobierno pasan más tiempo reflexionando sobre Pedro Sánchez y su gobierno que, simplemente, gobernando. El último capítulo es la amenaza (adelantada por Ábalos el lunes) de un adelanto electoral si no hay presupuesto. Cuando Sánchez puso en marcha la moción de censura y la ganó ya sabía qué escenario le esperaba, y prorrogar los presupuestos del PP era una posibilidad real. Si no lo tenía en cuenta, malo. Si lo tuvo en cuenta y siempre pensó en adelantar elecciones si no le salían, peor. Para él y para todos.

Facebook se muere

Que el artículo en Linkedin de Gina Banchini haya corrido por Twitter es solo una muestra más de que esta consultora tiene razón: Facebook cae irremediablemente y los usuarios estamos ya buscando alternativas. El post es interesante porque Bianchini demuestra conocer bien el ecosistema: no hay una red social que vaya a “matar” a la que ha reinado (y sigue siendo la más usada, ojo). Aunque Instagram tiene mucha ventaja, son varias las plataformas que existen, algunas privadas como WhatsApp, y otras, especializadas, además de las que ya son viejas conocidas.