Confirmado: somos más tontos

Puede que el texto que hemos encontrado en Magnet sea un poco farragoso o puede que yo no tenga la inteligencia suficiente para comprenderlo a la primera. Pero después de dos lecturas creo que me ha quedado claro: los test de inteligencia dan resultados cada vez peores desde 1975, lo que supone que, efectivamente, nos estamos volviendo más tontos. ¿Qué significa eso? Que comprendemos y resolvemos peor que nuestros predecesores. ¿Por qué? Porque hay más máquinas y ordenadores que lo hacen por nosotros, y dejamos de hacer el esfuerzo. No seré muy listo, pero no me parece una buena noticia.

No me creo que estén discutiendo esto

Estoy muy de acuerdo con que el problema de la izquierda mundial actual es que ha ido recolectando todo tipo de reivindicaciones, que ya no se acuerda de sus verdaderos objetivos y que, en su afán de no dejarse ningún conflicto en el que implicarse, se contradice constantemente. Fruto de todo esto es el último motivo de discusión en el gobierno español: el PSOE defiende una visión del feminismo que puede dejar fuera a las mujeres transexuales y Podemos considera que todas son mujeres con reivindicaciones. Me da igual a quien pueda molestar: en el PSOE están absolutamente equivocados.

Vuelven el fútbol… Y las apuestas

Al final, la prohibición de exhibir marcas de empresas de apuestas en las equipaciones oficiales ha durado… Lo que ha durado el parón. Vuelve la Liga y el Gobierno deroga la norma que iba en un conjunto para evitar que durante el confinamiento las apuestas on-line fueran accesibles. Una iniciativa tan adecuada como insuficiente. Y no soy un mojigato: las casas de apuestas no son el diablo, pero su regulación es necesaria para que no se instalen, como lleva décadas pasando en el Reino Unido, en los barrios deprimidos. Del mismo modo, su derivada on-line no puede impactar a los más vulnerables.

Estos sí son mojigatos

Censurar Lo Que El Viento Se Llevó por racista es una mojigatada como un templo. Internet, lejos de traernos el acceso a la cultura y el conocimiento, nos está dejando un rastro de protestas dirigidas a obras culturales y autores que solo necesitan contexto para ser comprendidos. Pero señalar, protestar vía tuit y montar campañas de acoso es más fácil. La reflexión de Juan Soto Ivars al respecto es muy adecuada: los críticos solo llevan la cuenta y los creadores les justifican para seguir trabajando. Pero no creando, porque los autores tienen cada vez menos libertad ante una turba ignorante y adolescente.

Mascarilla y distancia. No es tan difícil

Los repuntes que estamos viviendo en la CAV tienen que llevarnos a no bajar la guardia ante la amenaza del coronavirus. Lo dijo el lehendakari: mientras no haya vacuna no podremos olvidar ni la mascarilla ni la distancia social. Es tan fácil como cumplir eso y añadir un poco de gel hidroalcóholico. Juan Ignacio Pérez escribió en su blog de DEIA un extenso post sobre cómo nos comportamos y los riesgos que conlleva. Por desgracia, es desolador comprobar cómo muchos ni llevan mascarillas en la ciudad ni son conscientes de que mantener una distancia mínima con otras personas salva vidas. Empezando por la suya propia.

La estupidez, esa sí que es universal

Si hay algo que no entiende de razas, ideologías o religiones es la estupidez: vayas donde vayas, hables con el colectivo que hables, siempre habrá por lo menos un tonto. Nunca falla. Nada es perfecto salvo el perfecto imbécil. Verdad universal. Así que, sí, se puede ser negro y decir tonterías a la vez, como tiene por costumbre hacer Bertrand Ndongo, que no ve problema en que a Williams le llamaran “negro” en el campo del Espanyol, como si quien pronunciase esa palabra no lo hiciese de manera despectiva y, por lo tanto, xenófoba. Williams no se llama negro, se llama Iñaki, y él y su familia son un ejemplo de integración.

Otro ejemplo

Se pueden encontrar muchos ejemplos de tontos, alguno incluso de tonto ilustrado, en las respuestas al tuit de Pablo Iglesias en el que recordaba la liberación de Auschwitz gracias a los rusos. Como si la historia fuera la que a uno le parezca en cada momento, fueron muchos los que negaron la influencia del ejército ruso en la II Guerra Mundial o que le recriminaron el recuerdo, como si estuviera prohibido mencionar al ejército rojo. Twitter es un colector, es evidente. Pero también lo es que el acceso a la información que posibilita Internet solo ha generado más desinformados que nunca y con altavoz.

Un éxito arrollador

El fin de semana pasado, Aner Gondra, periodista de este periódico, fue la estrella de Twitter cuando compartió una foto del mitin de Idoia Mendia en el que, un efecto óptico, hacía que pareciese que Alf había acudido al acto. 40.000 retuits y 140.000 likes son los números del éxito. Hasta la propia Mendia lo cazó al vuelo y respondió al tuit. Lo curioso es que desde entonces hemos visto varios intentos de plagio, alguno incluso copiando y pegando el texto literal de Gondra, ante el éxito del tuit que se convirtió en viral (pero viral de verdad). Esas “copiadas” sin vergüenza son la muestra de lo que les cito cada día.

Una gran pena

Nunca he visto un partido de Kobe Bryant completo. De hecho, creo que nunca he visto un partido de la NBA completo. Pero el personaje traspasaba lo deportivo: Bryant era una estrella global, un heredero de Jordan digno de llamarse así, un tipo que caía bien y que lo tenía todo. Tenía el dinero, una familia estable, el reconocimiento y el cariño de todo el mundo… Y pese a ello su vida, junto con el de una de sus hijas, se ha apagado de un modo precipitado y repentino. Estos días hemos visto en Internet decenas de mensajes de angustia y lamento, entre los que destacan los de Obama y su amigo y compañero, Shaquille O’Neal.

Un recordatorio

Estas semanas he recibido varios mensajes anunciando la muerte de familiares de personas a las que aprecio. Y el domingo pasado, como a todos, la muerte en un accidente de Kobe Bryant me dejó un poco “tocado”. El propio Bryant dijo en una ocasión que “Disfruta la vida. La vida es muy corta como para estar triste o desanimado. La vida sigue. Sonríe y sigue con ella”, como recordaban en el Twitter de Futbolistas. Y ese creo que es el mensaje que tenemos que tener grabado en nuestro móvil. Ni los tontos, ni los nazis, ni los aprovechados deben despistarnos: que no pase ni un día sin besos, abrazos ni caricias.

Este año sí hay mundial de fútbol

No, no las conozco a todas, no me las voy a dar de experto, pero sí voy a empeñarme en hacerlo porque me gusta el fútbol y ellas lo juegan exactamente igual que los chicos. Otra cosa es que lo que pase a su alrededor no sea igual: el mundial de fútbol femenino en Francia no recibe ni la atención de los medios ni la de los patrocinadores que recibirá el de fútbol masculino. Eso se traduce en menos recursos, menos dinero, menos primas y una situación de desigualdad flagrante. Si de verdad estamos por la labor de cambiar este desequilibrio injusto podemos empezar este fin de semana.

La nueva política

Es evidente que esto sí es nueva política: la novia del director general de la Agencia Pública Andaluza de Educación de la Junta, Manuel Cortés, de Ciudadanos, acudió al despacho de su pareja para grabarlo en Instagram y anunciar que harían unos retoques en la decoración mientras Cortés saludaba a la cámara moviendo los dedos cuando se lo indicaba Virginia Moreno, aspirante a influencer, por lo que se desprende de su cuenta en Instagram que, pese al lío que ha montado, no alcanza los 10.000 seguidores. En la cuenta en Twitter de Villa Diestra califican este sainete con acierto como “la banalidad de lo público”.

La vieja fascistada

Mientras el mundo avanza hacia la despatologización de la transexualidad, un hito parcial que hemos celebrado recientemente, algunos trogloditas quieren arrastrarnos a su caverna: “Rocío Monasterio y otros diputados de Vox, a favor de la ‘libertad’ para llevar a terapia a los hijos gays. Suscribieron un manifiesto contra las ‘leyes que prohíben someterse a una reorientación de la inclinación sexual’”. Este titular de El Español es gravísimo y no admite margen para la explicación o la contextualización: en ocasiones los ogros parecen ogros, y esta es una de ellas. Ellos no se esconden, no sé por qué se empeñan otros en taparles.

No es el chalet, es la vida resuelta

Cada vez que hablemos del patrimonio de los políticos alguien sacará el chalet de Pablo Iglesias e Irene Montero. Es uno de los temas que les desgastan y, por desgracia para ellos, es recurrente. Pero no maten al mensajero, que la culpa la tienen los compradores. En cualquier caso, lo grave no es el chalet, sino el modo en el que Iglesias y Montero han demostrado que ellos cuentan con que les va a ir bien y van a poder pagar un crédito de más de medio millón de euros durante muchos años. Eso, junto a cómo Iglesias desliza que cuenta con que Montero le suceda en los ámbitos de poder que toque, es lo que les lamina.

La mejor chuleta de 2019

En el blog La Mejor Chuleta de Bilbao, al que reconocimos el año pasado en los premios de DEIA, ya se puede votar por los mejores restaurantes para comer este manjar. Entre los elegidos, ya no solo de Bilbao, ya que aparecen algunos de otros municipios de Bizkaia, el jurado que compondrá Markos Ramas decidirá dónde preparan la mejor chuleta en 2019. Pero la primera fase es abierta, y son los lectores de la web los que decidirán qué locales pasan a la sabrosa fase de la cata. De paso, uno puede aprovechar y tomar nota de qué sitios son los más recomendados por el autor… O los propios participantes.